El plan de los imperialistas paganos y la misión del noájida

Hitler (ishvz) y sus cómplices,
querían un mundo dominado por la religión germánica,
el paganismo bárbaro,
matizado y adobado con tintes de cristianismo,
bordados ambos en un sincretismo colosal.
Mire la simbología nazi, sus escritos místicos, su ideología profunda, etc.
y verá un afán absolutamente religioso, mas que político o económico.

Cuando se dé cuenta de esto, encontrará
uno de los motivos que explica el encarnizamiento en contra de los abanderados del Dios (los judíos)…

¿Cómo hacer un mundo pagano siendo que el testimonio vivo del Dios está en el mundo?

El macabro plan: ¡acabemos con los judíos, para acabar con la presencia (visible) de Dios!
Esa era la meta de hitler, el maldito, y es la misma de sus seguidores actuales.

Tal como es y fue la de todos los otros idólatras imperialistas que toman al judaísmo y los judíos como enemigo, para de esa forma pretender desprenderse del árbol del Eterno.

Este es otro fundamento que convierte en terrible apoyar la idolatría,
en cualquiera de sus tétricas facetas,
o disimularla incluso,
pues incluye en su seno la rebledía y negación de Dios
y el odio/desprecio/genocidio de los judíos.

La misión de los noájidas es ser leales al Eterno, actuar con bondad y justicia,
ser socios en la construcción de Shalom.
Por supuesto que no se dará en una generación, ni en dos,
pero la buena semilla ya ha sido plantada hace 33 milenios,
y estamos en el momento en que comienza a florecer.
Estamos en el comienzo de la Era Mesiánica,
y somos socios de Dios en esta obra de perfeccionamiento del mundo.

FavoriteLoadingAgregar a mis preferidos

Opiniones y respuestas

Debes estar identificado para publicar un mensaje: clic aqui para identificarte.

A %d blogueros les gusta esto: