Categoría: 03 Lej Leja

Avraham llevaba una vida materialmente cómoda, sin grandes sobresaltos.
Tomar sus cosas y mudarse a un nuevo país, fue, al menos, dificultoso.
Sin embargo, su voluntad por hacer esto,
fue más allá de las quejas y obstáculos…

  • Parashá Lej Lejá – Temas por Aliá

    Bereshit/Génesis 12:1 – 17:27

    1ª aliá (12:1-13):

    · El Eterno ordena a Avram que abandone su país, su ambiente familiar y su familia originaria, para marchar hacia un país ignoto, que le será indicado por el Eterno.

    · Avram recibe una promesa de ser bendición para todas las naciones de la Tierra y de ser el padre de una gran nación.

    · En su peregrinar Avram es acompañado por su esposa Sarai, su sobrino Lot, sus sirvientes y por todas las personas que veían en el patriarca un ejemplo de vida.

    · Al arribar a la tierra de Cnaan, Hashem revela a Avram que esta será la tierra heredad de sus descendientes. Tras lo cual Avram se radica temporalmente allí.

    2ª aliá (12:14 – 13:4):

    · Avram y Sarai van a Egipto forzados por la hambruna en Cnaan.

    · El incidente entre Faraón y Sarai.

    · Avram retorna junto a su familia, siendo ahora un hombre muy rico y poderoso, mucho más que antes.

    3ª aliá (13:5-18):

    · Avram y Lot se separan a causa de problemas de convivencia y de ideales.

    · Promesa del Eterno de que la tierra de Cnaan será para la descendencia de Avram.

    4ª aliá (14:1-20):

    · Lot es llevado prisionero tras una guerra entre los reyes de la zona.

    · La guerra de cuatro reyes contra cinco.

    5ª aliá (14:21 – 15:6):

    · El encuentro de Avram con su ancestro Shem, conocido como Malki-tzedek.

    · Avram se impacienta por no tener descendiente.

    6ª aliá (15:7 – 17:6):

    · El Eterno sella el pacto de "Bein HaBetarim", por el cual reafirma las promesas que hiciera a Avram acerca de su numerosa descendencia y de la posesión de esta tierra.

    · Avram ve proféticamente que sus descendientes serán esclavos en tierra extranjera durante 400 años, tras lo cual serán liberados con grandes riquezas, para retornar a la Tierra Prometida, que es la eterna herencia de los legítimos descendientes del patriarca.

    · El nacimiento de Ishmael.

    · Avram pasa a llamarse Avraham.

    7ª aliá (17:7-27):

    · El pacto de la circuncisión.

    · Sarái pasa a llamarse Sará.

    · Avraham y toda su casa se circuncidan.

  • Parashá Lej Lejá 5771

    Shabbat 16/10/2010 – Jeshvan 8, 5771

    PARASHÁ: LEJ LEJÁ


    Parashá: Bereshit/Génesis 12:1 – 17:27

    Haftará: Ieshaiá/Isaías 40:27 – 41:16


    Algunos conceptos, preceptos o valores de la parashá

    1. El origen sagrado del Sionismo.

    2. Fidelidad al Eterno y Sus mandamientos para liberarse del EGO.

    3. Bendiciones del Eterno para Israel y los judíos.

    4. Una manera para que los gentiles sean benditos.

    5. Migración en búsqueda de mejores lugares.

    6. Rezar, pero también luchar por alcanzar las metas.

    7. A veces para construir shalom es necesario demoler lo erróneo.

    8. El pacto de “Bein haBetarim”.

    9. Decadencia de Sodoma y Gomorra.

    10. Las buenas intenciones sin conocimiento suelen acarrear desgracias: El nacimiento de Ishmael.

    11. El “renacer” de Avraham y Sará.

    12. Brit Milá – Circuncisión.


    «Avram [Abram] tenía 75 años cuando salió de Jarán [Harán].» (Bereshit / Génesis 12:4)

    Avraham llevaba una vida materialmente cómoda, sin grandes sobresaltos.

    Tenía una buena vida hecha, y un futuro -casi- asegurado.

    No tenía necesidad, urgencia o deseo por quebrar la monotonía de lo conocido y cómodo.

    Para él, cuando recibió la orden de marchar hacia un rumbo nuevo y desconocido, el hecho de tomar sus cosas y mudarse a un nuevo país, fue, al menos, dificultoso.

    Sin embargo, su voluntad por hacer esto,

    fue más allá de las quejas y obstáculos,

    más allá de sus dudas y su falta de certeza.

    Esta conducta de integridad y servicio,

    es uno de los tesoros que nuestro patriarca nos legó.


    Enseñanza para comentar y pensar

    El viejo burro de un campesino cayó en un pozo.
    El animal rebuznó por horas mientras el campesino pensaba qué hacer.
    Como el burro ya estaba viejo y el pozo seco, se le ocurrió que si echaba tierra dentro solucionaría ambos problemas de una vez: taparía el pozo y sepultaría al burro.

    Pidió ayuda a sus vecinos, quienes le ayudaron a echar tierra al interior del pozo. El burro, empezó a rebuznar con más fuerza, como pidiendo clemencia, rogando por su vida.
    Pero después de un rato se hizo el silencio dentro del pozo seco.
    La gente ya no lo oía, tampoco miraban para dentro a ver qué ocurría; imaginaron que ya había sucumbido bajo la tierra

    Al poco tiempo, para sorpresa de todos, emergieron las orejas del asno.
    Éste se las había ingeniado para sacudirse la tierra que le arrojaban encima, y se iba elevando, centímetro a centímetro, rumbo a su liberación.
    ¡La tierra usada para matarlo, era la que aprovechaba para salvarse!

    Cuando llegó a la superficie, de un salto salió del pozo, y huyó a la libertad.

    Moraleja:

    En algún momento de nuestras vidas podemos tener la sensación de haber caído en un pozo y, para peor, estar siendo abrumados por más y más problemas que nos asfixian y quitan la libertad. El secreto para salir de la angustia, es utilizar nuestros recursos para cambiar el destino de lo que nos oprime, es decir, usar la fuerza negativa en nuestro provecho. Cada uno de nuestros problemas es como un escalón o un trampolín. Es posible salir de los más profundos abismos si no nos damos por vencidos, ni frenarnos por nuestros conflictos internos y preocupaciones así como tampoco por lo que opinen los demás.


    Preguntas para reflexionar

    1. ¿Conoces alguna anécdota que refuerce la idea del relato del burro en el pozo?

    2. Ante una dificultad o un fracaso, ¿qué sueles hacer?

    3. ¿Cómo crees que se relaciona la parashá con el relato que hemos escogido para compartir hoy?

    ¡Les deseamos Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Textos originales de Yehuda Ribco.
    Fuentes adicionales:

    1. «Un principio sin final«, del Rabino Aarón Ribco

    2. “Aromas del Paraíso”, del Moré Yehuda Ribco

    Imágenes sin copyright tomadas de diversas fuentes.


