Este tiempo para ustedes

«El Eterno habló a Moshé [Moisés] y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:  –Este mes será para ustedes el principio de los meses; será para ustedes el primero de los meses del año.»
(Shemot/Éxodo 12:1-2)

Cuatro son los shabatot especiales, todos ellos alrededor de estas semanas:

  1. Shekalim, el shabat previo a Adar.
  2. Zajor, el previo a Purim.
  3. Pará, tres semanas antes de Pesaj.
  4. HaJodesh, que ocurre este año en este shabat y es el que antecede a Nisán.

Con las palabras citadas más arribas es que comienza la porción extra que leemos del segundo sefer Torá, precisamente la parashat HaJodesh.

Notemos que en el breve pasaje se indica dos veces que este tiempos es “para ustedes”.
¿Qué nos está queriendo enseñar la Torá con ello?

Recordemos que esto fue dicho por el Eterno a Moshé y Aarón mientras los hebreos aún estaban en Egipto, ya no estaban bajo la penuria de la esclavitud del trabajo; sin embargo seguían siendo esclavos de Egipto.
¿Qué quiere decir?

Que ellos no eran dueños de su tiempo, pues era Faraón el que designaba los destinos de sus días.
Así sucede con el esclavo, el cual rinde cuentas ante sus amos, quienes deciden cómo será administrado el tiempo de sus siervos.

Ahora les avisa el Eterno que ellos deberán ir aprendiendo a ser ellos mismos, a dejar la incómoda zona de confort de la servidumbre, para comenzar a andar por el difícil camino de la libertad.
Para lo cual deberán hacerse cargo de sus elecciones, por lo que, deberán tener conocimiento y capacidad de discernimiento.
Siendo así, es imprescindible ser amos de nuestro destino, manejando con sabiduría y calidad nuestro propio tiempo.

Es una lección básica y esencial, por ello de las que están al inicio de nuestro camino para ser armoniosos en Yo Vivido-Yo Esencial.

Ésta es una enseñanza para todos los días y todos nosotros.
Mientras estamos bajo el reino del EGO, nos pretendemos libres, suponemos que escogemos con voluntad, pero ciertamente esa zona oscura de nosotros es la que decreta y no siempre para nuestro beneficio.
Podemos creernos libres, pero mientras el EGO sea el amo, no hemos salidos realmente de nuestro Egipto personal.

Y a este amo se lo puede reconocer casi de manera constante, en las numerosas ocasiones que estamos (o nos sentimos) en impotencia, y por tanto probablemente reaccionaremos desde él.
El EGO es nuestro sádico gobernante y nosotros sin conciencia seguimos apegados a las reglas de su látigo, tremendamente peligroso por no ser visible.
Con dudas, enojos, amarguras, peleas, adicciones, vicios, desencuentros, mentiras, engaños, maltratos, pasividad, agresividad, violencia, padecimiento de enfermedades prevenibles, insultos, y un largo etcétera de conductas que nace del EGO y nos apartan de la LUZ constante de la NESHAMÁ.

Podemos aprovechar la oportunidad de andar por el camino de los libres, los cuales son constructores de SHALOM.
O podemos seguir en desequilibrio, penando aunque soltemos risotadas.
Está en nosotros atender el sagrado llamado, o despreciarlo.

Si lo aceptas, tus conductas (pensamientos, palabras, acciones) irán siendo paulatinamente más y más de bondad y justicia.
Hacia los otros, hacia ti.

Pero, de no querer salir de la celdita mental autoimpuesta, estaremos perdiendo la oportunidad.

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