Categoría: 02 Vaerá

… no solamente el Eterno atendió a los gemidos del Pueblo, sino que cada uno de los israelitas escuchaba y prestaba atención al sufrimiento de su prójimo. Cuando uno atiende al prójimo desamparado, incluso en medio del propio desamparo, es un momento oportuno para que el Eterno actúe de modo prodigioso…

  • Moises-parte 2

    En este artículo continuo con el artículo de Moshé (ver parte 1 en: http://serjudio.com/personas/nombres/moshe ) basado en las enseñanzas de mi rabino y maestro Rab Uri Sherky.

     

    3-La misión

     

    A Moshé se le confieren dos cargos.

    Uno es:

    “Y ahora ve, y te enviaré al Faraón;”

    Y el segundo cargo es:

    “y saca a Mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto” (3:10)

    El Eterno desea revelar su esplendor y divinidad a dos pueblo distintos, a Egipto primero y luego a Israel. Tal como la misma Torá lo dice:

     

    Con respecto a Egipto:

    “Y sabrán los egipcios que Yo soy el Eterno” (Shemot/Éxodo 7:5)

    Y con respecto a Israel:

    “Yo los tomaré como pueblo para mí, y Yo seré Dios para ustedes…” (Éxodo 6:7)

     

    Pero esta doble función, la de interactuar con el pueblo egipcio y con el pueblo de Israel crea una dificultad. Ya que para los egipcios hacia falta un enviado justamente perteneciente al Pueblo de Israel para enseñarles sobre el Eterno, y para el Pueblo de Israel se necesitaba un enviado egipcio para sacarlos de la esclavitud, y he aquí que el Eterno encarga a Moshé estos dos cargos. Y ¿Cuál fue la respuesta de Moshé?

    “Moshé dijo a Dios: ¿Quién soy yo?

    En otras palabras, “Dios mío dime: cual es mi verdadera identidad! A que pueblo pertenezco!?”

    “Para ir al Faraón y para sacar a los hijos de Israel de Egipto?

    Me nombras llevar a cabo una misión que le correspondería a un hebreo(hablar con el Faraon), y por otro lado también me consideras egipcio por el segundo encargo (sacar al Pueblo de Israel).

    Le contesta el Eterno diciendo:

    “Porque el que Seré estará contigo”

    Quien te envía al Pueblo de Israel es “Ehié”- “El que Seré”, este es el nombre con el que más tarde se revela. (1)

    Sabemos que los nombres divinos hacen referencia al tipo de revelación con que el Eterno se muestra al mundo, cuando se comporta de acuerdo a la estricta ley y juicio se lo llama “Elokim”, cuando lo hace a través de Su cualidad de piedad y misericordia se lo llama “Adonay”. El nombre “Ehié/El que Seré” es la cara de Dios que rige y maneja la historia. En unos versículos más adelante cuando Moshé le pregunta cual es su nombre, el Eterno responde diciendo: “Yo Seré el que Seré” (vers. 14). Esta frase es difícil de traducir. Gramaticalmente, ambos verbos (Ehié) están en futuro, por lo que literalmente podrían entenderse como “Seré el que Seré”. Inspirándose en la traducción cristiana usual, ha sido traducida comúnmente por la frase “Soy lo que Soy”, entendiéndola como una descripción de lo que Dios es. Sin embargo, como Rashí señala, éste no es el sentido de la frase. No tiene como propósito decir lo que Dios es, sino lo que Dios hace, la forma en la que se relaciona con el ser humano. Por esta razón la he traducido siguiendo lo más posible la explicación de Rashí, que además se ajusta a su sentido gramatical. Tambien puede ser traducida en el sentido de: “Yo estaré (con ellos en este sufrimiento) de la misma forma que estaré (con ellos en su otro sufrimiento)” Ver Rashí, incitu.

    Entonces, retomando la línea: sobre el cuestionamiento de las misiones, el Eterno contestó a Moshé: con respecto a Israel eres enviado en una función nacionalista, histórica: “Así dirás a los hijos de Israel: Yo Seré me ha enviado a ustedes” (vers. 14).

    Pero con respecto a sui función con el Faraón y Egipto:

    “Y esta será para ti la señal de que “Anojí”/Yo te he enviado”.

    Quien te envía al Faraón es “Anojí”. Este fue el nombre divino con el que se dio la Torá (ver éxodo 20:2), tiene un sentido más “religioso”, tal como la continuación del versículo mismo dice: “Cuando saques al pueblo de Egipto ustedes servirán a Dios en este montaña”.

    Y así fue en realidad, el Pueblo de Israel seguía al nombre “Ehié” buscando su identidad nacionalista, la Tierra de Israel, y los egipcios fueron detrás de “Anojí”, el “erev rab” los egipcios que se sumaron al pueblo de Israel en la salida fueron con el fin de recibir la Torá, con un fin más religioso. “Cuando saque al pueblo de Egipto”. Cuando la Torá dice “el pueblo” sin especificar “el Pueblo de Israel” hace referencia a esta gente no perteneciente originalmente que se sumaron a los hebreos, el Erev Rab. Ellos tenían una motivación religiosa, a ellos les llamaba la mística en la dirigencia de Moshé. El tema de erev rab es un tema muy largo y no es aquí el lugar para alargar.

     

    La conversación de la zarza fue una conversación bastante larga. Los Sabios nos dicen que incluso duró varios días. Moshé se niega en tomar las riendas de la encomienda, a pesar de ser enviado por el TodoPoderoso mismo. Su excusa es: No sé hablar. No es la intención decir que semántica y gramaticalmente no sabía hablar, o tenía dificultades del habla, sino que el procedía de otra idiosincrasia, otra cultura. El pertenecía una cultura universal, y por ello cuando hablaba acerca de las  enseñanzas de los patriarcas se escuchaba un tanto extraño en los oídos del pueblo. Moshé se preocupaba de que no fuese escuchado. Por ello en su último intento de negarse dice:

    “Por favor, mi Señor; envía ahora por intermedio de quien has de enviar” (4:11)

    En otras palabras, envía a quien normalmente envías, envía a Aharón. Él creció dentro del Beit Midrash, despierta en su conducción ese sentimiento religioso, a él si escucharán.

    Pero la respuesta del Eterno nos sorprende en demasía:

    “Y entonces se encendió la ira del Eterno contra Moshé y dijo…”

    ¿Por qué se enfureció el Eterno? Acaso no es por humildad que Moshé se negó?

    “¿No es Aharón tu hermano, el leví? Yo se que él habla (bien)…”

    Yo sé que Aharon sabe como formar un ambiente religioso. Pero el mensaje que el Bet Midrash tiene para dar no construye activamente la redención que necesitamos, aniquila cualquier iniciativa.

    “Bezrat Hashem (con ayuda de Dios) saldremos de aquí…. Dios enviará un enviado al final de los días, hay que tener emuná (fe)… Con ayuda de Dios saldrá todo bien, no se preocupen….”

    Y por ello, únicamente Moshé, quien conoce la tacticas gubernamentales, militares, burocráticas es el apropiado para esta misión. Pero el Eterno le agrega:

    “Además he aquí que él saldrá a tu encuentro y al verte se alegrará en su corazón” (vers.14)

    Nuestro maestro Moshé se preocupaba, que quizás no fuera recibido por Aharón, ya que Moshé se crio fuera del Bet Midrash, y si es que Aharón no se sumase le sería aún más difícil formar al pueblo. El Eterno le contesta: Aharón estará contigo. Junto con la conducción política vendrá la conducción religiosa, rabínica. Tal como el Rab Kook fue quien le dio la aprobación a los acontecimientos en los que vivimos, y nos hizo conocer que es la mano del Eterno quien mueve los hilos.

    Y si ponemos atención vemos que desde hace 100 años, siempre la conducción sionista en Israel se preocupó en que haya una figura “religiosa” dentro de la coalición, mas allá de que en realidad no era necesitada su presencia desde el punto de vista funcional, era importante que haya un rabino que de esa legitimación al emprendimiento.

     

     

    Resumen:

     

    Encontramos en resumen que ha habido 3 etapas en la vida de Moshé, y cada una de 40 años (2). Moshé atraviesa en su vida una búsqueda personal, una búsqueda de identidad. Durante 40 años una seudo identidad egipcia, otros 40 midianí, hasta que encuentra su verdero yo, en el Pueblo de Israel

    Podemos ver algo parecido en la vida del famoso Rabí Akivá. 40 años como “am aharetz”/hombre común, 40 estudiando, hasta sus últimos 40 como maestro y guerrero. Vemos un paralelismo interesante. Los primeros 40 de ambos son en uno en Egipto, y el otro (R.A) en un hombre simple, del montón. Los sabios nos dicen que “am aharetz” es aquel que tiene educación, puede que no tenga Torá, pero muchas veces la ética y educación podemos aprenderla de la cultura universal. Y cada uno tomo esto en sus respectivas etapas para formarse en la vida.

    Otros 40 en Midián. Nosotros vemos que ir al desierto, aislamiento, estudiando las enseñanzas de nuestro patriarca Habraham no es aún ser parte de Am Israel. Israel se es luego de haber estudiado quien sale a conquistar.

