Categoría: Opiniones e ideas

  • Modé aní

    Modé aní lefaneja, melej jai vekaiam, sheejezarta bi nishmatí bejemlá, rabá emunateja.
    Agradezco ante Ti, rey vivo y existente, que me devolviste mi NESHAMÁ (espíritu) amablemente, grande es tu fidelidad.

    Éstas son las palabras tradicionales con las cuales debiéramos comenzar nuestra jornada, tras despertarnos del sueño.
    Nada de revisar en el celular la red social, ni de leer las últimas noticias, ni ver como está el tiempo afuera (chismeando en una aplicación del móvil), ni cualquier otra cosa, nada, sino simplemente un momento sagrado desde lo profundo hacia la Unidad.
    Agradecer, reconociendo las bondades y también los desafíos que se nos presentan.
    Estar presentes, completamente en el aquí y ahora, ante la presencia ineludible del Rey, aquel que vive y existe en todo aquí y ahora.

    Así arrancar el día, con la plenitud del agradecimiento en nuestra mente, en nuestra palabra y dando sentido al resto del trayecto que nos toca recorrer este día.
    Confiando en nosotros mismos, ya que el Eterno ha sido amoroso con cada uno y nos ha provisto de vida, porque Él confía en nosotros.
    Así es, grande es SU fidelidad hacia nosotros, de lo contrario no hubiéramos abierto los ojos y tenido esta nueva oportunidad de cumplir con Su Voluntad.

    Así pues, comienza tu día de manera espléndida, para que tenga sentido aquí y en la eternidad.
    Y el día que sea el último de tu pasaje terrenal, te irás con satisfacción, habiendo aprovechado tu existencia y por tanto habiendo recolectado un enorme caudal de deleite para disfrutar en tu vida eterna.

  • Camino de santidad

    «Guardaréis Mis shabatot y tendréis en reverencia Mi santuario. Yo soy el Eterno.»
    (Vaikrá / Levítico 26:2)

    En el sefer VAIKRÁ (Levítico) hemos estado viendo a menudo la temática de la KEDUSHÁ, santidad.
    KADOSH se traduce como santo.
    En la tradición judía esto significa que es diferente, especial, reservado y puntualmente que proviene de Dios.
    Tenemos tiempos santos, como el Shabat;
    lugares, como el Templo;
    y también personas que son santas.

    ¿Personas santas?
    ¿Eso significa gente que hace alguna especie de milagros, o que están recluidos en monasterios, o que se apartan de los placeres del mundo para consagrarse a su visión (por lo general distorsionada) de la espiritualidad? Como esos que son denominados santos por las religiones del mundo, aquí y acullá.
    ¿Santos, al estilo cristiano? Como personajes perfectos y libres de toda culpa; que son declarados santos por la Iglesia; porque (supuestamente) llevaron una vida bondadoso,de especial virtud,abnegación y ejemplo. Para algunos de ellos, todos los que creen en la superioridad del falso redentor son santos, por el mero hecho de posar su fe en el falso mesías, ya obtienen el título de santidad.

    ¡Cuán diferente a lo que Dios ha declarado que significa la santidad para el hombre!

    Si tomamos en consideración lo que mencionamos más arriba como KADOSH, y tomamos nota de lo que la TORÁ expresa, pronto podremos describir a los verdaderos KEDOSHIM, o santos, según la Tradición: aquellas que dedican su vida a cultivar su esencia espiritual (NESHAMÁ) por medio de acciones edificantes en este mundo.
    ¿Quieres pormenores de la conducta que debe seguir aquella persona que aspira a la santidad real, la que vincula con Dios y no la que es un disfraz de las religiones?
    Pues, entonces debes leer con atención los capítulos 19 y 20 de Vaikrá/Levítico, una tarea muy interesante y saludable que te dejo para más tarde.
    Si quieres un brevísimo resumen, lo comparto amablemente contigo:

    “Guardad y practicad Mis estatutos. Yo soy el Eterno, que os santifico.»
    (Vaikrá / Levítico 20:8)

    Está la santidad de Israel (judíos) y está la de las naciones (gentiles o Benei Noaj o noájidas).
    Ambas son preciosas ante el Eterno, aunque se manifiestan a través de diferentes canales.
    El canal de la santidad de Israel proviene de guardar y cumplir los preceptos de la Torá, que el Eterno ha mandatado a los judíos.
    En tanto que el canal de la santidad noájica procede de conocer y cumplir con los Siete Mandamientos Universales.

    Por lo cual, el judío que aspire a una existencia de santidad, estudia Torá y por ello está consciente de su rol en el mundo y de los mecanismos para practicarlo, que es el conjunto de los mandamientos que le fueron asignados para cumplir.
    En tanto que el gentil conoce los siete principios básicos y esenciales, pues son ellos la Torá de las naciones, y los cumple atentamente.

    Cuando, por el motivo que sea, la persona no alcanza a estudiar o a comprender, pero igualmente su vida está llena de construcción de SHALOM (acciones de bondad y justicia), entonces se manifiesta también la santidad “natural”, la que proviene de una conducta ética, es decir, espiritual.
    Lo podemos corroborar con el siguiente pasaje del profeta, hablando por boca de Dios:

    «Así ha dicho el Eterno:
    ‘No se alabe el sabio en su sabiduría,
    ni se alabe el valiente en su valentía,
    ni se alabe el rico en sus riquezas.
    Más bien, alábese en esto el que se alabe:
    en entenderme y conocerme que Yo soy el Eterno, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra.
    Porque estas cosas me agradan, dice el Eterno.»
    (Irmiá / Jeremías 9:23-24)

    La persona que actúa agradando a Dios es la que va por la vida construyendo SHALOM, pareciéndose a Él en lo que humanamente es posible.
    ¿Qué hace?
    Bondad, juicio y justicia, tal como hace el Eterno.
    ¡Éste es el camino esencial del espíritu!

    Por lo cual, si aspiras a la santidad, construye SHALOM, con acciones de bondad y justicia.
    Piensa, habla, actúa de esta manera; entonces estarás emulando a Dios, llevando la LUZ de la NESHAMÁ a tu existencia terrenal y alcanzando la santidad.

    Entonces, nuestro entorno estará alumbrado por nuestro accionar, será un ejemplo positivo, un imán de buenas virtudes.
    La Presencia del Eterno será evidente, no por rituales y alocuciones extrañas, sino por el compromiso de manifestar Su Palabra en la realidad.

  • La fe del esclavo y la emuná del libre

    La Torá NO pide, ni ordena, creer en Dios.
    Pero SÍ que sepamos, con conciencia y conocimiento y no especulaciones sentimentales, que Él existe y opera en el mundo.
    Y, por supuesto, que conozcamos Sus mandamientos y los cumplamos lo mejor que podamos. Los gentiles los Siete de las Naciones, los judíos aquellos que a cada uno corresponde de los 613 de la Torá.
    Es por esto que los ASERET HADIVEROT (mal traducidas como “diez mandamientos”) comienzan así:

    «[Haz de saber que] Yo soy, el Eterno tu Elohim que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud:»
    (Shemot / Éxodo 20:2)

    La sensiblería de la “emuná”, cuando es traducida como “fe”, es un hueco intelectual y que no corresponde al modo espiritual de vida. Por más que multitudes repitan enceguecidas que la “fe” es esencial, que la vida depende de la “emuná”, nosotros tengamos bien en claro que NO ES el camino del Eterno, pero sí el propio de las religiones y por tanto del EGO y no de la NESHAMÁ.
    Esto es así cuando emuná se entiende por fe, la cual sería aceptación sumisa e irracional incluso de lo absurdo, con la excusa de que es imposible para el hombre entender las cosas de Dios. Por lo cual, se desprecia el verdadero pensamiento y se deja la fe en el piso de las ideas, pisoteada por creencias y lemas que se repiten con la lealtad del niño temeroso de contradecir al mayor.

    Por el contrario, la “emuná” bien comprendida, aquella que es clásica en la Tradición espiritual, nos confirma que es conciencia de las cosas de Dios y ejercicio práctico del cumplimiento de Sus mandamientos, es lo que se forma y fortalece al cumplir nuestra parte en la tarea sagrada.
    No es abstención de pensamiento racional, ni fanatismo ciego, ni aceptación muda de cualquier postulado, ni seguir esclavizado a creencias sin procesarlas intelectualmente.
    Es llegar hasta donde alcancemos llegar en nuestro pensamiento, analizando, criticando, preguntando, indagando, debatiendo, estudiando, descubriendo y reconocer el límite de nuestra comprensión cuando lleguemos al tope de nuestro esfuerzo intelectual.
    ¡Qué diferente la verdadera emuná de aquella que promueve el EGO con sus esclavos religiosos!

    Recuerda, aunque te lo diga alguien con larga barba y camisa blanca, hábil discurso y sonrisa de vendedor experto, la emuná no es la fe típica de las religiones.
    Porque, deberás exprimir hasta la última gota tu capacidad intelectual, mientras cumples con fidelidad lo que te corresponde, y cuando llegues al extremo de tu capacidad comprensiva, es entonces que deberás aceptar la limitada existencia del hombre y admitir aquello que aún no hemos podido encontrar su esencia y funcionamiento.

    Por más inteligencia puesta, aunque tengamos bibliotecas enteras de sabiduría, igualmente nos topamos con el oscuro lugar de la ignorancia pues la esencia del Eterno se escapa de nuestra finita mente, así como no siempre tendremos noción de Sus caminos.

    Tengamos presente uno de los versículos de la parashá BEHAR:

    «Porque los Hijos de Israel son Mis siervos; son siervos Míos, a quienes Yo saqué de la tierra de Egipto. Yo soy el Eterno, vuestro Elohim.»
    (Vaikrá / Levítico 25:55)

    Él nos dio la libertad, para hacernos y confirmarnos como Sus siervos.
    Porque esa es la libertad finalmente, la que nos permite ser nosotros totalmente; conscientes de ser NESHAMÁ y por tanto llevando nuestra conducta a sintonizar con ella.

    Podemos ser esclavos de la fe, y vivir con fe de esclavos.
    O podemos ser libres y por tanto desplegar las alas de la emuná verdadera, porque es la emuná aquella que nos libera de los lazos del EGO.

  • Conectando los puntos

    ¿Qué ves en esta imagen?

