Categoría: Tribus

  • Te conducen por donde quieres ir

    (Esta semana corresponde leer (días de semana hábiles y minjá de Shabat) la parashá llamada Vezot HaBerajá ("Ésta es la bendición") que es la undécima y última, del quinto tomo de la Torá, el sefer Devarim, conocido en español como "Deuteronomio").

    Moshé continúa despidiéndose de su pueblo amado.
    Ya los ha reprendido, y ha fustigado para que sigan por el camino de la Torá y las mitzvot, y que no se extravíen detrás de falsedades (como cualquier idolatría) ni de los deseos superficiales de sus corazones.
    Él fue (y será por siempre) el más grande de los profetas y maestros de Luz, por eso sabe que sus últimas palabras no pueden ser duras o cargadas de pesada tonalidad; sino que deben portar la llama de la esperanza y el optimismo.
    Deja la tojejá y hace sus palabras de nejamá.
    Así que, como final despedida bendice a Israel.
    A cada una de las tribus le dirá aquello que mejor le servirá como señal para actuar en el futuro, para que sepan cómo mantenerse fieles a su identidad, a su esencia, a su nación, a Dios.

    Una a una se desgranan las oraciones referidas a las tribus, y cuando llegamos al final, descubrimos que falta la mención explícita (1) a una de las tribus, Shimeón/Simón no está nombrado ni bendecido.

    ¿Qué es lo que pasó?
    ¿Acaso el gran Moshé olvidó a una de las tribus de Israel?
    ¿No se percató de esta omisión?
    ¿Es un error o un acto adrede?

    Para responder debemos remontarnos en la historia, hacia otra persona que también impartió bendición a modo de despedida.
    Recordemos… Iaacov con su último aliento bendice a sus hijos, los que fueron padres de tribus, y en un momento dice:

    "Shimeón y Leví son hermanos; sus armas son instrumentos de violencia.
    No participe mi alma en su consejo, ni mi honor se adhiera a su asamblea. Porque en su furor mataron hombres, y en su desenfreno lisiaron bueyes.
    Maldito sea su furor, porque fue fiero, y su ira, porque fue cruel. Yo los dispersaré en Iaacov [Jacob], y los esparciré en Israel.
    "
    (Bereshit / Génesis 49:5-7)

    ¿Qué vemos aquí?
    Pues, siglos antes Shimeón pareciera no ser bendecido, ya que él junto a Leví reciben una reprimenda de parte del padre, quien condena su carácter violento, quien censura su propensión a dejarse dominar por las bajas pasiones.

    Con el correr del tiempo y de las experiencias, los descendientes de Leví, los miembros de esa tribu, aprendieron a canalizar su enorme energía interior (hasta entonces usada para provocar desastres o sumarse a los alborotos), de modo tal que alcanzaron niveles altísimos en el servicio al Eterno y en el amor al prójimo.
    Es una realidad que a la poderosísima fuerza que impulsa hacia lo negativo se le puede cambiar el rumbo, desviarla de la búsqueda de lo malo, para dirigirla en procura de lo bueno. Esto se consigue merced al trabajo por crecer y superarse, que lleva hacia lo Alto (recordemos que Moshé y Aarón eran de esta tribu).
    Y de acuerdo a esto, es la bendición que reciben los de Leví tras su metamorfosis, tras su cambio de personalidad, tras su pasaje de perseguir lo nocivo a construir el Shalom:

    "…ellos guardaron Tu palabra y observaron Tu pacto.
    Ellos enseñarán Tus juicios a Iaacov [Jacob], y Tu Torá a Israel. Pondrán delante de Ti el incienso y sobre Tu altar la ofrenda del todo quemada.
    "
    (Devarim / Deuteronomio 33:9-10)

    Por su parte, la esclavitud de Egipto, las travesías por el desierto, los milagros operados grandiosamente por Dios, las enseñanzas de la Torá, el ejemplo de Leví y tantas cosas más, para los de Shiméon no valieron de mucho.
    En general, no modificaron su conducta.
    No encauzaron su energía hacia el crecimiento, sino que la siguieron destinando a cosas perniciosas y apartadas de lo bueno.
    Se mantuvieron en la triste senda del error.
    Por eso, Moshé no los puede bendecir explícitamente, ya que no encuentra palabras que los hagan cambiar. Es que, no es con palabras que en general los descarriados encuentran el camino a la Verdad, sino que es a través de que actúen voluntariamente, es con hechos, con esfuerzo por modificar la realidad y de paso modificarse a uno mismo (2), el modo para reparar y crecer.

    Sin embargo, Moshé no los deja desamparados, ya que oculta la bendición para Shimeón dentro de la que dirigió a Yehudá, con la esperanza de que el buen ejemplo de los miembros de esta tribu (los judíos de todas las épocas, que se mantienen fieles a la Tradición de Israel) finalmente pueda educar a sus hermanos atontados por las pasiones infieles, y llevarlos a lo mejor que ellos pueden alcanzar.

    Esta enseñanza es muy provechosa para nuestras vidas.
    Tenemos en nuestras manos el destino que nos construimos, podemos ser como Shimeón o podemos ser como Leví.
    Podemos dejarnos caer o arrastrar hacia lo que es perjudicial, o podemos emplear el inmenso potencial interno que todos tenemos, para construir y crecer a la Luz de la Torá.
    En nuestras manos está…

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Gmar Jatimá Tová!

    Moré Yehuda Ribco

    Notas:

    1- La bendición de Shimeón está oculta entre las palabras dirigidas a Yehudá.
    2- Una de las finalidades generales de los mandamientos es precisamente refinar a la sociedad y refinar al que los cumple. Más datos sobre este importante aspecto, lo hallará en http://serjudio.com/cursos/rescurso2a.htm.

     

    Relato

    Una vez, al entrar Rabí Pinjás a la casa de estudio, vio que sus discípulos que habían estado hablando vivamente, callaron de pronto y lo miraron. Él les preguntó: "¿De qué hablaban?"
    Ellos: "Rabí, hablábamos acerca del miedo que tenemos de que nos persiga la inclinación al mal, el Ietzer HaRá."
    El les contestó: "No teman por eso. Ustedes no llegaron tan alto como para que el Ietzer HaRá los persiga. por ahora, son ustedes los que lo persiguen a él".
    (Tomado de Martin Buber, "Cuentos Jasídicos I")
    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Qué significa que los alumnos están persiguiendo a la inclinación negativa, en lugar de que ésta los persiga a ellos?

    • "Cada persona puede ser tan íntegro como Moshé o tan perverso como Ierobam/Jeroboam, listo o tonto, misericordioso o cruel… y así con cualquier tendencia, depende de su libre albedrío conducirse hacia donde quiera" (Libre traducción de Maimónides, "Mishné Torá" Hiljot Teshuvá 5:2 y ver en "Guía de los Perplejos" 3,17).
      ¿Cómo se aplica esta máxima a nuestra vida cotidiana?
      ¿Es necesario tener fe en algún redentor humano, o está en nosotros la potencialidad para ser aquello que podemos llegar a ser?

    • Rav Huna en el Talmud (TB Macot 10b) dice: "El hombre es conducido por el camino que él quiere ir".
      ¿Qué quiere decir exactamente esta enseñanza?
      ¿Habla de Destino o de Libre Elección?
      Uno es bueno o malo, ¿por la genética, el Destino, la educación, el medio social, la propia voluntad… algo más? Reflexionar sobre esto.

  • Parashat Vezot haBerajá: vistazo

    Ubicación:
    Vezot HaBerajá
    ("Esta es la bendición") es la undécima y última parashá del quinto tomo de la Torá, el sefer Devarim, conocido en español como "Deuteronomio".