    Y en sus últimos 40 R.Akivá luego de su formación interna salió a conquistar, apoyando la rebelión de Bar Kojba (3). Todo tiempo que la persona aún esta en su etapa de formación, en la ieshibá, aún esta en proceso, aún no posee su identidad completa de Israel.

     

    En resumen, podríamos decir que cada uno de nosotros atraviesa en su vida una búsqueda personal, una búsuqde ade identidad, formación y dirección. Sepamos aprovechar cada etapa en nuestras vidas.

     

    Shabuatov!!

     

     

    Notas:

    (1)Ver Rashí 3:14

    (2)Bereshit Rabá 100:10

    (3)Hiljot Melajim 11:3

  • Moshé

    Moshé

    Moshé en busca de identidad

     

     

    En este artículo nos ocuparemos del personaje de nuestro maestro Moshé. Lo haré basándome en las enseñanzas recibidas de boca de mi maestro y guía, el gran sabio israelí, Rabino Uri Sherky. Una gran enseñanza nos legaron nuestros Sabios “las profecías que serán necesitadas en la posteridad fueron escritas (el Tanaj), y las que no, no” (Meguilá 14a) De lo cual podemos deducir que si la Torá nos legó y nos hizo conocer datos acerca de Moshé fue para darnos la oportunidad de recopilar enseñanzas que nos sirvan para el futuro.

     

    Nuestro maestro Mohé figura en la Torá desempeñando dos importantes cargos: uno político-militar (sacando al pueblo de Egipto) y uno religioso (entregando y enseñando la Torá). Era también posible que dos individuos separados cumplieran estas dos funciones, uno que saque el pueblo de Israel de Egipto, y otro que cumpla la función de líder espiritual entregando y enseñando los preceptos al pueblo. De ninguna forma era obligatorio que un solo individuo cumpla estos dos roles tan distintos uno de otro. Pero sin embargo sabemos que los planes divinos fueron diferentes y Moshé cumplió y llevo a cabo ambos roles. Esto es un detalle trascendental del cual podemos ver y comprender que justamente la auténtica Torá esta ligada íntimamente con la política del pueblo de Israel. Y obviamente que la Torá es un componente central en la formación patriótica del Pueblo de Israel.

     

    La Torá no alarga en relatarnos mucho sobre la vida de Moshé. Los detalles de su vida, se reducen a 3 etapas. Un poco acerca de su  juventud, otro poco al momento de salir de Egipto, y otro poco al final de los 40 años de estar el pueblo en el desierto. De los 120 años que vivió Moshé solo nos es relatado 3 años, quedando unos 117 aparentemente desconocidos. Vemos que estos años no nos son esenciales para comprender lo que Dios nos quiere enseñar sobre Moshé, sino que nos basta con estos cortos 3 años.

     

    1-“Sapo de otro pozo…”

     

    Moshé nació como un individuo alienado de la nación de Israel. Fue criado separado de la esclavitud y el subyugamiento vivido por el pueblo, incluso por afuera de aquel sentimiento de sentirse extraño. Moshé nació desvinculado del yugo de la esclavitud, ya que era parte de la tribu de Leví, la cual no fue esclavizada. Sin contar que fue criado como un egipcio en el palacio del faraón. En otras palabras Moshé nació y se crió desvinculado del pueblo de Israel. Teniendo este dato en mente cabría preguntar: por qué razón eligió el Eterno específicamente a este individuo como su enviado y representante?

    Se podrían suponer dos motivos. El primero, tal como los sabios nos enseñan “El apresado no podrá liberarse a sí mismo de su prisión” (Geburot Hashem, Cap. 19) es decir es esclavizado no puede ser la fuente de la libertad, es necesario que haya un factor externo al esquema que entre en juego para provocar la liberación, ya que el germen de la libertad no es parte del mundo, de la mente del apresado, esta semilla debe venir de afuera para lograr florecer.

    El gran sabio medieval, el Maharal de Praga pregunta: ¿Por qué la esposa de Moshé no era judía? ¿Cómo es que el líder del Pueblo de Israel toma como esposa una midianita? El gran sabio responde explicando que si Moshé tomaba como esposa una mujer judía, es decir del Pueblo de Israel, formaría parte del pueblo, siendo sectorial. Moshé se cuidó de tomar una mujer “de afuera” para poder seguir siendo una personalidad del colectivo, cosmopolita. (ver Geburot Hashem, cap. 19)

    Para comprender el segundo motivo que podríamos esbozar acerca de por qué eligió el Eterno específicamente a Moshé, siendo él una persona ajena a la nación, debemos profundizar un poco más. Es importante sobresaltar que Egipto es justamente la nación que nos donó al “redentor”. Comprendamos que la salida e independencia del Pueblo de Israel no fue un suceso que afectó únicamente a la nación judía sino al mundo entero, sus civilizaciones y culturas. Tal como el Rab Kuk afirma: “La salida de Egipto será la primavera del mundo eternamente” (1). Egipto es la madre de las civilizaciones humanas, y es posible incluso que haya sido la más grande que haya habido, y en los días de Moshé se encontraba en su apogeo y máximo esplendor. Entonces, por cuanto que la humanidad entera debe ser un socio en la Guehulá/redención, aporta lo suyo enriqueciendo al redentor, para lo cual Moshé necesariamente debe de crecer fuera del pueblo de Israel, en el seno de la cultura egipcia.

    Como se sobrentiende para que un proceso de estas características tenga éxito debía poseer Moshé un alma de la mayor pureza. Tal como dice el versículo acerca del nacimiento de Moshé:

     

    “La mujer concibió y dio a luz un hijo. Vio que era bueno…” (Éxodo 2:2)

     

    El gran cabalísta Arizal afirma sobre Moshé que no poseía pizca alguna de maldad en su alma, todos los refinamientos por los cuales debe pasar un alma en esta vida fueron hechos en Moshé previo a que llegue a este mundo, y su espíritu era de la mayor pureza. (2) Fue por ello que a pesar de que Moshé se encontraba sumergido en el interior de Egipto, no fue dañado por  corrupción, libertinaje o impureza alguna.

     

    2-La elección:

     

    “Un varón de la casa de Leví fue y tomó (como esposa) a una hija de Leví. La mujer concibió y dio a luz un hijo. Vio que era bueno”(Éxodo 2:1-2)

    La Torá en forma inusual nos oculta del relato el nombre de ambos padres, del niño mismo también. Incluso la hermana no se nos hace saber el nombre: “Y su hermana se mantuvo a cierta distancia para saber que sería de él” (vers. 4) y lo mismo acerca del nombre de la hija de Paró. La Torá algo nos está insinuando con tanto misterio, como queriéndonos decir: Moshé no pertenece ni a los judíos ni a los egipcios, es un alma pura especial que descendió al mundo, pertenece a la Luz original de los días de la Creación (3).

    Pero a pesar de que una persona pueda poseer un alma pura, debe en alguna etapa de su vida realizar decisiones, elegir una línea y camino por donde hacer brillar su luz interna. Elegir por cuales ideales se inclinará.

    Hay una búsqueda interna de identidad por parte de Moshé:

    “El niño creció, y entonces ella lo llevó a la hija del Faraón, y él fue un hijo para ella. Y llamó su nombre Moshé, pues dijo: “Porque de las aguas lo extraje” (vers. 10)

     

    La hija del Faraón lo llama “Moshé”, éste e un nombre egipcio. Sobre el significado del nombre hay 2 teorías. Una afirma que Moshé significa: hijo, lo cual es muy lógico ya que el principio del versículo dice: “… y él fue un hijo para ella…”. Y la segunda teoría opina que Moshé significa: agua, lo cual también es muy probable, ya que concuerda con el contexto: “…porque de las aguas lo extraje…” de cualquier forma que sea, vemos que el redentor de Israel posee un nombre egipcio pero no hebreo!(4)

    Pero también existen opiniones que quien le dio el nombre a Moshé, fue una tercera persona, y se logra notar por la discordancia en la lengua original el hebreo del término “…pues dijo…” haciendo mención a un tercer personaje. Y así es que el gran Rabino Itzjak Abrabanel opina que quien le dio el nomnbre e Moshé fue su propia madre, Iojebed demostrando que en realidad también tiene sus raíces en la lengua hebrea(ver también el Midrash HaGadol). Pero sea como sea vemos que el mismo nombre contiene 2 identidades diferentes, de las cuales Moshé debe de buscar y optar por alguna.

    Sigamos otro poco con el texto bíblico:

    “Sucedió en aquellos días que Moshé creció, y salió a sus hermanos, y vio sus cargas. Y vio un varón egipcio que golpea a un varón hebreo, de sus hermanos” (vers. 11)

    ¿Qué significa el término “Moshé creció” cuando en el versículo previo leemos también “el niño creció? Para responder a esta redundancia los sabios nos explican que el primer término se refiere a su estatura física, y la segunda mención a su grandeza jerárquica, ya que el Faraón lo nombró sobre toda su casa. Moshé en este momento creció política y socialmente, ascendiendo en la pirámide. Moshé sabía muy bien que se estaba postulando llegado el momento para ser el sucesor del Faraón, sería el encargado de manejar la cima cultural a nivel mundial, el encargado de subyugar al pueblo de Israel entre otras tareas también. Pero por otro lado Moshé también era consciente que era el hijo de Amram, quien era a su vez la cabeza y dirigente de la tribu de Leví, y Leví era la cabeza de las tribus en el Pueblo de Israel (ver Rambán 2:23) Es decir Moshé en estos momentos se encontraba en una encrucijada, a que historia pertenecer o a la historia egipcia o a la historia del Pueblo de Israel.

