Categoría: Creencias

  • Actos de bondad constantemente

    En la parashá leemos lo siguiente:

    "cuando guardes todos estos mandamientos que yo te ordeno hoy para ponerlos por obra, ames al Eterno tu Elokim y andes en Sus caminos todos los días…"
    (Devarim / Deuteronomio 19:9)

    Si prestamos la atención debida a las palabras de la Torá, podemos reconocer que ésa enfatiza que debemos andar por los caminos del Eterno a diario, cada día de nuestras vidas. No hay vacaciones para esta tarea, es una actitud y un acto de cada momento.
    ¿Cuándo estamos libres de actuar con bondad?
    ¡Nunca!
    Tal como el Eterno a cada instante nos brinda Su Misericordia, así nosotros debiéramos vivir abiertos para actuar con misericordia1.
    Recordemos el versículo que hemos leído en los pasados días, en la parashá Ree:

    "Le abrirás -a tu hermano necesitado- tu mano con liberalidad, y sin falta le prestarás lo que necesite."
    (Devarim / Deuteronomio 15:8)

    La mano ha de estar abierta con "liberalidad", ampliamente, generosamente, para de ese modo ayudar a nuestro hermano en problemas con aquello que está a nuestro alcance ofrecerle.

    Por su parte, nuestros Sabios indican que el sentido de andar por los caminos del Eterno, mencionado en el primer versículo que hemos citado, es de emular Sus actos, actuando con justicia, con compasión con bondad hacia el prójimo a diario.
    Dice el Talmud:

    "Así como Él viste a los que no tienen ropa, uno debe vestir a los que no tienen ropa… Así como Él visita a los enfermos, uno debe visitar a los enfermos… Así como Él consuela al que está de luto, uno debe consolar al que está de luto… Así como Él entierra a los muertos, uno debe enterrar a los muertos"
    (Sotá 13b)

    Es significativo que todos los actos mencionados en esta guemará son rasgos positivos. Por ejemplo, en ningún momento dice “Así como El juzga a los malvados, uno debe juzgar a los malvados”.
    Por el contrario, se resalta la obligación de cumplir con la misericordia y justicia.
    ¿Por qué?
    De acuerdo a Rabí Moshé Eisman, basado en el Ramban, oído de boca de Rabí Moshe Zauderer: "Cuando hablamos de virtudes, debemos parecernos al Eterno lo más posible, actuar de acuerdo a nuestras posibilidades como Él. Sin embargo, cuando se trata del juicio, debemos saber que “el juicio es del Eterno”. Nosotros no somos más que sus agentes".

    A veces llegamos a considerar que hemos colmado la cuota de bondad que debemos dispensar y por tanto podemos tomarnos un descanso más o menos extenso. Es para que no caigamos en este error que la Torá nos recalca la obligación de ser justos y bondadosos constantemente, pues nunca se alcanza la meta en la carrera por ser misericordioso.
    Es cierto que somos humanos, que somos limitados, que no tenemos infinito dinero o elementos para beneficiar a nuestro prójimo, sin embargo, nuestra actitud bondadosa, nuestra disposición positiva para el servicio ¿acaso se agota cuando se nos terminan los fondos económicos?
    Así pues, si no podemos realizar tzedaká tenemos siempre abierta la puerta para el guemilut jasadim.

    No debemos pensar que ejercemos bondades para ganar algo personalmente, sino que lo hacemos porque es lo que corresponde hacer.
    El egoísmo nunca ha de ser la base de la bondad, sin embargo, es un hecho comprobable que las personas cuando aflojan su contracción egoísta y se abren generosamente al prójimo encuentran un goce y un bienestar que es difícil describir.
    He visto en numerosos de mis pacientes de Cterapia que cuando dejan de poner el acento de su vida en sus problemas, en sus faltas, en sus reclamos permanentes, en su EGO inflado por la falta de autoestima, es cuando comienzan el verdadero camino del crecimiento espiritual y emocional.
    Cuando se abren con Agradecimiento-Compasión-Generosidad al prójimo, es cuando se abren realmente a su Yo Verdadero.
    Es cuestión de empezar…

    Una de las bondades que está a nuestro alcance constantemente es la de proteger a las personas de daños y ofensas. Y lo aprendemos de la misma parashá, cuando nos dice que:

    "Los oficiales volverán a hablar al pueblo y dirán: ‘¿Hay alguien que sea miedoso y de corazón pusilánime? ¡Que se vaya y regrese a su casa! No sea que haga desfallecer el corazón de sus compañeros, como ocurre con su propio corazón.’"
    (Devarim / Deuteronomio 20:8)

    Expliquemos un poco nuestro punto.
    En esta sección de la Torá se indican las cuatro categorías de personas que quedan exentas de ir a la guerra: el recién casado en el año de su matrimonio, el que construyó una casa y no la ha estrenado, el que ha plantado un viñedo y no ha gozado de su fruto. También se encuentra aquel que entra en pánico con la sola idea de ir a la batalla.
    Pero, es extraño que se haya incluido a éste, pues ¿quién no se atemoriza ante todos los sufrimientos que acarrean las guerras? Seguramente que la Torá nos está diciendo algo más, y precisamente esto es lo que nos explica Rabí Iosi Haglili cuando nos señala que en realidad esta persona temerosa es aquella que siente en su corazón que no sobrevivirá en la batalla a causa de la multitud de sus pecados.
    Y nos añade el sabio que la Torá es tan compasiva que incluye a este temeroso en la lista con los otros tres, ¿saben por qué? Pues, para no humillar al temeroso, sea porque su temor se funda en que es sumamente cobarde o se basa en que se considera como un gran pecador.
    La perfecta Torá no quiere denigrar al hombre por sus debilidades, entonces ¿cómo podemos nosotros estar señalando a nuestro prójimo por lo que consideramos que son sus defectos?
    La perfecta Torá manda a casa a muchos soldados que son necesarios solamente para que el pecador no se sienta humillado… ¡eso es grandeza!
    ¿Llegamos nosotros a ella?

    De aquí aprendemos que tenemos mucho por hacer con tal de no humillar a la gente, incluso al pecador debemos respetarlo por ser hijo del Eterno, creado a Su imagen y semejanza2.

    Concluyamos con un relato ocurrido en un Seder de Pesaj en lo del rabino Itzjac Hunter, del cual aprenderemos un modo de estimular en lugar de humillar. Uno de sus comensales volcó una copa llena de vino sobre el finísimo kittel -túnica- del rabino que estaba blanco cual pura nube. El rabino de inmediato dijo "un kittel de Pesaj que no está manchado de vino es como un majzor -libro de rezos- de Iom Kippur que no está mojado en lágrimas. Gracias por ayudarme a hacer más completo mi Pesaj". Y el seder continuó con regocijo y solemnidad.

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)


    Notas:

    1 Recordemos que el atributo de Jesed -Misericordia- del Todopoderoso es balanceado apropiadamente por el atributo de Din -Restricción o Justicia-. Por tanto, es menester aprender a limitar la bondad que desplegamos hacia fuera, y hacia dentro, para que no se corrompa la bondad y dé frutos de maldad.

    2 No obstante se ha de proceder a todo lo que sea legal para que la justicia prevalezca. No debemos confundir respeto con injusticia, ni no-humillar con libertinaje.

     

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • Misericordia…
      "Rabi Iojanan dice: "Jerusalén se destruyó solo por una cosa: sus habitantes decidieron casos acorde a la ley de la Torá". ¿No habrán decidido, en cambio, casos de acuerdo a la ley de la tiranía? La guemará explica esta afirmación de la siguiente manera: "Jerusalén fue destruida porque limitaban sus decisiones al sentido literal de la Torá, y no realizaban actos que iban más allá de la ley" (Lifnim mishurat hadin) "
      (TB Bava Metzia 30b)

      • ¿Cuáles son los hechos de su vida que usted juzga con rigidez y apego a la justicia sin atisbo de misericordia?

