Categoría: CTerapia

  • El consejo diario 562

    La impotencia relativa es condición permanente del ser humano,
    cuando pretendemos dejar de sentirla por medio del uso inadecuado de las herramientas del EGO,
    podremos aparentar poderío en ciertas circunstancias,
    pero en verdad nos hundimos más y más en la oscuridad.
    El EGO es quien nos lleva al egoísmo, la apatía y la agresión
    que son actitudes que llevan a descomponer la vida individual y colectiva.

    En lugar del llanto y/o grito y/o pataleo y/o desconexión de la realidad,
    admitamos nuestra situación,
    elaboremos alternativas creativas,
    confiemos en el Eterno
    y hagamos nuestra mejor parte.
    Siempre construyendo SHALOM, con acciones de bondad y justicia.

    http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/sefirat-haomer-31

  • Sefirat Haomer 31

    Día 31 del Omer, correspondiente a 4 semanas y 3 días del Omer (16 Iyar).
    Trabajamos sobre Tiferet en Hod.

    Tiferet, es la cualidad emocional de la armonía, la belleza y la compasión.
    Hod, es de la empatía y el reconocimiento.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen el equilibrio que se manifiesta de modo empático y con reconocimiento del prójimo.

    Respóndete, si quieres y puedes: Cuando interactúas con el prójimo, ¿reconoces que tus juicios promueven la armonía interna y mutua?
    Y si es así, ¿reconoces la belleza implícita en la relación que es equilibrada?
    Y si supones que hay belleza entrambos, ¿notas la compasión que te mueve a crecer y ayudar a crecer?
    Y, por último, ¿el equilibrio no se fundamenta acaso en la plena verdad?

    El que realmente es equilibrado y empático, reconoce que el egoísmo, la apatía y la agresión son actitudes que llevan a descomponer la vida individual y colectiva. El desequilibrio emocional, reporta un grave drenaje de energías vitales, que en lugar de ser utilizadas para el desarrollo y el crecimiento, son desperdiciadas en mantener un precario equilibrio.
    El que sabe buscar y afianzar la armonía, no teme a la verdad, y tiene suficientes energías a disposición como para progresar y ayudar a otros.

    Durante este día, examina cómo te relaciones con el prójimo, si hallas que no cuentas con una armoniosa fluidez entre el dar y el recibir; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer031.htm)

  • Génesis humana

    «…oyeron la voz del Eterno Elohim que se paseaba en el jardín en el fresco del día…» (Bereshit / Génesis 3:8).

    En un principio, el hombre tenía conciencia del Eterno, recibía Sus mensajes de manera fluida. La NESHAMÁ, como siempre y sin pausa ni cambio, emitía su LUZ la cual alcanzaba la conciencia activa, lo que permitía estar despierto a la Divina Voluntad y Presencia.
    Pero, no somos solamente NESHAMÁ, en tanto estamos en este mundo también estamos formados por otras cuatro dimensiones.
    Cada una de ellas a su manera nos aísla de nuestra ser de LUZ, de nuestro Yo Esencial.
    Por lo cual, nos vamos revistiendo de máscaras, nos cubrimos con disfraces y vamos llevando una vida alternativa, que deja de estar enfocada en el espíritu y bailotea entre otras cosas, que pueden ser importantes y valiosas, ¿por qué no?
    Nos vamos formando una identidad, o varias, que nos permiten manejarnos en este mundo pero que nos desconectan de nuestra verdadera identidad. Así se construye nuestro Yo Vivido, que es el que solemos llamar “yo” a secas.
    Así es como hemos sido creados, multidimensionales, complejos y complicados. Esto no es un defecto ni algo para lamentarse, ¡es como somos! De hecho, si mantuviéramos la conexión entre las dimensiones, la armonía, el equilibrio, y orientados siempre por NESHAMÁ, sería todo lo perfecto que lo humano puede llegar a ser.
    Sin embargo, algo quiebra la armonía y establece el conflicto, el exilio.