    Temáticas:
    Podemos señalar las siguientes temáticas en nuestra parashá:

    1. La bendición de Moshé
      Antes de su muerte, Moshé bendice a Israel. De manera muy estilística y con lenguaje formal y profético, él describe la buena fortuna que le corresponderá a cada tribu. Él concluye con un elogio al Eterno cuya protección y amor por el Pueblo es perenne, y que provee recíprocamente con justicia y misericordia.

    2. La muerte de Moshé
      Moshé ascendió de la llanura de Moab y alcanzó la cima del monte Nebó. Allí, a solas con el Eterno, pudo otear toda la tierra de Israel, que Él había prometido a perpetuidad a Israel. Luego, Moshé murió en la tierra de Moab. Fue enterrado por el Eterno en el valle, pero hasta el día de hoy nadie sabe el lugar de su tumba. Hasta el día de su muerte, a los 120 años de edad, Moshé había mantenido un impecable estado de salud, física, intelectual y espiritualmente.

    3. Los Hijos de Israel hacen duelo por Moshé
      Durante treinta días el Pueblo de Israel hace duelo ante la pérdida de su gran líder y primer rabino. Luego, se volvieron a Iehoshúa/Josué, su nuevo líder consagrado por Dios, para que los guíe y los conduzca hacia la posesión de la tierra que el Eterno le había prometido a Israel.
      La Torá concluye con la idea de que no hubo ni habrá otro profeta que alcance la estatura profética y la intimidad que Moshé tuviera con el Eterno.

    Para destacar:

    1. La importancia de la congregación
      El Rav Mordejai Katz, en "Estudiar y enseñar", nos instruye:

      "Moshé [Moisés] nos prescribió la Torá, es heredad de la congregación de Iaacov [Jacob]."
      (Devarim / Deuteronomio 33:4).
      Ésta es una de las verdades más relevantes dentro del marco del judaísmo. El Talmud establece que este verso debe ser enseñado a cada niño. Un niño que aprecia esto, puede desarrollarse en un fiel judío. La inclusión de la palabra "congregación" en el pasaje, nos enseña que el pueblo judío puede desarrollarse solamente si permanece en comunidad, como un totalidad unificada.

    2. Todo a Su servicio
      En "Creciendo por medio de Torá" el rav Zelig Pliskin nos enseña:

      "…siervo del Eterno…"
      (Devarim / Deuteronomio 34:5).
      El Rambam establece que cada persona que desea ser recta, puede ser recto como lo fuera Moshé. Rabí Eljanán Wasserman explica que esto no significa que otros pueden alcanzar el elevado nivel espiritual de Moshé. Sino, que el intento del Rambam puede ser entendido con la interpretación del Radak de las palabras "siervo del Eterno". El Radak explica que tal como los siervos hacen todo si es por su amo, así también Moshé que utilizaba todo lo que poseía por el Eterno. Todas sus habilidades y talentos fueron dedicados al servicio del Eterno. Similarmente, cada uno puede dedicar todo lo de él/ella para servir al Eterno.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. "Al Eterno tu Elokim temerás y a Él servirás, y por Su Nombre jurarás."
      (Vaikrá / Levítico 6:13)

      1. ¿Cómo ha de comprenderse correctamente la expresión "temor de Dios"?

      2. ¿Cómo conciliar el mandato de amar al Eterno, con éste de temerLe?

      3. ¿Por qué le parece que se ha vinculado tan estrechamente el temor al Eterno, Su servicio y el jurar por Su Nombre ?

    2. "¿Qué nación hay tan grande que tenga decretos y normas justos como toda esta Torá que yo entrego hoy delante de vosotros?"
      (Devarim / Deuteronomio 4:8).

      1. ¿Por qué la Torá es lo que enaltece a la nación judía y no particularmente otra cosa?

      2. ¿Por qué entrego el Eterno exclusivamente a los judíos Su perfecta e inmutable Torá? ¿No es esto una manera de obstaculizar el crecimiento de las otras naciones?

      3. ¿Dónde en este versículo se evidencia que la Torá no es un libro creado en el secreto y la oscuridad, sino que fue revelado por Dios ante toda la nación de Israel?

  • Uno hace la diferencia

    El mundo es tan diverso, son tantas las actividades humanas, variadas líneas de conocimiento nos cruzan, innumerables son los campos de estudio y acción, que difícilmente podemos tener una perspectiva general de lo que está aconteciendo.

    Hay guerras, epidemias, crisis económicas, golpes de Estado, fanatismo, terrorismo, películas de estreno, niños muertos por el hambre, frío, chismes de la farándula, vanidad, placer, vicios, desempleo, desastres naturales, odio racial, daños irreparables a la fauna, amistad, justicia, avaricia, ambición, actos caritativos, proyectos de ley, impuestos, estudio, bondad, corrupción, empleados deshonestos, trabajo, descubrimientos científicos, nuevas teorías, liderazgo, viejos recuerdos, lecciones que repasar, crímenes, solidaridad, pobreza, marginalidad, analfabetismo, desvergüenza, aprecio, sonrisas, idolatría, falsedad, matrimonios, convicción, esperanza, dolor, nacimientos, sepelios, afectos… tanto, tanto y tan diverso que está aconteciendo exactamente ahora en nuestro mundo, que es virtualmente imposible mantenerse al tanto de todo esto.
    Con tanto estímulo se hace difícil alcanzar la serenidad/sabiduría como para poder valorar debidamente las cosas y personas.
    Hay tantas cosas que llaman nuestra atención, que nos atraen, es tan variada la oferta, y tan tentadora.
    Parece tan poco el poder que el individuo tiene como para cambiar las cosas, o para guiarlas según el propio criterio.
    Por lo cual, a muchos les parece más cómodo y menos displacentero dejarse arrastrar por las mareas, por las modas, por las ideas que van y vienen, por las tendencias del mercado, por la presión social, por "el qué dirán".
    Incluso no pocos sienten y razonan: el mundo sigue su curso, me baje yo de él o no, da lo mismo. Así que… ¡para qué me voy a comprometer en cambiar algo! Me dejo llevar y listo, ¿por qué he de preocuparme o de ocuparme en arreglar lo que no está bien.

    Hace ya más de 3300 años la Torá en nuestra parashá está atendiendo a este mismo punto conflictivo: el del compromiso personal con el cambio positivo propio y de la sociedad.

    He aquí la breve historia.
    Los miembros de las tribus de Gad y Reubén se presentan ante Moshé para pedir las tierras al oriente del río Jordán, pues eran de buenas pasturas, por tanto idóneas para esas tribus dedicadas de lleno a la cría de ganado.
    Recién están en el inicio de la campaña de toma de la Tierra que el Eterno prometiera a Israel como morada, por lo cual, con razón Moshé les contesta:

    "¿Irán vuestros hermanos a la guerra, y vosotros os quedaréis aquí?
    ¿Por qué desalentáis a los Hijos de Israel, de modo que no crucen a la tierra que les ha dado el Eterno?
    "
    (Bemidbar / Números 32:6-7)

    Les dice: ¿Tranquilidad para ustedes y zozobra para la comunidad?
    ¿Comodidad para unos pocos que se creen listos, a cambio de desmoronar las bases de la sociedad?
    ¿Un montón de pasto a mano, en lugar de la fabulosa tierra santa que ha prometido Dios?
    ¿Fantasías de placer en lugar de obediencia de los mandamientos?

