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  • Resp. 6028-Vestimenta femenina

    Buenas Tardes:
    Mi nombre es Olga Adriana Carrillo González soy residente de la Ciudad de México de ocupación Médico, la razón por la que me dirijo a ustedes es que mis servicios han sido requeridos para realizar un estudio de salúd en una escuela Judia por lo que solicito un codigo de vestimenta apropiado.
    antes que nada muchas gracias por su consideración sin mas por el momento me despido.

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  • Cabalá racional

    ¿Qué significa Cabalá?

    Viene del verbo lekabel, que es recibir.
    Hay dos palabras en hebreo para designar la tradición:

    • masoret o mesorá
    • y cabalá.

    La primera es la que se centra en el entregar, transmitir, pasar de uno a otro.
    La segunda es la que se enfoca en el que recibe, el receptor, el destinatario de vivir la experiencia de mensaje para luego convertirse a su vez en transmisor y vivificador de la cadena sagrada.

    ¿Cuál es la grafía correcta?

    Hay muchas maneras de transliterar esta palabra hebrea: Cabalá, Kabalá, Kabbalah, Kabalah, Qaballah, Qabala, Cábala y así sucesivamente.
    La fonética correcta es Cabalá, una palabra aguda, es decir acentuada en su última sílaba.

    ¿Cuál es la finalidad de la Cabalá?

    Podemos mencionar varias finalidades:

    • Preservar la tradición;
    • llevarla a la práctica, en la medida de lo posible;
    • descubrir contenidos en los sucesos que nos revelan la dimensión espiritual;
    • guiarnos hacia el crecimiento en todas las dimensiones, a la luz de la conciencia espiritual;
    • encontrar la Divina Presencia en todo momento;
    • liberarnos del EGO;
    • darnos instrumentos para disfrutar de la bendición constante que cae sobre nosotros;
    • transformar positivamente nuestra vida.

    ¿Para quién es la Cabalá?

    El estudio profundo de la Cabalá estuvo restringido a un grupo muy limitado de personas, y así sigue siendo. Si tú estás leyendo esto, probablemente no estés dentro de ese reducidísimo número de expertos capaces de adentrarse en los recovecos de esta ciencia espiritual.

    Sin embargo, la luz de la Cabalá está disponible para todas las personas, sin distinciones.
    Con respeto, todos podemos estudiar conceptos de ella, aplicarlos, compartirlos; pero, con la humildad de saber que estamos en la superficie, o a pocos metros de profundidad, lejos, muy lejos de los lugares resguardados que son accesibles solo por muy pocos. Y es muy bueno que así sea y no pretendamos romper los límites saludables.

    ¿Cuál es la señal de alerta?

    Una importante advertencia es no beber de fuentes contaminadas. Está plagado de falsos maestro de “Kabbalah”, que ofrecen todo tipo de delirios, fantasías, supersticiones y caminos de idolatría. Eso debe ser censurado y mantenido a raya. Así como también los que hacen de la Cabalá un movimiento sectario o una empresa multinacional.

    Por lo cual, debemos asegurarnos de contar con el maestro apropiado y de asegurarnos que el contenido no conduzca a la perdición, con la excusa de la salvación.
    Puedes notar lo oscuro cuando se entrecruzan creencias religiosas (cristianas, budistas, mesiánicas (que es una variante cristiana), etc.);
    rituales paganos (manitos curadoras, cintas mágicas, plegarias a santos, etc.);
    conceptos que no son propios de la tradición cabalística (como karma, chakra, mantram, etc.);
    prácticas extrañas (astrología, consulta a espíritus, conexión con almas de muertos, etc.).

    Así mismo, cuando te das cuenta de que estás en medio de un gran montaje si te quieren vender productos, libros, cursos, de manera constante.
    También si te obligan a una adhesión extrema al líder del grupo, o a mantener en secreto lo que ocurre en las sesiones, o a apartarte de la gente de tu entorno habitual.
    Como también a si el material de estudio/meditación resulta inentendible, confuso, contrario al sentido común y arbitrario. Si es así, no te están ofreciendo Cabalá, sino una religión camuflada, que pretende doblegarte y esclavizarte.

    ¿Cuáles son las buenas señales de la Cabalá?

    La Cabalá es clara, libera el pensamiento, aligera los temores, fortalece la adhesión al Eterno, siembra la armonía, clarifica la comunicación, construye SHALOM por medio de acciones de bondad y justicia en pensamiento/palabra/acción.

    ¿Es necesario aprender hebreo o arameo?

    Como mencionamos, nosotros nos beneficiamos de la luz de la Cabalá y no profundizamos en ella.
    Por lo cual, podemos conocer algunos vocablos y ciertos expresiones en ambos idiomas, pero no se requiere mayor preparación.

    Por supuesto el maestro debe estar especializado en la temática y ayudarte allí en donde sea necesario.

    ¿Es necesario saber Torá para conocer Cabalá?

