Etiqueta: vida

  • Urgencia en Rosh Hashana

    Quince minutos después de almorzar todo cambió. Estaba en la sala de urgencias luego de un dolor abdominal de valor diez en la escala del dolor. Luego de una tarde de exámenes el médico entro a la sala y nos dijo: «Traigo noticias nada alentadoras. La ecografia muestra que hay un asunto muy grave a nivel intestinal y usted debe operarse inmediatamente o va a morir. Puedo pedirle a un cirujano que hable con usted ya que es un asunto de los especialistas».

    -¿Operarme? Y cómo voy a hacer para pagar las cuentas? Le dije a mi esposa en medio del shock.

    -¿Cuales cuentas vas a pagar si te mueres? Dijo mi esposa.

    Sorpresa, confusión, miedo, llanto, negación, rechazo, rabia, todo en cuestión de minutos. No podía dejar de pensar quién cuidaría de mi esposa y de mis hijos.

    La cirujano me dijo que extrañamente la persona que iba a usar el quirófano no lo usó, y que también había una cama disponible en la sala de recuperación. Que las cosas pasan por algo y todo se daba a mi favor. Tampoco me prometía lo que no podía, tan solo me dijo que me abrirían y verían cómo proceder. Solo eso.

    Después de avisar a la familia y a los amigos, hablar con Dios, despedirme de mi esposa, todo en menos de una hora, me pasaron a quirófano. Apenas tuve tiempo de asimilar lo que estaba pasando. Nadie está preparado para que le digan «te vas a morir».

    -«Te van a abrir y todo va a estar bien» me escribió el Moré Yehuda en un mensaje a mi móvil. Y sí, «extrañamente» acertó. Por fortuna lo que pasó de ser el peor de los diagnósticos, resultó siendo una cirugía casi ambulatoria. Durante la recuperación en el hospital entendí varias cosas. Comprendí el valor de tener gente en quien confiar. El teléfono no paraba de sonar, los mensaje no dejaban de llegar.

    Entendí que antes de salir de casa hay que asegurarse de haber expresado amor a quien corresponde, pareja, hijos.

    Acostumbrarse a hacer un balance de perdones pendientes, bien sea que perdonemos o que pidamos perdón. Hay rencores que se alimentan con el tiempo y de nada sirve irnos de este mundo con ese balance en negativo.

    Y finalmente, el Creador nos coloca donde debemos estar. Estar en ese hospital me permitió comprender la enseñanza del Moré Yehuda durante estos años «no podemos controlar todo lo que nos sucede», pero podemos controlar nuestra respuesta a lo que nos pasa. En un contexto de vida o muerte tienes que obligarte a vivir esas palabras.

    Después de todo esto siento como si me hubiesen reseteado la vida, una nivelación de consciencia. Ir de la fase de total vulnerabilidad a experimentar total confianza en que sea cual fuese el resultado las cosas iban a salir bien.

    Por un buen año y que seamos inscritos en el libro de la Vida.

    Licenciado Jonathan Ortiz

  • De último momento

    En muchas ocasiones vivimos como si nuestra vida no tuviera un día final en este mundo.

    Dejamos para mañana.
    No decimos cuánto queremos a quienes queremos.
    Planificamos sin realizar… en el mejor de los casos; porque en un gran número ni realizamos ni tampoco planificamos, tan solo pasamos por la vida, repetimos, nos subimos al carro de la rutina.

    Permitimos que el abandono se …

    Vale mucho la pena que sigas este link: https://belev.me/2018/10/18/de-ltimo-momento/
    para profundizar y aprender más, porque allí termina este estudio que comenzaste a leer aquí.

    Estoy seguro que tiene algo bueno para ti.
    Es GRATIS y no requiere de ningún compromiso con el autor o el sitio.

  • El Paraíso para el no judío

    Es una frecuente preocupación el tener la confianza de continuar la existencia luego de la muerte en este mundo.

    Por varios motivos, que no vamos a analizar ahora, están las personas que creen que es por medio del judío que se alcanza esa eternidad de trascendencia.

    No es algo moderno, desde el inicio de la familia judía, incluso antes de …

    Para profundizar en este tema y conocer la senda sagrada para la vida eterna que Dios ha diseñado para los gentiles, te recomiendo que sigas este link: https://belev.me/2018/10/11/el-paraso-para-el-no-judo/

    Es GRATIS y no se pide suscripción ni nada en particular.

