Categoría: CTerapia

  • El enfoque vital

    De acuerdo a lo que aprendemos en nuestra Tradición, el ser humano está formado por cinco dimensiones: física, emocional, social, mental y espiritual.
    Esto lo hemos estudiado en decenas de oportunidades por lo cual no abundaremos en más datos ahora.

    Es posible observar que, dado un desarrollo “normal”, la persona se posiciona con más firmeza en determinada dimensión para escoger sus conductas, o reaccionar automáticamente siguiendo este patrón:

    • Bebe: físico
    • Niño: emocional
    • Adolescente: social
    • Joven: mental
    • Adulto: espiritual (o ética, en caso de rechazar o desconocer la dimensión espiritual en sí misma)
    • Viejo: preponderancia de emocional y finalmente físico.

    Es evidente que como seres humanos estamos formados por las cinco dimensiones, aunque su presentación y fortaleza no sea constante.
    Así, un recién nacido también está formado por los cinco planos, pero los únicos que tienen presencia y funcionalidad efectiva son el físico y el espiritual. Un anciano que esté padeciendo de algún demencia, por ejemplo, sigue siendo íntegro en su formación pentadimensional, aunque no todas ellas estén en ejercicio o lejos de la plenitud.

    El bebe responde con su cuerpo, se maneja de acuerdo a los ritmos y necesidades corporales. No tiene la capacidad para otra cosa.
    Está siendo introducido en lo social, de una u otra manera; porque está inmerso en un medio humano poblado de reglas y modos de comportamiento, sean admitidos o no, conscientes o no.
    Si el bebe cuenta con alguna persona cuidadora atenta y responsable, seguramente le estará ayudando a identificar sus sensaciones, a darles nombre, a aprender maneras para responder a ellas, más allá de los automatismos corporales.
    También estará recibiendo, activa y pasivamente, contenidos y procedimientos que le nutren su plano mental. Pero, el desarrollo neurológico es lento, por lo cual aunque sea sobre estimulado aún no cuenta con la base biológica para aprovechar todo eso con que es entrenado, hasta que sea su tiempo adecuado.
    Por un tiempo el cuerpo es su centro de vida, su única ocupación, su sentido y destino.

    De a poquito es el plano emocional el que toma el liderazgo.
    Obviamente el cuerpo no pierde sus requerimientos ni deja de sostener el resto de la estructura, pero ahora el eje de la existencia del niño se encuentra en sus sentimientos y emociones.
    Quiere, le disgusta, se contenta, se angustia, se apena, se divierte, se enoja, se aburre, se entretiene y es en respuesta a estas ráfagas que escoge. Por supuesto que no toma en cuenta mandatos sociales ni evalúa conveniencias, mucho menos tiene un proceder ético. Simplemente es un robot gobernado por sus instintos, pero ahora especialmente por sus emociones.

    El cuerpo ha crecido, se ha desarrollado, entra en la pubertad y ya el foco de su existencia se ha venido corriendo del cuerpo propio, de los padres y hermanos, para irse enfocando en el grupo, ese al cual pertenece o del cual quiere pertenecer. Es capaz de sufrir físicamente con tal de ser admitido y aprobado por el grupo, es capaz de sufrir y humillarse e incluso rechazar placer para obtener dolor, siempre y cuando se obtenga el trofeo del aplauso grupal y su recepción.
    Los razonamientos, que ya existen y pueden ser hábiles e incluso brillantes, son opacados por el mandato del grupo. Se prefiere ser oveja de un rebaño, con tal de ser parte de un algo superior.

    Se pasa luego a una etapa en la cual se supone toma preponderancia el pensamiento, donde se valora racialmente y no simplemente se reacciona por instinto, ni se actúa irracionalmente movido por sentimientos, ni se busca el abrazo del grupo. Ahora se consideran opciones, y se desechan las que no consiguen pasar los estándares considerados apropiados y beneficiosos. Por supuesto que el enfoque puede ser erróneo, el pensamiento puede estar secuestrado por lo emocional, se puede seguir esclavizado al grupo, pero es en la juventud el momento para que el pensamiento reflexivo, que coteja, que razona, que negocia, se ponga al mando. No se escoge la carrera por el gusto, o por la presión del entorno, sino –se supone- por tomar en consideración aspectos muchos más trascendentes.

