A la hora de escoger pareja

Cada individuo es un universo, según afirma nuestra Tradición.
Por tanto, conocer exactamente y entender plenamente los motivos de cada una de nuestras acciones es tarea ardua, más bien imposible.
Podemos movernos dentro de parámetros generales, que marcan tendencias, que se apoyan en similitudes, para de esa manera encontrar terrenos en común que permiten comunicarnos.

A la hora de escoger pareja se ponen en juego constelaciones diversas, tanto internas como externas, que de cierto modo determinan a quién escogeremos y por quién seremos escogidos.
Veamos brevemente alguna de las pautas generales que se ponen en juego.

Están los que buscan en la pareja un placer o provecho netamente físico. Quedan cautivados por el cuerpo, la estética, el dinero, las posesiones que el otro posee y en apariencia está dispuesto a compartir.
Su "amor" se reduce a la codicia de algún bien material, sea éste físico o corporal.
Por supuesto que no se disfruta jamás de intimidad ni de plenitud, puesto que el ansia material nunca es saciada; pero además, el cuerpo, como todo lo físico, es pasible de desgaste y corrupción, así como de enajenación y extravío.
Por tanto, el que escoge pareja exclusivamente por lo que respecta al plano material, no conoce el sosiego ni el verdadero placer, ya que vive pendiente de la pérdida, de la destrucción, o del acopio.
Un subtipo es aquel que está "enamorado" de sí mismo, y que mantiene lazos con otros simplemente como medios para obtener gratificación egoísta, o como excusa para no afrontar inconvenientes motivados por su narcisismo.
En estas parejas no cuentan conceptos como responsabilidad, respeto, amor, compromiso, fidelidad, etc.; ya que lo que prevalece es el vil afán del ego por ser satisfecho a costilla de otro.

Están los que basan su elección en ciertos rasgos de carácter o personalidad del otro, sea que estén conscientes de lo que les atrae de la otra persona, o que permanezcan ignorantes de los verdaderos motivos que subyacen a su elección de pareja.
Estas personas se aferran al otro, a aquel del cual creen estar enamorados. Son posesivos, celosos, amenazantes, exigentes, demandantes, quejosos y manipuladores. O lo contrario, sumisos, libertinos, laxos, indiferentes, fríos pero también manipuladores.
Al mismo tiempo, están en lucha silenciosa (o no) con ese que dicen amar, ya que desean ser los que dominen en la relación de pareja. Sea que el dominio lo obtengan mediante el uso de la agresión, o mediante la pasividad agresiva.
Por supuesto que esta clase de parejas son bastante disparejas, y si bien la obsesión con el otro puede hacer durar la relación durante varios años, también es un hecho que cuando aparece otra persona que "pega" emocionalmente más fuerte, se rompe la relación previa, se termina abruptamente una obsesión para enfrascarse en otra, igualmente deficiente y angustiante.
Cual Tarzán saltando de liana en liana para no pisar el terreno de la realidad, estas personas saltan de una relación de pareja a otra, de una mala relación a otra, sin atreverse a hacer un "stop" para tomar otra dirección en sus vidas.
Están aferrados al otro, u otros. Están enamorados del amor, de cierta manera. Y, aunque sufran profundamente, prefieren mantener una relación espantosa antes que atreverse a madurar.

Están aquellos que pretenden obtener mediante su pareja algún reconocimiento o ventaja social.
Desposan gente de mayor nivel socio-cultural, o quien prometa sacarlos de situaciones denigrantes, o con los que se puede gozar de renombre y lustre social.
Quizás hasta detesten a su pareja, pero el oropel es más poderoso, y hacen de tripa corazón para continuar en relaciones asfixiantes.
No es extraño que hayan episodios o historias prolongadas de infidelidad, pasajera o definida, escasa o múltiple; ya que el otro no es alguien significativo en la vida íntima, sino tan solo un trofeo para lucir públicamente o un trampolín para trepar posiciones inalcanzables de otra manera.

Están los que valoran y calculan acerca de la persona que será mejor como pareja.
Toman en cuenta diversos aspectos, sean físico-materiales, emocionales, sociales pero finalmente eligen al prospecto que cuadra mejor con los proyectos personales.
A primera vista esta manera de elegir parece favorable, al menos lo es en comparación con los tres anteriores; sin embargo, carece de vitalidad. Es como si fuera elegir un par de zapatos, o cuál será el menú del mediodía. Algo aséptico, apático, falto de ánimo y sensualidad.
Probablemente la pareja podrá convivir en paz hasta que la muerte los separe, pero… falta algo, y cuando esa falta se siente, o se percibe, entonces tarde o temprano comenzarán los conflictos, las infidelidades, las mentiras, las excusas, las huidas hacia lo razonable que tapa lo real.

Por último, están los que buscan alguien en quien confiar y con el cual se pueda construir un verdadero hogar, de acuerdo a lo que la halajá indica.
Seguramente que se tomará en cuenta que el otro sea agradable a ojos del que escoge (y viceversa), que se cuente con medios materiales para la vida en común, que se sientan en cierta medida atraídos (hasta apasionados quizás), que no sean estrambóticos socialmente, que sean adecuados desde parámetros racionales; pero lo que primará será el criterio de la confianza mutua y la edificación de un hogar de fidelidad.

Te ruego, si tienes pareja o estás en el camino de formar una, que medites en cual de estas posturas te encuentras; o cual se aproxima más a lo que es tu vivencia, para que de esa manera tengas en cuenta lo que debes corregir para alcanzar una vida personal de plenitud, una vida conyugal de armonía y felicidad, y una vida familiar estupenda.

Quedo a tu disposición si te quedan dudas razonables.

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Yehuda Ribcoveronica ruizorah Recent comment authors
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orah peer
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b’sd genial ,como siempre! ademas no olvidar mucha tefila! cuando vivia en bs as,iba a shiurim de shuva,una vez el rabbi yagen z’ l’ dio un shiur ,a su final ,le pedi una braja p/ encontrar mi zibug…saco de su maletin un card con una tefila me dijo decirla 3 veces al dia,y me dio una braja.. baruj Hashem no paso mucho tiempo y encontre mi media naranja……en NY jejeje lo q’ quiero decir es q’ todo lo escrito es genial,pero se necesita ayuda del cielo p/ el verdadero bashert” y si,si la persona tiene zjut’,privilegios,pues lo mas seguro q;… Read more »

veronica ruiz
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mirta

More a veces es tan difícil xqe cuando amas existe la esperanza y esperas y esperas y no hay avances . que haces con el dolor por el que pasa tu alma y como aceptar que acabo???

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