Eres un foco de LUZ, siempre conectado a la Fuente de toda LUZ.
Pero, a veces parpadeas y nos dejas en penumbras.
¿Qué tal si descubres tu Yo Esencial y encaminas tu Yo Vivido a reflejarlo?
Ese es uno de los secretos milagros de PURIM.
Eres un foco de LUZ, siempre conectado a la Fuente de toda LUZ.
Pero, a veces parpadeas y nos dejas en penumbras.
¿Qué tal si descubres tu Yo Esencial y encaminas tu Yo Vivido a reflejarlo?
Ese es uno de los secretos milagros de PURIM.
En este mundo somos limitados, aunque nuestro núcleo esté unido al infinito.
En la realidad de las limitaciones, estamos a merced de los acontecimientos, la impotencia es una constante, mayor o menor.
Por ello, ¡qué mejor que estar feliz ahora, sin por ello arriesgar tontamente la oportunidad del futuro!
Y, si las circunstancias no lo habilitan, al menos no permitas que la amargura triunfe, espera la luz del pronto amanecer.
Es imprescindible la relectura, con una vez no alcanza.
Regresar al párrafo, a la frase, a la palabra, a cada signo y silencio; revolverlo, revisitarlo, analizarlo desde otra perspectiva.
Repetir, pero en cada iteración agregar más entendimiento, para que no sea solamente memoria mecánica y falta de sentido, sino verdadero aprendizaje, que implica modificación.
Volver para plasmar en el recuerdo, pero mejor aún para dotarlo de real existencia.
Generar lazos entre las neuronas y reforzarlos; y cuando sea necesario, extirpar la creencia errónea, desaprender, repasar convirtiendo la oscuridad en trazos de luz.
Y, llegado el momento, enseñarlo, con destreza, con calidad, con amabilidad, con incentivo al esfuerzo.
Y, si viene al caso, aplicarlo, porque la teoría sin las raíces prácticas no tiene gran firmeza.
No permitas que el EGO te domine, no te doblegues ante el miedo que fabrica.
No dejes que las fantasías de impotencia te retengan en agotamiento.
No des a tu ilusión de control crónico lugar para que te perturbe y trastorne.
Todo eso es parte del juego del EGO que te mantiene encerrado en tu celdita mental.
Expresa tu parecer, siempre usando la Comunicación Auténtica.
Si crees que dirás algo equivocado, ¡no te preocupes! Siempre y cuando sea dentro del marco de la Comunicación Auténtica, el equívoco es una de las posibilidades. El error es parte de la experiencia, si lo integras en tu proceso de perfeccionamiento.
Recuerda que lo importante es crecer construyendo SHALOM.
Te sientes desbordado por tus sentimientos. Hay miedo. Hay imágenes confusas y aterradoras. Hay creencias y angustias que perturban tu tranquilidad.
Esos pensamientos y sensaciones te atacan de improviso, o incluso te avisan (ya hasta puede que sean persistentes, como moscas molestas que no se fastidian y se van), pero no tienes manera de defenderte.
Te sientes mal, cansado, agobiado, impotente.
A veces, quizás demasiado a menudo, reaccionas de manera agresiva, hacia los otros o hacia ti mismo. Incluso con esa agresión pasiva, con la cual permites que te pisoteen y no atinas a hacer algo provechoso en tu beneficio,
o quizás hasta pareciera que buscaras que te castigaran,
o directamente, te das cuenta que eres tú quien se está boicoteando y llevando a situaciones miserables.
Estás demasiado enfocado en lo que te genera impotencia, revoloteando en remolinos incesantes alrededor de ello.
Como si mascar y seguir mascando el malestar fuera un ingrediente mágico para resolverlo.
Por ahí no tienes noción de lo que te está generando este estado, o tal vez ya lo tienes identificado; pero sea así o asá, el desasosiego persiste.
Probablemente intentaste alguna solución, como plegarias, pactos con deidades, tecitos, pócimas, drogas legales, recetas de Internet, consejos de YouTube y vaya a saber cuántas cosas más.
Tal vez es hora de que te des la oportunidad de aprovechar las enseñanzas y prácticas de la CabalaTerapia.