  • Se romperá la vasija pero la LUZ seguirá brillando

    En el posteo de Facebook que dirige a este estudio en nuestro sitio: https://belev.me/2018/10/04/vencer-la-sombra-de-muerte/, una persona comentó lo siguiente:

    “He pensado sobre todo esto , así exactamente incluso he dicho muchas veces que la vida es un sentido .
    La gente se alegra de traer hijos al mundo, a veces como un trofeo pero sólo van a morir algún día también.”

    Recomiendo estudiar el texto que dio pie a este comentario antes de continuar con lo que sigue a continuación.

    Hay obvios motivos de alegría por traer hijos a este mundo.
    Porque no es por nada que estamos aquí.
    De Arriba nos permiten hacer esta travesía para recoger información vivencial, experiencias, cosas que en el mundo de lo espiritual no se consigue en sí mismo.
    Por tanto, es un gran regalo el de la vida, tanto por lo que es el tiempo que pasemos aquí como por la buena información que nos llevamos para el más allá.

    Nuestros padres …

    Para seguir profundizando recomiendo leer el siguiente post: https://belev.me/2018/10/05/se-romper-la-vasija-pero-la-luz-seguir-brillando/

    es GRATUITO y no requiere de ningún compromiso.

  • Vencer la sombra de muerte

    Este es un estudio en mérito a la elevación espiritual de mi querido hermano Efraim Z”L, quien vence a la muerte aunque ya no ande por este mundo.
    Su luz no es manchada por la sombra de muerte.


    Los humanos hicieron lo que no había que hacer, comieron del árbol que no estaba permitido; como consecuencia directa la muerte sería una sombra permanente en sus vidas.
    Para bien o para mal, la muerte tendría desde entonces un rol protagónico.
    Ella no fue inventada en ese momento, pero apareció y se fortaleció su terrible y siniestra presencia permanente.
    Ella y sus asociados y símbolos, tales como enfermedad, incapacidad, miseria, hambre, guerra, disputas, y todo lo que sea impotencia (no poder).

    Hasta ese momento, no era así.

    Para una mayor profundización se puede leer de forma gratuita y sin impedimentos en: https://belev.me/2018/10/04/vencer-la-sombra-de-muerte/

  • La sicosomática

    «רֽוּחַ־אִ֭ישׁ יְכַלְכֵּ֣ל מַֽחֲלֵ֑הוּ וְר֥וּחַ נְ֝כֵאָ֗ה מִ֣י יִשָּׂאֶֽנָּה:
    El ánimo del hombre le dará fuerza [también] durante su enfermedad; pero, ¿a quién soportará el ánimo abatido?»
    (Mishlei/Proverbios 18:14)

    En el siglo XX se hizo claro que los pensamientos podían llegar a influir, para bien o mal, en el bienestar corporal. Sea como ideas, creencias, sentimientos, fantasías, racionalizaciones; cada una podía aportar su grano de arena en la manifestación de una dolencia, o ser el directo causante de alguna.
    Entonces se desarrolló una rama nueva de la ciencia a la que se denominó…

    Para continuar la lectura de manera gratis y pública, seguir este link: https://belev.me/2018/10/02/la-sicosomtica/

  • Ganarle a la muerte

    «וְהָֽרָשָׁ֗ע כִּ֤י יָשׁוּב֙ מִכׇּל־חַטֹּאתָו֙ אֲשֶׁ֣ר עָשָׂ֔ה וְשָׁמַר֙ אֶת־כׇּל־חֻקוֹתַ֔י וְעָשָׂ֥ה מִשְׁפָּ֖ט וּצְדָקָ֑ה חָיֹ֥ה יִֽחְיֶ֖ה לֹ֥א יָמֽוּת:
    si el impío se aparta de todos sus pecados que cometió, guarda todos Mis estatutos y practica la justicia y la misericordia, ciertamente vivirá; no morirá.»
    (Iejezkel/Ezequiel 18:21)

    Es evidente que el hombre, en tanto ser vivo, es mortal; por tanto: ¿qué significa que “no morirá”?
    Es una promesa de Dios, no son palabras de algún mago o vendedor de humo; por lo que es una palabra verdadera y que no engaña.
    ¿Qué quiere decir que “no morirá”?