    Muchos afirman ver allí una carita (feliz).
    Otros dicen lo mismo, pero añaden “de puntos”.

    Pero en realidad, ¿qué está dibujado?

    Honestamente, son solamente unos pequeños círculos coloreados, si quieres puedes llamarlos puntos, que pueden haber estado allí adrede o producto del azar (porque ambas cosas son posibles y reales, la causalidad y la casualidad).

    Lo interesante es que es común percibirlo formando una forma, una figura, una configuración que posee/expresa algún sentido.

    ¿Estamos de acuerdo?
    De esto ya hemos hablado antes, y si quieres puedes releerlo:

    Vamos a tratar de explicar el fenómeno y con ello aprender algo que nos pueda servir para mejorar nuestra vida cotidiana.
    A nuestro cerebro no le gustan las cuestiones inconclusas porque las ubica en el espectro de la impotencia, por tanto de la amenaza.
    Así que, cuando encuentra algunos rastros que no forman una figura conectada, se las arregla para realizar conexiones.
    Esto no solamente acontece con imágenes visuales, sino en todos los sentidos posibles, tanto del mundo de relación como el mundo interno.

    Si percibimos un sonido, nuestro cerebro asocia a recuerdos con los cuales identifica el origen, o a partir de rastros de memoria imagina qué lo produjo.
    Si olemos, si saboreamos, si palpamos, en todos ellos funciona este mecanismo, pues, con unos pequeños rastros construimos una forma que tiene algún sentido.

    Puedes hacer memoria y reconocer cómo te sucede esto a diario, y es normal que así sea (siempre y cuando no se dispare la construcción de ideas a partir de pocos indicios más allá de una zona de equilibrio).

    Así también cuando nos encontramos con lo que hace una persona, percibimos sus acciones –de por sí inconexas- y en nuestra cabeza van formando patrones, o conectamos esas acciones como parte de una estructura mayor, una conducta compleja.
    Por ejemplo, la esposa no atiende el teléfono, llega tarde del trabajo, al cuestionarle el marido ella dice una excusa que puede ser plausible pero suena a insincera. La idea en la mente del marido se completa estos puntos formando una “verdad”: ella le está siendo infiel. Ya armó la película completa, y es en base a ella que siente, piensa y reacciona físicamente. Por ahí grita, o llora, o insulta, o amenaza, o golpea, o da un portazo y se va, o se consigue una amante, o asesina, o no dice nada pero rumia su sufrimiento, o… sí, quizás emplea la Comunicación Auténtica y no se deja llevar por sus preconceptos (que pudieran ser acertados, o no).
    (En realidad, la esposa tenía el celular en el fondo del bolso y no lo oyó, luego del trabajo fue a comprar un regalo por el aniversario de bodas que es la semana entrante, y no dijo la verdad porque no quería arruinar la sorpresa con la que esperaba agasajar a su marido en esa alegre ocasión).

    Te di un ejemplo doloroso, pero sirve para vislumbrar esta manera de trabajar nuestro cerebro es algo que ocurre en todo momento; para las grandes y las pequeñas situaciones.
    Es que, la ignorancia es falta de poder, lo cual se traduce en estar a merced del peligro.
    Por tanto, el cerebro se encargará de protegernos y para ello encontrará el sentido que une los puntos, y si no lo hay, ya se encarga él de inventar alguna historia que dé forma y figura a los rastros que están desconectados.
    Siempre que aparezca el rastro de no-saber (= no-poder), no solamente en cuestiones inesperadas o que representen un verdadero peligro existencial. Sí, también sirve para explicarnos nuestras conductas, pensamientos, sentimientos, etc.

    En parte es muy bueno que así sea, nos ha servido a lo largo de nuestra existencia como especie para escabullirnos de depredadores, encontrar alimento, aparearnos, evitar confrontaciones, refugiarnos del clima, entre otros sucesos en los cuales unos indicios posibilitan adelantarse a un suceso y obtener por ello algún beneficio concreto.
    Por esto mismo, aquel que tenía dificultades físicas o psicológicas para armar inconscientemente la imagen esbozada por los puntos, sea por dificultades para percibir, sea por falta de conocimiento de los rastros, sea por enfocarse exclusivamente en los detalles perdiendo de vista el fondo, sea por estar distraído, sea por incapacidad psíquica, o por lo que fuere; lo más probable es que sufriera bastante, o tal vez terminara su vida muy rápidamente.

    Por supuesto que éste mecanismo lo emplea el EGO para mantenernos bajo su reinado, provocándonos a mayor impotencia.
    Es que, los indicios suelen estar asociados con cuestiones que nos ponen en situación de indefensión, oportunidad natural para que el EGO dispare sus instrumentos.
    Entonces, reaccionaremos de forma irracional, procurando llamar la atención; o tratando de ganar algún poder primitivo que nos proteja del sentimiento de impotencia; o nos impulsará al escape; o arrugándonos dentro de nuestra zonita de confort, allí en donde está todo más o menos etiquetado y por tanto se supone que sabemos como manejarnos para sobrevivir.

    Como mencioné más arriba, cuando estamos en el descampado y nos podrían acechar peligros reales, ¡qué bueno que así sea! Por algo Dios nos dotó de este mecanismo maravilloso que es el EGO, para servirnos precisamente en esos momentos.
    Pero, al activarse el EGO en situaciones de impotencia sentida, pero no real; o que es real pero no sirven de muchos sus mecanismos naturales o sus derivados (por ejemplo, en una disputa con la pareja; o soportar al jefe en la oficina; o los alumnos se están trepando a los bancos y saltando como monos; o en un embotellamiento de tránsito; o la viejita se puso a contar su vida a la cajera del supermercado haciendo perder tiempo valioso a quienes se encuentran esperando a pagar; etc.) entonces el EGO impulsa la generación del estrés malo; el cual nos imposibilita más, nos frustra, cansa, desgasta, enferma y nada resuelve de lo que está pasando.

    Similar estrés se produce cuando hemos dejado cosas inconclusas en nuestro pasado, que no las cerramos o lo hemos hecho mal, y que entonces siguen en estado de latencia en nuestro inconsciente, listas a activarse cuando encuentran factores que las despierten.
    Esto también acontece cuando pretendimos cerrar alguna cosa pero dándole un sentido incorrecto, por lo que se hunde en el inconsciente y a veces brota para alterarnos el presente.
    Entonces nos sentimos angustiados, iracundos, temerosos, culpables, cansados, agobiados, perseguidos, y sufrimos; pero no encontramos cuál es el motivo.
    Lo cual nos inquieta más, nos provoca mayor estrés.

    Hagamos lo que hagamos, nos sentimos realmente en una pesadilla y a la espera de algo peor. O, añoramos alguna salvación irracional, como la que suele ofrecernos el EGO en sus múltiples encarnaciones.
    Mientras no completemos la forma real, u otorguemos/creemos/encontremos un sentido coherente, o admitamos nuestra incapacidad y no nos ahoguemos por ello, estaremos en problemas.
    Porque lo que debiera estar en el pasado, sigue activando. Lo que no debiera estar consumiendo energía, nos sigue desgastando. Lo que estorba, no ha sido superado/elaborado. No hemos hecho TESHUVÁ, por tanto el desequilibrio enfermizo continúa y se pone de manifiesto de una u otra forma.

    Todas estas cosas son las que abren el paso a la tarea nefasta de los mercaderes de la fe, religiosos, vendedores de amuletos, fabuladores, supersticiosos, cabalisteros, para armar sus mercaditos (muchos de los cuales son enormes transnacionales) y obtener toda clase de ventajas. Porque ofrecen seguridad, sentido, todos los puntos coordinados para dar un orden mágico, respuestas milagrosas, que brindan fantasiosa calma a las mentes atormentadas por sentirse impotentes y que esclavizan al hombre a la real impotencia de ser esclavo del EGO y sus empleados (líder de Kabbalah, pastor, mequetrefe del púlpito, clérigo, tirador de cartas, sacerdote de vanidades, artistas del misticismo, etc.).

    Lo que en su origen es un mecanismo natural y automático para evitar peligros, es convertido en maquinaria de dominación y alienación.
    Lo que debiera ayudar a cuidarnos, termina siendo usado para el mal porque nos enferma, esclaviza, asfixia y mata (más o menos rápido).

    Esto no es solo culpa de los otros, de esos que nos atrapan con sus jueguitos y malabarismos, sino que está en nosotros también la responsabilidad; porque preferimos la respuesta fácil y maravillosa, al trabajo serio, esforzado, adulto de pensar, cuestionar, investigar, dudar, responder con fundamentos, empatizar, comunicar, aprender, desaprender, etc.
    ¡Cuánto trabajo para ser libre!
    Por ello, otro mecanismo del cerebro, el que procura economizar energía, escoge el camino que parece simple y menos cansino. Por lo cual, las respuestas del EGO, así como las de los hábitos (que consumen mucho menos energía que todo un proceso de pensamiento crítico/creativo) nos someten y mantienen en nuestras zonitas de confort.

    Es importante haber leído y comprendido todo lo expuesto, por lo que si no puedes explicar sencillamente y con tus palabras lo que hemos trabajado hasta ahora, será oportuno que releas y puedas entenderlo al explicárselo a otros.
    ¿Lo harás?
    Es una manera de aprender a aprender, así como a eliminar los inconvenientes de los cuales estamos haciendo luz en este estudio.

    Como te has dado cuenta, en nuestro interior está el conflicto, que emerge cada tanto o se mantiene a flote a menudo.
    De acuerdo a nuestro Yo Auténtico, así como a factores del Yo Vivido, será la disponibilidad de las reacciones que presentemos. Más o menos alienados, mejor o peor adaptados a la realidad, con mayor o menor coherencia en el pensamiento/sentimientos; con más capacidad para ser flexible, o estar atados a la rigidez, etc.
    El hecho es que el conflicto está, es parte de nuestro ser humanos. Pero también están los mecanismos para crecer y construir SHALOM interna y externa.