    La Cabalá es una perspectiva de la Torá, por tanto estudiar Cabalá es estudiar Torá.
    Solamente aquello que beneficia y provee bendición es la medida acertada.

    El maestro idóneo sabrá orientar con amor y sabiduría.

    ¿Cuáles son los niveles de aplicación de la Cabalá?

    • Teórico: conocimiento que se refiere a procesos en el mundo:
      • Interno:
        • estudio de habilidades y conocimientos que nos permiten trabajar para mejorar nuestra existencia,
        • explicación de lo que sucede en nuestro interior,
        • tomar conciencia de los Yoes que nos forman,
        • búsqueda del SHALOM consigo mismo;
      • Externo:
        • explicación de lo que sucede en el mundo de relación con otros,
        • advertir el simbolismo que subyace a los eventos,
        • reconocer los efectos del EGO que afectan los vínculos,
        • búsqueda de SHALOM con el mundo;
    • Práctico: aplicación de los conocimientos con el fin de lograr resultados positivos:
      • Interno:
        • tefilá (plegaria),
        • ejercicios de canalización de energía vital (NEFESH),
        • ejercicios de apaciguamiento del núcleo reactivo natural (RUAJ),
        • reducir el impacto del caos, sufrimiento, inseguridad, miedo, tristeza,
        • despertar la conciencia, enfocar la energía hacia el crecimiento,
        • detener las voces internas provocativas, clarificar dudas,
        • disipar las máscaras/cáscaras que aprisionan la LUZ de la NESHAMÁ,
        • reorganizar la vida para dedicarla a fines benéficos personales;
      • Externo:
        • Comunicación Auténtica,
        • encontrar el punto de control,
        • manejo de la ira,
        • irradiar la LUZ de la NESHAMÁ disipando los bloqueos con el otro,
        • reducción de conflictos y traumas,
        • construcción de SHALOM de manera activa.

    ¿Podremos operar milagros con la Cabalá?

    Con el estudio paciente, dedicado, humilde, consciente de sus enseñanzas, así como con el aplicado ejercicio de sus métodos y procedimientos podremos lograr el desarrollo multidimensional que posibilita la transformación de nuestro ser. Con esto estaremos aportando al bienestar común, del entorno, el prójimo y la sociedad.
    A través de estos mecanismos se logran disminuir afecciones de todo nivel, como fortalecer el organismo ante enfermedades.

    Más:

    Coaching Espiritual

     

  • Resp. 6027-El hijo no circunciso de Moshé y la idolatría

    Hola. con referencia al capitulo 24-26 del libro de Exodo, según las traducciones cristianas, se interpreta que Moisés descuidó sus condiciones de líder al no haber circuncidado a su hijo (habla de uno solo).
    En sus comentarios leí que la tradición Judia dice que en realidad uno de sus hijos sí había sido circuncidado pero el otro (que tenía 8 días) no .
    1- La pregunta es: ¿dice el texto «original hebreo» ésto o solo la «tradición»?.
    2-  ¿Es posible, como sugieren algunos comentaristas cristianos, que, independientemente de si fuera uno o dos los hijos a ese momento, la incircuncición fuera una omisión, voluntaria o no, por parte de Moisés por estar viviendo «como gentil» en Madián?
    3- ¿Puede ser que Zéfora haya sido la causante de la no circuncición y por eso es ella la que, a modo de reparación (resignación) es quién lo hiciera después?

    Me agradaría recibir su comentario, por el que le quedo muy agradecido. Que el Señor te bendiga.

    Sergio Ras. Olivos – Argentina

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  • Resp. 6026–Ética y moral

    Dios lo siga llenando de sabiduría
    Mi pregunta es esta Q es el carácter de aquello q es recto y justo en el sentido ético y moral
    Gustavo.

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  • Gracias Eduardo T.

    Quiero agradecer a Eduardo T. de San Juan de Puerto Rico por su amable contribución económica que ha realizado, y sigue manteniendo de manera constante.
    Le envío emails cada vez, pero éstos son rebotados por el sistema, no sé porque y no tengo cómo hacerle llegar mi sincero reconocimiento y deseos de que desde Arriba le sigan bendiciendo y dándole oportunidad a que siga siendo receptor de bondades para compartirlas y así llenar de bienestar al mundo.
    Gracias, shalom y bendición.

  • Conociendose a uno mismo

    Por Luis D. Perez Ch.[1]

     

    somos un misterio para nosotros mismos

    Yehuda Ribco [2]

    El hecho de ser dificultoso descubrir lo que ocurre en cada quien en las profundidades inconscientes no es motivo para no hacerlo. Podría interpretarse la cita trascrita pasivamente como una sentencia para ahorrar el trabajo personal de autodescubrimiento; o pudiera interpretarse activamente como un reto a hacerlo.

