En nuestra parashá se establece con irrevocable claridad:
"No os haréis Ãdolos, ni imágenes, ni os levantaréis piedras rituales, ni pondréis en vuestra tierra piedras esculpidas para postraros ante ellas; porque Yo soy el Eterno, vuestro Elokim."
(Vaikrá / LevÃtico 26:1)
El Eterno en Su Torá expresa, una y otra vez, un rotundo NO a la idolatrÃa.
Un NO inmenso a cualquier objeto, acto, palabra o pensamiento que esté dirigido hacia el elogio, apoyo o reconocimiento de la idolatrÃa.
Nosotros podrÃamos dar motivos y razones para esta terminante negación, sin embargo, Dios ha sido muy claro: "NO a la idolatrÃa, porque Yo soy Dios".
Sin peros, sin mediatintas, sin filosofÃas, sin excusas, ni atajos o mitos.
NO es NO, porque Dios es Dios.
Por lo tanto, aceptar la idolatrÃa, aunque sea en un 0,0001% es negar a Dios.
Pero, ¿qué es la idolatrÃa?
Te daré ahora una breve definición, pero te pido que investigues a profundidad en SERJUDIO.COM, pues encontrarás mucha más información.
IdolatrÃa es aceptar como deidad a seres u objetos (ej.: maestros, imágenes, astros, fenómenos climáticos, ángeles, profetas, etc.).
También es idolatrÃa querer plasmar a Dios en una forma que no es acorde con lo que la Torá ha trasmitido (ej. de idolatrÃa: Dios como hombre de carne y hueso, Dios como uno de varios dioses, Dios mortal, Dios que miente o yerra, Dios que repudia la Torá o sus preceptos, etc.).
Como puedes comprender, va más allá de adorar estatuas o arrodillarse delante de Ãconos, que es lo que en principio surge como idea de idolatrÃa. La idolatrÃa es una forma de activismo (voluntario o no) en contra de la soberanÃa del Eterno sobre Su creación (sea que se arrodille la persona ante una imagen o no).
Aquel que adora cualquier cosa (o ser) como deidad, en lugar o además de Dios, está indicando que Dios no es EL Dios de la Revelación en SinaÃ, pues Dios ha afirmado categóricamente "Yo soy Uno, no hay otro aparte de MÃ":
"Asà ha dicho el Eterno, Rey de Israel, y su Redentor, el Eterno de los Ejércitos: ‘Yo soy el primero y Yo soy el último, y fuera de Mà no hay Elokim"
(Ieshaiá / IsaÃas 44:6)
Decir algo diferente, como por ejemplo que un ser humano es un dios (o parte de Dios), o que "Dios se hizo hombre", o el sol, o una estatua, o lo que sea es un dios (o parte de Dios), es lisa y llanamente afirmar que Dios es mentiroso y que lo que Él ha dicho es falso. (Porque Él declaró que es Uno y Único, pero resulta que si hay otros; entonces Dios estarÃa mintiendo).
Si esto fuera asÃ, si el Creador, el Dios que se reveló en Sinaà delante de todo el pueblo de Israel fuera mentiroso, entonces, ¿en qué podrÃamos confiar?
Nada tendrÃa sentido, no habrÃa orden, ni justicia, ni misericordia, ni verdad. Cada cual serÃa el amo absoluto de sus acciones y nadie tendrÃa derecho a reclamar justicia o misericordia.
El universo serÃa un caos dispuesto para que al más astuto o perverso o fuerte se aproveche y triunfe.
¡A esto lleva la idolatrÃa!
Por esta razón cuando estudias historia te encuentras que allà donde hubo idolatrÃa, también hubo inmoralidad. Haz un breve repaso de tus lecciones escolares, piensa por ejemplo en Roma y la depravación de todo tipo que llenaba cada resquicio de su poderosa cultura.
Ahora piensa en los descendientes del imperio romano, en aquellos que mantienen sus raÃces idolátricas vivas pero las ocultan debajo del disfraz de "monoteÃsmo" (como los falsos-judÃos mesiánicos, por ejemplo, entre otros que profesan similares doctrinas pero con nombres diferentes). Piensa en ellos y sus actos, públicos o privados, y no te sorprenderás al encontrar corrupción (sexual, comercial, familiar, gubernamental, etc.) en todos los planos que componen sus instituciones.
Para peor, no contentos con vivir en una constante estafa, se consideran santos y fieles a Dios, cuando en verdad están en activa oposición al Padre y en franca rebeldÃa contra lo que es bueno.
