Lo que no tomó Koraj

«Y tomó Koraj [Coré] hijo de Itzhar [Izjar], hijo de Kehat [Cohat], hijo de Leví; y Datán y Abiram, hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, hijos de Rubén.
Y se levantaron contra Moshé [Moisés], junto con 250 hombres de los Hijos de Israel, dirigentes de la congregación, nombrados de la asamblea y hombres de renombre.
Ellos se juntaron contra Moshé [Moisés] y contra Aarón, y les dijeron: -¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y el Eterno está en medio de ellos. ¿Por qué, pues, os enaltecéis vosotros sobre la asamblea del Eterno?»
(Bemidbar / Números 16:1-3)

Vaikaj Koraj
¿Qué agarró Koraj?

Veamos algunas hipótesis, que pueden ser contradictorias entre sí o complementarias.
Si alguna de ellas te sirve para explorar tu existencia y mejorarla, ¡qué bueno que así sea!
Porque la idea ahora no es conocer exactamente lo sucedido, sino el mensaje que nos hace crecer.
Recurrimos a midrashim, exégetas, enseñanzas de maestros varios y un poco a la imaginación. Queda en ti, si lo deseas, descubrir el origen de lo que ahora presentaremos.

Entonces, ¿qué fue lo que tomó Koraj?

  • El cuerpo del difunto, quien fuera muerto de acuerdo a la ley por transgredir el Shabat, según encontramos el relato en Bemidbar / Números 15:32-36.
    Vinculó este caso con uno ocurrido anteriormente (Vaikrá / Levítico 24:10-17), el del hijo de la mujer israelita que blasfemó y también fuera ajusticiado de similar manera.
    Esto no venía en el vacío, pues el campamento estaba exhausto, angustiado, desconfiado, revoltoso por varios hechos que fueron narrados en la Torá en semanas anteriores. Las muertes se sucedían, así como las tragedias. Lo que hubiera sido un rápido acceso a la tierra prometida se transformó en un desesperanzado trajinar por el desierto, sin poder entrar a la tierra.

    Todo esto fue tomado como demostración de la incapacidad de Moshé para gobernarlos y de la ineptitud de Aarón para ministrarlos como Sumo Sacerdote. Por lo cual, él debería hacerse cargo de dirigirlos políticamente en tanto que otros se harían cargo de las cuestiones sacerdotales; podría ser un sumo sacerdote por tribu, o los primogénitos, o los primogénitos de la tribu de Reubén o cualquier otra propuesta que contentara a sus seguidores.

    Así pues, tomó un cadáver de un sujeto ajusticiado como pretexto para inflamar los ánimos ya caldeados de la gente y llevar así a una revolución que él esperaba le beneficiaría.

  • Los tzitzit , que están prescritos justo en los párrafos previos al relato de su aventura revoltosa.
    Hizo que sus seguidores se vistieran de color tejelet, ese que debía llevar uno de los hilos de los tzitzit. Entonces preguntó públicamente a Moshé si teniendo toda la ropa de color tejelet igualmente debían poner un hilo de ese color en los cuatro bordes de la vestimenta.
    Esta pregunta en apariencia ingenua, incitaría al descontento y la revolución, pues era una presentación capciosa que estaba diseñada para agredir a Moshé cualquiera fuera su respuesta.
    Explico rápidamente.
    Si Moshé decía que precisaba un hilo añadido de ese color, entonces Koraj se burlaría diciendo: “qué tonta la regla, ¿si toda la ropa del color no es suficiente, cómo hará que lo sea un pequeño hilo agregado? ¡Eso es una tontería inventada por Moshé!”.
    Si Moshé respondía que no era necesario, entonces Koraj podría argumentar: “cada uno de los israelitas es santo, ¿para qué precisamos a Aarón que actúe en las cosas de la santidad? ¡Es un privilegio de cada uno del pueblo y no solo del hermano de Moshé! Esto demuestra que es un acomodado del poder y no un elegido por Dios”.

    Entonces, tomando en sus manos los tzitzit los empleó como una trampa como Moshé y Aarón; pervirtiendo así un sagrado mandamiento y llevando a sus seguidores a la blasfemia y otros pecados.
     

