Introducción a Orot

Breve biografía del Rab Kook:

Abraham Itzjak HaCohen Kook nació el 16 de Elul de 5625 (1865) en el pueblo de Griva, cerca de Dvinsk, Latvia. Sus padres, Rab Shlomo Zalman, un piadoso y erudito del Talmud, y su madre Perel Zelata, hija de Rab Rafael, uno de los primeros jasidim de Rab Menajem Mendel de Lubavitch, el autor de la obra “Tzemaj Tzedek”. Rab Shlomo zalman sirvió como emisario por la Ieshiva de Volozhin y la Ieshiva de Etz HaJaim de Ierushalaim. Él impregnó en su casa un amor por la Torá, una meticulosa observancia de las Mitzvot, y un gran amor por Eretz Israel. Hablaba frecuentemente hebreo en Shabat y así de joven Abraham Itzjak absorvió un amor por la Tierra Prometida y la lengua hebrea.

Hasta la edad de trece años, Habraham Itzjak estudiaba diligentemente Torá en su pueblo. Luego de su Bar Mitzvá en 1878, estudió en varias Yeshivot por un período de ocho años. Estudio dos años en Lutzen bajo la tutela de los rabanim Eliezer Don Yejia y Yaacob Rabinowitz, hijo de Rab Mordejai Gimpel Jaffe. Luego regreso a su pueblo natal por tres años más, y en 1883, salió a estudiar al pueblo de Samargon, adyacente a Vilna. Allí era conocido como “el prodigio de Griva” y su reputación llegó a oídos de Rab Eliahu David Rabinovitz-Teomim, el Rab de Ponevich, que lo eligió como yerno para su hija. Entre el compromiso y el casamiento, Abraham Itzjak estudió por un año y medio en la famosa Yeshivá de Volozhin. Allí era conocido como “el prodigio de Ponevich” por la ciudad de su futuro suegro. En Volozhin, estudiaba dieciocho horas diarias.

Durante su adolescencia, Abraham Itzjak frecuentaba la casa de Rab ReubenHaleví de Dvinsk, uno de los sabios líderes de su época y autor de la colección de responsa “Rosh LeReubení”; que adoraba al joven prodigio y lo mostraba delante de otros sabios. Rabí Reuben fue una gran influencia en el método talmúdico del Rab Kook. Bajo su dirección, Abraham Itzjak aprendió a dedicarse a defender sus decisiones halájicas con demostraciones sólidas y a tomar distancia de la dialéctica y razonamiento analítico abstracto que estaba de moda en aquella época en muchos jóvenes eruditos.

Cuando Rab Kook se casó a la edad de veinte años en Nisán de 5646 (1886) era ya conocedor en todas las áreas de los estudios judíos. Influenciado por Rab Naftalí Tzvi Yehuda Berlín (el Netziv), Rosh Ieshivá de Volozhin, que estuvo involucrado en temas contemporáneos nacionalistas, Rab Kook comenzó a buscar medios para imbuir con santidad a toda la vida de la nación. Su actividad literaria comenzó en Volozhin, con varios artículos acerca del Netziv, que fueron publicados en el mensuario “Kol majitzei hadat” y en “Kneset Israel”. En 1888 Rab Kook lanzó su mensual Iturei Sofrim. El audaz objetivo de este diario, repleto de nuevas palabras y frases acuñadas sobre la unidad nacional, sobre la renovación de la literatura, para unir la Torá y el nacionalismo en este período pre-Sionista “para crear un hogar para la literatura rabínica” y “para unir todas las facciones en honor de la nación y su renovación”. Este panfleto gana un gran crecimiento, pero por una organización ineficiente, solo fue editado una vez más en 1889. El sueño de Rab Kook de publicar un diario popular, Shalom LaAm, para diseminar sus ideas que nunca se habían materializado.

Entre las ediciones de Iturei Sofrim, Rab Kook fue designado Rab del pueblo de Zoimel, en Lituania. Allí sirvió desde 1888 hasta 1895. En 1891, publicó anónimamente un pequeño trabajo titulado Javash Peer, que habla sobre el precepto de Tefilín y su posición correcta en la cabeza. También viajó como predicador itinerante, reprendiendo fervientemente a las comunidades que visitaba para que reconozcan la importancia de la mitzvá de tefilín.