      • ¿Por qué la misericordia es un bálsamo para el corazón?

    • El constructor del mundo
      "El Mundo [siempre] con bondad será edificado"
      (Tehilim / Salmos 89:3)

      • ¿Por qué es la misericordia/bondad la que edifica el mundo?

      • ¿Qué actos recuerda usted en su historia que lo ubican como socio en la construcción del mundo?

      • ¿En qué puede usted colaborar para asociarse a la construcción del mundo?

      • ¿En qué colabora usted con serjudio.com?

  • Esa realidad por ver

    Esta semana corresponde leer la parashá llamada Ree ("Mira") que es la cuarta del quinto tomo de la Torá, el sefer Devarim, conocido en español como "Deuteronomio".

    Nuestra parashá comienza (Devarim / Deuteronomio 11:26) con la palabra Ree -Mira-.
    Dios en Su Torá de continuo nos recuerda nuestra misión de asociarnos a Él en la tarea de dar sentido a lo creado (Bereshit / Génesis 2:19-20), y de perfeccionar la realidad (Bereshit / Génesis 2:3 y tefilá Aleinu).
    La única manera que tenemos para cumplir con nuestra parte, es la de encarar el mundo con responsabilidad y comprometidamente, asumiendo cabalmente nuestra tarea (que es cumplir con los mandamientos que Él nos ha dado, 7 para los gentiles y 613 para los judíos).
    Así pues, cuando Él ahora nos dice Ree, nos está conminando a enfrentar la vida, a no huir de nuestras obligaciones, a no buscar falso refugio en las ilusiones, a no olvidar que cada instante que desperdiciamos es una oportunidad perdida para mejorarnos y mejorar al mundo.

    Tristemente, muchas son las personas que se asilan y aíslan en "islas de la fantasía", que ellos mismos construyen o que asumen de otros.
    Entre los primeros están por ejemplo los que abusan del alcohol, o los que viven una vida de ficción auto-impuesta que lejos está de reflejar su verdadera identidad.
    Entre los segundos podemos mencionar a los que se aferran fanáticamente a dogmas de fe, a postulados extremistas que se basan en el fervor enceguecido a ciertas doctrinas que conllevan la negación de lo racional.

    Por su parte, desde siempre el judaísmo ha acentuado el compromiso ineludible de interactuar con la realidad, y de la imposibilidad de apartarse de ella.
    Esto se refleja en dos de sus características:

    • Para que la persona alcance su máximo refinamiento, al mayor grado que potencialmente puede llegar, necesariamente debe cumplir con los mandamientos, que están referidos en su 99% a acciones concretas.
      ¡Así es!
      De 613 preceptos (que son exclusivos para la nación judía), 611 son gestiones que es menester ejecutar, o actos perniciosos de los cuales hay que abstenerse.
      Dos mandamientos exclusivamente apuntan a las creencias: saber que Dios existe y no aceptar ninguna otra deidad aparte, además, sumado, escindido de Dios.
      Y a pesar de que saber que Dios existe no ser una acción en sí mismo, es precisamente este mandamiento el que obliga a cumplir el resto de los 613, ya que aquel que SABE que Dios existe, ¿cómo habría de ignorar que Él está demandando el cumplimiento de Sus mandamientos?
      Por lo tanto, van de la mano TODOS los mandamientos y la interacción con la realidad.
      Ahora bien, por ser actos modificadores de la realidad, cuanto más y mejor se cumple con los mandamientos, menos perjuicio afecta a la persona y mejor se está dispuesto para beneficiarse de lo que es eternamente bueno.

    • La persona ha de reconocerse en cada momento como hijo de Dios, y de acuerdo a este alto rango actuar.
      Pero también ha de aceptar que está naturalmente formado con tendencias negativas, con deseos que lo tienden a alejarlo de lo que es bueno y apropiado.
      Para vivir de modo saludable, la persona tiene que apreciar sus virtudes sin dejar de advertir la presencia de su lado oscuro, para de ese modo batallar contra él y superarse.
      Aquel que pretende escapar de sus inclinaciones negativas, realmente nunca escapa, pues las inclinaciones negativas son una parte integral de la naturaleza humana.
      El escapista puede cambiar de lugar físico, o puede negar que está sometido a sus impulsos nocivos; pero, ¿acaso se puede escapar de sí mismo, de quien está siendo?
      Donde quiera que vamos, llevamos nuestras tendencias malas.
      Donde quiera que huyamos, estamos inmersos en la realidad.
      La única manera de vencer lo negativo que hay en uno, es armarse con la Torá y los mandamientos y salir a la guerra contra lo más escabroso que está en nosotros, que somos nosotros. Esa es la manera también de traer paz y redención a la sociedad.

    Así pues, es indispensable que la persona sepa que hay enfermos para visitar, necesitados que socorrer, huérfanos que ayudar a crecer, extraviados que conducir, guerras que pacificar, mentiras por desenmascarar, idolatría por erradicar, falsos salvadores por apartar, doctrinas perniciosas que enderezar, la Verdad por hacer pública, odios por exterminar, envidias por convertir en admiración, justicia por hacer, a Dios para servir, deseos lesivos nacidos en el propio corazón que controlar, etc.
    Es decir, todo lo que conforma la realidad, que no siempre es de color de rosa, o como una sueña que debiera ser.
    Y es precisamente a esa realidad descarnada que los mandamientos intenta mejorar, por medio del mejoramiento de la persona (y sociedad) que los cumple.

    Por eso Dios nos ordena: Ree -Mira-.
    Nos está diciendo: Descubre tus ojos, permite que Mi luz entre con sus mensajes.
    Tal como expresara el salmista inspirado:

    "Abre mis ojos, y miraré las maravillas de Tu Torá."
    (Tehilim / Salmos 119:18)

    Es decir, primero que se abran los ojos espiritualmente.
    Luego contemplar el mensaje eterno y perfecto de la Torá.
    Luego mirar fuera de ti, lo que acontece, lo que te rodea.
    Y al mismo tiempo mirar dentro de ti (reflexiona).
    De ese modo, dejamos de lado las fantasías perniciosas, aquello que queremos ver (o no hacen ver) y que nos oculta la realidad, y tras liberarnos de esa manera, reconocer nuestro lugar en el mundo, y la tarea que tenemos que realizar.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

     

    Relato

    Entre los cabalistas se cuenta que en cierta ocasión un joven preguntó a su padre:
    -¿Cómo sabemos si los sueños son la realidad, o esta vida es lo real?
    Y el padre respondió:
    -En el mundo de la ilusión, nunca nadie ha sido llamado a la lectura de la Torá.

    Preguntas para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • Según un relato alternativo, el padre le responde: ‘Porque en el mundo de la ilusión, nunca nadie se preguntó si ese mundo era realidad o ficción‘.
      ¿Cómo se pueden entender ambas respuestas del padre?
      ¿Es posible compatibilizarlas, para hacer con ellas una sola respuesta?

    • Era momento crítico en la vida de David el rey, quien además en ese instante estaba siendo ofendido y lastimado por un hombre perverso.
      Sus soldados quisieron castigar al sublevado, pero David les dijo: "Quizás el Eterno mirará mi aflicción, y me concederá el Eterno bienestar a cambio de sus maldiciones del día de hoy." (2 Shemuel / II Samuel 16:12).
      ¿Cómo ha de entenderse correctamente esta sabia enseñanza?
      ¿Cómo se puede aplicar a nuestras vidas?