    Más tarde, debiera ser la ética la que estableciera los pasos.
    Esto es bueno o es malo, no de acuerdo a mi criterio, no a lo que quiero, no por lo que temo, no porque así hacen mis amigos o me dijeron mis mayores, no porque me conviene. Esto es bueno, porque es bueno, o no lo es, porque no lo es.
    Sin justificarse, sin excusarse, sin pretender usurpar la realidad con la creatividad corrupta.
    La ética tiene su origen en lo espiritual, no dependiendo de lo humano, ni de modas, ni de criterios filosóficos.

    Por último, a irse dando el declive corporal, probablemente se irán restringiendo los lazos sociales, la mente no estará tan fuerte y certera, los achaques del cuerpo se irán apoderando de la atención nuevamente.

    Esto que hemos descrito ahora es una generalización. Es posible que un joven o adulto no haya dejado su centro focal emocional, y sea como un “nene chico” a la hora de tomar decisiones, o creer que no las toma. O que siga apresado por las órdenes que provienen de su grupo de referencia.
    Podría encontrarse un niño que actúe privilegiando lo mental por sobre lo emocional, aunque esto depende en gran medida de factores biológicos que no se apresuran por la voluntad o el buen ánimo.

    Como sea, cuando uno está en la plenitud de sus dimensiones, cuando se está en la juventud-adultez-principio de vejez, se esperaría que las decisiones se funden en lo ético que apareja tras de sí al resto de las dimensiones. En caso de no acceder a elecciones éticas, al menos a un apropiado pensamiento que distinga con la mayor objetividad posible el accionar para no provocar daños y conflictos que no son necesarios.

    Pero, el EGO, haciendo uso de los recursos emocionales desviados, secuestra el pensamiento, perturba el resto de lo emocional, manipula lo social, bloquea o entorpece la recepción de lo espiritual, e incluso agrede a lo físico para dejarlo doblegado a su actuar. Así, estamos desenfocados, fuera de órbita, persiguiendo ilusiones de poder, generando malestar, soportando el exilio, y rotando en un círculo negativo de derrota, dolor, humillación, ira, falta de comunicación, enfermedad, miedo y sin vistas de solución.

    ¿Qué hacer?
    ¿Cómo hacer?

  • Sefirat HaOmer 25

    Día 25 del Omer, correspondiente a 3 semanas y 4 días del Omer (10 Iyar).
    Trabajamos sobre Netzaj en Netzaj.
    Netzaj, es la cualidad emocional de la perseverancia y determinación.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la obstinación que se manifiesta de modo perseverante y con determinación.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿eres perseverante en tus conductas, tanto para alcanzar tus objetivos como para criticar (analizar) lo que estás haciendo?
    ¿Eres consciente de tus acciones, o te encegueces por oponerte a despojarte del disfraz de la obcecación?
    ¿Te sientes prisionero de tus metas?
    ¿Te sientes falto de fuerzas como para ser firme cuando hay que serlo?
    ¿Dudas por demás, cuando no hay razón para ello?

    El que en verdad es armonioso en su determinación, controla sus actos, y no deja que éstos lo controlen.
    Es el señor de su vida, y no el esclavo de sus pasiones.
    Acciona asertivamente, y no reacciona ante las dificultades.
    Es firme en sus decisiones, pero no teme reconocer sus errores y fracasos.
    Apoya al más débil, porque reconoce en el otro a un prójimo, y porque sabe que quizás algún día sea él el que esté en estado de debilidad.

    Durante este día, examina tus hábitos de perseverancia y obstinación.
    Si notas que ésta te provoca más pesar que placer; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer025.htm)

  • Sefirat HaOmer 24

    Día 24 del Omer, correspondiente a 3 semanas y 3 días del Omer (9 Iyar).
    Trabajamos sobre Tiferet en Netzaj, armonía, compasión, belleza y verdad en perseverancia y determinación.

    Tiferet es el atributo de la armonía, compasión, belleza y verdad.
    Netzaj, de la perseverancia y determinación.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la armonía que se manifiesta de modo perseverante y con determinación.

    Respóndete, si quieres y puedes: Cuando tienes una meta, ¿te interesa que tus medios para alcanzarla sean ética y moralmente correctos?
    Si tu perseverancia te lleva al éxito, ¿sientes orgullo y auto-complacencia; o decepción; o el sentido de haber realizado lo correcto?
    ¿Sientes que el fracasado no tiene razón de ser?

    El que en verdad es armonioso en su determinación, sabe que su tarea consiste en descubrir, en manifestar, sus mejores cualidades y las del prójimo. Reconoce que la tarea es larga y dura, que la recompensa quizás es pobre, pero que vale la pena construir sentido a la vida.
    No se descorazona frente a las adversidades, y comparte sus experiencias por el bien de los más.