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  • Parasha Lej Leja 5761

    No sólo de promesas

    "Aquel día Hashem hizo un pacto con Avram [Abram] diciendo: –A tus descendientes daré esta tierra, desde el arroyo de Egipto hasta el gran río, el río Éufrates"
    (Bereshit / Génesis 15:18)

    El Eterno pactó con nuestros antepasados en diversas ocasiones, sobre varios aspectos.
    Él es un Dios Justo, es Verdad y Corrección; no cambia de parecer, ni se arrepiente como los hombres.
    Cuando ha dado Su palabra, es una verdad imperecedera.
    Por lo tanto, la tierra de Israel es heredad, propiedad, de los Hijos de Israel, por magna decisión de Dios.
    Pero, si bien la promesa existe, y es verdad, no todo depende de la Voluntad de Dios, sino también del hacer de las personas.
    Convertir a la Tierra Prometida, en Tierra Alcanzada depende de nosotros.
    Y, esto es similar en todos los aspectos de la vida… Dios nos da innumerables oportunidades de ser felices, de crecer en abundancia y bienestar, de realmente atraer al Mashiaj, pero… ¿qué estoy haciendo yo hoy para conseguir todo esto y mucho más?

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

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    Profundizando esta semana:

    1. ¿Quién acompañó a Avram en su salida de Jarán?

    2. ¿Quién vivís en la Tierra Prometida antes de la venida de Avram y los suyos a la misma?

    Respuestas para la semana anterior:

    1. Porque todas las especies animales le debían la vida al Hombre.
    2. Que la Humanidad no está actuando como corresponde y que merece la destrucción, pero la Misericordia de Dios no lo permite.

    Destellos de la parashá

    Sin que nosotros sepamos mucho del personaje central y su vida, nuestro patriarca Avram, es puesto en una encrucijada terrible, en lo que es considerado como una de las tantas durísimas pruebas que tuvo que superar en su camino de desarrollo personal.
    El Eterno le ordenó que abandonara todo lo que era conocido y familiar para él, que dejara su vida, su pasado, sus proyectos, y, que depositando confianza en Él se embarcara en una aventura llena de esperanzas y promesas, pero atestada de interrogantes y falta de plenas certezas.
    Es, indudablemente, un modelo de lo que es la vida de todo ser humano dispuesto a enfrentar la vida con responsabilidad y entereza. A vivir la vida…

    En su trajinar, Avram recibe de parte del Eterno tres promesas: la Tierra Prometida (la de Israel); una abundante y encumbrada descendencia (nosotros); y ser bendición para las naciones de la Tierra.
    Sin embargo, nuestro patriarca reconoce rápidamente que no es fácil ser digno merecedor de esas bendiciones, que no son un regalo de lo Cielos, sino un premio obtenido con el esfuerzo propio, y la dedicación y el empeño puestos en materializar los ideales.
    Es, precisamente, a través del coraje como nuestro patriarca va avanzando en su evolución personal, adquiriendo en cada etapa, tras cada prueba, una nueva virtud, o una remozada perspectiva de las cosas.
    Hasta que finalmente, Avram puede reconocer a Dios en todas las cosas, y ser más que un acompañante justo de Dios -como lo fuera Noaj-, para transformarse en uno que va más allá de lo que es justo, en un Jasid, en una persona que fundamenta su existencia en la generosidad, en el desapego que brinda a los que lo rodean la posibilidad de superarse.

    http://serjudio.com/dnoam/lejleja61.htm

  • Resumen de parasha Lej Leja

    Resumen de la parashá Lej Leja ("Vete (en soledad o para ti…")

    Sidrá 3ª de la Torá; 3ª del sefer Bereshit. Entre 12:1 y 17:27.

    Haftará en Ieshaiá 40:27 – 41:16.

    Perek 12: Sin preámbulos, sin diálogos ni narración de acciones previas, Hashem ordena a Avram que abandone su país, su medio ambiente familiar y su familia originaria, para marchar hacia un país ignoto, que le será indicado por el Eterno.

    Y ya parte con una promesa de ser bendición para todas las naciones de la Tierra, y de ser el iniciador, el padre de una gran nación.

    En su peregrinar Avram es acompañado por su esposa Sarai, su sobrino Lot, sus sirvientes y por todas las personas que veían en el patriarca un ejemplo de vida.

    Al arribar a la tierra de Cnaan, Hashem revela a Avram que esta será la tierra heredad de sus descendientes. Tras lo cual Avram se radica temporalmente allí.

    Perek 13: La feroz hambre obliga a Avram y allegados a emigrar a la siempre plena Mitzraim. Ya llegando se percata de la extrema belleza de su esposa, y conociendo la violencia de los egipcios, le pide que se presente como su hermana, para salvar de ese modo su vida.

    El faraón se enamora de Sarai y la lleva a su palacio. Pero Hashem fustiga al Faraón y a su corte con terribles tormentos, compeliendo de ese modo a que Sarai sea devuelta a su familia, junto a inmensas riquezas dadas como compensación.

    Pasadas las penurias en Cnaan, Avram y los suyos retornan.

    Sus pastores y los de su sobrino Lot pelean de continuo, por lo que, para preservar la paz, Avram propone que se separen, eligiendo Lot ir a morar a la fértil pero en extremo corrupta zona de Sedom, en valle del Jordán que hoy conocemos como "Mar Muerto".

    Perek 14: Lot es llevado prisionero tras una guerra entre los reyes de la zona.

    Avram y algunos de sus empleados y allegados luchan para rescatar a Lot. Ellos son el desnivel en la guerra, provocando que sus enemigos sean vencidos, y sin embargo, Avram no toma del botín ni siquiera el cordón de un zapato.Perek 15: H’ sella el pacto de "Bein HaBetarim", por el cual reafirma las promesas que hiciera a Avram acerca de su numerosa descendencia, y de la posesión de esta tierra.

    Luego de lo cual le es declarado a Avram que sus descendientes serán esclavos en tierra extranjera durante 400 años, tras lo cual serán liberados con grandes riquezas, para retornar a la Tierra Prometida, que es la eterna herencia de los legítimos descendientes del patriarca.

    Perek 16: Sarai es estéril por lo cual le ofrece a Avram que tome a su sierva egipcia Hagar como concubina, que luego ella adoptará al hijo nacido de esa relación como propio. Pero, la sierva quiere ocupar el lugar de ama, Sarai para defenderse la castiga provocando que Hagar huya, pero luego retorna y pare al primer hijo de Avram, llamado Ishamel. Le es ordenado a Avram que él y todos sus descendientes deben circuncidarse, acto que sirve como señal del pacto eterno que hay entre Hashem y la simiente de Avram.

    Perek 17: Hashem cambia el nombre a Avram y a Sarai, pasándose a llamar Avraham y Sara. Tras lo que promete a Avraham el nacimiento del tan esperado y anhelado hijo de la pareja.

    Avraham, siendo de noventa años, se circuncida, circuncida a Ishmael, y a todos hombres los que viven en su casa.

    Preguntas:

    1. ¿Qué mitzvá es ordenada en esta parashá?

    2. ¿Cómo sabemos de la nobleza de Avraham?

    3. ¿Quién fue el primer hijo de Avraham?

    4. ¿Quién sería esclavo durante cientos de años?

    5. ¿Cuál fue la primera de las diez pruebas de Avraham, que se relata en esta parashá?

    6. ¿Dónde podemos apreciar la creencia en H’ de Avraham?