Compartiré contigo algunas ideas ahora.
Cada vez que el pensamiento negativo invade tu área de conciencia, velo, admítelo, pero no analices, no le des vueltas, deja que siga su curso y tú enfócate en tu propia actividad. Es decir, no conviertas tu pensamiento negativo en tu foco, ni dejes de lado lo que estás haciendo para darle energías a él.
Tampoco lo niegues, ni hagas de cuenta que no está por ahí.
Porque no sirve ni una cosa ni la otra, ni sobredimensionarlo hasta hacerlo el eje de tu vida, no tampoco eludirlo haciendo de cuenta que no está.
Toma nota de él.
Apúntalo en una hoja, déjalo por escrito y sigue con tus asuntos, plenamente en lo que estás haciendo.
Cuanto más exacto seas en tu descripción, cuanto más preciso a la hora de nombrarlo, menos lugar le dejas para que consuma tus energías.
Procura ser mesurado, no sobredimensiones, ni para agrandar ni para disminuir.
Ten bien en cuenta que, la razón es una gran amiga, siempre y cuando no se use en nuestra contra.
¿Cómo es que el raciocinio puede ser un enemigo? Pues, cuando se usa para justificar aquello que debe ser trabajado para ser perfeccionado o eliminado.
Por ello, identifica con claridad y simpleza los temas que te están molestando y te generan conflictos.
Pero no los analices, no des excusas, no indagues más de la cuenta.
Simplemente, toma nota, precisamente, objetivamente (en la medida de lo posible).
Podría ayudar apuntar también datos accesorios, como por ejemplo qué estabas haciendo cuando te asaltó el malestar, dónde estabas, con quien, a qué hora, etc.
Todo lo que ayude a darle mayor claridad a la descripción y definición de lo que te perturba.
Luego, comienza un trabajo más técnico y complejo, en donde es oportuno contar con la ayuda del Cabalaterapeuta.
Pues, será necesario encontrar sobre cuáles de tus creencias se sustenta tu malestar, cuáles son los patrones de conducta que se están reiterando, señalar qué impotencia estaría disparando tus reacciones, encontrar cómo todo esto se encuadra en tu sistema de creencias.
Se revisitará el pasado, pero no para bucear en él y hacer alguna especie de arqueología; sino para identificar los patrones de conducta, reconocer los puntos en donde quedamos anclados, libertar la energía enquistada innecesariamente.
Porque así estarías en camino de lograr una redefinición de tus creencias y de tus sentimientos, para que sea el pensamiento creativo y racional el que tome a su cargo la dirección de tu vida.
A la LUZ de la NESHAMÁ y no al ritmo de los azotes del EGO, encajonado en tu celdita mental.
Entonces, podrás trabajar en aquellas necesidades afectivas que impulsan el reinado del EGO, para empoderarte, para desenfocarte de tus impotencias y darte oportunidad de enfocarte plenamente en lo que es saludable.
Podrías elaborar una lista de metas y deseos, hacia los cuales dirigirte, para dedicar tus energías en lo que te beneficia y no derrocharlas más en luchas sin sentido, en escapes sin tregua, en miedos que desangran. Hay que encontrar aquello que es preciso rectificar por medio de la TESHUVÁ, así como las falsas acusaciones que generan sentimiento de culpa. Habrá que bajar el tono a las ansiedades, sin dejar de lado el proyecto hacia un mejor mañana.
Aprenderás a confiar en ti y en el Eterno, y no a depender de magia o manipulación. Estarás realizando acciones de bondad y justicia, y ya no de complacer al EGO para resolver supersticiosamente tus dramas. Vivir a pleno el aquí y el ahora, con compromiso, con responsabilidad, con deleite.
Entonces, estarías aprovechando tus recursos de manera más efectiva y eficiente, alineando tu Yo Vivido con tu Yo Esencial, construyendo SHALOM dentro de ti.
Es un trabajo que puede llevar mucho tiempo y consumir muchos bienes e ingenio, pero es la actividad que te dotará de un bienestar maravilloso.
Tendrás mucho que desaprender y mucho para aprender.