    Es por ello que dice: “Moshé creció, y salió a sus hermanos” ¿Quiénes eran sus hermanos? ¿los egipcios o la nación judía? Fue esto justamente lo que Moshé fue a buscar! (5) Fue a buscar donde era su pertenencia.

    “…y vio sus cargas…” si bien aquí la palabra: “siblotam” se puede traducir como cargas, es decir que Moshé pusó su vista en el sufrimiento del Pueblo de Israel, hay también quien opina que sería mejor traducido con la palabra “encargo” (ver Ibn-Ezra) es decir Moshé fue encargado de manejar el desempeño de la dura tarea del Pueblo de Israel. Es decir fue como un capataz o oficial egipcio a ver como se desempeñaban los esclavos. Y vio un varón egipcio que golpea a un varón hebreo, de sus hermanos” ¿Qué es lo que Moshé vió en esta búsqueda interna de identidad? Por un lado vio “un varón egipcio”, aquí el término “varón” no se refiere a las masculinidad del individuo, sino que  hace referencia importancia y jerarquía. Y también vio “un varón hebreo”, también vio importancia de este lado. Ambos lados tenían sus puntos buenos y positivos. Pero vio que uno golpea al otro, y aquí Moshé decide: “…de sus hermanos”.

    En un principio esta decisión de Moshé fue basado en motivos éticos, estar del lado del sufrido y oprimido. Lo cual si bien puede sonar muy moralista e incluso romántico no necesariamente siempre es correcto, de hecho Moshé corrige esta postura, de quien es golpeado es quien posee la razón. Pero sin embargo en este momento fue el motivo que lo hizo decidir.

    Y tal como dice el dicho: “El proceder de nuestros padres es una enseñanza a los hijos”. Hace unas décadas atrás un tal Theodor (Bianiamin Zeheb) Hertzl, criado en una cultura austríaca, liberal, se formula la pregunta si se debe de tomar una postura de asociarse a la cultura del mundo no-judío y entonces de forma total, o más bien guardar  la postura judía. Pero el ve el caso Dreyfus, el varón hebreo que es golpeado, y en aquel momento escribe el libro “El Estado de los judíos” fundando el movimiento sionista.

     

    “Se volteó hacia uno y otro lado, y vio que no había ningún hombre, así que mató al egipcio y lo ocultó en la arena” (vers. 12)

     

    ¿Qué significa la expresión “hacia uno y otro lado”? si dijeramos que miró hacia la derecha e izquierda para corroborar que no haya testigos, cómo es que al otro día ya lo acusaban de asesino? Esto nos induce a decir que hacia un lado y el otro se refiere hacia el lado egipcio y el lado hebreo. Pero para Moshé ya el mundo egipcio dejó de ocupar centralidad en su identidad, ya no es más “varón” al que mató, sino que  “mató al egipcio”, entendió Moshé que lo que quedase en Egipto quedaría enterrado en arena…

     

    “Y salió al segundo día y he aquí que dos varones hebreos reñían. Dijo al malvado ¿por qué habrías de golpear a tu hermano? (vers. 13)

     

    Moshé salió a comenzar a construir la realidad, formar al pueblo, ¿y con qué se encuentra? Una nación dividida, disputas y peleas. Y la respuesta que recibe es:

     

    “Él dijo: ¿quién te ha puesto como hombre, ministro y juez sobre nosotros?

     

    En realidad la contestación que el hebreo dio a Moshé no es fácil de entender, ya que Moshé pertenecía a la máxima nobleza real, poseía el mayor cargo sobre los hebreos y por supuesto que tenía derecho a juzgar! Sino que lo que quiso decir el hebreo fue, que todo tiempo que Moshé pertenecía al “mundo egipcio” tenía el derecho y poder que tenía, pero ahora que pertenecía al pueblo de Israel debía de demostrarse a sí mismo, y pararse bajos los criterios y óptica de Israel.

     

    “¿Hablas tú de matarme como mataste al egipcio? Moshé temió y dijo: así que el asunto se ha sabido.” (vers. 14)

     

    Explica el célebre comentarista francés, Rashí: “Moshé quiso decir: el asunto por el cual estaba perplejo me es claro ahora. Yo me preguntaba: ¿en qué ha pecado Israel más que todos los setenta pueblos de la tierra para que hayan sido oprimidos con trabajos tan duros? Pero ahora veo que se merecen este castigo”

    Es bueno que ellos estén subyugados y apresados, ya que no poseen una ética elevada, si fuesen libre y tendrían su nación harían desastres!

    En estos momentos Moshé se encuentra en una encrucijada. Es claro que ni Egipto ni el Pueblo de Israel son su dirección hacia la ética y moral que busca. Y justamente por estar solo, sin un “techo” que lo proteja fue que:

     

    “Cuando el Faraón oyo de este asunto intentó matar a Moshé”

     

    Si bien Moshé abandonó su puesto y su historial egipcio, se desvinculó de la tradición legada en el palacio, si al menos hubiera sido el representante del pueblo de Israel el Faraón lo hubiera respetado y no lo hubiera querido asesinar, ya que sería el dirigente del pueblo, si bien un pueblo de esclavos, pero un pueblo completo al fin y al cabo. Fue justamente por esta falta de resguardo que pasaba Moshé lo que motivó al Faraón a querer asesinarlo.

     

    “Así que Moshé huyó de la presencia del Fraón y se asentó en la tierra de Midian; y se sentó junto al pozo” (vers. 15)

     

    ¿Qué significa la expresión “se sentó”? Moshé había llegado a ese país con la intención de permanecer mucho tiempo. Siendo así es lógico suponer que se sentó junto a la fuente con un propósito específico, no para contemplar ociosamente a los pastores. Los Sabios nos explican que Mohé hizo algo que aprendió de Iaakov, cuando éste último fue a buscar esposa también se sentó junto a una fuente de agua. (6)

    Es decir Moshé fue a hacer lo que el patriarca Iaakov hiso, erigir al Pueblo de Israel. y así Moshé intenta formar al “pueblo elegido” a través de unos de los hijos de Habraham y Keturá: Midian. (7)

    En Midián estudia Moshé “judaísmo”. Itró le enseña la tradición de Habraham. Decenas de años Moshé dedica a la formación personal para establecer posteriormente un nuevo pueblo de Israel, el pueblo elegido. El será profeta, durante 40 años Moshé pastorea y conduce al rebaño, y posteriormente tendrá otros 40 años para dirigir al pueblo al Monte de Dios, el Monte de Sinaí. (8)

    Y fue luego de 40 largos año de trabajo personal y elevación espiritual que Moshé escucha la palabra del Eterno en la zarza ardiente.

     

    “Y el Eterno dijo: ciertamente he visto la aflicción de Mi pueblo que está en Egipto” (Éxodo 3:7)

     

    ¿Por qué hace falta escribir “…que está en Egipto”? Acaso no sabemos donde se encuentra el pueblo? Lo que el Eterno le dijo a Moshé fue: Mi pueblo es aquel que está en Egipto, no Midian!

    Moshé ya tiene 80 años en este momento, y en esta etapa escucha que a pesar de todo el “pueblo elegido” son el Pueblo de Israel. Sin embargo la pregunta de Moshé aún seguía en pie: ¿Cómo puede ser que un pueblo donde hay habladurías y peleas sea el pueblo santo? La respuesta es: “… he visto la aflicción de Mi pueblo…” fue el yugo y opresión en Egipto lo que provocó las malas cualidades en el santo Pueblo de Israel, no son características propias de ellos. Son particularidades propias de Egipto que fueron copiadas, es por ello que hay que sacarlos de allí.

    Hasta aquí por hoy.

    Continuará

     

     

     

     

    Notas:

     

    1)Maguid Ierejaim, Jodesh Nisán. Ver también Orot Israel, cap. 5

    (2)Geburot Hashem cap. 17.

    (3)Gur Ariéh, Shemot 1:15

    Y así mismo los sabios nos enseñan sobre la relación existente entre los versículos: “…Vio que era bueno…” (Éxodo 2:2) y “Dios vio la luz era buena…” (Génesis cap.1). Ver Sotá 12 a.

    (4) ver el libro Torá Shlemá cap. 2, inciso 73.

    (5)Ver Ibn Ezra y Rambán incitu.

    (6) Ver Shemot Rabá 1:32, y Rashí incitu.

    (7)Podemos ver este intento de Moshé en el hecho de que muchas temáticas del Pueblo de Israel no le fueron claras sino hasta el momento del encuentro en la zarza ardiente. Ver Tikuné Zohar 48:1, y ver Ein Haiá, Berajot 2:86, 6. y ver también la Guemará en Sota 12a.

