Categoría: 02 Vaerá

… no solamente el Eterno atendió a los gemidos del Pueblo, sino que cada uno de los israelitas escuchaba y prestaba atención al sufrimiento de su prójimo. Cuando uno atiende al prójimo desamparado, incluso en medio del propio desamparo, es un momento oportuno para que el Eterno actúe de modo prodigioso…

  • Parashat Vaerá 5762

    Cuestión de costumbre

    Está escrito en la parashá: "De esta manera habló Moshé [Moisés] a los Hijos de Israel, pero ellos no escucharon a Moshé [Moisés], a causa de la angustia de ánimo y del duro trabajo."
    (Shemot / Éxodo 6:9)

    Para hacer frente a los grandes gastos en los Iamim Noraim (Altas Fiestas), la sinagoga de la ciudad puso en venta entradas para ocupar los asientos dentro del templo. Era una cuestión necesaria aunque no agradable, pues durante el resto del año los remisos dineros que entraban a la sinagoga provenían de las donaciones voluntarias de los congregados.
    Por esta situación, llegados los días reverenciales, los shamashim (conserjes) impedían el paso a todo aquel que no hubiera adquirido su correspondiente entrada.

    Era la primera tarde de Rosh HaShaná cuando un joven nervioso se presenta en la puerta del Bet HaKneset y solicita ingresar. Los shamashim no le autorizan, pues no cuenta con su sitio. Entonces el joven ruega:
    – Por favor señor, es una cuestión urgente, tengo, necesito, debo hablar con mi padre que está dentro…
    -No y no. La orden es: sin boleto no hay entrada.
    – Pero señor, no es más que entrar y salir. Es imprescindible que le diga a mi padre algo urgente… por favor…
    – Está bien, está bien. Me has enternecido… debe ser por las fechas en que estamos. Puedes pasar, pero, ¡pobre de ti si entro y te encuentro rezando!

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

    Destellos de la parashá

    Sidrá 14ª de la Torá; 2ª del sefer Shemot / Éxodo.
    Entre versículos 6:2 y 9:35.
    Haftará está en Iejezkel / Ezequiel 28:25 – 29:21.

    El sufrimiento de los Hijos de Israel es tan grande que deja de ser absorbido por el inconsciente de lo cotidiano y se transforma en figura resaltante. Es decir, finalmente los Hijos de Israel reconocen su miserable situación.
    La persona humana es tan plástica, posee la facultad para acomodarse de tal manera que parecería poder sobrevivir hasta lo improbable. Y cuando la acomodación se ha producido, lo que molesta tiende a desaparecer de la conciencia, va camino al olvido, a pesar de estar presente.
    Pero, tras siglos de acostumbramiento a la tormentosa esclavitud, a la vejación total, los israelitas renacen al re-conocimiento, re-viven a sentirse ultrajados, y recuerdan que existe la promesa para ser mejores.
    Y cuando eso acontece, es que la Torá menciona que "Dios, cuando los escucha, los recuerda merced al pacto entablado con sus antepasados" (6:5)… sin embargo, los Hijos de Israel ya están nuevamente esclavizados por la normalidad
    Luego se suceden las maravillas y portentos en pos de la liberación.
    Primero son milagros minúsculos, incluso que entran dentro del alcance de las ciencias de aquella alta cultura egipcia.
    Pero luego, los sucesos van marcando la presencia de lo sobre-natural operando en la naturaleza.
    Y es el corazón acobardado y endurecido de Faraón y los suyos, los que los ciegan a constatar la realidad.
    Es su ceguera lo que los lleva hacia el fracaso.

  • Perashat Vaerá – La importancia de reconocer el bien

    Perashat Vaerá – La importancia de reconocer el bien.

    ¿POR QUÉ AHARÓN Y NO MOSHÉ?