No es una receta mística que te promete fantasiosos éxitos de la noche a la mañana.
Habrá contratiempos, vacilaciones, errores, abandonos, fracasos; también son parte de la existencia humana.
Pero es con ellos, gracias a ellos, que podemos entrenarnos en nuestro perfeccionamiento, en pulirnos para lograr alcanzar niveles que de otra forma no sería posible.
Entonces, habrá disfrute, verdadero SHALOM.
A modo de léxico comparto algunos conceptos según los trabajamos en CabalaTerapia.
Pensamientos: representaciones mentales.
Sentimientos: sensaciones corporales que ocupan lugar de pensamiento.
Emociones: sentimientos que se manifiestan mediante alguna acción, interna o externa.
Creencias: representaciones mentales que han sido incorporadas tras escasa o nula evaluación de veracidad.
Ideas: representaciones mental que han pasado por algún proceso de elaboración racional.
Sistema de creencias: red de creencias que operan de modo inconsciente y sirve como base explicativa y electiva.
Ahora, podemos releer este texto: http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/estructura-bsica-de-cterapia
Hay gente que quiere compartir bien con el prójimo, aunque hayan sufrido injusticias, incluso si les han devuelto mal a cambio de su bondad.
Es como una costumbre generosa, que en mejores o peores ocasiones les brota e impulsa a actuar así.
(Y hay gente que aparenta ser luminosa, hace una mímica muy verídica, pero su LUZ está postergada detrás de innumerables cáscaras y máscaras oscuras, y sus acciones no buscan el bienestar sino algún beneficio mezquino, consciente o no).
La gente buena, por ahí ejercitan ingenuamente su bonhomía, o tal vez movidos por un pensante deseo de ser caritativos; y quién sabe, hasta podría ser que tuvieran fe en el hombre y optaran por enfocarse en las luces (aunque fueran pequeñas) en lugar de estar obsesionados por la oscuridad (cualquiera fuera su tamaño e importancia).
Su afable propuesta puede manifestarse en posturas, entonaciones, gestos, palabras, acciones, o sus correspondientes contrarios y complementos.
Pueden conducir a resultados positivos y agradables, pero también pueden aumentar la grieta, empeorar el malestar, provocar daño.
¿Cómo saber las consecuencias si tan solamente controlamos una pequeñita parcela de poder?
Lo cierto es que las buenas intenciones sin conocimiento y atención, suelen terminar en algún sufrimiento.
Por lo cual, sería necesaria una gran cuota de paciencia, así como esfuerzo por aprender, cuestionar, desaprender y repensar, para que su ejercicio estuviera más encaminado a un resultado beneficioso.
Sin olvidar que detrás de algunas buenas acciones hay intereses inconscientes, hasta ignorados por el propio actor. Por lo cual, el conocimiento de sí mismo, el revelar sus manifestaciones del Yo Vivido a la LUZ del Yo Esencial sería de suma importancia.
En esto va el crecimiento que se adquiere por medio de la CabalaTerapia, así como también la lealtad a la NESHAMÁ por medio de saber y aplicar los mandamientos que corresponden lealmente a cada uno.
Como indispensable contrapeso de la bondad se encuentra la justicia.
Ya que si escasea la justicia, o hay un exceso abundante de ella, la bondad corroe y no repara ni ayuda al bienestar.
Es con ambas, bondad Y justicia que se construye SHALOM, una vida de plenitud y paz, interna y externamente.
Hay algunas falacias que la gente, con muy buena intención, difunde como si se trataran de fundamentos del judaísmo (y/o noajismo) y aportaran a una vida realmente espiritual.
A veces son atribuidas a fuentes rabínicas, de mayor o menor alcance, sea esto cierto o no; lo cual no le brinda ni quita un gramo de valor.
En otras oportunidades se expresan con una convicción tal, que atreverse a pensar y expresar algo diferente es tratado como una herejía.
En otras ocasiones, son frases tan lindas, tan llenas de emotividad manipulativa, que resulta difícil levantar una voz de cordura espiritual.