    (8)Ver Shemot Rabá 24:3 y 2:2

  • Parashat Vaerá 5763

    La funcionalidad del pecador
    Esta semana en la Torá leemos que el Eterno por medio de Moshé le explica al tozudo Faraón:

    "Pero por esto mismo te he dejado con vida, para mostrarte Mi poder y para dar a conocer Mi Nombre en toda la tierra."
    (Shemot / Éxodo 9:16)

    En más de una ocasión quizás nos hemos enfrentado con el interrogante: ¿Cómo puede Dios permitir este mal? ¿Cómo es que prospera el malvado? ¿Acaso no hay justicia por parte de Dios?

    Y la respuesta a todas estas interrogantes es: Dios sabe mejor que nadie lo que hace y permite.
    Si hay alguna cosa que a nuestro entender no es justa, o no está demostrando la bondad y majestad de Dios; realmente, no es a Dios a quien debemos criticar, sino a nuestra visión de las cosas.
    Tal como el niño llora, grita, berrea, patalea, insulta, cuando la enfermera está a punto de administrarle la dolorosa inyección.
    Y el niño no entiende, no comprende, no sabe, no siente que esa inyección es por su bien; que ese dolor circunstancial apuntala su bienestar.

    Así pues, uno de los motivos para que el malo continúe en aparente prosperidad, es que está (paradójicamente) sirviendo a finalidades del Eterno a pesar de estar en terrible pecado y error.
    Evidentemente que a Dios no le place la conducta extraviada, y desdeña la maldad.
    Él pide insistentemente, ordena, declara y exige que el hombre se comporte a la altura de Sus mandatos.
    Sin embargo, incluso lo malvado tiene funcionalidad en los planes de Dios.

    Claro, mejor es servirLo del modo correcto, pues en definitiva, en el Mundo de la Verdad el malvado recibirá la justa compensación por sus actos, y sufrirá las lógicas consecuencias emanadas de sus acciones (aquello que generalmente se denomina el castigo).

    Está ante nosotros la opción de servir a Dios, de vivir, por la senda correcta o por la otra.
    Por cualquiera de las dos cosecharemos estrictamente lo que plantamos.

    ¡Shalom iekarim! ¡Les deseo Shabbat Shalom!

  • Parashat Vaerá 5760

     

    Encantado de concocerla

    En ocasiones, digamos generalmente, se nos presentan hechos, relatos, manifestaciones que asumimos como ciertas o reales. Esto es así cuando concluimos en determinar su veracidad a partir de la impresión, o la opinión o aun por el superficial escrutinio. Basados entonces en nuestra conclusión nos aferramos a esta idea que aceptamos como verdadera.

    Y resulta que, más que muy a menudo:

    "Pero los magos hicieron lo mismo con sus encantamientos…" (She 8:3)

    la noción que obtuvimos fue a través de la acción de los "magos", de los "encantadores". Personas que saben disfrazar sus acciones, dichos o ideas para que tomen la apariencia de sinceros, cordiales, serenos, buenos, adecuados; cuando en la realidad o: no son más que pompas de jabón; o (peor) son algo muy distinto a lo que nosotros creemos que son…

    Ese es el poder del encantamiento, de la fascinación.

    Distraer la consciencia de los hechos ciertos, y hacer de la ilusión el camino de la existencia.

    Y ocurre que generalmente la ilusión es más placentera que la realidad.

    Y aparece la ilusión como el modo fácil, exitoso y sin riesgos de vida.

    Cuando, en principio y al final de cuentas, la ilusión, el encantamiento, es sólo eso…

    Tomemos un clásico ejemplo, el bebe que sintiendo hambre y no distinguiendo entre ilusión y realidad fantasea con el cálido pecho materno, con la deliciosa y complaciente leche tibia recorriendo sus entrañas. La fantasía es de una realidad tal, de un éxtasis sublime, que el bebe (por un rato) olvida que siente hambre y "cree" que está satisfecho. Gracias a Dios su organismo no se deja arrastrar completamente por el "delirio" y las alarmas que anuncian el hambre resuenan, haciendo que o se proteste (lloros, gemidos, etc.) o que se reinicie la ilusión de completo. Si el bebe gira entre ilusión e ilusión, y en ningún momento manifiesta su hambre al mundo exterior; y si la madre (o responsable) es una persona abandónica que no se preocupa por el bienestar del bebe, ¿cuál sería el precoz final del mismo? Respuesta: muerte por inanición – literalmente, muerto de hambre.

    Este ejemplo se puede extender a todas las edades, y a la mayoría de las situaciones.

    Si el "engaño" intencional o involuntario, toma las riendas de la "creencia", entonces, inevitablemente, la acción se afecta en un signo negativo.

    Más tarde o más temprano ocurre que:

    "Los magos también intentaron hacer … con sus encantamientos, pero no pudieron." (She 8:14)

    así es, los engañadores, los encantadores, tienen el límite que la realidad les impone.

    Con su "magia" pueden fascinar en ciertos aspectos, pero la verdad es irreproducible completamente. Porque si el engaño cubriera a la verdad en un cien por ciento, entonces, el engaño sería verdad, por lo tanto no-falsedad.

    Lo que diferencia al engaño de la Verdad, es el grado de discordancia entre ambos; y lo que hace peligroso al primero, es su excesiva similitud con lo original sumado a su grado de diferenciación. En breve, la media mentira es más perjudicial que la mentira a ojos vistas. O como bien había criticado Eliahu HaNabí en su momento: "¿Hasta cuándo vacilarán entre dos opiniones (literalmente: umbrales de acceso)?" (I Mel 18:21).

    Pero, como dijimos, hay un límite, que los magos no pueden trasponer.

    Y cuando el límite se evidencia, y la representación cae frente al peso de la verdad y la realidad, puede ocurrir que:

    "Entonces los magos dijeron al faraón: –¡Esto es el dedo de Elokim! Pero el corazón del faraón se endureció, y no los escuchó, tal como Hashem lo había dicho." (She 8:15)

    los que engañaban dejen de engañar y reconozcan la Verdad (en la parashá: "dedo de H’"). Pero los engañados no quieran o puedan obviar sus ilusiones, y endurezcan su corazón, se aferren a sus criterios basados en la falsedad y por lo tanto continúen obrando incorrectamente.

    Por eso, H’ había predicho que Faraón endurecería su corazón.

    No necesariamente porque Él sabe presente – pasado – futuro; sino porque conoce el corazón del Hombre y de cada hombre.

    Sabía que personalidad ostentaba Faraón, y sabía que cuando una persona vive en la convicción de las ideologías extremistas (que en un 99% son basadas en "encantamientos"), es muy difícil que pueda reconocer (llegada la oportunidad) que su sistema de vida está cimentado en el error, y que si quiere vivir en el acuerdo debe modificar su pensamiento, su actitud y su accionar.

    En líneas generales, el extremista, es aquel que "encantado" por la "ilusión" que le presentaron o se representó, no puede liberarse de la misma, a pesar de que se hace evidente su falacia.

  • Parashat Vaerá 5771

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    Shabbat Tevet 25, 5771 – 1/1/2011

    PARASHÁ: VAERÁ

    Parashá: Shemot / Éxodo 6:2 – 9:35

    Haftará: Iejezkel / Ezequiel 28:25 -29:21

     

    Algunos conceptos, preceptos o valores de la parashá

    1. Recordar y cumplir los pactos.
    2. Las plagas en Egipto.
    3. La Libertad como un medio y no como un fin en sí misma.
    4. Educación como fundamento para una vida de trascendencia.
    5. Transmitir a los hijos aquello que les reporta bendición.
    6. Cómo construir Shalom cuando nadie quiere hacerlo contigo.
    7. A veces para construir Shalom es necesario romper con viejos esquemas y estructuras.
    8. En ocasiones el construir Shalom conlleva dolor y dificultad.

    "Asimismo, Yo he escuchado el gemido de los Hijos de Israel, a quienes los egipcios esclavizan, y Me he acordado de Mi pacto."
    (Shemot / Éxodo 6:5)

    El rav Moshé Sofer explica que el significado de este "asimismo" es que no solamente el Eterno atendió a los gemidos del Pueblo, sino que cada uno de los israelitas escuchaba y prestaba atención al sufrimiento de su prójimo.

    Cuando uno genuinamente atiende al prójimo desamparado, incluso en medio del propio desamparo, es el momento oportuno para que el Eterno actúe de modo prodigioso y se produzca la liberación para el ánimo abatido.

    Recordemos y nunca olvidemos que el salmista en su inspirada sabiduría nos dice: “El Eterno es tu protector; el Eterno es tu sombra a tu mano derecha” (Tehilim / Salmos 121:5).

    ¿Qué debemos entender?
    En sentido figurado se nos expresa que el Eterno es nuestra sombra, por tanto aquello que hagamos Él también hace.
    Si somos bondadosos seremos bendecidos con bondad desde lo Alto.

     

    Enseñanza para comentar y pensar: ¿Me lees un cuento?

    Todas las noches, antes de dormir, la pequeña niña le pedía a su padre que le leyera un cuento en la cama.