    Preguntan los comentaristas, ¿por qué Aharón fue quien generó la plaga de la sangre, y la plaga de las ranas golpeando el rio Nilo, y no Moshé? Y contestan, porque Moshé ”le debía un favor” al río, por cuanto que lo condujo en el cesto salvando su vida. Aquí vemos, que la filosofía de reconocer el bien, llega en la perspectiva de la Torá incluso al nivel de entes inertes como el Nilo. El agradecer y reconocer el bien, forman parte de la identidad de un yehudi, pues yehudi y lehodot, (reconocer el bien o agradecer), vienen de la misma raíz etimológica.

    SUCESOS DE ESTA SEMANA:

    Este Shabat, BeEzrat Hashem, es “Shabat Mebarjín” (se bendice por el entrante mes de Shebat). (No dejen de asistir al knis).

    Se lee la Haftará “Ko amar Hashem.”

    Yemé Petirá de Jajamim (días en que fallecieron sabios en esta semana)

    El 25 de Tebet  (martes por la noche y miércoles 9 de enero) es Yom Petirató del prominente Rabino Sefaradita Rav Shelomó Mazuz Zatza”l.

    El 27 de Tebet (viernes), de Rav Shimshon Refael Hisch de Frankfurt.

    Que sus méritos nos protejan, amén.

    Tuvia Krawchik (Kraviahu).
    Petaj Tikva
    Israel

  • Parashat Vaerá 5759

    En el segundo pasuk de la parashá (Shemot 6:3), leemos lo siguiente: "Y aparecí a Avraham, a Itzjac y a Iaacov bajo el nombre de Dios Omnipotente…", a lo cual el excelso RaSH"I comenta: "A los (tres) patriarcas". Es obvio que cuestionemos: ¿cómo el sabio comentarista se limita a decir esto? ¿Acaso es necesario que se nos recuerda quienes son estos tres personajes mencionados por el Eterno? ¿No sabemos nosotros que ellos tres son los patriarcas?

    Si seguimos al Jatam Sofer podemos encontrar en el escueto comentario del sabio medieval una gran enseñanza.

    La palabra "patriarcas" en hebreo generalmente se dice "Abot", y podemos encontrar en esta voz una asociación etimológica con el concepto: "querer" o "desear".

    Por lo que podemos concluir que H’ sólo se aparece, se manifiesta, ante los que "quieren" presenciarlo.

    Es claro que presenciar a H’ es una forma de decir sentirLo, apreciar Su existencia, someternos a Su Deseo.

    Es decir, el deseo de H’ nos permite aproximarnos al Deseo de H’.

    Nuestros patriarcas tuvieron el mérito de ser los inciadores en el camino que lleva a la adhesión con el Eterno, supieron de altibajos, dudas, hesitaciones, pero en definitiva marcaron la senda correcta, que en esta parashá Moshé comienza a recorrer a su vez, intentando llevar al redil Sacro a los Hijos de Israel.

    Moshé, aparentemente, también manifiesta sus dudas, hasta el punto de interpelar a H’ diciéndoLe:

    "Y respondió Moshé delante de Hashem, diciendo: He aquí, los hijos de Israel no me escuchan: ¿cómo pues me escuchará Faraón, mayormente siendo yo incircunciso de labios?" (Shemot 6:12).

    Si apreciamos que en Sanhedrin 98 se nos advierte que el hijo de David (Mashiaj) no vendrá hasta que todo el Pueblo sean justos o todos perversos, podemos decir que Moshé tuvo que demostrarse como "poco justo" frente a H’ para poder atraer la Salvación de aquellos tiempos, por lo cual se opone a los Deseos del Eterno, da excusas, no quiere actuar de acuerdo a las órdenes de H’. Todo para atraer la pronta salvación para todos.

    Moshé en más de una oportunidad tuvo que sacrificar su propia voluntad, su deseo en aras del quisquilloso Pueblo, aun resistiéndose a los designios de H’. Sin embargo, Moshé podía hacer eso, por sus propias cualidades, por sus grandes méritos, por su estatura moral, y porque el mismísimo H’ le dio esa prerrogativa, o acaso ¿no se manifestó frente al profeta "frente a frente"?

    Si H’ sólo se "aparece" frente a quien se lo merece, ¿podemos calcular el grado de merecimiento de Moshé?