Y sí, está también la posibilidad de que uno quiera creer en esas cosas maravillosas, tan llenas de magia, de supuesto poder, de “fe”, porque son una especie de bálsamo para las penurias reales, o una fantasía de alcanzar un estado de felicidad que en el fondo se sabe lejano.
Es común que mezclen a Dios en esas cuestiones, como para reivindicar la validez y el alcance.
Es habitual que sean de carácter optimista, esperanzador, aunque choquen directamente con las evidencias empíricas y el estudio racional y fundamentado.
A primera vista, son atractivas, y no invitan a reflexionar ni a profundizar; sino meramente a introducir en los esquemas de pensamiento, hacerlas parte de las creencias irracionales que nos manejan.
Es triste ver que se repiten, se comparten, se difunden, hasta por gente inteligente y preparada; ¡vaya uno a saber la motivación para ello! No creo que sea algo consciente y negativo, sino más bien una forma de encontrar orden donde hay caos, habilitar imaginación de poder allí en donde hay impotencia.
Es penoso que sean más admiradas y aprobadas que citas reales, cuerdas, coherentes, que provienen de fuentes valiosas y que brindan el poder certero.
Pero bueno, así es la vida, el reinado del EGO, cuando es la NESHAMÁ la que permanece oculta e ignorada.
Algunas de estas creencias erróneas, pero adoradas como caminos dorados al Señor son:
1- Todo viene de Dios.
2- Todo es para bien.
3- Cada situación en la vida contiene una enseñanza vital.
Podría dar largas demostraciones para traer luz ante tanta oscuridad, pero escojo ser breve y directo; aquel que quiera y pueda, comprenderá y compartirá.
1- Sí, es evidente que toda la creación es obra del Eterno.
Pero, no todo lo que ocurre es hecho por Él.
Porque si así fuera, entonces no hay libre albedrío.
Y sabemos, con absoluta seguridad, que éste sí es un principio fundamental e irrenunciable dentro del judaísmo.
Existe la libertad para que el hombre escoja entre el bien y el mal, por tanto, no todo lo que ocurre es obra de Dios, ni viene de Él.
Porque si todo viene de Dios, entonces sería ridículo que Él haga al hombre responsable por sus conductas.
2- No, no todo es para bien.
Si así fuera, entonces Dios no habría decretado leyes que castigan las malas (o erróneas) acciones; ni hubiera dado alternativas para aquel que quisiera reparar lo dañado.
Si todo fuera para bien, entonces Dios habría dicho algo así como: “Soporta lo que sea con estoicismo, hasta que seas iluminado con la conciencia de que todo lo que te ocurre es para bien”.
Sin embargo, Él ha dicho que sea castigada la mala acción, y/o brindó mecanismos para rectificar la conducta y recomponer el mal.
Sí, a veces uno puede rebuscar en lo negativo y encontrar cómo luego se produjo algo positivo, y entonces vincular como causal ambas cosas. Puede que lo sea, puede que no.
3- Es evidente que sí, hasta de la peor catástrofe uno puede filosofar y descubrir asuntos muy interesantes y que incluso pudiera aplicarse para beneficiar a sí mismo y/o al prójimo.
Por supuesto que es admirable mitigar la pena de la impotencia descubriendo algo provechoso.
Pero, reitero, esto no disculpa la desgracia, ni hace que el trago amargo sea dulce y deseado.
A veces se puede aprender de maneras más agradables la misma o mejor lección; eso no quiere decir que haciendo un gran esfuerzo se pueda extraer moralejas de todo.
¿Qué preferimos creer, que en el mundo existen espacios que el Eterno deja para que ocurran las coincidencias; o que todo está digitado obsesivamente desde Arriba?
¿Qué nos consuela y da mayor esperanza, suponer que de alguna forma hasta lo espantoso tiene algo finalmente que será bueno; o que el mal opera en el universo y a veces no se encuentra mucho para rescatar luego de su paso?
¿Qué nos da una palmadita en la espalda, adoctrinarnos para actuar con ridículo optimismo, allí en donde no lo amerita; o sufrir lo que es necesario, para también crecer a pesar de ello (o gracias a ello) en la construcción de SHALOM?