    Un día, al padre se le ocurrió la idea de grabar los cuentos en un cassette así no tendría que sentarse con la niña a leerle el cuento y podría aprovechar ese tiempo en otras ocupaciones. Muy pronto, la niña había aprendido a manejar sola la grabadora.

    Una semana más tarde, ya entrada la noche, la niña se acercó a su padre, apoyó el libro en sus manos y le pidió que le leyera un cuento. “Pero, hijita”, le dijo el padre sorprendido, “ahora ya sabes usar el grabador y…”

    “Sí”, lo interrumpió la niña, “pero yo quiero compartirlo contigo!”

     

    Preguntas para reflexionar

    1. ¿Qué valores consideras importante transmitir? ¿Y cuáles practicar?
    2. Si estás ocupado en tareas rutinarias de valor para ti pero te surge una tarea “importante” fuera de lo previsto, ¿de cuál te ocupas primero? ¿Por qué?
    3. ¿Cumples lo que prometes? ¿Qué valor le das a tu palabra?
    4. ¿Y a la palabra de los demás, cuánto la valoras?
    5. ¿Cuánto se respetan los que han incumplido su palabra?

    ¡Les deseamos Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

    Textos originales de Yehuda Ribco y otros que son seleccionados de:

    1. "Un principio sin final", del Rabino Aarón Ribco

    2. “Aromas del Paraíso”, del Moré Yehuda Ribco

    Imágenes sin copyright tomadas de diversas fuentes.

     

    El material de esta publicación puede ser empleado libremente siempre y cuando se mencione el sitio SERJUDIO.com y el autor YEHUDA RIBCO.
    Se agradece notificar por email del uso de este texto.
    Recuerde colaborar con nuestra tarea, gracias.

  • Parashat Vaerá: temas por aliá

    Shemot / Éxodo 6:2 – 9:35

    1ª aliá (6:2-13):

    · El Eterno recuerda la promesa a los patriarcas.

    · Las cuatro expresiones de la liberación.

    · El Eterno manda e instruye a Moshé.

    · La respuesta de Moshé.

    2ª aliá (6:14-28):

    · Enumeración de la descendencia de Iaacov hasta Moshé y Aarón.

    3ª aliá (6:29 – 7:7):

    · El Eterno le anuncia a Moshé acerca de lo que ocurrirá en Egipto.

    · El comienzo de la redención.

    4ª aliá (7:8 – 8:6):

    · La señal de la vara que se convirtió en cocodrilo.

    · La plaga de la sangre.

    · La plaga de las ranas.

    5ª aliá (8:7-18):

    · La plaga de los piojos.

    6ª aliá (8:19 – 9:16):

    · La plaga de las fieras salvajes.

    · La plaga de la mortandad en los animales.

    · La plaga de la sarna.

    7ª aliá (9:17-35):

    · La plaga del granizo.

  • Parashat Vaerá 5761

    Estados de ánimo

    «De esta manera habló Moshé [Moisés] a los Hijos de Israel, pero ellos no escucharon a Moshé [Moisés], a causa de la angustia de ánimo y del duro trabajo.« (Shemot / Éxodo 6:9)

    En ocasiones el abatimiento produce que al estar frente de nosotros la esperanza, la solución, la culminación de un atosigante anhelo, no lo podamos percibir. Por eso con sabiduría decimos: «Ivdu et HaShem besimja» – «Adoremos al Eterno con alegría» (Tehilim/Salmos 100:2). Porque, sólo a través del regocijo es que su Presencia oculta se puede percibir con intensidad. Es fácil el sermón, pero duro el llevarlo a la práctica. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo gozar cada instante, incluso el de pesadez espiritual, para alcanzar la armonía? Una de las claves la da este mismo versículo y es la actitud correcta ante los obstáculos que la vida necesariamente nos presenta. Por un lado, podemos dejarnos vencer, hundirnos en la depresión, aferrarnos a algún desesperado y escaso de sentido hacer (o dejar de hacer); pero, por el otro lado, podemos confrontar los impedimentos con confianza, con la seguridad de que todo lo que existe (en última instancia) tiende al Bien. Al contemplar la vida con confianza, al enfrentarla con seguridad, no desaparecerán las contrariedades, ni el camino estará allanado frente a nosotros… pero, ciertamente nuestro entendimiento estará atento a la esperanza, a la resolución… y en concordancia estará nuestra acción. Y si a pesar de nuestro íntimo beneplácito, de nuestra bitajón (confianza), el obstáculo actual no pudo ser sorteado con éxito, al menos la entereza de espíritu nos da la posibilidad de victoria ante la próxima dificultad. ¡No es con el abatimiento que venceremos!

    (Y si aún no podemos hallar confianza y consuelo en el momento del dolor, ¡está bien! El sufrir, el sentir el dolor no es ningún pecado o ejercicio erróneo. Pero, perdurarlo quizás sí lo sea… Por eso, si el ánimo continúa abatido, prestemos atención a la segunda sección del versículo de Tehilim: «vohu lefanav virnana» – «vayan ante Él con cánticos«).

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

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    Destellos de la parashá La renuencia de Faraón y sus súbditos de dejar marchar a los Hijos de Israel, incluso para un breve receso de júbilo y alabanza al Eterno, los está llevando a su irremisible perdición. El plan de Dios está poniéndose de a poco en evidencia, para desembocar en la magna Salida de Mitzraim, signo y señal para las generaciones.

  • Parashat Vaerá: vistazo

    Ubicación:
    Vaerá
    ("Se apareció") es la segunda parashá del segundo tomo de la Torá, el sefer Shemot, conocido en español como "Éxodo".

    Temáticas:

    1. La nueva revelación del Eterno a Moshé
      Moshé se desanima, pues ve que su labor ha provocado que el Faraón intensifique la esclavitud y el maltrato sobre los hebreos. Entonces, el Todopoderoso se le revela bajo el cariz del Tetragrámaton, el Eterno que prometió para los patriarcas y sus descendientes la tierra de Israel, y la libertad para ellos.
      Él también aseguró a Moshé que los israelitas saldrían a su libertad, pero no sin antes demostrar con prodigios y señales el poder del Todopoderoso.
      El espíritu contrito de los hebreos no los permitía alivianar su angustia, ni prestar atención al mensaje que portaba Moshé.

    2. Moshé y Aarón al encuentro de Faraón
      Los ancianos hermanos se presentan ante el poderoso Faraón. Para impresionarlo, Aarón toma su bastón lo lanza al puso y un cocodrilo emerge en su lugar. Pero, los brujos de la corte hacen un prodigio similar, aparecen víboras, que son devoradas por el cocodrilo de los hermanos. Nada de esto impresiona a Faraón.

    3. Las primeras siete plagas
      Comienzan entonces las plagas sobre Egipto y los egipcios. Con cada plaga aumenta el malestar entre los egipcios, sufren y no hacen lo necesario para resolverlo. Faraón negocia con férrea tozudez, para no dejar salir a los hebreos hacia su libertad.
      Las primeras plagas fueron: sangre, ranas, piojos, animales salvajes, peste del ganado, forúnculos, granizo.

    Para destacar:

    1. Gratitud de Moshé
      En "Estudiar y enseñar", del Rav Mordejai Katz, aprendemos:

      "Di a Aarón…"
      (Shemot / Éxodo 7:19)
      ¿Por qué pidió Moshé a Aarón que él invocara las tres primeras plagas? De acuerdo a Rashi, Moshé quería mostrar su gratitud a las fuerzas que lo ayudaron en el pasado (el agua del Nilo que respeto su vida, el polvo de la tierra que lo protegió cubriendo al capataz que había matado), y estaba por eso indeciso de realizar las plagas que las involucraba. Nosotros también, debemos ser agradecidos con las fuerzas y personas que nos han ayudado.

      Recuerda tus resoluciones y se firme si son buenas
      En "Creciendo por medio de la Torá", del Rav Zelig Pliskin, nos enseña:

      "Rogad al Eterno para que cesen los truenos de Elokim y el granizo, y yo os dejaré ir, y vosotros no os detendréis más."
      (Shemot / Éxodo 9:28)
      Rabí Ierujem Levovitz anota que el Faraón en verdad tenía esa intención en ese momento. Pero, tan pronto como la plaga desapareció, él olvidó sus buenas intenciones. En medio de los sufrimientos o las pruebas, nosotros habitualmente tenemos grandes ideales y realizamos valiosas resoluciones. Debemos procurar recordarlas incluso cuando nuestro sufrimiento o prueba han pasado.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. "Y después de haber sido tan numerosos como las estrellas del cielo, quedaréis pocos en número, porque no habrás obedecido la voz del Eterno tu Elokim."
      (Devarim / Deuteronomio 28:62)

      1. De acuerdo a la Torá, ¿que causa las más amargas tribulaciones de la nación del Eterno?

      2. ¿Qué significa en concreto "obedecer la voz del Eterno"?

    2. "Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer pan; y si tiene sed, dale de beber agua; pues así carbones encendidos tú amontonas sobre su cabeza, y el Eterno te recompensará."
      (Mishlei / Proverbios 25:21-22)

      1. ¿Acaso el gran Salomón está predicando el amor al enemigo, algo así como dar la otra mejilla, con estas palabras que hemos citado?

