Categoría: Personalidades

  • Dar ese pasito para llegar a las alturas

    «Aconteció cierto día, cuando Moshé [Moisés] había crecido, que fue a sus hermanos y les vio en sus duras tareas…»
    (Shemot/Éxodo 2:11)

    Hasta el día que Moshé no se decidió a manifestarse desde el AMOR, es decir, actuando para beneficiar al prójimo de manera generosa, él no era otra cosa que un noble egipcio.
    Sí, inconscientemente se estaba preparando para la grandeza eterna, para una memoria perpetua de su personalidad.
    Pero era una grandeza potencial, que precisaba de este despertar.

    Si hubiese escogido el camino del EGO, manteniéndose en la comodidad de su celdita mental, probablemente nunca hubiésemos tenido noticia de él.
    Sería uno más del montón de nobles y principales del gran imperio que fueron olvidados entre las arenas del anonimato.
    Todo su potencial se hubiese extinguido, sin llegar a la realización.

    Él no tenía como saber para que se estaba entrenando, ni qué cualidades estaba adquiriendo para manifestar un reflejo de su Yo Esencial a través de su Yo Vivido.
    Pero el día que permitió a la NESHAMÁ guiarlo, corriendo así al EGO del sitial de mando de su vida, entonces, todo fue diferente.
    Al principio no pareció que para bien, pues los problemas y contrariedades se fueron sumando.

    Por ser un hombre de AMOR pasó por zozobras, perdiendo todo: t o d o.
    Nada quedó de toda aquella y esplendor que le acompañó desde sus primeros meses.
    Fue todo licuado, destruido, borroneado, como si en su mañana existiera solamente miseria, algo un poco mejor que ello.

    Pero, él no sabía lo que tenía por misión hasta que tropezó con ella.
    No estaba confiado en ser capaz de completarla, ni siquiera de iniciarla.
    Porque el no tenía conciencia de esa grandeza potencial, solamente de la amargura y chatura existencial.

    Llegó, queriendo o no, a las alturas.
    Es cúspide de profecía, ejemplo de hombre, modelo positivo a seguir.
    Porque se animo a actuar desde el AMOR, no desde el EGO.

  • El hombre del nombre

    El primer día de consagración del Santuario vendría el líder de la tribu de Yehudá a ofrendar lo acordado como presente de cada presidente de tribu.
    Al respecto dice la Torá:

    «El que presentó su ofrenda el primer día fue Najshón hijo de Aminadab, de la tribu de Yehudá.»
    (Bemidbar/Números 7:12)

    Parece que no hay mucho para aprender.
    Hasta que llegamos a la presentación del resto de los líderes, cada uno en su día.
    Porque con ellos se dice:

    «El segundo día presentó su ofrenda Natanael hijo de Zuar, jefe de Isajar.»
    (Bemidbar/Números 7:18)

    «El tercer día presentó su ofrenda Eliab hijo de Jelón, jefe de los hijos de Zebulún.»
    (Bemidbar/Números 7:24)

    Y así sucesivamente hasta:

    «El día duodécimo presentó su ofrenda Ajira hijo de Enán, jefe de los hijos de Naftalí.»
    (Bemidbar/Números 7:78)

    Prestemos atención, por cada presidente se dice que lo era, a excepción de Najshón de la tribu de Yehudá, con él solamente se dice que venía por su tribu.
    ¿Por qué?

    Varios son los motivos que sabios e intérpretes de varias épocas y lugares han compartido con nosotros, a mí me gustaría mencionarte solamente uno ahora.

    Najshón no precisaba esconderse detrás de títulos, o anteponerlos para sentirse importante.
    Él era Najshón, el hijo de Aminadab, con ello estaba más que complacido y confiado en hacer su parte correspondiente.

    Había logrado construir una personalidad sólida, equilibrada, saludable, que era un buen reflejo de su NESHAMÁ.
    Por lo cual, había menos cáscaras y máscaras que ocultaban su verdadera identidad y mucho más de su esencia sagrada manifestada por su conducta cotidiana.

    Por ello no recurría habitualmente a las trampas del EGO, porque recordemos que cuanto más próximo es nuestro Yo Vivido a nuestro Yo Esencial, menos intromisión del EGO y mayor dominio racional-afectivo-social de nuestras acciones (pensamiento, palabra y actos).
    Por ello podía ser coherente con la construcción de SHALOM, pues irradiaba bondad y justicia, en la medida equilibrada y apropiada a la circunstancia.

    ¿Qué podemos aprender para nuestra vida cotidiana?
    Es una importante lección.

  • Pequeñas y grandes discusiones 2

    Pequeñas y grandes discusiones 2

    ¿Era Iztjak pobre?

    Rabí Abraham Ibn Ezra y el Rambán discutieron sobre una cuestión un tanto extraña.

    Era el patriarca Iztjak rico o pobre (materialmente)?

    Ibn Ezra (1) escribe que Iztjak, el patriarca, era pobre. Si bien Abraham su padre era rico, su hijo perdió todos los bienes. Es esta la razón que vendió su primogenitura por un guisado de lentejas, es ésta la razón que Ribka envió a Iaakov escapar de su hermano, e ir a la casa de Laban, ya que no tenían bienes. A tal punto que tuvo que trabajar como pastor de ganado. Pero es interesante lo que Ibn Ezra escribe al final del comentario:

    “Y ciegos de corazón son aquellos que consideran la riqueza material como una buena cualidad en los Justos”

    Sin embargo el Rambán escribe con picantez “y yo me sorprendo, quien es el ciego de pensamiento en esto…”. El Eterno bendijo a Itzjak con riquezas, bendición que recibió en vida. El Rambán explica y debate acerca de cada alegato de Ibn Ezra, pero termina diciendo:

    “y eran los patriarcas como reyes”

    Ésta pequeña discusión radica acerca de la riqueza material. ¿Es algo positivo o negativo?

    Dentro del judaísmo vemos 2 grandes posturas al respecto.

    Por un lado vemos grandes Sabios del tiempo de la Mishná y la Guemará donde se cuenta acerca de sus grandes riquezas como albanzas. Hasta el punto que los Sabios nos enseñan que la riqueza es uno de los requisitos para recibir profecía. (2) También tenemos varios dichos como “el pobre es considerado como un muerto”.

    Por otro lado tenemos la posición de otros Sabios como el anteriormente citado Rabí Abraham Ibn Ezra quien ve en la riqueza material algo negativo, un peligro. Una cáscara que opaca a la persona, la ciega.

    Y esta postura podemos verla en forma palpable visitando ciudades religiosas en Israel.

    Cuál es la postura más correcta?

    En que realmente se fundamenta la discusión?

    En qué situación se habló que es algo negativo? quizás no haya discusión? quizás se habla en diferentes situaciones?

    Te invito a que investigues tú mismo al respecto y nos participes que encontraste.

     

     

     

    Notas:

    (1)Comentario a la Torá 25:34

    (2) Ver en Drashot HaRan al respecto, quien explica “riqueza” en forma literal.

     

  • El libro de Daniel-segunda parte

    El libro de Daniel- segunda parte

    Sobre la segunda parte del libro (cap. 7 al 12) no me extenderé demasiado debido a la profundidad y el esoterismo que posee. Pero explicaré algunas ideas que se desprenden del libro.

    El libro de Daniel es un libro muy especial.

    Es especial por su narrativa, tanto el estilo en que está narrado, como por el idioma (la mitad del libro es en arameo). Es especial por los temas que trata. El libro de Daniel toca temas y fundamentos básicos del Judaísmo que solo aquí son mencionados, tales como la resurrección de los muertos en los días del Mashiaj por ejemplo. Solo en el libro de Daniel son enunciados en forma clara. La cantidad de milagros, la interacción con ángeles, en síntesis; Daniel es un libro especial. Lo cual debemos saberlo al momento de comenzar a estudiarlo.

    Incluso Daniel mismo no es claro si es profeta, o posee cierta aura que le permite ver y percibir cosas. En el Talmud existen opiniones que lo consideran profeta(1), y otras que no(2). Y otra que lo considera como un punto intermedio. Un punto entre la profecía y la sbiduría.

    Tal como el Rab Kook explica los profetas veían al mundo desde una perspectiva de macro, en cambio los Sabios desde el micro. Daniel, que históricamente se encontraba en el punto medio del fin de la era profética, y el despertar de la sabiduría poseía una cualidad intermedia.

    Tal como el mismo Talmud atestigua que hubo visiones que los propios profetas no pudieron ver, pero sí Daniel. (ver Meguilá 3a).

    Como vimos en el anterior artículo la primer parte se narra historia, los hechos ocurridos a Daniel y sus compañeros, bajo el mandato de los diferentes reyes. Como Daniel interpretaba los sueños de los reyes, las diferentes pruebas que pasaron al ser fieles a los mandatos de Israel. En esta segunda parte a grandes rasgos se narran distintos sueños, visiones que Daniel tiene, y sus respectivas interpretaciones. Cabe destacar que Daniel no sólo era un “justo”, que hacía el bien y no molestaba a nadie, sino que fue un líder del pueblo, activo, realizador, promotor en una de las circunstancias más atroces del Pueblo Judío, el destierro. Cumplió un rol central políticamente.

    Estas visiones poseen ingredientes no naturales, tales como interacción con ángeles, visiones de seres parecidos a animales, con cuernos, alas, y características por el estilo.