    Sin embargo, para comprender más cabalmente todo esto debe, es necesario que entendamos que no es solamente un mecanismo adaptativo, fisiológico, el que nos impulsa a cerrar lo que está incompleto; es también nuestra naturaleza espiritual.
    Somos NESHAMÁ, y en nuestra vida terrena además estamos siendo las otras cuatro dimensiones que nos forman.
    La NESHAMÁ es una LUZ pura, permanente, que no fluctúa ni varía a causa de nuestra conducta o de cualquier otro factor.
    Es, y permanece siendo lo que es.
    Es chispa Divina, nuestra identidad esencial, nuestra existencia luego de esta vida.
    Es la imagen completa de nosotros, en su unidad con la Creación y con el Creador.
    Es una presencia constante, pero que a causa de nuestra naturaleza física, así como por efectos de nuestros pecados, perdemos la consciencia de su existencia. La LUZ sigue alumbrando incambiada, pero las cáscaras y máscaras que hemos formado la opacan a nuestra visión (interior) y llegamos a ignorarla.
    Sin embargo, su vocecita silenciosa no es tapada por todo el ruido de la vida cotidiana, ni por el griterío del EGO. Allí, chiquitita, sigue resonando en nuestro ser, y a veces (por lo general en sueños, o cuando logramos aquietar el pensamiento por medio de buenas técnicas de meditación) tenemos chispazos que nos encandilan y avisan quienes somos realmente, nuestra NESHAMÁ.
    Y por ello, queremos estar completos, en SHALOM (que quiere decir paz, pero también estado de completitud).
    Para estar en armonía interna/externa, siendo quienes estamos siendo en esencia, pero no en existencia terrena. Lo cual significa en verdad el hacer TESHUVÁ, que es lograr llevar al Yo Vivido a sintonizar con el Yo Esencial, que todas nuestras acciones/pensamientos/palabras sean adecuadas a nuestra identidad espiritual.

    ¿Podemos lograr es estado de completitud terrenal, de una sintonía perfecta del Yo Vivido con la NESHAMÁ?
    La respuesta es, no.
    Por naturaleza somos imperfectos, limitados, y gracias a Dios el EGO existe y opera. Sí, incluso cuando lo hace fuera de su función primaria.
    Al ser humanos estamos a merced del error y del desvío voluntario.
    No poseemos el control de muchas cosas, ni siquiera de nosotros mismos.
    Por tanto, es una aspiración constante el cerrar una buena forma, brindar un sentido inspirado, pero no tenemos como concretarlo realmente.
    Así, nuestro cerebro busca el completar la imagen, y la NESHAMÁ unificarnos incluso dentro de la diferencia; pero ambas cuestiones quedan sin resolver en esta vida.

    Por lo cual, ¿qué podemos escoger racionalmente?
    Probablemente la mejor forma de vivir es con el compromiso de construir SHALOM, por medio de acciones (pensamientos/palabras/actos) de bondad y justicia, siendo leales al Eterno.
    Porque es ese el ejercicio que nos conduce a una armonía existencial interna y externa.

    Surgirán conflictos, habrá problemas, caeremos, pero estaremos aún en la senda que debemos transitar.
    Tendiendo a ser completos, a vivir con sentido trascendente, pero siendo completamente humanos, disfrutando de todos los bienes con los que el Eterno nos ha bendecido y lo hace de manera constante.

  • Cuando la razón cronológica no tiene razón logica

    Por Luis D. Perez Ch.[1]

     

    La traducción al español de la canción judía JAD GADIA que se nos facilitó en este sitio, dice así:

    1. Un cabrito que compró mi padre por dos monedas.
    2. Entonces vino el gato y se comió el cabrito que mi padre compró por dos monedas.
    3. Entonces vino el perro que mordió el gato que comió el cabrito que mi padre compró por dos monedas.
    4. Entonces vino el palo que golpeó el perro que mordió al gato, que comió el cabrito que mi padre compró por dos monedas.
    5. Entonces vino el fuego que quemó el palo que golpeó al perro que mordió al gato, que comió el cabrito que mi padre compró por dos monedas.
    6. Entonces vino el agua que apagó el fuego que quemó el palo que golpeó al perro que mordió al gato, que comió el cabrito que mi padre compró por dos monedas.
    7. Entonces vino el buey que tomó el agua que apagó el fuego que quemó al palo que golpeó al perro que mordió al gato, que comió el cabrito que mi padre compró por dos monedas.
    8. Entonces vino el matarife que degolló al buey que se tomó el agua que apagó el fuego que quemó al palo que golpeó al perro que mordió al gato, que comió el cabrito que mi padre compró por dos monedas.
    9. Entonces vino el Ángel de la muerte que mató el matarife, que degolló al buey que se tomó el agua que apagó el fuego que quemó al palo que golpeó al perro que mordió al gato, que comió el cabrito que mi padre compró por dos monedas.
    10. Entonces vino El Santo Bendito Sea, y eliminó al Ángel de la muerte, que mató el matarife que degolló al buey que tomó el agua que apagó el fuego que quemó el palo que golpeó al perro que mordió el gato que comió el cabrito que mi padre compró por dos monedas. [2]

    La narrativa adquiere un sentido cronológico si se llega a conocer todos sus elementos. Es decir, si no se suprime ningún elemento (cabrito, gato, perro, palo, fuego, agua, buey, matarife, Angel de la Muerte, Dios) la cadena de eventos es muy entendible. Pero ¿tiene sentido lógico? Es decir, ¿se vio compensado alguien por la cadena de eventos ocurridos?

    Para mí no. Para mí, antes de tanto dolor y muerte, hubiera sido mejor compensarle la perdida al padre, ocurrida por un pobre gato hambriento que vio la oportunidad de saciar su hambre con un animal mal puesto.  Y ha esto ¿no hubiese sido mejor que el padre hubiera invertido sus monedas en algo menos riesgoso que en un cabrito que puede morir por ser presa fácil, o por cualquier otra causa? Por cualquier lado que mire el hecho generador de la cadena de eventos, no evidencio ningún tipo de causalidad, justicia o razón de ser. ¿Cuál fue el motivo último de tanta causalidad? ¿Quién se beneficio de la cadena de eventos? ¿A quién se le hizo justicia con tanto evento sin sentido lógico?

    Y la respuesta salta a la vista: a ninguno de sus integrantes.

    Si la historia que nos cuenta la canción no trata sobre moralejas de causalidad, justicia, o razón de ser, ¿Cuál es la finalidad de contarnos la canción esa cadena de eventos?

    Pero también, en el pasado se nos propuso un ejercicio reflexivo muy parecido a la pregunta anterior. Se nos invitó a reflexionar si el dicho que consuela de muchos – “todo es para bien” – sirve para paliar la impotencia, con la siguiente historia:

    Se enseña entre los sabios que Rabi Akiva predicaba que sea habitual para el hombre decirse que todo lo que hace el Misericordioso es para bien.
    Como se ejemplifica con la siguiente anécdota.
    Una vez Rabi Akiva estaba de viaje y al llegar a cierto pueblo buscó para alojarse pero no consiguió.
    Dijo: “Todo lo que hace el Misericordioso es para bien”.
    Pasó la noche a campo abierto.
    Llevaba consigo un gallo (para que lo despierte), un burro y una lámpara.
    Una repentina ráfaga de viento apagó la lámpara, una comadreja (o un gato) vino y se comió el gallo, un león vino y se comió el burro.
    Dijo: “Todo lo que hace el Misericordioso es para bien”.
    Esa misma noche una banda de ladrones llegó y arrasó el pueblo (donde no pudo hospedarse).
    Rabi Akiva les dijo:”¿No les había dicho que todo lo que hace el Santo, bendito sea Él, es para bien?
    [3]

    ¿Cómo  puede el sabio judío concluir que todo es para bien, sin que reflexione por un momento que la misma perdida que sufrió en el campo pudo haberle ocurrido en el pueblo que no lo hospedó?

    ¿Qué finalidad tiene contarnos una similar cadena de eventos cuando es evidente que no es sobre la causalidad, justicia o razón de ser?

    Pareciera que ninguna de las cadenas de eventos contadas manifiesta un sentido lógico. Puede ser que tengan sentido cronológico (que un evento desencadene otro), pero a que sean fuentes de inspiración que refuercen la fe, la creencia o el reposo emocional ante circunstancias adversas, están muy lejos.

    Resulta imposible para el más sabio de los mortales descifrar el sentido último de una cadena de eventos, pues las capacidades humanas son limitadas; incluso si la persona hiciese el pequeño ejercicio de reflexionar sobre un hecho generador que desencadenó una seguidilla de eventos para su vida puede corroborar lo que indico: es imposible saber un por que o un para que. El Dr. Viktor Frankl lo expresa en el siguiente postulado:

    “… una vez que empezamos a tratar con este significado global nos encontramos con una ley que a mí me gusta formular como sigue: cuando más amplio es este significado, menos comprensible es. Y si se refiere al significado o sentido último, también resulta incomprensible…[4]

    Yo mismo he experimentado hechos generadores de cadena de eventos que luego de algunos años no puedo descifrar el fin o sentido último de tanta eventualidad, si es que existe fin último o sentido global. Y estoy seguro que al lector le pasa lo mismo.

    Si el sentido general de la cadena de eventos que produjo un hecho generador es incomprensible para nosotros los mortales, entonces podemos estar seguros de que:

    -No todo es para bien. Hay cosas que nos suceden que son malas y que son imposibles de entender.

    -Mienten los líderes religiosos que enseñan cosas como: “…no le preguntes a Dios ¿Por qué? sino ¿Para qué?…”; “…Dios sabrá las razones de lo que te paso…”, “…Dios te ayudara a que ganes y hará justicia con el otro, ya verás…”, “Pacta, diezma, colabora para que Dios que ayude, convierta, salve, auxilie, alimente, sane, etc…”, “…lee los cuatro tomos de Torá concordada y comentada por Rashi para alimentar la fe, a tal precio más gastos de envío…” y ejemplos similares. Si escuchas, lees o sigues a líderes que explican[5] sentidos generales, globales o universales, ¡! huye de ellos porque te están mintiendo ¡!

    -La persona misma se engaña cuando apela a la fe o a la creencia absurda para entender que existe una causalidad última de una cadena de eventos que desencadeno un hecho generador en particular; pues solo en las películas se puede comprender el trama contenido, y hasta ver el final de la misma.

    Pero volviendo a las historias, si bien se puede entender que tienen sentido cronológico, resulta imposible dotarlas de sentido lógico al contenido manifiesto de la historia contada.

