Masá y Merivá
(She. 17:7) "Y llamó el nombre de aquel lugar Masá ("Tentación") y Merivá ("Altercado"), por el altercado de los hijos de Israel y porque tentaron a Hashem, diciendo: "¿Está Hashem entre nosotros, o no?""
Los israelitas, quienes fueran esclavos hasta recién de Mitzraim, en poco tiempo fueron testigos de las plagas caer sobre los egipcios, mas no sobre ellos.
De la columna de fuego que los guiaba.
De la protección de H’ contra el poder militar egipcio.
De la apertura del Mar Rojo. Su cierre sobre las huestes enemigas.
De la conversión de agua amarga en potable.
De las codornices que pudieron comer hasta saciarse, cuando hambre de carne tenÃan.
Del man que maravillosamente estaba cuando y cuanto se lo precisaba.
De que H’ Es.
Pero, a la menor dificultad no tenÃan reparos en gritar, en perseguir, en demandar:
"¿Está Dios entre nosotros o no?".
Dos preguntas para pensar:
1. ¿Son los "milagros" pruebas fehacientes / suficientes de la intervención de Dios en la historia humana? O mejor expresado, ¿necesita el "creyente" (que en otra ocasión dijimos qué significa para el judaÃsmo) milagros para ser "creyente"?
2. Aceptando que toda esclavitud es terrible y odiosa, ¿hay esclavitud más horrenda que la intelectual – moral – espiritual?