    Luego continúa amonestándoles, recordándoles las ocasiones en las cuales las personas prefirieron seguir sus deseos de comodidad, antes que comprometerse en el cumplimiento de las tareas que tenían asignadas.
    Concluye con las palabras:

    "Porque si dejáis de ir en pos de Dios,
    Él volverá otra vez a dejaros en el desierto;
    y destruiréis a todo este pueblo
    ."
    (Bemidbar / Números 32:15)

    En su reprimenda, el maestro les está mostrando un secreto de la humanidad:
    el pecado de uno, perjudica a todos. Así como la buena acción de uno, beneficia al mundo entero. Toda buena obra que corresponde que el individuo haga y deja sin hacer, es una pérdida para la sociedad.
    Es la misma idea que se esconde detrás de la famosa frase talmúdica (Avot 4:3): "No desprecies a ninguna persona, ni desvalorices nada; puesto que cada persona tiene su momento y cada objeto su lugar".
    O como el célebre escritor gentil Dostoievsky aprendiera y luego escribiera: "Todos somos responsables de todo ante todos" ( leyenda en la entrada del Museo de la Cruz Roja en Ginebra, Suiza).
    Que bien puede resumirse como: cada persona cuenta, pues de ella depende el Universo.

    El diálogo entre Moshé y los miembros de esas tribus prosigue un poco más, hasta que finalmente ellos se comprometen a ser los primeros en ir al frente en las batallas contra los enemigos de Dios e Israel, para de ese modo luchar en beneficio de toda la comunidad, en especial para favorecer a aquellos hermanos que aún no hubieran recibido su porción en la santa Tierra.
    Pero antes de marchar a la guerra a favor de los otros, solicitan autorización para dejar seguros y resguardados a sus posesiones y familias (¡en ese orden los mencionan!, primero se interesan por proteger sus pertenencias terrenales).
    Y así hicieron.
    A instancias de las duras críticas del gran maestro Moshé pudieron aprender (a medias) que para gozar de la porción propia, es imprescindible colaborar comprometidamente con el prójimo, pues de lo contrario, no existe goce, bendición, seguridad o crecimiento. (Lo aprendieron a medias, pues seguían anteponiendo su beneficio egoísta a lo que era preciso para el sostenimiento de la comunidad).
    Sin compromiso con el cambio positivo, lo único que hay es un placer pasajero, que cuando se retira, solamente quedan cáscaras vacías y más hambre para ser satisfecha.

    Miremos por un instante nuestra vida cotidiana.
    Pero, no detengamos nuestra mirada en aquello que viene velozmente, y así se va, lo que es superficialmente divertido o llama nuestra atención.
    Sino que detengámonos un instante para observar detenidamente aquello que es relevante.
    Concentrémonos por un momento en captar lo que es importante, y no aquello que es urgente o novedoso.
    Y entonces, cuando veamos y observemos, no podremos menos que preguntarnos: ¿no nos queda muchísimo por hacer para mejorarnos, y ayudar a progresar a nuestros vecinos?
    ¿No hay hambrientos para alimentar, enfermos por visitar, descubiertos que abrigar, solitarios que acompañar, ignorantes que enseñar, y otras decenas o centenas de obras a nuestro lado que están requiriendo nuestra participación?
    Preguntémonos: ¿Qué es lo que estoy dejando de hacer, y que el mundo precisa que yo haga?
    Y luego, respondamos con sinceridad…

    Y si pensamos que nada podemos hacer para perfeccionarnos, a nosotros y el mundo.
    Que los problemas nos superan.
    Que las dificultades son enormes.
    Que nuestras fuerzas son escasas.
    Que nuestra voz es un susurro.
    Que los responsables de los cambios positivos son otros.
    Y si pensamos que preferimos la comodidad de lo que es sencillo, a lo desconocido que es comprometerse en construir un mundo mejor.
    Entonces, miremos nuevamente el mensaje de la Torá en esta semana: "sabed que vuestro error os alcanzará" (Bemidbar / Números 32:23).
    Es decir, aquello que dejamos de hacer, o adrede hacemos mal, tarde o temprano tendrá sus consecuencias negativas que nos perjudicarán.

    Pero, por supuesto que la persona debe ser humilde, por lo cual, si tras intentar con todo su corazón y fuerzas no puede alcanzar su meta, no por eso debe apenarse o sentirse fracasada.
    En su esfuerzo sincero, está su premio, y la bendición para el mundo.
    Ya lo enseñaron nuestros Sabios talmúdica (Avot 2:16): "No es tu responsabilidad cumplir toda la obra (de corregir al Mundo), pero tampoco estás libre para dejar de hacer la parte que te corresponde".

    Y por último, cuando permanecemos mudos ante actos de injusticia, de desprecio a un semejante, de descontrol, de burlas, de chistes ofensivos, de crueldad; ¿de qué lado nos estamos poniendo?
    ¿Somos neutrales?
    ¿Estaremos del lado de las víctimas o de lado de los agresores?
    ¿Nuestro silencio no está poniéndonos en el lugar de cómplices,
    o en el lugar de defensores de lo que es bueno,
    o en el sitio propio de los indiferentes?
    Cuando estamos ante una elección ética, ya el Talmud nos da la respuesta: "El silencio es como la aprobación" (Iebamot 87b).
    Es decir, no hay posibilidad de ser indiferentes.
    O se está con lo que es correcto, o no se está.
    En todo momento, uno es el que hace la diferencia, porque recuerden: Dios da a cada ave su alimento (Tehilim / Salmos 145:16; 147:9), pero no lo deja depositado en el nido…

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

     

    Relato

    Cuentan los que son sabios que Este Mundo es como una gran canoa sobre un poderoso río.
    El objetivo está río arriba, contra la fuerte corriente.
    Cada uno de nosotros tiene su lugar en la canoa, su remo y su labor para realizar.

    Si uno solo deja de remar, la canoa pierde velocidad, y los otros ocupantes de la nave deben esforzarse más por no alejarse del objetivo.
    Cuantos más se abstengan de remar, la corriente arrastrará con más violencia al bote con todos sus ocupantes hacia atrás.

    En resumen: jamás el bote permanece estático, depende de cada uno de sus ocupantes si avanza o retrocede.

    Preguntas para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Por qué el bote debe andar contra la corriente para llegar a su meta verdadera?
      Que es idéntico a preguntar: ¿por qué Dios creó y permite las dificultades, siendo que Él podría darnos lo bueno que quisiera con facilidad?

    • Los autores del célebre personaje Homero Simpson en una ocasión le hicieron decir: "Las respuestas a los problemas de la vida… ¡Están en la TV!"
      ¿Esta frase es apropiada para alguien comprometido con el crecimiento, o para uno que deja que las cosas sucedan a su alrededor?
      ¿En qué se parece esta actitud a la que tienen los creyentes en la idolatría?

    • ¿Qué quiso decir Salomón con la frase: "En el día del bien, goza del bien; y en el día del mal, considera que Elokim hizo tanto lo uno como lo otro, de modo que el hombre no puede descubrir nada de lo que sucederá después de él." (Kohelet / Predicador 7:14)?

  • Parashat Matot: vistazo

    Ubicación:
    Matot
    ("Bastones" -es una manera de referir a las tribus de Israel-) es la novena parashá del cuarto tomo de la Torá, el sefer Bemidbar, conocido en español como "Números".

    Temáticas:
    Podemos señalar los siguientes temas en nuestra parashá:

    1. Promesas al Eterno
      La palabra dada, sea para algo positivo (dar caridad, por ejemplo), o para algo negativo (por ejemplo, abstenerse de hacer cierto acto), es una obligación que personalmente se contrae.
      Sin embargo, hay procedimientos para anular los votos dados, de acuerdo a determinadas reglas bien delimitadas.