    «Oí Tu voz en el jardín y tuve miedo, porque estaba desnudo. Por eso me escondí.» (Bereshit / Génesis 3:10).

    La existencia multidimensional nos deja sin tener a disposición el uso del poder ilimitado de la NESHAMÁ. Por ello, la conexión con el Eterno parece perdida, aunque en realidad es imposible que se corte.
    Las limitaciones le hacían sentir insatisfecho y necesitado, aunque tuviera todo para ser feliz. Entonces, emergió el sufrimiento y al mismo tiempo el miedo, que es la expectativa de impotencia, el presentimiento de algo nefasto que nos deje agotados, indefensos, imposibilitados de vencer. ¡No queremos volver a experimentar el espanto de sufrir, por eso nos llenamos de miedos!
    El hombre sentía impotencia, se supo desnudo, limitado, de cierta forma desconectado del poder. Entonces, de forma natural y automática se dispara el EGO con sus herramientas habituales: llanto, grito, pataleo y desconexión de la realidad.
    Esto le llevó a esconderse de Dios, porque estaba ya en exilio de su Yo Esencial, que es su NESHAMÁ.

    «El hombre respondió: -La mujer que me diste por compañera, ella me dio del árbol, y yo comí.» (Bereshit / Génesis 3:12).

    Entonces, fue poblando su mente con fantasías acerca de Dios y el poder, anhelando alcanzar un estado superior, donde no se sintiera defectuoso a causa de su naturaleza humana. Si él se sentía poderoso y fantaseaba con serlo, si podía achacar la culpa a otros, sacarse de encima la responsabilidad de sus errores, hacer de cuenta que es el amo y señor… lo que fuera, con tal de no padecer ni ahogarse en su miedo. Pero, algo le decía que en cualquier momento le podría sobrevenir aquello que le dejaba indefenso y débil, algo podría suceder. Estamos a merced de los elementos materiales, de la naturaleza, de lo que otros hacen y dejan de hacer, de nuestros propios instintos, ¡de tantas cosas!
    Nos sentimos muy débiles y vulnerables, y con razón.
    Pero, fantaseamos con el poder, lo perseguimos, aparentamos tenerlo cuando manipulamos, presionamos, somos violentos, hacemos cosas supersticiosas, creemos en delirantes propuestas del EGO, etc.

    «Aconteció después de un tiempo que Caín trajo, del fruto de la tierra, una ofrenda al Eterno.» (Bereshit / Génesis 4:3).

    Creamos la religión, nos llenamos de rituales y dogmas que mantienen aferrados a creencias y cada vez más lejanos de Él.
    En tiempos originales, tenían la intención de experimentar el contacto con Dios, sentir de manera material eso que sentían en lo profundo de su ser, que es la conexión constante de la NESHAMÁ. Es decir, sus corazones no estaban dedicados a la adoración de falsas deidades, poderes aparentes, sino que buscaban al Eterno.

    «Caín habló con su hermano Abel. Y sucedió que estando juntos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató.
    Entonces el Eterno preguntó a Caín: -¿Dónde está tu hermano Abel? Y respondió: -No sé. ¿Soy yo acaso el guarda de mi hermano?»
    (Bereshit / Génesis 4:8-9).

    Pero, al poco tiempo la buena intención sin contenido saludable degeneró y se convirtió en otro instrumento del EGO para mantenernos enajenados, exiliados de nosotros mismos y creyendo que nos abraza Dios estamos sin Dios. Muere el hombre, queda inerme el hombre, se esclaviza el hombre, gracias a la religión en todos sus aspectos y formatos.
    Si queremos identificar el peor obstáculo para el espíritu, no lo busquemos en el cuerpo, sino en todas y cada una de las religiones.

    ¿Cuál es el camino para retornar a la armonía interna y externa?
    ¿Cómo conseguir que sea la LUZ de la NESHAMÁ la que oriente y guíe nuestras vidas?
    ¿Cómo evitar que el EGO siga a cargo?

  • Sefirat Haomer 30

    Día 30 del Omer, correspondiente a 4 semanas y 2 días del Omer (15 Iyar).
    Trabajamos sobre Guevurá en Hod.

