Me gusta cuidar mi jardín… es una forma de relajarme y ocuparme de algo que haga que mi mente se libere del diario vivir… He observado que cuando viene un periodo de poca lluvia… suele crearse una cascara gruesa de tierra en la superficie… Si uno riega el jardín con el agua fuerte… el agua no penetra la tierra solo correr. Primero hay que humedecer la tierra para que esa cascara gruesa se hablande… una vez blanda si podemos regar el jardín, pues el agua ya puede llegar profundo hasta las raíces de las plantas… He pensado que con las personas ocurre lo mismo… cuando buscamos la sabiduría cometemos el error de llenarnos de conocimientos… conocimientos que no logran penetrar profundo porque nuestra mente aún no está preparados para ellos… Creo que lo correcto es comenzar con conceptos simples que vayan aflojando esa cascara o dureza mental… y una vez logrado esto podemos ir a conceptos más profundos los que de seguro lograran penetrar más en nuestro interior… También debemos tener en cuenta que como en el jardín… no todas las tierras son iguales… cada tierra posee sus caracteristicas propias… cada tierra solo puede alimentar a ciertas clases de plantas… Si lo llevamos a una persona eso implica que no podemos abarcar todo el conocimiento… no toda clase de conocimiento es bueno para nuestra mente… cada uno de nosotros debemos profundizar en un aspecto del conocimiento… el saber humano ha sido siempre la suma del conocimientos de varias personas… Lo correcto es profundizar en aquello que tenemos facilidad… otros profundizaran en otros aspectos y la suma del trabajo de cada uno de nosotros logrará la plenitud del conocimiento
Como el Jardín
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3 Comentarios en este estudio
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a veces las cosas no las profundizamos pq sentimos q no tenemos «facilidad», pero bien puede ser una trampa del EGO.
tal vez podemos esforzarnos un poco, avanzar a pesar de q no tengamos facilidad, y finalmente podremos optar por seguir esfozarndose o cambiar a una tara diferente.
pero es cierto, no podemos todo, no abarcamos todo, no nos corresponde todo.
zapatero a tus zapatos, segun dijera el antiguo adagio.
gracias
Yo creo que no es la cantidad la que acarrea el conflicto de desorden interno, sino el orden. Cuando la persona posee (por instrucción de su Rab o maestro) una escala de criterios en donde ordena sus conocimientos no hay problema en aumentar el volumen o cantidad de datos. Pero quien no posee un índice ordenado, sabiendo que es principal, que secundario, no sabe valorar la importancia puede traerle confusiones.
Tal como una biblioteca. Si se tiene un índice ordenado, por autores, títulos, temas se puede tener miles de libros y en cuanto se quiera buscar uno solo tomara un minuto. A lo sumo dos. Pero si no se tiene ningún índice, con solo gtener unos 100 libros nos crea un problema a la hora de buscar.
Y puedo traer àpoyo a mis palabras de la Guemará al principio del segundo capítulo de Jaguigá donde dice: que se le enseña al alumno «rashe perakim» y explica la Guemará que se les enseña el orden de las cosas. Es decir el alumno ya conocía toda la info, pero no el orden adecuado para leerlo.
Y asi lo veo en la obra «Em habanim semejá» del Rab Taijtel, donde el mismo atestigua que la mayoría de sus años fue un judío ortodoxo anti sionista empedernido, hasta que un día hizo click y se le acomodaron las ideas. Y trae cientos y cientos de citas donde apoya cada postura. y cabe preguntar, previo a esto no conocía las citas? Por supuesto que sí, solo que no el orden adecuado.
Y esto es lo que se llama «shimush talmide jajamim».
Dice la Guemará en perek shlishi de Shabat que quien estudio Tanaj, Mishna y Guemara pero no tuvo «shimush Talmide Jajamim», es decir no tuvo una guía personal que le enseño como leer (como entender los mensajes) se llama am aharetz/irgnorante.