    2. Ataque a los medianitas
      Doce mil guerreros de Israel, acompañados por Pinejás, atacaron a lo madianitas, en una batalla de auto-preservación lanzada contra el enemigo avieso.

    3. Pedido de Reubén y Gad
      Ambas tribus, poseedoras de grandes cantidades de ganado, solicitaron permiso para quedarse en la ribera oriental del Jordán, ya que era excelente para la crianza de animales.
      Moshé permitió tal cosa solamente cuando los guerreros de ambas tribus se comprometieron a participar activamente en la gesta que llevaría a la conquista de la Tierra Prometida a posesión de los hebreos.

    Para destacar:

    1. La palabra pura
      El rav Mordechai Katz (en "Lilmod Ulelamed", traducido libremente por nosotros) nos enseña:

      "En esta parashá se tratan las normas de los votos respecto al servicio voluntario del Eterno, o respecto a un prójimo.
      Kohelet nos enseña "es mejor para uno no hacer ningún voto, que prometer y luego no cumplir".
      Esto obviamente que tiene aplicación práctica: si nosotros hacemos una promesa al Eterno o a otra persona, debemos ser cuidadosos de no retractarnos de nuestra propia palabra.
      Lo mismo es igualmente cierto para las palabras que uno se da a sí mismo."

    2. Preocupándose por otros
      En "Reflexiones sobre la Sidrá" el rav Zalman Posner nos enseña:

      "Cuando varias tribus se presentaron a Moshé con el reclamo de permanecer en Trans-Jordania, Moshé reprochó: ‘Sus hermanos irán a la guerra, ¿y ustedes permanecerán aquí?’
      He aquí un tema familiar bastante recurrente en la Torá. Cualquiera que está viviendo cómodamente y con seguridad encuentra con dificultades para darse cuenta la situación de aquellos que están viviendo con necesidad y en peligro.
      Nosotros podemos leer de hambrunas en África, y simpáticamente asentir con la cabeza, pero sin problemas pasamos al siguiente artículo en el diario y con una poco apreciable pérdida de apetito sentarnos a cenar.
      [Pareciera que en nuestra sociedad] solamente una persona sumamente responsable por la humanidad y con una rara compasión puede ser movido lo suficiente para compartir los problemas con los menos afortunados.
      Con Israel especialmente, el peligro de un judío debe ser de interés de cada judío.
      Ningún judío, en cualquier parte del mundo en que se encuentre, puede despreocuparse de los problemas que afectan a otro judío."

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. "Cuando seguéis la mies de vuestra tierra, no segarás hasta el último rincón de tu campo, ni recogerás las espigas en tu campo segado. Tampoco rebuscarás tu viña ni recogerás las uvas caídas de tu viña. Las dejarás para el pobre y para el extranjero. Yo soy el Eterno, vuestro Elokim."
      (Vaikrá / Levítico 19:9-10).

      1. ¿Cuál es la finalidad de dejar esto para el pobre y el extranjero?

      2. ¿Por qué el Eterno se preocupa por el sustento del pobre y del extranjero ordenando estas leyes?

      3. ¿Cómo se dignifica al necesitado mediante este tipo de caridad?

    2. "Yo te tomé de los extremos de la tierra, y de sus regiones más remotas te llamé diciéndote: ‘Tú eres Mi siervo Israel; Yo te he escogido y no te he desechado."
      (Ieshaiá / Isaías 41:9).

      1. ¿Por qué Dios recuerda que escogió a Israel cuando éste estaba apartado y lejano? ¿Cuál es la enseñanza para nuestros días?

      2. ¿Por qué Dios recalca claramente que no solamente escogió a los judíos como Su siervo, sino que además NO los desecha nunca?

      3. ¿Cuál es la manera de aproximarse apropiadamente a Dios?

  • Parashat Balak: aroma del paraíso

    "¡Cuán buenas son tus tiendas, oh Iaacov [Jacob];
    tus moradas, oh Israel!
    "
    (Bemidbar / Números 23:5)

    Cuando Bileam vio hacia las tiendas de los israelitas, y percibió que sus puertas de entrada no se enfrentaban unas a otras, él pronunció el "Ma Tovu" – "Cuán buenas".

    La gente suele ser curiosa acerca de la vida de los demás, especialmente de sus vecinos. Pero nuestros ancestros, respetuosos de su intimidad y la del prójimo, se esmeraron por mantener lo que corresponde a lo privado en ese preciso ámbito.

    Cuando la persona aprende a respetar sinceramente su privacidad, aprende a valorarse y a valorar al prójimo.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

  • Tú que dices que eres judío…

    El otro día vi unas fotos de un “amigo” en Facebook, en el cual unos gentiles (disfrazados de lo que ellos creen es un judío) celebraban una boda “judía”, con su “rabino” incluido.
    Gente muy simpática de nuestra bella América, que conocieron la existencia del noajismo, que les fueron señalados los groseros errores del falso judaísmo mesiánico, que se les advirtió de no vivir una vida de payasos espirituales, pero que sin embargo siguen escogiendo ser quienes no son.

    Esto puede generar en los que anhelamos la paz (y por tanto amamos la verdad) diferentes emociones: enojo, desprecio, despecho, vergüenza ajena, horror, entre otras posibilidades, pero esta vez me dio solamente mucha pena.

    Gente que anda por la vida en completa oscuridad, encerrados en sus celditas mentales, que se creen mejores por aparentar ser judíos.
    Pobres almas que se desesperan por adquirir a precios de oro objetos que ellos creen les darán pátina judaica, que les pagan horrores a supuestos rabinos y malos “doctores” en letras para que les confirmen su “judaísmo”, que se meten en cualquier foro judío para decir “chalom iom tov chaver”, que se cambian los nombres, que festejan cuestiones que no comprenden ni les pertenecen, que sinceramente hacen de payasos por la vida pero con toda unción y ceremonioso ritual.
    Claro está, no faltan los que se aprovechan de ellos para obtener dinero, prestigio, dominio, poder, importancia. Aparecen como hongos entre el estiércol húmero aquellos que son falsos rabinos, rabis reformistas o similares, pastores que se hacen pasar por rabinos, rabinos titulados pero que son piratas de la fe, líderes de sectas, cabalisteros varios, entre otra multitud de desprolijos y amanerados sedientos de ser complacidos por estas pobres almas infelices.

    Es  bien cierto el dicho popular: “No hay más sordo que aquel que no quiere oír”, y esta gente, las pobres almas que se aferran a sus delirios personales (y compartidos) de ser judíos, son gente que está sordo porque no quieren oír, porque desde pequeños les han inculcado el desprecio a ellos mismos, porque detestan sus vidas pero no se atreven a enfrentar los cambios que en verdad deben hacer, porque prefieren la mentira golosa a la verdad insípida.

    Pobre gente, veo sus tristes caras sonriendo debajo de “kipás”, sus espaldas cargadas de mentiras tapadas por “talis”, veo sus falsos nombres, sus falsas identidades, sus falsas imposturas y solamente veo un dolor inmenso, la impotencia en su máxima expresión.

    No dudo de que en su mayoría son buena gente, de que son tan desgraciados en su esclavitud que no tienen otro modo de sobrevivir, tal como un pobre esquizofrénico se refugia en su locura, estos otros enfermos espirituales/emocionales se escudan detrás de sus vidas inventadas.
    No puedo enojarme con ellos, aunque lo que hacen es malo, malísimo para ellos y para los verdaderos judíos.
    No puedo más que entristecerme por ver la degradación de la persona cuando no está en armonía, cuando se llena de supersticiones en vez de vida.