    Seguramente no.

    Un último detalle, en el pasuk en el que H’ frente a Moshé Se denomina "Heihe asher heihe" ("Soy el que Soy, o Seré el que Seré") (Shemot 3:14), el RaMBa"M explica: "Seré (estaré) con aquellos que quieren (desean) que esté con ellos…"

    Ahora, cuando tan frecuentemente se nos pregunta: ¿Por qué Dios no se aparece ahora como en épocas pasadas? Ya podríamos ir respondiendo, ¿Acaso estamos deseos realmente de sentir Su Presencia?

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco


    Resumen de la parashá

    Por causa de personas inescrupulosas, el que desee el resumen de la parashá contáctese con nosotros via mail, que se lo enviaremos a la brevedad.

    Preguntas:

    1. ¿Qué plagas son mencionadas en esta sidrá?
    2. ¿Cuándo los brujos egipcios reconocieron su impotencia y el poder de H’?
    3. ¿Quién no sufre de las plagas?
    4. ¿Quién tenía su corazón endurecido? ¿Por qué es así?
    5. ¿Dónde vivían los israelitas?
    6. ¿Por qué los israelitas no escucharon a Moshé con sus promesas de Libertad?
    7. ¿Por qué no lo escuchó el Faraón?
    8. ¿Quién era el encargado de "Relaciones Públicas" de Moshé?
    9. ¿Qué pedía Moshé siempre?
    10. ¿Cómo vemos la bondad de H’ a pesar de las plagas que envía?
  • Parashat Vaerá: resumen

    Resumen de la parashá Vaerá ("Y aparecí…")

    Sidrá 14ª de la Torá; 2ª del sefer Shemot. Entre 6:2 y 9:35.

    Haftará está en Iejezkel 28:25 – 29:21.

    Perek 6: H’ recuerda el pacto realizado con los patriarcas, y presta atención al sufrimiento de los israelitas. Envía a Moshé para que comunique a los Hijos de Israel que Él los sacará de Mitzraim y se transformará en su Dios, pero ellos no escuchan.

    Entonces H’ ordena a Moshé que se presente ante Faraón para pedirle la libertad de los Hijos de Israel. Moshé se resiste, pretendiendo ser lento (incircunciso) de palabra, pero H’ es inamovible, y reitera la orden ya dada.

    Perek 7: Aarón (de 0chenta y tres años) es el encargado de hablar frente a Faraón, por orden del Eterno, y va junto a su hermano (Moshé, de ochenta años de edad)) sabiendo que sus ruegos frente al dignatario serán desatendidos, y que pronto H’ demostrará su inmenso poder sobre Mitzraim. Tal como fuera advertido, a pesar de que frente a Faraón hacen maravillas (el bastón se convierte en serpiente y viceversa), los magos de Faraón duplican la señal, de esa forma pretenden demostrar el poco poder del Dios de los israelitas. La serpiente – vara de Aarón devora a la de los brujos, demostrando que el poder de los enviados de H’ es real y no simples estratagemas o magia de salón.

    H’ castiga a los egipcios iniciando la serie de plagas que asolarán Mitzraim. La primera fue que las aguas de Mitzraim se transformaron en sangre, inútil para beber, lavar, etc.

    Perek 8: La segunda fue la de ranas. Los magos pueden imitar ambas plagas, haciendo nuevamente que Faraón haga oídos sordos a los requerimientos de Moshé.

    Sin embargo, con la plaga de los piojos, los brujos egipcios tuvieron que conceder que sólo H’ puede hacer estas maravillas, pero el corazón de Faraón estaba endurecido y no se percataba de los males que estaba atrayendo sobre sí y su pueblo.

    Perek 9: Las plagas no afectan a los israelitas en Goshen, en tanto el resto de la población cada vez sufre más; pues H’ envía luego como plagas: animales salvajes, peste y granizo. Antes de cada una, Moshé exhorta a Faraón a ser condescendiente y deje salir a los israelitas, pues no quiere el sufrimiento de los egipcios. Sin embargo, el Faraón no escucha y persiste en su posición negativa.