    Pero no así, al posible mensaje latente que se puede extraer de ambas historias. Se puede extraer un mensaje latente que auxilie a la persona cuando se vea en la disyuntiva entre la fe y la razón (o creencia racional). Y cuando me refiero “contenido manifiesto” describo a lo que nuestros ojos ven; y “mensaje latente” al que hay que descubrir mediante algún trabajo. Como el arqueólogo que descubre que en masa de materia se encuentra petrificada una antigua moneda valiosísima.

    A diferencia del contenido manifiesto, en el mensaje latente si es posible que contenga sentido lógico y práctico, y que además, sea de gran beneficio para la persona. Y lo mejor es que puede haber miles y millones de mensajes latentes simbolizados mediante un solo contenido manifiesto.

    ¿Y el de ambas historias? Personalmente voy a compartir un mensaje latente, pero confieso que me gustaría saber los que descubre el lector de esta reflexión.

    En la historia del cabrito no se nos cuenta cual fue la reacción del padre de familia ante la pérdida de su animalito, mientras que en la historia del Rabi Akiva se nos cuenta que él pronuncio una bendición ante la pérdida de sus animalitos. Los que no somos judíos tenemos La Prohibición de Blasfemar, bajo ninguna circunstancia. Es nuestra ley y nuestra ética. En el primer caso no vale suponer la reacción del padre de familia, sencillamente porque es omisa, así que cualquier suposición resulta en una especulación, por lo que nos resta atenernos a su silencio; mientras que en la segunda historia se nos cuenta que el sabio judío emitió una bendición ante su perdida. Lo importante no es, en sí misma, la omisión del primero ni la acción del segundo; incluso pierde importancia la seguidilla de eventos que nos cuentan ambas historias, sino que adquiere relevancia lo que podría significar un silencio y una acción.

    Y tanto la omisión del padre de familia como la acción del sabio judio tienen un solo mensaje. Un silencio y unas palabras se refieren a un mismo mensaje: La Prohibición a Blasfemar. Podría entonces interpretarse un postulado así: “no pierdas la ética por más dura que sea la circunstancia”.

    Un posible contenido latente, entonces, es precisamente el que no se dice en ambas historias, el que no se ve a simple vista, sino que hay que descubrir.

    Si se trasladara ese ejercicio a la vida practica, y se intentara descubrir una lógica racional a los hechos generadores de cadena de eventos que todos experimentamos, ¿podríamos descubrir nuestros propios mensajes y sentidos?

    Muchas gracias por sus comentarios.

     


    Notas:

    [1] El autor del artículo no es judío. El presente ensayo cuenta con autorización y revisión previa de Serjudio.com

    [2] http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/el-cabrito-y-la-impotencia

    [3] http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/todo-lo-que-hace-el-misericordioso-es-para-bien

    [4] “El hombre en busca de Sentido Ultimo. El análisis existencial y la conciencia espiritual del ser humano.” Victor E. Frankl, pag 191.

    [5] Con explicaciones que no explican nada

  • Cabalá racional

    ¿Qué significa Cabalá?

    Viene del verbo lekabel, que es recibir.
    Hay dos palabras en hebreo para designar la tradición:

    • masoret o mesorá
    • y cabalá.

    La primera es la que se centra en el entregar, transmitir, pasar de uno a otro.
    La segunda es la que se enfoca en el que recibe, el receptor, el destinatario de vivir la experiencia de mensaje para luego convertirse a su vez en transmisor y vivificador de la cadena sagrada.

    ¿Cuál es la grafía correcta?

    Hay muchas maneras de transliterar esta palabra hebrea: Cabalá, Kabalá, Kabbalah, Kabalah, Qaballah, Qabala, Cábala y así sucesivamente.
    La fonética correcta es Cabalá, una palabra aguda, es decir acentuada en su última sílaba.

    ¿Cuál es la finalidad de la Cabalá?

    Podemos mencionar varias finalidades:

    • Preservar la tradición;
    • llevarla a la práctica, en la medida de lo posible;
    • descubrir contenidos en los sucesos que nos revelan la dimensión espiritual;
    • guiarnos hacia el crecimiento en todas las dimensiones, a la luz de la conciencia espiritual;
    • encontrar la Divina Presencia en todo momento;
    • liberarnos del EGO;
    • darnos instrumentos para disfrutar de la bendición constante que cae sobre nosotros;
    • transformar positivamente nuestra vida.

    ¿Para quién es la Cabalá?

    El estudio profundo de la Cabalá estuvo restringido a un grupo muy limitado de personas, y así sigue siendo. Si tú estás leyendo esto, probablemente no estés dentro de ese reducidísimo número de expertos capaces de adentrarse en los recovecos de esta ciencia espiritual.

    Sin embargo, la luz de la Cabalá está disponible para todas las personas, sin distinciones.
    Con respeto, todos podemos estudiar conceptos de ella, aplicarlos, compartirlos; pero, con la humildad de saber que estamos en la superficie, o a pocos metros de profundidad, lejos, muy lejos de los lugares resguardados que son accesibles solo por muy pocos. Y es muy bueno que así sea y no pretendamos romper los límites saludables.

    ¿Cuál es la señal de alerta?

    Una importante advertencia es no beber de fuentes contaminadas. Está plagado de falsos maestro de “Kabbalah”, que ofrecen todo tipo de delirios, fantasías, supersticiones y caminos de idolatría. Eso debe ser censurado y mantenido a raya. Así como también los que hacen de la Cabalá un movimiento sectario o una empresa multinacional.

    Por lo cual, debemos asegurarnos de contar con el maestro apropiado y de asegurarnos que el contenido no conduzca a la perdición, con la excusa de la salvación.
    Puedes notar lo oscuro cuando se entrecruzan creencias religiosas (cristianas, budistas, mesiánicas (que es una variante cristiana), etc.);
    rituales paganos (manitos curadoras, cintas mágicas, plegarias a santos, etc.);
    conceptos que no son propios de la tradición cabalística (como karma, chakra, mantram, etc.);
    prácticas extrañas (astrología, consulta a espíritus, conexión con almas de muertos, etc.).

    Así mismo, cuando te das cuenta de que estás en medio de un gran montaje si te quieren vender productos, libros, cursos, de manera constante.
    También si te obligan a una adhesión extrema al líder del grupo, o a mantener en secreto lo que ocurre en las sesiones, o a apartarte de la gente de tu entorno habitual.
    Como también a si el material de estudio/meditación resulta inentendible, confuso, contrario al sentido común y arbitrario. Si es así, no te están ofreciendo Cabalá, sino una religión camuflada, que pretende doblegarte y esclavizarte.

    ¿Cuáles son las buenas señales de la Cabalá?

    La Cabalá es clara, libera el pensamiento, aligera los temores, fortalece la adhesión al Eterno, siembra la armonía, clarifica la comunicación, construye SHALOM por medio de acciones de bondad y justicia en pensamiento/palabra/acción.

    ¿Es necesario aprender hebreo o arameo?

    Como mencionamos, nosotros nos beneficiamos de la luz de la Cabalá y no profundizamos en ella.
    Por lo cual, podemos conocer algunos vocablos y ciertos expresiones en ambos idiomas, pero no se requiere mayor preparación.

    Por supuesto el maestro debe estar especializado en la temática y ayudarte allí en donde sea necesario.

    ¿Es necesario saber Torá para conocer Cabalá?

    La Cabalá es una perspectiva de la Torá, por tanto estudiar Cabalá es estudiar Torá.
    Solamente aquello que beneficia y provee bendición es la medida acertada.

    El maestro idóneo sabrá orientar con amor y sabiduría.

    ¿Cuáles son los niveles de aplicación de la Cabalá?

    • Teórico: conocimiento que se refiere a procesos en el mundo:
      • Interno:
        • estudio de habilidades y conocimientos que nos permiten trabajar para mejorar nuestra existencia,
        • explicación de lo que sucede en nuestro interior,
        • tomar conciencia de los Yoes que nos forman,
        • búsqueda del SHALOM consigo mismo;
      • Externo:
        • explicación de lo que sucede en el mundo de relación con otros,
        • advertir el simbolismo que subyace a los eventos,
        • reconocer los efectos del EGO que afectan los vínculos,
        • búsqueda de SHALOM con el mundo;
    • Práctico: aplicación de los conocimientos con el fin de lograr resultados positivos:
      • Interno:
        • tefilá (plegaria),
        • ejercicios de canalización de energía vital (NEFESH),
        • ejercicios de apaciguamiento del núcleo reactivo natural (RUAJ),
        • reducir el impacto del caos, sufrimiento, inseguridad, miedo, tristeza,
        • despertar la conciencia, enfocar la energía hacia el crecimiento,
        • detener las voces internas provocativas, clarificar dudas,
        • disipar las máscaras/cáscaras que aprisionan la LUZ de la NESHAMÁ,
        • reorganizar la vida para dedicarla a fines benéficos personales;
      • Externo:
        • Comunicación Auténtica,
        • encontrar el punto de control,
        • manejo de la ira,
        • irradiar la LUZ de la NESHAMÁ disipando los bloqueos con el otro,
        • reducción de conflictos y traumas,
        • construcción de SHALOM de manera activa.

    ¿Podremos operar milagros con la Cabalá?

    Con el estudio paciente, dedicado, humilde, consciente de sus enseñanzas, así como con el aplicado ejercicio de sus métodos y procedimientos podremos lograr el desarrollo multidimensional que posibilita la transformación de nuestro ser. Con esto estaremos aportando al bienestar común, del entorno, el prójimo y la sociedad.
    A través de estos mecanismos se logran disminuir afecciones de todo nivel, como fortalecer el organismo ante enfermedades.

    Más:

    Coaching Espiritual

     

  • Resp. 6026–Ética y moral

    Dios lo siga llenando de sabiduría
    Mi pregunta es esta Q es el carácter de aquello q es recto y justo en el sentido ético y moral
    Gustavo.

    (más…)

  • Espíritu del Paraíso

    NESHAMA-Es la conexión constante con Dios; pero también se integra con información recopilado durante el pasaje por este mundo.
    Estamos ahora en el GAN EDÉN, pero no lo percibimos por estar atendiendo a los estímulos del mundo material.
    Cuando se corta el lazo con este mundo, cuando morimos, entonces se abre abre la conciencia espiritual, a nuestra real identidad.
    Siendo así, morir no es marchar de este mundo ni dirigirse al próximo; es simplemente cortar las anclas que nos retienen en una limitada porción de la realidad para abrirnos a ser conscientes de la unidad del Cosmos.
    Sin embargo, es de trascendencia inigualable lo que hemos estudiado y hecho en vida, porque es la información personalizada que “llevamos” con nosotros. Será el fruto que comeremos (es una metáfora) en nuestra existencia incorpórea.
    Por tanto, cuanto más estudiamos de aquello que nos corresponde de Torá, y mejor cumplimos con los mandamientos que nos corresponden (de acuerdo a nuestra identidad espiritual), es cuando sembramos el buen pan para esta vida y los frutos para deleitarnos en la eternidad.

