¿Dónde hay un lugar para mí?

Está en la parashá: "Reúne luego a toda la congregación a la entrada del tabernáculo de reunión…" (Vaikrá / Levítico 8:3)

Una vez el Baal Shem Tov se detuvo en la entrada de un Beit Kneset (Casa de Oración), y permaneció en la puerta, sin ingresar.
"No puedo entrar" -dijo. "Esta casa está llena de enseñanzas y de oraciones desde el suelo, y de pared a pared. ¿Dónde hay un lugar para mí?"
Ninguno de sus acompañantes comprendía sus palabras, ¿qué estaba diciendo el maestro? ¿Acaso en la espaciosa sala no había un lugar para él? ¿Qué intentaba enseñar con eso de que "la casa estaba llena de oraciones"?
Al ver que aquellas personas lo miraban atónitos, agregó: "Las palabras de aquellos que enseñan y rezan sólo desde sus labios y bocas y no desde sus corazones, no se elevan hasta Dios, ni llegan al corazón de quien las oye. Son pesadas como el plomo, duras como piedra y vacías como un abismo. Por eso es que en este shil (Beit Kneset) no hay lugar para que yo pueda estar, pues, el recinto está lleno de palabras salidas de los labios y nada más."

(Versión libre basada en un relato jasídico de Martin Buber)

Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

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Destellos de la parashá

Sidrá 25ª de la Torá; 2ª del sefer Vaikrá.

Entre pesukim 6:1 y 8:36. Haftará en Irmiá 7:21-8:3; 9:22,23. (La lectura de la Haftará se cambia por la de Shabbat Hagadol)

Esta parashá continúa con el tema central del libro Vaikrá, las ofrendas (korbanot) y leyes para ser aplicadas por Aarón haCohen (el sacerdote) y sus descendientes los cohanim.
Interesante es hacer notar que la palabra que da nombre a la parashá, tzav, que puede ser traducida como "ordena", es de la misma raíz lingüística que mitzvá, mandamiento o precepto dictado por Dios en su Torá (o por lo jajamim en su oportunidad).
Pero, de la misma raíz podemos hallar otras dos voces: tzevet (o tzavta) y tzavat.
Las dos primeras significan: equipo, tripulación, equipo integrado para una tarea, o sociedad.
En tanto que la segunda es: unir, pegar, ligar, adherirse.
De lo que podemos aprender que una de los beneficios que se obtienen por el cumplimiento de las mitzvot es el de formar sociedades unidas, ligadas; grupos que aprenden a respetar al otro y sus divergencias (y semejanzas) para alcanzar un objetivo en común.
Muy oportuno para considerarlo siempre, y mucho más en la víspera de la celebración de nuestra Libertad (Pesaj). Porque una de las maneras de luchar por la libertad es el respeto por el otro, el considerar el valor intrínseco de las personas (aunque no nos agraden, o especialmente por esto), y el aprender a que la libertad no es un regalo, sino una conquista que sólo se puede alcanzar acompañado por otros.

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