Categoría: Opiniones e ideas

  • Explicaciones que no explican

    Explicaciones que no explican

    Para muchos en estos tiempos, pareciera que las cosas debieran poseer algún elemento místico, mágico, de supuesta “espiritualidad” (que en verdad no es más que sentimentalismo), para considerar que son dignos de valor y respeto.
    Pareciera como si una cuestión tradicional no contara en sí misma por el mero hecho de ser, precisamente, parte de una cadena de transmisión que se pierde en los tiempos.
    O, si el razonamiento claro y límpido no bastara para confirmar su adecuada condición.
    ¡No! Se exige misterio, alguna pátina metafísica, lo que sea que nos deje como niños ante un conocimiento nunca experimentado y sin forma de comprenderlo.

    Entonces, por ejemplo, la jalá redonda que algunos suelen comer para Rosh haShaná, en verdad es una llave milagrosa para desear y obtener un “año redondo”. ¿Qué quieren decir con eso los que lo dicen? Pues, me parece que no lo tienen muy en claro y apelan a explicaciones bizantinas para darle alguna coherencia. El hecho es que si el pan a la mesa del año nuevo “judío” (en verdad, de la humanidad) no es redondo, algo malo y catastrófico podría ocurrir.

    Otro ejemplo, si uno adquiere (a pesadísimo precio) el libro del Zohar, aunque no lo sepa leer, ni lo entienda, ni conozca nada de lo que trata, ya es suficiente para abrir portones místicos de prosperidad, éxito, salud, bienestar, etc. Si uno lo deposita debajo de la almohada al ir a dormir, cosas maravillosas se revelarán en sueños. Si se repiten dos o tres frases, se espantan daños astrales y se evita que “el maligno” se instale en el hogar o lugar de trabajo. De poco o nada sirve demostrar que el autor fue un oscuro rabino del siglo XIII, o quizás algunas porciones fueran de una eminencia más antigua. Ni vale demostrar que luminarias del conocimiento sagrado lo han obviado, rechazado o desconocían su existencia y para nada lo precisaban. ¡No! Desde que se instaló la histeria por el Zohar (apellidado “santo”, cosa extraña), y algunos vivillos comerciales lucran con ello, entonces todo tiene que pasar, obligatoriamente, por su rasero, y ser decriptado con sus vericuetos lingüísticos.

    O con el querido sonido del Shofar, que pronto escucharemos en Rosh haShaná como parte de lo establecido.
    Sabemos que es un instrumento musical primitivo, probablemente de los más antiguos.
    Sabemos, además, que era empleado para comunicarse a la distancia, empleando para ello códigos preestablecidos socialmente, así como otros particulares que se acordaban dentro del grupo de referencia.
    Podemos saberlo, pero igualmente no faltará el que insista con dotarlo de poderes mágicos, más allá de cualquier cuestión establecida por la tradición y amparada en la inteligencia.
    Entonces, no da lo mismo escuchar el toque del shofar a través de un sistema de audio súper exquisito, que escucharlo en vivo. No por cuestiones halájicas, o de peso tradicional, o para no cambiar el ritual milenario innecesariamente, sino que se apela a variables metafísicas. Por ejemplo, que el sonido en vivo manipula el flujo de energías espirituales y restablece equilibrios energéticos de manera misteriosa, cosa que no pasaría si el sonido surge de bocinas o parlantes, por más alta fidelidad que se tenga.
    Puede ser que en el plano emocional de la persona el valor del toque en vivo sea diferente al que brota de parlantes, seguramente que sí. Pero, imponer explicaciones esotéricas allí donde solamente hay emociones, conduce a la oscuridad, no a la estabilidad.
    Aquello de confundir al “satán” con los bramidos del shofar, casi 100% evidente, que es lenguaje metafórico, una manera pintoresca y anticuada de llamar a la reflexión, de enmendar la conducta, de combatir al EGO para que prevalezca el amor. O, a riesgo de ser “hereje”, podría ser la manera que tenían los sabios antiguos de explicar su mundo, con las herramientas que tenían a mano, con el conocimiento precario de ciencias con el que daban sentido a su mundo. Así, el sonido del shofar realmente despertaba la conciencia, porque en el mundo de la tradición era la alerta que fue establecida a tal fin. Si a eso le decían “confundir al satán”, no por ello debemos considerar que hay una entidad inmaterial dando tumbos por el resoplar de un cuerno. ¿O sí?

