Parasha Bereshit 5761

Todo cuenta

"Cuando Cainán tenía 70 años, engendró a Mahalaleel."
(Bereshit / Génesis 5 :12)

Este pasuk es similar a otras decenas de versículos que parecen no tener ninguna finalidad, ninguna importancia. Bien se podría argumentar: ‘¿Quién es este Cainán, y a quién le importa su edad al engendrar, o si engendró o no, etc?’
No faltan los muy "atentos" que basándose en versículos (aparentemente banales) como éste afirman que la Torá es una patraña, nada que ver con el Libro del Eterno, ni con mensajes superiores.
Los que así piensan, incurren en un craso error.
¿Por qué?
Pues, porque este pasuk, por ejemplo, es tan valioso como el que dice: "…amarás a tu prójimo…".
¿Cómo puede ser?
Sencillamente, porque ambos son expresión de la Voluntad de Dios, de Su Deseo de que sean constituyentes de la Torá.
Y, por si lo anterior no fuera más que suficiente, debemos reconocer que si el Libro que se supone trata de Dios y su relación con su Obra, se dedica a estos personajes y sus edades, ¿no será para que aprendamos que cada persona es valiosa y que cada momento es el indicado para comenzar a crecer? ¿Que siempre estamos a tiempo y con chance de formar parte nosotros también de la Torá -Vida?

Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

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Profundizando esta semana:

  1. ¿Se puede compatibilizar la Torá con la Ciencia en el aspecto de la Creación?

  2. ¿Por qué el relato de la creación del humano difiere en el segundo capítulo de la referida en el primero?

Respuestas para la semana anterior:

  1. Cielo y Tierra
  2. Porque se espera nuestro retorno al sendero del Bien; y porque con esa palabra comienza la haftará.

Destellos de la parashá


La Torá nos quiere enseñar desde su inicio que este Mundo es el mejor lugar para vivir, y que "este" tiempo es el oportuno para crecer.
¿De dónde se deduce esto?
Pues, porque hay un Creador, que por medio de la Sabiduría (Justicia y Misericordia) creó el Universo. Asentó las bases, dictó las reglas, impuso una finalidad y un sentido.
Y todo esto nos lleva a concluir que, dado que nuestro Olam -Universo- es obra de Dios, y nada hubo antes de su creación, ni nada existe si no es porque el Eterno así lo dispone, entonces, cada cosa y circunstancia -absolutamente todas- tiene su valor único, es sólo cuestión de saber hallarlo o reconocerlo.

La obra de Creación se desarrolló paulatina y ordenadamente, partiendo de lo más elemental hasta lo más complejo, trabajo que finalizó H’ en seis días -los días son alusión a lapsos de tiempo, no a días de 24 horas.

De manera similar, es el ser humano, "la corona de la Creación", el que debe preservar este Mundo, ser socio del Eterno en su constante desarrollo, y ser el intérprete de los sentidos trascendentes que yacen esperando a ser des-cubiertos.
Una de las maneras es a través de asemejarnos al Eterno, y eso sólo lo podemos conseguir obrando tal como Él lo hace. Otro modo es gozar del Shabbat, puerta de acceso a una realidad superior, un trozo de Paraíso en cada semana.

Sin embargo, la Torá se encarga también de advertirnos que el Gan Edén –"Paraíso"- se consigue y mantiene con esfuerzo y dedicación constante, y que si nos abandonamos a la pereza o la rutina o la equivocación, estamos arriesgando la oportunidad de llegar a desarrollar todo el potencial que tenemos en nosotros.

http://serjudio.com/dnoam/bereshit61.htm

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