  • Su linaje para reclamar posición de preferencia.
    Él puso bien en claro de quién era hijo y por tanto cuáles eran los derechos que se merecía.
    Por lo cual, él debía haber sido distinguido con un cargo de mayor relevancia y no ser sometido al “escarnio” (así lo presentaría él, no yo) de ser un levita más del montón.
    Es por esto que la Torá lo presenta mencionando padre y antepasados, pues es el argumento que empleó para sentirse menospreciado por Moshé y pretender ser honrado con cargos y títulos, los cuales él sentía le correspondían.
  • A sí mismo.
    Él era un hombre astuto, carismático, apreciado, multimillonario, alguien con poder y sabiduría.
    Por lo cual pretendía ser siempre el líder, aquel a quien los demás deben seguir y obedecer.
    No importaba si Dios había elegido a otros para los cargos, él se encargaría de poner las cosas en su debido orden: aquel que él creía que debía ser.
    Porque para Koraj el centro del universo era Koraj.
  • Las quejas sumadas y amplificadas que soportaron hasta entonces.
    Haciendo gala de su astucia y capacidad para manipular, como buen populista decía lo que su público quería escuchar. Por un lado gritaba a los cuatro vientos que todos eran santos en la comunidad y ninguno debía estar por encima de otros, pero al mismo tiempo murmuraba para sí y su círculo interno sus apetencias por ser el gobernante y ocupar el lugar del rey en reemplazo de su primo Moshé.
    Con experiencia de político avispado recorría las tiendas y hogares, hablaba con la gente su propio idioma, alzaba bebes y los besaba para las cámaras, prometía hasta los sueños más infantiles, sembrando la esperanza junto a la revuelta en contra del orden establecido por Dios.
    Se hacía eco de las quejas, apuntaba los reclamos, aseguraba que las cosas cambiarían y que cada uno obtendría aquello que deseaba.
    La esperanza mágica de todo pastor religioso y político de fuste estaba bien entrenada en Koraj.
    Eso tomó para desperdigar por doquier, promesas, ilusiones, la utopía de poder sin limitaciones.
  • La dirigencia de un grupo desconforme y ansioso de mayor poder y prestigio.
    Pero no se quedaba solamente engatusando a Juan Pueblo, también usaba sus artes de fascinador entre los poderosos, entre los dirigentes. Formó una patota de muchachos de la élite, quienes estaban motivados por sus anhelos aderezados por las promesas de parte de Koraj.
    Koraj por sí solo no se atrevió a plantar batalla contra Moshé y Aarón, pero acompañado por la pandilla de encumbrados, entonces se envalentonó.
    Eso tomó consigo, el valor que confiere ser parte de un grupete.
  • Nada, no tomó nada de nada.
    Esa es la triste consecuencia de sus acciones. Por eso la Torá no dice lo que agarró, porque en definitiva su prepotencia lo llevó a perder todo lo que podía haber tenido.
    Era rico, más que los jeques árabes actuales. Era inteligente, más que muchos nobeles de nuestra era. Tenía un cargo de importancia en el sistema de Israel. Pertenecía a una excelente estirpe. Pudo vislumbrar que de él saldría gente tan encumbrada y primordial como el profeta Shemuel, varios años más adelante. Tenía respeto y admiración. Tenía todo y más. Pero quería ese poquito que no tenía, quería ese honor que le faltaba alcanzar.
    Por eso se quedó sin tomar nada.
    Vaikaj espacio vacío Koraj.
    ¿Entiendes el dolor que significa esta ausencia de palabras?
  • Es la manifestación afanosa de su ratzón lekabel, que en el idioma cabalístico representa el deseo del EGO, cuando se ubica fuera de su rol y domina a la persona.
    Egoísmo en lugar de altruismo.
    El quería recibir, para sí y solamente para sí.
    Como seres creados está en nuestra naturaleza ser receptores, pues dependemos de innumerables factores que nos mantienen con vida.
    Está bien que lo sepamos y admitamos. Y está mucho mejor que no nos quedemos solo con eso, sino que aprovechemos lo que obtenemos para nutrirnos y crecer, pero también para compartir y hacer bondad con otros. Esto sería lekabel al menat lehashpía, es decir, recibir para influir positivamente sobre otros.
    Pero, cuando el EGO se perturba, entonces se convierte en un hoyo que succiona y no devuelve. Quiere y quiere y quiere. Nada lo sacia. Finalmente, esto termina siendo lo que es: un vacío doloroso.
    Por esto la Torá se encarga de dejar en claro que Koraj estaba movido por su Vaikaj, por su conducta de obtener para sí.
    Como consecuencia, todo lo que había recibido lo perdió; bajó con vida al abismo de tierra, señal de que de tanto buscar el materialismo se convirtió en un ser material despoblado (metafóricamente) de NESHAMÁ.

Bien, hasta aquí.
Será un placer escuchar tus comentarios, porque hasta ahora has recibido de mi parte, ¿ya has compartido de lo tuyo?

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Opiniones y respuestas

  1. Shaul Ben Abraham (1356) ‍‍7/07/16 - 1 Tamuz 5776 {Link}
    Pienso que tomo sus antepasados como si ellos fueran garantía de su virtud y capacidad de liderazgo, por eso lo siguiente en el pasaje es su genealogía y luego se dice que
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