En 1890. El Rabinato de Boisk quedo vacante por Rab Mordejai Eliasberg, uno de los primeros ideólogos del movimiento religioso sionista. Rab Kook aceptó la invitación para cubrir el puesto en 1895. Su tendencia nacionalista comenzó a tomar raíz en Boisk como Sionismo político, y sus federaciones fueron establecidas. En su largo ensayo Teudat Israel Ulemiuto (Hapeles 5661-1901) discutía con profundidad y originalidad la visión de la Torá acerca de la esencia y los objetivos  del nacionalismo judío. “Nacionalismo” escribió “es el fundamento del judaísmo”. Señaló lo absurdo de excluir la religión de la construcción y la renovación de Eretz Israel. En Bosik también escribió sobre temas teológicos y comenzó un comentario sobre la Agadá en el Talmud, que fue publicado póstumamente como Ein Aiah.

En 1902 falleció Rab Naftalí Hertz HaLeví, Rab de Iafo. Rab Kook fue invitado a tomar el cargo. Iafo era entonces una ciudad pequeña y la comunidad Ashkenazí también lo era, pero aceptó alegremente el puesto. Arribó a Iafo en el verano de 1904. Como Rab de Iafo y alrededores buscó eliminar las divisiones entre los religiosos y seculares. Mientras que otros rabinos ignoraban a los pioneros no religiosos, Rab Kook buscó atraerlos a la Torá y los alentó en sus esfuerzos para construir el país. Se dirigía a ellos en solicitadas, conversaciones y visitas personales a los asentamientos. Él creía que estas acciones acelerarían la tan aguardada redención.

Los primeros capítulos de Orot HaTeshubá en los cuales explayó sus enseñanzas sobre el arrepentimiento, aparecieron en 1905. En 1906 Rab Kook renovó sus esfuerzos para editar un fascículo mensual titulado HaNir. Pero este también tuvo poca vida. Durante este tiempo, también publicó un pequeño trabajo Ikvei HaTzon, en los cuales expresó el dolor de su generación y de sus dificultades espirituales.

Interesado en el crecimiento económico del país, Rab Kook alentó a varias organizaciones en la diáspora a que compren tierras en Eretz Israel y las asistió en esta empresa. En 1907 escribió un trabajo halájico sobre el etrog, Etz Hadar, en el cual clarifico la superioridad del etrog natural de Eretz Israel, y así se esperanzó en reforzar el rezagado sector agropecuario. El año sabático llegó en 1910. Una feroz controversia halájica estalló acerca de la legitimidad de “vender” la Tierra de Israel para poder participar en el trabajo agropecuario. En ese año el Rab Kook publicó Shabat HaAretz, un ensayo detallado con las leyes de Shemitá, en los cuales legisló que ciertos tipos de agricultura estaban permitidos bajo ciertas circunstancias o condiciones después que la Tierra fuera vendida a los gentiles por un período de tiempo determinado.

En 1914, Rab Kook aceptó la invitación a la convención internacional de Agudat Israel a realizarse en Berlín. Pero la Primera Guerra Mundial estalló apenas llegado a Alemania. La convención fue cancelada y el Rab Kook buscó refugio en la neutral Suiza. Por dos años residió en St.Gallen. En 1916 se convirtió en el Rab de la congregación Majzikei Hadat en Londres.

Los últimos añon en Iafo y más aún su prolongada estadía en Suiza fue muy productiva. Los trabajos literarios de esta época son quizá los más creativos de su vida. La mayor parte de la producción; flashes intuitivos y visiones personales profundas, fueron anotados a diario en varios cuadernos. Estos escritos cubren una amplia gama de tópicos que tratan sobre el individuo y la comunidad, la nación judía y las demás naciones, el bien y el mal, el universo y Dios. Parte de estos escritos fueron más tarde editados por su hijos, Rab Tzvi Yehuda Kook, y publicados en Orot en 1920; la mayoría fueron unidos y editados por Rab David Cohen en Orot HaKodesh.
Poco después del arribo de Rab Kook a Londres, la actividad política que culminó en la Declaración Balfour comenzó. Vió la declaración británica del “Hogar nacional Judío” como “el comienzo de la redención”, “que transformará a la vida de la nación”. Creó “El Estandarte de Ierushalaim”, una organización dedicada a unir las facciones religiosas con las seculares con el fin de avanzar con los ideales espirituales y políticos de la nación. Viajó a varios pueblos ingleses y se carteó con judíos europeos y norteamericanos haciendo un esfuerzo para convencerlos para sumarse a su asociación. Esto también tuvo corta vida, y cuando corría el año 1921, “El Estandarte” había desaparecido.