    • El salmista dice: "Mientras mis huesos se quebrantan, mis enemigos me afrentan diciéndome cada día: ‘¿Dónde está tu Elokim?’" (Tehilim / Salmos 42:11).
      ¿Como se asemeja esta descripción a la historia de la nación judía, y a las persecuciones actuales (físicas y espirituales) contra el Estado de Israel y los judíos?

  • La educación judía integral

    Dice nuestra parashá:

    "Guarda y obedece todas estas palabras que yo te mando, para que cuando hagas lo bueno y recto ante los ojos del Eterno tu Elokim, te vaya bien a ti, y a tus hijos después de ti, para siempre."
    (Devarim / Deuteronomio 12:28)

    Les propongo que para esta ocasión analicemos brevemente las palabras de este versículo, para descubrir algo más que lo evidente:

    Guarda – Es una orden que se nos está dando, que custodiemos con fidelidad lo que se nos ha otorgado. Tal como un apasionado guardián cuida con precisión los tesoros a su cargo.
    En el Tanaj encontramos una indicación de hasta qué punto hay que cuidar lo que Dios nos ha dado: "…que las guardes en tu vientre, y que a la vez se afirmen en tus labios" (Mishlei / Proverbios 22:18). Esto significa que hay que proteger el tesoro dado por el Eterno bien adentro nuestro, en algo tan personal como lo es el vientre. Pero, el depositarlo tan en lo profundo no implica que se oculte y almacene en el olvido, ya que al mismo tiempo está firme en los labios, es decir, en nuestras formas de comunicarnos.

    y obedeceNo es suficiente con guardar y cuidar, también es imprescindible "obedecer", que es lo mismo que "cumplir".
    Por lo que venimos viendo, se nos ha dado un tesoro para que lo cuidemos y para que lo cumplamos; ¿qué tesoro será éste?

    todas estas palabrasLa Torá es muy clara, lo que debe ser guardado y obedecido son sus palabras, lo que la Tradición  judía enseña que son las palabras de Dios.
    Y la Torá también es muy precisa cuando indica que son "todas" las palabras que deben ser guardadas, no una parte, o las que más le gusten al lector-guardián. También es una indicación de que todos los mandamientos y narraciones son igualmente valiosos, tanto los que parecen ser fundamentales como los que parecen ser pequeños.

    que yo te mando, Esta frase despeja las dudas de quién es el que ordena y pide el respeto por la Torá y su contenido, ya que nos está enseñando que es Dios a través de Moshé el que manda, y dicta, sus palabras.
    Por lo tanto, no es la Torá un texto que tiene el consejo de un hombre sabio, y/o el pedido de un amigo, sino que es la expresión revelada de la autoridad de Dios.

    para que cuando hagas El "guardar y cumplir" debe dar como resultado la acción, el hacer.
    Es decir, desde el punto de vista de la Torá (de Dios) no es suficiente que la persona cuente con un gran sentimiento, o con la reflexión, o con el deseo; sino que es necesario que haya un obrar de alguna manera, acorde a las palabras que se han guardado y obedecido.
    Lo que estamos explicando hasta ahora nos enseña cómo es el ideal del estudio desde la perspectiva judía tradicional. El acto de estudiar debe lograr que el estudiante incorpore dentro suyo ("en su vientre") los conocimientos aprendidos, y que sean habituales en sus conversaciones ("firmes en sus labios"). Sin embargo, el conocimiento asimilado no es un hecho meramente intelectual, sino que pasa a formar parte de las conductas y actitudes, al punto que se convierten en parte de la naturaleza del estudiante. Esto se logra solamente a través del esfuerzo y la práctica constante, del estudiar y repasar, y del ejercitarse cotidianamente en los aspectos estudiados. Finalmente, el estudio incorporado a la vida del estudiante, hace que en su vida sea más habitual:

    lo buenoLo bueno, es lo que Dios considera que lo es. Lo bueno no está sujeto a modas o caprichos, sino que responde a los especificado por el Eterno.
    Así, si Dios ha señalado que algo es negativo o positivo, lo es por siempre, ya que Dios no cambia de parecer, ni está sujeto a antojos del momento. Por ejemplo, era tan perjudicial la idolatría hace 3300 años, como lo es hoy. Y era tan estupenda la solidaridad y amor al prójimo tanto en el campamento de Moshé como en Tel-Aviv.

    y rectoSin embargo, la Torá reconoce que también la valoración que hace el prójimo, y el respeto del mismo, es importante. Por lo tanto, la persona que quiere andar por los caminos del Bien debe hacer lo bueno que Dios manda, de igual forma que es honesta y sincera para con las personas.
    De aquí aprendemos que tanto los preceptos cuyo objetivo es relacionarnos con Dios (mitzvot bein adam laMakom) como los que tienen como objetivo relacionarnos con otra persona (mitzvot bein adam lajavero) son indispensables para un buen vivir.
    Por otra parte, esto no significa que debemos hacer lo que a otra persona se le antoja, por miedo "al qué dirán". Sino que debemos apreciar y respetar la leyes de las sociedades justas (tal como se deben respetar las órdenes de Dios), y considerar justicieramente a cada persona.

    ante los ojos del Eterno tu Elokim,Porque, en última instancia, siempre estamos ante la Presencia de Dios.
    No hay momento ni lugar que Dios no conozca, e incluso sabe mejor que nosotros lo que nos pasa.
    Por lo tanto, la exigencia de comportarnos positivamente es constante, sin excepciones.
    Pero, hay un plano más en esta frase, y es que al reconocer la existencia del Eterno, y al darnos cuenta del interés permanente que Él tiene por nosotros, esto nos permite sentir que la vida tiene sentido, que tenemos algo importante para hacer y que cada un es valioso. Porque, si no fuéramos valiosos, ¿estaría el Todopoderoso atento a nuestras vidas?
    Por lo tanto, ¡qué dichosos nos podemos sentir al aceptar la divina Presencia y Sus mandamientos sabios!

    te vaya bien a ti,Y, nadie debe suponer que Dios exige que guardemos y cumplamos Su Palabra porque eso Lo beneficia de alguna manera; o porque es un tirano con baja autoestima que se sentiría rechazado si no se Lo respeta.
    ¡Todo lo contrario!
    Dios nos ha dado Su Torá para hacernos un favor, de modo que nos vaya bien a cada uno de nosotros. (Recordemos que lo bueno y lo malo no es una cuestión de percepción personal, sino que es valoración desde la perspectiva de Dios).
    Por lo tanto, aquel que abandona Sus caminos, lo único que consigue es conseguir para sí menos bienestar, y por lo tanto, aportar menos bienestar a los que lo rodean.

    y a tus hijos después de ti,Ya que la recompensa por andar por los caminos del bien y la rectitud, también tienen sus efectos positivos en los descendientes, y en la sociedad en general.
    De aquí aprendemos que una persona que actúa bien, es una fuente de bienestar que se expande en el espacio y el tiempo. En tanto que una persona que actúa de manera inconveniente, desparrama malestar a granel.
    Para entender esto podemos suponer que la recompensa puede provenir de dos fuentes: una que sería un premio directo otorgado por Dios. La otra, y que es más probable, es que toda acción genera siempre efectos, por lo que es fácil deducir que los efectos de una acción buena, serán buenos.
    Al mismo tiempo, las acciones de las personas sirven como modelo y ejemplo para los demás, por lo tanto, un padre o maestro que acostumbra actuar con bondad y humildad está enseñando esos modos de actuar.

    para siempre. Como dijimos, la Torá con sus reglas es eterna, que en términos humanos significa "mientras haya gente".
    Por lo tanto, cada uno de nosotros es el responsable de tomar todas las palabras de la Torá, y guardarlas y cumplirlas, para hacer lo bueno e íntegro frente a Dios y a los otros, de modo tal de vivir bien y en armonía con la sociedad y la familia.