    Guevurá, es la cualidad emocional de la restricción, la severidad y la disciplina.
    Hod, es de la empatía y el reconocimiento.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la auto-limitación que se manifiesta de modo empático y con reconocimiento del prójimo.

    Respóndete, si quieres y puedes: Cuando eres estricto, con el prójimo o contigo mismo, ¿lo haces para hacer aflorar lo mejor del otro (o de ti), o para opacarlo y someterlo?
    ¿Las medidas disciplinarias inducen a la reflexión y el mejoramiento, o a la decepción y la humillación?
    ¿Eres comprensivo en tus posturas de limitaciones, o los límites se convierten en un objetivo en sí mismos?
    En definitiva, ¿usas la severidad como una herramienta para mejorar o para esclavizar?

    El que realmente es disciplinado y empático, reconoce que los límites cumplen una función necesaria para propiciar el crecimiento; pero si lo detienen, o si ahogan con su severidad, están siendo usados de modo inadecuado.

    Durante este día, examina lo que consideras de rigurosidad en tu vida de relación con el prójimo,si descubres que están asfixiando a alguno de los interesados; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer030.htm)

  • Ciego, sordo, en eso te has convertido…

    «No maldecirás al sordo, ni pondrás tropiezo delante del ciego; sino que tendrás temor de tu Elohim. Yo soy Hashem.»
    (Vaikrá / Levítico 19:14)

    Mucho se ha escrito y codificado a partir de estas palabras, bueno es estudiarlo, aprenderlo y aplicarlo en la medida de lo posible.
    Quisiera, humildemente, aportar una perspectiva que nos sirva para crecer como personas.

    ¿No hubiera sido suficiente si se ordenara “no maldecirás”, o “no maldecirás a otra persona”?
    ¿Era necesario hacer particular énfasis en aquella persona que no se ve afectada por nuestras palabras, ni siquiera se entera de lo que hemos dicho acerca de ella?

    ¿No bastaba con expresar “no pondrás tropiezo delante de ninguna persona”?
    ¿Cuál es la importancia de remarcar que el que está en peligro de tropezar por nuestra causa es un ciego, sea que no puede ver con sus ojos o que está nublado en su conocimiento?

    ¿Es tan grave esto que es necesario hacer especial hincapié en recordarnos que debemos temer/reverenciar al Eterno?
    ¿O acaso hay alguna otra enseñanza detrás de la exhortación a temer/reverenciar al Eterno, precisamente en este punto, cuando se nos advierte de no causar malestar o daños a los vulnerables y que no tienen cómo advertir nuestra perversa intención?

    La idea que te propongo ahora, y que no intenta eludir lo codificado como reglamentario ni enseñado como apropiado por los maestros, es lo siguiente.

    Trata de darte cuenta de que tú eres ese sordo al que estás maldiciendo, como también eres ese ciego al cual estás poniendo un obstáculo ante sus pies.
    Porque, cada vez que te aprovechas de una supuesta superioridad sobre otro, haciendo uso de un aparente poder para manipular, generar malestar, oprimir, herir a alguien inocente en situación de vulnerabilidad; en realidad, en esencia, tú eres el débil, tú eres el estropeado, tú eres el impotente, tú estás en problemas. Tú te aprovechas de trampas y ventajas impropias para tener un poquito de aparente poder; pero, sigues siendo impotente, esclavo del EGO, atrapado en una telaraña de creencias y sentimientos que te mantienen apabullado, pasajero de una vida sin sentido y vacía.

    ¿Crees que te estás burlando del sordo?
    ¡En verdad tú eres el objeto y sujeto de la burla!
    Tú eres quien deberá pagar los platos rotos a la hora en que se pase factura y se exija abonar la cuenta.

    ¿Crees que estás maltratando al ciego?
    ¡En verdad tú eres el que recibe el daño y deberá hacerse cargo y responsable de lo que acontece!