    A los malvados que se aprovechan de ellos, a esos “judíos profesionales” que les venden historietas y falsas conversiones, habría que deportarlos a un país de eternas sombras; a los pastores negociantes que un día son rabinos y al otro gurús, habría que encerrarlos en donde no hicieran más daños; pero no será así… los malvados seguirán haciendo su negocio en tanto los que pueden hacer algo callan, miran para otro lado o peor aún… los festejan y les reconocen alguna entidad.

    Para finalizar, unas palabras muy simples, bíblicas:

    (Tomado de aquí)

    El texto en hebreo es esencial para dejar claro por completo el sentido legal de lo expresado.
    Dice que cada uno debía traer la documentación legal de su linaje y testimonios de su nacimiento de determinada mujer, para de esa manera estar vinculados a su correspondiente tribu.
    No había cuestiones de sentimentalismos, me parece, siento, creo, el espíritu me dice, un rabino Cukier-algo me dijo, el haham Hernández profetiza, el gobierno de tal me asegura, la sangre de aquel me injerta al tronco, etc… nada de delirios, nada de negociados, únicamente documentos y testimonios que sean válidos y presentados ante las autoridades espirituales correspondientes.
    El resto: circo.

    Para ser judío es necesario haber nacido de madre judía, verdaderamente judía;
    o,
    convertirse ante un tribunal de personas judías que sean estudiosas de Torá y respetuosas de los mandamientos.
    Eso es para SER judío.
    Es decir, no vale de nada el apellido, ni si alguna vez en la casa alguien dijo que el tío aquel dijo que en una época éramos judíos, ni tener antiguos ascendientes de España en la época de la inquisición, ni tener un apellido con Z, ni sentirse judío, ni gustar mucho de las cosas judías, ni tener sueños “proféticos” en los cuales se confirma que uno es judío, ni haber leído cosas judías, ni saber hebreo, ni tener amigos judíos, ni haberse no-convertido con un falso rabino, ni por medio de “corrientes” judías que no son respetuosas de los mandamientos ni guardianes de la Torá, ni haber visitado el estado de Israel, ni creerse miembro de las tribus perdidas, ni que el pastor te diga que eres “efraimita”, ni creer en Jesús y por tanto eres judío espiritual, ni… tantas otras mentiras delirantes que algunos inventan o se inventan.
    Judío ES quien ha nacido de madre judía, o quien se ha convertido leal y legalmente al judaísmo,
    Y, para ser admitido dentro de la familia judía, es necesario que lo pueda demostrar en caso de serle solicitado.
    Que tenga documentación que avale su linaje judío, documentación que para quien es judío es posible conseguir.
    O la documentación que demuestre que uno se ha convertido leal y legalmente al judaísmo, judaísmo verdadero y no a “corrientes” o falsos judaísmos.

    Tal es el requerimiento bíblico para demostrar la pertenencia de uno a la nación de Israel.

    Así pues, la verdad es simple, es clara, es pura, es pacífica.
    Pueden seguir dando tumbos por la vida, disfrazarse de lo que se les dé la gana, pero al final de cuentas es a Dios a quien se le debe rendir cuentas…

    Es una pena por ustedes, por sus familias, pero mucha mayor dolor es por el nefasto daño que le están haciendo a los judíos y al judaísmo…
    Sus obras demuestran el gran rechazo que sienten hacia ustedes mismos, hacia quienes son en verdad; y dejan a la vista de los que comprenden cuanto es el enorme odio y repudio que sienten en lo profundo hacia los judíos y el judaísmo.

    En definitiva, sus desgraciadas vidas no pasan sin consecuencias, que serán muy oscuras para ustedes en el mundo por venir, pues ¿cómo existir en un mundo de plena verdad con recuerdos de una vida pasada en completa mentira?
    Lo terrible es que perjudiquen a víctimas inocentes, a los que están siendo usurpados por ustedes y que terminan siendo condenados por vuestras malas acciones.

    Quien quiera oír, oirá.
    Quien quiera seguir siendo sordo, seguirá siendo un payaso espiritual y un asesino de almas.

    Mis cariños para todos.

  • SEÑAS FAMILIARES

     "Cada cual en su campamento, de acuerdo a las señales de sus familias, se situarán alrededor del Ohel Moed." (Bemidbar 2:2)
    Es probable que resulte difícil imaginarnos y describir la forma general en la cual se realizó Ietziat Mitzraim. Resulta casi evidentemente mencionar que en el primer tiempo, luego de la salida, el pueblo, con sus seis cientos mil hombres, avanzaba de manera poco organizada, movidos por las circunstancias del éxodo mismo, del miedo a los egipcios, de las posibilidades de transporte de los bienes materiales y de los familiares de cada uno. Así salieron de Mitzraim y así se fueron aproximando al monte Sinai, durante seis semanas de camino. En aquel lugar recibieron los famosos mandamientos, que posteriormente fueron tallados en la piedra de las Lujot HaBerit, y Moshé subió al monte para comenzar a recibir la Torá y sus secretos. Cuandó descendió, se iniciaron las obras de construcción del Ohel Moed, y el pueblo fue siendo instruido en las mitzvot, directamente de boca de Moshé Rabeinu, quien recibía las leyes y ciertas explicaciones de parte del Mismísimo H’. Todo esto que describimos se realizó en unos escasos diez meses.
    Ahora, al principio del segundo año desde la salida de Mitzraim, había llegado la hora para tomar el camino hacia la Tierra Prometida. Este gran pueblo de libertos había logrado su libertad física abandonando el país de Mitzraim, y adquiriendo su compromiso de ser libres morales cuando admitieron la majestad y el poder supremo y liberador que parte de las leyes justas de H’, que nosotros leemos en la Torá.
    Para completar la redención, hacía falta un espacio en el cual el tiempo de ser libres pudiera concretarse en sus acciones, en sus actividades. Es decir, faltaba un eslabón en esa cadena libertadora, el eslabón del ingreso a la Tierra de la Promisión. Un lugar en el cual ejercer la libertad que se desprende del amoroso cumplimiento de las mitzvot.
    La transformación del conglomerado de ex-esclavos en un pueblo realmente libre y cultivado, tuvo su expresión exterior en su organización.
    Antes de empezar la marcha de la conquista, que los iba a enfrentar en cruenta y feroz lucha con los habitantes de la Tierra, recibieron de H’ la orden de formarse según sus tribus y según sus familias de pertenencia. Así se dispusieron en círculo en torno al Ohel Moed, agrupándose en cada lado tres tribus, cada uno de los cuatro grupos era encabezado por la tribu más poderosa del grupo. Al medio de esta formación, que si la diagramamos veremos un Maguen David, estaban los leviim, quienes servían y custodiaban el Ohel Moed. Esta forma de acampar permitía la máxima protección del Ohel Moed, y una adecuada defensa de todos y cada una de las tribus, ya que cada flanco del campamento estaba ordenado para contribuir a auxiliar a los demás.
    Durante la marcha misma, los cuatro grupos iban uno atrás del otro, mientras que entre cada agrupación se hallaba uno de los tres grupos de leviim, cada uno cargando las distintas partes del Ohel Moed.
    Tanto a la vanguardia como a la retaguardia de este orden de marcha estaban las tribus más poderosas, listos para enfrentar cualquier peligro.