Con humildad te digo que me parece mejor dejar de lado el malabarismo teológico y metafísico, y aprender a construir SHALOM en todo momento.
Dentro y fuera.
En las emociones, en los pensamientos, en las palabras, en las acciones.
Hablar menos DE Dios, y más a Él, pero especialmente hacer lo que Él nos pide, que es llevar una existencia de bondad y justicia, con lealtad a Sus mandatos (aquellos que nos corresponden).
Entonces, podremos vivir en un mundo más justo, más bueno, con mayor sentido y poder real.
Comparte si estás de acuerdo, piénsalo si no.
Los límites son parte sustancial de nuestra existencia.
Tanto los internos como los externos.
Aquellos que son compartidos, tales como los exclusivos e individuales.
Los que refieren a realidades materiales, tanto como los que incluyen otras esferas de nuestro ser.
Sin límites no somos.
Cuando los límites se traspasan, suceden transformaciones, a veces permanentes, otras temporales; unas positivas, otras no tanto. Podría tratarse de un hecho voluntario, buscado, que persigue un fin noble y beneficioso. Pero podría ser el resultado de la ignorancia, o la inconsciencia, e incluso de la incursión adrede en el terreno prohibido.
Es necesario evaluar con la mayor objetividad y claridad los motivos, las acciones, los resultados.
Lo cierto es que, algunos límites deben ser quebrados, mientras otros deben ser sostenidos sin miramientos.
La flexibilidad es aconsejable, siempre y cuando no involucre el mal innecesario e incorrecto.
Podrían ocurrir tergiversación de los límites, lo cual conllevaría algún tipo de conflicto, o confusión, o enfermedad, o daño; porque, aquello que debiera estar establecido es amañado, confundido, desfigurado, provocando con ello una perdida de referencias y de seguridad.
De acuerdo a la relación con los límites podemos reconocer las siguientes maneras de expresar nuestro Yo Vivido:
a- No es consciente de los límites, su estructura y estado mentales no le permiten registrarlos. Su mundo es frágil, caótico, muchas veces incoherente.
b- Es consciente de su existencia, pero los quiebra adrede y por lo general provocando daños en otros, a veces en sí mismos. No expresa culpa, no siente remordimientos, no admite arrepentimiento. Está su deseo, probablemente trastornado, por encima de cualquier miramiento ético o moral.
Dependiendo de su educación y nivel intelectual, podrían desarrollar mecanismos muy perversos de manipulación, doblegando a su gusto e interés los límites, pero detrás de una pulcra máscara que los hace difíciles de detectar a primera vista.
c- Es bastante consciente de los límites, los traspasa a menudo, para volver rápidamente a una zona de aparente confort, detrás de sus barreras protectoras. Seduce, para retraerse. Llama la atención, para esconderse luego. Atrapa en sus juegos, para más tarde no saber cómo salir de ellos. Está en un vaivén que atraviesa los límites, teniendo luego la necesidad de reducirse a aquellos que le resultan conocidos y resguardados.
d- Refuerza los límites, satura con ellos, los sostiene con todas sus energías e incluso los inventa allí en donde no existen. Se amuralla parapetándose en esos límites estrictos, asfixiantes, que impiden cualquier cambio o transformación, aunque por lo mismo los cambios sobrevienen de manera catastrófica, culposa, angustiosa.
e- Opera como si los límites fueran en malla, dando por sentado que él tiene derecho para obviarlos de acuerdo al propio beneficio; pero el afuera no debe traspasar en modo alguno aquello que él sostiene y detrás de lo cual se escuda.
Una variante es la que lo de fuera es sentido como límite infranqueable, mientras el límite propio protector puede ser vulnerado sin más.
Otra variante, cuando se vive el límite de manera difusa, aunque se es consciente de él.
f- Es consciente de los límites, coopera en preservarlos cuando beneficia a sí mismo y a otro/s; asume el compromiso de restaurar aquellos que ha quebrado injustamente; trabaja en superarlos cuando es lo apropiado para salir de la zona de confort, crecer, etc.