    En resumen, este versículo que hemos desglosado nos demuestras que para la mentalidad judía no existe algo así como "acciones religiosas judías", sino que hay una educación judía integral que lleva a hacer propias maneras que son constructivas para vivir, y otras que alejan a las personas del bienestar.

    Les deseo Shabbat Shalom!
    Moré Yehuda Ribco

    Relato a propósito del comentario

    Una tarde golpean a la puerta del avaro.
    Éste, por prudencia o por temor a que le pidan algo, se hace el sordo.
    Pero, los golpes son insistentes, y cada vez más fuertes.
    Para que no le rompan la puerta (con el consiguiente gasto innecesario), el avaro decide abrir apenas para ver qué es lo que quiere el que llama.
    Se encuentra con su vecino de piso del edificio, quien sin saludar, ni disculparse por los molestos golpes le dice: "Présteme ya mismo su balde, el mío está roto".
    El avaro vecino, sin siquiera responder cierra la puerta de un golpe.
    Inmediatamente se escuchan nuevamente los golpes a la puerta.
    Y entre el ruido la voz apagada que dice: "Necesito que me dé un balde, urgente".
    El avaro no se inmuta, y cansado de tanto golpeteo se encierra en su habitación (a oscuras, obviamente) y se duerme la siesta, tapándose las orejas entre la almohada y el viejo colchón.
    Despierta en plena oscuridad de la noche, en la calle fría, como única posesión tenía su gastada ropa de dormir. Un bombero lo estaba atendiendo, suministrándole oxígeno, mientras lo consolaba por "la pérdida irrecuperable".
    El avaro no entendía, ¿qué pasaba? ¿De qué le hablaba ese bombero? ¿Dónde estaban sus preciosas cosas, su casa, todo lo que el atesoraba con gran esfuerzo? ¿Era parte de un sueño, de una pesadilla?
    Pues no, era la realidad. Resulta que hubo un accidental incendio en el edificio, al cual los vecinos responsables trataron de combatir con baldes de agua, en tanto llegaban los bomberos.
    Lástima que no fueron suficientes, ¡ay, si solo hubieran tenido uno o dos baldes más para contener el desastre!

  • Reflejos de grandeza

    Está escrito en la parashá: “Ustedes (Israel) son hijos de Hashem vuestro Elokim…” (Devarim / Deuteronomio 14:1)

    “"Rodeaba una multitud a uno de los personajes que eran considerados de los más sabios en el pueblo. 
    Apareció entonces un hombre de un poblado cercano.
    Picado por la curiosidad se aproximó al gentío e indagó qué era lo que ocurría.
    Le respondieron que el sabio de la ciudad les estaba demostrando su sabiduría ejemplar.
    Aun más curioso, el hombre del pueblo vecino, logró ponerse al lado del renombrado sabio.
    Y vio que aquel estaba contemplando dentro de una vasija de barro llena de agua.
    Entonces le preguntó: ‘Dime por favor hombre sabio, ¿qué es lo que estás contemplando? ¿Cuál es el secreto de tu sabiduría?’
    Le respondió: ‘Estoy viendo la luna llena reflejada en el agua de esta vasija… contemplo así los misterios de la Creación’.
    Entonces el hombre del pueblo vecino mostró su verdad: ‘Dime, tú que eres tan sabio, ¿acaso te has quebrado el cuello que no puedes alzar la cabeza y mirar directamente a la luna en el cielo?’”

     

    Destellos de la parashá

    Sidrá 47ª de la Torá; 4ª del sefer Devarim.
    Entre pesukim 11:26 y 16:17. Haftará en Ieshaiá 54:11 – 55:5; (reemplazada este año por Majar Jodesh).
    Reitera Moshé al pueblo de Israel que las exigencias de la Torá para llevar una vida recta y equilibrada no es en beneficio de alguna autoridad, o de alguien externo, sino de cada persona en particular, y de la sociedad en conjunto.
    Así que no es Moshé el que gana, ni los cohanim, ni los Sabios, mucho menos Dios, si nosotros hacemos lo que corresponde.
    Los triunfadores somos nosotros.
    Pero, más allá de la ganancia secundaria que se pudiera obtener por observar los preceptos, el beneficio del cumplimiento de las mitzvot es, precisamente, cumplirlas.
    Algo así como que siendo respetuosos de las mitzvot, del contenido de la Torá, una persona puede llegar a alcanzar el máximo de sus potencialidades.
    Llegar a ser quien se puede llegar a ser.
    Y para alcanzar esta meta al alcance de cualquiera, simplemente hay que involucrarse por completo, sin pretender encontrar otras ganancias, más que el sabernos hijos de Dios, personas de bien.

  • Pasos para vivir mejor

    Cuando cometes un error, te equivocas, te apartas de la senda correcta, te desvías de la armonía que significa vivir como constructor de shalom, estás en desbalance, estás afectado por alguna dolencia en alguno de tus planos. Sea social, sea emocional, sea mental, sea espiritual o incluso físicamente, el errar te perjudica.
    Entonces, para recuperar en alguna medida la estabilidad, para sanar, para restaurar tus capacidades, es imperioso que transites un camino de arrepentimiento, que sigas los pasos para armonizar lo que tu acción negativa ha perjudicado.
    Te daré ahora unos simples, concretos, sencillos y necesarios pasos para rectificar tu vida, traer luz, promover el bienestar interno y externo.
    Prueba estos pasos de rectificación, llamado TESHUVÁ en el idioma de la creación, y notarás maravillosos resultados.

    1. Reconoce que pasó algo malo, que quiebra el orden, que empobrece la salud.
    2. Reconoce que tu eres causante, en mayor o menor grado, de lo que pasó.
    3. Quiere solucionar lo que has perjudicado.
    4. Haz lo que esté a tu alcance para remediar lo que has perjudicado.
    5. Pide perdón a quien has ofendido y luego a Dios.
    6. Comprométete a no volver a cometer el mismo error.
    7. Acepta las consecuencias de tus actos u omisiones.
    8. Dona dinero a necesitados o a organizaciones que promueven la construcción de Shalom.
    9. Perdónate.

    El EGO te llevará al fracaso en cualquiera de estos pasos, generalmente encontramos mil excusas para no concluir satisfactoriamente este proceso de rectificación.
    Inventamos justificaciones para no tomar conciencia de lo malo de nuestras acciones,
    o no nos hacemos cargo en lo que nos corresponde,
    o negamos la posibilidad de que haya soluciones viables.
    Luego transitamos por la vergüenza, miedo o alguna otra manifestación sentimental para no actuar positivamente,
    escapamos ante la sola mención de enfrentar con humildad y abiertamente a quien hemos dañado.
    Nos olvidamos de lo mal que hicimos y volvemos a caer en el error,
    pretendemos no hacernos cargo de lo que hemos provocado, aunque hayamos pedido perdón y obtenido las disculpas del caso.
    Y sí, el EGO también aprovecha para mortificarnos, auto flagelarnos, despreciarnos, perseguirnos, culparnos, involucrarnos en obsesivas ideas de venganza y pobreza emocional, porque no nos sabemos perdonar.

    Amigo mío, estamos en un momento en el cual este proceso es necesario, es vital.
    Prométeme que lo harás y luego me contarás los resultados.

  • El que ve la bendición

    En nuestra parashá encontramos un versículo que en su llana lectura es de sencilla interpretación, pero si rebuscamos un poquito encontramos en él algunas características notables o curiosas.
    Prestemos atención:

    "Mira, pues; yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición"
    (Devarim / Deuteronomio 11:26)

    Primer hecho curioso: dice "mira" en singular pero luego se le habla a toda la asamblea de Israel.
    Debería haber dicho "miren", en plural como corresponde… ¿no es así?