    Durante este día, examina tus hábitos de perseverancia en relación al equilibrio emocional y la compasión.
    Si notas que al actuar compasivamente niegas la independencia del prójimo, o percibes que la sed por inflamar tu ego es el que gobierna tus actos; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer024.htm)

  • Sefirat HaOmer 23

    Día 23 del Omer, correspondiente a 3 semanas y dos días del Omer (8 Iyar).
    Trabajamos sobre Guevurá en Netzaj, disciplina, control, limitación, juicio en perseverancia y determinación.

    Guevurá es el atributo de la disciplina, control, limitación, juicio.
    Netzaj es de la perseverancia y determinación.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen el control que se manifiesta de modo perseverante y con determinación.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Tu resistencia ante las adversidades, tienen un objetivo productivo y trascendente? ¿O son meros actos de obstinada necedad?
    ¿Tu determinación por alcanzar tus metas, te llevan a enceguecerte a la realidad, o por el contrario, te alientan a abrirte en la búsqueda de mejores perspectivas?
    ¿Tu estricto control cuando se ejerce, es debido al temor, o por ser apropiado?
    ¿Qué tanto se duele tu ego cuando fracasas en tus deseos, por lo que debes perseverar tozudamente a pesar de que todo te indica que vas por el camino equivocado?

    El verdaderamente disciplinado, sabe que debe limitar sus instintos elementales, para hacer resaltar lo más precioso que ellos posibilitan, pero no como medio de dominación sado-masoquista.
    Cuando se presiona indiscriminadamente  y con férreo control sobre los propios deseos, o los ajenos, sin buscar con esta actitud la trascendencia y la armonía, estamos ante una prueba de una debilidad interior, y su agresivo, intoxicante y esclavizante mecanismo de defensa.
    La disciplina (auto o hetero) es apropiada cuando es usada como modo de crecer, y no de coartar las potencialidades positivas.
    Los límites y limitaciones son una bendición, cuando están al servicio de lo bueno; pero son una maldición cuando se convierten en máquinas de tortura.

    Durante este día, examina tus hábitos de perseverancia en relación al control y la disciplina.
    Si notas que al actuar con control estricto le niegas a otro (o a ti mismo) su posibilidad de trascender, de ser libre, de equivocarse, de reconocer y aprender del error, de flaquear a veces; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer023.htm)

  • EL efecto de las manchas

    La NESHAMÁ no se afecta negativamente por los pecados (en cualquiera de sus cuatro niveles de gravedad, de acuerdo a su motivo), ni suma luz a su LUZ por tus acciones sintonizadas con el Eterno (cumplimiento de mitzvot, u otras buenas acciones).
    Su LUZ permanece invariable, provista y sostenida constantemente por la Bondad del Eterno.
    Las manchas que provocan nuestros pecados no apagan su LUZ, sino que van formando alrededor de ella como cáscaras que obstaculizan el pasaje de la LUZ a las otras dimensiones de nuestro ser. Así, el efecto espiritual nocivo del pecado no corroe la NESHAMÁ sino a una o varias de nuestras otras dimensiones: física, emocional, social o mental.

    Con algunas faltas es más o menos evidente.
    Por ejemplo, hagamos de cuenta que le hemos mentido a una persona querida, que es pecado en el marco del judaísmo y puede ser tomado también así por los noájidas. La mentira forma su correspondiente mancha entorno a la LUZ de la NESHAMÁ, obstaculizándola en alguna forma. Nuevamente te lo digo, ni la NESHAMÁ ni la LUZ se perjudican en nada, sin embargo, esa mancha está ocultando algún gradito de LUZ, lo que podría afectar en el plano emocional, por surgirnos sentimientos amargos y de culpa, que nos podría generar pensamientos de auto-reproche, que a su vez podría hacer que evitáramos el contacto con esa persona a la que engañamos, e incluso quizás alguna úlcera estomacal. Entonces, en este tipo de pecado, puede reconocerse con bastante sencillez el efecto negativo del pecado afectando una o varias de las dimensiones.
    ¿Puedes hacer una lista de otros pecados (desvíos del camino correcto indicado por Dios) que afectan las dimensiones de nuestro ser?
    Por lo general, en los preceptos que son entre la persona y otra persona es más fácil de identificar los perjuicios que son ocasiones por el pecado.