    7. ¿Por qué Avraham es denominado Abinu, nuestro patriarca?

    8. ¿Qué prometió H’ a Avraham?

    Lic. Yehuda Ribco

    http://serjudio.com/dnoam/rlejleja.htm

  • Mitzvot de parasha Lej Leja

    De acuerdo al Sefer HaJinuj

    2. Milá

  • Parasha Lej Leja: Aroma del Paraíso

    Un aroma del paraíso en la Parashá Lej Lejá

    «Avram [Abram] tenía 75 años cuando salió de Harán.»
    (Bereshit / Génesis 12:4)

    Avraham llevaba una vida materialmente cómoda, sin grandes sobresaltos.
    Tomar sus cosas y mudarse a un nuevo país, fue, al menos, dificultoso.
    Sin embargo, su voluntad por hacer esto,
    fue más allá de las quejas y obstáculos,
    más allá de sus dudas y su falta de certeza.
    Esta conducta de integridad y servicio,
    es uno de los tesoros que nuestro patriarca nos legó.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

    http://serjudio.com/bereshit/lejleja65b.htm

  • Parasha Lej Leja-Vistazo

    Un vistazo a la Parashá Lej Lejá

    Ubicación:
    Lej Lejá
    («Vete para ti») es la tercera parashá del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit, conocido en español como «Génesis».

    Temáticas:
    Podemos señalar las siguientes temáticas en nuestra parashá:

    1. El viaje
      El Eterno ordenó a Avram que deje su país, ciudad, mundo conocido, para dirigirse a una misteriosa tierra que Él le indicará oportunamente. Avram, su esposa Sarai, junto con algunos familiares, empleados y adeptos marchan rumbo a la tierra de Canaán (Israel).

    2. Promesas del Eterno
      El Eterno en una visión profética promete a Avram que esa tierra que él ahora recorría sería algún día heredad perpetua de sus descendientes. Avram entonces erigió un altar como señal de agradecimiento en el poblado de Shejem.

    3. El viaje a Egipto
      Avram y su esposa, a causa de la hambruna, temporalmente viajaron a Egipto. Allí Avram pide a Sarai que diga que es su hermana, pues teme que los egipcios lo maten para quedarse con la bella Sarai. El faraón prendado de la hermosura de la mujer se la lleva a su casa. Pero allí faraón y su casa caen enfermos, por una plaga enviada desde lo Alto, de esa manera se preservó la integridad de Sarai. Finalmente faraón descubrió la relación matrimonial de Avram y Sarai, y los despidió con grandes regalos a modo de compensación por su conducta.

    4. El regreso a la nueva patria
      Avram y Sarai regresaron a la ciudad de Betel en Canaán.
      A causa de la gran cantidad de ganado que Avram tenía, sus pastores colisionaban con los pastores de su sobrino Lot. Avram propuso separarse, y Lot escogió la rica tierra allende el Jordán, en la proximidad de la perversa ciudad de Sodoma.
      Avram, por su parte, se asentó en las cercanías de Jevrón, y nuevamente el Eterno le prometió esa tierra para heredad perpetua de sus descendientes.

    5. La batalla de los reyes
      Cinco reyes luchan contra otros cuatro. Los cuatro vencen y toman como botín lo de la ciudad de Sodoma, incluyendo a Lot, sobrino de Avram.
      Avram con unos pocos hombres sale al rescate, y libera a su pariente así como a otros prisioneros. El rey de Sodoma quiere recompensar a Avram, pero éste rechaza cualquier beneficio que provenga de la inmoralidad de Sodoma.

    6. El heredero
      Avram era muy rico, sin embargo esto no le satisfacía, pues no tenía hijos.
      El Eterno le dice que mire a los cielos y que sepa que así como son el número de las estrellas, serán sus descendientes.
      Como Avram pide alguna demostración, el Eterno hace con él el pacto conocido como «Bein Ha Betarim». Entonces se le informa a Avram que sus descendientes serán esclavos durante cuatro generaciones en una tierra extraña, de la que volverían para tomar posesión de la tierra.

    7. Sarai y Agar
      Como Sarai permanecía sin hijos, le propuso a Avram que tomara a su esclava para que ella le engendrara un hijo. Así aconteció, y a partir de entonces la esclava fue insolente para con su patrona. Eso molestó mucho a Sarai, ella se quejó con Avram, quien puso a Agar en su sitio de subordinación. Sarai trató a Agar duramente, lo que provocó que la esclava huyera. Un ángel entonces se le apareció, le indicó que regresara, y le prometió que el hijo Ishmael/Ismael que cargaba en su vientre sería el agresivo padre de una gran nación agresiva.

    8. Circuncisión
      Siendo de 99 años de edad, Avram renovó su pacto con el Eterno por medio de la circuncisión, que fuera ordenada por el Eterno para que a todo varón judío le sea practicada a los 8 días de nacimiento.
      También en ese momento ordenó Dios el cambio de los nombres de los patriarcas, Avram pasaría a llamarse Avraham (padre de muchas naciones) y Sarai sería Sará (princesa sobre todo).

    Para destacar:

    1. Bikur Jolim – Visita a los enfermos
      El Rav Mordejai Katz, en «Aprender y enseñar», nos instruye:

      «El Eterno se apareció a Avraham…»
      (Bereshit / Génesis 18:1).
      Cuando el Eterno visitó a Avraham después de su circuncisión, para confortarlo, Él fijó un estándar para todos nosotros. Visitar al enfermo puede ayudar a salvar una vida, y le es por tanto otorgado un alto lugar en la legislación judía.
      En una oportunidad una mujer se presentó ante el Rav Jaim, su rostro estaba húmedo por las lágrimas. Cuando Rav Jaim le preguntó que le preocupaba, ella le replicó que precisaba dinero para su bebe que estaba muy enfermo. No solamente el Rav Jaim corrió para darle el dinero necesario, sino que además acompañó a la mujer a su casa, en donde se quedo viendo por el bebe por dos días, dándole a ella la oportunidad para dormir y descansar.

    2. Su esposa viene primero
      En «Ama a tu prójimo» el rav Zelig Pliskin nos enseña:

      «Después se trasladó [Avraham] a la región montañosa al oriente de Betel y extendió allí su tienda»
      (Bereshit / Génesis 12:8).
      El hebreo «su tienda»  está con el sufijo femenino (y no con el masculino, como gramaticalmente sería correcto).
      ¿Por qué la Torá cambia el género y qué no enseña?
      El Midrash anota que esto enseña que Avraham primero extendió la tienda de Sará, y luego la suya propia.
      De aquí podemos ver que cuando un marido necesita hacer algo para sí mismo y para su esposa, él debe prestar atención a las necesidades de su esposa primero.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. «La mitzvá de visitar a los enfermos consta de tres componentes: beguf, benefesh ubemamon – con el cuerpo, con el alma y con el dinero«
      (del Shela HaKadosh)

      1. Ejemplifique cada uno de los tres elementos, en relación a este mandamiento.

      2. ¿Puede explicar el motivo de incluir cada uno de estos componentes?

      3. ¿Se está cumpliendo con el mandamiento de visitar al enfermo si se abstiene de brindar el visitante alguno de estos componentes?

