Resp. 3487 – De conversión

Hola mi nombre es Maria Salazar, tengo 24 años, soy Católica no practicante y vivo en Ecuador.
Hace un par de semanas conocí a un chico judío de Lima, a quien conocí por medio de mi mejor amiga quien también es judía, durante algún tiempo yo estaba interesada en este nuevo mundo del Judaísmo debido a mi amistad con ella.
En Ecuador la comunidad Judía es muy pequeña por lo que nunca antes había conocido a un chico judío.
Y por lo que siento no conozco mucho sobre el tema.
La cuestión ahora es que investigando encontré esta pagina la cual me parece muy interesante y decidí animarme para hacerles unas peguntas.

1- Me preocupa mucho el tema de que para los judíos no es lo mismo nacer judío a convertirse, siento que las personas que se convierten son un poco menospreciadas en la Comunidad?

2- El hecho de que alguien por herencia sea Católico pero que no sea practicante tiene alguna importancia al momento que alguien decida convertirse?

3- Si decidiera convertirme pero obviamente mi familia seguiría siendo católica podría pasar con ellos las Fiestas Católicas, como Navidad?

4- Hace unos días converse con un chico que esta estudiando para ser Rabino, quien me dijo algo que me llego mucho y me hizo pensar. Me pregunto si yo me convertiría en Judía por mi novio o porque yo quiero hacerlo. En ese momento no pude responder su pregunta porque es claro que antes aunque me interesaba saber sobre el tema era simplemente por cultura general y por compartir con mí amiga. Pero ahora es diferente si estoy pensando en pasar el resto de mi vida con mi novio y hablando del tema, por supuesto quiere que sus hijos sean judíos.

5- Mi pregunta es que diferencia hay si lo hago porque quiero o porque quiero compartir ese aspecto de la vida de alguien a quien amo?

Gracias por su ayuda,
Saludos, Atentamente,

Maria Salazar A.
Asesora Soluciones Empresariales

Shalom,
“¡Bendito el que viene en el nombre del Eterno!” (Tehilim / Salmos 118:26).
Bienvenida y gracias por enviarnos su interesante misiva.

Le respondo y comento en su orden:

1- De acuerdo a la normativa judía no se debe disrcriminar al converso por su origen. Es una actitud absolutamente detestable y prohibida siquiera recordarle al converso su pasado de error.
Al momento de la conversión, el converso ha nacido nuevamente, ha adquirido una nueva identidad, como hijo/a del primer patriarca hebreo, Avraham.
Es judío, sin “peros”.
Pero, como usted sabe los judíos también somos personas, por lo que hay algunos que son prejuiciosos, otros que son ofensivos, otros que no saben ubicarse; en fin, fallas propias del ser humano.
Así pues, si el converso se tropieza con gente poco cultivada, esto no debe ser motivo para señalar adversamente al judaísmo o a los judíos en general. Sino que debe ser ocasión para crecer a pesar de los obstáculos.

2- El origen no determina la conversión, sino la sinceridad de la voluntad de llevar una vida judía, acorde a los mandamientos que el Eterno ha encomendado a Israel, y tal como legislan los Sabios.
Haya sido en el pasado budista, ateo, católico, protestante, bahai, etc. no hace al fondo de la cuestión; lo que si es fundamental es la fidelidad y la sinceridad a la hora de adoptar el compromiso de vivir bajo la Luz de la Torá y los preceptos judaicos.

3- No.
Podrá festejar cumpleaños, aniversarios, fechas nacionales, cualquier otro acontecimiento penoso o de algarabía que no implique NADA de religiones ajenas.

4- El único motivo válido para la conversión al judaísmo, es el deseo de servir a Dios a la manera que los judíos lo deben hacer.
No se toman en cuenta sentimentalismos, relaciones de parentesco, amistades, pasiones, anhelos filosóficos, etc.
Lo único que cuenta es: ¿cuánto es capaz de comprometerse a vivir como los judíos deben vivir, sin esperar recibir ningún beneficio (material o espiritual) a cambio?

5- La diferencia es básica.
Si uno se convierte porque quiere servir a Dios tal como los judíos lo han de hacer, entonces está cumpliendo el requisito indispensable para convertirse.
Si se convierte para obtener algún beneficio, ¿qué pasará el día que se acabe ese beneficio, o la esperanza de recibirlo?
He conocido personalmente muchas personas que se convirtieron al judaísmo para casarse, y luego, con el casi probable divorcio, ¿dónde quedó esa “conversión”?

Debe comprender que la conversión al judaísmo es un asunto muy delicado, que hace a un profundo cambio de la identidad espiritual y a un estilo de vida radicalmente diferente al habitual en la vida de un gentil.

Si le quedan dudas pertinentes, hágalas llegar.

Iebarejejá H’ – Dios te bendiga, y que sepamos construir Shalom.

Moré Yehuda Ribco

 

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