    Quizás es correcto que nos preguntemos: ¿qué es mejor, que Israel sea un conglomerado homogeneo y sin distinciones, o, lo consideremos como la unión de tribus, familias y personas?
    Como respuesta podemos decir que ambas opciones no son excluyentes.
    La unión se consigue cuando cada uno de los integrantes se identifica con toda la nación, pero distinguiendo las diferencias, como dijera el pasuk: "cada uno…de acuerdo a las señales de sus familias"…formando parte del Kelal Israel, de la comunidad israelita.
    Así en el Majané Israel, la tribus se asientan en los lugares que les corresponde, y cumplen las funciones específicas que les son asignadas.
    De esta manera la organización permite que de las diferencias naturales (y aun de las forzadas) el pueblo se fortifique y consiga estabilidad.
    Es decir, diferenciarnos para crecer juntos, y no, desgraciadamente, diferencias para las persecusiones y los odios vanos.
    El ShLa"H HaKadosh afirmaba lo siguiente: "Tal como en el desierto hubo cuatro campamentos, en cada generación hay distintas agrupaciones y cada una puede ser portadora de la verdad".


    Puntos sobresalientes de la parashá Bemidbar
    Es la 34ª sidrá de la Torá.
    Se disponen las doce tribus de Israel alrededor del Ohel Moed, Tienda de la Reunión, conformando una especie de Maguén David, de tres tribus en cuatro secciones. Al ser la tribu de Leví consagrada al servicio divino, y por lo tanto ubicada fuera de la regla general del campamento de Israel en el centro junto al santuario, la cuenta de doce tribus se hace tomando a las tribus pertenecientes a la familia de Iosef como dos tribus, que son Efraim y Menashe. Cuando el pueblo se pone en marcha, lo hacen los más poderosos a la vanguardia y retaguardia, con los tres grupos de leviim intercalados entre las agrupaciones de tres tribus israelitas.
    Queda superado el escollo de la consgración de los primogénitos al Eterno, ya que su lugar es ocupado por los leviim, desde ahora cumplirán las funciones atinentes al santuario. Esto se produce como consecuencia del pecado del Becerro de Oro. Había en aquel momento veintidos mil leviim mayores de un mes de edad, aunque los que trabajarán en el Mishkán y accesorios son los comprendidos entre los treinta y cincuenta años de edad. Los primogénitos de Israel que no son redimidos por el intercambio (ya que había más primogéntos que leviim), lo son a través de un pago de, en la ceremonia que aún se efectúa de Pidión HaBen.
    Los descendientes de Leví se dividen en tres familias principales: Gershon, Kehat y Merari (ésto sin contar a los cohanim, que son una sección de la familia de Kehat).
    La función consagrada de la familia de Kehat era la del transporte de la Menorá de oro, la Mesa, el Altar y el Arca del Pacto.
    Sin embargo, tanto el Arca como el Altar eran cubiertos por Aarón y sus hijos, antes de que los leviim los carguen.

  • Parashat Shemot: un vistazo

    Shemot ("Nombres") es la primera parashá del segundo tomo de la Torá, el sefer Shemot, conocido en español como "Éxodo".

    Temáticas:
    Podemos señalar las siguientes temáticas en nuestra parashá:

    1. Un nuevo Faraón esclaviza y oprime a los israelitas
      El cambio de gobierno echa por tierra el prestigio recabado por los israelitas, a instancias de la fama y buen liderazgo de Iosef.
      El nuevo regente, temeroso del poder, real o fantaseado de los hebreos, decide angustiarlos, someterlos a su autoridad.
      Las vejaciones se suceden, y se llega incluso a sentenciar a muerte a los varones recién nacidos de los hebreos.
       

    2. Nace un líder
      A pesar de que los niños recién nacidos de los hebreos debían ser arrojados al Nilo, para morir, un niño nace en la tribu de Leví. Milagrosamente puede ser mantenido con vida. Hasta que finalmente es depositado en un canasto sobre las aguas del Nilo. La hija del Faraón lo rescata, lo adopta y lo llama Moshé.
       

    3. Moshé crece
      A los cuarenta años de edad, el educado como noble egipcio Moshé alcanza su madurez, cuando reconoce el sufrimiento de los esclavos, y se reconoce como parte de ellos. En un arrojado acto de nobleza impulsiva, mata a un sádico capataz que estaba brutalmente castigando a un hebreo.
      Como resultas de esto, debe huir, para no ser matado por la justicia del Faraón.
      Huye hasta la tierra de Midián. Allí conoce a Tziporá, y se casa con ella. Pasa a trabajar como pastor de ovejas para su suegro, el sacerdote Itró.
      Estando en Midián tiene dos hijos con su esposa: Guershom y Eliezer.
       

    4. El arbusto en llamas
      Tras cuarenta años de residencia en Midián, en una oportunidad descubre sobre el monte Joreb un arbusto en llamas que no se consumía. Fascinado por el espectáculo se acerca, y entonces la Voz del Eterno le revela su futura misión: liderar a los hebreos en su ruta de salida de Egipto, en dirección a la Tierra Prometida.
      Moshé se rehúsa cinco veces a este mandato del Todopoderoso, hasta que finalmente lo acata y emprende viaje a su tierra natal. El Eterno le ha dado señales y prodigios para hacer ante Faraón y antes los hebreos. Y ha escogido a Aarón, su hermano, como su vocero.
       

    5. Moshé y Aarón ante los ancianos
      Los dos hermanos exponen ante la asamblea representativa israelita su misión, y tras efectuar prodigios ante ellos, los israelitas reconocen que han clamado al Eterno por ayuda, y que tienen confianza en Él.
       

    6. Moshé y Aarón ante los ancianos
      Los hermanos se enfrentan al Faraón y reclaman por la liberación de los israelitas. Faraón no solamente se niega al reclamo, sino que impone medidas más severas en contra de los hebreos. Los israelitas demuestran su enfado contra los hermanos, pero ellos reciben de parte del Eterno la seguridad de que los israelitas serán liberados ampulosamente, y que el propio Faraón apresurará su salida hacia la libertad.

    Para destacar:

    1. El liderazgo
      En "Estudiar y enseñar", del Rav Mordejai Katz, aprendemos:

      "Ve, pues Yo te envío al faraón para que saques de Egipto a Mi pueblo, a los Hijos de Israel."
      (Shemot / Éxodo 3:10)

      ¿Por qué fue escogido Moshé para liderar a los hebreos?
      Entre otras razones, Moshé dirigía su corazón y mente para compartir las experiencias de sus compañeros hebreos.
      Aunque él gozaba de los privilegios de una vida palaciega, el tuvo empatía con el aprieto de esos hebreos que eran esclavizados. 
      Esta cualidad de preocuparse por otros, ayudó a hacer de Moshé un líder sobresaliente.

      Esmerarse por hacer lo mejor
      En "Creciendo por medio de la Torá", del Rav Zelig Pliskin, nos enseña:

      "Entonces la hija del faraón descendió al Nilo para bañarse. Y mientras sus doncellas se paseaban por la ribera del Nilo, ella vio la arquilla entre los juncos y envió a una sierva suya para que la tomase [o, estiró su brazo y lo tomó]."
      (Shemot / Éxodo 2:5)

      La Torá dice que la hija de Faraón "estiró su brazo" para alcanzar el arca que contenía a Moshé. Rashi explica que milagrosamente pudo estirar su brazo muy lejos, para así salvar a Moshé. El Rebbe de Kotzk dijo que esto nos enseña que debemos hacer todo lo que está en nuestro poder para salvar a alguien, incluso cuando pensamos que no tendremos éxito. Nosotros podemos, con la ayuda del Eterno, muchas veces a alcanzar mucho más de lo que hemos podido imaginar.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. "Dijo Reish Lakish: ‘El sabio que está enojado, su sabiduría lo abandona’"
      (TB Pesajim 66b)

      1. ¿Le parece a usted que esta máxima se continúa aplicando en nuestros días?
         