    Conocerse a sí mismo implica necesariamente una salida de la zona de confort que brinda seguridad y rutina, para redirigirse a una zona desconocida, y a veces contraria a las creencias que fabricó la repetición de hábitos en la zona segura.

    Y esa zona desconocida está en uno mismo, y a la misma vez, es uno mismo. Para abreviar, quisiera aquí aclarar que denomino “zona de confort” a nuestra parte consciente; a la realidad que experimentamos despiertos y en la que impera la voluntad, el pensamiento, la razón, la moral y la ética. Mientras que “zona desconocida” le llamo a nuestra parte inconsciente; a esa otra realidad que experimentamos dormidos o en estado de vigilia, en la que no impera ni la voluntad, ni el pensamiento ni la razón, ni la moral ni la ética, sino que es irracional e ilógica, y que experimentamos en nuestros sueños cuando dormimos.

    También, cuando me refiero “salirse” de la zona de confort, no me refiero a una incitación para perder la conciencia por los medios convencionales (alcohol, drogas o psicotrópicos), sino a prestar atención con la importancia debida a la inconsciencia desde nuestra parte consciente; no calificar nuestros sueños como simples tonterías, sino que al igual que cualquier otra responsabilidad diurna, darle importancia a los impulsos que revelan nuestros sueños.

    En términos simples, cuando nos importa también nuestras fabricaciones inconscientes e intentamos analizarlas para descubrir nuestros impulsos y deseos ocultos, es querer ser más y no tener más; es desear conocer lo que nos impulsa a ser y actuar y que no estamos conscientes de ello.

    Nuestros sueños son realmente nuestros. Son verdaderamente fabricaciones inconscientes propias que la persona misma se elaboró y que nadie implantó. Es un fruto de su propio deseo que revela el impulso que motiva la acción consciente. En nuestros sueños no opera ni la razón, ni la lógica ni la voluntad, ni la moral o ética; el soñante puede crear cualquier historia, cualquier escenario, cualquier cosa o cualquier persona sin que lógicamente su sueño sea coherente en tiempo o espacio.

    Como el inconsciente no tiene ese filtro (pensamientos, razón, voluntad, moral ni ética) el sueño que se elabora es realmente muy propio; una creación personalizada sin ningún tipo de límite. Así, por ejemplo, mi sueño es realmente mío, y su contenido es irreproducible e inimitable.

    Partiendo entonces de que los sueños son elaboraciones propias de la persona, y que sus contenidos no pasan por los filtros de la consciencia, no es de extrañar que contengan toda clase de temas, desde lo sexual hasta lo absurdo e imposible. Pero ¿será motivo suficiente para calificarlos como boberías, y su análisis como pasatiempo de desidiosos?

    El Dr. Freud, precursor del análisis científico de la inconsciencia, a inicios del siglo XX descubrió que en los sueños existe un contenido manifiesto (el sueño en sí mismo) y un contenido latente (el mensaje del sueño), lo que demuestras la existencia de energías inconscientes en la persona motoras sus actos diurnos, y que la propia persona desconoce. Esas energías son básicamente sexuales, y se producen por el deseo incestuoso de unión maternal, y el deseo de eliminación de la figura autoritaria paternal. De esa forma, y con la debida represión, los sueños son el cumplimiento de deseos irracionales reprimidos que se complejizan y se redirigen movidos por otras circunstancias, pero que no abandonan el motivo de ser el cumplimiento de deseos irracionales.  Para sus conclusiones, utiliza el método de asociaciones libres con acontecimientos y experiencias de las personas tratadas y de las suyas propias.

    Por su parte, el Dr. Fromm, utilizando el mismo método científico para analizar el inconsciente, le acredita a su maestro Freud que los sueños están motivados por el cumplimiento de deseos irracionales, pero también, tienen un contenido trascendente; la propia persona se envía un mensaje de alguna circunstancia por ella misma experimentada; mensaje que puede ser la respuesta al dilema personal, o que auxilie en su propia curación mental. De esa forma, le acredita al Dr. Jung el hecho de descubrir una trascendencia del inconsciente, aunque se aparta de la teoría del Dr. Jung en que la sabiduría del inconsciente sea producto del colectivo de la cultura humana, y no del personal. Para sus conclusiones observa no solo el método de asociaciones libres, sino que descubre que el inconsciente personal utiliza símbolos, que pueden ser universales, accidentales o convencionales.