    Son 4 visiones, que su significado (al fin y al cabo) están relacionados con el Pueblo de Israel, la Tierra de Israel y su reinado, su interacción bajo el dominio de otros imperios. La subida y caída de diferentes potencias. Es muy predominante el número 4. Cuatro animales, que representan los 4 imperios.

    Los 4 imperios-exilios:

    Normalmente se asocian los cuatro imperios con los 4 exilios que pasará el Pueblo de Israel hasta llegar finalmente (en nuestros días) a independencia política (los días del Mashiaj).Los cuatro imperios (exilios) son Babilonia, Persia, Grecia y Edom (Roma). (3)

    El mensaje relevante que podemos destacar. Es ver como el Eterno es quien de alguna forma direcciona la historia de la humanidad, sus revoluciones, las guerras, las conquistas, inventos, arte, cultura, sus cambios. También, y justamente allí vemos como el Eterno se revela a través de la historia. La historia no es huérfana, sino que posee cierta dirección, y el hecho que no siempre nosotros podamos comprenderla no la vuelve carente de sentido.

    “…El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes…” (2:21)

    Esta idea de ver la historia de la humanidad como el centro y el escenario entre la interacción de Dios con el hombre es uno de los pensamientos bases del judaísmo. Recordemos que la función del judaísmo es justamente mejorar el mundo, el mundo entero. “y serán bendecidos por ti todos los pueblos de la tierra” (Bereshit/Génesis 12:3). En el Talmud se interpreta “venibrejú-serán bendecidos” como “y serán unificados” (4). El unificar a los pueblos de la tierra es justamente el objetivo de la historia humana.

    Podemos ver a la globalización como parte de este proceso de “unificación”, parte del plan Divino?

    Podemos ver la revolución francesa, la emancipación, la democracia como parte de esta evolución humana?

    Pensemos unos segundos cómo vivía una persona promedio hace 500 años atrás. Cuáles eran las condiciones de higiene, cuál era su rutina, la dinámica familiar. Cuáles eran sus derechos, cuál era su nivel intelectual, cuanto se conocía del mundo, cuanto vivía una persona promedio y en qué condiciones. Y hace 1000 años atrás? Y 2000? o 3000?

    Podemos ver como el mundo, la humanidad avanza. Avanza en el plano ético, humano, cultural, intelectual, tecnológico, etc. Podemos ver desde una visión de macro como el mundo se va iluminando, avanzando. Si lo graficáramos sería como una constante subida.

    Y es que así reside el optimismo del judaísmo. El optimismo del judaísmo no es una visión subjetiva del vaso medio lleno o vacío, sino el saber que “será para bien”, que el mundo, la historia poseen una dirección, hacia el avance y el progreso. Y este progreso es justamente la luz con la cual el mundo se va iluminando.

    Y como ya escribí anteriormente que existe la mitzvá/orden de la Torá de estudiar historia:

    “Acuérdate de los días de antaño, comprende los años de generación y generación” (Devarim/Deuteronomio 32:7)

    Estudiar con la Ashgajá, como Dios mueve los hilos en el mundo.

    Y si bien es verdad que ha habido y habrán lamentablemente grandes penurias, guerras, muertes, odio, y fenómenos que no podemos comprender que función cumplieron en la historia, como esto agrega algo, que avanza. Sobre esto esta dicho:

    «Porque Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son Mis caminos, dice el Eterno.

    Como son más altos los cielos que la tierra, así Mis caminos son más altos que vuestros caminos, y Mis pensamientos más altos que vuestros pensamientos.»

    (Ieshaiá / Isaías 55:8-9)

    Es verdad hay cosas que no podemos ni podremos entender en toda su profundidad. Pero lo que sí, allí debemos poner el foco de atención.

    Por ejemplo. Cabe preguntar que podemos ver de bien acerca de la expansión del Cristianismo? Siendo idolatría, pregonando a lo largo de la historia odio hacia el pueblo judío, y demás. Veamos como una de las más grandes eminencias del pensamiento judío, Maimonides ve las cosas:

    “Y todos aquellos asuntos sobre Jesús (cristianismo), y el Ishmaeli (Muhamad-Islam) que surgió posteriormente, no son sino para enderezar los caminos hacia el Mashiaj, y mejorar el mundo para servir al Eterno todos juntos. Tal como está escrito “Porque entonces se volverán los pueblos, en un mismo lenguaje, y llamarán todos en nombre del Eterno y lo servirán todos juntos” (Tzefania/Sofonías 3:9).

    ¿Cómo es esto? Ya así (a través de estas religiones) se colmó el mundo de la idea de la redención, y las palabras de la Torá y los mandamientos (a través de la biblia y el Corán), y se expandieron estas ideas, hasta las islas más lejanas, e incluso civilizaciones primitivas, y ellos las recibieron y las estudian. Sobre los mandamientos/Mitzvot dicen: estos estatutos son verdad, solo que ya no son relevantes, y no siguen en pie… y hay quienes dicen significados ocultos hay en esto, y no son literales, y cuando venga el mesias nos enseñará le verdad…

    Pero cuando venga el Mesias, y tenga éxito, se levantará y levantará, los devolverá a la senda correcta y sabrán que equivocados estuvieron sus antepasados que así les heredaron…”

    (Hiljot Melajim 12:11-13)

    Así es que Maimonides no deja de ver los puntos negativos de estas religiones, pero si ve como la mano Divina dirige el mundo, y como la historia y la humanidad va evolucionando y madurando, cual fruto.

    Volviendo a nuestro tema sobre los 4 imperios-exilios, está escrito en el Midrash:

    “Por el principio creó el Eterno… y le tierra estaba vacía y huera, y había oscuridad sobre la faz del abismo, y el espíritu de Dios flotaba sobra la faz de las aguas” (Génesis 1:1-2)

    “…vacía…”- este es el imperio de Babilonia…..

    “…Huera…”- este es el imperio de Maday (Persia)….

    “…Oscuridad…”- este es el imperio Grecia….

    “…Abismo…”- este es el cuarto imperio….

    “…el espíritu de Dios”- este es el espíritu del Mashiaj…. (Bereshit Rabá 2:4)

    El Midrash interpreta en forma alegorista las palabras de descripción del caos del Génesis. Sin entrar en detalles sobre el texto, lo que podemos observar es que según el Judaísmo, estos imperios, quienes movieron la historia del mundo, son anteriores a la creación del mundo. es decir ya era parte del plan original de la historia el hecho que haya X imperio, que aportará tal y tal ámbito a la humanidad. Espero haber sido claro y transmitido la idea de cómo el judaísmo ve la historia.

    -Angeles y resurrección de los muertos:

    Los ángeles, Malajim, son seres metafísicos, enviados del Eterno. Para ahondar sobre la naturaleza y descripción de estos seres ver Hiljot Isodé Torá 2:3-8 de Maimonides.

    Si bien es verdad que en varias partes del Tanaj son mencionados los ángeles como enviados para dar mensajes a distintos profetas, en el libro de Daniel toman un lugar muy central.

    Y esto se debe a que debido al exilio, y el debilitamiento del canal profético, es decir la palabra directa del Eterno al hombre, se comenzó a utilizar a malajim para dar mensajes. Es un nivel menor a la profecía, tal como explicamos en el principio del artículo que Daniel no es considerado del todo profeta.

    Otro punto, son los “sarim”. Los sarim son los ministros celestiales que cada pueblo y pueblo posee. Como una especie de patrón, llamémosle “angel guardian” de cada pueblo. Y si bien sabemos que el Pueblo de Israel no posee un ministro Celestial, sino que el Eterno mismo es el encargado, en el galut/exilio si poseemos un ministro. El nombre de este sar figura en el libro de Daniel y se lo denomina “Mijael”. Mijael, que proviene de la palabra maj (débil, humillado) maja-El: debilitamiento de Dios. Es decir cuando el pueblo de Israel se encuentra en exilio, dispersado, debilitado la misma presencia divina también se encuentra en cierto exilio.

    El Talmud nos enseña que los nombres de los ángeles y los meses provienen de la cultura babilónica (Ierushalmi, Tratado de Rosh Hashaná).

    Para comprender esto debemos de recalcar la siguiente idea que se encuentra en nuestras fuentes. La identidad del ser humano originario, lo que se denomina “zehut Adam Harishon” se fraccionó en el principio de los tiempos, y se fragmentó en 70 partes, y cada uno de los 70 “pueblos de la tierra” recibió parte de esta “identidad originaria”. En la cabalá-estudio esotérico del judaísmo a esto se lo denomina “chispas de Santidad”, y una de las funciones del Pueblo de Israel en el exilio es justamente buscar y tomar estas chispas. Este proceso se lleva a cabo tanto consicente como incoscientemente. Y se lo denomina “likut nitzotzot shel kedusha” reunir las chispas de Santidad, que se encuentran dispersas en culturas del mundo.

    Por ello no debemos de sorprendernos de ver influencias “externas”, culturales en el judaísmo. Como en este caso.

    Con respecto a la resurrección de los muertos:

    Es sorprendente que un principio tan básico (5) como la creencia en la resurrección de los muertos en los días del Mashiaj, no sea mencionado en forma clara en todo el Tanaj, sino hasta el libro de Daniel. No en la Torá, y no en los Profetas (6).