    Veamos al maestro qué nos dice:

    “Aunque hacer sonar el shofar en Rosh haShaná es un decreto Divino, podemos, sin embargo, distinguir un propósito en ello.
    Es como si nos estuviera diciendo: ¡Durmientes, despertad de vuestro sueño; vosotros que dormitáis, salid de vuestro letargo; reflexionad sobre vuestras acciones, retornad y recordad a vuestro Creador!
    Aquellos que olvidan la verdad con el paso del tiempo y quienes desperdician sus años persiguiendo vanidad y tonterías carentes de valor y que no brindan salvación, ¡fijaos en vuestras almas! ¡Mejorad vuestras acciones! Que cada uno de vosotros abandone su mal camino y pensamiento que no conducen al bien.”
    (Rambam, Hiljot Teshuvá 3).

    Fiel a su sentido y sabiduría, el príncipe de los maestros no revolotea en torno a ideas misteriosas y que atrapan en cadenas de emotividad. Claro, lógico, seguro, apegado a la Torá en su pureza, entiende al shofar como un instrumento que produce un ruido estridente y característico, que en la memoria colectiva del judaísmo se asocia al despertar de la conciencia, al esfuerzo por mejorar la conducta para andar el camino de la teshuvá, o del retorno.

    El eminente Saadiá Gaón nos enseño diez símbolos del toque del shofar en estas fechas, ninguna de ellas relacionadas a magia o bailoteos místicos. Todos ellos apuntando al perfeccionamiento de la conducta, al despertar de la conciencia.

    Entonces, ¿qué lleva a que tanta gente busque el halo misterioso, lo extraño y sobrenatural en las cosas de la tradición (y fuera de ella)?
    ¿Acaso las reglas y costumbres solamente tienen sentido si caen en las sombras de lo místico?
    ¿Qué poder opera desde las sombras para darle relevancia a lo irracional por encima de lo racional?

    Pues, pareciera que esto no es suficiente:

    • La idea de ser sacudido de la modorra de la rutina diaria, para entreabrir los ojos y hacer una pausa por un momento para centrarse en las cosas que realmente nos importan, reflexionar sobre lo que estamos haciendo con nuestras vidas y comprometernos con el camino que es mejor tomar.
    • Darse cuenta de que la vida es corta, impredecible, y en gran parte fuera de nuestro control, y que estamos saltando de temor en temor, de falla en desesperación, cuando tenemos un rayito de fortaleza e integridad a nuestro alcance. El cual es nuestro verdadero poder, que nos conecta con El Poder. Sí, sin malabarismos místicos, sin travesuras supersticiosas, sin desbarrancarse en brazos de la irracionalidad, pero con profundísimo sentido espiritual.
    • La noción de que tenemos ciertos sentimientos y experiencias que son imposibles de expresar plenamente con las palabras, y que de una manera extraña sentimos que podemos darles cuerpo a través del primitivo y profundo sonido del Shofar.
    • El estar conectados a la tradición, con elementos simples, que eran cotidianos en el pasado, con su propia simbología y significado, que probablemente han variado con el paso de las generaciones, pero nos sigue uniendo con nuestros padres, con nuestros contemporáneos y nuestros descendientes.

    Con todo esto, con lo expresado por Saadia Gaón y Maimónides y otros insígnes sabios, parece que no valiera nada. Porque se anhela ese contenido intoxicante, mágico, que arrebata el pensamiento para endurecerlo detrás de mitos, en posturas fingidas, en lemas repetidos, en la vanidad con ropajes de santidad.