    Segundo hecho curioso: ¿acaso se puede mirar la bendición o maldición que está exponiendo Moshé a la congregación? ¿Qué es lo que debían mirar realmente?

    Tercer hecho curioso: ¿por qué dice Moshé que él pone delante de la congregación la bendición y la maldición? ¿No debiera decir acaso que es el Eterno el que las pone, o siendo más precisos que es cada persona la que recoge aquello que ha sembrado?

    Tratemos de hacer luz sobre cada una de estas dudas que nos han surgido.

    1- Los preceptos de la Torá han sido dados a toda la comunidad de Israel. Los 613 mandamientos han de ser cumplidos, en la medida de las posibilidades, por el pueblo de Israel como unidad y no por cada individuo. Sin embargo, cada individuo es el responsable de guardar todos los mandamientos y de cumplir con esmero aquellos que le atañen.
    Expliquemos brevemente con un ejemplo para ahuyentar confusiones.
    Una persona que no es cohén no puede ni debe guardar los mandamientos que le corresponden exclusivamente al sacerdote, sin embargo debe guardarlos, es decir cuidarlos y preservarlos para que no se pierdan de la memoria y práctica del pueblo.
    En resumen, cada persona judía está imposibilitado de cumplir con todos los mandamientos, pero la nación judía es responsable de que todos sean cumplidos (en la medida de las posibilidades).

    Cuando Moshé dice "mira" y no "miren", cuando se dirige al individuo como parte de la sociedad, está queriendo expresar que todos y cada uno de los judíos/as son los receptores y guardianes de la Torá, todos y cada uno responsables de dar vida a los mandamientos, y todos pero cada uno el encargado de hacer su parte que le atañe.

    "Mira judío/a, eres tú el que está a cargo y no la sociedad, o el líder o tus padres", tal sería el sentido del mensaje de Moshé.

    Nuestros Sabios lo ejemplificaron de la siguiente forma: en un Bet Hakeneset de personas adineradas festejaban Simjat Torá brindando tras cada ronda con un vino exquisito.
    Los integrantes de otro Bet Hakeneset de personas menos pudientes decidieron imitarlos, pero como las posibilidades económicas no lo permitían alguien tuvo una idea genial. Colocaron un enorme barril a un lado del Bet Hakeneset para cada integrante depositaría luego de cada Shabat el vino que había sobrado en los hogares. De esta forma, cuando llegara Simjat Torá tendrían un barril lleno de vino para todos. Así hicieron y finalmente llegó el día esperado. Al finalizar la primera ronda de Simjat Torá, abrieron el barril para probar el vino y brindar en honor a la Torá. Pero la sorpresa fue total cuando comprobaron que el barril estaba lleno de …. agua! Todos se miraron sin hablar, las palabras estaban de más. Todos habían sido los culpables, ya que cada uno había pensado que dentro de tanto vino nadie se daría cuenta de que alguien había puesto un poco de agua. El cálculo era correcto, sólo que como todos pensaron lo mismo el barril terminó llenándose sólo de agua.

    Solamente si cada uno hace su parte, todos y cada uno se benefician en verdad…
    2- Lo que es una bendición o una maldición suele ser valorado subjetivamente.

    Hay un conocido relato que lo ejemplifica:

    A pesar de ser un campesino muy pobre, tenía un caballo extraordinario, tan fino que el señor del castillo quería comprárselo, pero el viejo labriego se rehusaba a vendérselo.
    -Para mí, este caballo no es solamente un animal, es un amigo. ¿Cómo puedo vender yo a un amigo?
    Una mañana el labrador entró al establo y no encontró a su caballo. Al enterarse, los vecinos le dijeron:
    – Te lo advertimos. Debiste haber vendido el caballo, te negaste y ahora te lo robaron. ¡Qué mala suerte tienes!
    El viejo hombre les respondía:
    – ¿Mala, o más bien buena suerte?
    Todos se burlaban de él.
    Dos semanas después, el caballo regresó seguido de una manada de potros salvajes. Su corcel había escapado detrás de una hermosa yegua y retornaba ahora con la manada entera siguiéndolos.
    – ¡Qué suerte! -exclamaron los vecinos.
    El viejo hombre inició entonces con su hijo la tarea de domar los caballos. Una semana más tarde, el muchacho se rompió una pierna entrenando a los potros.
    – ¡Qué infortunio! ¿Quién lo va a relevar, si no tiene cómo contratar a un reemplazo? -comentaron los vecinos.
    El anciano les contestó:
    – ¿Mala, o buena suerte?
    Pasaron unas semanas, cuando de repente el ejército real llegó al pueblo y enlistó a los jóvenes en sus filas.
    Todos fueron enrolados excepto el hijo del viejo, quien no les interesó, porque tenía una pierna fracturada.
    – ¡Qué suerte tienes! -le dijeron los vecinos llorando-. A nuestros hijos se los llevaron a la guerra y probablemente morirán, mientras tu hijo permanecerá contigo.
    Conmovido, el viejo hombre replicó:
    – Buena o mala suerte, ¿quién sabe?

    Cuando Moshé les exhorta a mirar la maldición y la bendición les reclama que hagan dos cosas. Primero que vean a su interior, aquello que ellos creen que es bueno o malo y que luego lo confronten con lo que realmente el Eterno ha declarado que es Bendición o Maldición.

    En ese momento cada uno verá la Realidad, aquello que el Eterno expone como tal, y podrá comprobar como su vida está llena de bendiciones muchas veces desperdiciadas.
    Pues, en infinidad de oportunidades llamamos maldición a aquello que el Eterno dispuso para que fuera nuestra bendición…

    3- Es Moshé el que les pone delante de ellos la bendición y la maldición para que ellos tengan la necesidad urgente de escoger. No les da una clase teórica ni les habla de filosofía, Moshé les insta a VIVIR. Les está obligando a escoger y no les permite dar excusas o hacerse los distraídos.
    Ahí les presento la Realidad, véanla y vivan… o háganse los ciegos para ver solamente lo que ustedes desean y entonces mueran en vida….

    En una anécdota del rabino Shalom Shebardon:
    Un pequeño niño que jugaba frente a la casa del rabino Shebardon en Jerusalén se cayó y se hizo un profundo tajo. Al oír el llanto de la criatura, el sabio salió corriendo, le puso una toalla sobre la herida, y se dio prisa para llevar al chico al medico. Mientras corría, una mujer anciana, al ver su preocupación y aflicción y creyendo que se trataba de uno de los hijos del rabino exclamó: "No se preocupe, no se preocupe, Dios lo ayudará".
    El hecho es el niño realmente era el nieto de esa mujer.
    Cuando ella lo reconoció cambió su estribillo: "No se preocupe", por el grito desgarrador: "¡Mi Meír NO!", mientras los vecinos trataban de calmarla diciéndole: "No se preocupe, no se preocupe, Dios lo ayudará".

    Cuando es el hijo de otra persona, con indiferencia se puede decir: "No se preocupe"; pero cuando es la propia sangre y carne la que sufre, ¿quién dejaría de gritar?
    Y cuando es nuestro propio ser, ¿cómo no hacemos algo por nuestra propia vida y permanecemos indiferentes?
    ¿Acaso no nos damos cuenta que se está yendo a cada instante?
    ¿Cómo no hacemos algo por el prójimo, que en definitiva es hacer algo por nosotros mismos?

    Delante de nuestros ojos están la maldición y la bendición, escojamos la bendición para vivir…

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)

     

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • Oculto…
      "El enojo en el seno familiar es como el gusano entre las semillas de sésamo"
      (Pesajim 66b)

      • ¿Cuáles son los resentimientos que usted guarda en su corazón y le están carcomiendo la vida?

      • ¿Por qué es tan difícil expulsar el enojo del corazón?