    El Dr. Frankl, por otro lado, confirma con sus propios análisis que el inconsciente humano es impulsado no solamente por el cumplimiento de deseos irracionales de las fuerzas sexuales, sino que además existe un potente impulso de trascendencia y sentido; aunque no colectivo como indicaba el Dr. Jung, sino personalizado como el que indica el Dr. Fromm. Es decir, que el inconsciente humano revela energías que empujan a las personas a trascender de ellas mismas y de sus propias circunstancias, descubriendo el sentido particular de la cada vivencia que el hombre experimenta. El descubrir esas energías en la inconsciencia, la persona tiene la oportunidad de trascender, es decir, mejorar en calidad de vida. En su metodología, no solo observa el método de asociaciones libres del Dr. Freud, sino que también por la simbología manifiesta en los sueños (propia del Dr. Fromm), descubre un elemento religioso inconsciente, pero no heredado por vía tradicional como la propuesta por el Dr. Jung, sino muy propio y personal de cada hombre. Así, la inconsciencia no solamente tiene elementos impulsivos, sino que tiene un elemento espiritual. Ese elemento adicional es donde se dan las verdaderas y autenticas decisiones del hombre, pues la inconsciencia se encuentra libre de frenos conscientes.

    El Maestro Ribco por su parte, adiciona un elemento al tema de la inconsciencia.  Basando sus estudios de la tradición judía, indica que la persona humana esta divida en componentes, en varios “Yo” (vivido, autentico, esencial). El “Yo Vivido”, es la personalidad que construye la experiencia humana (educación, cultura, idiosincrasia, acciones ególatras, religión, genes, etc). El “Yo Esencial” constituye la raíz primera de la existencia humana; que unifica la humanidad de la persona con todos y todo, y a su vez, lo unifica con El Creador. Siendo el Yo Esencial, denominado espíritu o NESHAMA, el componente de persona humana que contiene toda la información de la existencia, podría hacer que el hombre de un salto en su proceso evolutivo al grado de trascenderse en un nuevo ser; podría re-crearse en algo que supere al hombre mismo. Esa sincronización entre el “Yo Vivido”  y “Yo Esencial”  es denominada “Yo Auténtico”. Sin embargo, al tener el hombre filtros conscientes que impiden e imposibilitan tal sincronización, en ocasiones solo en la inconsciencia es posible lograr una sincronización de “Yoes”[3]. Cuando se da el fenómeno de manera inconsciente, el hombre toma decisiones auténticas y verdaderas, a su vez encuentra respuestas.

    Como se aprecia, el Maestro Ribco avala las apreciaciones del Dr. Frankl en el sentido de que afirma un elemento en el inconsciente; elemento espiritual y no meramente impulsivo. Pero se aparta, en parte, del Dr. Frankl al ubicar dicho elemento espiritual no solamente en el hombre, sino que lo filia también con Dios y con todo. Podría decirse que descubre una “presencia ignorada de Dios” en el hombre, que solo es posible revelarla al analizar algunos sueños.[4]

    Con este comprimido resumen de los descubrimientos realizados por los estudiosos del tema onírico, puede concluirse que el tema del propio inconsciente no debe de ser secundario para la persona que se encuentra en su propio proceso de mejoramiento personal; ni para cualquier otra persona.

    Podría reafirmarse que los sueños revelan importantes mensajes y contienen importantes respuestas, al estar el inconsciente carente de los filtros que se imponen en nuestra realidad consciente. No solo presentan mensajes latentes de cumplimiento de deseos irracionales que presenta el sueño manifiesto, sino que además presentan mensajes trascendentes completamente racionales, cifrados mediante simbología onírica, que pudieran auxiliar a la persona en su entendimiento de ella misma. Pero también, pudieran ser de vital auxilio a la persona en dar ese salto en el proceso evolutivo hacia una trasformación humana, a algo más de un simple ser biológicamente constituido.

    Pero también, el ejercicio de observancia y estudio de los propios sueños, educa a la persona a ser un poco más observadora y analítica; a no dar por sentado lo que puede revelarse a su simple vista.

    Para finalizar, quisiera recalcar la importancia del estudio personal del inconsciente y los sueños con un ejemplo para incitar a su exploración, y darle igual jerarquía a la que damos al estudio de nuestra propia legislación gentil o judía, respectivamente.

    ¿Recuerdan la canción JAD GADIA? Es esa canción que se nos contó, en artículo anterior, se canta cuando los hermanos judíos cierran su fiesta de Pesaj. Si no sabes cuál es, acá esta el artículo para que la leas: http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/el-cabrito-y-la-impotencia

    Si notas la historia, solo tiene sentido cuando se conoce completamente. Desde que se compró al cabrito hasta que el Santo Bendito Sea eliminó al Angel de la Muerte. Si se elimina cualquier elemento de la historia, la misma pierde sentido. Solo la  prueba, en la estrofa 10, de suprimir uno de los elementos es suficiente para que la narrativa de la canción pierda el sentido lógico.

    El sentido lo otorga el conocer la totalidad de la narrativa, conocer todos los elementos, para darle un sentido cronológico racional a la cadena de eventos.

    Que con nosotros suceda los mismo, entrenarnos en nuestra visión panorámica, que incluye los sueños, para que asociándolos con las experiencias, pensamientos y deseos, encontremos un sentido lógico a la propia experiencia humana.

    Gracias por su lectura, comentarios y observaciones.