    Creo que es tiempo de reflexionar y dar un paso para librarnos de esas cadenas, romper un poco la celdita mental que nos retiene, para despojarnos del EGO y avanzar por la senda de la LUZ.
    ¿Podrías tomarlo como compromiso para este año universal que está por iniciar?
    Espero que sí.
    Shaná Tová uMetucá.

  • ¿Buscadores de verdad?

    ¿Buscadores de verdad?

    Muchos nos presentamos como “buscadores de la verdad”, gente que tiene un cierto compromiso con ese altísimo valor.
    Sin embargo, a la hora de los hechos, podemos comprobar que nos quedamos en prejuicios, en cómodas celditas mentales, dentro de la caja que conocemos y nos resulta confortable al mismo tiempo que asfixiante (quizás de esto último no seamos conscientes). Repetimos lemas ya memorizados, explicamos con las soluciones aprendidas, manejamos las herramientas con las que estamos acostumbrados a manipular. ¿O es que nos tomamos el esfuerzo, tiempo, ingenio, energía para preguntar y repreguntar? ¿Nos atrevemos a renegar de nuestras frases prefabricadas para crear nuevas y apropiadas? ¿Somos capaces de admitir que estábamos en un error y empecinados en sostenerlo?
    ¿Queremos la verdad o queremos tener razón?

    Con dificultad admitimos y nos apropiamos de un punto de vista divergente, a lo sumo podemos ser (o parecer) “tolerantes”  (siempre y cuando dejemos en claro que no se nos está ganando en ninguna pulseada verbal/intelectual).
    Lo más frecuente será hacer malabarismos y piruetas para demostrar que lo que pensamos/creemos es correcto, que es el otro el que anda a los tumbos en la oscuridad. Porque reconocer el error, o la ignorancia, es demostrar que somos débiles, que estamos a merced del otro.

    Es cuestión de ser sinceros y tratar de evaluar nuestra conducta con imparcialidad, para comprobar que tan ajustados a la búsqueda de la verdad estamos siendo, o qué tanto estamos peleando para sostener una careta de poder.

    Hay gente que se dedica a estudiar y conocer, como especie hemos alcanzado un gran nivel de comprensión de ciertos fenómenos y leyes naturales, pero lo cierto es que sabemos poco, estamos sumamente limitados en varios aspectos.
    Solamente date cuenta de la infinita cantidad de seres minúsculos que nos rodean, que nos colonizan; de las millones de células que están activando en este mismo momento en tu ser; de los incontables fenómenos físico/químicos de todo tipo que están ocurriendo en cada instante. Somos un átomo dentro de compleja e inacabable red de redes que nos involucra en la multidimensionalidad. Pero, nos creemos con poder para dominar los elementos, los seres y hasta a la propia Deidad. Esa fantasía de poder nos lleva a creer que tenemos razón en todo, que nuestro deseo es suficiente para convertirlo en realidad, que si repetimos las frases mágicas con que nos adiestran nuestros gurúes tendremos el acceso a secretos de maravillosa y fantástica autoridad. Murmurar un salmo traerá sanación, otro dinero, otro más felicidad matrimonial; y si no es un salmo, puede ser al usar una sortija, o encender un cirio, o sacrificar un animal, o tener fe en determinada entidad, o… lo que sea que nos hace creernos con poder sobrenatural.

    ¡Cuán diferente con observar el mundo y maravillarnos con él, y agradecer a Quien lo creó y sustenta! Con humildad, con respeto, con confianza, con admiración.
    Entender que hay un inimaginable poder que no nos pertenece mientras admitimos nuestra impotencia así como nuestra limitada capacidad. Es precisamente ESA capacidad la que tenemos para hacer nuestra parte, ejercer nuestro real poder. Así podremos encendernos en regocijo, plenitud, amor, solidaridad, potencia, sentido, propósito, dignos de ser amados y valorados.

    Entonces, no tendremos necesidad de actuar personajes, ni de llamarnos “buscadores de verdad”, porque seremos reales y adherentes a la verdad (en la medida que podamos alcanzarla).

  • Preg. 5880 – ¿El Eterno regula las condiciones del planeta?