    2. «En la senda de servir a Dios uno debe ser extremadamente cauteloso para no pisar a nadie en el trayecto»
      (R. Israel Salanter).

      1. ¿Qué aplicación práctica tiene este sabio consejo?

      2. ¿Cómo puede entenderse que uno pise a otro cuando está con intención de servir al Eterno?

      3. ¿Por qué el respeto por otra persona (que no es malvada) es básico para aquel que pretende servir a Dios?

    http://serjudio.com/bereshit/lejleja65a.htm

  • Parasha Lej Leja 5766

    Al sufrir… altruismo

    En nuestra parashá nos encontramos con el siguiente mandato personal para el primero de los patriarcas hebreos:

    "Entonces el Eterno dijo a Avram [Abram]: ‘Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré."
    (Bereshit / Génesis 12:1)

    Se cuenta del rabino Najum de Chernobil que dedicaba mucho tiempo para ayudar a liberar a judíos aprisionados por regímenes autoritarios, y muy a menudo antijudíos.
    Acostumbraba el rabino viajar de un sitio a otro, en cada lugar hacía esfuerzos denodados para recolectar fondos y de ese modo poder pagar las expensas necesarias para preservar la vida e integridad de los judíos prisioneros, y a veces también para abrirles la puerta hacia la libertad.
    Cierta vez que se encontraba en Zhitomer, algunas personas maliciosas difundieron falsos rumores acerca de su persona y él mismo fue tomado prisionero.
    En las mazmorras oscuras del oscuro régimen escondieron al sabio inocente.
    Una persona justa que lo vino a visitar le dijo: "El patriarca Avraham era sobresaliente en los actos de bondad que hacía para los viajeros. Los convidaba con todo tipo de manjares y bondades, les dedicaba mucho tiempo, esfuerzo y dinero para hacerles la vida más confortable. Entre sus virtudes estaba la que siempre se esforzaba para conocer a sus invitados, para de ese modo darles lo mejor y más indicado para ellos.
    No es casual ni arbitrario que el Eterno le haya ordenado salir de su casa, de su barrio, de su país; pues, solamente aquel que personalmente experimenta lo que significa ser un extranjero en un lugar extraño está capacitado para sentir de primera mano las necesidades del viajero y del desterrado. Obtuvo así un gran conocimiento, pues se conoció a sí mismo y de esa manera pudo conocer en verdad al prójimo.
    Algo similar ocurre con usted en este momento. Usted está completamente dedicado a rescatar prisioneros, y ahora el Eterno le está dando la oportunidad para que experimente qué es este tormento de estar cautivo. Esta experiencia le dará la correcta apreciación de lo que es necesario hacer y decir al momento de querer rescatar al prójimo apresado. Aproveche esta oportunidad, aprenda y verá que estará un peldaño más alto en su espiritualidad".

    Este consejo es bien cierto.
    Cuando sufrimos cualquier trance doloroso o preocupante, debemos recordar y aprovechar cuidadosamente cada detalle para luego aprender a obtener beneficio de ese momento.
    Tratemos de incorporar el recuerdo del suceso como una nueva experiencia que sirve para alcanzar una finalidad positiva.
    Esto no significa que colguemos del cuello de nuestra alma un perenne cuadro del suceso ingrato y del sufrimiento; sino que aprovechemos el dolor para crecer en conocimiento, altruismo y conciencia del bien.

    Viéndolo desde un punto de vista pragmático: ya que nos toca sufrir, ¿es de sabio añadir un mal recuerdo o un negro sentimiento al dolor vivido?
    ¿No es más racional y productivo hacer lo que podemos para convertir la hiel en miel?

    Pongamos un par de ejemplos, bastante diferentes pero en los que se puede aplicar esta enseñanza.
    El joven no dedica mucho de su tiempo y energía al estudio. Faltan dos semanas para el final de clases, y entonces se despierta de su larga siesta y quiere estudiar, participar y esmerarse lo que no hizo en el transcurso del año lectivo.
    Finalmente, no puede salvar el curso, debe repetirlo… resultado lógico de su actitud negativa…
    Si es persona de atesorar resentimientos (o de desaprovechar la situación para convertirla en experiencia positiva), echará culpas a los maestros y padres, a los compañeros y la vida, hasta quizás a él mismo, pero no modificará positivamente su actitud, y entonces, al año siguiente seguramente tendrá otro fracaso en su carrera estudiantil.
    Pero, si el recuerdo del mal trago es modificado para convertirse en experiencia, entonces comprenderá su error y al nuevo año entrará con una nueva perspectiva y actitud.

    El segundo ejemplo es el de una persona aquejada por una repentina enfermedad.
    Supongo que nadie desea padecer una, y que el Eterno aleje los males de Sus fieles.
    Sin embargo, son un hecho, las enfermedades y los accidentes están en nuestro entorno, en nuestras vidas.
    Si la persona encara su padecer con ánimo adverso, atesorando malos sentimientos en su interior, la enfermedad no se irá, pero a ella se le sumará el encono, el rencor, la incertidumbre, la inquietud. Y entonces la persona dedicará muchísima de su energía vital a esas negatividades, en vez de dirigir su energía para lograr una más pronta recuperación, o un estado de serenidad a pesar del malestar.
    Pero, si la persona convierte el recuerdo de la desgracia, o el suceso de la misma, en un trampolín para conocerse y para conocer al prójimo, para arrepentirse, conciliarse, reconciliarse, confiar o sencillamente vivir a pesar de la adversidad, entonces las energías anímicas estarán encausadas para conseguir un mejoramiento de su estado o para sedar sus dolores y continuar transitado el pesar con mayor sentido y fuerza.

    Son opciones que tenemos: elegir la vida y el bien a pesar del desastre; o escoger el mal y la muerte y entonces incrementar o generar el hondo dolor.

    Recordemos:

    "…he puesto delante de vosotros
    la vida y la muerte,
    la bendición y la maldición.
    Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tus descendientes,
    amando al Eterno tu Elokim,
    escuchando Su voz y siéndoLe fiel.
    Porque Él es tu vida y la prolongación de tus días
    "
    (Devarim / Deuteronomio 30:19-20)

    Escoger la vida, la bendición… ese es el camino…
    Pero, ¿cómo sabemos que hemos escogido correctamente el camino?
    Pues, si estamos haciendo caso a la Voz del Eterno,
    si actuamos con confiada fidelidad hacia Él,
    si el cumplimiento de los mandamientos de la Torá son nuestros compañeros constantes,
    si nuestra actitud ante la vida demuestra nuestra confianza y cariño hacia Él y Sus mandamientos (expuestos en la Torá).
    Si vivimos de esta manera, el rencor, el resentimiento, la compulsión a acusar injustamente, la constante prédica negativa no tienen amplio lugar en nuestro ser.

    Lo que jamás debiéramos hacer es atesorar los frutos del feo suceso en la sección de nuestro corazón que alberga los resentimientos o asuntos mal sanados.
    La sección destinada a guardar sentimientos negativos, es muy pequeña y de paredes endebles, y bien pronto comienza a desbordar y a ocupar el precioso lugar de otros sentimientos.
    Así, bien rápido las secciones para el amor, la ternura, el agradecimiento, la solidaridad, etc., se ven sumergidas en oleadas de sentimientos negativos, y la persona se va empobreciendo afectivamente y hundiéndose más y más en la desazón.