    Maimonides (en su Guía de los perplejos) explica al respecto que aquella generación que recibió la Torá no estaba preparada para concebir semejante idea. Solo a través de generaciones y centenares de años el mundo “maduró” y pudo estar preparado para que se diga en voz alta semejante idea.

    Esto no quiere decir que es esta una idea nueva en el judaísmo. Sino que siempre estuvo vigente, solo que fue un tema mencionado y estudiado solo entre aquellos estudiosos, pero no fue algo que se sacó a la luz públicamente y se lo escribió en las escrituras. A la generación que salió de Egipto se le comenzó a enseñar temáticas más básicas, como la existencia de un único Dios, Creador del cielo y la Tierra, prohibición de idolatría, etc. ¿Qué pasará al final de los días? Esto lo guardaron para unas generaciones más adelante.

    Y no nos debe sorprender que muchas veces, justamente por atravesar épocas de confusión y oscuridad, como el exilio, es que rebrotan ciertas ideas de las profundidades del pensamiento judío. Tal como el sentido de la vista en la oscuridad se agudiza, algo parecido transcurre en el Pueblo de Israel.

     

     

     

    Notas:

    Nota 1:

    Mejilta deRabí Eliezer BO, 1.

    Pesikta deRab Kahana-Pará adumá, pag.66-65

    Ialkut Shimoní, principio del libro Ieshaiá.

    Seder Olam Rabá cap.20 (al principio y al final)

    Nota 2:

    Meguilá 3a, meguilá 14a.

    Shir HaShirim Rabá 3:4-7:4

    Ierushalmi, Rosh Hashaná 1:2

     

     

    Nota 3:

    Con respecto al último exilio existe discrepancia entre nuestros sabios.

    Según algunas opiniones (Ibn Ezra) se habla del Galut/exilio Ishamel (el mundo árabe), o (Rambán, Rashi, y otros) el exilio de Edom (mundo occidental-cristiano) o que el último exilio comenzara una época gobernando Edom y se sumará luego Ishmael (R.S.Gaón).

    Nota 4:

    No del termino Berajá, sino de “berijá”- antigua forma de injerto. Tal como cuando se injerta se toman dos plantas y forma una sola, lo mismo que todos los pueblos de la tierra tengan una misma raíz ideologica, a pesar de sus diferencias étnicas, y culturales. Que son éstas las características que hacen a cada cultura especial. Talmud, Tratado de Iebamot.

    Nota 5:

    Al punto tal que el Talmud enumera como aquellos que no poseen entrada al mundo venidero a aquellos que dicen que no existe la resurrección de los muertos (Sanhedrin 10:1)

    Tambien Maimonides lo enumera como uno de los 13 principios del Judaísmo (introducción al cap. 10 Tratado de Sanhedrin). Varias veces en nuestros rezos recordamos la idea de la resurrección de los muertos, e incluso hay una bendición especial sobre el tema en el shemoná esré.

    Nota 6:

    Si bien hay algunas insinuaciones sobre el asunto en algunos versículos, como en Shmuel I 2:6, Dvarim 32:39, Ieshaiá 23:19, etc.

    No es mencionado hasta el libro de Daniel en forma clara, tal como figura:

    “En aquel tiempo se levantará el angel Mijael ….Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua….” Daniel 12:2

     

     

     

  • Libro de Daniel-primera parte

    El libro de Daniel-una vista general

    ¿Dónde ubicamos históricamente el libro de Daniel? El libro de Daniel comienza su relato en los tiempos del exilio de Babilonia (1) año 600 A.E.C. aproximadamente, en los días del Rey Ioiajín(2) por manos del Rey Nabucodonosor  hasta Dariavesh/Dario (3) rey de Persia, es decir comienzos del segundo Bet HaMikdash.

    Según el Talmud el libro de Daniel fue escrito por los hombres de la Gran Asamblea, Anshé Kneset Haguedolá(4) y forma parte de los Escritos (Ktuvim).El libro, libro corto por cierto, solo 12 capítulos, 357 versículos. Gran parte del libro está escrito también en arameo, la lengua usada en aquellos días.

    En forma general podríamos dividir el libro en 2 partes, la primer parte narra las hazañas de Daniel y sus compañeros (Jananiá, Mishael y Azariá) quienes también pertenecían a la “estirpe real o familia noble” (1:3).

    Daniel y sus compañeros, junto con tantos otros fueron desterrados y llevados a babilonia en el primer exilio. Aun siendo niños fueron elegidos para ser educados en la corte real y formar parte de la junta de los sabios.

    “El rey ordenó … que se seleccionara entre los israelitas de estirpe real o de familia noble, a algunos jóvenes sin ningún defecto físico, de buena presencia, versados en toda clase de sabiduría, dotados de conocimiento, inteligentes y aptos para servir en el palacio del rey, a fin de que se los instruyera en la literatura y en la lengua de los caldeos.” (1:3-4)

    Y como dijimos anteriormente, entre ellos se encontraban Daniel, Jananiá Mishael y Azariá. Quienes a su vez también recibieron nombres babilónicos. El de Daniel por ejemplo era Beltshatzar. Así que aun siendo niños fueron llevados y criados en la academia de sabios, donde estudiaron diferentes ciencias, y disciplinas.

    “Dios concedió a estos cuatro jóvenes ciencia e inteligencia en todo lo referente a la literatura y la sabiduría” (1:17)

    El mismo rey Nabucodonosor encontró en ellos gran sabiduría y estaba muy satisfecho.

    “El rey conversó con ellos, y entre todos no se encontró ningún otro como Daniel, Jananiá, Mishael y Azariá. Ellos permanecieron al servicio del rey, y en todo lo que el rey les preguntó sobre cuestiones de sabiduría y discernimiento, los encontró diez veces superiores a todos los magos y adivinos que había en todo su reino….” (1:18-20)

    Ahora bien, Daniel poseía una cualidad especial… “ y Daniel podía entender visiones y sueños de toda índole” (1:17)

    Daniel fue muy apreciado en los ojos del Rey, al punto tal que:

    “Luego el rey confirió a Daniel un alto rango y le otorgó numerosos y magníficos regalos. Le dio autoridad sobre toda la provincia de Babilonia y lo hizo jefe de todos los sabios de Babilonia.” (2:48)

    El Rey lo valoró mucho a Daniel, al punto que lo denominó jefe de los sabios y “magos”:

    «Beltsasar(Daniel), jefe de los magos, yo sé que en ti reside el espíritu de los dioses santos y que ningún misterio te desconcierta: escucha las visiones del sueño que he tenido y dime su interpretación….” (4:6)

    Y así también lo vemos cuando la reina habla al rey (el hijo de Nabucodonosor) acerca de Daniel:

    “En tu reino hay un hombre que posee el espíritu de los dioses santos; mientras vivía tu padre, se encontró en él una clarividencia, una perspicacia y una sabiduría igual a la sabiduría de los dioses; y el rey Nabucodonosor, tu padre, lo constituyó jefe de los magos, los adivinos, los caldeos y los astrólogos. (5:11)

    Al punto tal fue el renombre y la reputación de Daniel que fue nombrado tercer puesto en el Imperio:

    “Entonces Baltasar (el rey) mandó revestir de púrpura a Daniel e hizo poner en su cuello el collar de oro y proclamar que ocuparía el tercer puesto en el reino” (5:29)

    Puesto que siguió ocupando aún en el reino madeo-persa (6:3), en el reinado de Dariavesh (Darío). Y también Jananiá, Mishael y Azariá fueron nombrados en altos cargos. “al frente de la administración de la provincia de Babilonia…”(2:49 y 3:30)

    Y si bien nadie nunca olvido de donde ellos eran oriundos, e incluso se los recordaban constantemente (ver por ejemplo 2:25, 3:8, 3:12, 5:13, y 6:14), los “forasteros” fueron tomando las riendas.

    Esta primer parte del libro (hasta el capitulo 6) esta colmado de “kidush hashem”/santificar el nombre de Dios a través de actos. Esto ya lo vemos desde la niñez cuando Daniel y sus compañeros se niegan a ingerir alimentos prohibidos, y luego cuando ya poseen cargos importantes están dispuestos a morir para no trasgredir los mandamientos de la Torá.

    Así lo vemos cuando por ejemplo se negaron a servir a la estatua que hizo Nabucodonosor (cap. 3), o por ejemplo cuando se prohíbe orar a deidades fuera del mismo rey y Daniel es acusado, al haber rezado 3 veces por día (cap.6). Y así lo proclaman Jananiá, Mishael y Azariá:

    “Jananiá, Mishael y Azariá respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: «No tenemos necesidad de darte una respuesta acerca de este asunto. Nuestro Dios, a quien servimos, puede salvarnos del horno de fuego ardiente y nos librará de tus manos.  Y aunque no lo haga, ten por sabido, rey, que nosotros no serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que tú has erigido». (3:16-18)

    Pero no solo Daniel y sus compañeros fueron fieles sirviendo y albando al Eterno. Sino que incluso los reyes que se relacionaron con ellos reconocieron la verdad de sus palabras y se sumaron a la alabanza:

    “ Finalmente, se presentó ante mí Daniel… en quien reside el espíritu de los dioses santos, y yo conté el sueño delante de él: «Beltsasar (Daniel) , jefe de los magos, yo sé que en ti reside el espíritu de los dioses santos” (4:5-6)

    Y así a través de los diferentes milagros que ocurrieron para salvarlos de las diferentes sentencias, como cuando los arrojaron en el horno de fuego (cap.3) o en el pozo con los leones (cap.6). los propios reyes gentiles reconocen y pregonan la verdad de la Emuná judía.