    Y no, no solamente en el Juicio tras el pasaje por esta vida; sino también aquí mismo.
    Porque, la voz de la NESHAMÁ, que es tu Yo Esencial, tu espíritu, no se calla nunca. No deja de observar y enmendar, no para de aconsejar y orientar, y cuando es oportuno denunciar. Constantemente esa vocecita está clamando en silencio en tu interior. Algunos le llaman la voz la conciencia, otros pueden llamarle el instinto ético natural. Como sea, ahí está el fiscal que señala y pide restitución por tus malas acciones, por tu desvío del buen camino.
    Y, por supuesto también queda debilitando tu estructura la mancha provocada por el mal hacer. Esa mancha que se va acumulando y engrosando, tapando la LUZ de la NESHAMÁ para que no alcance a alumbrar a tu ser. Entonces, te sientes confundido, angustiado, vacío, abandonado, podrido, sin valor, desplomado. Como desesperado recurrirás a cualquier subterfugio para tapar ese sufrimiento, en lugar de admitirlo, reconocerlo, corregirlo para limpiar la mancha y permitir que la LUZ te vivifique. Pero no, seguirás terco por la senda desviada, apartando el bienestar y la bendición, hundido en la impotencia, en el exilio de tu personalidad, disfrazado de lo que no eres, mostrando un rostro que es solamente una máscara.
    Seguirás siendo ciego y sordo, tonto y aburrido, aunque te creas superior, fuerte, hábil, sagrado, iluminado, liberado o cualquier otro adjetivo que tu EGO te invite a usar como anteojera que te oculte la realidad oscura en la que te encuentras.

    El fuerte encuentra la manera para no ser marioneta de su EGO.
    Entonces, en lugar de ser ventajero, construye SHALOM; es decir, actúa con bondad y justicia.
    El constructor de SHALOM podrá parecer tonto a ojos de esos “vivos” que se creen que con maltrato y bravuconería, con estafas y corrupción, con violencia y atropellos, con religión y palabrería, con engaños y manipulación se obtienen beneficios, trofeos y éxito. Y, puede que sí, que el constructor de SHALOM no alcance esa gloria tan aplaudida por los títeres del EGO, puede pasar que no se disfrute de holgura y un gran aparente poder. Pero, se vive feliz, pleno, satisfecho, aceptando lo que se tiene sin por ello resignarse tristemente a la miseria o al conformismo apático. El constructor de SHALOM, justamente está rodeado por paz, tranquilidad, armonía, y para él eso vale mucho más que fortunas mal habidas, amistades adquiridas con dinero, un buen pasar material alcanzado por maltratar y arruinar a los inocentes.

    Mejor, ten presente al Eterno, venéralo, permite que tu esencia espiritual alumbre tu ser, en vez de interponer más y más manchas alrededor de su LUZ.
    Deja la religión con su apariencia de espiritualidad y poder, que es solamente enfermedad y muerte.
    Abandona las conductas que no construyen SHALOM, porque no conjugan la bondad y la justicia.
    Haz TESHUVÁ, entonces ya no serás ni ciego ni sordo, y entenderás qué quiere decir “Yo soy Hashem”, con lo que concluye el párrafo que estamos estudiando.

    Será un placer y un honor si compartes conmigo tus ideas y reflexiones a partir de la lectura y estudio de este texto.
    Hasta luego.

  • Sefirat Haomer 29

    Día 29 del Omer, correspondiente a 4 semanas y un día del Omer (14 Iyar).
    Trabajamos sobre Jesed en Hod.

    Jesed, es la cualidad emocional de la amplia generosidad y amor sin límites.
    Hod, es de la empatía y el reconocimiento.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la generosidad que se manifiesta de modo empático y con reconocimiento del prójimo.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Eres generoso a raíz de reconocer lo que el otro y tú, verdaderamente precisan? O, ¿eres dadivoso para lavar tus sentimientos de culpa? O, ¿actúas con generosidad porque esperas el reconocimiento ajeno?
    Si notas que el prójimo precisa de algo que te puede acarrear cierta restricción, o falta de gozo, ¿incluso así estás dispuesto a desprenderte de tu ego y ofrendarlo al necesitado?