    Tenemos algunas señales para reconocernos como una de esas personas hundidas en el resentimiento, o quizás reconocer a alguien de nuestro entorno.
    Prestemos atención a algunas de las señales: agitación afectiva, intranquilidad sin aparente motivo, explosiones de mal genio, impulsividad, pasiones fuera de límites, desprolijidad, desunión, esclavitud afectiva o material, actos de injusticia, pensamientos negativos, cansancio constante, peleas a las que no se le puede encontrar causa, frialdad emocional, falta de agradecimiento, sumisión o rebeldía, incapacidad para gozar y para perdonar… dolor mucho dolor.

    Recordemos las palabras -que es un mandamiento- de la Torá:

    "No aborrecerás en tu corazón a tu hermano…
    No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Eterno.
    "
    (Vaikrá / Levítico 19:17-18)

    Para amarnos, tal como Dios manda,
    para poder amar al prójimo, como expresa el mandamiento,
    es menester primero eliminar el aborrecimiento que uno carga en el corazón.
    Para que haya amor se ha de extirpar el deseo de venganza, el resentimiento,
    pues mientras los afectos negativos estén "afectando" a la persona,
    no hay espacio para que emerja el verdadero amor.
    Solamente hay negociados, intercambios, mutuas necesidades para satisfacer, caretas de amor, pasión, enamoramiento… pero no amor.

    Si hemos caído en este estado de oscuridad del alma, si es el resentimiento lo que reverbera en nuestro ser, el camino es el de la teshuvá -el arrepentimiento total y sincero-, para diluir el resentimiento del corazón y entonces el perdón y el amor puedan rebrotar.
    (Leer este artículo, es muy útil, según comprobamos en los hechos).

    Si queremos ayudarnos con la Mano del Eterno, podemos tener en mente y en el corazón este mensaje inspirador:

    "Asa invocó al Eterno su Elokim, diciendo: ‘¡oh Eterno, no hay otro como Tú para ayudar tanto al poderoso como al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Eterno, Elokim nuestro, porque en Ti nos apoyamos y en Tu nombre vamos contra esta multitud. oh Eterno, Tú eres nuestro Elokim; no prevalezca contra ti el hombre!’"
    (2 Divrei Haiamim / II Crónicas 14:10)

    Cuando la multitud de malos pensamientos nos guerrean y quieren conquistarnos,
    apoyémonos en el Eterno,
    pidamos Su poder,
    sea que nos creamos fuertes o débiles,
    pues Él es quien ayuda, redime y salva.

    Gracias a Dios tenemos un camino alternativo para canalizar nuestros sentimientos, y no solamente estancarlos en el corazón para que se corrompan y corroan nuestro interior.
    Si al sufrir ubicamos el recuerdo del aprieto en el casillero de las experiencias con finalidad positivas, entonces estaremos habilitados para reconocer una nueva situación similar, y entonces estar prevenidos para no sufrir innecesariamente en ella.
    Pero, además estamos en condiciones de reconocer a los otros cuando estén en similar situación penosa. Tendremos un contacto más profundo con lo que está sufriendo, de esta manera nos sentiremos movidos a darle una mano con sensibilidad y compasión.

    De esta manera tendremos dos enormes ganancias:

    1. Podremos darnos cuenta con mayor claridad del correcto lugar en el cual ubicar la situación problemática. Es más sencillo darse cuenta de los problemas de los demás que los propios, y encontrar soluciones para el ajeno que para el propio.

    2. Estamos habilitados para aprender de la situación traumática, convertirla en recuerdo de experiencia, en vez de dejarla enquistada como malestar interno que corroe hasta los más recónditos rincones de la persona.

    Entonces, luego del sufrimiento, cuando nos reconciliamos con nosotros mismos, estamos en posición de encontrarnos realmente con el prójimo.
    Un encuentro auténtico, que nos una en el altruismo y no por necesidades o por negociaciones mutuas.
    Cuando actuamos con altruismo, verdadera generosidad sin esperar nada absolutamente nada a cambio, obtenemos un inmenso placer espiritual, que no se puede explicar pero que se reconoce cuando se lo está percibiendo.

    Prestemos atención a la idea que el gran pensador, el psicólogo judío Erich Fromm, tenía respecto al amor, y tratemos de comprender cómo esta idea se enraíza en nuestras fuentes más antiguas:

