Etiqueta: Salmos

  • Una plegaria para uno que se cree ateo

    Tengo un amigo del otro lado del océano que se declara firmemente como “ateo racional”.
    Él dice que no tiene nada contra ningún dios, sea que exista alguno o todos sean imaginarios.
    Para él, también el Uno y Único es un dios (en minúscula) más que fue inventado por la gente.
    En resumen, este hombre afirma que no cree en ninguna deidad. ¡Ni siquiera entra en su mente la posibilidad de que sea posible!
    Eso es lo que dice creer, y no tengo porqué desconfiar.
    Yo no trato de convencerlo de otra cosa y el no quiere demostrarme su punto de vista.

    No importa ahora el contexto ni antecedentes, solo te diré que el otro día surgió la posibilidad de que aceptara decir una plegaria personal.
    Pero, que fuera realmente una plegaria personal.
    No quería nada de ritos establecidos, ni de textos arcaicos, ni citas de libros sagrados.
    Tampoco se sentía a gusto conversando con la Deidad, así de forma natural. Le parecía muy tonto hablar solo, o con un “amigo invisible”. Igualmente algo muy dentro de sí estaba reclamando por esta experiencia sagrada de conexión con el Infinito, con lo Inimaginable.
    Entonces, aquí estaba el amigo para orientarle con algunas líneas, para proveerle de algo así como una estructura básica sobre la cual construir su propia relación personal con la Deidad.

    Confieso que no es una tarea sencilla escribir un rezo para él, existen muchos obstáculos para satisfacer su deseo (halájicos, éticos, emocionales, entre otros).
    Pero la chance era inigualable, habría que aprovecharla para ayudarlo a reencontrar su identidad espiritual, aunque fuera un poquito.
    Sería un pequeño gran paso en la dirección correcta, aunque eso implicara algunas cosillas que por lo general no serían admisibles.

    Entonces esbocé rápidamente un rezo, llano, sencillo, directo, que trataba de cumplir sus expectativas y a la vez de evitar la mayor cantidad posible de dificultades (de las que yo pudiera advertir como tales).

    Aquí está el texto.

    Te aseguro que hay bendiciones en este texto que acompaña a la foto: https://belev.me/2019/01/10/una-plegaria-para-uno-que-se-cree-ateo/

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  • La actitud de vida

    « רַבִּ֥ים מַכְאוֹבִ֗ים לָרָ֫שָׁ֥ע וְהַבּוֹטֵ֥חַ בַּֽיהוָ֑ה חֶ֝֗סֶד יְסֽוֹבְבֶֽנּוּ :
    Muchos dolores tendrá el malvado; pero la bondad rodeará al que confía en el Eterno.»
    (Tehilim/Salmos 32:10)

    Una de las enseñanzas de este pasaje es la siguiente:

    El malvado aquí no necesariamente significa el que hace mal, el pecador; sino que puede estar refiriendo también al que está sometido a la esclavitud del EGO, por tanto vive en impotencia (real o sentida).
    En un estado de constante estrés, agotándose con miedos, angustiándose por el futuro, culpándose por el pasado, provocando altercados con su entorno.
    Se le añaden pesares, porque no resuelve de manera saludable los conflictos

    Para profundizar en el tema de manera gratuita, sigue este link: https://belev.me/2018/09/26/la-actitud-de-vida/
    Gracias por compartir, comentar y dar like

  • Resp. 4104 – Lamenatzeaj

    Shana Tova more Yehuda. Cuando leo mis Thilim no comprendo el sentido de «lamenatzeaj». Tiene que ver algo con triunfar en algo o ser vencedor? No veo referencia en ninguno de mis libros. Gracias le deseo shana tova umetuka. Reuben Shmulewitz, Argentina

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  • Resp. 4082 – ¿Que es exactamente el Salterio?

    Julio Rodriguez nos consulta:

    Profesor, siempre es un gusto saludarle, mi pregunta es sencilla, según mi limitado conocimiento creo que el salterio es un instrumento musical, pero cuando leo sus enseñanzas a veces me parece que se refiere a un libro, quizás a Tehilim, trate de buscar una respuesta en las preguntas ya planteadas pero no pude encontrarla.De antemano, muchas gracias por su respuesta
    Julio rodriguez, 32 años, corredor de seguros, Anderson USA

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  • Bueno es agradecer

    Cantó y enseñó el inspirado salmista:

    «Bueno es agradecer al Eterno,
    cantar a Tu nombre, oh Altísimo.

    Anunciar por la mañana Tu misericordia
    y Tu confianza en las noches»
    (Tehilim / Salmos 92:2-3)

    Bueno es agradecer al Eterno.
    Bueno es agradecer, a todos.
    Especialmente al prójimo, porque Hashem no precisa de nuestro sincero y humilde «gracias», pero tal vez el compañero sí. El prójimo es persona, padece, necesita, y en ocasiones lo que precisa es el reconocimiento/agradecimiento.

    Malo, muy malo es faltar al agradecimiento.
    Pésimo es traicionar al que nos ha entregado bondad.

    Pero bueno, muy bueno es cantar las gracias por TODO lo que recibimos de parte del Eterno.
    Anunciamos por la mañana, cuando estamos bien, cuando nos rodea la armonía, cuando andamos alumbrados, anunciamos entonces la misericordia celestial. Pues estamos complacidos, gratificados, satisfechos.

    Sin embargo, en las noches, durante el exilio, en momentos de dolor, cuando la amargura y el desconcierto nos rodean, no podemos dejar de reconocer que Hashem confía en nosotros. Sí, así como lo oyes, Él confía en ti, aunque estés rodeado de oscuridad, aunque tus actos sean de sombras, aunque te comportes como rebelde (y cuánto más como leal), él confía en ti.
    Por eso sobrevives a la noche, superas la angustia, no te corroe hasta la extinción el abismo.
    Porque el deposita Su confianza en ti.
    ¿Lo defraudarás, además de todo?

    Estás en la noche, pero no estás en soledad, porque Hashem está contigo
    No solamente como un circunstancial vecino, sino apoyándote, confiando en ti, para que te levantes luego del tropiezo y continúes tu marcha.

    Bueno es agradecer al Eterno.
    Bueno es agradecer por todo, por lo que valoramos como bien, por lo que nos parece malo.

    Bueno es agradecer.

  • El justo como el árbol

    Cuando los 12 exploradores están por partir rumbo a la tierra de promisión, reciben instrucciones de parte de Moshé Rabeinu.
    Entre otras él les indica:

    «cómo es la tierra, si es fértil o árida; si hay en ella árboles o no.»
    (Bemidbar / Números 13:20)

    De acuerdo a comentarios de nuestra Tradición (Rashi entre otros), Moshé se está refiriendo a si cuentan con la protección espiritual y moral que proviene de la influencia de un tzadik, de un justo.

    Caso similar encontramos en Tehilim, cuando David haMelej cantó:

    «El justo florecerá como la palmera; crecerá alto como el cedro en el Líbano.»
    (Tehilim / Salmos 92:13)

    Preguntan entonces los entendidos: ¿Por qué es comparado el justo a un árbol?
    Una de las respuestas, muy bellas que he encontrado dice que el justo es como un árbol pues no se queda encerrado dentro de las cuatro paredes de un lugar de devoción o de estudios.
    El justo no es un teórico.
    El justo no se dedica a filosofar.
    Por el contrario, el justo sale al mundo, se rodea, se codea con todo y todos.
    No se hunde en el fango, pero se mancha con él.
    Porque es así como el hombre se hace justo, en interacción activa con su prójimo, en la construcción de Shalom en el mundo.