    • El camino del justo
      "Incluso en Su furia el Eterno recuerda a los justos"
      (Berajot 54b)

      • Siendo que el Eterno no es humano, ni padece de ninguna falta ni necesidad, ¿por qué la Tradición nos habla de "emociones" del Todopoderoso?

      • ¿Qué es lo que protege al justo en el momento de la furia Celestial?

  • El rico armonioso

    "…cada uno lo hará con el presente de su mano, conforme a lo que Hashem tu Elokim te haya bendecido." (Devarim / Deuteronomio 16:17)

    De acuerdo a una somera lectura de este párrafo, podemos asumir que cada persona tiene y vive lo que es correcto que posea y viva. Lo más difícil radicaría en el entendimiento que logremos de nosotros mismos y de nuestra situación, para aceptar su equidad intrínseca.
    Pero, sin duda, la persona de gran comprensión halla que siempre se debe estar en paz consigo mismo, con la sociedad y con Dios, pues nada hay para reprochar o recriminar o anhelar en exceso desmedido, en tanto todos nos manejemos dentro de los parámetros de justicia establecidos por el Eterno.
    Siendo coherentes y justo, lograremos que aquel que goza de armonía interna, fácilmente irradie ese equilibro entre sus semejantes, y nos será sencillo conformarnos con la bendición que Dios nos haya otorgado.
    Buscando el beneficio de otros, por medio de la generosidad y el buen ejemplo, estaremos en camino de apartar lo que es la satisfacción del egoísmo vacío, que resulta siempre en sufrimiento y humillación.

     

    Profundizando esta semana:

    1. ¿Quién es responsable por nuestras decisiones?

    2. ¿Qué pone delante de nosotros la Torá esta semana, para que decidamos?

    Respuestas para la semana anterior:

    1. El segundo de la Keriat Shemá: Vehaia im Shamoa.
    2. Porque en esencia expresa el mismo contenido que el anterior, pero en un grado más pragmático, más humanizado.

    Destellos de la parashá

    Moshé nos recuerda esta semana lo que distingue a los seres humanos del resto de las criaturas: el libre albedrío.
    Esto significa que somos responsables, queramos o no, por nuestras decisiones, sean correctas o incorrectas.
    En caso de actuar apropiadamente, la recompensa son las bendiciones del Eterno; mientras que el que sigue por los senderos del mal, lo que se acarrea son desventajas y maldiciones.
    Los Hijos de Israel al tomar posesión de la Tierra Prometida debían acomodar su medio físico para alejar toda posibilidad de idolatría, que es sinónimo de todo lo perverso, maligno y falso que se manifiesta; pero, al mismo tiempo debían fomentar el respeto y aprecio incondicional a Dios, Su Torá y Sus Mitzvot.
    Respecto a estas últimas, se deja expresa constancia que tenemos absolutamente prohibido agregar o eliminar las que han sido dictadas por Dios en Su Torá. Si una persona, se denomina profeta y propone que el pueblo abandone la Torá o que practique idolatría, se lo debe ajusticiar con todo el rigor prestablecido. Pues, con sus acciones y prédicas lo único que logran es atraer destrucción al Mundo, en lugar de Paz y armonía.
    A pesar de las bendiciones que Dios dará a los justos y buenos, se nos recuerda que es obligatorio ayudar al menesteroso, al necesitado, pues, que existan personas sufrientes o carenciadas no implica que sean indignas de compasión o que sean pecadores, sino que su situación es lo más apropiado para ellos en ese momento.

  • No solo pan comparte el hombre…

    En nuestra parashá se nos dice:

    "Cuando uno de tus hermanos esté necesitado en alguna de tus ciudades en la tierra que el Eterno tu Elokim te da, no endurecerás tu corazón ni le cerrarás tu mano a tu hermano necesitado.
    Le abrirás tu mano con liberalidad, y sin falta le prestarás lo que necesite.
    "
    (Devarim / Deuteronomio 15:7-8)

    Ibn Ezra explica que la expresión "no endurecerás tu corazón" significa que no debemos detenernos de hablar palabras amables que lleguen al corazón del necesitado.
    Cuando una persona es pobre, sufre de algo más que de privaciones financieras, pues está expuesto a sufrir mucho dolor emocional. Por esto, nosotros tenemos la obligación dada por el Todopoderoso de abrir con empatía nuestros corazones a tales personas, y hablarles a ellos con compasión.
    Para que descubran una dimensión de riqueza que se esconde más allá del abatimiento en el plano de lo material.
    Así pues, dar dinero no es suficiente para cumplir con propiedad el mandamiento de ser caritativo.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

     

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    Se cuenta que en una ocasión el Rav Moshé Feinstein ztz"l y algunos de sus alumnos se apresuraban para llegar a una importante cita, para la que ya estaban retrasados.
    Un pobre hombre judío los detuvo en su carrera y le requirió una donación, y posteriormente se puso a contarle sus problemas al apurado rabino. El Rav Feinstein le dio unos dólares y se paró a oírle como si tuviera todo el tiempo del mundo. Mientras, sus estudiantes estaban sorprendidos, y empezaron a pensar que el rabino ya había decidido que era muy tarde para llegar a la cita, y había renunciado a asistir a la misma. Sin embargo, cuando el pobre judío terminó de contar sus penurias y se despidieron, el Rav Feinstein comenzó a correr mucho más rápido que antes.
    Sus estudiantes le preguntaron: "¿Por qué se quedó parado escuchando al pobre? ¿No podía darle el dinero y salir para la cita, sin tener que correr como lo hacemos ahora?"
    El Rav Feinstein les respondió que el prestar atención a alguien que está descargando su corazón, puede ser mucho más provechoso para la persona que recibir dinero.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Cuáles eran las prioridades para el rabino de la anécdota?

    • De fortuna
      El sabio e inspirado autor nos enseñó: "Insignificancia y palabra mentirosa aparta de mí, y no me des pobreza ni riqueza.
      Sólo dame mi pan cotidiano; no sea que me sacie y te niegue, o diga: ‘¿Quién es el Eterno?’
      No sea que me empobrezca y robe, y profane el nombre de mi Elokim.
      "
      (Mishlei / Proverbios 30:8-9).

      • ¿Cuál es la verdadera fortuna?

      • ¿Cuáles son los peligros de la abundancia y cuáles los de la miseria?

      • ¿Cómo se profana el nombre del Eterno?

    • Medida por medida
      El Eterno habla a través de la boca del profeta: "Aconteció que como Yo llamé y ellos no escucharon, así ellos llamaron y Yo no escuché, dice el Eterno de los Ejércitos."
      (Zejariá / Zacarías 7:13).

      • ¿Cómo es el mecanismo de la justa retribución?

      • ¿Cómo es que el Eterno llama a cada persona?

      • ¿Cuándo los ruegos de las personas son atendidos por el Eterno?

  • Socios de Dios

    "Para que así no haya en ti mendigo; porque Hashem te bendecirá con abundancia en la tierra que Hashem tu Dios te da por heredad para que la poseas" (Devarim 15: 4)

    Entre los que critican la Torá se ha hecho popular el tratar de hallar contradicciones en su texto, por eso no tardaron en descubrir que pocos psukim después de esta afirmación, la Torá concluía con lo siguiente:

    "Cuando hubiere en ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en tu tierra que Hashem tu Dios te da…" (Devarim 15: 7)

    Entonces decían: ¿pero, cómo? ¿No es que H’ anuncia en el primero de los psukim que no existirán pobres? ¿Cómo puede ser que pocos párrafos más adelante se ratifica que existirán pobres?

    ¿H’ quitará la pobreza o no la quitará? ¿En qué queda la Torá, sí o no?

    ¿Es contradictorio o no?

