Devarim y Tishá beAv

Este Shabat es 9 de Av, por tanto el ayuno se aplaza para comenzar con el anochecer del sábado, porque solamente Iom Kipur se realiza si coincide con Shabat. Se extiende unas 25 horas (17:56-18:23 horario de Montevideo, 2018), durante las cuales la tradición indica que no se debe consumir alimentos ni bebidas, usar calzado que contenga cuero, bañarse o lavarse, entre otras reglas y costumbres que podrán encontrar ya publicadas en este hogar, serjudio.com.

Recordemos que la marca nefasta de este día tuvo su origen cuando el pueblo reaccionó negativamente al relato tendencioso de los diez exploradores, llevándolos a oponerse a entrar a la Tierra de Israel. Como consecuencia, debieron permanecer en el desierto por otros 38 años, hasta completar los 40. Esto ocurrió entre el atardecer del 8 de Av y el comienzo del 9 del segundo año tras salir de Egipto. A partir de entonces y durante los siguientes 36 años, cada 9 de Av fallecían enormes cantidades de judíos, según relata con detalle el Midrash. No pasaba una mañana del 9 de Av en esos años, sin familias de luto por el fallecimiento de algún pariente. ¡Imaginen la espantosa huella que va dejando en el recuerdo colectivo!
Año tras año la desgracia llamando a la puerta y golpeando sin piedad.

Con el ingreso y toma de la Tierra de Israel pareció que se mitigaba y hasta olvidaba su angustia. Pero, posteriormente cobró intensidad y fue declarado el pesado ayuno que se preserva hasta la actualidad. Porque, se destruyeron el primer y segundo Templo del Eterno en Ierushalaim, con la consiguiente devastación de la ciudad, tortura y matanza de sus habitantes así como la expulsión a la esclavitud en el exilio de Babilonio y en el de Roma (éste todavía no ha finalizado).
¡Épocas de un sufrimiento e impotencia tan espantosos que nos resulta imposible imaginar (gracias a Dios)!

Más tarde, otros sucesos terribles que asolaron a nuestro pueblo coincidieron con esta fecha, o en su entorno, provocando así una mayor profundización en su sentido angustiante.
Para no quedarnos solamente con el lado oscuro, recordemos que en nuestra Tradición se afirma que éste, tal como otros días de luto, serán transformados en tiempos de celebración. Quiera Dios que sea pronto, este mismo año.

No es casualidad que por lo general la parashat Devarim es la que precede a este ayuno, por eso veamos algunos de los temas de la parashá, que es la que comienza el quinto y último libro de la Torá:

  • La mayor parte del libro son discursos de Moshé, quien se está despidiendo de los Hijos de Israel en las Llanuras de Moav. Narra, desde su perspectiva, algunos de los incidentes de los últimos años. Ya algunas de las historias las habíamos conocido, pero desde la visión de Hashem. Con las palabras del maestro se complementan las ideas y de esta manera se educa a la nación para mantenerse leal a la alianza que fuera sellada para siempre con Dios.

  • En el primer capítulo, Moshé vuelve a contar los acontecimientos que ocurrieron después de que los Hijos de Israel abandonaron Jorev para conquistar la Tierra de Israel, centrándose en el pecado de los exploradores.

  • El segundo capítulo resume el cuadragésimo año en el desierto con una descripción de cómo Hashem instruyó a los israelitas para evitar enfrentamientos militares con las naciones de Esav, Moav y Ammón, pero para luchar con el rey amorreo, Sijón.

  • En el tercer capítulo relata la victoria sobre Og, el rey de Bashán, y la distribución de las tierras conquistadas de Sijón y Og a las tribus de Reuvén, Gad y la mitad de Menashé.

Centrémonos un instante en una sola frase, cuando llega un punto en que Moshé expresa acongojado, exhausto:

«אֵיכָ֥ה אֶשָּׂ֖א לְבַדִּ֑י טׇרְחֲכֶ֥ם וּמַֽשַּׂאֲכֶ֖ם וְרִֽיבְכֶֽם:
¿Cómo podré llevar yo solo vuestras preocupaciones, vuestras cargas y vuestros pleitos?
»
(Devarim/Deuteronomio 1:12).

En la lectura pública de Torá, este párrafo se suele cantar con la entonación de la Meguilá EIJÁ/Lamentaciones, que es la lectura tradicional para el ayuno de TISHÁ BEAV. Comparte también su primera palabra, EIJÁ: “¿cómo?”, pronunciada de manera desgarradora, cual profundo lamento que parte del alma.

¿Cuál te parece sea el terrible sufrimiento de Moshé que lo lleva a expresar esto así?
¿Podrías relacionar el contenido y sentido de la frase con TISHÁ BEAV?      
¿Cuál crees sea el valor de mantener vigente días de duelo como éste?

Tus reflexiones a partir de mis preguntas pueden enriquecerte a ti, pero si las compartes como comentarios podrían ayudar a otros en su camino de crecimiento.

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