      2. ¿Por qué es perjudicial amparar al malvado y que se regodea en su rebeldía?

  • Parashat Vaerá 5766

        Rectificar las midot, es nuestro poder

    En la parashá de esta semana, nos encontramos con el siguiente pasaje:

    "Vosotros sabréis que Yo soy el Eterno vuestro Elokim, que os libra de las cargas de Egipto."
    (Shemot / Éxodo 6:7)

    Literalmente, y en su contexto, esta frase significa que: es el Eterno el que redimirá a los israelitas de la esclavitud en Egipto.
    Tal y como aconteció fielmente luego.

    ¿Cómo podemos actualizar su mensaje para que seamos nosotros los que nos quitemos el yugo de Egipto de encima?

    Empecemos mencionando una declaración del Gaón de Vilna, quien decía que: la persona es puesta en Este Mundo para que trabaje en perfeccionar sus midot (Even Shelemá 1:1).

    Es un comentario muy elevado y profundo, que intenta responder a una de las preguntas más acuciantes y reiteradas: ¿para qué vivo?
    Y la respuesta: para perfeccionarte, para crecer por medio de pulir tus midot, de modo tal que pases con una gran estatura espiritual al Mundo Venidero.

    Ahora bien, ¿que son las "midot"?
    "Midot" es el plural de "midá", que significa "medida"
    1.

    ¿Cómo se relaciona la "medida" con el crecimiento espiritual?
    Busquemos respuesta en nuestra Tradición.

    En el Tanaj encontramos que se llama "ish midot" a una persona de gran estatura física, tal como leemos en Bemidbar/Números 13:32, cuando los exploradores israelitas contaban acerca del aspecto de algunos de los moradores de la Tierra de Promisión que alcanzaban proporciones inmensas.
    Pero, no creo que sea a esto a lo que se refiere el Gaón, pues estamos condicionados por nuestros genes en lo que respecta a altura física, y que además es un rasgo que en poco se vincula con la perfección espiritual de la persona.

    Cuando nos referimos a una persona afable de carácter y bondadosa en su conducta, decimos que es un "ish baal midot [tovot]", una "persona dueña de buenas medidas"2, o en una traducción más comprensible: "una persona diestra en dominar sus acciones" (persona de buen carácter).
    Así pues, midá en el sentido conductual humano, es pensar, hablar, actuar con medida, es decir, mesuradamente.

    Entonces, estamos en Este Mundo para convertirnos en maestros del domino de nuestras acciones (y no para dejarnos dominar por nuestras acciones o carácter).
    En palabras de Ben Zoma en la Mishná:

    "¿Quién es fuerte? Quien domina sus tendencias."
    (Avot 4:1)

    Si esa es la meta para alcanzar, implica que no nacemos con la maestría del dominio ya completa, sino que debemos trabajar, esforzarnos y persistir hasta lograrla.

    Nacemos con el potencial para convertirnos en un baal midot, tenemos en nuestro interior la semilla lista para que florezca y dé buenos frutos, pero también podemos extraviarnos y no llegar nunca a la meta y así marchitar la esperanza que estaba contenida en la semilla.
    Y, de hecho, la semilla solamente crece cuando vamos sorteando obstáculos, cuando optamos por actuar correctamente, a la Luz de la Torá, en lugar de dejarnos guiar por la ceguera de nuestro corazón o de nuestro limitado entendimiento.
    Nos podemos denominar baal midat hatzedaká -poseedor de la conducta de la caridad o solidaridad-, cuando tenemos la ocasión de actuar como avaros, pero preferimos siempre ser generosos.
    Nos podemos denominar baal midat harajamim -poseedor de la conducta de la clemencia o la compasión-, cuando podemos actuar como violentos o ruines, pero preferimos actuar siempre con benevolencia.
    Nos podemos denominar baal midat haemuná -poseedor de la conducta de la creencia firme-, cuando dudamos y cuestionamos al Eterno, pero preferimos aceptar siempre Su perfecta Sabiduría.

    Volvamos al versículo que mencionamos al principio, por favor.
    Simbólicamente en este verso, Egipto representa todas las opresiones que recaen sobre nosotros como una esclavitud pesada (penurias, adicciones, agravios, etc.)
    3.
    Egipto es lo que nos limita nuestra estatura espiritual, por medio de estrechar nuestro plano material.
    Por tanto, Egipto es el polo opuesto a ser un baal midot tovot.
    Esto significa que trabajando sobre nuestra conducta llegamos a dominar a "Egipto", para finalmente librarnos de él.
    ¿De qué manera?
    Pues, como el Eterno nos dice en el versículo citado: Él nos libera de toda opresión de Egipto.

    Tengamos en cuenta algo fudamental.
    No podemos esperar que el Eterno obre milagros a cada rato, que libere a todos y cada uno de nosotros de todos nuestros problemas.
    Si Él nos ha brindado maneras (instrumentos u oportunidades) para resolver las cosas, no es lícito esperar a que acontezca un milagro.
    Por ejemplo, no es correcto quedarme en casa con los brazos cruzados esperando que me llueva maná del cielo.
    ¿Por qué no, si Él así alimentó a los israelitas en el desierto?
    Pues, no es correcto porque Él me dio capacidad para trabajar, hizo que el mundo funcione de tal manera que haya alimentos para sembrar, cosechar y procesar.
    Por lo tanto, Él no me alimentará milagrosamente habiendo otras opciones posibles que Él ya ha brindado.

    Entonces, esto quiere decir que el Eterno nos ha dado alguna herramienta poderosa como para vencer la angustia, la adicción, la penuria que pesa en el ánimo.
    ¿Cuál podrá ser esa herramienta?

    Maimónides nos enseña que para alcanzar a ser un baal midot tovot debemos seguir "los caminos del Eterno", de acuerdo al precepto en Devarim / Deuteronomio 28:94 y a lo expuesto en el Talmud (TB Shabbat 133b):

    "Así como el Eterno es compasivo, tú debes actuar compasivamente. Así como Él es descrito como misericordioso, tú debes actuar misericordiosamente. Así como Él es santo, tú debes actuar con santidad. Es en esta línea que los profetas Lo describen en términos de rasgos de carácter: lento para el enojo, abundante en bondades, recto, íntegro, poderoso, fuerte, etc.; para enseñarnos cuales son los rasgos positivos de conducta que la persona debe comportarse de acuerdo a ellos. De esta manera la persona se asemeja al Eterno, de acuerdo a nuestras humanas limitaciones."
    (Mishné Torá, Hiljot Deot 1:6; recomiendo leer todo el capítulo para más detalles).

    ¡Qué se entienda bien!
    No demostramos nuestro amor y servicio al Eterno con sentimientos o pensamientos fugaces, aunque sean excelentes y de extrema pureza, sino con acciones concretas que emulan los actos caritativos y de justicia del Eterno.

    ¡Qué se entienda bien!
    No nos libraremos de nuestras angustias y depresiones (de origen espiritual o reactivo) por medio del llanto, la desesperación o el solo clamor al Eterno. Es importante rezar, es valioso llorar cuando se está de duelo, pero eso debe ir acompañado por la conducta constructiva que Él nos demanda de cada situación.

    ¿Cómo sabemos que una conducta realmente es de emulación del Eterno y no un invento nuestro o de otra persona?
    Pues, hay dos métodos infalibles:

    1. estudiando correctamente la Torá, para conocer y reconocer lo que cuadra a su ambiente; y

    2. cumpliendo lo más acabadamente posible con los mandamientos que Él nos ha dado.

    Si hacemos así, nuestra esencia espiritual inalterable, nuestro Yo Auténtico, podrá emerger de detrás de todas las máscaras y obstáculos que le vamos poniendo encima. Acercaremos nuestra forma de ser, nuestro Yo Vivido, a lo que es nuestro Yo Auténtico, y de esa manera estaremos viviendo en verdad y no meramente pasando por el mundo5.
    Así pues, un baal midot tovot es alguien que está educando su conducta para que esté en armonía con su esencia espiritual: para que su Yo Vivido sea una dichosa representación del Yo Auténtico
    6.

    La persona que está abocada a perfeccionar sus midot, debe tener gran cautela con un aspecto negativo. Es común que en cierto momento pueda llegar a creer que si no siente algo "especial", algo así como un sentimiento de cercanía extraordinaria al Eterno o un estremecimiento de plenitud piadosa, entonces su vida es insignificante, o algo está haciendo mal.
    Es habitual escuchar, o pensar, comentarios como: "Si estoy haciendo está bondad, ¿cómo puede ser que no encuentre sentido profundo a mi vida? O, ¿cómo puede ser que no me agradezcan por mi entrega? O, ¿por qué no tengo una revelación de la divina Presencia?"
    Esta sensación de falta, es otra midá sobre la que hay que trabajar: la humildad
    7.