    En una simple lectura puede aparecer como un grave error del presunto escritor humano de la Torá, que voluntaria o descuidadamente dejó deslizar dos conceptos antagónicos, como son la desaparición de la pobreza junto a la supervivencia de la pobreza.

    ¿Podemos entender esto?

    Seguramente que sí. Primero, atendamos a la continuación del segundo de los psukim transcritos: "…no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano a tu hermano pobre: Mas abrirás a él tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que basta, lo que hubiere menester." "Porque no faltarán menesterosos de en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, a tu pobre, y a tu menesteroso en tu tierra." (Devarim 15: 7,8,11)

    H’ es Su Sabiduría Perfecta creó el mundo con desigualdades, con heterogeneidad, de esa manera la libertad de la persona humana se puede desarrollar en todo su potencial sorteando las dificultades e imponiéndose a la adversidad.

    Dentro de las diferencias establecidas, quedó en evidencia la relativa a la condición socio – económica y muchas veces cultural de las personas. De esta manera, desde tiempos inmemoriales existieron personas con copiosas riquezas, otras extremadamente pobres y otras más que no ingresan en ninguna de las dos condiciones.

    Eso es parte de la conformación natural y social de la existencia compartida humana.

    Es H’ el que permite la existencia de la pobreza, pero al mismo tiempo H’ pretende que sea la sociedad, cada una de las personas, la que se embarque en la misión de hacerla desaparecer de su seno.

    ¿Y de que manera?

    Pues, proveyendo las instrucciones necesarias para que sean las personas las encargadas de desarrollar planes para eliminar la pobreza. Esto es, H’ no hará que la pobreza desaparezca por un milagro sobrenatural o por obra de mágicos emprendimientos, si en algún momento la pobreza desaparece, será por la acción solidaria del conjunto, y de cada uno de los miembros de la sociedad.

    Por eso se establece que H’ nos bendice, pero no para nuestro gozo hedonista y egoísta, sino que luego se nos ordena que con lo que hemos recibido como bendición hagamos tzedaká, que luchemos por la justicia, por la igualdad social de las personas.

    No olvidemos lo que siempre repetimos, la raíz lingüística de tzedaká (caridad) es la misma que tzedek (justicia) , por lo cual, la persona que se involucra en la tzedaká no está siendo generosa y buena, sino que está desafiando las circunstancias sociales para atraer más justicia a este mundo.

    Así entendemos que no hay contradicción en esta sección de la Torá:

    H’ crea la pobreza y permite que continúe, pero, ordena que las personas sean las encargadas de luchar en pos de la justicia social, con lo cual, de conseguirse, se extirpará la pobreza de la sociedad.

    Depende de cada uno de nosotros si queremos ser atentos a la orden divina e involucrarnos en ‘ayudar’ a H’, ayudando al menos favorecido socialmente para el beneficio de toda la sociedad.

    Y de esta responsabilidad no hay persona que pueda zafar, pues no hay persona que no tenga algo que compartir con otro.

    No en vano al comenzar este día el último mes del año, en el cual intensificamos la tzedaká leemos esta parashá.

     

    Preguntas:

    1. ¿Cómo se demuestra el interés de la Torá por preservar el monoteísmo?
    2. ¿Cómo demostramos la misericordia que emana de las mitzvot?
    3. ¿Por qué tanta saña contra los idólatras?
    4. ¿Cómo reconocer a un falso profeta?
    5. ¿La tzedaká es por generosidad o por mitzvá?
    6. ¿De dónde salen las leyes de kashrut?
    7. ¿Está permitido, por ejemplo, agregar una caja más a los tefilín, con tal de hacer una mitzvá más grande? ¿Por qué?
    8. ¿Qué se remarca con respecto a los Shalosh Regalim en esta parashá?
    9. ¿Cómo se debe tratar todo objeto dedicado a H’?
    10. ¿Qué está especialmente prohibo de ingerir?
    11. ¿Es posible matar un animal de cualquier forma y después comer su carne con leche?
  • Parashat Ree: aroma del paraíso

    La Torá le ordena a los judíos "Sin falta darás el diezmo -teaser- de todo el producto de tu semilla que el campo rinda año tras año." (Devarim / Deuteronomio 14:22).

    Nuestros Sabios en el Talmud (Shabbat 119a) nos enseñan que la palabra "teaser" -sacar el diezmo para caridad- la podemos leer también como "teasher", que quiere decir "tú te enriquecerás".

    ¿Cómo es esto?
    Pues, la Torá promete bendiciones materiales para aquellos judíos que entreguen su diezmo reglamentariamente: dando caridad a los pobres y/o a instituciones judías de asistencia y educación.

    ¡Contemplen la maravilla y grandeza de nuestra Torá!
    Lo racional es suponer que el que hace caridad se está empobreciendo, pues está restando a sus bienes.
    Pero, la Torá dice que no es así.
    Dar caridad no empobrece, ¡al contrario, uno es recompensado con más de lo que ha generosamente compartido!

    Sin embargo, que el motivo de la caridad no sea el afán egoísta, porque ninguna bendición es tal cuando el alma está esclavizada al EGO.
    Todo es nada cuando se pierde de vista el eje.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

  • Tienes la capacidad de cambiar al mundo

    PARASHÁ: REE

    Parashá: Devarim / Deuteronomio 11:26 – 16:17

    Haftará: Ieshaiá / 54:11 – 55:5

    Seleccionamos de la parashá

    1. El ser humano encuentra a menudo la oportunidad de elegir entre hacer el bien o no, de elegir lo bueno o no. Recordemos que a cada acción corresponde una reacción.

    2. Está prohibido añadir o quitar de los mandamientos que la Torá ha ordenado.

    3. Es muy grave prestar atención a falsos profetas, gente que viene y habla en nombre de Dios pero que su mensaje es contrario a lo que Dios quiere; o a los que profetizan en nombre de dioses, para desviar a la gente del camino del bien y la justicia.

    4. Leyes de kashrut. La idea fundamental de estas leyes no está en preservar la salud física, sino en fortalecer la identidad espiritual judía, nutrir espiritualmente.

    5. Son fundamentos del judaísmo el ser solidario, generoso, misericordioso, caritativo. Ayudar al prójimo en todas las formas posibles sin que conlleve sacrificio para el que da.

    6. La importancia de mantener vigentes las festividades ordenadas por la Torá, para conectarnos con el pasado, alegrarnos en el presente y dar sentido a nuestras acciones hacia el futuro.

    Dice la parashá: “¡Mira! Hoy pongo ante ti la bendición y la maldición” (Devarim / Deuteronomio 11:26)

    El Talmud, Kidushin 40, nos enseña que una persona debe considerar que el mundo se encuentra en un estado de equilibrio dinámico, se balancea entre lo meritorio y lo infractor.
    Cada acción sirve para inclinar la balanza hacia uno u otro lado. La persona debiera tomar esto en cuenta a la hora de hacer alguna elección. Porque la vida es toma de decisión, aunque no nos demos cuenta, a cada rato tenemos que optar.
    Si hacemos una mitzvá, contribuimos con nuestro grano de arena para favorecer el despliegue del bien; pero si hacemos lo contrario, estamos patrocinando a la oscuridad.

    En consecuencia, la Torá nos dice a cada uno: "¡Mira!". Hoy, ahora, en este momento puedes escoger la bendición o la maldición, actuar como constructor de Shalom o encarcelarte en el egoísmo.

    Parece mucha responsabilidad, pero Dios confía en ti, por eso te da la oportunidad de tomar la decisión.
    Dios confía en ti, sabe que tienes la capacidad para ser Su socio en la tarea de hacer de este mundo un paraíso terrenal.

    Relato: El camino de la autoestima

    Ésta es una vieja historia, de la cual hemos encontrado diversas versiones.
    Comparto contigo hoy una de ellas.