    Pero, en otros casos podría costarnos más entender el daño resultante del pecado, puesto que en apariencia y tras un breve análisis no hay nada negativo para destacar.
    Permíteme que te brinde un ejemplo.
    La persona judía come no kasher y no siente el más mínimo tapujo o contrariedad emocional por ello, ya que no cree que sea un pecado, o sabe que no es permitido pero tiene una excelente excusa que le deja tranquilo. Además, en su habitual marco social (judío, gentil o mixto) nadie le incomoda con juicios o preguntas molestas al respecto, o hasta puede que le incentiven su conducta. Mentalmente ha racionalizado su proceder, sin que le genere el mínimo conflicto o molestia. De hecho, ya ni siquiera se lo cuestiona un instante puesto que es un hecho corriente y que a ojos vistas no provoca ningún malestar físico o de cualquier otra especie. Es más, el no cuidar la dieta kasher le facilita en su vida social integrada a la sociedad gentil o judía laica, es mucho más económica y no tiene tantos requisitos y limitaciones. Así que, muy por el contrario, este pecado no le genera prurito alguno, ni dificultades.
    Igualmente, las manchas alrededor de su LUZ de la NESHAMÁ se van formando, porque éstas no dependen de si uno cree o no en la Torá, ni en la existencia de Dios, ni en el valor del marco legal judío, ni en ninguna otra cuestión individual. Las manchas provocadas por el pecado dependen de un sistema objetivo, que existe superando la voluntad personal, pero que dependen de la acción personal para ser formadas y plantarse como obstáculo a la LUZ.
    Entonces, está el pecado, aunque uno no crea que lo es; está la mancha, aunque uno no crea en esto, ni sienta ninguna dolencia directamente relacionada con la falta de ese punto de LUZ.
    Pero, ¿qué se aflige como consecuencia de esa carencia de ese punto de LUZ?
    Obviamente la respuesta no es evidente, ni fácilmente demostrable, pero existe.
    La voz de la NESHAMÁ, aunque apenas audible, aunque apagada por los gritos del EGO, aunque ignorada adrede, esa voz no deja de hablarnos y de orientarnos hacia lo que es Bueno y Justo (ambas con mayúsculas adrede).
    Podremos inventar geniales justificaciones y sinceramente creernos nuestros cuentos para ocultar la verdad, pero la Verdad no deja de reclamarnos y de exhortarnos a volver a la senda correcta.
    Sentimos un malestar difuso, impreciso, que no podemos determinar de dónde viene, pero indudablemente nos acompaña.
    Por más que hacemos mil terapias (de las nobles y saludables, y de las enfermizas y agobiantes), y buscamos en religiones, sectas, drogas o lo que sea, ese malestar está ahí.
    Nos lleva a las cosas que mencionamos anteriormente y a otras más, en una alocada carrera sin sentido, con la cual queremos escapar de un algo que no sabemos identificar qué es, y que nada de lo que hacemos nos libera de su presencia. Porque, esa presencia somos nosotros mismos, en nuestra identidad eterna, la del Yo Esencial o NESHAMÁ. Allí en donde nos ocultemos, estaremos para denunciarnos. Con lo que queramos tapar la vocecita chiquita y débil de la conciencia, ésta no dejará de sonar.
    Entonces, podremos correr al centro comercial a llenarnos de cosas, en un afán consumista, pero la mancha no se borrará con ello.
    Podremos decir diez mil padrenuestros y hacer doscientas volteretas religiosas, pero la mancha seguirá presente, o hasta crecerá.
    Podremos llevarnos a la inconsciencia por otros mecanismos, hasta incluso el suicidio o a punto de cometerlo, pero nada de ello dejará muda la voz ni limpiará la mancha.
    Y podremos decir que es otro el motivo del malestar y achacar culpas a los medios de comunicación, el narcotraficante, el vecino molesto, Dios que no nos rescata mágicamente, el judaísmo que aburre, el noajismo que no incentiva, los padres que nos hicieron traumas infantiles, la esposa que fue infiel, el marido celoso, ¡cualquier cosa! Pero, allí seguirá la mancha, que espera a ser borrada cuando hagas TESHUVÁ.