    El que realmente es amoroso, no teme en restringir su beneficio, para aportar beneficios a otros que le son significativos. Si reconoce la dimensión humana del otro, y lo que precisan ambos para desarrollar un lazo trascendente, no verá como un obstáculo el esfuerzo por superarse.
    Reconocer las virtudes y defectos reales del otro, y conectarse con su ser, posibilita que la generosidad sea efectiva y verdadera, y no una mascarada para estimular la propia estima disminuida.

    Durante este día, examina tus hábitos, acciones, actitudes, pensamientos que tildas de generosidad, si detienen o no refuerzan el crecimiento armonioso del otro (y tuyo); entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer029.htm)

  • Sefirat Haomer 28

    Día 28 del Omer, correspondiente a 4 semanas del Omer (13 Iyar).
    Trabajamos sobre Maljut en Netzaj.

    Maljut, es la cualidad emocional de la nobleza y el dominio.
    Netzaj, es de la perseverancia y determinación.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la nobleza que se manifiesta de modo perseverante y con determinación.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Eres perseverante sin ser indigno?
    Tus métodos por alcanzar tus metas, ¿sirven para alabarte para bien, o te señalan para humillación?
    Cuando persistes en tus actos y pensamientos, ¿te sientes en paz y armonía total, o con pesadez de corazón?
    ¿Sientes que estás emocionalmente comprometido con tu vida, o te sientes alejado de ti mismo?

    El que realmente es noble, persevera por conseguir hacer emerger lo mejor de las personas, por materializar el potencial precioso que se recauda en la intimidad del alma.
    El noble crece y ayuda a crecer, y no teme equivocarse, ni tampoco al éxito real.

    Durante este día, examina tus hábitos de nobleza y obstinación.
    Si reconoces que tus acciones, actitudes, pensamientos o sentimientos son un nido de frustración, de decadencia, de humillación (propia o ajena); entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer028.htm)

  • Sefirat HaOmer 27

    Día 27 del Omer, correspondiente a 3 semanas y 6 días del Omer (12 Iyar).
    Trabajamos sobre Iesod en Netzaj.

    Iesod, es la cualidad emocional de unificar, de ligarse a otro.
    Netzaj, es de la perseverancia y determinación.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la unidad que se manifiesta de modo perseverante y con determinación.

    Respóndete, si quieres y puedes: Cuando te fijas un objetivo, ¿te sientes involucrado por completo en su consecución?
    ¿Le pones afectividad a tu tarea, o la realizas como un autómata?
    ¿Inviertes energía que proviene del deseo a tus acciones?
    ¿Eres capaz de permitir que otro participe junto a ti en pos del bien común?
    ¿Sabes dar un paso al costado como para reconocer tu error, o tu búsqueda egoísta del éxito?

    El que en verdad sabe armonizar en la unidad buscada con perseverancia, reconoce que para alcanzar sus metas, es propicio el concurso de otros. Y que cada cual puede aportar a la causa común de acuerdo a su nivel, a sus cualidades, a lo que ha desarrollado de sus potenciales.
    Por lo que, actúa alentando al otro para que éste obtenga lo mejor, y no decaiga ante el esfuerzo sostenido, o ante el fracaso.
    Es un sostén y un apoyo, en lugar de un trastorno.

    Durante este día, examina tus hábitos de unidad y obstinación.
    Si reconoces que pones obstáculos a tus relaciones con un socio, o compañero del camino, y no sientes placer al pensar que ambos pueden alcanzar juntos sus objetivos compartidos; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer027.htm)

  • El consejo diario 557

    La tristeza es factor natural en la vida humana.
    No debe ser despreciada en su debido tiempo y monto,
    como tampoco se desvalorizada la persona que la padece.