    Podemos dar tres respuestas ahora, quizás hay más.

    Para profundizar más y aprender cómo ganarle a la muerte, sigue este link:
    https://belev.me/2018/09/28/ganarle-a-la-muerte/
    Es gratis y libre
    De nada

  • Las acciones que revelan la LUZ

    Somos NESHAMÁ, un Yo Esencial que es chispa de la Divinidad.

    Estamos de paso por este mundo, para obtener experiencias, para llenarnos de conocimiento práctico y emocional, que brinde al conocimiento teórico pleno una cualidad superior.

    Mientras vivimos en este mundo vamos …

    Si quieres profundizar en el tema, de manera gratis y libre, sigue este link: https://belev.me/2018/09/27/las-acciones-que-revelan-la-luz/

  • Chispa de la LUZ DIVINA

    Uno de los más terribles problemas que padecemos es que confundimos la máscara y la tomamos como rostro.
    Lo que nos lleva a vivir una vida equivocada, sosteniendo en el tiempo a personajes ficticios que tienen la intención de parecer reales.
    Al hacer esto, estamos actuando como si el mundo fuera un enorme escenario, con un …

    Para seguir leyendo GRATIS y SIN COMPROMISO continuar en este link: https://belev.me/2018/09/11/chispa-de-la-luz-divina/

  • Luz Para las Naciones

    vela1  Hace un tiempo solía estudiar comentarios de Torah y Tanaj. Recuerdo que podía repetir de memoria trozos enteros, autores y los ubicaba en el preciso lugar en que se encontraban. En mis reuniones con otros judíos aquello resultaba bueno, pues ellos también habían leído estos libros.

    Fue unos seis años atrás cuando descubrí, que a veces la erudición aunque buena puede ser un obstáculo para explicar a gentiles que buscaban información sobre judaísmo, o para otros judíos que se encontraban alejados o que jamás habían sido parte del mismo. Solo me escuchaban, se producía un proceso extraño… en vez de abrirse y tratar de entender, debido a mi lenguaje y forma de explicarles tomaban una posición de defensa y se cerraban a toda posibilidad de dialogo…

    Comprendí que no basta tener el conocimiento sino que además debemos saber comunicarlo… así que comencé un período por el cual bajé todo aquel conocimiento del  intelecto, de la teoría, a un lenguaje más universal para todos… Pero al realizar este trabajo me di cuenta que también se hacía accesible para mi mismo… me di cuenta que era un gran teórico… pero que en el camino del judaísmo rengueaba… no lograba llevar a la acción con perfección lo aprendido…

    Así cumplía con el estudio de la Torah como todo judío y lo hacía bastante bien… pero no lograba explicar o enseñar de forma correcta cuando alguien me hacía preguntas sobre judaísmo… creo que que más allá del estudio profundo, necesario realmente, a veces debemos encontrar la forma adecuada de comunicar explicar todo aquello que aprendemos, pues sino no se hace corremos riesgo de que no entiendan la  explicación o entiendan mal haciendo caer en el error a la persona que nos dirigimos.

    «Ser luz para las naciones» implica un compromiso de estudio, práctica y sobre todo de saber responder y difundir la Torah que D-s nos ha dado al resto del mundo. En todo aspecto de la vida lo intelectual y la acción van de la mano. Es similar al estudio de la medicina… un médico no solo es aquello que estudia en sus libros… es también médico por la práctica diaria de aquello que ha leído…

  • Un viejo secreto para la buena vida

    Muchos veneran a Miguel de Cervantes, aunque no sé cuántos lo han leído y comprendido.
    Una de sus frases celebres reza así:

    “El que larga vida vive, 
    mucho mal ha de pasar. “

    A primera vista, resulta deprimente… ¿o es solo mi parecer?
    Te daré uno de mis motivos.
    Si el que larga vida vive mucho mal ha de pasar,
    significa que el “mal pasar” es una constante, o al menos una muy frecuente visitante,
    por lo cual,
    quien más vive, más sufre.
    El sufrimiento está aquí, no hay escapatoria… mejor vive poco, así sufrirás menos… ese podría ser el corolario del pensamiento del Manco de Lepanto…
    ¿Estas de acuerdo con que así es la vida?
    ¿O quizás para Miguel era así, pues en su vida padeció mucho, o tal vez no supo disfrutar de lo bueno que tenía?
    No lo sabemos…
    Pero lo que sí puedes saber es si estás de acuerdo con que la vida es una hilera incesante de dolores y dramas…
    (Yo no lo estoy, aunque a veces pareciera ser cierto. Me gustaría oír tu comentario al respecto).