    Apreciado Moré: querría saber su opinión ante la sorprendente estabilidad que hay en la Tierra del porcentaje de gases atmosféricos,la salinidad y alcalinidad de los océanos,procesos químicos y biológicos que favorecen con total exactitud otros procesos imprescindibles para la vida…si puede ser que el Eterno,en su inmensa bondad,regula las condiciones del planeta o creó unas condiciones de autorregulación.Los científicos no saben como o porqué ocurren.Gracias por atenderme.
    Iván P. L. de Ayala,38 años,Funcionario del Estado Tarragona (España)

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  • Haz la luz

    Presta atención:

    "En principio creó Elokim los cielos con la tierra.
    (2) Y la tierra estaba informe y desordenada, y había tinieblas sobre la faz del abismo, y el soplo de Elokim se deslizaba sobre la faz de las aguas.
    (3) Dijo Elokim: ‘Sea la luz’, y fue la luz.
    (4) Elokim vio que la luz es buena, y separó Elokim la luz de las tinieblas.
    (5) Elokim llamó a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y fue la mañana, día uno."
    (Bereshit / Génesis 1:1-5)

    Había oscuridad, caos, confusión, tinieblas, desorden, abismos, el mundo de la impotencia en términos de los humanos, el pan que alimento al EGO (Ietzer haRá, tendencia a lo negativo)
    Allí surcó la palabra que trajo la luz.
    La luz que era buena, que sirvió para establecer un antes y un después.
    Gracias a la palabra que hizo la luz, donde había EREV (penumbras, noche, confusión, mezcolanza) apareció el BOKER (mañana, claridad, discernimiento).

    Sí, la palabra.
    La que establece orden, armoniza, tiende puentes, comunica auténticamente, la que es constructora de Shalom.
    No el barullo, ni la palabrería, ni la jerigonza, ni la cháchara, que son instrumentos del EGO para sostener el reino de la oscuridad.
    Tampoco esa pesada voz que nos habla muda en nuestro interior con acusaciones, desconfianza, falta de poder, culpas, abandono, flaccidez, debilidad, vulnerabilidad; o que nos hace creer todopoderosos, tocados por una varita mágica, insustituibles, carentes de error, pero no deja de ser una fantasía que tapa la amarga realidad de nuestra inoperancia e impotencia.

    Nuestra mente puede estar bullendo con datos desordenados, sensaciones que no fluyen, dudas sin plantear, prejuicios, temores, emociones estancadas, creencias no analizadas para doblegarlas, ideas atrapadas, vergüenzas inconcebibles pero presentes, angustias, sentimiento de culpa, palabras que están escondidas o encerradas, que nos mantienen prisioneros de celditas endebles pero que sentimos como poderosas e inquebrantables.

    Palabras que están silenciadas, reprimidas, esclavizadas al EGO, y que al no encontrar expresión no corren la oscuridad ni dan paso a esa luz que da vida.
    Nos quedamos encerrados, en soledad, como abandonados, sintiendo que nadie nos comprende y que nadie pasa por lo que nosotros.
    Nos sentimos en esa situación de impotencia que parece no tener punto final ni manera de ser superada.

    ¿Qué pasaría si te adueñaras de tu voz y materializarás palabras de Shalom?
    No precisas estar por completo seguro, ni afirmado en tus ideas, con esbozar tu mundo interior a través de la Comunicación Auténtica (CA) sería suficiente (en un principio).

    Recuerda:

    1. Sé claro, preciso, concreto.
    2. Sé respetuoso y no admitas que te falten el respeto.
    3. Sé auténtico.
    4. No supongas, pregunta.

    Es un camino diferente, mejor, saludable, al que impone el EGO con sus llantos, gritos, pataleos y desconexiones de la realidad (con todos sus derivados).
    Porque, con el EGO se mantiene o intensifica la confusión, el caos, el dolor, el miedo, la impotencia. En tanto, con el hablar a través de la CA hay luz, e incluso una pequeñita llamita permite hacer multitud de refacciones al daño de la oscuridad.