    Luego de cada plaga Moshé regresa a solicitar la libertad para su pueblo, y así detener el sufrimiento de Mitzraim, pero el Faraón sigue siendo intransigente.

    Preguntas:

    1. ¿Qué plagas son mencionadas en esta sidrá?

    2. ¿Cuándo los brujos egipcios reconocieron su impotencia y el poder de H’?

    3. ¿Quién no sufre de las plagas?

    4. ¿Quién tenía su corazón endurecido? ¿Por qué es así?

    5. ¿Dónde vivían los israelitas?

    6. ¿Por qué los israelitas no escucharon a Moshé con sus promesas de Libertad?

    7. ¿Por qué no lo escuchó el Faraón?

    8. ¿Quién era el encargado de "Relaciones Públicas" de Moshé?

    9. ¿Qué pedía Moshé siempre?

    10. ¿Cómo vemos la bondad de H’ a pesar de las plagas que envía?

    EXTRAIDO DEL TANAJ DE YEHUDA RIBCO

    DN: RESUMEN VAERA

  • Parashat Vaerá: mitzvot

    De acuerdo al Sefer HaJinuj

    No hay mitzvot en esta sección

  • Parashat Vaerá: aroma del paraíso

    "Asimismo, Yo he escuchado el gemido de los Hijos de Israel, a quienes los egipcios esclavizan, y Me he acordado de Mi pacto."
    (Shemot / Éxodo 6:5)

    El rav Moshé Sofer explica que el significado del "asimismo" es que no solamente el Eterno atendió a los gemidos del Pueblo, sino que cada uno de los israelitas escuchaba y prestaba atención al sufrimiento de su prójimo. Cuando uno atiende al prójimo desamparado, incluso en medio del propio desamparo, es un momento oportuno para que el Eterno actúe de modo prodigioso.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

  • Parashat Vaerá 5768

    Parashat Vaerá 5768

    Shabbat: Tevet 27, 5768; 5/1/08



    Un comentario de la Parashá Vaerá (Shemot 6:2 – 9:35)
    *Tres frenos*

    ¡Bienvenido lector estimado!
    Un comentario breve.
    Dice la parashá:


    «Por tanto, di a los Hijos de Israel:
    ‘Yo soy el Eterno.
    Yo os sacaré de debajo de las cargas de Egipto
    y os salvaré de su esclavitud.
    Os redimiré con brazo extendido y con grandes actos justicieros.
    Os tomaré como pueblo Mío,
    y Yo seré vuestro Elokim.
    Vosotros sabréis que Yo soy el Eterno vuestro Elokim, que os libra de las cargas de Egipto.
    Yo os llevaré a la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a Avraham [Abraham], a Itzjac [Isaac] y a Iaacov [Jacob].
    Yo os la daré en posesión.
    Yo el Eterno.’
    De esta manera habló Moshé [Moisés] a los Hijos de Israel,
    pero ellos no escucharon a Moshé [Moisés], a causa de la angustia de ánimo y del duro trabajo.»
    (Shemot / Éxodo 6:6-9)


    Palabras de grandeza, de esplendor, de majestad. Palabras de redención, de gloria, de deslumbre. Palabras de santidad, de divinidad, de poder. Palabras de liberación, de promesas cumplidas. Palabras valiosas, las más valiosas.
    Sin embargo,
    no fueron consideradas.
    La decrepitud a causa de la angustia y del duro trabajo.
    Duro trabajo que es literal, las pesadas cargas con las que Egipto maltrataba a Israel.
    Duro trabajo que es figurado, hace alusión a la idolatría, a las doctrinas de falsedad que algunos hebreos habían adquirido de la cultura imperialista que los dominaba.

    Tres impedimentos para percibir la Presencia.
    Tres causantes de malestar y perdición.
    La angustia,
    el estrés a causa de la esclavitud a alguna labor material/social,
    la adhesión a falsas doctrinas, que no son Torá.