    Notas:

    [1] El autor del artículo no es judío, tampoco especialista en el tema psíquico, por lo que queda estas ideas abiertas a discusión, comentarios y correcciones. El presente ensayo se publico bajo la autorización y revisión previa de Serjudio.com

    [2] Comentario 4 del artículo “El Cuerpo Conoce”, Fulvida.

    [3] Sin embargo, el More Yehuda ha argumentado a través de los años, que tal sincronización es posible mediante acciones de bondad y justicia conscientes, y basadas en las normas éticas judías y gentiles respectivas para cada quien. Aclaro porque el tema no es la consciencia sino la inconsciencia.

    [4] Misma advertencia anterior.

  • El quinto elemento

    En la Hagadá, o tal vez en el Séder, nos encontramos con un curioso caso: el quinto elemento ofuscado.
    ¿Qué significa?

    Prestemos atención cuidadosamente.
    En el Séder es notoria la presencia del número cuatro, pero hoy descubriremos que esos cuatro visibles dejan en las sombras un quinto; que solo aparece a la vista del que es consciente y atento.
    Mira:

    • las cuatro preguntas del Ma Nishtaná;
    • los cuatro hijos de acuerdo a los cuales habla la Torá;
    • las cuatro copas de vino que se beben;
    • los cuatro verbos de salvación de Israel empleados por el Eterno en Shemot/Éxodo 6:6-7 (sacaré, liberaré, redimiré, tomaré) ;
    • las cuatro mitzvot de la noche de Pesaj (matzá, maror, relatar la Salida, beber el vino);
    • los cuatro nombres de la festividad (Pesaj, Matzot, haAviv, Zman Jerutenu)

    En la Tradición el cuatro se emplea como símbolo del mundo material:

    • los cuatro puntos cardinales (Norte, Sur, Éste, Oeste);
    • los cuatro elementos primordiales de las filosofías antiguas (aire, fuego, agua, tierra);
    • las cuatro estaciones del año (primavera, verano, otoño, invierno);
    • las otro cuatro direcciones en el tercer plano (arriba, abajo, adelante, atrás);
    • los cuatro ríos que se abrían desde el Gan Eden (Pishón, Guijón, Jidekel, Perat);
    • los cuatro estadios de la creación (atzilut, beriá, ietzirá, asiá).

    Por esto mismo representan la diversidad, la separabilidad, la posibilidad de la divergencia.
    Así mismo, sirven para representar lo completo, el Cosmos en su totalidad.

    Pero, pero, pero…
    Los cuatro del Séder suelen esconder un quinto elemento, veamos.

    • las cuatro preguntas esconden la quinta: “¿ma nishtaná halaila haze?”;
    • los cuatro hijos esconden al quinto: aquel que no está en el Séder;
    • las cuatro copas esconden una quinta: la que dejamos para que decida Eliahu haNabí si la debemos tomar o no;
    • los cuatro verbos de salvación esconden un quinto: “Yo los introduciré en la tierra” (Shemot 6:8);
    • las cuatro mitzvot esconden una quinta: el korbán Pesaj;
    • los cuatro nombres que esconden el quinto: el de la redención final (¿Iom haAtzmaut?).

    Luego, cuando nos sentamos a reflexionar nos damos cuenta de que también el Cosmos oculta el quinto elemento, la dimensión que le da sentido y plenitud.
    Oculta está la NESHAMÁ, espíritu, la LUZ primordial que fundamentó el resto de la Creación.

    Es nuestra tarea hacer que la NESHAMÁ encuentre su canal de expresión en nuestra materialidad, tal es la forma de vida espiritual, total, de SHALOM que el Eterno quiere para nosotros.

    Jag Sameaj.

  • PESAJ para TODOS

    A pocas horas de comenzar un nuevo Pesaj, y deseándoles mucha felicidad, bendición y paz,
    les recuerdo que tenemos decenas de textos para compartir acerca de esta festividad. Para judíos en: http://serjudio.com/category/tiempos/pesaj

    Para hijos de las naciones: http://fulvida.com/?s=pesaj

    Disfruten, compartan, construyan SHALOM.

    Jag Sameaj pra todos.
    Aprovechemos la libertad para construir SHALOM.

  • Unas enseñanzas de Pesaj para el resto del año

    En la época de la Salida de Egipto el pan leudado no se hacia con levadura en pancitos o en polvo, sino utilizando masa madre.
    Si no sabes qué es, busca en internet que encontrarás fácilmente. Si te aburre, prueba a leer lo que está en la Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Masa_madre.
    Es importante que aprendas acerca de ésta, porque es de lo que en parte trataremos en este post.

    Generalmente no era agradable a la vista o al olfato, pero producía el efecto deseado, que la chata masa del pan creciera a expensas de los gases emitidos por los microorganismos residentes en ella.
    Supongo que los antiguos no tenían mucha idea del proceso bioquímico que se producía, pero estuvieron atentos y descubrieron que algo pasaba que inflaba la masa y la dejaba más suave y sabrosa. Entonces, los egipcios poseedores de esta tecnología alimenticia, se despegaron de sus vecinos que seguían fabricando el pan sencillo, formado por harina+agua+fuego que rápidamente se quemaba sobre brasas, encima de una chapa de algún metal o en un horno destinado a tal fin.

