TESHUVÁ e ISHUV

Rambam, Maimónides, de este pasaje enseña como una de las 613 mitzvot de la Torá el hacer TESHUVÁ con su correspondiente VIDUI:

«Sucederá que cuando te hayan sobrevenido todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, si consideras en tu corazón, en medio de todas las naciones donde el Eterno tu Elohim te haya dispersado; si vuelves, tú con tus hijos, al Eterno tu Elohim y obedeces su voz con todo tu corazón y con toda tu alma, conforme a todo lo que yo te mando hoy,»
(Devarim/Deuteronomio 30:1-2)

Pero su colega Ramban, Najmánides, no lo ve así.
De hecho, él no enumera la TESHUVÁ como un mandamiento dado por Dios al pueblo judío.
¿Acaso para este hombre sabio, absolutamente comprometido con la Torá y las miztvot, no era fundamental remarcar la obligatoriedad de la TESHUVÁ?
¿El motivo para esto?
Es tan evidente que la persona tiene el camino abierto para regresar a su verdadera esencia, y que en el fondo siempre quiere hacerlo, por tanto, no se precisa que esté señalado como mandamiento: ya se encargará la persona de sincronizar su Yo Vivido a su Yo Esencial, realizando su TEHSUVÁ.

Ramban, Najmánides, de este pasaje enseña como una de las 613 mitzvot de la Torá el regreso de los judíos a Eretz Israel y construir allí un Estado para dedicarse a vivir con independencia y soberanía:

«Tomaréis posesión de la tierra y habitaréis en ella, porque a vosotros os he dado la tierra, para que la tengáis en posesión.»
(Bemidbar/Números 33:53)

Pero su colega Rambam, Maimónides, no la incluyó como una mitzvá por sí misma.
¿Acaso no era tan importante para este hombre sabio, absolutamente sionista y con profundo amor por la tierra de Israel, y que afirmaba sin dudas la necesidad de que los judíos vivan en ella y la desarrollen y la llenen de vida multidimensional?
¿El motivo?
Para Maimónides es tan evidente que el lugar de los judíos es la tierra de Israel, para vivir en ella, cumplir los mandamientos en ella, desplegar al máximo la potencialidad en ella, tan pero tan obvio, que no se debe estipular como mandamiento, pues en verdad es un requerimiento previo e indispensable para todo los otros mandamientos.

Para ambos sabios el retorno individual (TESHUVÁ) así como el nacional (ISHUV ERETZ ISRAEL) está en la base y en la meta de la vivencia del judío y los judíos.
Uno hace mayor hincapié en la faceta individual, Maimónides; en tanto que el otro lo hace en la nacional.
Para Maimónides era necesario recalcar la TESHUVÁ, porque de tanto exilio espiritual el hombre puede confundirse y suponer que no hay camino de retorno.
Para Najmánides era necesario recalcar el ISHUV ERETZ ISRAEL, porque de tanto exilio en la oscuridad de las naciones, el pueblo puede obnubilarse y creer que no hay camino de regreso a la patria o que se depende de condiciones mágicas para llevarlo a cabo.

Releamos el capítulo 30 de Devarim y notemos como se nos está hablando de la TESHUVÁ individual y de pronto pareciera ser que se nos está hablando del ISHUV colectivo de ERETZ ISRAEL.
¿Te parece que es casualidad?

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