    “Al amanecer, apenas despuntado el día, el rey se levantó y fue rápidamente al foso de los leones (a ver que pasó con Daniel, quien allí fue arrojado).

    Cuando se acercó a él, llamó a Daniel con voz angustiosa. El rey tomó la palabra y dijo a Daniel: «Daniel, servidor del Dios viviente, ¿ha podido tu Dios, al que sirves con tanta constancia, salvarte de los leones?».

    Daniel dijo al rey: «¡Viva el rey eternamente!

    Mi Dios ha enviado a su Ángel y ha cerrado las fauces de los leones, y ellos no me han hecho ningún mal, porque yo he sido hallado inocente en su presencia; tampoco ante ti, rey, había cometido ningún mal».

    El rey sintió una gran alegría a causa de Daniel, y ordenó que lo sacaran del foso. Daniel fue sacado del foso, y no se le encontró ni un rasguño, porque había confiado en su Dios.

    Luego el rey mandó traer a los hombres que habían acusado a Daniel y los hizo arrojar al foso de los leones, con sus hijos y sus mujeres. Y no habían llegado aún al fondo del foso, cuando ya los leones se apoderaron de ellos y les trituraron todos los huesos.

    Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan sobre la tierra: «¡Tengan ustedes paz en abundancia!Yo ordeno que en todo el dominio de mi reino se tiemble y se sienta temor ante el Dios de Daniel,

    porque él es el Dios viviente

    y subsiste para siempre;

    su reino no será destruido

    y su dominio durará hasta el fin.

     

    Él salva y libera,

    realiza signos y prodigios

    en el cielo y sobre la tierra.

    Él ha salvado a Daniel

    del poder de los leones». (6:19-23)

    y así también pregona el Rey Nabucodonosor luego del milagro del horno de fuego:

    «El rey Nabucodonosor, a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan sobre toda la tierra: ¡Tengan ustedes paz en abundancia!

     

    Me ha parecido bien publicar los signos y prodigios que ha realizado en mi favor el Dios Altísimo:

    ¡Qué grandes son sus signos!

    ¡Qué poderosos sus prodigios!

    ¡Su reino es un reino eterno

    y su dominio dura de generación en generación!” (3:31-33)

    Esta oración es parte del rezo judío de todos los días:

    אָתוֹהִי כְּמָה רַבְרְבִין, וְתִמְהוֹהִי כְּמָה תַקִּיפִין; מַלְכוּתֵהּ מַלְכוּת עָלַם, וְשָׁלְטָנֵהּ עִם-דָּר וְדָר

    Y fue dicha en alabanza al Eterno por boca de un rey no judío, y pagano!

    Ver también otro ejemplo en 4:34 o también 6:27-28.

    Y es que justamente sobre esto está escrito:

    “Porque del este más lejano hasta el oeste más lejano Mi Nombre es grandioso entre los pueblos” (Malají 1:11)

    Cabe recalcar aquí la universalidad de la función del pueblo judío, de dar a conocer la palabra del Eterno y su nombre entre las naciones. Y justamente Daniel junto con sus compañeros nos dan grandes ejemplos de cómo a través de sus actos el nombre del Eterno es alabado y reconocido.

    Por último cabe destacar de esta primer parte que abrimos mencionando Ierushalaim:

    “…vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén, y la sitió…” (1:1)

    Y terminamos mencionando que Daniel rezaba en dirección a Ierushalaim (5):

    “abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios….” (6:10)

     

     

     

     

     

     


    Como dijimos en el principio los hechos narrados en el libro se extienden durante varias décadas, por los cual son varios los reyes a los cuales Daniel sirve:

    En total son 4: Nabucodonosor y Balshatzar (reyes de Babilonia) y Dariavesh(Darío) y Coresh (Ciro) reyes de Persia.

    Notas

    (1)Como sabemos entre el primer y segundo milenio antes de la era común, los grandes imperios dominaban extensas franjas de territorios, basando su gobierno en el acuerdo de vasallo y rey. En la Mesopotamia (zona de Oriente Próximo, entre los ríos Tigris y Éufrates) hasta la conquista de los Persas, siempre hubieron imperios semitas. Hubo varios pueblos como los elamitas, amorreos, sumerios, mitani, hititas, etc. Pero a grandes rasgos alrededor del 1800 A.EC, la época denominada paleobabilónica. Asiria alcanzó la categoría de imperio, y fue quien dominaba la mayor parte de terreno. Si bien tenía sus enemigos estratégicos, principalmente Egipto y Madai. La fértil región mesopotámica constituyó un antiquísimo El Dorado para numerosos pueblos nómadas que, se encaminaban sin saberlo, hacia el sedentarismo. Así, entre los ríos Éufrates y Tigris surgió un escenario en el que la historia se repetía como en un espiral sin fin. Una tribu nómada conquistaba un territorio, dominaba a sus habitantes, asimilaba sus costumbres, y culturas, y cuando se tornaba sedentaria llegaba a otro pueblo nómada a disputarle sus posiciones. La época que transcurre entre la desintegración del imperio neosumerio de Ur y el final del imperio de Hammurabi representa uno de los hitos más importantes en la historia de la humanidad. Para ubicarnos históricamente en 1950 A.E.C el patriarca Habraham abandona Ur, viajando a la Tierra de Israel. En esta época Asiria se liberó del yugo sumerio y emprendió una intensa y prolongada carrera imperial, caracterizada por la ilimitada crueldad de sus ejércitos. El terror acompañaba a sus tropas y fue el principal instrumento para consolidar su poder.

    La migración indoeuropea hacia el reino de Hatti fue la génesis de los hititas, un pueblo guerrero que expandió sus fronteras entre los siglos XIX Y XII A.E.C. Su imperio colisionó con Egipto y Asiria, y sucumbió ante la furia de los pueblos del mar. Saltaremos a los fenicios, y demás cambios y luchas, y nos ubicaremos en los últimos cien años del Imperio Asirio.

    En los años 620 es Babilonia quien comienza a fortalecerse, y junto con madai consiguen conquistar el imperio Asirio. Entre éstas luchas, cuando los babílonicas expandían su imperio hacia el sur, combatiendo con Egipto llegaron a lo que hoy es Israel, en aquellos días el reino de Yehudá. En Yehudá había en aquellos días un combate político con respecto Babilonia. Había quienes estaban “a favor”, como el profeta Irmiá/Jeremías, y por otro lado en aquellos días rey de Yehudá Ioiajín, quien fue coronado por intermedio del rey de Egipto Nejó II, en 609 A.C. Ioaiajín no se apresuró a entregarse a los babilónicos, pero finalmente Ioiajín supo “entregarse” con inteligencia como vasallo ante el Rey Nabucodonosor como pueblo vasallo, (algo muy normal en aquellos días entre los pueblos conquistados que no optaban por ser aniquilados en forma brutal, sino seguir un sistema tributario de impuestos, y cierta “lealtad” y subordinación). Bajo este acuerdo de hegemonía babilónica, existía interacción entre el reino de Yehudá (bajo el mandato de Ioiajín y Tzidkiahu) y Babilonia, bajo lealtad de reino de Yehudá. Pero tras al menos 2 levantamientos conquistaron los babilónicos Yehudá, destruyeron el Bet Hamikdash, y exiliaron en diferentes olas a sus habitantes.

    Es difícil resumir cientos de años de historia en pocos párrafos, si bien es muy importante. No olvidemos que la Torá misma nos ordena estudiar historia : “Acuérdate de los días de antaño, comprende los años de generación y generación” (Devarim/Deuteronomio 32:7)

    De hecho 70% del contenido del Tanaj es historia.

    Quien quiera profundizar sobre la importancia de la historia en el pensamiento judío ver por ejemplo el escrito “vemaalaj haideot veisrael” del Rab Kook.

    Nota 2:

    Si bien hablamos del exilio de Babel como un suceso específico, este se divide en varias etapas.

    Exilio de Ioiajín:

    En un principio (año 601 a.c) Ioiakim rey de Yehudá pacto con Babilonia como dijimos arriba un “acuerdo de paz”, subordinación. Tres años luego de esto, por distintos factores (Babilonia falló en su intento de conquistar Egipto, distintos factores geopolíticos, presión internas del grupo pro-Egipto, etc) el reino de Yehudá se levantó contra el yugo babilónico. Por razones no claras el rey Ioiakim muere, y es nombrado en su lugar su hijo Ioiajín. Tres meses luego de ser nombrado cae en manos de sitio babilónico a Jerusalén.

    Si bien no se destruyó en esta oportunidad Yehudá y Ierushalaim/Jerusalén, los babilonios tomaron varias decisiones para apaciguar la rebelión:

    -Coronaron en lugar de Ioaiajín (actual rey) a Tzidkiahu, (hija de Jamutal, es decir nieto del profeta Irmiá/Jeremías) quien era considerado como cercano a la posición pro-babilónica.

    -Exiliaron al rey Ioaiajín, su madre (quien al parecer era una opinión de peso en la realeza y era pro-egipto) y su gente cercana a la ciudad de Babel, allí fueron prisioneros, al parecer o en el palacio real, o en algún lugar cercano.