    A veces te darás cuenta que si lo sacas fuera, con CA, lo que en tu interior aparecía como un monstruo terrible e imbatible en realidad suena a hueco, cuco de cuento, algo irrisorio, falto de sentido, sin ningún dominio sobre ti.

    En ocasiones advertirás que no provoca esos efectos devastadores que tanto temías.

    Otras, encontrarás que no es del agrado del otro, que reaccionará como quiera/pueda; tú sabes que no tienes el control sobre el otro y sus reacciones, pero si es necesario y correcto decir lo que tenías guardado, no debería permanecer silenciado, y asumir las consecuencias con saludable responsabilidad. Sí, seguramente que las desavenencias son parte de la relación humana, ¿y qué?

    Otras, comprenderás que hay gente en sintonía contigo, que armonizan, que tienes entendimiento y no lo creías antes de usar la CA.

    Entonces, ¿a cuánto estás de hacer la luz?

    ——

    En estos momentos amargos para la nación judía, en donde el Estado de Israel está siendo atacado desde diversos frentes, con agresiones de todo tipo tales como cohetes lanzados constantemente sobre poblaciones civiles, secuestro de jovencitos, asesinato de indefensos, mentiras difundidas por los medios masivos de desinformación, protestas incoherentes ante embajadas, violación de sinagogas, etc., es una buena oportunidad para que aportes de tu parte en la construcción de Shalom a través de la palabra.
    Infórmate, aprende, comprende, no te dejes conducir por los ejecutores del caos, no quedes en silencio, comparte la verdad, brinda datos, desbarata mentiras, confronta a los embaucadores con hechos ciertos, haz tú la diferencia siendo hacedor de luz.

  • Preg. 5873 – El mundial de fútbol y la espiritualidad

    ¿Qué consideran que se puede aprender -positivo y negativo- de un Mundial de Fútbol? Una pregunta para que todos participemos
    Shaúl Ben Abrahan Avinu, 35, antropólogo, Popayán, Colombia

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  • Preg. 5865 – ¿por que Dios permitió el Holocausto?

    Buen día Moré, esta pregunta me la han hecho y no tengo respuesta, ¿por qué el Eterno permitió ésta atrocidad contra su pueblo?
    Ernesto Jean Pierre U. 32 médico Arequipa Perú

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  • Una de esas frases…

    Alguien publicó hace un rato esto en su FB:

    NO PODEMOS CAMBIAR EL PASADO… SOLO PODEMOS APRENDER DE NUESTROS ERRORES, EVALUAR NUESTRO PRESENTE Y ORAR PARA QUE NUESTRO FUTURO SE ACERQUE A LO SOÑADO.

    ¿Estás de acuerdo?
    ¿Cambiarías algo? ¿Qué?
    ¿Agregarías algo? ¿Qué?
    ¿Quitarías algo? ¿Qué?
    ¿Podrías decir una idea similar, o perfeccionada, en siete palabras exactamente?

    Sé analítico, reflexivo, intenso, sensible, amplio, profundo, drástico, espiritual (¡que no religioso!), por favor.

    Gracias.

  • Preg. 5859 – En el judaísmo se cree reencarnacion

    Preg. 5859 – En el judaísmo se cree reencarnacion

    Quisiera saber cual es realmente la creencia en el judaísmo si es que se cree en la reencarnación, como he leído en algunos artículos de cabala. si es posible me puedan explicar por favor y si tiene sustento en el Tanak
    carmen valdivia 58, oficinista santiago chile

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  • Resp. 5851 – Ying Yang a los ojos del Judaismo y Noajismo

    Shalom.

    Mi duda es algo breve y relativamente sencilla:

    ¿Está está idea filosofica oriental de acuerdo a como el Creador mantiene un orden en el universo? ¿Está de acuerdo a los principales preceptos de la Torah?