En todos los casos cuando a causa del traspaso de límites, se manifieste sufrimiento, daños, angustias, sentimiento de culpa, miedos persistentes, sería recomendable la asistencia para visualizar los límites adecuados y saludables, así como estrategias para preservarlos, repararlos, fortalecerlos, ajustarlos a una realidad más dichosa y saludable.
Así también construimos SHALOM, pues pensamos, hablamos y actuamos plenos de bondad Y justicia.
«Así ha dicho el Eterno: Practicad el derecho y la justicia; librad a quien es despojado de mano del opresor; no maltratéis ni tratéis con violencia al forastero, ni al huérfano ni a la viuda; no derraméis sangre inocente en este lugar.
Porque si realmente ponéis por obra esta palabra, entonces entrarán por las puertas de esta casa, en carros y a caballo, los reyes que se sientan sobre el trono de David, ellos, sus servidores y su pueblo.
Pero si no escucháis estas palabras, por Mí mismo he jurado, dice el Eterno, que esta casa será desolada.»
(Irmiá / Jeremías 22:3-5)
TESHUVÁ, el proceso de retorno, el arrepentimiento completo y sincero,
es un poderoso instrumento para la rectificación y curación
del ser,
de los vínculos,
de la sociedad,
del mundo.
Mientras tapamos, negamos, obviamos, justificamos, excusamos, profundizamos
aquella conducta errónea,
nos estamos hundiendo más en el dolor, la culpa, la angustia, el miedo, la desesperación, la falsedad.
Aunque seamos maestros en mentirnos a nosotros,
y a los demás,
en tanto quede un resto sin saldar,
las energías no fluyen saludable ni satisfactoriamente.
TESHUVÁ, es la gran respuesta al alcance.
Aprende acerca de ella,
practícala,
compártela.
«Porque el judío Mordejai [Mardoqueo] fue el segundo después del rey Ajashverosh [Asuero].
Él fue grande entre los judíos y querido por la mayoría de sus hermanos.
Procuraba el bienestar de su pueblo y promovía la paz entre todos los de su linaje.»
(Ester / Esther 10:3)
Con estas palabras concluye el relato de Ester, la más famosa de las cinco meguilot.
Miremos detenidamente el último párrafo, “Procuraba el bienestar de su pueblo y promovía la paz entre todos los de su linaje»; ¿nos llama la atención alguna cosa?
A mí sí.
Por ejemplo, ¿por qué hace la distinción entre los judíos y su descendencia?
Una respuesta podría ser la siguiente: su actividad benéfica no solamente estaba dirigida a las personas actuales, sino que incluía un proyecto a largo plazo, que tomaba en cuenta a los que aún no habían nacido.
Con una gran visión a futuro, sabía de la importancia del aquí y ahora, que debe ser vivido a pleno, pero sin por ello poner en peligro el bienestar de las generaciones futuras.
Lo que actualmente denominamos desarrollo sustentable. Que el uso actual de los recursos no perjudique la realidad de aquellos que vendrán después.
Es una interesante propuesta para tener presente en todos los aspectos de la vida. Vivir a pleno el aquí y ahora ha de hacerse sobre el respeto del pasado y con la intención de preservar del mejor modo posible las posibilidades de futuro. Sin ataduras culposas hacia el pasado, así como tampoco cadenas de angustia y miedo hacia el futuro.
Otra idea posible, es que había en aquellas épocas judíos que eran parte del pueblo, y había otra gente que era de linaje judío pero que sus vínculos con la cultura judía y/o con su pueblo era débil.
La asimilación no es un fenómeno reciente, ya en aquellas lejanas fechas era un mecanismo que desaparecía judíos, los cuales eran absorbidos entre las naciones.
Igualmente Mordejai trabajaba para que el SHALOM estuviera también para ellos. Que el cercano siguiera estándolo, y que el lejano no cortara definitivamente todos los vínculos, porque habiendo una pequeña chispita es posible encender luego una gran lámpara.
Mientras pensaba en esto, recorría el texto de la meguilá un poco hacia atrás y me encontré con este otro versículo, finalizando casi el capítulo anterior:
«Estos días de Purim no dejarán de celebrarse entre los judíos, ni su memoria cesará entre sus descendientes.»