    Por otra parte, la NESHAMÁ contiene un código de conducta incorporado, que no precisa de estudio, ni de adoctrinamiento, ni de obligaciones, ni de varas sociales. Ese código es el ético (que podemos denominar a veces como “derej eretz”), que no depende de ninguna otra fuente, sino simplemente del espíritu y por tanto de Dios. Es la ética natural, la que nos permite ser libres, pues tenemos la capacidad para reconocer y escoger entre hacer lo bueno o lo malo.

    Por supuesto, si el estudio, la vecindad, el entrenamiento, nos refuerza en la ética, es mucho mejor. Entonces nuestro Yo Vivido está en sintonía con el Yo Esencial, es decir, nuestra personalidad terrena encuentra caminos para manifestar la Presencia Divina que nos alumbra.

    Pero, como es evidente, la ética natural no siempre encuentra repercusión material. Porque no somos solamente NESHAMÁ, también estamos formados por otras cuatro dimensiones: corporal, emocional, social y mental. Algunos de ellos fueron etiquetados por los sabios del pasado con nombres antiguos:
    RUAJ – Reflejos instintivos, aquellos que compartimos con los animales.
    NEFESH –Energía vital, la que nos permite realizar los procesos vitales.

    Se producen entrecruzamientos, contradicciones, tendencias que tiran hacia un lado o el otro, y el resultado es el Yo Vivido, éste que estamos siendo en este mundo.
    Aquí el trabajo del EGO es destacado, en hacernos desviar, en perder la senda, en encubrir nuestro rostro para adoptar máscaras a las que creemos ser nuestra cara. Del EGO hemos escrito en abundancia, por lo que no ampliaré más aquí.

    Con todo lo que hemos expuesto hasta aquí, es hora de considerar las cosas desde una perspectiva eterna y profunda.
    ¿Quieres vivir de acuerdo al espíritu del paraíso que YA estás siendo?
    ¿Quieres creer en fantasías religiosas de salvaciones personales condicionadas por dioses terribles y a costos espantosos?
    ¿Quieres desligarte, aunque no es posible, de la ética y vivir de acuerdo a la moral (modo social)?
    ¿Quieres ser cual animal, llevado por tu RUAJ?
    ¿Quieres seguir adorando al EGO, en forma de dioses, religiones, líderes carismáticos, adicciones, y todo otro tipo de engaños y malversaciones?
    ¿Qué es lo que quieres?

    Sería estupendo elegir vivir como el espíritu del paraíso, encarnado en esta realidad y transformarla para que vibre de acuerdo al Plan del Padre.
    Si esto es lo que prefieres, tienes el judaísmo si eres judío, y el noajismo si eres gentil, para auto realizarte y perfeccionar al mundo.

  • El dinero espiritual

    La riqueza, entre ellas el dinero, es solamente un instrumento, como tal puede ser empleado con un fin constructivo o caótico.
    Además es un símbolo y para muchos un ídolo al cual adorar y por el cual morir.

    Desde la perspectiva espiritual, es bueno disfrutar de lo que adquiere el dinero, así como de cualquier otro beneficio material que nos ha tocado recibir,
    siempre y cuando ello sea dentro de lo que es lícito y no perjudica.

    En ocasiones es necesario restringirse, aunque se tenga abundancia a disposición,
    pero esa no es la norma general, sino solamente cuando sea oportuna la impuesta limitación.

    Lo habitual es gozar de los frutos materiales, pero sin estar pendientes, obsesionados, por ellos.
    Es bueno cosechar plata, a través de mecanismos legales y saludables, sin sentirse acomplejado por ello; pero tampoco desvivirse para ganar un peso más, comprar una prenda más, tener el último modelo de auto o celular, etc.

    Saber vivir construyendo SHALOM, con acciones de bondad y justicia, en la riqueza así como en la pobreza,
    he ahí una gran manera de sembrar bendición en este mundo y gozo en la eternidad.
    Porque el éxito, en definitiva, no se juzga por el acopio de patrimonio, sino en el ejercicio de la construcción de SHALOM.

    Con tu dinero podrías seguir el consejo de los expertos, los que en verdad lo son, para que no sea una fuente de malestar ni de ruina,
    sino motor de prosperidad, crecimiento y deleite.

    Tal vez nos sirva atender esta propuesta de un buen amigo mío, que supo crecer de la estrechez a una gran opulencia: divide todos tus ingresos en cuatro partes:
    A- 10% (y hasta el 20%) para TZEDAKÁ, entre las que se incluye apoyar económicamente nuestro trabajo en SERJUDIO.com y FULVIDA.com;
    B- con lo que queda dividirlo en tres tercios:
      1- un tercio para los gastos y necesidades;
      2- un tercio para ahorro;
      3- un tercio para reinvertir en tu actividad productiva. Si no la tienes, porque por ejemplo eres empleado y no inviertes en el progreso de tu empresa, entonces puedes ver de hacer alguna inversión.

    En toda ocasión, construcción de SHALOM,
    que el breve pasaje por este mundo no sea lo único en tu existencia, pero tampoco dejado de lado por un anhelo fantasioso de “salvación eterna” egoísta.

  • Filosofía de vida

    «Todo el pueblo respondió a una, y dijo: -¡Haremos todo lo que el Eterno ha dicho! Y Moshé [Moisés] repitió al Eterno las palabras del pueblo.»
    (Shemot / Éxodo 19:8)

    Hay gente que filosofa.
    Se entre-tienen pensando en cosas que podrían ser muy profundas, de trascendencia cósmica, de connotaciones rimbombantes.
    Gustan de rondar ideas, hacer piruetas con el pensamiento, exponer sus creencias con voz de sapiencia, afirmar estructurados preconceptos entre signos de interrogación.
    Sin dudas, es un pasatiempo para gente habilidosa e inteligente.
    Entonces trotan alrededor de la pista, sin llegar nunca al banderín de llegada, con cuestiones, teorías, teoremas, y otras cosas por el estilo de:
    ¿Existe el libre albedrío?
    ¿Si Dios sabe el futuro, no somos como marionetas sin verdadero libre albedrío?
    Si está escrito reiteradamente que a faraón le fue endurecido el corazón para que no deje salir al pueblo, ¿tenía de alguna forma cancelada la opción del libre albedrío?
    ¿Por qué el malo es exitoso?
    ¿Por qué el justo sufre?
    ¿Por qué existe el mal?
    ¿Cómo entender la Shoá?
    ¿Qué mal hicieron los niños que fallecen o nacen con graves deformidades?
    Si existe el mal, ¿Dios es malo por haberlo creado?
    ¿Por qué hay gente y países tan excedidos en abundancia y otros miserablemente paupérrimos?
    Si Dios es perfecto, ¿por qué creó un mundo que no lo es?
    Si Dios es Todopoderoso, ¿por qué permite el mal?
    ¿Dónde estaba Dios en la Shoá?
    Y así siguen las importantes e interesantes dudas y debates.

    ¿Es necesario, útil, provechoso filosofar o basta con vivir construyendo SHALOM?
    ¿Construir SHALOM cancela la posible utilidad de reflexiones especulativas?
    ¿Se trata de teorizar y querer descorrer el velo inamovible, o de experimentar a pleno de lo permitido y apartarse de lo que ha sido prohibido?
    ¿Al construir SHALOM (por medio de acciones/palabras/gestos de bondad Y justicia) estamos habilitando nuestra conciencia para captar las reales profundidades del universo?

  • Las narraciones patriarcales, más allá de meras leyendas.

    LAS NARRACIONES PATRIARCALES, MÁS ALLÁ DE MERAS LEYENDAS.

    Por Shaúl Ben Abraham

    Nuzu

    Este escrito hace parte de un texto que vengo preparando en torno a la llamada Hipótesis Documentaria y a su refutación desde la óptica de la Torá Escrita y Oral como base suficiente y amplia que presenta un mundo real y no una invención postexílica como aseguran los críticos. Comprendiendo eso sí que si bien la Torá no está interesada en afirmaciones históricas ni científicas, ello no significa que sea ni ahistórica ni anticientífica, sino que habla, como dicen nuestros Sabios de Bendita memoria, “con el lenguaje de los seres humanos”. Por lo demás este escrito no es conclusivo ni lo considero terminado, así que está dispuesto para la crítica y las observaciones.

    Quizás uno de los temas de discusión más sobresalientes entre escépticos, críticos radicales y creyentes bíblicos es la historicidad o no de los relatos patriarcales narrados en el Sefer Bereshit, el primer libro de la Toráh. Este es un tema que a pesar de la antigüedad deja de ser importante, considérese como se considere a la “Biblia”, ya que estos relatos, acéptense o no como auténticos, repercuten en el ideario de las tres religiones consideradas abrahamicas –dos de ellas las más grandes del mundo- y en nuestra cosmovisión y constitución cultural.

    El Bereshit en particular, y el Tanaj en general, es para el documentarista radical un texto producto del amasijo de tradiciones que puede considerarse de principio a su fin como un mero compendio de leyendas sagradas con introducciones míticas en sus tres primeros capítulos y en los siguientes ocho una amalgama de leyendas reelaboradas a partir de material foráneo a Israel y que solo con Abraham y luego hasta Moisés aparece la narrativa nacionalista. De Moshé hasta David, ciertos rasgos históricos se presentan pero aun mezclados con elementos legendarios indistinguibles. Solo de David en adelante se cuenta con historia propiamente dicha, aunque con elementos legendarios al igual que la literatura circundante de otros pueblos .

    De acuerdo a Gleason Archer, en A Surver of Old Testament Introduction, para los documentaristas : “…los relatos del Génesis acerca de la vida de Abraham y de sus descendientes son indignos de confianza y a menudo ahistóricos. Noldeke incluso llegó tan lejos como para negar totalmente la existencia de Abraham”. El padre de la Hipótesis Documentaria, Julius Wellhausen, deja clara su perspectiva al afirmar que :

    Es imposible sacar de las narraciones patriarcales ninguna información histórica acerca de los patriarcas; solo podemos aprender algo acerca del tiempo en el que contaron al pueblo israelita las historias respecto a ellos. Este periodo más tardío, con todas sus características esenciales y superficiales, fue proyectado involuntariamente hacia una remota antigüedad, y queda aquí reflejado un espejismo transfigurado.