    En este grupo de sencillos, primitivos, no tecnologizados, se encontraban los antepasados de los judíos.
    Los cuales, de pronto, se encontraron viviendo en la opulencia y maravillas del faraónico Egipto.

    Pero un día, como sin percibirlo, la comodidad cambio por sufrimiento. La libertad se perdió para transformarse en miserable esclavitud.
    Y así estuvieron los antiguos israelitas, encerrados en ese mundo rico y sabroso, tan cercano y a la vez inaccesible.
    Ellos siguieron comiendo su viejo pan, formado por harina+agua+fuego, que les llenaba la vacía tripa, que les mantenía con vida… esclavos, pero con vida.

    Pero otro día, dio comienzo el largo proceso de su redención.
    Y otro día más, a las apuradas, como si tuviera que ser ya y no en otro momento, se abrieron las puertas de sus jaulas y caminaron hacia el desierto, rumbo a la Tierra Prometida a los Patriarcas.
    Era tanto el apuro que no llevaban la masa madre de los egipcios, sino su receta básica, simple, austera, que los representaba: harina+agua+fuego.

    Así comemos matzá en la fiesta que conocemos como Pesaj.
    Recordando el sufrimiento de los esclavos, su pobreza, su miseria, su cortedad de visión y proyección.
    Y recordando la repentina salvación, el arranque de libertad que los devolvió al camino del reencuentro con su identidad.

    Es por ello que matzá es tanto el pan de la pobreza como el pan de los libres.

    Y es por esto que hemos contado que en Pesaj nos abstenemos de Jametz harina (trigo, avena, centeno, cebada, espelto) que fermentó.
    Porque, al menos por una semana y poquito, queremos estar libres del influjo de esa masa madre, de ese producto feo pero que hincha y hace al paladar sabrosas las cosas y al ojo atractivas.
    Porque esa masa madre es la vieja levadura, cargada de cosas que a primera vista son incomestibles. Si nos ponemos a pensar en su contenido y proceso de elaboración, difícilmente la usaríamos como alimento. Pero, igual la comemos, y la disfrutamos. No por malicia, ni por maldad, sino por el deseo de pasarla bien. ¿Tiene algo de malo eso? ¡Seguramente que no!
    Pero, por un tiempito breve al año, se nos requiere dejarla de lado, para disfrutar de lo sencillo, lo que es sin aditivos, como un acercamiento a la esencia, lo más verdadero del ser.
    Lo otro, ¡no está mal en su justa medida!
    ¡Esto, está muy bien, en su justa medida!
    (¡Qué enorme diferencia con la doctrina idolátricas, por tanto del EGO, que se expresa por ejemplo en 1 Corintios 5:8! ¡Qué diferencia!).

    Es por ello que el EGO, representado por la masa madre, es necesario y bueno, cuando está cumpliendo sus funciones.
    También por eso que vivir exclusivamente atendiendo las solicitudes de la NESHAMÁ, es un imposible e innecesario en este mundo. Aquí estamos como NESHAMÁ, pero como los otro cuatro planos de nuestro ser terrenal. Por tanto, que sea el principal no lo convierte en el único.

    Así Pesaj nos enseña a prestar atención a la NESHAMÁ, sin descartar todo el resto de nuestra personalidad terrena.
    Y a buscar mecanismos para hacer del EGO lo que realmente es, un amigo útil, y no que siga siendo el amo perverso, el faraón en las sombras, que nos somete a todo tipo de vejaciones y privaciones.

    Siento que he sido un poco confuso al expresar las ideas en este post, quizás por el apresuramiento para regresar a las tareas previas a la festividad.
    Por lo cual te pido encarecidmente que no lo leas una sola vez, sino un par al menos. Estúdialo, coméntalo, compártelo y encontraremos sus enseñanzas y sus aplicaciones prácticas que brindan beneficios acá y en la eternidad.

    Shabat Shalom y Pesaj Kasher VeSameaj.

  • Este Pesaj de David Fremd Z”L

    Mi querido Rafita Fremd me hizo llegar estas líneas, que quise compartir (con su permiso).

    Pesaj

    Una de las cosas que más le gustaban a papá sobre las festividades judías eran los aprendizajes que les dejaban para su vida diaria. Cuando un rabino iba a Paysandú papá le pedía que contara cuentos, que compartiera historias, que regalara alguna anécdota, que tradujera lo espiritual en algo concreto. En honor a él, quiero a compartir algunas pocas ideas. En un idioma lo más terrenal posible, como a él le hubiese gustado.

    Pesaj es la fiesta de la libertad y de la humildad. Es la fiesta en que se invita a comer a los hambrientos y que se reflexiona sobre lo que nos esclaviza, o evita que alcancemos nuestro máximo potencial. No encuentro, una fiesta que lo pueda describir de una mejor manera.

    Cuando alguien tocaba la puerta de casa para pedir comida o para vender algo, un yuyo por ejemplo o una mermelada, él era quien se hacía cargo de la situación. A veces, nos intentaba hacer creer que le había dicho que se vayan, sin darles nada. Pero yo me daba cuenta, que en los bolsillos escondidas, llevaba un par de frutas. Otras veces les hacía barrer el frente de la casa, a cambio de dinero. No porque el jardín estuviera sucio, o hubiera hojas secas, sé que lo hacía para que estas personas se sientan valoradas, importantes, y sobre todo, que habían hecho algo útil, que habían trabajado.

    Papá no quería que ni siquiera nosotros, sus hijos y esposa, supiéramos que ayudaba a tanta, tanta gente. Más que humildad, grandeza.

    El viejo era un apasionado de la actitud. Creía que con la actitud correcta podíamos alcanzar cualquier cosa. De eso se trata Pesaj, nos recuerda que somos libres y dueños de nuestro destino. Solamente hay que saber qué queremos alcanzar y salir a buscarlo, siendo proactivos, apasionados e intentando aprender en cada paso.

    Papá tenía un sobrenombre diferente para cada uno. ¿Por qué? Alguien dijo que de esta manera nos hacía sentir importantes. Únicos. A mi me decía torito. A nuestra perra Lola le decía Jazmín. A Guille, Pollo, y así con todos. Absolutamente con todos.

    En Pesaj, mucho más importante que las respuestas son las preguntas. Los protagonistas de la noche son los que menos saben, los más chiquitos. Somos tan fuertes como el eslabón más débil de la cadena. Así de importante papá hacía sentir a cada persona que tenía cerca.

    No le gustaba sonreír para las fotos. A papá le gustaba reír de verdad. Siempre tenía un chiste guardado o una reacción oportuna, que rompían el hielo transformando a desconocidos en conocidos, a conocidos en amigos y a amigos en familia. Papá tenía la constante capacidad de alegrarle el día a los que se cruzaban en su camino. Las copas de vino que tomamos hoy tienen muchos significados, ¿el mio? Transformar esta noche en una un poco más alegre.

    Pero la característica más destacada de papá, era definitivamente su insistentes ganas de mantener a la familia bien cerquita. Imagino que en la mesa hoy, habrá más gente que lugares disponibles. Estoy casi seguro que al comer, se chocarán los codos, se confundirán las copas y cubiertos y quedará alguna mancha en el mantel causada por la cantidad de gente por metro cuadrado.

    Pero nada importa, porque lo más lindo de la cena, es que la familia y los amigos están cerca, potenciándose para que siga creciendo y esta tradición increíble siga viajando en el tiempo. Lo más lindo de esta noche es la cantidad de hermanos que están sentados juntos.

    Hine ma tov umanaim shevet ajim gar iajad.

    Rafa

  • EGO inflado, EGO pinchado

    Tu empresa puede ser exitosa o no.
    No podemos saberlo previamente, aunque nuestras suposiciones fueran 99% efectivas, ese 1% restante nos convierte en incapaces de predecir a ciencia cierta el futuro.
    Por tanto, ¿qué hacer?

    Lo razonable es recabar información, confirmarla, evaluarla, tomar en consideración el contexto y entonces tomar una decisión.
    Al alcanzarla, ejecutarla con la confianza de que hemos hecho nuestra mejor parte.
    El resultado final, no depende de nosotros.

    Algunos arrojados aventureros prefieren lanzarse con una confianza desmedida, ignorando los factores que indicarían ser menos arriesgados.
    Este seudo optimismo no está afianzado en los hechos actuales, tampoco tiene garantías de resultados.
    Pueden alcanzar la meta, como no.
    Tampoco está a disposición de las buenas ondas, ni del pensamiento positivo, ni de pretender coordinar el Cosmos detrás del propio deseo.

    Por el otro lado, están aquellos con una confianza disminuida, atrapados por todo tipo de miedos, que especulan con cualquier desastre. Se niegan a dar un paso, aunque estén mal en el sitio actual. Es que decidir cuesta tanto, y parece que no les entra que al no decidir cambiar están decidiendo que el cambio se abalance sin permiso sobre sus pasivas vidas.
    No hacen, y si se atreven a un poco lo acometen con tanta debilidad y torpeza que las probabilidades apuntarán al fracaso seguro. En este caso el 99% pronostica la derrota, que será la más posible consecuencia de su actitud impotente.