Muchos incautos siguen a los lÃderes de la perdición, pues no han aprendido en sus hogares los buenos principios que nutren el espÃritu y quitan el error de la vida.
Muchos, la mayorÃa, están en pos de la idolatrÃa "honestamente", sin ánimo de rebelión, sin deseos perversos por contradecir al Padre, sin deseo de vivir en corrupción.
Pero, por no esforzarse por estudiar de los verdaderos maestros y aceptar sus palabras, se convierten en ciegas ovejas que van a la perdición detrás de sus pastores, de los maestros de la mentira, que son lobos feroces y rapaces disfrazados como "buenos pastores". Por no acatar las correcciones que los verdaderos maestros les brindan, muchos se transforman en cómplices de los lobos feroces. Entonces se aferran con tesón a su error, se vuelven fanáticos de su idolatrÃa disfrazada de piedad, se hacen acérrimos enemigos de los "defensores de la Torá" y fanáticos promotores de la estafa en la que viven. Se ciegan activamente a reconocer cualquier falsedad en su "religión" y presionan, maldicen, excomulgan, eliminan a aquellos que han despertado a la Luz y se han dado cuenta de la verdad. Son ovejas guerreras detrás de sus lÃderes insensibles y despiadados, y no saben (o no quieren saber) que con esa forma de vida descarriada están ganando perdición en Este Mundo y en el Venidero.
Destilan rencor, difunden mentiras, actúan desagradecidamente, confunden, reprochan, juran en falso… en fin… van copiando el escabroso modelo que sus lÃderes de la perdición les van inculcando…
Sus vidas se llenan de oscuridad y de temor a la Luz, y viven angustiados con estrechez de ánimo y mental.
La corrupción ha triunfado nuevamente pues se ha infiltrado por la puerta abierta por la idolatrÃa1…
Recuerda, Dios dijo NO a la idolatrÃa.
Y NO es NO2.
Cuando le cierras cualquier rendija a la idolatrÃa, preservas tu vida del mal.
Te resumo lo que hemos visto hasta ahora:
IdolatrÃa = Falsedad = Inmoralidad = Muerte
Al saber esta fórmula puedes comprender el mensaje que el inspirado salmista nos da en este pasaje:
"No alaban al Eterno los muertos, ni cuantos descienden al silencio."
(Tehilim / Salmos 115:17)
Los "muertos" son los que no alaban al Eterno.
Los idólatras alaban a falsas deidades y por eso no alaban al Eterno (y lo insultan), por tanto están como muertos espiritualmente.
¿Quieres estar muerto en vida?
Deja de alabar al Eterno3, entonces tu corazón seguirá palpitando, seguirás en el mundo, pero tu espÃritu estará marchito.
¿Cómo atenta contra Dios la adhesión a cualquier falso dios?
Realmente, Dios no es afectado en nada, tanto si creemos en Él como si no. A Él no le añade ni quita si actuamos movidos por ganas irracionales o falsas doctrinas en lugar de ser fieles a Él.
Debe estar bien claro esto: si pecamos o erramos no estamos dañando en lo más mÃnimo a Dios, ni restándoLe poder. Si actuamos correctamente, si cumplimos con los mandamientos tampoco le estamos dando nada.
Todo lo que Él nos ordenó es para nuestro beneficio, sea el personal o el colectivo.
Te resumo entonces:
Dios => Verdad => Justicia y Misericordia => Vida
En conclusión.
El idolatra es culpable de engaño, pues se adhiere a lo falso aunque dice que predica lo verdadero.
Está del lado de los que destruyen el mundo, aunque sinceramente crea que está haciendo el bien.
En palabras del Eterno a través del profeta:
"Por tanto, asà ha dicho el Señor Elokim, porque habéis hablado insignificancia y habéis visto mentira; por eso, he aquà Yo estoy contra vosotros, dice el Señor Elokim. Mi mano estará contra los profetas que ven insignificancia y adivinan mentira…"
(Iejezkel / Ezequiel 13:8-9)
Para triunfar sobre la idolatrÃa, sobre el mal, ¿qué debes hacer?
Presta atención:
"Solamente el amor domina al temor"
(Zohar, Shemot 216a)
Ama la corrección, ama la Torá, dedÃcate con empeño a cumplir con aquellos mandamientos que están a tu alcance, se siervo del Eterno y no un opositor.
Presta atención a los verdaderos maestros judÃos, que te traen palabras de Torá (Escrita u Oral) y que no recurren a artificios ni a efectos escénicos para trasmitir su claro mensaje. Atiende a los maestros que con sencillez y directamente te orientan por las Sendas de la Vida. Apártate de los que buscan hacerte sentir culpa por todo, reniega de las doctrinas que son como trajes hechos a medida de sus difusores.
