Parashat Noaj 5767

Shabbat: Jeshvan 6, 5767; 28/10/06

Un comentario de la Parashá  Noaj (Bereshit 6:9 – 11:32)

¿La unión hace la fuerza?

Conozco personas que repiten proverbios, lemas, dichos, frases, versículos, eslóganes y otras palabras más o menos inspiradas que son ajenas, de otros.

Y las repiten, usan y abusan de ellas.
Incluso se fanatizan y predican con apasionamiento verdades, falsedades, realidades o mitos que siempre han nacido en la mente genial o banal de otra persona (o entidad).

Es popular el dicho aquel que reza: "La unión hace la fuerza".
¿Cuántas veces lo hemos empleado?
Y sinceramente, si lo analizamos un momento, ¿qué tenemos para contrariarlo?
¿Acaso no es verdad que una hojita sola es fácilmente rompible, pero cuando se alía con el resto de las hojas de un libro, éste se convierte en un macizo oponente?
Sin dudas, tiene visos de verdad este dicho.
Incluso, te añado que tiene un precedente en un proverbio del Tanaj, el que reza:

"un cordel triple no se rompe tan pronto"
(Kohelet / Predicador 4:12)

 

Empero, nuestra parashá nos demuestra que no hay dichos populares que sean 100% correctos, y que se apliquen en el 100% de los casos.

En nuestra parashá se nos testimonia que:

"Toda la tierra tenía un solo idioma y las mismas palabras."
(Bereshit / Génesis 11:1)

 

Esta hegemonía mundial estaba acompañada por un gran miedo a fracasar y a desparecer del mapa, tal como había acontecido con la generación del Diluvio.
Entonces, todos unidos decideron reventar el orden universal, destituir a Dios, poner en Su lugar a un falso dios (humano, hijo de madre virgen y de un dios luminoso, crucificado y resucitado, cordero de dios, etc.) llamado Nimrod.
Todos juntos, con mucha fuerza y totalmente unificados detrás de esa perversa ideología de perdición estaban dispuestos al sacrificio para alcanzar sus fatales ideales.
Huyendo del fracaso, esquivando el anonimato, evadiendo la perdición, uniéndose para aborrecer a Dios y Sus justos, lo único que alcanzaron fue el más rotundo fracaso, el más vacío anonimato, la más honda perdición, la total dispersión y separación.
El hecho cierto es que la unión física no hace la fuerza, ni siquiera la unidad de ideas compartidas,
sino que la verdadera fuerza se encuentra cuando nos unimos para buscar al Eterno.
Cuando el grupo de fieles al Eterno se compromete con decisión para seguir Sus mandamientos, para dar vida a Su Palabra de Vida.
Solamente entonces la unión es completa y lleva a la fuerza verdadera. No la fuerza del huracán, ni del terremoto, ni de la devastación, ni de las masas acaloradas detrás de un líder carismático. Sino la fuerza intensa del espíritu, que convierte en un león al más escuálido de los gatos, que eleva a las alturas celestiales al más pesado de los cuerpos materiales.

En resumen, "La unión NO hace la fuerza, sino la unidad detrás del Eterno".
En palabras del salmista:

"¡He aquí, cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía!"
(Tehilim / Salmos 133:1)

No solamente que habiten juntos, sino que estén en armonía, y ésta solamente se alcanza realmente cuando prevalece la Torá con sus mitzvot.

¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
¡Qué sepamos construir shalom!

Moré Yehuda Ribco

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