    Lo cierto es que una calibración desmedida, para arriba como para abajo, auguran tropiezos más que suertudos éxitos; porque, en caso de registrarse algún suceso, éste será fruto de la suerte (casualidad, factores ajenos que intervienen, aquello que está por completo fuera de nuestro control y nos afecta), más que de la atinada acción de la persona.
    A pesar de registrar fracasos y amarguras, o sorpresivos éxitos, encontramos que los confianzudos seguramente seguirán creyéndose más hábiles y capaces de lo que son realmente, aunque los golpes y fracasos demuestren otra cosa; y los derrotistas no entiendan que si no intentan, al menos eso, difícilmente logren algo diferente y mejor.

    En ambas situaciones el EGO está ejerciendo su dominio sobre la persona.
    En el que se cree más, inflando sus expectativas, negando sus torpezas, borrando los registros que avisen el tropiezo, obligándoles a querer abarcar más de lo que sus brazos alcanzan.
    En el que se cree de menos, pinchando sus ideas, aumentando sus debilidades, borrando sus posibilidades de triunfo, llevándoles a empequeñecerse incluso allí en donde pueden ser grandes.

    También está el EGO en el pesimismo defensivo, que es cuando ya declaramos nuestras pocas chances de éxito y enumeramos listas de contratiempos, como una manera, en apariencia inteligente, de zafar del sufrimiento que produce el fracaso, la constatación de la impotencia.
    Nos amargamos adrede, aunque sea de manera inconsciente, como mecanismo para tener a raya el tan temido fracaso que no podemos controlar.
    ¿Se entiende esta idea? Es importante tenerla en cuenta.

    Más allá de todo lo que hemos expuesto, una mirada clara, positiva, de confianza, por supuesto que establece una actitud y un accionar que predispone hacia el éxito.
    En parte, porque se tiene la meta precisa, un puerto al cual llegar y se harán los intentos pertinentes para alcanzarlo.
    Aquel que confía, sabe a dónde quiere llegar y trabajará para lograrlo.
    Esto no resta importancia a los innumerables factores que están por fuera de todo control, que podrán favorecer o entorpecer, pero sin dudas brinda una mayor concentración y aprovechamiento de los recursos disponibles.

    Por tanto, tomar cuenta de la situación, saber a qué nos enfrentamos, tener conciencia de los recursos, enfocarnos en la meta, programar los medios para alcanzarla, realizar los trabajos pertinentes no son un seguro de éxito, pero se le aproxima bastante. Con confianza, la que resulta del conocimiento y de no atarse a los miedos. La confianza que surge al desbaratar las creencias, que son pensamientos automatizados y que no cuentan con valor real. La confianza que se fortalece al recuperar energías desperdiciadas en combatir fantasmas, escapar de conflictos, reaccionar torpemente ante supuestas impotencias. La confianza que da firmeza a los pasos, aquellos que se dirigen a la meta escogida y elaborada.

    En ocasiones es bueno tener metas concretas cercanas, los puertitos intermedios. Esto nos facilita el trabajo, a la vez que sirve como entrenamiento y como fortalecimiento de la confianza.
    El gran puerto meta, hacia el cual vamos; con escalas valiosas en cada puertito que elegimos en el viaje.

    Cada meta conseguida, es un refuerzo a la confianza.
    Cada puerto perdido, es una oportunidad para analizar el error y corregir el rumbo, la forma de navegación, la dilapidación de recursos o aquello que surja del análisis.

  • El regalo universal de “salvación”

    A la luz de las enseñanzas que habitualmente compartimos en este hogar, quizás has podido irte dándote cuenta de una gran tarea que nos compete como seres humanos, la misión trascendente que nos encomendó nuestro Creador para el pasaje por nuestra vida terrenal.
    Ésta es la TESHUVÁ, la que habitualmente se traduce como “arrepentimiento”, pero que en verdad es el retorno, el regreso a la senda, a la fuente, al hogar.

    Por regla general creemos que la TESHUVÁ es la forma de volver al bien luego del pecado, de rehacernos luego de haber provocado daños a causa de desviarnos del Camino. Y es así, efectivamente.

    Pero, TESHUVÁ es un proceso mucho más profundo, mucho más relevante, es encontrar el camino para que nuestro Yo vivido esté en sintonía con el Yo Esencial.
    Es dejar de lado los condicionamientos sociales, las bajas creencias, los hábitos negativos, el influjo del EGO, la naturaleza materialista sin refinar para encaminarnos a una vida de plenitud, de armonía, de felicidad, de bendición disfrutada por estar coordinados constantemente con nuestra NESHAMÁ.

    La TESHUVÁ no es un regalo solo para el que pecó, sino una gran dádiva que el Padre nos dio a todos Sus hijos.
    Es bueno saberlo y aprovecharlo, porque estaremos haciendo lo mejor de nosotros, adquiriendo bienestar supremo aquí y otro tanto para la eternidad.

    Tomemos conciencia de esto, aprendamos los métodos para vivir una existencia de TESHUVÁ, entonces seremos dichosos.
    Ésta es la verdadera “salvación”, no la egoísta que propone la religión, sino la del Cosmos en su totalidad.