    En contraste con la unión simbiótica, el amor maduro significa unión a condición de presentar la propia integridad, la propia individualidad. El amor es un poder activo en el hombre; un poder que atraviesa las barreras que separan al hombre de sus semejantes y lo une a los demás; el amor lo capacita para superar su sentimiento de aislamiento y separatividad. En el amor se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos.
    El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, no hay amor. La esencia del amor es "trabajar" por algo y "hacer crecer" El amor y el trabajo son inseparables. Se ama aquello por lo que se trabaja, y se trabaja por lo que se ama.
    El cuidado y la preocupación implican otro aspecto del amor: el de la responsabilidad. Hoy en día suele usarse ese término para denotar un deber, algo impuesto desde el exterior. Pero la responsabilidad, en su verdadero sentido, es un acto enteramente voluntario, constituye mi respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano. Ser "responsable" significa estar listo y dispuesto a "responder". Jonás no se sentía responsable ante los habitantes de Nínive. El, como Caín, podía preguntar: ¿Soy yo el guardián de mi hermano? La persona que ama responde, La vida de su hermano no es solo asunto de su hermano, sino propio. Siéntese tan responsable por sus semejantes como por si mismo. Tal responsabilidad, en el caso de la madre y su hijo, atañe principalmente al cuidado de las necesidades físicas. En el amor entre adultos, a las necesidades síquicas de la otra persona.
    La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente del amor, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra (respicere = mirar), la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es. De ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación. Quiero que la persona amada crezca y se desarrolle por si misma, en la forma que les es propia, y no para servirme. Si amo a la otra persona, me siento uno con ella, pero con ella tal cual es, no como yo necesito que sea, como un objeto para mi uso. Es obvio que el respeto sólo es posible si yo he alcanzado independencia; si puedo caminar sin muletas, sin tener que dominar o explotar a nadie. El respeto sólo existe sobre la base de la libertad: "l´amour est l’enfant de la liberté", dice una vieja canción francesa; el amor es hijo de la libertad, nunca de la dominación.
    Respetar a una persona sin conocerla, no es posible; el cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guiara el conocimiento. Hay muchos niveles de conocimiento; el que constituye un aspecto del amor no se detiene en la periferia, sino que penetra hasta el meollo. Sólo es posible cuando puedo trascender la preocupación por mi mismo y ver a al otra persona en sus propios términos. Pero el conocimiento tiene otra relación, más fundamental, con el problema del amor. La necesidad básica de fundirse con otra persona para trascender de ese modo la prisión de la propia separatividad se vincula, de modo íntimo, con otro deseo específicamente humano, el de conocer el "secreto del hombre". Si bien la vida en sus aspectos meramente biológicos es un milagro y un secreto, el hombre, en sus aspectos humanos, es un impenetrable secreto para sí mismo –y para sus semejantes-. Nos conocemos y, a pesar de todos los esfuerzos que podamos realizar, no nos conocemos. Conocemos a nuestros semejantes y, sin embargo, no los conocemos, porque no somos una cosa, y tampoco lo son nuestros semejantes. Cuanto más avanzamos hacia las profundidades de nuestro ser, o el ser de los otros, más nos elude la meta del conocimiento. Sin embargo, no podemos dejar de sentir el deseo de penetrar en el secreto del alma humana, en el núcleo más profundo que es "él". La crueldad misma está motivada por algo más profundo: el deseo de conocer el secreto de las cosas y de la vida. Otro camino para conocer "el secreto" es el amor. El amor es la penetración activa en la otra persona, en la que la unión satisface mi deseo de conocer. En el acto de fusión, te conozco, me conozco a mi mismo, conozco a todos –y no "conozco" nada-. Conozco de la única manera en que el conocimiento de lo que está vivo le es posible al hombre –por la experiencia de la unión- no mediante algún conocimiento proporcionado por nuestro pensamiento. La única forma de alcanzar el conocimiento total consiste en el acto de amar: ese acto trasciende el pensamiento, trasciende las palabras. Es una zambullida temeraria en la experiencia de la unión. Sin embargo, el conocimiento del pensamiento, es decir, el conocimiento psicológico, es una condición necesaria para el pleno conocimiento en el acto de amar. Tengo que conocer a la otra persona y a mi mismo objetivamente, para poder ver su realidad, o más bien, para dejar de lado las ilusiones, mi imagen irracionalmente deformada de ella. Sólo conociendo objetivamente a un ser humano, puedo conocerlo en su esencia, en el acto de amar. El problema de conocer al hombre es paralelo al problema religioso de conocer a Dios. En la tecnología occidental convencional se intenta conocer a Dios por medio del pensamiento, de afirmaciones acerca de Dios. Se supone que puedo conocer a Dios en mi pensamiento. En el misticismo, que es el resultado del monoteísmo, se renuncia al intento de conocer por medio del pensamiento, y se lo reemplaza por la experiencia de la unión con Dios, en la que ya no hay lugar para el conocimiento acerca de Dios, ni tal conocimiento es necesario. La experiencia de la unión, con el hombre o, desde un punto de vista religioso, con Dios, no es en modo alguno irracional. Por el contrario, y como lo señaló Albert Schwetzer, es la consecuencia del racionalismo, su consecuencia más audaz y radical. Se basa en nuestro conocimiento de las limitaciones fundamentales, y no accidentales, de nuestro conocimiento. Es el conocimiento de que nunca "captaremos" el secreto del hombre y del universo, pero que podemos conocerlos, sin embargo, en el acto de amar.
    Cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento son mutuamente interdependientes.
    El amor infantil sigue el principio: "Amo porque me aman". El amor maduro obedece al principio: "Me aman porque amo". El amor inmaduro dice: "Te amo porque te necesito". El amor maduro dice: "Te necesito porque te amo".1

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)


    Notas:

    1 Tomado de "El Arte de Amar", Cap. II, Ed. Paidós.

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • El plan
      "Planifica para Este Mundo como si fueras a vivir para siempre; planifica para el Más Allá como si fueras a morir mañana"
      (R. Ibn Gabirol, Mibhar HaPeninim, #512)

      • ¿Por qué el insensato vive como si la vida no tuviera término ni sentido?

      • ¿Cómo el conocimiento del fin auxilia para amar con más profundidad?

    • Solo el amor
      "Solo el amor domina el temor"
      (Zohar, Shemot/Éxodo 216a)

      • ¿Cómo el temor afecta las relaciones que son de amor aparente, que está basado solamente en satisfacción de mutuas necesidades?

      • ¿Por qué el antídoto para el temor es el amor auténtico?

    http://serjudio.com/bereshit/lejleja66.htm

  • Parasha Lej Leja 5765

    Es posible alcanzar la perfección

    En nuestra parashá, el Eterno le comunica al anciano Avraham :

    "Yo soy el Elokim Todopoderoso; camina delante de Mí y sé perfecto."
    (Bereshit / Génesis 17:0)

    La pregunta lógica que se desprende de este mandato es: ¿Cómo puede el pequeñísimo e imperfecto ser humano alcanzar el grado de perfección?
    ¿No es acaso la imperfección parte de nuestra humana esencia?
    ¿No es "lo perfecto" del ámbito de lo divino?
    ¿Es éste un pedido irracional y frustrante que el Todopoderoso hace caer pesadamente sobre nuestros minúsculos hombros, con el ánimo de quitarnos toda altivez y soberbia?
    ¿O es un mandato para hacernos subir nuestra auto-estima, cuando nos vemos en un estado de amargura y vacío?

    La respuesta la podemos hallar en un pasaje talmúdico (Berajot 6a) que nos enseña lo siguiente:

    "si la persona hace su mejor esfuerzo para cumplir con un precepto, pero por causas que le son ajenas no lo puede cumplir, entonces igualmente el Eterno le cuenta como si el mandamiento hubiera sido cumplido".

    En el versículo de la parashá que hemos citado, es como si el Eterno le estuviera diciendo a Avraham: "Conduce tu vida de acuerdo a Mis deseos, cumple con los mandatos que Yo te doy, para servirMe con integridad y de esa forma superarás tus humanas limitaciones, y dentro de tu finitud rozarás la eternidad, y a pesar de tus fallas alcanzarás la perfección".

    Es decir, si nos asociamos fielmente al Eterno,
    para hacer lo que es bueno,
    y por eso con todas nuestras energías nos empeñamos en cumplir cabalmente con Sus mandamientos,
    entonces,
    al momento que alcancemos el límite de nuestro ser finito,
    y ya no podamos avanzar más,
    recibiremos como un don lo que nos falta para hacernos meritorios, cual si hubiéramos alcanzado la perfección.

    Como sabemos que maasé avot simán labanim – los hechos de los padres son una señal para los hijos… nuestro primer padre, Avraham, fue puesto en esta prueba de crecer rumbo a la perfección, y Avraham lo alcanzó.
    Claro que nosotros también podemos hacerlo, depende de nosotros, de nadie más…

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    Paseaba la madre con sus dos hijas, cuando de pronto descubrieron una bolsa con diez naranjas.
    Buscaron en las inmediaciones al posible dueño, pero la bolsa con sus naranjas huérfana estaba.

    Entonces la madre preguntó a las niñas si querían compartir las naranjas entre ellas, y claro está, las niñas gustosas aceptaron la propuesta.

    Pero, la madre les impuso una condición: debían llegar al acuerdo más justo entrambas, para que el reparto fuera lo más provechoso para las dos.

    Una de las niñas sugirió que se repartieran 5 y 5, pues, argumentaba, ¿qué más justo que cada cual reciba lo mismo que su prójimo?

    Y a la madre le pareció honorable y justo el reparto propuesto.

    Sin embargo, la otra niña tuvo una idea alterna.
    Y le preguntó a su hermana: ¿Tú para que quieres las naranjas?
    Y la otra dijo: Para hacer zumo.
    Y entonces replicó la primera: Yo las quiero para hacer mermelada, que te parece, entonces, si tu haces el jugo con las diez naranjas y luego me das el resto a mí, para que yo entonces haga la mermelada.

