Kidush haShem y lo que no lo es

YR Por Rav Yehuda Ribco
13/05/2017 3 min de lectura
Escuchar artículo Lectura por voz
Texto:
WhatsApp
Torá Viva y Sabiduría Aplicada a la Vida

Kidush haShem y lo que no lo es

Por Rav Yehuda Ribco • 13/05/2017 • Material de estudio para la mesa de Shabat

«וְלֹ֤א תְחַלְּלוּ֙ אֶת־שֵׁ֣ם קׇדְשִׁ֔י וְנִ֨קְדַּשְׁתִּ֔י בְּת֖וֹךְ בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֑ל אֲנִ֥י ה מְקַדִּשְׁכֶֽם : ‘No profanéis Mi santo nombre, pues Yo he de ser santificado en medio de los Hijos de Israel. Yo soy el Eterno, el que os santifico,»
(Vaikrá/Levítico 22:32)

De este pasaje es que se establece la prohibición de JILUL HASHEM, es decir, la profanación del Santo Nombre.
Esto sería actuar de tal manera que directa o indirectamente provocará que las personas deshonrarán el nombre del Eterno.
Cuando un judío “ortodoxo” realiza un acto ilegal, inmoral o cualquier otra cosa indigna, probablemente habrá gente menos conectada a Dios que usará esa acción infame para agredir al judaísmo, las reglas de la Torá y hasta al propio Dios. Es casi seguro que el judío no quiso que eso pasara, pero sucedió. Por tanto su acto ya no solamente fue ilegal, inmoral, deshonesto, desagradable, deshonroso para sí mismo, sino que llevó el perjuicio hacia el colectivo judío (o al grupo que es más apegado a los preceptos) y hacia Dios.
Por ejemplo, cuando alguien estafa, y está vinculado al judaísmo de manera evidente, entonces está cometiendo JILUL HASHEM además de la ilegalidad comercial.

Por otra parte, también este versículo nos habla de lo contrario, es decir, el KIDUSH HASHEM, o santificación del Santo Nombre.
Que es precisamente cuando una persona que es identificada como judía realiza alguna obra digna y noble lo cual provee de aprobación no solamente para sí, sino también para la comunidad judía y por extensión al judaísmo y a Dios.
Por ejemplo, si alguien reconocido como judío ejecuta un hecho heroico, o sobresale en ciencias, o cualquier otra cosa notable, suele provocar un movimiento de positividad que redunda en santificar al nombre de Dios.
En ocasiones se toma el KIDUSH HASHEM como el martirio, cuando se está dispuesto hasta a entregar la vida para sostener el honor del nombre del Eterno ante el avance agresivo contrario de los idólatras.

Tomemos en consideración que tanto JILUL como KIDUSH HASHEM son del NOMBRE de Dios.
Por tanto, se debe escribir חילול השם
y קידוש השם
y de ninguna manera se debe abreviar como קידוש ה חילול ה .
Porque específicamente se está tratando de la elevación o denigración del Santo Nombre, ya que es imposible santificar o profanar a Dios.

Otra cuestión que aparece en el versículo es la necesidad de contar con MINIÁN (tradicionalmente considerado como diez varones judíos mayores de 13 años y un día) para las cuestiones rituales de santificar al Eterno en público, tales como el BAREJU, KERIAT HATORA, KEDUSHÁ y KADISH.

SABIDURÍA SEMANAL DIRECTO A TU CASILLA

Boletín Semanal de SerJudio.com

Recibí el análisis de la Parashá de la Semana, la Perla de Sabiduría y las respuestas más destacadas del Rav Yehuda Ribco.

Deseo recibir:
Sin spam. Podés darte de baja en cualquier momento con un solo clic.
Compartir este estudio:

Profundiza este tema en vídeo

Acompaña al Rav Yehuda Ribco en sus clases, conferencias y respuestas audiovisuales en YouTube.

Suscribirse al Canal →
¿Valoras esta labor educativa comunitaria? Apoya voluntariamente la difusión →
YR
ACERCA DEL AUTOR

¿Quién es el Rav Yehuda Ribco?

Más de 4 décadas dedicadas a la enseñanza y difusión de la Torá viva, la ética judía, el pensamiento auténtico y la psicología espiritual aplicada a la vida cotidiana. Es autor de la monumental traducción moderna y completa del Tanaj al español latinoamericano (disponible en la inmensa biblioteca de Sefaria y en la app de Tanaj de SerJudio).

1 Comentarios en este estudio

💬

¿Deseas dejar un comentario o formular una pregunta?

Inicia sesión con tu cuenta de SerJudio.com o regístrate gratis en 1 paso para participar en la comunidad y compartir tus reflexiones.