    Otro riesgo es el de querer ser tan mesurado que se termina siendo des-mesurado.
    Por una búsqueda del control, se llega al descontrol.
    Por un deseo de seguridad, se llega a la muerte en vida.
    Lo explicaré con las palabras de Maimónides:

    "No debe decir el hombre: ‘Puesto que la envidia y la ambición y la codicia son malas consejeras y arruinan al hombre, me apartaré al otro extremo y me abstendré de todo: no comeré carne ni tomaré vino, no tomaré mujer ni viviré en una casa confortable, no usaré lindos trajes sino una bolsa de arpillera; me mortificaré como los sacerdotes idólatras’.
    También esa es una conducta equivocada que de se debe imitar
    "

    (Mishné Torá, Hiljot Deot 3:1).

    Ahora bien, pongamos un ejemplo práctico, bastante frecuente por cierto, para ver las maneras de aprender a dominar la conducta.
    Si alguien lo insulta, ¿cuáles son las posibles reacciones?

    1. Devolver el insulto con un golpe o ataque físico.

    2. Devolver el insulto con otro insulto.

    3. Quedar resentido y/o marcado emocionalmente.

    4. Molestar a una tercera persona, que representa una menor amenaza, para descargar el malhumor con ella.

    5. Buscar alguna manera para vengarse del que ha insultado.

    6. Perjudicar socialmente al que ha insultado.

    7. Razonar acerca del acontecimiento y quedarse detenido en este razonamiento durante bastante tiempo. Y hasta llegar a creer que el insulto es cierto.

    8. Encontrar excusas para negar los sentimientos provocados por el insulto.

    9. Encontrar excusas para la conducta insolente del que ha insultado.

    10. Dejar pasar la insolencia por reconocer la futilidad de prestar atención a algo tan banal e inútil.

    11. Hacer lo que es justo y misericordioso: para sí mismo y para el prójimo.

    ¿Cuál de todas estas opciones es la que emula las acciones del Eterno?
    Dejo que usted brinde la respuesta…

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Cuídense y gocen de lo permitido para qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)


    Notas:

    1 Advierta como la voz castellana "medida" parece derivar de la hebrea "midá". Es que como sabemos, el hebreo es la lengua originaria del mundo.

    2 Al respecto ver Rambam, introducción a la Mishná, párrafo "hine nitbarer".

    3- Egipto en hebreo es Mitzraim, que se asocia lingüísticamente con "Tzar", que es "angostura", "angustia", "opresión" o "estrechez".

    4- Precepto 611 en la lista del Jinuj.

    5 Recordemos que cuenta más distancia, más desfasaje entre el Yo Vivido y el Yo Auténtico, mayor sentimiento de depresión, de falta de sentido, de vacuidad.

    6- Creo que queda claro que hasta el último día uno debe trabajar por perfeccionar sus midot, aunque ya haya logrado la maestría en alguna, debe esforzarse en aquellas que no ha rectificado, o debe trabajar en mantener y fortalecer las que ya ha rectificado. En palabras de Hillel en la Mishná: "no creas en ti mismo hasta el día de tu muerte" (Avot 2:4).

    7- "Nadie puede cambiar su modo de vida de la noche a la mañana", Maimónides, Guía de los Descarriados 3:32.

  • Parashat Vaerá 5765

    Libre albedrío

    Maimónides, a la Luz de nuestras Fuentes, enseña que el Eterno nos garantiza a los humanos la plena libertad de escoger en lo que a decisiones éticas refiere. En consecuencia, somos responsables directos por nuestras acciones y omisiones, y por tanto, merecedores de nuestra justa retribución (premio y castigo, como se les suele decir).

    Pero, si observamos nuestra parashá, nos encontramos con la siguiente declaración del Eterno:

    "Yo endureceré el corazón del faraón … no os escuchará…"
    (Shemot / Éxodo 7:3-4)

    ¿Acaso tuvo libertad de escoger el Faraón?
    ¿Dónde queda su libre albedrío cuando el Eterno mismo "le endurece el corazón" para que no reconozca el Poder del Eterno, y así se niegue a apiadarse de los israelitas?

    Si no tenía libertad de escoger, ¿cómo se lo puede hacer responsable por sus actos?
    ¿Con qué derecho y justicia se lo castigaría, siendo que él no sería más que un utensilio carente de voluntad?

    En verdad, para comprender lo que aconteció con el faraón, debemos hacer el esfuerzo para ubicarnos en su época y lugar.
    Cualquier persona que viera, y sintiera, la fiereza de las sucesivas plagas, no tendría libertad para decir que el Todopoderoso no existe, pues Él se estaba manifestando con asombrosa claridad en Egipto. Obviamente que no se lo veía en persona, pero Su Presencia a través de Sus actos, eran indudables.
    La cronométrica sucesión de plagas, no eran milagritos, ni actos circenses, ni siquiera un milagro o hecho maravilloso aislado.
    Eran auténticas demostraciones del brazo extendido y la mano poderosa del Eterno.
    Toda vez que la Presencia es racionalmente indudable, se corta la posibilidad del libre albedrío, pues nadie en sus cabales optaría por lo malo, sabiendo sin lugar a ninguna duda que el Eterno existe y juzga.

    Para los egipcios en época de las plagas, se interrumpió el libre albedrío, ya que allí sintieron a ciencia cierta al Todopoderoso, tal y como Él había anunciado:

    "Así sabrán los egipcios que Yo soy el Eterno, cuando extienda Mi mano sobre Egipto y saque a los Hijos de Israel de en medio de ellos."
    (Shemot / Éxodo 7:5)

    Así pues, para que Faraón tuviera realmente libre albedrío, el Eterno debía hacer algo inusitado (tal como fuera de lo común eran las circunstancias): endurecer su corazón, para que le fuera difícil reconocer la evidente Presencia. Él era capaz de atestiguar los hechos maravillosos que estaban aconteciendo, era capaz de aceptar la ineficacia de la ciencia/magia para reproducirlos, pero, sin embargo, no era capaz de admitir la mano del Eterno detrás de ellos.
    Con esta imposibilidad, él aún podía escoger entre continuar siendo un despiadado tirano, o arrepentirse y actuar con hidalga bondad. Libremente, y no compelido por la irrebatible Presencia.

    Todos, hasta el Faraón, con su insoportable rebeldía, poder y terquedad, somos merecedores de actuar movidos por nuestro libre albedrío, para de esa manera saciar el hambre de bien que anida en nuestro puro e intocado espíritu.
    (Para que los misioneros, siempre sedientos de balas que disparar contra los espíritus ingenuos, no usen este comentario contra los santos y sabios que repudiaron al villano Jesús en su momento (de acuerdo al mito del así llamado Nuevo Testamento), debemos apuntar que el espíritu de Faraón estaba totalmente podrido, en el extremo más apartado de la pureza que un ser humano puede alcanzar. Por su parte, los sabios judíos en épocas del Jesús evangélico, eran personas abocadas al bien, presurosos para cumplir con el mandato del Padre, en su gran mayoría fraternos brazos para sus contemporáneos. Imposible que el Eterno les endureciera el corazón, a la manera que ocurrió con el villano Faraón.)

    La cuestión práctica, cotidiana es: ¿habitualmente hacemos uso de nuestro libre albedrío?
    ¿Potenciamos nuestra vida espiritual, o anestesiamos nuestra verdadera vida con placeres pasajeros?
    ¿Somos libres en nuestros hechos?
    ¿O actuamos como esclavos, por estar atrapados a determinados influjos que nos marcan sutilmente y no nos permiten desplegar nuestra verdadera esencia?
    Cuando hablamos, pensamos, hacemos, ¿estamos siendo fieles a nuestra voluntad espiritual, esa que es fiel a la divina Voluntad?
    O más bien, actuamos con docilidad ante eso que nos aprisiona: la moda, el comentario del otro, la ambición desmedida, la educación retorcida, la propaganda, etc.

    Pensemos un poco este santo Shabbat, pensemos en nuestra libertad y pongámonos a actuar para realizarla.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    Ariel mentía.
    Mentía porqué sí.
    No mentía para dañar, ni para burlarse, ni siquiera para escapar de algún merecido castigo.
    Mentía por el placer, o el vicio, de mentir.
    Así sus padres como sus maestros le reprendían sin cesar, y más o menos con la siguiente idea: "Eres esclavo de tus palabras, pero amo de tu silencio. Cuando mientes, eres esclavo de la mentira."
    Pero Ariel, con sus diez años, mentía.

    En cierta ocasión, a raíz de sus mentiras, tanto su maestro querido como su mejor amigo, sufrieron graves problemas. Y con solemne determinación, Ariel se prometió luchar contra su vicio de mentir.

    Preguntó algún método, y le dijeron que anotara sus exageraciones y fábulas, de ese modo llevaría un registro y tendría un control sobre sus dichos.
    Con gran esfuerzo, así hizo.
    Al cabo de una semana, revisó sus anotaciones.
    Con cada línea que leía, más y más su corazón se apenaba, y su rostro empalidecía.
    Estaba comprobando como mentía a granel, no paraba de mentir, ni siquiera al  ir a dormir.
    Esto lo desalentó mucho, sin dudas, pues, ¿cómo un niño de diez años puede competir con un vicio tan fuerte y derrotarlo?

    Corrió a buscar consejo y guía, y le dijeron que optara por morderse la lengua, metafóricamente, antes de hablar. Y que el mordisco fuera real cuando sintiera que diría una mentira, una exageración, o alguna cosa equívoca.