      2. ¿Qué puede llevar a que un verdadero sabio se enfade, al punto de perder momentáneamente su caudal de conocimientos?
         

      3. ¿En qué se diferencia un "sabio", de una persona "inteligente", y de uno que es "comprensivo"?
         

    2. "Cuando no usamos nuestras habilidades, potencialidades y talentos, estamos haciendo que nuestra chispa de divinidad esté en exilio"
      (Or Guedaliau)

      1. ¿Cómo podemos entender esta fórmula sin caer en ilusiones esotéricas?
         

      2. ¿Cuál es la manera para desplegar correctamente las potencialidades propias?
         

      3. ¿Qué causó el exilio de los israelitas en Egipto?

  • Parashat Vaieji 5766

    Reuníos y escuchad

    En la parashá de esta semana, cuando agoniza el patriarca Israel/Iaacov, leemos que él manda llamar a sus hijos, para bendecirlos antes de partir de Este Mundo.
    Entonces, comienza su discurso y les dice:

    "Reuníos y escuchad, hijos de Iaacov [Jacob];
    escuchad a vuestro padre Israel
    "
    (Bereshit / Génesis 49:2)

    ¿No sienten nada extraño en estas palabras?
    ¿No perciben como que si algo estuviera fuera de lugar en ellas?
    ¿No debiera decir el versículo: "reuníos hijos míos, para oír mis palabras"?
    ¿Por qué este uso de la tercera persona?

    Veamos algunas respuestas posibles y probables.

    Primera: mensajeros
    Atendamos al párrafo en su contexto:

    "(1) Entonces Iaacov [Jacob] llamó a sus hijos y les dijo: ‘Reuníos, y os diré lo que os ha de acontecer en los días postreros.
    (2) Reuníos y escuchad, hijos de Iaacov [Jacob]; escuchad a vuestro padre Israel:
    (3) ‘Rubén, mi primogénito:…
    "
    (Bereshit / Génesis 49:3)

    De acuerdo al contexto, descubrimos que el postrado patriarca envió mensajeros1 para que llamaran a sus hijos y se aproximaran a su lecho, cosa que se relata en el primer versículo.
    Entonces, en el segundo versículo, el cual comenzamos a analizar, no sería el patriarca el que está convocando a los israelitas, sino los mensajeros del padre, que fueron hasta el lugar de residencia de cada uno para anunciarles el próximo desenlace y la voluntad del padre de despedirse de ellos.
    Así pues, el versículo se comprende perfectamente, ya que no era Iaacov quien lo pronunció, sino sus heraldos.

    Segunda: trascendencia del asunto
    Ahora atendamos al contenido del mensaje, para descubrir otra posible respuesta.

    "Reuníos, y os diré lo que os ha de acontecer en los días postreros…"
    (Bereshit / Génesis 49:1)

    Iaacov preludia su mensaje que dará a continuación con una advertencia: no esperen encontrar aquí la simple y emotiva despedida de un padre que está a punto de fallecer; están por recibir lo que con la inspiración divina he podido develar del futuro de la humanidad, les delinearé el rostro de la Era Mesiánica2.
    Tan trascendental información no debía quedar en la intimidad de padre e hijos, en el reducido ámbito familiar, sino que merecía ser pronunciada y repetida luego con poder y autoridad.
    Por eso el mismo patriarca cambia el tono de su discurso y lo pasa a tercera persona, con el vigor de la poesía hebraica, para indicar que este mensaje será para todos los hijos de Iaacov, los que están en cuerpo presente pero también para los descendientes que los sucedan. De manera tal que el mensaje sería perenne entre los descendientes de Iaacov, pues estaría destinado a todos ellos en conjunto.
    Tristemente, el deseo de Iaacov no se concretó, pues el Eterno veló su visión profética y tan solo dibujo el patriarca un esbozo incompleto de la Redención final3.

    Tercera: Escucha Israel
    Al morir, temía Iaacov, que la unidad familiar se terminará por dislocar (no era tonto, sabía que entre sus hijos hubo graves disputas, casi fratricidas) y que cada hijo con su progenie se desligaría del resto de la familia, y así perderían también el esencial fundamento que los unía: la creencia exclusiva en el Uno y Único.
    Por eso les dijo: "¿Hoy están reunidos, pero cómo sé que mañana lo estarán?
    ¿Cómo puedo saber que santificarán al Eterno cuando no esté yo para recordárselos en persona, cuando pase a ser un patriarca petrificado en la memoria del tiempo y no sea más vuestro padre activamente?"

    En conjunto respondieron los hijos:

    "Escucha, Israel: el Eterno nuestro Elokim, el Eterno uno es."
    (Devarim / Deuteronomio 6:4)

    Le dijeron:
    "Escucha nuestro padre, al que Dios ha dado el nombre de Israel.
    Aunque tú pasarás al Mundo Venidero, pero nosotros no perderemos de vista que el Eterno es nuestro Elokim, que no hay otro fuera de Él.
    Eso es lo que tú crees y conoces, y esa es también nuestra plena certeza.
    Así como tu corazón es uno con Él, también lo es el nuestro."

    En un susurro el padre sonrió, se inclinó y respondió:

    "Baruj shem kevod maljutó leolam vaed
    ¡Reconocido sea eternamente el glorioso nombre de su reino!
    "
    (Pesajim 56a)4

    Esta frase quedó como la silenciosa compañera indisoluble de la invocación del "Shemá Israel", que posteriormente entonaron las generaciones de generaciones de hijos de Iaacov.

    Cuarta: unidad
    El egoísmo es el camino directo hacia la destrucción, propia y del prójimo.
    Solamente cuando dos personas se unen y se aprecian auténticamente, sin rivalidades, es posible que la divina Presencia repose entre ellos.
    Cuando los israelitas se mantienen unidos, porque han dominado su egoísmo negativo, no caen y prosperan.
    Pero si entre ellos se levantan voces de desprecio y deshonra hacia el hermano, por motivos banales y faltos de total sentido, prontamente el enemigo que los acecha cae sobre ellos y los despedaza.
    El porvenir como individuo y como nación está en los lazos plenos de juicio y caridad que son la fuerza de Israel (y de toda persona/nación).
    Tal como mucho siglos más tarde profetizara el profeta de la Verdad:

    "Tzión [Sion] será redimida con el juicio,
    y sus arrepentidos con la justicia/caridad.
    "
    (Ieshaiá / Isaías 1:27)

    La redención se encuentra en el juicio y en la caridad, ni más ni menos.

    ¿Pero, dónde reconocemos en el versículo este llamado a la unidad por sobre las diferencias menudas?
    Ante todo en la insistencia en las palabras "reuníos y escuchad".
    En reunirse ya se configura el llamado a la unión.
    Pero en el "escuchad" está su confirmación.
    Lishmoá en hebreo quiere decir "escuchar", pero está esta voz íntimamente relacionada con mishmaat que es disciplina, estar en alerta como un vigía en su guardia.
    Así pues, la convocatoria del patriarca era para que se juntaran pero que también estuvieran atentos a no provocar discordias, sino a encontrar puntos de contacto y armonía entre ellos.
    Y por eso mismo se los denomina de dos maneras:
    por un lado se les recuerda que son "hijos", por tanto supeditados a una autoridad superior que es la paterna;
    y se les recuerda que todos tienen "un padre", que es Israel. Por tanto, ellos son personas con sus propios criterios, con sus aspiraciones diferentes, incluso con madres diferentes; pero están en esencia unidos, pues son "hijos del mismo padre".
    Eso les debe servir como señal, para no quebrar jamás la unidad de Israel con tontas divergencias.

