La mala simiente

Hay que ser extremadamente cuidadoso con las semillas que sembramos en nuestra mente y en la de la gente de nuestro entorno, en especial nuestros hijos.
Porque esas semillas mentales no se vuelan con el viento, sino que una vez que entraron al campo de nuestra mente tienden a permanecer allí, inactivas, agazapadas, dormidas, como si no tuvieran vida, como si no afectaran, hasta que se dan las condiciones necesarias para su despertar. Igualito que semillas de plantas en la vida real.
Entonces la semilla despliega sus raíces, va cobrando dimensión, se extiende, se ramifica, se conecta con otras semillas germinadas y se fortalece.

Si es una semilla de “mal pensamiento”, entonces hallará bien pronto terreno fértil para activarse, porque suele estar en sintonía con muchísimos de los contenidos oscuros y viles que forman el sustrato básico del Sistema de Creencias de la mayoría de las personas.
Una vez activada, atraerá más “malos pensamientos”, desarrollará otros, servirá como inspiración a que más semillas se vayan encendiendo y adueñándose perversamente del terreno mental.

Como entenderás, toda esta invasión está movilizada por…

Para profundizar GRATIS y de LIBRE ACCESO en este importante tema, para evitar angustias, sufrimientos y otros males: https://belev.me/2019/01/09/la-mala-simiente/

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