    Por su parte, Jean de La Bruyère nos regaló esta idea:

    “No hay nada que los hombres más 
    deseen conservar y menos cuiden 
    que su propia vida.“

    Resulta de cierta manera antagónica con la frase previamente citada.
    Para el español aparentemente la vida es dolor y pena, para el francés aparentemente es un gran tesoro, anhelado y deseado.
    Sin embargo, a nuestro entender tienen un punto en común: la tragedia. Para uno es la norma, lo que conlleva el vivir; para el otro es producto de la desidia, del olvido, de la desgana, de las conductas erróneas.
    Si fuera Cervantes el acertado, estamos condenados a sufrir.
    Pero si fuera de la Bruyère, tenemos a nuestro alcance la oportunidad de enfocarnos en lo positivo y conservar con cuidado el tesoro de la vida.
    ¿Tu qué crees?
    ¿Con cuál de los autores te afilias para debatir al respecto?

    Ahora llamamos a un tercero para que opine, a Benjamin Disraeli quien nos dice:

    “La vida es demasiado corta 
    para que la hagamos mezquina.”

    Bueno, tenemos un destino: la vida es demasiado corta; y tenemos la libertad de elegir: vivirla de manera mezquina o altruista.
    Interesante el aporte del inteligente hombre inglés.

    Ya que estamos con grandes muchachos de la vieja Europa, te presento a Leonardo da Vinci, a quien no se le ocurrió otra cosa que decirnos:

    “El que no aprecia la vida 
    no la merece.”

    Quisiera extenderme en comentarios que tan condensada frase me motivan, pero prefiero abstenerme y darte tiempo y espacio a ti para que pienses, participes, aportes, evalúes tu propia vida.
    ¿Aceptas mi invitación?
    Espero que sí…

    Podríamos seguir recopilando citas por toda la internet, pero no te quiero aburrir, ni hacer el trabajo que tú también puedes hacer si te lo propones; por lo cual, te daré un mensaje más de parte de una celebridad.
    Para variar, es una mujer la que tiene la última palabra en casa, Simone de Beauvoir:

    “La longevidad es la recompensa de la virtud.”

    Pero, señora mía, doña Simone, no quiero parecer malintencionado, pero o no le tradujeron bien la frase, o no la entendí en su esencia, o usted dijo algo como que no es así… ¡cuánta gente buena, pero buena de verdad, se ha muerto joven!
    ¿Usted cree realmente, doña Simone, que no hay tipos malos, pero realmente malos, que viven largas vidas y hasta llenas de riquezas, salud, placeres, etc.?
    Porque, doña Simone, usted no dice (a no ser que no la hayan traducido correctamente) “La buena vida es la recompensa a la virtud”, usted dice “La LONGEVIDAD”, es decir, la larga vida.
    Como que no cierra esta frase con lo que cualquier hijo de vecino, como quien esto escribe, se puede encontrar cada día.
    En verdad, me encantaría que algún entendido (o entendida, por supuesto) tengan la amabilidad de darnos una luz al respecto de lo dicho por la sabia señora, a la que respetamos y valoramos, pero que en esta ocasión no comprendemos su cita.

    Pero por ahí, otro hijo de vecino tiene algo para contarnos.
    Hace un año y poco fallecía a los 113 años de edad el hombre europeo más longevo con vida (en el 2009), se llamaba Henry Allingham.
    En alguna entrevista que le hicieron dijo algunas cosillas interesantes acerca de su secreto para su longevidad.
    Atendamos a sus palabras:

    “Consultado sobre el secreto de su larga vida, el hombre en silla de ruedas dijo:
    "No lo sé, pero te diría que trates de ser tan bueno como sea posible". ”

    Ok, parece que este hombre fue el ejemplo literal de las palabras de la inteligente dama francesa.
    El dice que vivió más de un siglo gracias a la nobleza de carácter, encare positivo, bonhomía, el ser tan bueno como le fuera posible.
    Así que, aquí está la virtud que le dio larga vida a este buen señor (que en paz descanse, junto a los otros citados hasta ahora en este artículo).

