La pérdida del poder

Hay gente que quiere ser otro y muchas veces juega a serlo; desperdician así su vida en una carrera sin final ni finalidad.
Hay otros que creen que son otro y lo viven como tal; están en exilio de su identidad.

Una y otra son de hecho lo que nos ocurre a la casi totalidad de las personas.
Estamos imbuidos en uno o varios personajes, nuestro Yo Vivido, que no suele estar sincronizado con el Yo Esencial.
Y es “normal” que así suceda, puesto que este Yo Auténtico es una realidad por completo inaccesible a través de nuestros sentidos. No podemos verlo, oírlo, tocarlo, nada… simplemente es lo que somos, una esencia ajena a este mundo y sin embargo por completo en este mundo.

A pesar de esta imposibilidad de conocerlo, igualmente podemos formar nuestro Yo Vivido a su imagen y semejanza, que se logra al llevar una vida ética/espiritual.
Básicamente, construyendo SHALOM en pensamiento, palabra y actos; lo que se logra actuando siempre para dentro y fuera con bondad y justicia.
Por supuesto que están los Siete Mandamientos de las Naciones para cada uno de los gentiles del mundo, así como los 613 mandamientos para el pueblo judío. Pero si no los conociéramos y/o no los atendiéramos, tendríamos el código de conducta ético inscrito en nuestra NESHAMÁ que nos lleva por la senda de la construcción de SHALOM. Siempre y cuando nos avengamos a recorrerlo y no que desvariemos en las reacciones del EGO y en las automatizaciones que provienen del Sistema de Creencias.
A mayor dependencia del EGO y del Sistema de Creencias, mayor discordancia entre el Yo Vivido y el Yo Esencial.
Esta divergencia produce todo tipo de malestares, físicos, ecológicos, emocionales, mentales, sociales; es origen de multitud de enfermedades y tragedias.
Y, por triste que parezca, la sociedad está armada para llevarnos hacia la enfermedad, que vivamos en divergencia y conflicto innecesario, en lugar de alentarnos a tomar conciencia de la NESHAMÁ y dedicarnos a la construcción activa y consciente del SHALOM. La sociedad enferma, porque está formada por elementos enfermos. Aunque no haya malicia ni premeditación engañosa, el virus está contenido en nosotros y se replica con facilidad. Religiones, partidos políticos, medios de comunicación, entre otros están sostenidos en el EGO y buscan expandir su dominio, por tanto, laboran en contra del primado de la NESHAMÁ.

Estamos encerrados en celditas mentales y ni nos damos cuenta de ello.
Sometidos a mayores limitaciones que las que nos corresponden.
Desesperados por la libertad, pero temerosos de ella.
Sedientos de aplauso y aprobación, que nos confirme en nuestros personajes, que nos hagan valer en el Yo Vivido, y odiamos aquello que nos marca lo lejano que estamos del Yo Esencial. Por ello, cada vez que nos reforzamos en el Yo Vivido en discordancia con el Yo Esencial, estamos provocando mayor necesidad de aprobación, más nos enfermamos, menos poder estamos ejerciendo.
Nos agotamos, nos estresamos, estamos entregados a la derrota aunque la sintamos como el éxito y el aplauso tan espléndido.

En lugar de revelar nuestra LUZ, de abocarnos a la construcción de SHALOM.
Es que, el camino del constructor de SHALOM parece que no tiene buen marketing.

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Opiniones y respuestas

  1. Delallel (255) ‍‍12/02/18 - 28 Shevat 5778 {Link}
    Pero Moré y cuando uno ve cosas que son buenas en otros, las imita o en lo posible las reproduce, sin la intención de ser el otro, pero sí, luego de un proceso de pensamiento o meditación al ver que es una buena conducta, saludable o que puede ayudar a superarse. ya no es uno queriendo ser otro, supongo
    ¿o sigue siendo lo mismo pero esta vez estoy dejando a raya al EGO?

    ¿Entonces al actuar como padre, trabajador de una empresa, músico, matemático, deportista, Etc. estoy haciendo lo que Ud menciona como "normal" en el tercer parrafo ?

    Gracias Moré. Cariños
    1

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