    ¿Cuáles de estas tres podemos mejorar en nuestra vida HOY?

    ¡Te deseo a ti y a los tuyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Qué sepamos construir shalom!


    Moré Yehuda Ribco

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  • Parashá Vaerá 5767


    Shabbat: Rosh Jodesh Shevat, 5767; 20/1/07



    Un comentario de la Parashá Vaerá (Shemot 6:2 – 9:35)
    Irracionales en su fe



    El Faraón y Egipto con él han sufrido siete plagas y ya no dan más (y ellos no saben que todavía les falta otras tres).
    Están exhaustos, cansados, abatidos, angustiados desesperados.
    Se ha quebrado el espíritu orgulloso y avasallador de Egipto.
    Ya no celebran su fatuo poderío, ya no hacen demostraciones y gala de su majestad y capacidad de dominio por medio de la violencia y las artes negras.
    Egipto está derrotado.
    Es la mano del Eterno que ha caído sobre el imperio esclavista y ellos no encuentran cómo salir, no conocen una senda para la salvación personal y colectiva.
    Entonces, pareciera como si hubieran aprendido por el camino del dolor. Pareciera como si reconocieran que obtendrían su salvación solamente haciendo teshuvá, es decir, arrepintiéndose sincera y totalmente. Prestemos atención:

    «Entonces, el faraón mandó llamar a Moshé [Moisés] y a Aarón y les dijo: -He pecado esta vez. El Eterno es el justo; yo y mi pueblo somos los culpables.
    Rogad al Eterno para que cesen los truenos de Elokim y el granizo, y yo os dejaré ir, y vosotros no os detendréis más.
    Moshé [Moisés] le respondió: -Al salir yo de la ciudad, extenderé mis manos al Eterno, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo, para que sepas que la tierra es del Eterno.
    Pero yo sé que ni tú ni tus servidores teméis todavía la presencia del Eterno Elokim.

    Después de haber salido de la presencia del faraón y de la ciudad, Moshé [Moisés] extendió sus manos al Eterno, y cesaron los truenos y el granizo; y no cayó más lluvia sobre la tierra.
    Entonces, al ver que habían cesado la lluvia, el granizo y los truenos, el faraón volvió a pecar. Tanto él como sus servidores endurecieron su corazón.»

    (Shemot / Éxodo 9:27-34)


    Pero, comprobamos que no fue así.
    Que solamente simularon acatar el mandato del Eterno y actuar con bien y justicia.
    Solamente se pusieron un disfraz mientras duraba el tormento, pero cuando éste cesó, ellos retomaron su senda de terquedad y rebelión en contra del Padre celestial.
    Con guiños de ojos y risotadas cómplices los egipcios creyeron que se habían burlado de Moshé, y a través de él del Eterno.
    Supusieron que tras hacerse los castos y arrepentidos podrían seguir haciendo su vida extraviada sin consecuencias negativas.
    Y lo que ellos no entendían es que de Arriba se devuelve lo que abajo se siembra.
    Si Egipto seguía sembrando impiedad, dolor, esclavitud, opresión; entonces de Arriba le decretaban que en algún momento padecieran ellos exactamente eso mismo.
    Pero, como dijimos, Egipto no entendía.
    Seguía ciego y empecinado en su senda errónea y destructiva.
    Dañaba a los otros y así se estaba perjudicando intensamente a sí mismo.
    Esta obcecación llevó finalmente a la ruina a Egipto. De Arriba le dieron varias oportunidades para cambiar y mejorar, le advirtieron, instruyeron, le tuvieron paciencia, pero… ¡no! Egipto siguió por la senda negativa, a sabiendas de que ellos estaban en error y de que la Verdad estaba de parte del Eterno.

    Tristemente este carácter obcecado, autodestructivo, masoquista de Egipto sigue vivo.
    En individuos y colectivos se sigue comprobando que las personas tienen un breve destello de conciencia, de reconocer que están andando por el mal camino, pero se cierran a caminos alternativos, a sendas de cambio, reconciliación y crecimiento.
    En mis años como maestro, conferencista, escritor lo he visto innumerables veces.
    Es muy remarcado entre los que están esclavizados a la idolatría de Jesús, que dan mil y una excusas para no cambiar su estilo de vida negativo. A pesar de que se les muestra los cientos de errores y horrores de los «evangelios», ellos no pueden abandonar a su «diosito». A pesar de que se desenmascara todas las mentiras y perversiones tanto del pecador Jesús como del nefasto Pablo, los intoxicados por este vicio espiritual no tienen fuerzas para desgarrar lo maligno y abrazar la Vida eterna. A pesar de que se demuestra con propiedad las virtudes de ser fiel al Padre celestial, acatando los mandamientos que Él ha dado, los que están cegados por la fe oscura se niegan a tomar la Mano del Padre celestial, argumentando que sin el (que ellos creen) intercesor (Jesús) nadie puede llegar al Padre. Mientras tanto, la Mano del Padre celestial queda vacía, tendida a la espera de esa mano humana que se negó a asirLo.
    Ejemplos abundan de esto en algunas de las preguntas que he contestado en serjudio.com a lo largo de los años, o en algunas exposiciones viciadas de idolatría en el Foro del sitio, o en los insoportables emails de «iluminados» voceros de la idolatría que se creen dueños de alguna santa verdad salvadora, y solamente son «cristobalitos»… portadores de un falso dios, de un falso salvador.

    Lo enuncia sabiamente el Midrash cuando manifiesta que:

    «El rebelde incluso a las puertas del gueinom sigue negando la Verdad y no se arrepiente sinceramente».
    (Ialkut Shimoni, Ieshaiau remez 514)

    Y, por favor, no supongamos que este asunto no tiene nada que ver con los que somos fieles al Eterno. Pues, vivimos en un mundo poblado por gente que se encuentra en esta triste condición espiritual (emocional e intelectual también), y por tanto, pesan al momento de edificar el Shalom y para que advenga la Era Mesiánica.
    Por otra parte, entre estos ciegos tercos espirituales están los fanáticos que actúan como misioneros, lo sepan o no. Procuran convertir a su crasa fe a las otras personas, a los «irredentos» e «hijos de Satanás» como ellos nos denominan. Hacen innumerables esfuerzos para llevarnos hacia el lado oscuro de la espiritualidad, mienten, se disfrazan de judíos, tocan a la puerta de nuestros hogares ofreciendo amistad y otras cosas. Incluso emigran al Estado de Israel, en donde encuentren mucha gente judía ignorante de su Tradición y que por eso caen presas de su trampas mortales.
    En definitiva, es nuestro deber hacer algo para que esta gente no prospere en su misión de difundir la oscuridad en Este Mundo.
    Por supuesto que no podemos emplear sus métodos tradicionales: no llevamos a nadie a la hoguera, no torturamos, no engañamos, no amenazamos con padecimientos en Este o el Venidero Mundo, no creamos pleitos dentro de la familia, no atosigamos, no tendemos trampas, no acusamos al inocente.

    Nuestro método toma como modelo el que empleó Moshé ante Egipto.
    Denunciar la mentira, señalar el error, advertir de las consecuencias de los propios actos, traer el mensaje del Eterno sin adulteraciones acomodaticias, elevar plegarias al Eterno para que se abran los ojos de los enceguecidos, estudiar y enseñar, ser amplios y flexibles pero no por ello débiles.
    Tal es como nuestro maestro Moshé hizo ante Egipto y como nosotros debemos aprender a actuar.
    Por supuesto que no tenemos el nivel y altura de Moshé, pero cada uno en su propio nivel, de acuerdo a sus posibilidades, apegado a la Torá, ejerciendo con responsabilidad nuestro libre albedrío, cumpliendo con integridad los mandamientos.

    De esta manera, trabajando lentamente pero sin pausa, siendo constantes y fieles, responsables y respetuosos de lo que merece respeto, estamos en el camino que construye un mundo de Shalom, a pesar de los mitzrim que se empecinan en desparramar oscuridades.

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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