(Ester / Esther 9:28)
Otra vez estaba a la vista esta diferenciación entre judíos y sus descendientes, ahora con respecto a la importancia de preservar la celebración y el recuerdo de la festividad de Purim.
Se me ocurrieron, o escuché, algunas sugerentes posibilidades que pudieran dar luz a esta.
1- Aquello judíos que se salvaron del genocidio programado por el malvado Amán y sus cómplices no dejarían de celebrar su salvación; en tanto que sus descendientes, aquellos que solamente conocían el relato pero no la vivencia, se mantendrían leales a través del recuerdo activo, no olvidando y recordando para que esas cosas no sucedan nunca más. Supongo que es lo que pasa con muchísimos judíos hoy día que festejamos Purim. No tenemos el dolor de primera mano, no supimos la angustia de ser contados para el genocidio cercano, pero igualmente celebramos la salvación, y trabajamos para construir SHALOM y evitar todo posible renacer de Amán y sus continuadores.
2- Llegaría una época, ¿la nuestra?, en la cual habría descendientes de judíos que se verían a sí mismos como israelíes, como miembros de un Estado israelita, más que como judíos diaspóricos. Gente quizás afín a recordar los traumas y las hazañas del pasado, pero no para preservar un vivencia ritual. Gente que ama su raíz familiar y cultural, hace florecer la tierra patria, son capaces de entregar su vida para defender a sus hermanos israelitas/judíos, se saben descendientes de los judíos del exilio, pero sin embargo priorizan su identidad de ISRAEL.
Sí, es el retrato de mucha gente israelí actual. Está en sus mentes Purim, hasta con festejos de algún tipo, pero no el tradicional ritual y celebración. Es otra forma de vivir la Familia Judía.
3- Eventualmente habría descendientes de judíos alejados de todo asunto judío o israelí. Seguirían siendo halájicamente judíos, pero llevando una existencia escasamente vinculada al judaísmo en cualquiera de sus formas. A veces hasta incluso siendo antagónicos a las cosas judías y/o a Israel. Y sin embargo, ellos también tendrían memoria de Purim, aunque tal vez ni tuvieran conocimiento o consciencia de la festividad, y de la historia. Tal vez, porque los amalequitas de todas las épocas les harían revivir el drama de ser judío, hasta para ellos que prefieren olvidar que lo son.
Sería infinitamente mejor no precisar de los tragos amargos para recordar quien somos, para vivir de acuerdo a nuestra identidad.
4- Hay descendientes de judíos pero que no son parte de la Familia Judía, pues halájicamente no lo son. Entre estas personas, que son gentiles y deben vivir como noájidas, están los que añoran su raigambre judía y la buscan, en el acierto o en el error. Algunos se embarcan en conversiones al judaísmo, a veces aquellas espurias y sin ningún valor espiritual, otras en las que son leales y legales. Y están los que recuerdan y respetan las cosas de la rama familiar judía, pero sin pretender ser parte del judaísmo ni buscar serlo. Por ello, para los judíos hay celebración de Purim, en tanto que para estos descendientes que no son judíos hay un recuerdo, saber que su familia padeció en el pasado y lo continúa haciendo en el presente, simplemente por ser judíos.
¿Qué te parece?
¿Qué ideas tienes tú?
¿Cómo haces para que la memoria de Purim no cese en tu vida, y en la de tu famillia?
¿Cómo celebras Purim?
¿Cómo evitar nuevos atentados, guerras, provocaciones y el sinnúmero de terrores que nos agreden por ser judíos, o israelíes?
¿Cómo atraer al lejano, pero que sigue siendo parte de la descendencia?
¿Cómo ayudar al descendiente, pero que no es judío?
¿Cómo hacer que la construcción de SHALOM sea algo cotidiano, extendido por todos los confines del mundo?
¡Jag Purim Sameaj!
Una multitud acompañó este mediodía el sepelio de David Fremd, Z”L, HIE”D.