    Incluso, hasta quizás manifiesta (en tanto esconde) algún desequilibrio físico o emocional,
    que puede ser advertido y corregido.
    Por tanto, ¡a no negar la tristeza! ¡A no taparla con lemas religiosas y supersticiosos!
    ¡A no proponer darse ánimos banales como forma infantil de ocultar una realidad!
    ¡A no negar lo que se está sintiendo, a causa de la presión social empleada por el gurú religioso de turno!

    ¡No te dejes convencer de alejarte de tu tristeza!
    Mejor admítela, busca su origen, trabaja para superarla y convertirla realmente en motor de cambios positivos,
    y a través de ella también construye SHALOM,
    porque ésta es una tarea de reparación, de crecimiento, de unificación con el Creador.

  • Pentadimensionalidad, salud, enfermedad y EGO

    Si la persona que cría al niño no le ha enseñado a identificar sus emociones, sus estados de ánimo, ¿cómo hará luego para advertirlos y nombrarlos?

    Si ante las variaciones “molestas” del ánimo, la persona a cargo del niño lo alimenta y lo sobre alimenta, ¿que hábito estará formando y que luego será difícil de romper?

    Si se le impone un riguroso sistema de creencias, cualquiera sea ella y no solamente en lo relacionado a lo teológico/metafísico, como por ejemplo el valor de ser flaco o el asco de ser gordo, ¿se está contribuyendo a formar una persona feliz?

    Si los mensajes que se transmiten al niño son contradictorios y no se le enseña a discernir, a juzgar equitativamente, a tomar con recaudo las ponencias, a evaluar racionalmente, a no admitir sin fundamento, ¿cuánta libertad se le está quitando?

    Si la persona encargada del niño no se vincula emocionalmente con él, toma distancia emocional, y sobrecompensa con regalos inapropiados/injustificados, o con exigencias extremas en su control y expectativas, ¿cuáles serán las formas de vincularse que está adquiriendo ese pequeño?

    Si la criadora castiga pero no como consecuencia lógica y necesaria de una acción incorrecta por parte del niño, ni con ánimo de educar, sino que lo hace como expresión de su impotencia, como revanchismo, como uso abusivo de su poder relativo, ¿qué está diciendo de sí misma y hacia donde está orientando al niño?

    Si el castigo no viene acompañado por una explicación de la conducta negativa que lo ocasionó, ni con un correspondiente pedido de perdón y cambio de la actitud/conducta, y el consiguiente perdón y demostración de cariño y aceptación por parte del mayor, ¿cuáles serán las limitaciones del jovencito al crecer?

    Si las rabietas son armas efectivas de manipulación, que sumen en sentimiento de impotencia al adulto a cargo y lo someten al falso poder del EGO, ¿en qué círculo negativo se está girando y a qué se está condenando a los participantes y el vínculo?

    Si el silencio, el engaño, el ocultamiento, la negación, la agresión, la distracción son la forma de no comunicar, ¿cómo se podrá luego comunicar auténticamente?

    Si se le prohíbe hacer caso a las señales de alerta de su cuerpo, o se las interpreta incorrectamente de forma persistente, ¿será posible una salud integral?

    Si el niño pide por su espacio, sus tiempos, su ser, sus decisiones, pero la persona que lo cría le invade, no le permite desarrollarse, le somete a sus impotencias y arrebatos, ¿cuál será la respuesta probable del niño?

    Si se presiona al niño para que hable, para que confiese sus ideas o sentimientos, sin respetarle, sin estar atentos activamente, ¿en qué situación se le está encasillando?

    Si se satura al niño de información fantasiosa, falsa, innecesaria para su estadio, ¿a qué sistema de creencias se lo impulsa a aferrarse?

    Si se le hace sentir que sus deseos son malos, que su cuerpo es pecaminoso, que sus ideas son enfermas, que su imaginación es peligrosa, ¿cuánta salud se puede esperar en su futuro?

    Si se le enseña que somos cuerpo o alma, y se reniega de la pentadimensionalidad real del ser, ¿cuáles serán las dolencias y padecimientos probables mañana?

    Si se refuerza el reproche en lugar de la aceptación, ¿se está ayudando a ser confiado, seguro, optimista?

