Parashat Balak: vistazo

Ubicación:
Balak
("Balac" -es un nombre propio-) es la séptima parashá del cuarto tomo de la Torá, el sefer Bemidbar, conocido en español como "Números".

Temáticas:
Podemos señalar los siguientes temas en nuestra parashá:

  1. Balak contrata al brujo Bileam
    El rey de Moab temiendo el poder de Israel encarga que el máximo brujo de la época, un tal Bileam, maldijera a los israelitas, para de ese modo poder liquidarlos.
    Bileam solicita permiso del Todopoderoso para maldecir a Israel, pero el Eterno claramente le dice que los judíos son "un pueblo bendito" y que no deben ser maldecidos.
    Sin embargo Bileam, movido por su rencor y por la codicia, desoye a Dios y se embarca en la misión de tratar de dañar a Israel en su pureza.

  2. El asna de Bileam
    Bileam montado en su asna es interceptado por un enviado del Eterno.
    El asna ve el peligro, y trata de esquivarlo.
    Encolerizado Bileam la golpea con saña, y entonces milagrosamente el asna habla.
    Y Bileam en lugar de reconocer su error y malicia, demuestra nuevamente su bajeza moral y espiritual.

  3. Balak maldice
    Balak tiene prohibido maldecir a Israel, pues eso es lo que le ha decretado específicamente el Todopoderoso.
    Sin embargo, en lo que en una lectura llana pareciera ser una bendición, esconde una terrible maldición contra los israelitas.

  4. El pecado de los israelitas
    Balak no destruyó a Israel con las maldiciones maléficas de Bileam, pero sin embargo recibió de él un consejo perverso y exacto: para dominar y vencer a Israel, hay que atacar su firmeza espiritual. Para lograrlo, Bileam aconsejó que los israelitas fueran tentados a actos desvergonzados, cosa que en parte logró el siniestro objetivo.

Para destacar:

  1. La verdadera compasión se basa en apreciar el contexto
    El rav Zelig Pliskin (en "Creciendo por medio de Torá", traducido libremente por nosotros) nos enseña:

    Está escrito: "El furor de Elokim se encendió cuando él iba, y el enviado del Eterno se presentó en el camino como un adversario suyo." (Bemidbar / Números 22:22); Rashi explica que este ángel, era uno de la Misericordia, quien estaba para prevenir a Bileam de la trasgresión, para que de ese modo no estuviera eternamente perdido.
    Nosotros sabemos que el ángel tenía una espada desenvainada.
    Rabí Zalman Sorotzkin comentó que a veces un ángel de la Misericordia, que trata de salvar a la persona, se puede presentar como un adversario dispuesto a causarle un daño.
    De aquí aprendemos a reconocer que la verdadera compasión hay que verla enmarcada dentro del cuadro entero.
    Por ejemplo, un padre que deja que su hijo haga lo que le place, porque no quiere que el niño llore, puede llegar a permitirle que incurra en hechos perjudiciales físicos y/o espirituales.
    Cuando uno realmente se preocupa por alguien, no se desea que se lastime a sí mismo, y en ocasiones hay que ser incisivo para protegerlo de su propia ignorancia y/o necedad.
    Como este ángel de la Misericordia, circunstancias y amigos que aparecen como "adversarios", pueden ser realmente los portavoces de nuestro propio bienestar."

  2. ¿Cuándo bueno no lo es tanto?
    "¡Cuán buenas son tus tiendas, oh Iaacov [Jacob]; tus moradas, oh Israel!"
    (Bemidbar / Números 24:5).
    En "Reflexiones acerca de la Sidrá" el rav Zalmen Posner nos enseña:

    "La bendición de Bileam puede ser reconocida también como una maldición. La tónica del judaísmo es crecer -en un constante descubrir fases espirituales, estudio de Torá y auto-desarrollo.
    La auto-complacencia y el superficial contentamiento a causa de logros pasados, conduce al estancamiento.
    La bondad de las "tiendas de Iaacov" realmente han de servir como un objetivo el cual alcanzar.
    En asuntos espirituales (sino en todos), un objetivo el cual se procura alcanzar, le da a uno un punto aventajado desde el cual mirar el horizonte por delante. Cuanto más grande la realización, más grande es la atención que se presta a la tarea no completada, y mayor la apreciación por el esfuerzo realizado.
    Bileam le ha dicho a Israel que ellos ya son lo suficientemente buenos; por lo cual no deben hacer esfuerzo por superarse. El deseaba enviciar el hambre espiritual de los judíos por mejorarse y perfeccionarse. Él quería que Israel creyera que ellos ya habían alcanzado su límite, y que ya nada había más por hacer para crecer. Y en verdad, nunca estamos en el mismo nivel que el día previo, o avanzamos o retrocedemos, pero no nos estancamos en un punto.
    Debemos recordar que esta maldición potencial puede estar influyendo en todas la áreas de nuestras vidas, y por tanto nunca cejar de alcanzar el alto objetivo de perfeccionarnos."

¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

Moré Yehuda Ribco

Preguntas y datos para meditar y profundizar:

  1. "No hay paz en mis huesos a causa de mi pecado"
    (Tehilim / Salmos 38:4).

    1. ¿Qué significa que los "no hay paz en los huesos"?

    2. ¿Por qué es "el pecado" lo que no permite que se viva en paz?

    3. ¿Cómo sabe la persona si realmente está viviendo en paz, o si está anestesiada y no percibe su verdadero sufrimiento?

  2. "La disciplina le parece mal al que abandona el camino"
    (Mishlei / Proverbios 15:10).

    1. ¿Por qué parece mala la reprensión y disciplina al que está extraviado del bien?

    2. ¿Es realmente mala la reprensión y disciplina sinceras y justas?

    3. ¿Cuál es el "camino" que ha sido abandonado por el que sufre por la disciplina?

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