Más tarde en el verano de 1919, Rab Kook dejó Londres para servir como Rab en Ierushalaim. Sus actividades en Ierushalaim fueron motivadas por los objetivos que tenía cuando había creado “El Estandarte de Ierushalaim”. Uno de ellos era establecer el Gran Rabinato de Eretz  Israel. Era optimista que los sabios líderes apoyarían eventualmente esta idea, y el Gran Rabinato sería reconocido como una autoridad rabínica central para toda la judería. Empleó mucho tiempo y energía para este fin, ignorando la feroz oposición de aquellos que se oponían a reconocer cualquier Rabinato oficial envuelto con Sionismo. En el verano de 1921, los rabinos de todo Eretz Israel, convinieron en Ierushalaim para fundar el Gran Rabinato liderado por el Rab Kook y el Rab Yaacob Meir, el primer Gran Rabino Sefaradí.

El segundo objetivo de Rab Kook fue el de fundar una Yeshivá Universal que serviría como un instituto de altos estudios judaicos. La aspiración de la Yeshiva era doble; educar a los estudiantes a ser líderes en los estudios tradicionales judíos y neutralizar el crecimiento de los estudios del Talmud y la Biblia no tradicionales a través de un estudio intensivo en estas áreas. También creía que el renacimiento de la literatura religiosa judía era necesario para inyectar santidad a la nación.

En 1935, Rab Kook enfermó de cáncer. Luchó durante varios meses, y falleció el 3 de Elul de 5695 (1935) dieciséis años más tarde al día de la fecha después de su arribo a Ierushalaim para servir como Rab de la santa ciudad.

El libro Orot

Muchas personas se formulan la pregunta: ¿Cómo se puede comprender que después de anhelar la Tierra de Israel por casi dos mil años, un gobierno de Israel comience a devolver partes del país? Ciudades bíblicas que alguna vez despertaron reverencia en los corazones del pueblo judío son tratadas como problema que deben ser devueltos para salvar el Estado moderno. Hebrón, el hogar de Abraham y la capital del reino del Rey David, es considerada por algunos como una ciudad árabe. La ciudad de Gaza, que formó parte del reinado del Rey Salomón ha sido devuelta a los terroristas. Aun la capital de Israel, Ierushalaim, es considerada por muchos judíos como un obstáculo en el camino de la paz.

Una vez, cuando Rab Kook era el Rabino Principal de Israel, en el año que siguió a las trágicas masacres de a1929, el Mufti amenazó con seguir las hostilidades contra la comunidad judía en Palestina a menos que los judíos cedieran el  kotel a manos islámicas. El gobierno británico quiso llegar a un compromiso entre el reclamo árabe y la posición judía. Los líderes de la comunidad judía se dirigieron al Rab Kook rogándole que tuviera misericordia de los judíos y evitará más violencia aceptando el compromiso. A pesar de las insistentes apelaciones de los líderes del Vaad Halehumi, Rab Kook se mantuvo firme. No se lograría ninguna ventaja política y no se podría lograr negando la conexión de la nación judía con Eretz Israel.

Desde que Dios ha prometido entregar la Tierra de Israel al pueblo judío como una herencia eterna, nuestra conexión con Eretz Israel debilitada, debe ser considerada como una crisis espiritual, como así también un dilema político. Nuestra disposición de entregar las partes mismas de Eretz Israel donde se desarrolla la Biblia es un síntoma de este malestar espiritual. Rab Kook por su profunda sabiduría y providencia, anticipó este fenómeno angustiante cuando se fundó el movimiento sionista. En el libro Orot, escribió:

“Admitimos que al comienzo del resurgimiento de la nación habrá una rebelión espiritual en Eretz Israel. El bienestar material logrado por un porcentaje de la nación los convencerá que ya lograron llegar a su meta, estrechará sus almas y sobrevendrán días que parecerán faltos de espiritualidad y significado. Las aspiraciones por ideales elevados y sagrados cesarán y el espíritu de la nación sucumbirá y se hundirá en las profundidades.” (Orot Hatejiá 44)

