Parashat Vaigash 5764

Trabajar por la bendición

(Esta semana corresponde leer la parashá llamada Vaigash ("Y se apersonó") que es la undécima del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit , conocido en español como "Génesis").

"Iaacov [Jacob] bendijo al faraón; después salió de su presencia."
(Bereshit / Génesis 47:10)

Gracias a la pericia bendita de Iosef, el faraón se había adueñado de toda la tierra de Egipto, de sus habitantes, de todos los enseres que en ella había.
Gracias al éxito provisto por la sabiduría y fiel piedad de un hebreo (que había sido rehén, luego esclavo, más tarde también el más bajo prisionero), el excelso faraón conquistó lo que todas las armas de los imperios anteriores no habían alcanzado en su país.
Gracias a la luz provista por ese minúsculo hebreo, faraón entró a la posteridad en la memoria de las naciones, cosa que no hubiera logrado con sus poderosas pirámides, ni con sus atemorizantes huestes o con su inmenso apego a la superstición.
Todo lo que había soñado y más había alcanzado el faraón gracias al trabajo de Iosef… y a la recién mentada bendición de Iaacov (demás está decir que sin Dios, no hay trabajo ni bendición exitosa, ¿no?).

Prestemos atención a la sabiduría del midrash (Lekaj Tov) que nos dice que, la feroz hambruna cesó en Egipto al bendecir el patriarca al faraón (al segundo año de los siete pronosticados de escasez), de este modo, al año siguiente el pueblo de Egipto pudo nuevamente engrosar las arcas del tesoro faraónico con el pago de sus impuestos (un quinto del total) correspondientes a las cosechas nuevas.
Así pues, la bendición era doble: fin de la hambruna y aumento de las riquezas para faraón.
En los dos años de carencia, Egipto pasó a ser propiedad de faraón.
Luego de esto, cada egipcio debía pagar por su vida y bienes a faraón, quien era el dueño de todo.

Otro midrash, Tanjuma en este caso, enuncia que la bendición era que el río Nilo creciera a los pies de faraón. Esto puede ser entendido como que el patriarca hebreo enseñó a faraón el misterio de la creciente periódica del río proveedor de Egipto. Era un hecho científico que hasta que el patriarca no lo reveló a faraón, en Egipto había pasado desapercibido.
A partir del momento en que faraón recibió este conocimiento, su poder y fama se vieron acrecentados, pues el pueblo lo reverenció por su capacidad de dominar sobre el Nilo (ya que no entendían que lo único que dominaba faraón respecto al Nilo, era el conocimiento del ciclo natural de crecida de su caudal).
Evidentemente que esta explicación se anuda con la anterior, pues, faraón en conocimiento del secreto del Nilo pudo establecer patrones de siembra y cosecha que en un año permitieron sacar a su nación de la crisis económica y social en la que se hallaba. En los años subsiguientes se robusteció Egipto y tuvo nuevamente empuje como para codiciar otros territorios y subyugar poblaciones extranjeras.

Bien, hasta aquí vemos la gloria de faraón y su Egipto merced a la bendición provista por los hebreos.
Sin embargo, no debemos olvidar un aspecto no menor:
mientras los egipcios encauzaron positivamente el poder que emanó de la bendición y esfuerzo hebreo, Egipto prosperó y su rey y habitantes ennoblecieron sus espíritus y llenaron sus billeteras,
pero,
cuando faraón y su pueblo usaron ese poder para encaminarse hacia lo perverso (entre lo que se encuentra también la esclavitud y vejación de los israelitas),
provocaron que Egipto decayera, y sus gentes padecieran.
(En la historia de las naciones es muy frecuente este modelo, en tanto las naciones respetan a los hebreos y sus actividades, las naciones crecen, pero, cuando dejan de respetarlos y los angustian, más pronto o más tarde decaen por acción propia (de las naciones) y NO por culpas ajenas (o venganza de los judíos). Basta contemplar la decadente España tras la caza y expulsión de los judíos, o la infernal Alemania nazi para entender con ejemplos más recientes de lo qué estamos hablando).

Por lo cual, queda patente que el recibir una bendición (incluso de un gran tzadik como lo era el patriarca) no es suficiente para garantizar una vida bendita.
Es imprescindible que aquel que ha recibido la bendición lleve una vida acorde a la Torá y a los mandamientos, de modo que posibilite que la semilla de la bendición crezca lozana y vigorosa, y dé los frutos realmente benditos que contenía en potencia.
El fiel trabajo personal es pues, como el abono que hace realidad la promesa de bienestar contenida en la bendición.

Así pues, es hora de acatar con más asiduidad los mandamientos, para que de esa manera las bendiciones que nos están aguardando (que no siempre son materiales, véase sino el versículo precedente al que hemos citado arriba) se hagan realidad.

¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

Moré Yehuda Ribco


Notas:

Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.


Relato

Los jóvenes estudiantes, buscadores de la Verdad, estaban interesados en conocer acerca del Bien y del mal, y de cómo sobreponerse a las duras pruebas de la vida.
En una de sus peregrinaciones ingresaron a la gélida casa de estudio en penumbras.
En Allí, se encontraba dormitando Rabí Zushia recostado en un gastado viaje, al lado de una añeja mesa repleta de libros de estudio.
Sus ropas eran verdaderos harapos, señalando una grave penuria económica en su poseedor.
Dormitaba sonrosado y calmo, aunque nosotros sabemos que hacía varios días no comía, y que el frío del ambiente debería azulado sus labios y tez y agitado su descanso.
Aguardaron a que el maestro despertara, y entonces le consultaron: ‘"Oh maestro, explícanos cómo es que debemos bendecir por igual por lo bueno como por lo malo".
Y Rabí Zushia, con profunda sinceridad y sabiduría les respondió: "Ay queridos, yo no tengo la respuesta a eso que consultan, pues… ¡jamás he sentido nada malo en mi vida!"

Preguntas y datos para meditar y profundizar:

  • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

  • ¿Es una negación de su precaria situación material por parte del rabino del relato; o una perspectiva no-materialista de las cosas de Este Mundo?
    Profundice en la respuesta que brinde.

  • Rabí Akiva enseñó: "Que se torne corriente para la persona decir ‘todo lo que hace Dios es para bien‘" (TB Berajot 60b).
    ¿Cuál es la enseñanza encerrada en esta frase?
    ¿Qué es "confianza en Dios" dentro de la ideología tradicional judía?

  • Se nos narra que: "Entonces (al descubrir una tragedia que les atañía personalmente) David y la gente que estaba con él alzaron su voz y lloraron hasta que les faltaron las fuerzas para llorar." (1 Shemuel / I Samuel 30:4).
    ¿Es una falta de confianza en el Eterno dolerse por lo que nos causa malestar?
    ¿Dónde está el borde entre la falta de confianza en el Eterno y confiar en Él a pesar de los pesares?

  • Los Sabios han enunciado: "Así como se bendice por lo bueno, se bendice por lo malo".
    ¿Está contradiciendo lo expresado en el versículo que anteriormente citamos?
    ¿Es lo mismo "bendecir o malo COMO lo bueno", que "regocijarse por lo malo COMO si fuera bueno"?

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