    Pero, TESHUVÁ precisa ser honestos y claros en todos sus puntos.
    Entonces, quizás ese afán consumista que te está corroyendo no se deba al marketing efectivo, ni a las modas sociales actuales, ni a un trauma de la infancia, ni a una personalidad infantil solamente, sino que tal vez esté escondiendo una gran cantidad de manchas en torno a tu LUZ que se han provocado por los pecados que fuiste cometiendo y de los cuales no has hecho TESHUVÁ.
    Y quizás, que la sociedad de consumo en la que vivimos esté como esté, no se deba simplemente a variables económicas, necesidades de mercado, poderes políticos ocultos, o vaya uno a saber que interesante teoría sociológica, sino que en la base tal vez se encuentre una angustia imposible de identificar su origen, puesto que brota como consecuencia de manchas que ocultan la LUZ de individuos y colectivos.
    ¿Cómo saberlo?
    Ahora que tenemos mayor conciencia de cómo estamos formados, tal vez sea tiempo para dedicarnos a investigar nuestras manchas y emprender un camino de retorno a nuestra esencia, para que la LUZ de la NESHAMÁ nos alumbre, nos llene de Bienestar, nos conduzca en los valles de sombra de muerte sin temer mal alguno.

  • Sefirat HaOmer 22

    Día 22 del Omer, correspondiente a 3 semanas y un día del Omer (7 Iyar).
    Trabajamos sobre Jesed en Netzaj, amplia generosidad en perseverancia y determinación.

    Jesed es el atributo de la amplia generosidad y amor irrestricto.
    Netzaj, de la perseverancia y determinación.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la entrega al prójimo que se manifiesta de modo perseverante y con determinación.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Tus actos de generosidad son persistentes, o ante la mínima dificultad cesan?
    ¿Tu generosidad está positivamente orientada?
    ¿Tienes un método, una meta, medios posibles como para concretar tus deseos generosos?
    Cuando perseveras con la vista puesta en tus objetivos generosos, ¿es en procura de beneficiar al otro, o para hallar autocomplacencia?
    Cuando perseveras tozudamente en tus acciones/pensamientos/sentimientos, diciendo que es por/para amar a otro, ¿a quién estás amando realmente?
    ¿Tienes en cuenta que el fin NO justicia los medios negativos?

    El verdaderamente generoso, se propone metas y persevera por alcanzarlas, si esto no implica resultados negativos. No es intolerante, ni agresivo, ni perjudica adrede. Si cae en algún error, lo reconoce, y modifica su conducta, o sus objetivos, pues al bien no se llega por el camino del mal.
    La generosidad hace de la perseverancia un modo libre de actuar, y no férreas cadenas que atrapan como esclavistas al perseverante.
    El que es amorosamente determinado, cuando fracasa en sus intentos, reconoce sus errores, y con paciencia, ternura, esfuerzo, trabaja por superarse y avanzar.
    Y cuando sale exitoso, comprende que ha cumplido su parte, y que sus cualidades positivas han afectado positivamente a otros.

    Durante este día, examina tus hábitos de perseverancia y amor al prójimo.
    Si notas que al actuar con (lo que tú crees) amor le niegas a otro (o a ti mismo) su posibilidad de trascender, de ser libre, de equivocarse, de aprender del error, de flaquear a veces; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer022.htm)

  • Sefirat HaOmer 21

    Día 21 del Omer, correspondiente a 3 semanas del Omer (6 Iyar).
    Trabajamos sobre Maljut en Tiferet, soberanía y nobleza en armonía.

    Maljut es el atributo de la soberanía y nobleza .
    Tiferet, de la armonía, belleza, compasión y verdad.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la nobleza que se manifiesta a través de la armonía, la compasión y la verdad.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Tus actos de compasión te hacen más noble y ennoblecen al destinatario de los mismos?
    ¿Tu manera de ser compasivo, hace ascender la dignidad de tu prójimo o la escatima?
    ¿Aprecian tú y aquel con que eres compasivo la solemnidad del acto en el cual se hallan unidos?
    ¿Usas de tu cualidad compasiva para entronizarte como un déspota, o para liderar en procura de la liberación real?
    El verdaderamente compasivo jamás actúa para rebajar la dignidad del otro, o la propia.
    Hace resaltar la particularidad única e irrepetible de cada persona, dándole así un real gobierno sobre su vida, pues, estimula la humildad que es honesta y reflexiva, en tanto que espanta a la depresión y la vanidad que no son ni honestas ni sinceras.
    El que es compasivamente noble, cuando fracasa en sus intentos, reconoce que como humano puede fallar, pero también tiene la opción de levantarse y continuar.
    Y cuando sale exitoso, no se llena de aire banal, pues sabe que el orgullo vacío conduce al extravío.