    Si eso fuera cierto, como veremos a la luz de los datos arqueológicos, esa proyección involuntaria hacia esa “remota antigüedad” salió muy bien. Wellhausen vio en Abraham una creación del arte inconsistente de escribas tardíos, pero esa apreciación sesuda e intelectual deja ver más sus interese filosóficos que su honestidad intelectual. Sin embrago no se lo puede culpar ahí dónde no poseía los datos arqueológicos que en la actualidad se tienen sobre el llamado periodo de los patriarcas gracias a la cantidad de material de inscripciones antiguas que ilustran muchísimo las condiciones socioculturales de ese tiempo, los cuales han permitido considerar, desde su raíz, las apreciaciones de la crítica radical sobre el Tanaj, aportado evidencias indirectas que señalan una clara concordancia entre los relatos patriarcales y el trasfondo de su era, lo que confirma y mantiene como fiel en muchos casos la visión tradicional y que, contrario a lo que piensan los críticos, coincide en muchos puntos con la Toráh Oral del pueblo de Israel.

    Tabletas de Mari

    Las Tabletas de Mari, descubiertas en el Éufrates Medio han confirmado las tradiciones israelitas según la cual sus antepasados fueron a Tierra de Canaán desde la región de Jarán en Mesopotamia noroccidental. Las excavaciones en esta región iniciaron en 1933 bajo la dirección de André Parrot y lo que encontraron fue con uno de los centros de vida semítica noroccidental más importantes de los tiempos patriarcales. Para 1936, Parrot y sus equipo, ya había exhumado miles de tabletas cuneiformes que databan cerca del 1700 a.e.c y que fueron luego traducidas y publicadas.

    La importancia de estas tabletas reside en que arrojan luz sobre el período histórico en que se suponen vivieron los Patriarcas tal y como lo señala el Sefer Bereshit. Ejemplo de ello es la “ciudad de Nacor” (ver Génesis 24:10) que aparece frecuentemente mencionada junto a Harán en los documentos de Mari. El nombre mismo de un príncipe de Mari, Ariyuk, es similar al de Ariok de Génesis 14; lo mismo puede decirse del nombre Benjamín, que aparece con frecuencia como nombre tribal en Mari.

    Gracias a éste y otros descubrimientos las vidas de Abraham, Itzjak y Yaacov ya no se examinan como meras leyendas o como figuras aisladas cuyas historias fueron redactadas siglos después de los acontecimientos; un estudioso serio bien puede examinarlas como propias de sus tiempo, que describen muy bien el territorio en dónde viven, con sus ciudades y lugares, teniendo las mismas costumbres de la época. Todo esto implica que, contrario a lo que afirmaron los críticos radicales y que se quedó en las ideas populares, los relatos patriarcales-matriarcales tienen un núcleo histórico total, lo que no quiere decir que el Génesis no presente los acontecimientos de un modo diferente y original, con la clara intención de presentar los acontecimientos bajo la lupa monoteísta.

    Los códigos legales

    Muchas de las acciones de los patriarcas narradas en el Sefer Bereshit eran vistas de manera extraña, pero gracias a los códigos legales del periodo, en especial de los hititas, se ha podido comprobar que corresponden a muchas costumbres de la época. Quizás el más detallado e interesante se encuentre en el capítulo 23 del Génesis donde se exhibe el exacto procedimiento hitita; lo interesante es que la escritura corresponde al periodo de Moshé y no al siglo trece a.d.e. Henry T. Frank comenta al respecto :

    De manera similar, una cantidad de incidentes nada claros, asociados con los patriarcas, han sido ahora clarificados por la arqueología, resultando que eran normales a principios del segundo milenios. Ya hemos visto que el regateo de Abraham con Efrón acerca de la compra de la Cueva de Macpelá (sic) estaba en conformidad con la común práctica de la antigüedad. Evidentemente, Abraham quería comprar sólo la cueva en la que enterrar a su mujer, Sara. Sin embargo, gobernado por las prácticas hititas, tuvo que comprar no sólo la cueva, sino además la tierra y los árboles que estaban en ella. Esta asunción de obligaciones feudales descrita en Génesis 23:1-20 está totalmente en armonía con los documentos hititas recuperados en Bogazköy en los que se destacan estos detalles.

     

    Las tabletas de Nuzu

    El descubrimiento del archivo de textos legales y sociales en Nuzi o Nuzu, un lugar en Irak nororiental, ha revelado que el trasfondo cultural de la época patriarcal descrita en el Sefer Bereshit es precisa y consistente. Por eso Albright no duda en declarar :

    Cuando añadimos el hecho de que nuestro presente conocimiento de las instituciones y costumbres sociales en otra parte de la Mesopotamia septentrional en el siglo quince (Nuzu) ha iluminado de manera brillante muchos detalles en las historias patriarcales que no concuerdan con la tradición postmosaica en absoluto, nuestro caso en favor de la historicidad sustancial de la tradición de los Patriarcas queda afianzado.

    De acuerdo a G.E Wright , los nuzianos eran los hurriras, o hóreos mencionados en el Tanaj, que fueron considerado una cultura primitiva y luego se consideraron armenoides no indoeuropeos de la Mesopotamia septentrional, que florecieron entre el 1500 y 1400 a.d.c. si bien como explica Cyrus Gordon los patriarcas no eran nuzritas, sus culturas eran muy similares debido a la identidad que estos pueblos tenían con su tiempo y costumbres, y por eso las Tabletas de Nuzu ayudan a comprender la vida de Abraham y sus descendiente inmediatos. Por ello como dice Gordon : “Gracias a los textos de Nuzu podemos sentirnos confiados en que las instituciones sociales nos han sido transmitidas de una manera fidedigna”.

    ¿Qué ejemplo de las Tabletas de Nuzu ayudan a entender algo de lo narrado en el Sefer Bereshit? La primera historia que llama la atención por sus paralelismos es la de un contrato matrimonial de Nuzu, en el que la desposada Kelim-Ninu promete por escrito procurarle a su esposo, un tal Shenima, conseguirle una segunda esposa si ella no le podía dar hijos, prometiendo no expulsar a los hijos que nacieran de esa unión. Sin duda las historias de Sara, de Rajel y Lea se hacen comprensibles a la luz de las tradiciones de ese periodo y que corresponden a reglas sociales del período y no las fantasías de escribas posteriores

    También se hizo comprensible el verso 15:4 “No te heredará éste, sino tu hijo será el que te heredará”. Era usual en Nuzu que las personas sin hijo adoptaran un hijo que les sirvieran mientras vivieran, y que los sepultara. A cambio de estos servicios, el hijo adoptado era designado como heredero. Pero si sus padres engendraban un hijo después de la adopción, el adoptado tenía que ceder al hijo real el derecho a su herencia .

    Las tabletas de Ebla

    En Tell Mardik, la antigua ciudad de Ebla, se descubrieron una serie de documentos que han arrojado una abundante información sobre las narraciones patriarcales. David Noel Freedman, señala con relación al periodo patriarcal y su conexión con las Tabletas de Ebla :

    Sin embargo, a pesar de los malos ejemplos del pasado y de las abundantes advertencias por parte de los asociado con los descubrimientos de Ebla, creo firmemente que hay un enlace entre las tabletas de Ebla y la Biblia (sic), no solo del tipo lingüístico y literario ya mencionado, que es casi inevitable, o incluso en términos de un fondo común de nombres de personas y lugares, sino mucho más directo en términos de historia, cronología y factualidad.

     

    Condiciones de vida y contexto sociocultural

    Millar Burrows comenta : “Puede que no lleguemos a tener evidencia arqueológica específica acerca de que este o aquel acontecimiento en las historias de los patriarcas realmente sucediera, pero las costumbres sociales que reflejan en las historias concuerdan con el período patriarcal; también concuerdan con la región de donde afirman proceder los patriarcas”. Mientras que W.F. Albright sostiene un punto de vita más directo y radical al afirmar : “La imagen de los movimientos en el país montañoso de Palestina (sic), de migraciones periódicas entre el Neguev y la Palestina (sic) central, y de viajes fáciles entre Mesopotamia y Egipto, se halla, por tanto, tan perfectamente en armonía con las condiciones de la Edad de Bronce Media, que está totalmente injustificado el escepticismo histórico”. Por su parte Fred H. Wright da un ejemplo específico en relación a los viajes en éste período :

    Los que han puesto en tela de juicio el carácter histórico de los patriarcas han cuestionado la migración de Abraham desde Ur de los Caldeos a la tierra de Canaán, y también la expedición militar desde Babilonia a Palestina (sic), como se indica en Génesis 14, debido a que, según excavadores de Babilonia han descubierto una tableta que muestra que había mucho intercambio entre estas tierras en aquel contrato de transportes. El dueño del carro lo alquiló a un hombre durante un año con la condición de que no fuera conducido a Quitim (esto es, la tierra costera del Mar Mediterráneo). Evidentemente, era muy usual que los carros se dirigieran por esta ruta desde Babilonia a Canaán o sus cercanías, y este dueño estipulaba que ello no sucediera con su carro. Esto constituye una clara evidencia de lo usual de las comunicaciones entre estas dos partes del mundo antiguo.

    Con respecto al nombre Abraham, que para muchos no correspondía al período asignado, Jonh Elder comenta : “No es de esperar que las historias que nos han dejado los reyes de aquel tiempo nos mencionen un hombre como Abraham. Pero una tableta hallada en Babilonia presenta el nombre Abarama, y registra que pagaba su alquiler. Al menos, sí que se ve que Abraham era uno de los nombres empleados en aquel período”

    El contexto geotopográfico.

    De acuerdo a Merrill F. Unger la topografía mencionada den el libro del Génesis, concuerdan con las condiciones arqueológicas de la Edad del Bronce Medio (2000-1500 a.d.e) mejor que con épocas posteriores, como en las que se suponen fue escrito. Y comenta para precisar:

    Las cinco ciudades de la llanura (circulo) del Jordán -Sodoma, Gomorra, Adma, Zeboim y Zoar- pertenecen también a la era patriarcal temprana. La información bíblica de que el distrito del Jordán, en el que estaban emplazadas estas ciudades, era sumamente fértil y poblado alrededor del 2065 a. C., (sic) pero no mucho después fue abandonado, está totalmente de acuerdo con los hechos arqueológicos.