    Un labrador iba con su hijo a la feria de un pueblo cercano y llevaban un mulo viejo.
    Cuando pasaron por una aldea, algunos hombres comentaron lo tonto que resultaba llevar un burro e ir andando, por lo que el labrador le dijo al hijo que se montara inmediatamente al animal, mientras ponía una sonrisa en su rostro y la dirigía a los aldeanos.
    Pasaron por su lado unas personas y descalificaron al niño, lo tildaron de desconsiderado por permitir que su veterano padre fuese andando mientras él iba sentado en el cuadrúpedo, ante lo cual el hijo se bajó presuroso y dejó al padre su lugar. Todo esto mientras posaban amablemente ante los criticones.
    Al rato, otros hombres comentaron lo injusto que era que fuese el padre subido al burro, cuando era un hombre fuerte y experimentado, en tanto que el hijo era aún muy joven y seguramente terminaría exhausto de la dura caminata.

    Por supuesto que veloces decidieron subirse los dos encima del asno, para que unos momentos más tarde unas mujeres criticaran la escena, pues el animal era demasiado viejo para llevar tanto peso.
    ¿Qué hicieron?
    Auparon al burro entre los dos y así marcharon rumbo a la feria, pero se encontraron con un grupo de gente que se burlaba y hacía fiesta por verlos en tan grotesca situación.
    El ruido y la extraña postura pusieron nervioso al burro, quien se encabritó y salió corriendo. En su presurosa huida no vio un pozo y allí cayó.

    Preguntas para repasar y reflexionar

    1. ¿Cuál es la moraleja?

    2. ¿Qué simboliza la caída final del burro en el pozo?

    3. ¿Por qué actuaban así el anciano y el niño?

    4. ¿Cómo relacionas este relato con el contenido de la parashá?

    5. ¿Te parece que esta enseñanza tiene alguna relevancia para la vida cotidiana?

    6. ¿Conoces algún otro relato o anécdota que tenga similar contenido?

    ¡Te deseo Shabbat Shalom UMevoraj! Moré Yehuda Ribco

  • Parashat Ree: vistazo

    Ubicación:
    Ree
    ("Mira") es la cuarta parashá del quinto tomo de la Torá, el sefer Devarim, conocido en español como "Deuteronomio".

    Temáticas:
    Podemos señalar las siguientes temáticas en nuestra parashá:

    1. Bendición y maldición
      Ante la persona se abren dos caminos, el de la bendición si es que cumple con los mandamientos, o el de la maldición si los desecha.
      Una ceremonia se desarrollía en las montañas Guerizim y Eival luego de la entrada a Israel, en la cual se pronunciarían las consecuencias de las bendiciones y maldiciones.

    2. Culto centralizado
      Los servicios de sacrificios debían desarrollarse exclusivamente en el lugar que el Eterno escogiera para tal fin.
      Esto serviría para unificar al pueblo, desterrar la idolatría y acrecentar la fidelidad hacia el Todopoderoso.

    3. Falsos profetas y adoradores de idolatría
      Los israelitas fueron advertidos de no caer en los errores de los canaanitas, para lo cual debían abstenerse de conducirse como ellos.
      Eran crímenes tremendos el hablar en nombre del Eterno lo que Él no encomendó, así como hablar en nombre de falsos dioses, tal como el incitar a otros a adorar idolatría.

    4. Cashrut
      Los israelitas deben abstenerse de contaminar sus espíritus y almas con alimentos que el Todopoderoso les ha prohibido.

    5. Segundo diezmo -maaser sheni-
      Luego de quitar el óbolo para el cohén, el diezmo, se debía separar el 10% de lo producido anualmente que debía ser llevado por cada judío al Santuario y ser consumido allí.
      El judío que viviera demasiado lejos, debía traer al Santuario el valor en dinero, y comprar comida para hacer un festín para sí, su familia, el levita y el necesitado.
      Este diezmo era tomado en los años 1º, 2º, 4º y 5º del ciclo de Shemitá -sabático-.
      En el 3º y 6º año el diezmo era entregado a los pobres, en lugar de ser llevado al Santuario.
      En el año de Shemitá no se separaba diezmo.

    6. Año sabático -shenat shemitá-
      Al finalizar cada año sabático, los acreedores debían liberar a sus deudores judíos de sus deudas.
      Al comienzo del año sabático, los esclavos debían ser liberados y ayudados a ser independientes.

    7. Festividades
      Se retoman y amplían leyes relativas a las tres fiestas de la peregrinación, Pesaj, Shavuot y Sucot. Se enfatiza que cada judío debía peregrinar al Santuario y traer las ofrendas acordes con sus posibilidades y deseos.

    Para destacar:

    1. Regocijarse en las festividades
      El rav David Feinstein (en "Kol Dodi acerca de la Torá") nos enseña:

      "Regocíjate en tu fiesta… y estarás muy alegre."
      (Devarim / Deuteronomio 16:14-15).
      ¿Por qué este pasaje, referido a Sucot, se refiere dos veces a regocijarse?
      La segunda referencia es una promesa de que aquel que se regocija durante Sucot, tendrá el mérito de estar feliz todo el resto del año.
      ¿Por qué tiene Sucot el poder de difundir su gozo para el resto del año?
      En Sucot, Hashem nos hace abandonar nuestras casas y su protección, para que podamos apreciar que todo en Este Mundo es transitorio, y que en última instancia Él es nuestra protección, y no nuestros bienes materiales o nuestro poder.

    2. Podemos acercarnos, si queremos realmente
      En "Creciendo por medio de Torá" el rav Zelig Pliskin nos enseña:

      "En pos del Eterno vuestro Elokim andaréis"
      (Devarim / Deuteronomio 13:5).
      El Jafetz Jaim señala que "en pos" denota una gran distancia; ya que este verso nos habla de seguir a Hashem, ¿por qué la Torá no usa una palabra que denote mayor cercanía, ya que debemos estar lo más aproximados a Hashem?
      Esto nos enseña, dice el Jafezt Jaim, que sin importar que tan lejos la persona se siente de Hahem, ella nunca debe dejar de lado la esperanza. Con todas sus fuerzas, la persona debe esforzare por acercarse a Hashem.
      (Rabí Levi Itzjac de Berditchev en una oportunidad se acerco a una persona perversa que había hecho mucho daño en su vida, y le dijo: "Yo te envidio; pues si tú te arrepientes y retornas a Hashem con amor y sinceridad, todas tus transgresiones serán transformadas en una gran y resplandeciente luz. Yo envidio la brillantez de esa luz".)

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. "Luego les dijo: -Id, comed ricos manjares, bebed bebidas dulces y enviad porciones a los que no tienen nada preparado, porque éste es un día santo para nuestro Señor. No os entristezcáis, porque el gozo del Eterno es vuestra fortaleza."
      (Nejemiá / Nehemías 8:10)

      1. ¿Tiene algo de nefasto o pecaminoso gozar de los bienes permitidos de Este Mundo? Comentar la respuesta que dé.

      2. ¿Cuál es la fortaleza de los que son fieles al Eterno?

      3. ¿Por qué se acentúa la necesidad de compartir el bienestar con el que está necesitado?

    2. "Servid al Eterno con alegría; venid ante Su presencia con regocijo.
      Reconoced que el Eterno es Elokim; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos.
      "
      (Tehilim / Salmos 100:2-3).

      1. ¿Cuál es la alegría y regocijo que son apropiados y correctos para servir al Eterno?

      2. ¿Por qué el reconocer que "Él nos hizo" es la fuente del verdadero regocijo?

      3. Cuando la alegría es tan sólo una máscara que oculta angustia y desesperanza, ¿qué es lo que ha de hacer la persona sabia?