    Pero, don Henry tenía un datito más reservado bajo la manga:

    ‘A la pregunta sobre su receta para llegar a tan avanzada edad,  Allingham respondió una vez con un guiño:
    "Tabaco, whisky y mujeres muy salvajes".
    Después añadió, más serio:
    "Hay que cuidarse y conocer  los límites propios".’ 

    Bueno… esté… cómo seguimos ahora…

    Creo que lo dejamos en “hay que cuidarse y conocer los límites propios”… ¿te parece bien así?

    Mr. Henry llegó a vivir 113 años, hasta su último suspiro lleno de vitalidad, gusto por la vida y lucidez.
    No era Don Perfecto, pero tampoco lo contrario.
    Era una persona, común, como todos, porque hasta las celebridades y gente de poder somos comunes, pero en distintos roles.
    Esto deberíamos recordarlo cada día, sea siguiendo a don Cervantes o a don de la Bruyère: puedes parecer importante, detentar una posición de preeminencia, ser admirado, ser elogiado, ser mimado, ser un conquistador con tus dotes y carisma, gozar de privilegios, pero no eres más que una persona común y corriente.
    Son tus actos los que te ennoblecen o degradan.

    Por lo cual, sería bueno tomar nota y no acostumbrar avergonzar al prójimo, sea persona de preeminencia o del llano.
    Poner las cosas en su sitio, está muy bien.
    Denunciar al estafador, no permitir que el perverso se apropie de lo que no le pertenece, clamar por justicia, poner límites, desenmascarar al prófugo de la Verdad, todo eso es correcto y no debe omitirse de realizarse, pero sin avergonzar al prójimo.
    (De acuerdo a la halajá, la normativa judía, es lícito burlarse de la idolatría, así como señalar pública y claramente a aquellos que obran maldad y pueden causar daños a los que andan desprevenidos. Sin embargo, mejor es actuar con prudencia y moderación.)

    Ten presente que si haces sonrojar a tus padres, a tus maestros, a los ancianos, a tus menores, a tu cónyuge, o a cualquier otro semejante, a cualquier persona inocente, no solamente estás procurando el mal sobre ella, sino que estás preparando un caldero de agua hirviente sobre tu cabeza, que en cualquier momento se derrama y te despelleja vivo…

    Así que te aconsejo que te dediques a estudiar (y a aplicar) los principios de cómo relacionarte efectivamente con tus semejantes.
    Cuando estés ante una persona simple de entendimiento, buscaba resaltar un pensamiento en común para que les sirva de encuentro y motivo de vinculación.
    Si estás ante alguien más experto, calla, pregunta con humildad para aprender y aprovecha para aprender.
    Cuando estés con un amigo, que te sea doblemente valioso su honor y el tuyo.
    Si estás con tu cónyuge, valórala (valóralo) más que a ti mismo, pero sin desmerecerte en lo más mínimo.

    Sé virtuoso, sé bueno, sé justo, conoce tus límites, se leal… entonces no sé si vivirás mucho o poco, pero cada día será una vida, de placer, de bendición, de santidad, de plenitud ((Vivir es nacer a cada instante.
    Erich Fromm
    Cada día es una pequeña vida.
    Horacio
    Sólo vive el que sabe.
    Baltasar Gracián)).

    Nunca olvidemos, que la maldad que provocamos contra otra persona termina retornando como un bumerang, y a veces duplicada o multiplicada en sus daños.
    Si tratas con honra al prójimo, aunque sea tu adversario, encontrarás el camino para una buena vida…

  • Vivir Con Sincera Alegría

    Decía Mahatma Ghandi:  “La alegría sobreviene cuando tienes armonía entre lo que piensas, lo que dices y lo que haces”.
    Interesante enseñanza de un sabio de las naciones.
    El pacifista más famoso fue persona para valorar en su contexto y admitir sus inteligentes enseñanzas, así como para criticar otras cosas y no recibir las prédicas que contradicen al Eterno y Sus mandatos. ((Recordemos: es correcto valorar y asumir las enseñanzas de los sabios de las naciones, pero no cuando refieren a espiritualidad, pero sí al resto de la existencia.))