    Basicamente el Yin Yang se explica asi:
    «El yin y yang son dos conceptos del taoísmo, que exponen la dualidad de todo lo existente en el universo. Describe las dos fuerzas fundamentales opuestas y complementarias, que se encuentran en todas las cosas.» Según Wikipedia.
    Aly Maldonado, 18 años, Estudiante, Sonora, Mexico

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  • Tus derechos según el código espiritual

    Tomemos en consideración la representación cabalística conocida como “etz jaim” (de acuerdo al Sefer Ietzirá y según las enseñanzas del Arizal), con sus diez (once) sefirot relacionadas entre sí y el flujo energético que se irradia por todo el sistema.
    Usemos esta conceptualización para aprender un poco acerca de los derechos que te asisten como ser humano, así como algunos de los límites y deberes correspondientes.

    Comencemos por la base.

    Tienes derecho a tener y a disfrutar de tus posesiones.
    Si te enfocas en demasía en acumular bienes materiales, tu vida se reduce a un pasaje limitado, porque todo lo que tienes deja de ser tuyo antes o después.
    ¡Ni siquiera lo que eres como cuerpo te llevas contigo al final del viaje terrenal!
    Por ello, trabaja para conseguir lo que necesitas y deseas, goza de lo permitido, aprovecha los momentos agradables, aprende de los momentos de caída, no dejes el placer lícito pero tampoco permitas que se convierte en el objetivo de tu vida, o la médula de tu existencia.
    Estas capacitado para ser amo en tu reino, a obrar, a generar el cambio positivo que respeta la presencia y existencia de otros.

    Tienes derecho a sentir y compartir lo que sientes.
    Los sentimientos son parte esencial de nuestra vivencia. No es positivo negarlos, ni sumergirlos entre racionalizaciones, siente y reconoce lo que sientes.
    Cuando el sentimiento es negativo, admite que está ahí, no lo rechaces, acéptalo, pero no te encadenes a ello. Que fluya, que pase como lo que es: una sombra de ave volando veloz.
    ¡Que nadie te exija anular tus sentimientos!
    Tienes derecho a ellos, pero ten presente que no eres esos sentimientos, ni ellos necesariamente son verdaderos.
    Permite que el motor emocional mueva tu maquinaria, movilice tu vida, pero no te pegues a ningún sentimiento o emoción. Son el motor, no el barco, ni el timón y mucho menos el capitán que decide los caminos a seguir.
    Y, tu derecho no se reduce a sentir y saberlo, sino también a que otros te escuchen con respeto y admitan que eso es lo que sientes. No por ello deberán aceptar que tus sentimientos son manifestación de verdades reveladas, u órdenes para que ellos cumplan, ni siquiera deberán compartir tu sentir. Pero sí admitir que eso es lo que estás sintiendo en este momento y que quieres compartirlo sin que por ello seas avergonzado o desplazado.

    Tienes derecho a dar y a recibir.
    El ser vivo está en un constante intercambio con el ecosistema, con otros seres vivos, con elementos físicos, con la red espiritual, con el Eterno.
    El dar y el recibir, factores que sustentan nuestra existencia.
    Habrá gente que te exija y demande para que seas una fuente constante en el dar: que des dinero, que des tiempo, que des atención, que des trabajo, que des tus bienes, que des tus ideas, que des y des y des. Te reclaman si no lo haces. Son como parásitos insaciables que te van succionando la vida, y te sientes en compromiso y obligación de irte desgastando para tratar de contentar a esa presencia tóxica. ¡Tienes derecho a poner límites, a negarte,  a no someterte, a ser libre!
    Estarán los otros que te ubicarán en una posición de víctima, de receptor continuo, de impotente, y así te esclavizarán, te convertirán en un ser humillado que pareciera no tiene capacidad para ser independiente, para crecer, para buscar su propio sustento. Te obligan a ser una sombra que vergonzosamente reciben limosnas, que no son más que cadenas que te aprisionan y no te permiten ser en plenitud. ¡Tienes derecho a recibir ayuda, cuando la precisas, pero también a negarte a permanecer en un estado de ineficacia que solamente espera la manutención y la aprobación externa!