    -Exilio a la elite intelectual, estrategas militares, expertos en fabricación de armas, líderes espirituales, y gente de influencia social (ver Rashí, Ralbag, Malbim sobre Melajim 24:14).

    -Exilio de soldados que no murieron en combate.

     

    Todo esto podemos leerlo en el libro de Reyes/Melajim II, capítulo 24:

    “En sus días, Nabucodonosor, rey de Babilonia, hizo una expedición y Yoyakim le quedó sometido durante tres años. Luego volvió a rebelarse contra él…. Se acostó Yoiakim con sus padres y reinó en su lugar su hijo Ioiajín.

    No volvió a salir de su tierra el rey de Egipto, porque el rey de Babilonia había conquistado, desde el torrente de Egipto hasta el río Eufrates, todo cuanto era del rey de Egipto.

    Dieciocho años tenía Joaquín cuando comenzó a reinar y reinó tres meses en Jerusalén….

    En aquel tiempo las gentes de Nabucodonosor, rey de Babilonia, subieron contra Jerusalén y la ciudad fue asesiada.

    Vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, a la ciudad, mientras sus siervos la estaban asediando.

    IoIajín, rey de Yehudá, se rindió al rey de Babilonia, él, su madre, sus servidores, sus jefes y eunucos; los apresó el rey de Babilonia en el año octavo de su reinado…

    Se llevó de allí todos los tesoros de la Casa de Dios y los tesoros de la casa del rey, rompió todos los objetos de oro que había hecho Salomón/Shlomó, rey de Israel, para el santuario de Dios, según la palabra de Dios.

    Deportó a todo Jerusalén, todos los jefes y notables, 10.000 deportados; a todos los herreros y cerrajeros; no dejó más que a la gente pobre del país.

    Deportó a Babilonia a Ioaiajin, a la madre del rey y a las mujeres del rey, a sus eunucos y a los notables del país; los hizo partir al destierro, de Jerusalén a Babilonia.

    Todos los hombres de valor, en número de 7.000, los herreros y cerrajeros, un millar, todos los hombres aptos para la guerra, el rey de Babilonia los llevó deportados a Babilonia.

    El rey de Babilonia puso por rey, en lugar de Ioiajín, a su tío Mataniá, cambiando su nombre en Tzidkiahu.” (libro de Melajim/Reyes II, cap. 24: 1-17)

    Ver también Libro de Crónica/Divré Haiamim II 36:9-10. Un relato paralelo a esto.

    Esto mismo también podemos leerlo en las “crónicas babilónicas”.

    El Profeta Irmiahu (que si Dios quiere en algún momento también escribiremos sobre su libro) quien demostró su lealtad al imperio Babilónico, se quedó en Yehudá, pero obviamente vemos de los relatos del Tanaj que obraba e intervenía en la política de aquellos días, y se relacionaba con los exiliados. Un tiempo luego del exilio envió Irmiá el profeta un escrito/misiva, a los exiliados por intermedio de dos enviados diplomáticos que fueron nombrados por el rey Tzidkiahu (Elhasha ben Shafan, y Gamriá ben Jilkia). En esta carta pregona Irmiá en nombre del Eterno a los exiliados a mezclarse (en forma práctica) e inmiscuirse y trabajar en la tierra donde fueron exiliados. Esta es la denominada y famosa carta de Irmiá a los cautivos:

    “Estas son las palabras de la carta que el profeta Jeremías envió de Jerusalén a los ancianos que habían quedado de los que fueron transportados, y a los sacerdotes y profetas y a todo el pueblo que Nabucodonosor llevó cautivo de Jerusalén a Babilonia….

    Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia:

    Edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos.

    Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis.

    Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella al Eterno; porque en su paz tendréis vosotros paz.

    Porque así ha dicho el Dios de los ejércitos, Dios de Israel: No os engañen vuestros profetas que están entre vosotros, ni vuestros adivinos; ni atendáis a los sueños que soñáis…”

    (Libro de Irmiahu/Jeremias 29:1-9)

     

    Destrucción de Yehudá y segundo exilio:

    Tzidkiahu (el rey nombrado por Babilonia) satisfizo las expectativas del rey Nabucodonosor durante los primeros 8 años, pero en el año 589 A.C. también él se reveló.

    No es del todo claro la razón por la cual Tzidkiahu quien apoyaba al imperio babilónico se levantó en su contra, al parecer también aquí tiene que ver con el fortalecimiento del reino egipcio. Babilonia envió un batallón que fue conquistando Israel desde el norte, el Galil (galilea) hasta llegar a Ierushalaim donde se lo sitio durante un año y medio (o 2 años y medio), que comenzó el día 10 de Tevet. En el mes de Tamuz del año 586 el batallón babilónico penetró en Ierushalaim, y se la destruyó completamente (junto con el Bet-HaMikdash) entre los días 7 al 10 de Av. (respecto la fecha exacta y porque se conmemora el 9 de Av, en el Talmud se habla del tema, ver por ejemplo Masejet Taanit 29A).

    Tzidkiahu y su gente al ver su futura caída escapó por medio de una puerta secreta de la ciudad hacia el valle de Iardej/Jordán, pero fue persguido y alcanzado en la ciudad de Ierijó . allí fue juzgado, asesinaron a sus hijos frente a sus ojos, le arrancaron los ojos, y fue apresado y llevado a Babilonia.

    Nuevamente hubo otra ola de exilio de los habitantes, y solo quedaron en la Tierra de Israel unos pocos habitantes, entre las ruinas que la conquista dejó.

    Ahora veámoslo desde las escrituras:

    “Y aconteció en el noveno año de su reinado, el día diez del mes décimo, que Nabucodonosor, rey de Babilonia, llegó con todo su ejército contra Jerusalén, y la sitió, y levantó contra ella torres alrededor.

    Y la ciudad estuvo sitiada hasta el undécimo año del rey Tzidkiahu.

    A los nueve días del cuarto mes prevaleció el hambre en la ciudad, hasta que no hubo pan para el pueblo de la tierra. Y abrieron una brecha en el muro de la ciudad, y huyeron de noche todos los hombres de guerra por el camino de la puerta que estaba entre los dos muros, junto a los huertos del rey, estando los caldeos alrededor de la ciudad; y el rey se fue por el camino hacia la llanura del sur.

     Y el ejército de los caldeos persiguió al rey y lo apresó en las llanuras de Jericó, tras haber sido dispersado todo su ejército.

    Entonces capturaron al rey y le llevaron a Ribla ante el rey de Babilonia, y pronunciaron sentencia contra él.

    Y degollaron a los hijos de Tzidkiahu en presencia suya; y a Tzidkiahu le sacaron los ojos, y lo ataron con cadenas y lo llevaron a Babilonia.

    En el mes quinto, a los siete días del mes, en el año diecinueve de Nabucodonosor, rey de Babilonia, llegó a Jerusalén Nabuzaradán, capitán de la guardia, siervo del rey de Babilonia.

    Y quemó la casa del Eterno, y la casa del rey y todas las casas de Jerusalén; y prendió fuego a todas las casas de los príncipes.

    Y todo el ejército de los caldeos que estaba con el capitán de la guardia derribó los muros que rodeaban a Jerusalén.

    Y a los del pueblo que habían quedado en la ciudad, y a los que se habían pasado al rey de Babilonia, y a los que habían quedado de la gente común, los llevó cautivos Nabuzaradán, capitán de la guardia.

    Pero el capitán de la guardia dejó algunos de los pobres de la tierra para que labrasen las viñas y las tierras.Y quebraron los caldeos las columnas de bronce que estaban en la casa del Eterno y las basas y el mar de bronce que estaba en la casa de Jehová, y se llevaron el bronce a Babilonia.

    Se llevaron también los calderos, y las tenazas, y las despabiladeras, y los cucharones y todos los utensilios de bronce con que ministraban. Incensarios, tazones, los de oro, en oro, y los de plata, en plata, todo se lo llevó el capitán de la guardia…

    Entonces el capitán de la guardia apresó a Zeraiá, el sacerdote principal, y a Tzefaniá, el segundo sacerdote, y a tres guardias de la puerta; y de la ciudad apresó a un oficial, el cual era el encargado de los hombres de guerra, y a cinco hombres de los consejeros del rey que se hallaban en la ciudad, y al principal escriba del ejército, que alistaba a la gente del país, y a sesenta hombres del pueblo de la tierra que se hallaban en la ciudad. A estos apresó Nabuzaradán, capitán de la guardia, y los llevó a Ribla al rey de Babilonia.

     Y el rey de Babilonia los hirió y los mató en Ribla, en la tierra de Hamat. Así fue llevado cautivo Judá lejos de su tierra…. “(Melajim/Libro de Reyes II 25:1-21)

     

    Tercer exilio, tras la muerte de Guedaliá:

    Tras la conquista de Ierushalaim y la segunda ola de destierro, fue nombrado en lugar del rey Guedalia ben Ajikam. Guedalia pertenecía a la nobleza, de la familia de Shafan. Llevó a cabo cargos importantes en los tiempos del rey Ioshiahu (Melajim II 22:3-12).