Apártate del mal y haz el bien:
"Escoge la vida para que vivas, tú y tus descendientes, amando al Eterno tu Elokim, escuchando Su voz y siéndoLe fiel. Porque Él es tu vida y la prolongación de tus dÃas"
(Devarim / Deuteronomio 30:19-20)
Este mensaje de fidelidad al Eterno lo vivió con intensidad Avraham hace alrededor de 3800.
Nosotros sus descendientes, los judÃos, aprendimos a desechar la idolatrÃa definitivamente hace alrededor de 2500 años.
Desde entonces cometemos errores, como humanos que somos, pero tenemos conciencia clara para no volver a caer en el infecto pozo de la idolatrÃa nuevamente.
Sin embargo, muchos hermanos judÃos están naciendo y creciendo sin una verdadera educación judÃa, por tanto aunque su espÃritu puro se mantiene inquebrantable con el Eterno, están en riesgo de ser contaminados por las bajezas que esta sociedad ofrece con facilidad: religiones, sectas, mesianismos, pornografÃa, infidelidad, desprecio por la vida, engaños, etc.
Es nuestro deber fortalecernos en nuestro conocimiento de Torá y en el cumplimiento de los preceptos, para de esa manera no solamente vivir, sino posibilitar que el hermano, el prójimo tenga algún punto de referencia estable que lo lleve al reencuentro con su verdadera identidad.
De manera tal de hacer verdad este pasaje de la parashá Bejukotai:
"Si andáis según Mis estatutos y guardáis Mis mandamientos, poniéndolos por obra,… Yo pondré Mi morada entre vosotros, y Mi alma no os abominará. Andaré entre vosotros y seré vuestro Elokim, y vosotros seréis Mi pueblo."
(Vaikrá / LevÃtico 26:3-12)
¡Te deseo a ti y los tuyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
¡CuÃdense y gocen de lo permitido para qué sepamos construir shalom!
Notas:
1- Lo contrario también es cierto, que la idolatrÃa entre a la vida por la puerta abierta por la corrupción.
De esta manera se puede entender el siguiente pasaje:
"CaÃn se enfureció mucho, y decayó su semblante.
Entonces el Eterno dijo a CaÃn: -¿Por qué te has enfurecido? ¿Por qué ha decaÃdo tu semblante?
Si te enmiendas, ¿no serás enaltecido? Pero si no te enmiendas, yacerá el pecado a la puerta. Y hacia ti será su deseo. Pero, tú lo puedes dominar."
(Bereshit / Génesis 4:5-7)
2- Muchas buenas personas están esclavizadas por la idolatrÃa.
Sin dudas que actúan con bien hacia el prójimo y tienen conductas dignas de elogio.
Pero esto NO ES GRACIAS a la idolatrÃa que profesan, ¡SINO A PESAR DE ELLA!
Si estuvieran libres de las doctrinas "religiosas" que son de perdición, tendrÃan muchÃsima más fuerza y bendición las buenas obras que ejecutan.
Por otra parte, al estar en el mismo bando de los que destruyen en el nombre de la idolatrÃa, con sus buenas obras no solamente están haciendo el bien, sino acarreando confusión y dando ánimos a los perversos para que se mantengan en sus perversiones.
Es un tema largo, que con la ayuda del Eterno desarrollaremos en otro momento.
Pero lo que debe quedar claro ahora es lo siguiente: si profesas alguna religión (por tanto no eres judÃo ni eres noájida, que son los fieles a los preceptos que Dios te ha dado), aunque estés actuando bien, tu espÃritu está marchito. Y no es justo que padezcas de espÃritu mustio. La cura a esta enfermedad espiritual está en tus manos: rompe los lazos que te atan a la religión, y si eres gentil vive fielmente de acuerdo a los preceptos para los noájidas, y si eres judÃo, ve y aprende Torá y vive según los preceptos que en ella se dictan.
3- Se alaba al Eterno de palabra y especialmente con actos (que NO son aplausos, levantar las manos, ademanes, etc.). Los actos de alabanza son llevar a cabo de los mandamientos que Él te ha dado para cumplir.
Esa es la mejor de las alabanzas, tal como se nos ha enseñado:
"¿Se complace tanto el Eterno en los holocaustos y en los sacrificios como en que la palabra del Eterno sea obedecida? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención es mejor que el sebo de los carneros."
(1 Shemuel / I Samuel 15:22)
Moré Yehuda Ribco