    Durante este día, examina tus hábitos de armonía, compasión y búsqueda de la unidad.
    Si notas que al actuar compasivamente le niegas a otro (o a ti mismo) su posibilidad de trascender, de hallar sus propios medios para el suceso y sentido, de controlar su existencia; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer021.htm)

  • Sefirat HaOmer 20

    Día 20 del Omer, correspondiente a 2 semanas y 6 días del Omer (5 Iyar).
    Trabajamos sobre Iesod en Tiferet, unión y afinidad en armonía.

    Iesod es el atributo de la unión y afinidad.
    Tiferet, de la armonía, belleza, compasión y verdad.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la unidad que se manifiesta a través de la armonía, la compasión y la verdad.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Tus actos de compasión te aproximan o alejan del prójimo?
    ¿Tu manea de ser compasivo, te distancia de tu esencia personal, o sientes que cada día te conoces un poco más?
    ¿Te sientes magnánimo al ayudar al otro, o sabes que simplemente estás haciendo tu deber?
    ¿Sientes un lazo particularmente fuerte e importante con aquellos que sirves, o los ves de forma negativa?
    El verdaderamente compasivo jamás actúa para separar lo que debe estar unido, ni para quebrar los equilibrios positivos.
    Reconoce que su ser en el mundo es una parte importante de la Obra de Dios, por lo que actúa como un asociado, y no como un adversario.
    Por consiguiente, es humilde, reconoce sus límites y los ajenos, e intenta crear a partir de la sumatoria de posibilidades, en lugar de escalar por sobre las espaldas de los caídos, o a hombros de los triunfantes.
    Es decir, no es un aprovechador, sino un verdadero compañero en armonía y de armonía.
    Cuando fracasa en sus intentos, no se culpa ni busca culpables, sino modos de avanzar, en los íntimo consigo mismo, y en relación con el prójimo.
    Cuando tiene éxito, consiente en no enorgullecerse, y hacer partícipes a más personas para gozar los beneficios.

    Durante este día, examina tus hábitos de armonía, compasión y búsqueda de la unidad.
    Si notas que actúas compasivamente de forma egoísta, y esto fabrica o ensancha las distancias con el prójimo, o con tu auto-respeto; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer020.htm)

  • El consejo diario 546

    La suposición previa al estudio
    nunca debe tomarse como evidencia de verdad
    o demostración de falsedad;
    es solamente una conjetura que puede resultar útil para movilizar el pensamiento y elaborar alguna respuesta.

    En parte por ello en Comunicación Auténtica tratamos de evitar en lo posible
    basarnos en preconceptos, en suposiciones, acerca de los sentimientos y motivaciones del prójimo,
    y sostenemos que es mejor preguntar con prudencia y acierto,
    en lugar de provocar daños innecesarios.

  • Ecuación de la efectividad de la religión

    La gente tiene (¿tenemos?) una imperiosa e impresionante necesidad de experiencias religiosas.
    ¡¿Cuántas veces oí “me siento vacío sin religión”?! O frases similares.

    Esas aparente necesidad por lo religioso y el sentimiento de vacío al estar libre de religión podrían obtener alguna satisfacción de:

    • religiones establecidas y organizadas (cristianismo, islam, etc.),
    • sectas nuevas y estrambóticas (cabalisteros, grupos new age, gurús orientales, etc.),
    • organizaciones no teológicas pero de evidente corte religioso (algunos partidos políticos, algunos grupos de entusiastas seguidores de artistas, algunas pandillas de fanáticos de equipos deportivos, “cosas” como la cienciología, etc.),
    • creencias propias, familiares, grupales que se afirman como valiosas y efectivas (supersticiones varias, iglesia maradoniana, rituales locales, etc.),
    • e incluso en aquellos ateístas férreos y convencidos que hacen de su lucha contra “dios” una forma de religión (algunos evolucionistas, algunos cientificistas, algunos debunkers, etc.),
    • sin olvidarnos de los otros ateos, esos que viven su ateísmo atrapados por sus ídolos a los cuales no llaman dioses (chavistas, leninistas, estalinistas, nazis, comunistas variopintos entre otros).

    Es necesario que tengamos más o menos claro que entendemos nosotros por religión.
    Es sentir que existe un corte, una interrupción, un quebranto de una conexión con algo superior.
    Este algo puede ser una deidad, una potencia metafísica, una realidad supranatural, un estado de perfección o conocimiento, un pasado paradisíaco, o cualquier otra manifestación de superioridad a lo meramente humano.
    Como parte de lo religioso, se siente y/o cree que el lazo perdido solamente se puede reparar, religar, solucionar por medio de adoptar unos ciertos dogmas y creencias, por tener conductas codificadas para concretar tal reunificación de lo cortado.
    Entre las creencias o sentimientos se encuentra habitualmente el interés por obtener poder a través de la manipulación del algo superior, entonces, el hombre desde su impotencia encuentra rituales u otros mecanismos para hacer uso de la entidad superior y de esa forma ser (o sentirse) poderoso.