    “Y al pueblo que Nabucodonosor, rey de Babilonia, dejó en la tierra de Yehudá, puso por gobernador a Gedalía hijo de Ajijam, hijo de Shafán” (Melajim/Libro de Reyes 25:22)

    Así es que fue nombrado como rey/dirigente de los pocos habitantes que aún quedaron en Israel. Guedaliá fijó la residencia real en Mitzpá. Una ciudad un poco al norte de Ierushalaim e incluso llamo a los residentes que aún quedaban en la Tierra de Israel a residir y edificar allí.

    “Guedaliá, hijo de Ajicám, hijo de Safán, les hizo este juramento, a ellos y a sus hombres: «No tengan miedo de servir a los caldeos; permanezcan en el país, sirvan al rey de Babilonia, y les irá bien.

    Yo permaneceré en Mitzpá, para estar a las órdenes de los caldeos que vengan hasta nosotros. En cuanto a ustedes, recojan el vino, los frutos y el aceite, pónganlos en recipientes, y permanezcan en las ciudades que ocupan».

    También los judíos que estaban en Moab, entre los amonitas y en Edóm, y los que estaban en todos los demás países, oyeron que el rey de Babilonia había dejado un resto de Yehudá y le había puesto como gobernador a Gedaliá, hijo de Ajicám, hijo de Safán.

    Todos esos judíos volvieron de los lugares adonde habían sido expulsados; y una vez llegados al país de Judá, junto a Gedaliá, en Mitzpá, recogieron vino y frutos en gran cantidad.” (Irmiá/Jeremías 40:9-12)

    Así es que de a poco parecía que se volvía a formar lo que quedaba del gran reino de Yehudá. Pero no duró mucho…

    Ishmael ben Netaniá, quien era descendiente de la casa de David (y por tanto portador del derecho a la corona), y también opositor de babilonia, tramó el asesinato de Guedaliá.

    Puede que pensó que quizás se haría con el trono, con ayuda y respaldo de los habitantes que estarían a su favor.

    “Y cuando oyeron todos los jefes del ejército, ellos y sus hombres, que el rey de Babilonia había puesto por gobernador a Gedalía, se presentaron ante él en Mizpa, a saber: Ishmael hijo de Netaniá, y Jojanán hijo de Kareaj, y Seraiá hijo de Tanjumet, el netofatita, y Iaaziniahu, hijo de unMajtí; ellos con sus hombres. Entonces Gedalía les hizo juramento, a ellos y a sus hombres, y les dijo: No temáis a los siervos de los caldeos; habitad en la tierra y servid al rey de Babilonia, y os irá bien.

     Pero aconteció que en el mes séptimo llegó Ismael hijo de Netaniá, hijo de Elishama, de la estirpe real, y con él diez hombres, e hirieron a Gedaliá y este murió junto con los judíos y los caldeos que estaban con él en Mizpa.

     Entonces se levantó todo el pueblo, desde el menor hasta el mayor, con los jefes del ejército, y se fueron a Egipto por temor a los caldeos” (Melajim/Libro de Reyes II 25:23-25)

    El mismo relato, con algunos detalles más encontramos en el libro de Irmiahu:

    “Y fue en el séptimo mes, Ishmael, hijo de Netaniá hijo de Elishamá, que era de estirpe real, fue con diez hombres a Mitzpá, a ver a Guedaliá, hijo de Ajicám, y comieron todos juntos allí en Mitzpá. De pronto, Ismael, hijo de Netaniá, se levantó con los diez hombres que lo acompañaban, e hirieron con la espada a Guedaliá, hijo de Ajicám, hijo de Shafán: así hicieron morir a quien el rey de Babilonia había designado gobernador del país. Ishmael mató también a todos los judíos que estaban con Guedaliá en Mitzpá, y a los guerreros caldeos que se encontraban allí…” (Irmiá/Jeremías 41:1-3)

    Y como vemos el resultado fue trágico. No solo que no siguió cierta soberanía judía en la tierra de Israel, sino que parte huyeron a Egipto por temor de la represalia babilónica, y parte fue exiliada y deportada a Babilonia una tercera vez. (ver Irmiá/Jeremias 52:30)

    Con esto se extinguió la última brasa de independencia judía en la Tierra de Israel.

    Cabe también aclarar que el destierro era una práctica muy usual entre las potencias de aquellas épocas para socavar posibles levantamientos.

    Nota 3:

    Con el hundimiento de los Asirios, a finales del siglo VII A.C. se cerró en Oriente Próximo una época de supremacía imperial. El período siguiente se caracterizó por el equilibrio entre varios reinos: Egipto, Babilonia, Lidia, y Media.

    Hacia 590 A.C. los medos (Maday en el Tanaj), vencedores de los asirios conquistaron Armenia y parte de Irán. En esa misma época Ciro II (Coresh en el Tanaj) fundó un gran estado persa, que con su hegemonía política, condicionó durante dos siglos el curso de la historia en el Oriente Próximo. El área geográfica del imperio persa era superior a la cualquier imperio anterior. La toma del poder por los persas no significó la opresión de los medos, bien al contrario, la evolución subsiguiente representó la expansión de la doble nación medo-persa.

    Los persas ocuparon sin lucha las provincias del reino babilónico y sus vasallos. Por su parte, con esta conquista Coresh autorizó la reconstrucción del Bet Hamikdash y el retorno de los judíos exiliados. (ver el libro de Ezrá 1:1-4).

    Nota 4: Babá Batrá 15a.

    Nota 5:

    Se direccionaba a Ierushalaim tal como está escrito en la oración de rey Shlomó cuando construyó el Bet Hamikdash:

    “… y oran al Eterno hacia la ciudad que tú elegiste, y hacia la casa que yo he edificado a tu nombre, escucha Tú en los cielos su oración y su súplica, y hazles justicia…” (Libro de Reyes/Melajim I 8:44)

    Y así escribió Rashí, que Daniel rezó en dirección al Bet Hamikdash, a pesar de haber sido destruido, tal como el rey Shlomo dijo:

    “y si ellos vuelven en sí en la tierra adonde los hayan llevado cautivos, si se arrepienten, y oran a ti en la tierra de los que los llevaron cautivos… y si se vuelven a ti de todo su corazón y de toda su alma, en la tierra de sus enemigos que los hayan llevado cautivos, y oran a ti hacia su tierra, que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste y la casa que yo he edificado a tu nombre, escucha Tú en los cielos, en el lugar de tu morada, su oración y su súplica, y hazles justicia…” (Libro de Reyes/Melajim I 8:46-48)

    Y así también vi en un libro que relacionan su autoría con el Rab Saadia Gaón:

    “Daniel rezó en dirección a Ierushalaim, y direccionaba su corazón al Bet Hamikdash, tal como está escrito:

    “…Y le dijo el Eterno: Yo he oído tu oración y tu ruego que has hecho en mi presencia. Yo he santificado esta casa que tú has edificado para poner mi nombre en ella para siempre; y en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días.” (Melajim 9:3)

    En los libros apócrifos (sefarim jitzoniim) también se menciona sobre diferentes judíos que acostumbraban direccionar sus rezos hacia Ierushalaim. Ver por ejemplo el Libro de Tubia 3:11, o Ezra Hajitzoni 4:58.

    También el Midrash menciona que Ester rezó en dirección a Ierushalaim (Ester Rabá 8:7).

  • No, Abraham…

    No, Abraham no fue el primer judío,
    él era hebreo por origen familiar,
    noájida por estilo de vida espiritual.

    No, Abraham no  fue el primer monoteísta,
    ¿qué hacemos sino con Adam, Javá, Cain, Ebel, Shet, Janoj, Metushelaj, Noaj, Shem, Jam, Eber entre otros?
    Sí, fue el primero que hizo del mensaje monoteísta un tema de difusión.

    No, Abraham no fue el primer sionista.
    Su padre Teraj tenía la intención de regresar a Cnaan,
    la cuna de su estirpe desde Eber.

    No, Abraham no fue el primero en circuncidar su prepucio,
    esa ya era una costumbre difundida entre algunas poblaciones y determinados estratos sociales.
    Pero fue a quien Dios se lo encomendó como señal de la alianza eterna entre Él y la familia de Abraham.

    No, Abraham no era un pacifista incapaz de tomar las armas contra los enemigos.
    De hecho, fue líder militar y político en la primera gran contienda militar de la que se tenga registro (al menos en el Tanaj),
    haciendo lo que todo soldado ético debe hacer y realiza.

    No, Abraham no es el “padre de las tres religiones monoteístas”.
    Una de ellas, no es monoteísta. Al menos es creyente en cuatro deidades.
    La otra, no es una religión, pero si es una gran familia que tiene al monoteísmo en su corazón, incluso de los hijos que se desvían.
    Y la tercera, sí, esa sí es una religión monoteísta y bastante fanática de/por serlo.

    Tantas cosas erróneas o falta de conocimiento le atribuyen al primer patriarca,
    supongo que pretendiendo de esa manera engrandecerlo,
    pero en realidad, lo empequeñecen en su enormidad original.

  • Lo que no hizo Noaj

    Leyendo este párrafo hay algo que no me cierra:

    «Elohim miró la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.
    Entonces Elohim dijo a Noaj [Noé]: ‘He decidido el final de toda carne, porque la tierra está llena de violencia por culpa de ellos. He aquí que los destruiré junto con la tierra.
    Hazte un arca de árbol de Gofer. Haz compartimentos al arca, y cúbrela con brea por dentro y por fuera.

