Para ser poderoso

El antiguo Israel contaba con figuras de autoridad que representaban diferentes aspectos de nuestro naturaleza multidimensional (física, emocional, social, mental y espiritual).

Profeta: quien difunde el mensaje ético/espiritual, de acuerdo a la Divina Voluntad. Tiene acceso a cada lugar, incluso a la sala del Trono, porque es emisario del Eterno y portador de Su Verdad. Y sin embargo, se lo evitaba, se lo perseguía, se lo rechazaba, se lo negaba. Porque su mensaje puede resultar muy duro, que confronta a la persona con un ideal ético que no se vende al mejor postor ni se corrompe detrás de excusas y justificaciones.

Sacerdote: aquel que se dedica de oficio y por herencia a las cuestiones rituales, del Templo. Su ambiente de trabajo es el de la santidad, comprendida como dedicación a lo del Eterno y más concretamente como lo que conecta con la vida. Podemos encontrar que todos, o casi, los procedimientos ceremoniales tienen un gran componente  emocional, y sirven para equilibrar las emociones y adecuarlos para una vida socialmente compartida. Suele ser el poder menos proclive al cambio, atado a tradiciones, encajonado por reglas estrictas de comportamiento. Por su origen, por su función, es que depende de lo material y no tiene mucho margen para la innovación.

Sabio: miembro del Senado y/o Corte, encargado de legislar y juzgar, que debe actuar dentro de un marco de normas establecido anteriormente. Ese marco puede ser perfeccionado, adecuado a las circunstancias cambiantes del entorno y la sociedad, pero siempre de acuerdo a las propias normas ya pautadas para realizarlo. A diferencia del profeta que es escogido por Dios, y del sacerdote que es por linaje, el sabio encuentra en su propio desarrollo y cualidades su estatus.

Rey: el encargado de administrar el país, juzgar más allá de las atribuciones del Senado/Corte, atento a las necesidades de su pueblo. Los tres funcionarios anteriormente citados participaban de manera habitual asesorándolo, pero en última instancia era él quien debía hacerse cargo de las cuestiones cotidianas y mantener el estado en paz.

Levita: encargado de asistir a los sacerdotes en las actividades del Templo, pero también maestros de Torá (escrita), sus difusores y esclarecedores básicos, quienes estaban en contacto más constante y directo con el pueblo, al cual guiaban y educaban de acuerdo a la Enseñanza Divina.

¿Cómo estas figuras sirven para simbolizar tu propia estructura multidimensional?
¿Qué podrías aprender de ello para mejorar tu existencia?
¿Te habías dado cuenta de esto antes de esta enseñanza?

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