    Obviamente, la última propuesta fue la que hallaron todas como la más justa, sabia y equitativa.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • Y usted, ¿encuentra maneras más justas y creativas para la convivencia diaria, o repite viejos patrones de conducta, aunque éstos pueda ser, o no, efectivos?

    • ¿Cuál supone usted que es la finalidad de la negociación?

    • El que crece
      "Promuévete a ti mismo, pero no desmerezcas a otro"
      (Rav Israel Salanter).

      • ¿Cuál es la finalidad de este sabio consejo?

      • ¿Por qué le parece que las personas con poco auto-estima muchas veces insultan o humillan al prójimo?

      • ¿Cuál es la manera prudente e inteligente para no ser dañado por los comentarios mal intencionados?

    • Dignidad
      "Auto-respeto es el fruto de la disciplina; el sentido de la dignidad crece con la habilidad para decirse ‘no’"
      (R. Abraham J. Heschel).

      • ¿Por qué es tan difícil decirSE ‘no’?

      • ¿Qué es lo que vincula tan íntimamente el respeto personal con la disciplina?

      • ¿Cómo se distingue a la persona digna y disciplinada de quien no lo es?

    http://serjudio.com/bereshit/lejleja65.htm

  • Parasha Lej Leja 5764

    Comentario de la Parashá – Lej Lejá :
    Más allá de la corriente

    (Esta semana corresponde leer la parashá llamada Lej Lejá ("Vete para ti") que es la tercera del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit , conocido en español como "Génesis").

    El personaje del cual hablaremos, nació y creció en una sociedad inmersa en lo más horrendo de la idolatría, de la rebeldía activa contra Dios y todo lo que es bueno.
    En esa sociedad, no había ningún resquicio para dudar de las doctrinas que afirmaban que el rey del mundo, (que se decía que era el redentor de la humanidad, hijo de una virgen, nacido por medio del espíritu santo del dios luminoso, y que había muerto y resucitado), era la máxima deidad en un panteón profuso de deidades, espíritus de la guarda, santos y otras criaturas fantásticas.
    ¿Cómo podía hacer el joven personaje para pasar al otro lado de las doctrinas religiosas de su época, para estar del lado correcto, del lado de Dios?
    ¿Cómo podía hacer para no estar más sometido a la maldición de las falsas creencias, y así poder ser libre de decidir si quería crecer o prefería esclavizarse a la fe que asfixia?
    ¿Cómo podía?
    Es difícil encontrar una respuesta.
    Pongámonos en su piel por un instante, observemos su entorno, sus amistades, su familia, y tan sólo encontraremos promotores de la creencia en el dios-humano, solamente hallaremos propagandistas de la fe oficial y de la historia que cuentan las mayorías.
    Toda voz disidente era llevada a la hoguera, en la misma que se quemaban escritos que los sacerdotes consideraban heréticos, en la misma que era adorada como elemento purificador.
    Todo aquel que osaba señalar la flaqueza de los dogmas de la religión oficial, era perseguido, torturado, masacrado, estigmatizado.
    No pocos ingenuos, que decían una palabra fuera de lugar, fueron asesinados por la maquinaria inquisitorial de aquella religión poderosa materialmente, y tan, pero tan flaca en lo espiritual.
    También eran exterminados los que por algún motivo no servían a los fines de prdominio del imperio de esta religión.
    Pero, no pensemos que la religión del dios muerto y resucitado para salvación del mundo solamente sabía depredar, ahogar y mutilar; no, también prometía paraísos gloriosos para los que mataran toda duda en su corazón y como ovejas siguieran cualquier irracional propuesta de sus pastores de religión… pues la FE ciega que acepta hasta el absurdo es la condición básica de toda doctrina idolátrica.
    Y también organizaba fabulosos festejos, emotivos, coloridos, llamativos, para que de ese modo las mentes se dejaran llevar por los corazones, y si alguno (más despierto que los otros) hubiera supuesto algún engaño o falsedad, pronto dejara sus pensamientos para sumergirse en las festividades de placer y buenaventuraza.
    Y esta religión del dios-hombre había penetrado todas las instituciones de la sociedad: se juraba en su nombre, se curaba en su nombre, se rezaba a su nombre, se soñaba con ella, etc.
    Nadie comerciaba si no era santiguándose y bendiciendo al rey dios, nadie estudiaba si no repetía el dogma de fe que atestiguaba absurdamente la verdad de la falsedad, nadie era integrado a grupos o amistades si antes no profesaba con reverencia los misterios de su religión.
    Nadie tenía vida eterna en paz si no confesaba de corazón si adhesión incondicional al dios-hijo y a las enseñanzas de sus sacerdotes.
    Nada ni nadie quedaba fuera de estar sometido a las disciplinas de la religión del hijo de la virgen.

    ¿Cómo haría el joven personaje de nuestro interés para zafar de esta terrible situación?
    Es más… ¿cómo haría el mundo para encontrar el verdadero camino a la luz y la vida, estando tan jaqueado por las murallas de la impenetrable idolatría maciza?

    La respuesta la brinda el comienzo de la parashá Lej Lejá:

    "Entonces el Eterno dijo a Avram [Abram]: »Vete de tu tierra, de tu lugar de origen y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré."
    (Bereshit / Génesis 12:1)

    Analicemos cada uno de los aspectos de esta sentencia para encontrar la solución, que a la vez es un conciso y exacto plano para gozar de verdadera libertad y estar en camino al crecimiento:

    1- "Entonces el Eterno dijo": La Libertad es cumplir con los mandamientos.
    La salida a la plaga de la idolatría se encuentra en prestar atención a lo que Dios dice. Debemos saber que Dios habla constantemente, sin embargo, no estamos captando Su mensaje. Es que generalmente no tenemos noción de dónde lo podemos hallar.
    Y la respuesta es bien sencilla: en las páginas del Tanaj, especialmente en la Torá, cuando es debidamente enseñada por los maestros judíos de la Verdad.
    Aquel que quiere romper las cadenas que oprimen su espíritu, cualquiera de las cadenas que lo oprimen, y desea crecer hasta sus mayores alturas, tiene un recurso inapreciable en las entrañas de la Torá verdadera.
    El compromiso con el texto de la Torá, que es el compromiso con la palabra de Dios, debe llevar al compromiso en la conducta personal, que se manifiesta a través del mejor y más detallado cumplimiento de los mandamientos de la Torá (que son 7 para los gentiles y 613 para los judíos).