    Porque he aquí, Yo voy a traer un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en la cual hay aliento de vida debajo del cielo. Todo lo que hay en la tierra morirá.
    Pero Yo estableceré mi pacto contigo. Entraréis en el arca tú, tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo.
    De todo ser viviente, de toda carne, meterás en el arca dos de cada especie, para que sobrevivan contigo. Serán macho y hembra:  del ave según su especie; del animal doméstico [bestia] según su especie; de todo animal que se arrastra en la tierra, según su especie. Dos de cada especie vendrán a ti para sobrevivir.
    Toma contigo toda clase de alimentos para comer, y almacénalos para que te sirvan de comida a ti y a ellos.’
    Y Noaj [Noé] hizo conforme a todo lo que Elohim le mandó; así lo hizo.»
    (Bereshit / Génesis 6:12-22)

    ¿Dónde está el reclamo de Noaj?
    ¿Dónde su ruego de misericordia por la humanidad, las otras especies, el mundo que no había intervenido en los desmanes del malvado hombre?
    ¿Por qué no oímos ni una palabra demandando “justicia” por parte del Juez?
    ¿Ni siquiera tuvo un intento de proteger a los demás, fueran inocentes o incluso culpables?

    Solamente hizo lo que Dios le mandó, eso es lo que hizo.
    Escuchó y en silencio cumplió.

    Triste papel para Noaj, el hombre justo (Bereshit / Génesis 7:1).
    Es por ello que ser tzadik, una persona justa, no alcanza.
    Está bien, por supuesto, ya que es un grado en la senda de la perfección; pero, notablemente por debajo del constructor de SHALOM.

    Éste no se inclina únicamente hacia el lado del juicio, sino que se equilibra también con la bondad.
    Con ambas se maneja, procurando que reine el SHALOM.

    Tal vez, no lo sabremos nunca, si Noaj hubiese estado movido también por una dosis de bondad, se hubiera manifestado con AMOR.
    Entonces la Torá nos narraría un intercambio entre Elohim y Noaj, en donde éste presentaría méritos para salvar a su generación,  al menos encontraría personas que merecieran ser “salvos por gracia” si no por obras.

    Pero, ese no era Noaj.
    Porque de él está testimoniado que:

    «Noaj [Noé] hizo conforme a todo lo que el Eterno le mandó.»
    (Bereshit / Génesis 7:5)

    Solamente eso.
    Sí, con gran dedicación y fidelidad hacia Él; pero con tan poca rebeldía sana que apagaba la llama que podría haber brillado con esplendor.

    Porque de él se escribió:

    «Noaj [Noé] caminaba con Elohim.»
    (Bereshit / Génesis 6:9)

    Y no se atrevía a cuestionar, ni a elevar sanos reclamos –desde el punto de vista del hombre-.
    Sino que, como buen “religioso”, seguía el camino que le habían marcado.

    Y aquí podríamos compararlo con el jasid Abraham, el extremadamente bondadoso.
    Pero tampoco hallaríamos la completitud en nuestro querido primer patriarca.
    Porque él era extremo en la realización del JESED, fallándole la pata del DIN.
    Igualmente, el tema que hemos tratado fue el de Noaj,
    como modelo de los justos que se aferran a Dios y por ello dejan de atender la intención de Él.

    No podemos ni debemos ser severos con él,
    simplemente comprenderlo,
    aprender,
    emular lo positivo,
    tomar nota de lo negativo,
    pertrecharnos de conocimiento y entendimiento,
    que nos nutre y fortifica en la tarea de construir SHALOM.

  • TEBÁ y MILÁ

    “Palabra” en hebreo se puede decir TEBÁ תֵּבָה y también MILÁ מִילָה.
    No es casualidad que los dos personajes principales de esta parashá y la siguiente, NOAJ y AVRAHAM, estén vinculados íntimamente cada uno con uno de esos vocablos.
    Noaj fue quien construyó la TEBÁ, que también quiere decir arca, se introdujo en ella y transportó con él a los animales y alimentos para reiniciar la humanidad luego del desastre.
    Avraham fue el primero en realizar el BERIT MILÁ, la alianza de la MILÁ, al circuncidar su prepucio como parte de su pacto con el Eterno. También fue el encargado de realizar el procedimiento con los integrantes masculinos de su casa, así como heredar esta práctica sagrada para sus descendientes.

    Noaj con su TEBÁ fabricó una nueva realidad, para encerrarse en ella.
    Así se guardaba de daños, defendía a los de su entorno cercano, protegía a lo que le serviría eventualmente para su bienestar.
    Su obra ajustada a derecho, puede verse como bastante egoísta, sin por ello considerarse malvada.

    Avraham con su MILÁ se despojó de un elemento natural, para perfeccionarse y abrirse aún más a la percepción espiritual.
    Produjo un daño en su físico, pero uno que estaba dirigido por el Creador y que tenía por finalidad el mejoramiento; a través del cual creó una nueva realidad.
    Su obra era más allá del derecho, inclinado hacia la entrega total, procurando el beneficio de otros hasta poniendo en riesgo su integridad.

    Las dos palabras fueron y son necesarias, la que levanta un escudo protector tanto como la que horada para permitir brotar la verdad.

    ¿Qué puedes aplicar para tu vida cotidiana?
    ¿Cómo lo vinculas con el concepto que hemos enseñado repetidamente de Comunicación Auténtica?

  • Enseñanza mosaica

    Si te preguntaran acerca de la enseñanza imborrable que Moshé dejó a su pueblo, ¿cuál señalarías?

    ¿La Salida de Egipto,
    la recepción de la Torá,
    el conducir a Israel hacia la Tierra de Promisión,
    su inquebrantable amor por el pueblo y la tierra,
    ser un maestro fiel del mensaje de Dios,
    la humildad?

    ¿Alguna de éstas, todas, ninguna, otra?

    Espero tu comentario.
    Gracias.

  • El descalabro a espaldas de Itró

    Itró era un gran personaje en general, pero en especial a ojos del pueblo de Israel así como de la muchedumbre que se les había anexado.
    Este hombre había sido sabio consejero del faraón poderoso, líder máximo en las religiones de Midián, suegro de Moshé y su maestro en la época intensa de su búsqueda de identidad y espiritualidad.
    Era enorme su estatura espiritual, acrecentada cuando se acercó a los hijos de Israel para convertirse él también al naciente judaísmo, o quizás -vaya uno a saber con certeza- solamente intensificó su fidelidad a su propia espiritualidad como noájida. Como sea, fue un baluarte para Moshé y para el recién nacido pueblo judío, una luz de esperanza y de sobriedad.
    Ahora el pueblo estaba por encaminarse hacia la tierra prometida por el Eterno, hacía bien poquito que habían salido de Egipto, ya habían recibido el Decálogo así como otras leyes, estaban por lo visto preparados para realizar la promesa divina y asentarse en la tierra de santidad en tres o cuatro días.
    Moshé, por supuesto entraría con ellos y esperaba que su familia política les acompañara en el destino sagrado de Israel en la tierra de Israel.
    Sin embargo, como de improviso, su pariente respondió:

    «No iré, sino que me iré a mi tierra y a mi parentela.
    Y Moshé [Moisés] le dijo: -Por favor, no nos abandones, ya que tú conoces el lugar donde debemos acampar en el desierto y nos servirás de ojos.
    Y será que, si vienes con nosotros, cuando logremos el bien que el Eterno nos ha de hacer, nosotros haremos el bien contigo.»
    (Bemidbar / Números 10:30-32)

    No hubo caso, Itró regresó a las tierras midianitas.
    Estaba en su derecho, supongo.
    Pero, sin quererlo y sin saberlo se llevó consigo el corazón de la muchedumbre.
    Pues, al marchar los problemas surgieron y de a poco aumentaron, hasta hacerse inmanejables, concluyendo en la prohibición de entrar a Israel para Moshé y casi todos los hombres de su generación, así como estar fuera de la tierra hasta cumplirse 40 años de exilio. Pero, por si fuera poco, el tiempo apropiado para afincarse era precisamente ese, y no 40 años más adelante. Por lo cual, se perdió definitivamente la oportunidad especial para tomar en relativa paz y fácilmente la tierra, desplegarse en ella, construir sus casas y el Santuario, hacer lo que aún estamos luchando por lograr mas de 3300 años más tarde.
    Todo porque, en parte, Itró no se percató de su función y en lugar de seguir la dirección correcta se dejó llevar por sus cálculos y deseos.
    No lo hizo por maldad, no tenía perversas intenciones. Seguramente que si hubiera leído el diario de la semana siguiente su decisión hubiese sido otra. Pero es lo que fue.