    Tienes derecho a amar y ser amado.
    La neshamá, esencia espiritual o Yo Verdadero, se expresa en el idioma del amor, de la unidad, de la no discriminación negativa. Estamos creados por amor y para el amor. No es ésta una visión romántica de nuestra creación y presencia, sino el motivo fundamental que llevó a que fuéramos creados.
    Que no te hagan creer que no eres digno de ser amado, ni tienes condición para amar.
    De manera natural el hombre es un ser de amor, pero, el EGO y sus construcciones sociales van obstaculizando esta realidad.
    El amor no es un sentimiento, NO ES un sentimiento. El amor es una acción concreta por lo amado, que lo favorece y no humilla, sin esperar nada a cambio. Es decir, no es un trueque ni una negociación más o menos encubierta. Tampoco es un delirio pasional, o embotar el entendimiento detrás del deseo y las mentiras del EGO. El amor es la realización de obras de bien para beneficiar al amado.

    Tienes derecho a la justicia, a límites y que sean mantenidos con respeto.
    La bondad sin límites lastima a quien la expresa y a quien la recibe.
    Todo en el universo humano está limitado y debe limitarse. Bordes establecidos con justicia, con valoración.
    Cuando los límites se quiebran, es necesario restablecer el equilibrio roto por medio de acciones correctivas que no sean nocivas.
    Un mundo sin justicia, es el caos y la destrucción.

    Tienes derecho a saber y crear.
    La sabiduría, a cada cual según su nivel y capacidad, es una necesidad que debe ser suplida.
    Es uno de los poderes fundamentales de los cuales el hombre no debe ser privado.
    Pero, la repetición de lemas, la memorización mecánica, el atiborrarse de datos, no es suficiente. Se precisa que la persona ponga su maquinaria creativa en funcionamiento, que revele nuevas perspectivas, que colabore en el desarrollo del conocimiento, que encuentre modos de evidenciar lo que ya es sabido. Sin creatividad humana, no hay ninguna forma de avance. Ni siquiera poseyendo la facultad profética activada, puesto que la función imaginativa permite proyectar la profecía y convertirla en información comprensible y provechosa para los receptores.
    Por supuesto que cuando el límite se quebranta, y la creatividad pasa a ser motivo de desprecio de lo ordenado, o se usa la inteligencia para el mal, o como fábrica de excusas para mantener el imperio del EGO, entonces algo no está bien y debe ser corregido. Al igual que la sabiduría cuando se derrama sobre un recipiente no apto, o cuyo contenedor podría perjudicarse o dañar a otros con el conocimiento tomado.
    Por ello, el valor supremo de la verdad.

    Tienes derecho a saber que tienes una conexión con el Padre y disfrutar de ella.
    Cada ser humano está creado a imagen y semejanza, espirituales, del Eterno.
    Nuestra neshamá está de continuo conectada a la gran red espiritual, que sin límites de tiempo-espacio, unifica a todas las neshamot y conocimientos.
    Cada neshamá, dependiendo si es de la raíz gentil o de la raíz judía, tiene su propio set de mandamientos ordenados por el Eterno para permitirle ejercer su liderazgo y llevar la existencia plena que todos merecemos.
    Si sabes de tu conexión, de tu santidad interna, de tu lazo con el Padre, harás lo posible para llevar una vida acorde a ella. No te enrollarás en religiones, ni buscarás rituales innecesarios, ni te disfrazarás de lo que no eres, sino que sabiéndote hijo y príncipe, tu conducta será la que corresponde a un hijo y príncipe.

    Todos estos derechos por supuesto que hablan del derecho a la identidad, a la libertad, al disfrute, al respeto de la individualidad, etc.

  • Preg. 5830 – nombres?

    Porque le dan tanta importancia a los nombres? 
    En verdad creen que sea de suma importancia?
    Saul Torres

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  • Preg. 5829 – Dios Creo otras personas ademas de Adan y Eva?

    Algunos comentaristas de las Escrituras opinan que Dios en el principio, además de Adan y Eva creo otras personas. Yo no encuentro confirmación en la Biblia. +
    Cual es v/opinión?
    Ricardo Jorge Aide, 63 años, empleado, Rosario, Argentina

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