¿Cómo ningún sabio interpretó correctamente el sueño de las siete vacas/espigas del Faraón?
¿Es tan complicado?
Realmente, no se precisa mucho conocimiento para tener una idea cabal del significado… ¿entonces?
Dos respuestas de varias probables:
1- En Egipto, y quizás en buena parte del mundo antiguo politeista, la idea de una catástrofe como la anunciada por el sueño faraónico era impensable.
Para aquellas mentes un cambio de tal magnitud, que implicaba la impotencia de sus dioses, entraba dentro de lo inimaginable.
Por lo cual, era virtualmente imposible para los sabios de Egipto darse cuenta del sentido del sueño. Sin embargo, el hebreo Iosef, el monoteÃsta hijo de monoteÃstas, poseÃa una visión diferente del mundo, el cual estaba regido por leyes concebidas por un único Dios.
El Elohim verdadero era la única realidad inmodificable, el resto está sujeto a cambios. Por tanto, el Nilo podÃa dejar de dar abundancia algún dÃa, aunque hasta ahora habÃa sido perfecto y aparentaba seguir siendo asà por siempre.
2- Los intérpretes egipcios consideraron el sueño como una manifestación del inconsciente personal de Faraón, sin advertir que estaban ante una revelación para el colectivo de parte de aquel que estaba encargado del bienestar de todos.
Iosef entendió que un sueño podÃa tener varias capas, una multitud de mensajes a descifrar. Un individuo no solamente produce para sà mismo, sino que es parte de un entorno, de un ecosistema. ¿Cómo no habrÃa de soñar para su pueblo el rey?
Queda claro que el hebreo tenÃa una mente libre de los prejuicios de su sociedad, lo que hizo ver claramente la preocupación inconsciente del faraón; suprimida conscientemente precisamente por el prejuicio.
Pero me salta una duda seriamente: si el faraón tenÃa de su conciencia suprimida la crisis que se venÃa porque el prejuicio de que el Nilo era infalible, ¿como se convenció de la crisis por las palabras del hebreo?
O el hebreo tenÃa cierta fama profesional en su sociedad, o antes de su encierro eralguien respetado.
porque sabÃa que tenÃa que saberlo y el extranjero era una buena excusa para ello