    Así pues contrario a lo que se creyó por mucho tiempo el Valle del Jordán estaba densamente poblado, aun en fechas tan tempranas como el 3000 a.d.e, en especial Ai, Betel, Siquem, ciudades que de acuerdo a Bereshit 12: 6-8, están íntimamente relacionadas con los viajes de Abraham.

    La llamada “Tabla de las Naciones” de Génesis 10 y las listas del capítulo 11 (Recordar a Josefo) ha sido testeada por la arqueología y se ha encontrado fiable, muchos nombres, d e hecho, solo eran conocidos por el registro bíblico y no eran conocidos en fuentes externas hasta que se encontraron una en que se confirmaban, demostrando que se trata de un documento preciso, y así aparecen bajo la siguiente forma:

    Tubal como Tabal
    Mesec como Mushké
    Ashkenaz como Ashkunz
    Togarma como Tagarama
    Elisa como Alashiya
    Tarsis como Tarsisi (Tarshish Asiria)
    Kus como Kusi
    Put como Putu
    Dedán como Ddn
    Acad como Akkadu
    Sinar como Shanghar

    Abraham en Egipto

    Muchos críticos mantuvieron por años la idea de que Abraham y los patriarcas no pudieron haber visitado Egipto, debido a una política interna de cerrarse ante los extranjeros . Esta idea, frecuente en algunos libros arqueológicos, se apoyaba en las citas de dos historiadores del siglo I, Estrabón y Diodoro, sin contar con mayor documentación. Esto es lo que dice Estrabón, que en su Geografía asegura:

    Ahora bien, los anteriores reyes de Egipto, sintiéndose contentos con lo que tenían, y no queriendo ningunas importaciones extranjeras, y sintiendo prejuicios en contra de todos los que navegaban los mares, y particularmente contra los griegos (porque debido a la pobreza en tierras los griegos eran rapiñadores y codiciadores de las de los otros), pusieron una guardia sobre esta región, ordenando que rechazaran a todos los que se acercaran.

    En cuanto a Diodoro, estas son sus palabras:

    Psamético… trató normalmente con bondad a todos los extranjeros que acudían a Egipto por su propia voluntad… y, hablando en general, fue el primer rey egipcio en abrir a otras naciones los mercados por el resto de Egipto, y en ofrecer una gran medida de seguridad a los extranjeros de ultramar. Porque sus predecesores en el trono habían constantemente cerrado Egipto a los extraños, bien matando, bien esclavizando a todos los que tocaban sus costas

    Ahora bien, contrario a estos historiadores el registro arqueológico dice otra cosa, pues de acuerdo a Joseph P. Free en su artículo Archaeology and Bible History :

    Pero los descubrimientos arqueológicos muestran que había gentes de la región de Palestina (sic) y Siria que acudían a Egipto en tiempos de Abraham. Esto queda claramente indicado por un fresco en una tumba en Beni Hassan, que data de algo después del 2000 a. C (sic). Muestra a semitas asiáticos que habían acudido a Egipto… Además, las indicaciones históricas y arqueológicas de la llegada de los hicsos a Egipto alrededor del 1900 a.C., proveen otra pieza de evidencia que muestra que los extranjeros podían entrar en el país. Su entrada fue contemporánea a la de Abraham. La Biblia está en lo cierto en esta indicación y Diodoro se equivocó.

    Un hecho bien documentado da un ejemplo claro sobre la influencia egipcia. El primer gran desastre desde la era del rey Shaúl ocurrió alrededor del 918 a.d.e. Testimonio de esto se encuentra en Melajim 1, 14: 25-26. De acuerdo a G.E Wright :

    …este rey de Egipto dio más consideración a su campaña, e hizo que sus artistas tallaran en las paredes del gran templo de Karnak en el Alto Egipto una imagen de él mismo azotando a los asiáticos en presencia del dios Amón, que junto con una diosa aparece presentándole diez líneas de cautivos. Cada cautivo simbolizaba una ciudad o localidad, con su nombre inscrito debajo. De estos nombres podemos deducir la extensión de la campaña. El relato bíblico implica que sólo Judá fue afectada, pero evidentemente toda Palestina (sic) sufrió, porque la lista incluye ciudades de Esdraelón, la Transjordania, el país montañoso de Israel y Judá, e incluso Edom. Hay una interesante referencia al Campo de Abram, presumiblemente en el área de Hebrón, y ésta es la primera vez que una fuente extrabíblica confirma la relación del Patriarca con una localidad en Palestina (sic)

    Por su parte W.F Albright asegura que son tantas las corroboraciones de detalles especiales descubiertas por los arqueólogos que buena parte de los académicos han abandonado la antigua teoría crítica en la que se consideraba que la historia de los Patriarcas son meras historias retroactivas hechas en la época de la Dinastía Dual de Judá e Israel (siglos noveno y octavo, a.d.c) y por lo mismo él había afirmado:

    Pasando a Israel, defiendo la historicidad sustancial de la tradición patriarcal, sin ningún cambio apreciable en mi punto de vista, e insisto (…), en la primacía de la tradición oral sobre la literatura escrita. No he cedido una sola posición acerca del antiguo monoteísmo israelita, sino que, bien al contrario, considero más fiable ahora la tradición mosaica que la consideraba entonces. Sin alterar mi postura general acerca del crecimiento de las instituciones sociales y políticas de Israel, reconozco ahora que la ley israelita y las instituciones religiosas tienden a ser antiguas y más continuas de lo que yo había supuesto: en otras palabras, me he vuelto más conservador en mi actitud con respecto a la tradición mosaica.

    En este sentido, al considerar la historicidad de los patriarcas y el mundo que nos pinta el libro de Bereshit, es bueno seguir la recomendación de Jonh Bright :

    El único rumbo seguro y justo es el de examinar equilibradamente las tradiciones sobre el transformado de la época, y, a la luz de ello, hacer aquella declaraciones positivas que permita la evidencia. Las reconstrucciones hipotéticas, por plausibles que sean, debe ser rehuidas. Mucho deberá quedar en la oscuridad. Pero es suficiente lo que se puede decir para tener la certidumbre de que las tradiciones patriarcales están firmemente arraigadas en la historia.

    El caso de Génesis 14

    En un tiempo, era muy común la crítica al capítulo 14 de Bereshit, dónde se narra la victoria de Abraham sobre Quedorlaomer y cuatro reyes mesopotámicos. Theodore Noldek (1826-1930), fue quizás el primero en plantearse la crítica de este pasaje, y lo hizo en un documento titulado “El carácter ahistórico de Génesis 14”, en el que se refiere a él como fraude y como una ficción total. Luego Julius Wellhausen continuaría con esta idea afirmando :

    Que “en los días de Abraham” cuatro reyes provenientes del Golfo Pérsico llevaran a cabo una incursión hasta la misma península del Sinaí; que en aquella ocasión sorprendieran y capturaran a cinco príncipes de ciudades que reinaban en el Mar Muerto; que finalmente Abraham, a la cabeza de 318 siervos, cayera sobre los vencedores en su viaje de vuelta, y recuperara lo robado, es un cúmulo de imposibilidades.

    William F. Albright llegó a la conclusión en 1918 en un escrito llamado “Historical and Mythical Elements in the Story of Joseph”, concluía que el capítulo 14 es básicamente un panfleto político hecho para fortalecer el imaginario de los judíos patriotas que apoyaban la rebelión de Zorobabel en contra del Imperio Persa y redactado a partir de leyendas existentes mediante procesos hagádicos . Sin embargo, luego, el mismo Albright en 1929, cambió sus puntos de vista escépticos de manera total, y concluyó que :

    … este relato muestra el ejército invasor marchando abajo desde Huarán a través del Galaad oriental y Moab hacia la parte suroriental de Palestina. Anteriormente, este escrito consideró que esta extraordinaria ruta era lo mejor prueba del carácter legendario de la narración. Sin embargo, en 1929 descubrió una línea de montículos de las Edades Baja y Media de Bronce, entre el desierto y el bosque de Galaad. Además, las ciudades de Hurán (Basán) con las que comienza el relato de la campaña, Astarot y Karnaim, estaban ocupadas en este periodo, como se puede ver por el examen arqueológico de sus emplazamientos. Lo mismo sucede con el Moab oriental, donde el escritor descubrió una ciudad del Bronce Bajo-Medio en Ader en 1924. Esta ruta, llamada “el Camino del Rey” en la posterior tradición israelita, no parece haber sido empleada por ejércitos invasores en la Edad de Hierro.

    Joseph Free hizo un listado de cuatro acusaciones que los críticos radicales lanzaron contra el capítulo 14 del Génesis y son las siguientes:

    1) Los nombres de los reyes de Mesopotamia son ficticios o bien ahistóricos

    2) No pudo haberse dado un “largo viaje” como aparece en la campaña militar ahí descrita

    3) No es lógico que la ruta de la marcha siguiera las líneas geográficas indicadas

    4) Los reyes de Mesopotamia no tenían soberanía sobre Canaán.

    Respondamos a cada una de estas acusaciones propuestas por los documentaristas.

    1. Sobre los reyes de Mesopotamia

    De acuerdo a los presupuestos documentarios los reyes Mesopotámicos mencionados en el capítulo 14 de Bereshit son ficticios y poco o nada de histórico tienen. Sin embargo hay pruebas arqueológicas indirectas que ayudan a comprobar que lo contrario es lo cierto y no son ahistóricos: por ejemplo las Tabletas de Mari (siglo 18.a.d.e), descubiertas en 1933 contiene el nombre Arriyuk o Arriwuk, similar al nombre de Ariok. De acuerdo a K.A. Kitchen :

    Tid’al es Tidkhalia, un nombre hitita conocido desde el siglo diecinueve a.C .(sic) en adelante, y dado a cuatro o cinco reyes hititas en los siglos dieciocho a trece a.C (sic). Quedorla’-omer es típicamente elemita… del periodo Viejo Babilónico (2000-1700 a. C) y posterior… Los individuos mismos no han sido aún identificados en documentos extrabiblicos, pero no es sorprendente cuando se consideran nuestros vacíos de conocimiento acerca de este período.