    Allí, cuando se separa Itró culmina la parte A de Bemidbar y se introduce el micro libro del VAIEÍ BINSOA.
    Luego, poquititas palabras después inicia Bemdibar B de una manera lamentable, que serviría de tónica de aquí en más:

    «Aconteció que el pueblo parecían amargamente quejumbrosos a oídos del Eterno. Lo oyó el Eterno, y se encendió Su furor; y un fuego del Eterno ardió contra ellos y consumió un extremo del campamento.
    Entonces el pueblo clamó a Moshé [Moisés], y Moshé [Moisés] oró al Eterno; y el fuego se extinguió.
    Y llamó a aquel lugar Tabera, porque el fuego del Eterno ardió contra ellos.
    Entonces el populacho que había entre ellos se dejó llevar por la gula. Y también los Hijos de Israel volvieron a llorar diciendo: -¡Quién nos diera de comer carne!
    Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos.
    Pero ahora nuestro apetito se reseca, ya que no hay ante nuestros ojos más que el Man [Maná].»
    (Bemidbar / Números 11:6)

    El pueblo, que era la muchedumbre anexada a Israel, se quejó por la marcha veloz de los hijos de Israel rumbo a la tierra santa. Querían descansar, o tal vez tenían miedo del lugar que les tocaría en el terruño judío. Vaya uno a saber, el hecho es que la queja cundió y se abalanzó como llama.
    Pero el castigo no calmó su indisciplina, la cual revivió de inmediato y contaminó a los judíos llevándolos a llorar y reclamar por cosas que eran accesorias y realmente innecesarias. Al punto que la insatisfacción falta de motivo verídico terminó siendo una manifestación de ingratitud, de reproche, de auto engaño, de estafa emocional, de EGO.

    Así es, el genial Itró se fue, y se llevó con él, sin quererlo, el corazón de ese pueblo. Con ello desequilibró a Israel y trastocó el destino de gloria.

    ¿Cuáles pudieran ser las importantes enseñanzas para nuestra vida cotidiana de este estudio?

  • Este Pesaj de David Fremd Z”L

    Mi querido Rafita Fremd me hizo llegar estas líneas, que quise compartir (con su permiso).

    Pesaj

    Una de las cosas que más le gustaban a papá sobre las festividades judías eran los aprendizajes que les dejaban para su vida diaria. Cuando un rabino iba a Paysandú papá le pedía que contara cuentos, que compartiera historias, que regalara alguna anécdota, que tradujera lo espiritual en algo concreto. En honor a él, quiero a compartir algunas pocas ideas. En un idioma lo más terrenal posible, como a él le hubiese gustado.

    Pesaj es la fiesta de la libertad y de la humildad. Es la fiesta en que se invita a comer a los hambrientos y que se reflexiona sobre lo que nos esclaviza, o evita que alcancemos nuestro máximo potencial. No encuentro, una fiesta que lo pueda describir de una mejor manera.

    Cuando alguien tocaba la puerta de casa para pedir comida o para vender algo, un yuyo por ejemplo o una mermelada, él era quien se hacía cargo de la situación. A veces, nos intentaba hacer creer que le había dicho que se vayan, sin darles nada. Pero yo me daba cuenta, que en los bolsillos escondidas, llevaba un par de frutas. Otras veces les hacía barrer el frente de la casa, a cambio de dinero. No porque el jardín estuviera sucio, o hubiera hojas secas, sé que lo hacía para que estas personas se sientan valoradas, importantes, y sobre todo, que habían hecho algo útil, que habían trabajado.

    Papá no quería que ni siquiera nosotros, sus hijos y esposa, supiéramos que ayudaba a tanta, tanta gente. Más que humildad, grandeza.

    El viejo era un apasionado de la actitud. Creía que con la actitud correcta podíamos alcanzar cualquier cosa. De eso se trata Pesaj, nos recuerda que somos libres y dueños de nuestro destino. Solamente hay que saber qué queremos alcanzar y salir a buscarlo, siendo proactivos, apasionados e intentando aprender en cada paso.

    Papá tenía un sobrenombre diferente para cada uno. ¿Por qué? Alguien dijo que de esta manera nos hacía sentir importantes. Únicos. A mi me decía torito. A nuestra perra Lola le decía Jazmín. A Guille, Pollo, y así con todos. Absolutamente con todos.

    En Pesaj, mucho más importante que las respuestas son las preguntas. Los protagonistas de la noche son los que menos saben, los más chiquitos. Somos tan fuertes como el eslabón más débil de la cadena. Así de importante papá hacía sentir a cada persona que tenía cerca.

    No le gustaba sonreír para las fotos. A papá le gustaba reír de verdad. Siempre tenía un chiste guardado o una reacción oportuna, que rompían el hielo transformando a desconocidos en conocidos, a conocidos en amigos y a amigos en familia. Papá tenía la constante capacidad de alegrarle el día a los que se cruzaban en su camino. Las copas de vino que tomamos hoy tienen muchos significados, ¿el mio? Transformar esta noche en una un poco más alegre.

    Pero la característica más destacada de papá, era definitivamente su insistentes ganas de mantener a la familia bien cerquita. Imagino que en la mesa hoy, habrá más gente que lugares disponibles. Estoy casi seguro que al comer, se chocarán los codos, se confundirán las copas y cubiertos y quedará alguna mancha en el mantel causada por la cantidad de gente por metro cuadrado.

    Pero nada importa, porque lo más lindo de la cena, es que la familia y los amigos están cerca, potenciándose para que siga creciendo y esta tradición increíble siga viajando en el tiempo. Lo más lindo de esta noche es la cantidad de hermanos que están sentados juntos.

    Hine ma tov umanaim shevet ajim gar iajad.

    Rafa

  • Lección de vida

    Moshé era de la familia real egipcia.
    Durante un tiempo tuvo importante cargo de gobierno en el imperio más poderoso de la época.
    Por derecho de nacimiento, además, era miembro de una estirpe noble, directo descendiente de los patriarcas de la familia fiel a Dios.
    Fue escogido por el Eterno para ser Su portavoz, el encargado de presentarse ante faraón para pedir por la liberación de Israel.
    Acompañó a los israelitas en su periplo por el desierto, por su intermedio el Eterno manifestaba milagros y hacía presente Sus mandatos y designios.
    Fue quien conversó “face to face” con el Eterno, en un altísimo grado de profecía inigualado por cualquier otro profeta de la santa nación.
    ¿Había otro hombre más poderoso, importante, elevado, espiritual, en su época?

    Cuando su suegro, Itró, le dio un interesante consejo para organizar socialmente e institucionalmente al naciente pueblo de Israel, Moshé podría haber impuesto su criterio, demostrado su poder, dejado en claro que Itró era parte del pasado y había sido superado por él.
    Podría, también, expulsarlo brutalmente, hacerlo callar, amenazarlo, difamarlo, presionarlo, enviar matones para atormentarlo, ignorarlo soberbiamente e incluso podría haberse burlado sin temer por ello consecuencia alguna.
    Sí, está claro que ante la intromisión de su suegro en el ordenamiento de Israel, Moshé podría haber reaccionado desde el EGO, ¿por qué no? Si estaba ante una situación de impotencia, sea real o sentida, ya que era patente que el sabio y coordinado era Itró y no él.
    Sí, cualquier otro probablemente mordido por la ponzoña del EGO se habría dejado llevar por las herramientas del EGO, con tal de demostrar alguna especie de control, de ejercer aunque sea la apariencia externa de poder.

    Pero, no fue así con Moshé, puesto que:

    «Moshé escuchó el consejo de su suegro e hizo todo lo que él dijo.»
    (Shemot / Éxodo 18:24)

    ¿Está claro?
    Escuchó atentamente, comprendió, pensó, desecho las inquietudes del EGO para expresarse con coherencia y a favor del SHALOM.
    Resaltó lo positivo, puesto que atendió a su brújula ética, que es la constante vocecita de la NESHAMÁ (que es la calmada voz del espíritu que resuena en cada uno de nosotros).
    Por lo cual, privilegió la respuesta saludable, la que otorgaba dignidad a su suegro, beneficios a su pueblo y tranquilidad para sí por encima de cualquier sentimiento de inferioridad que le hubiese atacado en ese instante.
    Será éste uno de los motivos que la Torá establece con rotunda firmeza que:

    «Y el hombre Moshé era muy humilde, más que cualquiera de los hombres sobre la faz de la tierra.»
    (Bemidbar / Números 12:3)

    Tal vez ésta era la virtud suprema del líder de Israel.
    No su nivel profético, no los tremendos milagros obrados por su intermedio, no ser el receptor de la Torá, o cualquier otra notable cualidad y acción.
    Por encima de todo lo otro, o tal vez por debajo como firme base, estaba la verdadera y genuina humildad.

    Humilde, en sentido espiritual auténtico, es aquel que sabe su lugar, conoce su potencial, comprende sus limitaciones y desarrolla todo lo posible de sí mismo construyendo SHALOM (actuando con bondad Y justicia, siendo leal).
    Éste era Moshé, nuestro rabino (maestro), aquel que había trabajado su Yo Vivido (personalidad) para sintonizarlo finamente con su Yo Esencial (NESHAMÁ), alcanzando así las alturas máximas conocidas por los hombres.
    ¡Tenemos tanto para aprender de esto!
    Pero no como teoría, ni para regocijo mental, ni siquiera para ponerlo como artículo de “fe”, sino para involucrarnos en el trabajo de perfeccionamiento de nuestro ser, para llevar nuestro Yo Vivido a estar en armonía con el Yo Esencial.

    ¡Es una impresionante lección para todos!
    Construye SHALOM, sé compasivo pero sin abandonar la justicia, sé justo pero sin dejar de lado la afabilidad.
    Trabaja sin pausa por mejorar.
    Comparte con el prójimo, y acepta lo que él comparte sanamente contigo y agradécele.
    Rodéate de gente que te impulse a ser más positivo (en el sentido original y no en el prostituido de la New Age).
    Sé espiritual y con ello estarás influencia a tu entorno a serlo también.

    El resultado final, no depende de ti.