    Si es el llanto, grito, pataleo, desconexión de la realidad el modus operandi del mayor, ¿qué podemos esperar del niño?

    Si se denuncia como malo o pecaminoso al cuerpo, o estúpido y primitivo lo espiritual (o ético, para quien no comparta la creencia en el Eterno), ¿se advierte la escisión que se está provocando?

    Si el único canal que se deja para manifestar los conflictos emocionales es el cuerpo, ¿será extraño encontrar luego obesidad, depresión, angustia, malestares somáticos varios, intentos de suicidio, daños auto infligidos, agresiones, entre otras?

    Si se le hace sentir excluido, no querido, en riesgo de abandono, carente de valor para los otros, un accidente de la naturaleza, ¿será raro hallar luego sentimientos de exclusión, miedo al abandono, dificultades de pareja, ser víctima de abusos conyugales y cuestiones parecidas?

    Si se le insta a acumular, a poseer, a adueñarse para así tener alguna atención o sentirse querido, ¿extrañará luego la obesidad, la adicción, el desenfreno, la avaricia?

    Si como escudo a la pérdida, al abandono, al anonimato se le adiestra a someterse, ¿cuánta felicidad y confianza estamos abonando en su destino?

    Luego de estas consideraciones, ¿a qué conclusiones podríamos llegar?

  • Maneras de enfocar el estudio

    Ya hemos trabajado este tema en otras oportunidades, lo retomo para darle una pequeña variación al enfoque.

    Podemos encontrar cuatro maneras de encarar estudio de una temática cualquiera, pero especialmente cuando se trata de Torá:

    1. PSHAT
      Este nivel se centra en ejercitar la lectura correcta junto con la memoria mecánica. Memorizo los párrafos para luego repetirlos. No hay más que esto.
      Ejemplo: repito sin necesidad de leer “Bereshit bará Elohim etc.”.
    2. REMEZ
      Se entiende el sentido directo del texto, del hecho. Se lo decodifica quedándose en la literalidad. No se queda atrapado en el párrafo memorizado, pero tampoco avanza mucho más allá de comprender lo manifiesto y poder expresarlo llanamente y sin complejidades.
      Ejemplo: entiendo que el versículo “Bereshit bará etc.” está haciendo referencia al comienzo del universo y que éste fue creado por Dios, el que es llamado Elohim.
    3. DRASH
      Se analiza, cuestiona, pregunta, investiga, relaciona, asocia. Se rebasa el propio texto y contexto, para descubrir aquello que subyace explícita o implícitamente.
      Ejemplo: me pregunto cosas tales como: ¿qué o quién es Elohim?, ¿por qué no tiene otro orden la frase, podría ser “Elohim bareshit bará etc.”, ¿qué otra cosa es denominada reshit en el Tanaj?, ¿qué enseñanza práctica obtenemos de este versículo?, etc.
    4. SOD
      Es necesario poseer “la clave” para encontrar en el texto un subtexto que está oculto, escondido (¿adrede?) por el autor del mismo
      Si no se cuenta con la clave, o con la guía directa de un entendido, no hay posibilidad de descorrer el velo que reserva el mensaje de los ojos curiosos y ajenos.
      Ejemplo: que el apelativo usado para el Creador sea Elohim y no Ad-onai, tiene relación con la faceta bondadosa del acto creador. ¿Dónde está la Torá escondida en este primer pasaje de la misma?, etc.

    Estos cuatro niveles o maneras de enfocar el estudio los podemos aplicar a cualquier estudio, sea de materias relacionadas a santidad o a las cotidianas.
    Como por ejemplo:

    1. Aprendo de memoria el párrafo del libro de ciencias físicas para vomitarlo en la clase mañana.
    2. Entiendo las palabras que estudié, no solamente respondo automáticamente desde el recuerdo sino que puedo explicar la lección con sinónimos. Tiene un sentido concreto lo estudiado.
    3. Cuestiono lo que leí, lo asocio con otros temas, elaboro un organizador gráfico para plantear el párrafo de otra manera, busco información de conceptos nuevos o que no domino, puedo exponerlo y aceptar que me pregunten y tratar de elaborar ideas novedosas que no surgen exclusivamente del texto.
    4. Percibo que detrás del orden maravilloso del ecosistema debe existir un Diseñador, alguien que lo ha creado y le ha dotado de sentido, pero que no se lo ve a simple vista ni se lo puede demostrar con los instrumentos cognoscitivos de la ciencia. Admiro su obra, y me maravillo de que está pero se ha ocultado para permitirnos el libre albedrío.