    Vivir con regocijo de todas las cosas, sean grandes o pequeñas, es una gran virtud.
    El estar sinceramente alegres, a través de lo que contenta al alma,  es una meta valiosa para todo ser humano ((De hecho, es una orden del Eterno para los que son judíos, uno de los 613 mandamientos de la Torá para el pueblo judío.
    Ver: http://serjudio.com/bereshit/vaieshev66.htm entre otros links de nuestros sitios al respecto)).
    Estar sinceramente alegres, por tanto, es una pauta para andar por la senda divina (("Alegría sincera" y "alegría" a secas, no son siempre lo mismo. Tampoco felicidad y alegría son sinónimos)).

    Cuando la persona aprende a vivir con sincera alegría, encuentra allanado el camino hacia la armonía (interna y externa), estabilidad, integridad, lo que hace que sea una pauta significativa y trascendental.
    Por eso cuando hablamos de plenitud, bienestar, bendición, Shalom, necesariamente debemos incorporar la participación activa de la sincera alegría en el corazón de la persona.
    Cuando falta la alegría sincera, ¿cómo se puede sentir plena, bien, bendita, en paz e íntegra una persona o una sociedad?
    La alegría sincera es ese poderoso elemento que activa el fluir de lo positivo.
    Y no solamente lo decimos como un consejo filosófico, intelectual, moralizante, sino que está igualmente comprobado que tiene efectos poderosos en el organismo humano, en la regulación de los humores, en el sistema de inmunidad, en la salud mental, entre otras ventajas ((Por ejemplo: http://www.centrodesalud.net/%c2%bfque-es-la-inteligencia-emocional/)).

    La sincera alegría opera como medicina, en tanto que el abatimiento enferma, o al menos empobrece, nuestra vida y entorno.
    Recuerdo como en aquellas viejas épocas de mi juventud, y la de mi padre, en la revista “Selecciones del Reader’s Digest”, se encontraba la inefable sección “La risa, remedio infalible”.
    Hace mucho que no la leo, hay algunas antiguas ediciones aún en casa, pero estaba bien pensado y fundamentada su inclusión y su titulación.
    Yo no sé si cura todo, si es tan infalible, pero ciertamente que la sincera alegría surte efectos gloriosos.
    Si bien la risa no es lo mismo que la sincera alegría, bien vale su mención.
    De paso, también recuerdo a nuestro querido amigo venezolano Andrés Cordovés, quien se alejó para construir su propio camino personal y profesional, que animaba a la “Risoterapia”.
    Como también no puedo dejar de mencionar a quien fuera un apreciado socio, Alfredo Zambrano, quien se alejó para retomar viejas creencias y actitudes pero adoptando muchísimas de nuestras enseñanzas positivas (muchísimas, que con gusto le regalamos y esperamos sepa cuidar y difundir sin mezcolanzas), el cual en más de una ocasión refería acerca de la alegría.

    Quien quiera mantener a raya a las enfermedades, superarlas, o padecer menos, necesariamente deberá aprender a quejarse menos y gozar con sincera alegría mucho más.
    Te doy un pequeño y familiar ejemplo.
    La otra noche, en la cena de Shabbat, mi hijita estaba haciendo monerías en tanto hacía de cuenta que comía (comer no es una de sus aficiones). Entre bromitas y piruetas, se mordió la lengua… ¡cómo duele! La madre, pediatra ella, no le dio importancia, pero yo en mi ignorancia sí… la niña estaba haciendo “pucheros”, gestitos de ponerse a llorar y patalear por el dolor o la impresión (o la realizada impotencia)… ¿cómo no poner cara de preocupado y empezar a preguntar, revisar, etc.? Pero intenté otro método: el de Patch Adams… y me puse a bailotear y a hacer payasadas. Como si fuera un “milagro”, la niña soltó la risotada, se le hermoseo su bello rostro y las carcajadas ocuparon el lugar que estaba siendo conquistado por el desanimo y la pesadumbre.