    Seamos sintéticos:

    1. Sentimiento de impotencia.
    2. Sentimiento o creencia que existe una entidad poderosa interesada en dotarnos de poder.
    3. Sentimiento o creencia que con determinadas ideas, palabras, ritos, conductas se obtiene control, o al menos influencia vigorosa, sobre la entidad poderosa.
    4. Suspensión de la evaluación racional y tendiente a lo objetivo en lo que a sus creencias y sentimientos religiosos se refiere.
    5. De existir una referencia externa (iglesia, cofradía, secta, grupo, etc.) afiliarse a ella, someterse a sus dictados, asumir sus mandatos, entregarse a su voluntad en su rol de representante de la entidad poderosa.

    Al visualizar con claridad esta estructura, y al estar conscientes de la naturaleza y funcionamiento del EGO, no es difícil percibir su presencia aquí.
    Esto ya lo hemos trabajado en extenso en otras oportunidades y no volveremos a repetirnos ahora. Si te interesa, aquí tienes algunos textos para estudiar:

    Vivimos en una prisión religiosa formada por las tensiones generadas por el EGO, y por las doctrinas y acciones que provienen de entidades religiosas con las que somos invadidos, adoctrinados, sometidos, embarullados y atormentados.
    Se nos promete un paraíso perdido a recuperar, una salvación, una esperanza, una mejor vida, un mundo restaurado, un mundo perfecto, cualquier cosa que nos dé apariencia de seguridad y control.
    Sí, poder, mucho poder, y ser atendidos.
    Eso es lo que prometen las religiones, todas ellas, cada una según sus modismos y características.
    Y al mismo tiempo se nos promete/amenaza con perdición, tormentos, infiernos, sufrimiento, pobreza, maldición, dolor, impotencia y más impotencia; si es que no nos convertimos en fieles y constantes seguidores de la religión.´
    Es una ecuación bastante sencilla pero efectiva y mortal:

    ECUACIÓN DE LA EFECTIVIDAD DE LA RELIGIÓN

    1. Sientes impotencia.
    2. Tus esfuerzos por alcanzar total poder y atención fallan.
    3. Te confirman que eres impotente, y eso a causa de algún pecado insolucionable por tus medios.
    4. Te ofrecen salvación  = poder.
    5. Además de brindan atención y te dan la bienvenida gratamente, te hacen sentir parte de un algo especial y poderoso.
    6. Si no aceptas lo que te ofertan, te aseguran seguirás siendo impotente y aún más por haber rechazado la salvación. Existe violencia, que puede ir desde la más evidente y grosera, hasta la sutil y hábilmente camuflada; pero nunca falta.
    7. Si aceptas, seguirás siendo adoctrinado, sometido, esclavizado y probablemente deberás ser promotor activo de la religión, para atraer a los que están por fuera o o retener a los que están en duda.
    8. Deberás realizar actos irracionales, o innobles, o tontos, o carentes de sentido real, o que implican un caro sacrificio para ti para mantenerte dentro del grupo religioso.
    9. Deberás enfocarte con fuerza en destruir, oponerte, agredir, negar, desprestigiar, aislar, etc., a lo que la religión te muestra como “el enemigo”. Nunca falta ese ser, grupo o entidad oscura a la cual hacer culpable de los males y foco de atención negativa.
    10. Si no percibes mejorías en tu vida, ni que se realicen las promesas mágicas, te responden que es tu culpa, por no esforzarte, por dudar, por pecar, por tener pensamientos herejes, o cosas similares. O te lanzan a promesas improbables, en otras vidas, otras realidades, etc., para lo cual deberás abandonar todo análisis y asumir tu sometimiento con humildad y negación de la realidad.

    Más al respecto:

    Hay muchísimos textos más, si te interesa continúa buscando y aprendiendo.

    Nada de lo religioso es espiritual.
    De hecho, la religión es un obstáculo inmenso para desarrollar una vida de plenitud y por tanto de despliegue de la espiritualidad.
    Aunque se repitan infinitos lemas con la palabra “Dios” o “D-os” o cualquier otra cosa, aunque se usen símbolos sagrados, aunque se disfrace de santidad, aunque se menciona a la Torá y los profetas, no hay en la religión espíritu.
    Los mercaderes de la fe lo saben, o lo intuyen, por eso se aplican a copiar lo espiritual para vender su mercancía podrida en envases de santidad.
    Por tanto, ¡mucho cuidado!