    También al estudio de asuntos que no son textos, sino fenómenos, situaciones, vínculos, etc.
    Como por ejemplo:

    1. Digo algo que presencié: “El niño grita, llora, patalea, muerde, insulta, se tira al piso cuando la mamá le dice que vaya a dormir”.
    2. Entiendo que este chico está haciendo una rabieta y la madre no sabe muy bien cómo manejar la situación para conseguir que en orden y tranquilamente el niño vaya a la cama.
    3. Me pregunto, y trato de responder luego a cuestiones tales como: ¿Es algo frecuente? ¿Desde cuándo sucede? ¿Se intentaron otras modalidades para que se duerma? ¿El padre no participa? ¿Tiene otros momentos conflictivos similares? ¿Consultaron con un especialista? ¿Siguieron los consejos del especialista? Y puedo seguir preguntado, profundizando, respondiendo, abriendo otras puertas que no están siquiera a la vista.
    4. Reconozco la lucha por el poder que se está manifestando, veo al EGO actuar en ambos participantes, descubro las debilidades y vulnerabilidades de la madre, me doy cuenta de la habilidad del niño para hacer de su impotencia un arma de poder para manipular, etc.

    Podría parecer casual, pero estos cuatro modos así explicados se corresponden con los cuatro hijos de la Hagadá, para los cuales habló la Torá:

    1. El que no sabe preguntar, repite de memoria.
    2. El simple, entiende pero no pregunta, no indaga, no duda, no contradice, simplemente toma la posta y comprende su sentido directo.
    3. El malvado, cuestiona, critica, no se queda con lo que le dicen o leyó, quiere más. En el caso de la Hagadá es el malvado, pero obviamente que se puede usar el poder mental para el bien.
    4. El sabio contiene en sí mismo a los anteriores hijos, pero además está en la búsqueda de la clave, del secreto, de reconocer la Presencia del Eterno en todos los hechos.
  • Sefirat HaOmer 26

    Día 26 del Omer, correspondiente a 3 semanas y 5 días del Omer (11 Iyar).
    Trabajamos sobre Hod en Netzaj.

    Hod, es la cualidad emocional de la empatía y esplendor.
    Netzaj, es de la perseverancia y determinación.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la empatía que se manifiesta de modo perseverante y con determinación.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿eres atento al bienestar del prójimo, en equilibrio con el tuyo propio?
    ¿Te consideras al mismo tiempo humilde e interiormente fuerte?
    ¿Consigues fuerzas no sabes de dónde cuando creías que todo estaba perdido, y eras un fracasado?
    ¿Eres capaz de ayudar a otros que están en similar situación en la cual tú has estado?
    ¿Eres un canal para acercar a las personas a lo mejor de sí mismas, o por el contrario, incentivas la desarmonía?
    ¿Te conectas realmente con las necesidades del otro, y actúas en consonancia con ellas y tus principios, o te dejas guiar por tus impresiones y no las modificas?

    El que en verdad entabla franca comunicación con otro, busca primero en su interior las herramientas que considera que le han sido de provecho, y las comparte generosamente con el que está en crisis. Y si nunca ha pasado por un trance similar, no persiste en sus ideas preconcebidas, sino que intenta hallar lo que es mejor para el otro, y no el regocijo de poder decir: yo tenía razón, o, te lo dije.

    Durante este día, examina tus hábitos de empatía y obstinación.
    Si no reconoces que las pruebas a las que eres sometido por Dios están acordes con tu fortaleza actual; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer026.htm)