Los últimos años de nuestra historia han llevado al pueblo judío a una encrucijada ¿Qué resultará  de la nación de Israel? ¿Una nación moderna que esgrime valores e ideales occidentales, o una nación moderna guiada por la doctrina Divina y las enseñanzas de la Torá? La visión que prevalece ve el progreso financiero como el fundamento del nuevo Medio Oriente a costa de abandonar nuestra condición de pueblo elegido. En consideración de esta crisis de identidad, Rab Kook escribe:

“Nuestra historia vivida es prolongada y por lo tanto nuestros logros importantes. Somos realmente grandes y por lo tanto, nuestros errores son grandes, nuestras tribulaciones temerosas y nuestros consuelos son igualmente monumentales.

Retraerse a nuestra destacada condición de pueblo elegido es un error de concepción fundamental, lo que representa una crisis de comprensión “Tú nos elegiste entre todas las naciones” Si supiéramos de nuestra grandeza, sabríamos quienes somos realmente, y si olvidáramos nuestra grandeza, no nos valoramos, y si una nación no se valora, es por cierto pequeña y desvalorada”

Rab Kook presagia un futuro más noble cuando la nación judía regrese a sus raíces:

“Una tormenta revolucionaria surgirá y el pueblo podrá ver claramente que el poder de Israel está en su eterna santidad, en la luz de Dios y en su Torá, en el anhelo de la luz espiritual, que es el valor final que triunfa sobre todos los mundos y sus poderes… estos son los tormentos del Mashiaj que moldean y purifican al mundo entero a través de los sufrimientos que causan.”

Rab Kook nos enseña que la nación de Israel se aferra a su herencia y convocatoria ancestral, precisamente a través de estas vicisitudes de redención. Nos asevera que emergerá aún más fortalecida de la crisis espiritual que a primera vista aparenta causar reveses irreversibles:

“Israel surgirá para ponerse de pie; surgirá con valor en su preciada tierra; expresará la afirmación de su profecía desde la fuente de su alma; despertará del letargo para revitalizar las semillas de su vida Divina adormecida en el corazón de cada hombre y cada ser viviente. ‘Cada alma alabará a Dios’

Para que este resurgimiento ocurra, la educación es necesaria. Debemos estudiar quien es verdaderamente el pueblo judío, sumergiéndonos en los tesoros de nuestro pasado. Debemos fortalecer nuestra conexión con Eretz Israel mediante una mirada más penetrante a nuestras fuentes. En este nuevo despertar, los escritos de Rab Kook en el libro Orot pueden ser nuestra inspiración y guía.

 

El libro Orot es la llave de entrada a las enseñanzas de Rab Kook acerca de la nación de Israel y su rol en el mundo de la redención. Rab Kook escribió estos capítulos durante un período de varios años, y solo después de su muerte fueron adaptados a formato de libro por su hijo, el Rab Tzvi Yehuda Kook.

En la Ieshivá de Mercaz HaRab en Ierushalaim, que Rab Kook fundó, el libro Orot es estudiado con detenimiento, con otros importantes libros de pensamiento judío, como el Kuzari y los escritos de Maharal. Habitualmente un solo ensayo de Orot es la base de varias horas de discusiones y lecturas. Por sus profundas reflexiones, su dificultoso hebreo, y su estilo frecuentemente esotérico, Orot quedó como una posesión preciada de los alumnos del Rab Kook y de una generación de estudiantes de la Torá que tuvieron el privilegio de estudiar a través de su hijo, Rab Tzvi Yehuda.

 

Bibliografía:

Para esta serie de ensayos que expondré volqué mis anotaciones de las clases escuchadas en la Ieshivá por mis rabinos: Rab David Jai HaCohen, Rab Uri Sherki, escritos y clases recibidas del Rab Shlomo Abiner, Rab Dob Bigon, y los escritos del Rab David Samson.

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Yehuda Ribco

gracias, si puedo con gusto lo hare. ando corto de tiempo por estos dias.
y no creo q un beinoni promedio para bajo ya tenga el juicio decretado… espero q no.
pero gracias.
un abrazo, jatima tova!

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