    2- »Vete de tu tierra": Liberarse de las cadenas sociales-físicas.
    El fiel acatamiento a los mandamientos de Dios, conlleva un abandono de ciertas actitudes, posturas, creencias, afiliaciones.
    Uno de estos abandonos está simbólicamente representado en esta frase por el "irse de la tierra".
    ¿Qué quiere decir esto?
    Pues, irse de aquello que socialmente somete a la persona a reglas de vida que le son perjudiciales, que le obligan a actuar en contra del espíritu puro que Dios da a cada persona.
    Para ser libre es imprescindible liberarse de las cadenas físicas, que con aprobación social, lastiman lo mejor que hay en la persona.
    Un ejemplo de esta liberación es la salida de los israelitas de Egipto. Con esta hecho quebraron la esclavitud material que los tenía sometidos, y no les permitía siquiera concebir la idea de que ellos realmente eran alguien distinto a la imagen que socialmente les imponían como propia. En continua vejación física, ¿cómo habrían de concebirse a sí mismos como algo diferente a esclavos?
    3- "Vete de tu lugar de origen": Liberarse de las cadenas mentales.
    Pero, los lazos de la esclavitud espiritual no solamente están en las imposiciones que parten de las reglas de la sociedad esclavista, sino también en las convicciones que la persona asume fanáticamente como propias, y que no son propias.
    Tristemente muchísimas personas van por la vida actuando como si estuvieran encima de un escenario, ejecutan un libreto de vida que otros han escrito para ellos. Y más triste aún, es que estos actores que viven sin vivir realmente, muchas veces luchan y mueren defendiendo un papel que les han asignado y que sienten como propio, pero que es absolutamente ajeno.
    Saber cuál es el origen, y rechazar asumir actuar perpetuamente un papel que falsifica la identidad personal, es un paso indispensable para todo aquel que desea gozar de verdadera libertad.

    4- "Vete de la casa de tu padre": Liberarse de las cadenas emocionales.
    Para poder romper realmente con los lazos perjudiciales que surgen de lo social, y para modificar los condicionamientos mentales a los que ha sido sometida una persona, es imprescindible que pueda reconocer las cadenas emocionales que lo tienen atrapado.
    Muchos saben qué tienen que cambiar en su vida para no sentirse más esclavizados, e incluso tienen idea de cómo emprender su liberación, sin embargo, están presos de sentimientos que los detienen y paralizan cualquier intento de cambio. Estos sentimientos pueden ser miedo, culpa, auto-desprecio o cualquier otro que es usado como ancla negativa, que no permite avanzar ni modificar nada.

    5- "Vete rumbo a la tierra que te mostraré": Tener una meta, marcado el rumbo y andar hacia allí.
    No es suficiente que una persona haya alcanzado soltarse de sus impedimentos emocionales que no le permiten siquiera pensar en cambiar su estilo de vida.
    Ni es suficiente si ha zafado del entrenamiento que lo condiciona a estar sometido a órdenes ajenas a su verdadera esencia espiritual.
    Ni tampoco alcanza cuando ha roto el yugo de las imposiciones sociales, que lo maniatan obstaculizándole vivir como corresponde a su espíritu.
    Pues estas tres etapas de la libertad brindan solamente el campo para labrar, pero no dan cosecha qué recoger y con la cual beneficiarse.
    La cosecha se obtiene solamente si se ha plantado antes el campo disponible.
    Y es precisamente ese sembrar el campo el verdadero ejercicio de la libertad.
    Es vivir con principios, finalidades y métodos definidos para alcanzarlas, lo que otorga a la persona un sentido que permite decir que vive en libertad real de espíritu.
    Y para sembrar adecuadamente, es indispensable recordar la primera parte de la estrofa que estamos analizando: "el Eterno dice".

    Para concluir, nos resta aclarar de quiénes estuvimos hablando al comienzo de este comentario.
    El rey del mundo, que se creía que era una deidad nacida de una virgen, no es otro que Nimrod, también conocido como Amrafel, Kush, y más tarde como Tammuz y otros varios nombres más que fueron surgiendo en las diferentes mitologías.
    Fue contemporáneo de Avraham, nuestro patriarca, alrededor del año 1500 AEC.
    Y es precisamente Avraham el joven que habíamos mencionado que trataba de escapar de la esclavitud de su época, cosa que finalmente consiguió transformándose en "Avraham haivrí", Avraham el hebreo, pues estaba meever -más allá- de las doctrinas y la fe de su sociedad corrupta.

    Es nuestro patriarca un estupendo ejemplo para seguir, pues, no son tan diferentes nuestra época y circunstancias a las suyas…

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relato

    El maestro estaba estudiando con sus discípulos cuando de improviso les preguntó: ‘¿Quién de ustedes tiene fe en Dios?’.
    Todos los jóvenes se miraron entre sí, sin entender el sentido real la pregunta, hasta que tímidamente de a poco fueron levantando todos las manos.
    Alguno más arriesgado incluso musitó: ‘Dos veces diarias, durante toda nuestra vida pronunciamos que el Eterno es nuestro Dios, Él es Uno y Único’.
    Y más envalentonados algunos dijeron: ‘¡Cómo no vamos a tener fe en Dios!’.
    El gran rabino entonces les dijo: ‘Yo no tengo fe en Dios.’
    Los alumnos cada vez más perplejos no sabían qué estaba pasando, si el rabino los estaba poniendo a prueba, si les quería enseñar un gran secreto, si había enloquecido, si era un hereje, vaya uno a saber qué estaba pasando con el maestro.
    Uno de ellos, un poco aturdido, dijo: ‘¿Cómo es que usted, que es maestro de maestros, no tenga fe en Dios?’.
    El maestro respondió: ‘¿Ustedes creen que están sentados en una silla? Pues, no, no creen eso. Para ustedes es un hecho que están sobre sillas. No tienen dudas, ni tampoco necesidad de tener fe al respecto. Así ocurre conmigo en mi relación con el Santo. Cuando contemplo el mundo, cuando los veo a ustedes, cuando me deleito con cada letra de la Torá, ¡obviamente que no nace en mi la ceguera de la fe! Lo que me ocurre es que Lo reconozco, pues estoy consciente de que Él es Quien conduce el Mundo. Cada día hago mías las palabras: "¡Santo, santo, santo es el Eterno de los Ejércitos! ¡Toda la tierra está llena de Su gloria!"‘.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Cuál es la enseñanza que nos deja el rabino?

    • La situación de tanta decadencia moral, merced a que la idolatría conquistó la mayoría del mundo en la época del patriarca Avraham, ¿se manifiesta en nuestros días? ¿Cómo?

    • Fue enseñado: "Confía en el Eterno con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia.
      ReconóceLo en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas.
      No seas sabio en tu propia opinión: Teme al Eterno y apártate del mal, porque será medicina para tu carne y refrigerio para tus huesos.
      Honra al Eterno con tus riquezas y con las primicias de todos tus frutos.
      Así tus graneros estarán llenos con abundancia, y tus lagares rebosarán de vino nuevo.
      " (Mishlei / Proverbios 3:5-10).
      ¿Cuáles son los beneficios que están mencionados en esta cita del Tanaj para aquel que se comporta como corresponde?

    • Está escrito en la próxima parashá:
      "Y dijo el Eterno a Avraham: -Toma, por favor, a tu hijo, a tu único, a Itzjac [Isaac] a quien amaste y vete [para ti] a la tierra de la Moriá; y elévalo allí en holocausto sobre uno de los montes, que Yo te diré." (Bereshit / Génesis 22:2).
      ¿Cuál es el directo paralelismo que se puede trazar entre esta sentencia y la que hemos estudiado en el comentario a Lej Lejá?

    http://serjudio.com/bereshit/lejleja64.htm