Tan cerca y tan lejos

Está escrito en la parashá:

Once días duró el viaje desde Joreb hasta Kadesh-barnea, por la ruta de la región montañosa de Seír.
(Devarim / Deuteronomio 1:2)

“..habían enviado a los merraglim -exploradores- desde Kadesh-barnea (40 años antes)…”
(rememoración de RaSH”I en el lugar) – Bemidbar / Números 13:26.

Si el comportamiento de Israel hubiera sido meritorio, habrían ingresado a la Tierra de Israel tan pronto como once días después de la entrega de la Torá en Joreb (Sinai), ¡aunque hay Sabios que dicen que inmediatamente lo hubieran conseguido!
Pero, como su proceder era impropio, tuvieron la chance de corregirlo durante los cuarenta días en los cuales los merraglim estaban inspeccionando la Tierra.
Sin embargo, como en lugar de progresar, retrocedieron, tuvieron que vivir la terrible experiencia de morar en la devastación del Desierto, de la lejanía de la Tierra Prometida, por un período de cuarenta años.
La meta tan anhelada tan cercana, y a la vez, por los propios errores, tan lejana…

(adaptado de Sifrí)

 

Destellos de la parashá

Sidrá 44ª de la Torá; 1ª del sefer Devarim.

Entre pesukim 1:1 y 3:22. Haftará en Ieshaiá 1:1 – 27 (llamada Jazón – Visión).

Comienza ahora la narración que hace Moshé como despedida de su rebaño.
Les recuerda los momentos pasados en estos cuarenta años desde la Salida de Mitzraim, hasta ahora que finalmente están dispuestos a ingresar a afincarse en la Tierra Prometida por Dios a Israel.
Lamentablemente debe recordar, más a menudo de lo agradable, las rebeliones y confabulaciones, quejas y terquedades del Pueblo en contra de Dios, y de Sus dictados.
La incredulidad del Pueblo, y la soberbia que es la manifestación del egoísmo ciego eran las que los llevaba a actuar de esa manera.
Y, si tientan a su suerte, las consecuencias nefastas no son de sorprender.
Sin embargo, deben existir buenas razones por las cuales el Eterno tomó a Israel como hijo primogénito, y la paciencia y el empeño de a poco van demostrando los frutos de una buena educación.
Es que el amor de Dios se vuelca sobre Israel, aunque aparentemente lo abandona en el olvido.
Y así, siempre (aunque no sea evidente) el Eterno está del lado de los hebreos, luchando sus luchas, gozando sus alegrías, sufriendo sus penas, esperanzado en sus esperas…

9 de Av

Es el día de ayuno nacional, recordando principalmente las destrucciones de los dos Batei haMikdash, la masacre de millones de nuestros hermanos, la pérdida de nuestra tierra patria y el comienzo de nuestras peores dispersiones.

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