    En lugar de abocarse a la religión, o a la destrucción de la misma, lo interesante es llevar una vida acorde al Eterno, lejos de toda cosa que nos desvié del verdadero camino de santidad.

    Pero, ocurre que mucha gente que ha podido tomar un sorbo de vida, al apartarse de la religión, pronto se siente vacía, como si les faltara algo, como si extrañaran el peso de la religión.
    Entonces, lamentablemente vuelven a ella.
    Sea a la organización religiosa que habían abandonado, a cualquier otra, o a formas religiosas particulares pero tan perniciosas como la religión organizada. Incluso fabrican sectas a su medida, con elementos del judaísmo y/o del noajismo (que recordemos ninguna de ambas es una religión, aunque se confundan con ellas).
    Los motivos no te los diré, porque ya te los expresé en la “ecuación de la efectividad de la religión” más arriba. ¿Te animas a comentarnos cuáles elementos de esa ecuación provocan que la persona se sienta vacía, sin religión, y entonces neciamente opten por volver a paralizarse en alguna de ellas?

  • Sefirat HaOmer 19

    Día 19 del Omer, correspondiente a 2 semanas y 5 días del Omer (4 Iyar). Trabajamos sobre Hod en Tiferet, empatía y esplendor en armonía.

    Hod es el atributo de la empatía y esplendor.
    Tiferet, de la armonía, belleza, compasión y verdad.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la empatía que se manifiesta a través de la armonía, la compasión y la verdad.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Cómo procuras la armonía y te comportas compasivamente?
    ¿Siendo sensible a la situación y necesidades del prójimo?
    ¿Haciendo tus obras de bien, en procura del bienestar del otro o del tuyo propio?
    ¿Suponiéndote superior a aquel que estás beneficiando?
    Cuando eres compasivo, ¿es una acción generosa o caprichosa?
    ¿Reconoces que al procurar la armonía eres un instrumento para corregir las injusticias en el Mundo, o te crees en lucha contra lo que se te opone?

    El verdaderamente compasivo jamás se considera superior o es condescendiente con aquel que está ayudando.

    Reconoce que su esfuerzo es importante para alcanzar las metas, pero también sabe que en última instancia todos los bienes son procurados por el Eterno, y no por obra y gracia personal. Por consiguiente, es humilde, no se deprime ante el fracaso, pero tampoco se hincha de vana-gloria. Y cuando tiene suceso en sus obras, no espera que se le recompense con premios o elogios, sino que ansía que el prójimo beneficiado aprenda el modelo de conducta esforzada, sensible y armoniosa y la reproduzca.

    Durante este día, examina tus hábitos de armonía, compasión y búsqueda de la verdad. Si notas que actúas compasivamente por el deseo de conseguir beneficios egoístas, y no por ayudar adecuadamente al prójimo; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer019.htm)

  • Sefirat HaOmer 18

    Día 18 del Omer, correspondiente a 2 semanas y 4 días del Omer (3 Iyar).
    Trabajamos sobre Netzaj en Tiferet, perseverancia en armonía.

    Netzaj es el atributo de la perseverancia.
    Tiferet, de la armonía, belleza, compasión y verdad.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la perseverancia que se manifiesta a través de la armonía, la compasión y la verdad.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Cuándo eres compasivo?
    ¿Cuando se da la ocasión?
    ¿Cuando te conviene?
    ¿Cuando te beneficias?
    Cuando eres compasivo, ¿es una acción generosa o caprichosa?
    ¿Prevalece la compasión cuando emociones agresivas intentan controlar tu vida?
    La verdadera compasión es durable y consistente, es decir, perseverante.
    Provee de un puerto seguro y paciente para aquellos en dificultades, no importa cuan graves o complicadas aparezcan.
    El compasivo jamás deja caer sus brazos ante la batalla por beneficiar al despojado, al extraviado, al sufriente, al ignorante ingenuo.
    En su perseverancia tras lo que es bueno, se halla la armonía.

    Durante este día, examina tus hábitos de armonía, compasión y búsqueda de la verdad.
    Si notas que dejas la compasión de lado cuando estás molesto, o si desprecias la verdad para lograr la aprobación ajena; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer018.htm)