    Nahum Sarna en su libro Understanding Genesis hace notar algunos detalles llamativos en el relato que le dan mayor sentido y verosimilitud. Lo primero es que reconoce que los acontecimientos descritos en Bereshit 14 están basados en documentos de gran antigüedad y que esto se evidencia en su prosa que revela un sustrato arcaico en forma de verso; así, los nombres de los reyes cananeos están dispuestos en dos pares aliterativos, Bera-Birsa y Sinab-Semeber. Además el lenguaje del pasaje contiene palabras bien singulares, como por ejemplo Janik del verso 14, que suele traducirse como “un asistente armado” y que solo se encuentra el en Tanaj en este pasaje y sin embargo aparece múltiples veces en textos execratorios egipcios de los siglos diecinueve-dieciocho a.d.e, y luego en una inscripción en Taanak, Israel, del siglo quince a.d.e. Luego concluye con una reflexión interesante : «Se podrá ver que sólo cuatro de los monarcas locales son mencionados por su nombre, siendo el quinto designado meramente como “el rey de Bela»  (v.2). Si todo el episodio hubiera carecido de base histórica, al escritor desde luego no le hubiera faltado imaginación para inventarse un nombre».

    2. El largo viaje

    De acuerdo a Howard F. Vos los documentaristas presumen que el “largo viaje”, descrito en el capítulo en cuestión, nunca se pudo haber dado. Pero como de desencantos está hecho el camino de la ciencia muchas pruebas vendrían a demostrar lo contrario. Así pues aseverar por que sí que los viajes no eran tan extensos en el periodo de los patriarcas y que en esa época no existía un control sobre Canaán por parte de los reyes mesopotámicos, queda por completo descartada por las incursiones que en época temprana como el 2300 a.d.e, Sargón de Akkad, cerca de babilonia, hacia contra los amorreos de Siria y Canaán. Por su parte G.A. Barton comenta un documento que él mismo tradujo, en el que al parecer Shamsuiluna, sucesor de Hammurabi, o algún monarca de esa dinastía, efectuó un contrato, escrito en Sippar, una ciudad sobre el río Éufrates hacia el norte de babilonia, que revela el hecho de que durante esta época había un intenso tráfico entre Babilonia y la costa del Mediterráneo y que muchos de los contratos de alquiler de carruajes estaban supeditados al uso de estos en la ruta que conducía a Siria o Canaán. De igual modo, el ya citado Joseph Free, comenta que en las Tabletas de Mari se indica que el rey de la antigua Ugarit, en la costa del mar Mediterráneo pensaba visitar al rey de Mari sobre el Éufrates. Demostrando esto que para nada, contrario a lo aseverado, había una limitación en los viajes, sino, por el contrario un tráfico amplio y extendido, muy similar al de la campaña de los cuatro reyes mesopotámicos.

    3. La ruta de la marcha

    Para los documentaristas no es lógico que la ruta de la marcha siguiera la geografía que indica, sin embrago autores como Fredd Wight, William F. Albright y Nahum Sarna encuentran que el relato cuenta con numerosas pruebas externas que confirman la historicidad de la ruta probado por las extensas áreas de regiones desarrolladas de ocupaciones sedentarias que existieron durante mucho tiempo a lo largo de la mencionada ruta. Nahun Sarna escribe al respecto :

    …extensas exploraciones arqueológicas de Transjordania y el Negev han mostrado que ésta era realmente la situación durante lo que se conoce como el periodo del Bronce Medio I, esto es, entre los siglos veintiuno y diecinueve a.n.e. Durante este período floreció una civilización de un elevado orden de logros, y se ha descubierto una cantidad verdaderamente asombrosa de establecimientos humanos. Cosa extraña, se da una interrupción súbita y total de la vida asentada como resultado de alguna invasión histórica catastrófica que lo barrió todo sistemáticamente a su paso. Transjordania permaneció asolada durante los siguientes seiscientos años hasta la fundación de los reinos de Edom y Moab en el siglo trece a.n.e. En el Neguev, la interrumpió de la civilización duró casi mil años.

    A la luz de todo esto, no es irrazonable suponer que la historia de la batalla de los Reyes en el libro de Génesis preserva un eco auténtico de una gran expedición militar que puso fin a los establecimientos del Bronce Medio I. Los anales registrando estos desastrosos acontecimientos bien pueden haber dado la base para el relato bíblico”.

    4. La autoridad sobre Cannan

    Por lo anteriormente corroborado, la presuposición de que los reyes Mesopotámicos no tenían autoridad sobre Canaán, queda muy empobrecida. La evidencia arqueológica permite corroborar en una inscripción que el rey de Elam (Persia) se consideraba a sí mismo “Príncipe de la Tierra de Amurru”, es decir la tierra de los amorreos, que incluía Siria y Canaán . Además hay otros detalles arqueológicos e históricos que han venido a corroborar este episodio, como por ejemplo que el sistema de alianzas de poder (cuatro reyes contra cinco) es típico de la política de Mesopotamia dentro del período de 2000 a 1750 a.d.e, pero no antes ni después, cuando las pautas políticas de las alianzas eran bien diferentes . Además tres de las cinco ciudades mencionadas entre los versículos 5 al 7 han sido plenamente identificadas.

  • El infinito limitado

    La NESHAMÁ (espíritu, Yo Esencial) está íntimamente vinculada al infinito, es una chispa de divinidad.
    Es la que nos vincula al todo, al universo, en toda época, en todo lugar; y aún así no ocupa ni tiempo ni lugar. Es una realidad incomprensible, inimaginable, impensable; pues, no entre dentro de ninguna etiqueta del mundo que conocemos, inventamos o compartimos.
    Es la identidad más sincera de nuestro ser, que al mismo tiempo no nos “pertenece” y ni siquiera es una entidad individual.
    La NESHAMÁ, como podemos comprender de la breve presentación, es un enorme misterio y paradojalmente es la presencia más clara y constante que nos vivifica.

    Por Voluntad Divina es que durante un brevísimo lapso de tiempo, en un confinado espacio, la NESHAMÁ se conecta con un cuerpo determinado, en un específico momento.
    La conexión infinita nunca se corta, no hay apartamiento de Dios, ni una cancelación de la identidad espiritual a causa del lapso de encarnación.
    Seguimos siendo esa entidad misteriosa para los conceptos terrenales, y siendo “eso” lo ignoramos por completo y no lo llegamos a percibir a través de nuestros sentidos.
    A veces hay rayos de conciencia, sea intuición, profecía o alguna otra manifestación que hace presente nuestra esencia.

    El hecho cierto es que nuestra vida terrenal es una tremendísima confinación para nuestro Yo Esencial.
    El espíritu aspira al infinito, a ser lo que es.
    Pero no puede en la limitación constante del mundo/cuerpo.

    Esa limitación es parte del proceso de aprendizaje, de experimentación, que la NESHAMÁ cumple en su pasaje terrenal.
    Porque, ser infinita y estar conectada al conocimiento total igualmente no permite sentir, experimentar, disfrutar prácticamente; sino solamente ser/poseer un contacto teórico.
    Es el la vida mundana la que aporta la experiencia, la sensación que pasa a dotar de cualidades al frío saber ideal.

    El Creador nos dotó, al igual que los animales, de mecanismos naturales para reaccionar automáticamente ante las amenazas a nuestra supervivencia.
    Nosotros le denominamos EGO, palabra que se usa con diferentes y variadas definiciones.
    En la nuestra, es la que en la Tradición se conoce como IETZER HARÁ; como hemos dicho, mecanismos naturales, saludables, automáticos, normales, que se disparan cuando se siente que está en riesgo la vida o la integridad.
    Sí, el EGO se activa cuando sentimos impotencia que llevaría a la muerte o daño.

    Ya enseñamos en numerosas ocasiones que el problema es cuando el EGO está en el dominio de la persona en situaciones de impotencia pero que no conllevan un posibilidad real de muerte o de grave perjuicio.
    Esas impotencias son constantes, a cada rato surge, o imaginamos, impotencias.
    Por tanto, vivimos en un estado de estrés, reaccionando de manera incorrecta y perjudicial.

    Así mismo, el EGO ocupa un lugar de deidad y es el generador de TODAS las religiones, de todas las épocas y lugares. Este tema lo trabajamos varias veces y no diremos más ahora, pero añadiremos algo.
    A través del EGO es que generamos/inventamos respuestas a nuestro anhelo de infinitud, porque, recordemos somos chispas del infinito.
    ¡Cuánto trabaja el EGO cada vez que la NESHAMÁ añora su infinitud a pleno!
    Es una tremenda sensación de impotencia saberse infinito pero estar confinado a un estrechísimo retacito del universo tiempo/espacio.
    Entonces, se pueblan las mentes con imaginados dioses, demonios, brujos, superhéroes, héroes míticos, entidades sobrenaturales, alienígenas, magia, astrología, superstición, religión, amuletos, palabras mágicas y todas las otras fantasías que se producen para hacernos sentir menos limitados, menos olvidados en un oscuro rincón del universo. Porque, todos esos seres y poderes (fantaseados) se ocupan para relacionarse con nosotros, conocernos, tratarnos, humillarnos, castigarnos, matarnos, abducirnos, criarnos, educarnos, legislarnos, depender de nuestros sacrificios, estar a nuestro servil servicio, etc.
    Y así, de manera irreal nos sentimos impotentes pero con el poder de dominar a esas entidades poderosas.

    Ni judaísmo, ni noajismo, son religiones, aunque muchísima gente las llame así, las confundan con ellas, o las vivan como si lo fueran.
    Judaísmo es el camino apropiado para la identidad espiritual judía, tal como el noajismo es para la identidad espiritual de los gentiles.
    Al profundizar en el camino espiritual que nos corresponde, estamos fortaleciéndonos, debilitando el lazo del EGO, permitiendo a la LUZ de la NESHAMÁ alumbrar de manera benefactora.
    Pero, cuando se convierte al judaísmo o noajismo en achacosas burlas de lo que son, por vivirlas como religiones, se está bloqueando el influjo de la LUZ y añadiendo manchas oscuras que nos atormentan con más impotencia.

    Ahora, una pregunta: ¿es posible realmente limitar el infinito?
    Depende lo que comprendamos por infinito es la respuesta que obtendrás.