Pesaj judío pero para celebrar por todos

Pesaj es una fiesta 100% judía.
Fuimos nosotros los esclavos por muchas décadas, fuimos nosotros los que sufrimos todo tipo de traiciones y torturas, fueron nuestros niños los que eran lanzados con desprecio y violencia al voraz mar, fue nuestra sangre la que se derramó sobre los ladrillos que nuestras manos castigadas elaboraban y colocaban, fueron nuestras las lágrimas que inundaban Egipto, fue nuestro silencio el que nos atormentó durante innumerables pesadillas, y fueron nuestras esperanzas de salvación las que nos mantuvo.
Fuimos nosotros y no otros.
Hasta que, cuando la cosa ya no nada para más y por respeto a la promesa dada a nuestros patriarcas el Eterno nos salvó, rescató, redimió y sacó del infierno de Egipto.
Él nos quitó de la opresión para acarrearnos a la Tierra de Promisión, para que el pueblo y la tierra estuvieran en armonía.
Fue por nuestra resistencia pasiva, paciente hasta el sufrimiento y por Su Misericordia, de acuerdo a Su Voluntad, que los hijos de Israel no perecieron la muerte física y la espiritual en el horno de fundición egipcio.
En el proceso de la salida se da el nacimiento de Israel como pueblo/nación, lo que hasta entonces era solamente una masa de personas, clanes y tribus unificados por su origen, sostenidos por su convicción de que el futuro tendría una mejor respuesta a sus inquietudes.
Es una fiesta nuestra, por completo y sin dudas judía.

Aunque mucho tiempo después, desde dentro y fuera se haya intentado usurpar (entre otras cosas) Pesaj, al injertar creencias paganas y construir mitos de dioses que nacían de vírgenes y morían por los pecados de otros en Pesaj, todo ello para menoscabar (entre otras cosas) la identidad judía y la santidad de la humanidad.
Sin embargo, Pesaj sigue existiendo en su belleza original, aunque se le hayan sumado rituales y costumbres, el lazo poderoso que nos mantiene unidos no lo han podido quebrar en modo alguno.

¿Y para el noájida, qué queda?
Obviamente que el noájida no festeja su libertad de Egipto en esta fecha.
Sin embargo, tiene mucho para celebrar y está bueno hacerlo, pero cuidando muchísimo de no hacerlo a la manera judía para no confundirse ni confundir a otros.
Motivos para que el noájida celebre, y si es en familia y con amigos mucho mejor, en Pesaj:

  1. Los judíos, sus socios en la construcción de un mundo consciente de Dios y atento a Sus mandatos, fueron liberado. ¿Cómo no estar alegre cuando nuestros amigos reciben tamaño regalo?
  2. Si los judíos no hubieran salido, 50 días después en Sinaí no habría Dios promulgado nuevamente y de manera solemne los Siete Mandamientos Universales, en paralelo a la entrega de la Torá de Dios a los judíos.
  3. Sin el sacrificio y entrega de infinidad de judíos, el legado noájico hubiera sido olvidado, puesto que han sido los judíos los que mantuvieron encendida la antorcha ajena y con gran dedicación la han logrado volver a pasar a sus verdaderos portadores: los gentiles conscientes de su identidad.
  4. La tarea redentora del Eterno fue un hecho que no admitía negación, pues en sus días toda la humanidad supo de los milagros que Él había operado para favorecer a los judíos. Esto impulsaba el acercamiento de los gentiles a su propia identidad, a través de conocer que los judíos representaban a Dios en la tierra.
  5. La energía liberado de Pesaj existe desde la Creación, mucho antes de que acontecieran los sucesos en Egipto, y se difunde a todas las criaturas en estas fechas. No fue casualidad cuando fue la liberación de los hebreos, puesto que el universo estaba orquestado para que en ese tiempo sucediera. En cada generación es por el inicio de la primavera en el Norte que rebosa a plenitud la fuerza de libertad de ataduras, de todo tipo. Así pues, tiene este tiempo una significación que es para toda la humanidad, aunque el para los judíos cobra un sentido especialmente particular.
  6. Las enseñanzas espirituales/éticas de Pesaj tienen profunda implicancia para toda persona que aspira llevar una vida espiritual/ética.
  7. En el fondo, todo lo creado es uno con el Eterno; por tanto, si el corazón está festejando, el cuerpo también tiene motivos para alegrarse sanamente.
  8. Todos pasamos por circunstancias de esclavitud, tener noción de ello y conciencia de que podemos encontrar canales para la libertad es un mensaje que debe difundirse y hacer real.

Bien, estos son algunos de los motivos para que también los gentiles festejen, a su manera, la festividad de Pesaj y con especial énfasis la primera de sus noches (este año, 2018, el viernes 30/3).
Por ello aliento a mis queridos amigos noájidas a encontrarse, festejar, contarse historias de liberación (no bazofia religiosa), a cantar, a comer, estar bien juntos, a disfrutar de lo permitido.
Si quieren comer matzá, como es deber de los judíos esa noche, háganlo pero (repito) sin confundirse ni confundir.
Aprendan significados verdaderos de la matzá (no bazofia religiosa y/o supersticiosa) para fortalecer su noble tarea constante de construir SHALOM.
Vamos a festejar el tiempo de la libertad y a ponernos en campaña para que allí donde estemos esclavos, haya libertad.

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