    Unidad de nación
    Tristemente a lo largo de los siglos hemos visto como la unidad no se mantiene, y esto fue aprovechado por el enemigo para diezmar a la nación.
    También en la actualidad se percibe con demasiada claridad, para nuestro gran dolor, que las pequeñas ganancias del ego opacan el amor hacia el prójimo israelita y llevan a vivir en discordia y aprensión.
    Es el ego, y solamente él, quien lleva a la discordia y el malestar entre las personas.
    El que infla de orgullo y falsas expectativas y nubla el corazón de las personas impidiéndoles aproximarse con humildad y verdadero amor.
    Recordemos como fue el ego de Caín quien lo movió para cometer el primer asesinato de la historia, acabando así con la vida de su hermano.
    Recordemos que la paz y concordia son el sustento necesario para que exista una verdadera vida:

    "Grande es el poder de la paz, que si Israel cae en idolatría pero hay paz entre ellos, el Acusador no puede dañarlos. Pues el Eterno bendecirá a su pueblo en Shalom (Tehilim/Salmos 29:11)"
    (Ialkut Shimoni 904)

    Desoímos la enseñanza verdadera del salmista cuando cantó inspiradamente:

    "¡He aquí, cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía!"
    (Tehilim / Salmos 133:1)

    Lo bueno y agradable está en la unión armoniosa de los pares, sostenidos en juicio y caridad.

    Ser íntegros
    Ahora bien, en lo individual también este principio se cumple.
    Cuando la persona vive des-integrada en sus diferentes planos5, su vida está con falta de armonía, por tanto no hay serenidad ni crecimiento.
    La desintegración puede ser en la relación de dos o más planos, o a la interna de un plano; como sea, siempre conlleva angustia y decepción.

    Por tanto, en la integridad de nuestro ser, está la respuesta para alcanzar nuestra serenidad.

    La Torá ordena:

    "Serás íntegro para con el Eterno tu Elokim."
    (Devarim / Deuteronomio 18:13)

    en un párrafo en el cual rechaza absolutamente toda idolatría o incitación hacia ella, y en el cual se ordena la remoción de toda mácula de idolatría.
    La definición de idolatría supera el objeto de nuestro encuentro actual, pero debes saber dos aspectos básicos:

    • idolatría = en lo espiritual, es tomar lo aparente en lugar de lo que es real o esencial; por lo tanto:

    • idolatría = rechazo, activo o pasivo, de la Verdad.

    Así pues, una persona que vive en engaños espirituales, puede actuar como una buena persona, pero no es íntegra, y por tanto se cierra la opción para alcanzar la paz.
    Y una persona que adopta un estilo de vida contrario al dispuesto por el Eterno, aunque diga con firmeza que cree en Él, tampoco alcanza a ser íntegra, pues está carente de algo que es fundamental.

    ¿Cuál es el método para conseguir la integridad?
    Pues, el que propone el patriarca en el versículo que analizamos: "reunir y escuchar".
    ¿Cómo se aplica a la persona, en un proceso terapéutico o de crecimiento?
    "Reuníos" en este contexto se puede entender como concentrarse para poner en actividad cada uno de los planos, sin dejar ninguno por fuera.
    No sirve decir: me haré muy sabio, estudiaré y sabré todas las respuestas del intelecto; si al mismo tiempo se deja corromper el plano de lo social, por ejemplo.
    Reunir a cada uno de los cinco planos, dándoles su importancia que corresponde, en la medida que es justo y bueno hacerlo.
    El "escuchad" en este contexto se aplica a prestar atención a los preceptos que el Eterno nos ha dado6, que involucran cada uno de los planos de la persona.
    (Atención: no se debe acatar los mandamientos porque eso nos servirá como terapia, o para obtener algún otro beneficio, sino acatar porque esa la Voluntad del Eterno.)
    Cuando en lo personal logramos reunirnos y atender, estamos en la senda que provee de Shalom y bienestar.

    Sin dudas que una persona así integrada, íntegra, puede estar en condiciones de proveer de mayor integridad a la sociedad y al mundo.
    Éste es el camino de la rectificación del mundo, del advenimiento de la Era Mesiánica.

    Sorpresa
    Y llegados a este punto vemos que el patriarca SÍ anunció los parámetros de la Era Mesiánica: si cada uno de nosotros, y la mayoría de nosotros, vive con integridad a la luz de los mandamientos, entonces la Era Mesiánica será un hecho consumado.
    En palabras de Rabbí Iojanán en el Talmud:

    "El Mashiaj, hijo de David, no vendrá hasta que no haya una generación plena de méritos o plena de culpa."
    (TB Sanhedrín 98a)

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Cuídense y gocen de lo permitido para qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)


    Notas:

    1 Comentario de Rashbam in situ.

    2- Comentario de Ibn Ezra in situ.

    3- El Midrash (Bereshit Rabbá 98:3) nos cuenta que, por determinación divina, la visión profética del patriarca se nubló precisamente en aquel momento, y él no pudo anunciar los acontecimientos de la Era Mesiánica con claridad, sino tan solo pálidos y confusos esbozos. Es que el Eterno tiene reservada la exactitud de las características de esa Era para cuando sea el momento de vivirla, especialmente sellada esta su fecha de comienzo, para que las generaciones previas no desesperen en el exilio.

    4- Midrash Tanjuma Vaieji 11; Devarim Rabbá 2:35.

    5- Planos: Espiritual, Intelectual, Social, Emocional y Físico.

  • Resp. 4479 – Alguna promesa de Di-s ??

    Elias43 nos consulta:

    1- Hay alguna promesa de Di-s de restaurar las 10 tribus de Israel o las 12,
    2- he leido que Di-s promete recogerlos de los 4 extremos donde fueron dispersados
    3- aca se refiere eso?
    4- En realidad hoy dia pocos saben a que tribu pertenece, creo solo los Levi,
    5- como esto se resuelve con Mashiaj?
    6- Pues el tiene que traernos a todos de vuelta a Israel,
    7- que yo sepa esto no se ha logrado todavia,
    8- aunque algunos traidos de Etiopia dicen pertenecer a tribu perdida,tambien lei algo parecido en China.
    Toda,Jag sameaj
    Elias Salomon, 43 anos, Negociante, Miami, USA

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  • Resp. 4471 – SOBRE NOAJISMO

    ERN nos consulta:

    SHALOM HERMANO RIBCO MI PREGUNTA ES SOBRE EL NOAJISMO.
    1-QUISIERA SABER EN QUE CONSISTE.
    2-Y COMO ES QUE CONSIDERA GENTIL AL QUE NO ES JUDIO,
    3-POR QUE ESO QUIERE DECIR QUE LAS 10 TRIBUS DE ISRAEL SON GENTILES?
    CRIS ROMERO – 23YEARS – AMA DE CASA -CHARLOTTE, NC. USA.

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  • Resp. 4440 – Soy de la trubu de manasés?

    isaias israel nos consulta:

    sabemos que los descendientes de manases significan esperanza, como lo simboliza nuestra bandera, la cual es representada con un manojo de espigas de trigo atada sobre las demás, quiero y no equivocarme apreciar este simbolo, es decir, será que en algun momento nuestros hermanos se postrarán a nuestros pies, como cuando los hermanos de José buscando alimento llegaron a El? no lo creo, simbolizará la restauración total de nuestra tierra Eretz Israel? HATIKVAH
    Isaias Israel Viera Perez, 26 años, Musico, Escritor, Colonia Uruguay

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