    Puedes probarlo, no te va a defraudar…
    Tampoco es para ir haciendo chistes en un funeral, aunque haya gente que lo haga y no solamente como forma de escapismo, ni de reírse de caídas, tropezones, desgracias, torpezas, etc. de otros o de uno mismo: eso no es alegría, ni mucho menos sincera alegría…
    Pero, puedes encontrar la manera de disfrutar, de tener confianza, de crecer incluso en las peores situaciones… pruébalo y luego nos cuentas, ¿te parece?
    (De paso, si ya tienes experiencias al respecto, con gusto te las leeremos en la zona de comentarios, aquí debajo).

    Tenlo presente: hacia donde te enfocas, se dirige tu corazón.
    Si vives pendiente de penurias, miserias, culpas, quejas, humillaciones, rencores, rencillas, el pasado tormentoso, el futuro oscuro, esclavitudes, etc., ¿cuánto espacio dejas a tu alma para la dicha?
    Aprende a disfrutar, a hacer de cada momento uno lleno de sincera alegría.

    Si persigues la alegría, ésta te escapará.
    Está en ti aprender a descubrir los modos para llenar de ese placer tu alma.
    Un método es el que enseñó Ghandi y usamos como introducción a nuestro texto: armonía de pensamiento, palabra y acción.
    Otro, nos lo brindan los Sabios de la Luz: “Dichoso es aquel que se complace con su porción”  (Pirkei Abot 4).
    Seguramente que hay otros caminos correctos, ¿te animas a compartirlos con nosotros?

    ¿Te has dado cuenta de que la serenidad placentera de la alegría sincera hermosea el rostro, tonifica el cuerpo, brinda lucidez a la mirada, firmeza a la postura?
    Los cosméticos ayudan a resaltar la belleza, a ocultar signos no deseados, a ofrecer lozanía en tinturas.
    Las cirugías plásticas, levantan, cambian, achican, modelan, reducen, aumentan, etc..
    ¿Sabes cuánto dinero, tiempo, riesgos, etc., se pueden evitar si la persona aprende a estar alegre con sinceridad?

    Recuerda, hacia donde te enfocas va tu corazón.
    En los últimos días ha insistido sobre este tema el querido amigo Mario Hinestroza, en varios artículos por él publicados (perdón el resto de los columnistas y comentaristas, pero no puedo mencionar a tanto gran amigo y socio en este pequeño post, igualmente ¡gracias por todas sus enseñanzas!).
    No es de extrañar que para una persona afligida haya dificultades y enojos. Cuando una persona está triste, todo lo percibe desde detrás de sus anteojos de confusión y caos; siente que está todo mal y que el camino está plagado de rocas y pozos, imposibles de superar.
    Pero, para aquél que ha aprendido a regocijarse con la alegría sincera, habrá placidez y bienestar. Pero para aquel que está bajo el manto protector de la sincera alegría, encuentra más facilidad para acceder a otras perspectivas, abrirse a opciones alternativas, no arredrarse ante los desafíos ni achicarse ante los retos del día a día.

    Ojo, no es vivir auto engañándose, ni negando la realidad, ni siendo torpemente optimista lo que te estamos indicando… ¡nada que ver!
    Es ver la vida de frente, con confianza, con serenidad, sin temor, sin preocuparse por llevar el control de aquello que está fuera de tu dominio.
    Es aceptar tu porción, no para derrumbarte en el conformismo que anestesia y mata, sino en el reconocimiento de las propias virtudes y defectos, conociendo tu potencial y actuando para llevarlo a su plenitud, sin por ello apurar los tiempos.
    ¿Comprendes la idea?

    La vida sin alegría sincera se torna oscura, confusa, devaluada, sedienta de EGO y víctima de sus debilidades.
    Pero aquél que aprendió a disfrutar del bálsamo de la alegría sincera, es invitado a fiestas y palacios de belleza celestial.

    Te invito a que profundices en este tema, tienes mucho y buen pan en FULVIDA.com y SERJUDIO.com.
    Puedes ser el líder en tu avance, en tu crecimiento integral.
    No depende de pastores, maestros, “líderes”, santos, fe, religión, Cabalá, misiticismo, hebraísmo, sectas… depende de tu enfoque, conectando lo espiritual con lo material, haciendo realidad la pauta de vivir con sincera alegría ((“Puesto que no has servido a el Eterno tu Dios., con regocijo y con bondad de corazón: por exceso de todo.” Devarim/Deuteronomio 28:47)).