Familia, amigos, conocidos y seguramente que también extraños que se convocaron motivados por una cercanía espiritual. Judíos y gentiles, uruguayos y extranjeros, todos respetuosamente presentes, manteniendo vivo el recuerdo pero también la esperanza de un mundo mejor.
David, desapareció de la vista, pero no del alma de nosotros.
Su espíritu ya está unido a la Fuente de todas las Vidas, en reposo, en gozo, en paz, en esplendor.
Y aquí, en este minúsculo mundo, su luz seguirá alumbrando, incluso cuando las oscuridades de sus asesinos se hayan extinguido hace milenios.
Lo sé, porque, nosotros sobrevivimos a imperios mucho más extensos y poderosos que el árabe-musulmán actual, y continuaremos existiendo y trabajando para llevar el mensaje de Vida, aunque los enemigos de Ella lo quieran acallar.
David ya ingresó a la historia del judaísmo, como uno de sus mártires, como una de sus luminarias.
Pero en verdad, aun si no hubiera sido víctima del fanatismo odioso de “la religión de la paz”, el Islam, él igualmente tenía merecido un lugar en esos mismos libros, uno más pacífico, por su loable tarea de promover la vida judía en aquel lejano punto, que es la pequeña ciudad de Paysandú, Uruguay. Por su incansable labor, por su generosidad, por ser una persona de bien, por ser un ejemplo de dignidad y nobleza. Seguramente en cincuenta o cien años hubiera habido una anotación en los anales del judaísmo mencionando a David Fremd, porque lo tenía merecido por su bondadosa contribución al bienestar de la comunidad (humana, no solamente judía y/o sanducera).
Que no quede en el olvido su sacrificio así como nuestro anhelo por justicia hasta su extremo más estricto.
Pero, especialmente que permanezca en el recuerdo activo su ejemplo de vida.
Tal como les expliqué hoy, más temprano, a unos alumnos de la Escuela Integral Hebreo-Uruguaya, donde trabajo.
Les dije que iría junto al Director General, Profesor Eduardo Tornaría, al cementerio de La Paz, para acompañar al amigo y a su familia; porque nos nacía del corazón hacerlo, por cariño hacia ellos, también por responsabilidad hacia el judaísmo, y no solamente para representar a esta importante institución judía uruguaya.
Entre los jóvenes surgió una idea: realizar un paro de actividades durante el sepelio; tal como muchos comerciantes (mayoritariamente judíos) propusieron hacer en ese rato, como una forma de manifestar así su adhesión, su reclamo de justicia, su deseos de erradicar la inmundicia del terrorismo de nuestro hogar.
Les respondí que me parecía una linda propuesta, pero que consideraba que debíamos hacer justamente lo contrario. Debíamos estudiar mucho más, enfocarnos en aprender mucho mejor, usar ese tiempo para redoblar el conocimiento y aprecio por nuestra cultura, valores, tradiciones, etc. Porque así estaríamos haciendo frente a la oscuridad del odio. Porque ellos, los del otro lado, los soldados de la muerte, los fanáticos del mal, quieren apagar nuestra luz; entonces, es nuestro deber y derecho fortalecerla, expandirla, darle aún más brillo y vigor. No debíamos detener nuestras tareas de estudio, sino multiplicarlos y hacerlo con ganas.
Ese es otro legado que nos deja David, a unirnos, a iluminar, a seguir dando por simple bondad, y a comprometernos a no olvidar y a recordar.
A seguir siendo nosotros, y no cambiar a causa de los desviados.
A darle más vida al judaísmo, cuando las circunstancias quieren extinguirlo.
Hoy encendimos una ner zikarón, vela de recuerdo, por David Fremd.
Su luz se refleja en esa luz.
Su luz resplandece en otras luces, en las de vida. Por ello, rogamos que sea Voluntad del Eterno que en nuestras casas y templos se multipliquen las velas, pero no las de recuerdo, como tristemente sumamos algunos más estos días por los mártires causados por el Islam, sino que se llenen de las luminarias de alegrías, las de festejos, las de festividades, las que regocijan: Shabat, jaguim, tefilot, siete candelas, bodas, celebraciones de bar y bat mitzvá y estudio compartido de los buenos valores de la Torá.