    Con la lengua mascada terminó una semana de lucha contra su adicción.
    Resultó un método muy dificultoso, sin dudas.
    Pero, al menos gracias al duro ejercicio ahora sentía una punzada de dolor antes que de su boca saliera una mentira.
    Era un paso en la dirección correcta.

    Ahora ponía más atención al hablar, y hacía hasta lo imposible por guardar sus palabras.
    Y realmente, hasta lo imposible debía hacer para ganarle a su tenaz adicción.
    Un Shabbat, uno de los maestros menos apreciados por Ariel le dijo: ¿Cuando rezas, recuerdas pedirle a Hashem que te ayude en tu lucha?
    Y no dijo nada más.
    Ariel estaba a punto de largar su mentira, cuando el punzón en la lengua lo detuvo.
    Fue el tiempo suficiente como para que se acordara del Todopoderoso.
    Con el corazón abierto, y una sinceridad inigualada pidió al Eterno perdón y ayuda para vencer a su pasión por la mentira.
    Y el sintió que sus plegarias habían sido bien acogidas… sin embargo, no se tenía confianza a sí mismo, tan mentiroso era que hasta ahora dudaba de lo que sentía en su corazón.

    Pero, no tardó en darse la oportunidad para ser probado nuevamente, pues, unos momentos más tarde, algunos de sus compañeros se acercaron y le preguntaron burlonamente: ¿Ya dejaste de decir mentiras? ¿Pudiste en esta semana ser una persona decente?

    Ariel estuvo tentado de decir una mentira para salir de esa situación embarazosa, pero si la decía, ¡perdía!
    Y si decía la verdad, ¡ellos se burlarían!

    Sin remedio, dijo la verdad: Hice mi mejor esfuerzo, pero es muy difícil. Pero, sigo trabajando para lograrlo, y ahora tengo a Hashem de mi parte.

    Estaba esperando las risas y mofas de sus compañeros, pero solamente recibió palmadas en la espalda, palabras de ánimo, y la sensación de que sin dudas estaba andando por el camino correcto.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se relaciona el relato con el comentario a la parashá que hemos brindado?

    • ¿Qué hace usted para vencer sus pequeñas adicciones?

    • Los pequeños vicios
      "El dormir por la mañana quita a la persona del mundo"
      (Avot 3:14)

      • ¿Por qué un poco de pereza es vista como un ataque a la misma dignidad humana?

      • ¿Qué otros vicios quitan a la persona del mundo?

    • Para conocerte mejor
      "Juzga a un país de acuerdo al tratamiento que da a sus ancianos"
      (Rav Najman de Breslav).

      • ¿Qué implican las palabras de este sabio?

      • ¿Cómo trata usted a los ancianos de su cercanía?

  • Parashat Vaerá 5764

    Cinco niveles de libertad

    (Esta semana corresponde leer la parashá llamada Vaerá ("Me aparecí") que es la segunda del segundo tomo de la Torá, el sefer Shemot, conocido en español como "Éxodo").

    El Eterno prometió (y Él no es hombre para arrepentirse, ver Bemidbar / Números 23:19):

    "Di a los Hijos de Israel:
    ‘Yo soy el Eterno.
    Yo os libraré de las cargas de Egipto y
    os libertaré de su esclavitud.
    Os redimiré con brazo extendido y con grandes actos justicieros.
    Os tomaré como pueblo Mío, y Yo seré vuestro Elokim.
    Vosotros sabréis que Yo soy el Eterno vuestro Elokim,
    que os libra de las cargas de Egipto.
    "
    (Shemot / Éxodo 6:6-7)

    Cuatro son los verbos empleados por el Rey de reyes para describir el proceso que lleva a una certera e integral liberación.
    Cada uno de estos cuatro verbos apuntan a un aspecto diferente que es preciso que esté funcionando correctamente y en armonía, para que la persona realmente lleve una vida sin asfixiantes cadenas ni anclas enfermizas.
    Y hay un quinto verbo (1), que manifiesta el resultado positivo de haber transitado con éxito dicho proceso de liberación.

    Veamos brevemente qué podemos aprender de cada uno de estos verbos de libertad:

    1. Libraré – La esclavitud más evidente, que no está sujeta a la subjetividad, es la física.
      Pues es aquella que implica acciones o inacciones concretas, materiales.
      Cuando el cuerpo recibe golpes, heridas, cargas insoportables, privación de movimiento, exigencias anormales, limitaciones de todo tipo, escasez de alimento, sustancias adictivas dañinas, y cualquier otra circunstancia que perjudique el cuerpo de la persona.
      La primera etapa para una verdadera libertad empieza por descargar de su opresión a lo corporal, por liberar al cuerpo de sus cadenas concretas.
      (Ejemplo: para los hebreos no pasaba un día sin recibir azotes, obligaciones de trabajar forzadamente, reducidos alimentos, etc.).

    2. Libertaré – La segunda etapa ya deja de ser objetiva, aunque permanece dentro de la dimensión física.
      Apunta a redimir a la persona de sus ligaduras y tendencias emocionales nocivas o perjudiciales.
      Cuando los afectos no encuentran una canalización saludable, sino que son sometidos a confinamientos anormales, o a restricciones abusivas (no coherentes con la espiritual naturaleza humana),
      o por el contrario están fugados de limites benéficos;
      o cuando se depositan dentro de sí más y más sentimientos sin posibilidad de expresarlos correctamente;
      estamos ante una persona esclava de (o a causa de) sus pasiones e instintos.
      La segunda etapa en una carrera de liberación se halla en reconocer los afectos, en canalizar positivamente los sentimientos y en no doblegarse ante los mandatos de los instintos.
      (Ejemplo: para los hebreos no pasaba un día sin recibir insultos que no podían responder, matanzas de seres queridos que no podían llorar, quejas dolorosas que debían ser tragadas sin hacerse oír, etc.).

    3. Redimiré – La persona está capacitada naturalmente para desear.
      El desear, en un contexto tradicional, significa la posición en la cual la persona se pone respecto al dar y al recibir.
      La dimensión desiderativa humana está penosamente esclavizada en dos circunstancias:

      1. Cuando solamente se busca recibir para sí, egoístamente, sin permitir dar a los demás nada.

      2. Cuando se cancela totalmente el apetito de recibir para sí.

      La persona también se encuentra esclavizada en este plano, si no va construyendo una vida de sentido trascendente (2).
      Es aún mayor su esclavitud si ni siquiera tiene capacidad consciente para desear, o teme aproximarse sinceramente a su deseo.
      Es libre en este plano la persona que busca recibir, para beneficiarse y beneficiar altruistamente al prójimo.
      Y que a lo largo de su existencia va formándose por medio de su búsqueda por alcanzar una meta acorde con su esencia espiritual.
      (Ejemplo: los hebreos pasaron más de dos siglos imposibilitados de acceder a su deseo, ya que si deseaban, recibirían ellos y sus allegados castigos brutales. No tenían esperanzas, ni a la vista caminos alternos al de continuar su pesada vida de esclavos de Egipto, y morir sin posteridad).

    4. Toma – Está intelectualmente esclavizada la persona cuyos pensamientos son para racionalizar aspectos negativos de su vida, y hallarles excusas para que se perpetúen.
      Esto ocurre mientras la mente no se entrene para escoger con libertad la senda que seguirá, y por tanto se divague sin hallar completitud para la vida.
      También acontece cuando los pensamientos son empleados al servicio de lo que espiritualmente (en la moralidad supra-objetiva) está signado como negativo, como sustracción a lo que es bueno.
      Así pues,
      son esclavos tanto
      el ignorante,
      como el que se ciega al uso de la razón,
      como el que es sabio en asuntos vanos,
      como el intelectual que emplea su capacidad para dedicarla a lo malo.
      La libertad en este plano se encuentra en cultivar el intelecto y dirigirlo a lo que es bueno.
      (Ejemplo: los hechiceros de Faraón eran sabios aplicados al conocimiento de las ciencias físicas de su época (llamadas magia y brujería), pero no por ellos eran libres intelectualmente, ya que sus pensamientos estaban dedicados a la tenebrosa empresa  de someter a las personas al autoritarismo de su patrón).

    5. Sabréis – Libre en este quinto plano es aquel que está en armonía con el Eterno (3), y por tanto vive una vida equilibrada en los cuatro niveles antecedentes.

    Ahora que conocemos someramente estas cinco dimensiones para nuestra libertad,
    es cuestión de tener coraje y capacidad como para cuestionarnos y respondernos con sinceridad: ¿Estoy viviendo con libertad? ¿Soy libre en todos y cada uno de estos planos de mi vida?

    Por estudios y experiencia profesional, sabemos que buena parte de la gente no está desplegando todo su potencial para ser libres, y así viven existencias opacadas y muchas veces sentidas como vacías.
    Es decir, son esclavos de sus Faraones, en algún u otro punto, y no encuentran al Eterno que los libere, ni al Moisés que los ayude en el camino.
    Algunos creen que solos pueden quitarse las cargas que los oprimen, pero realmente no pueden.
    Otros ponen su fe en ídolos que para nada bueno sirven.
    Y otros prueban con promesas de soluciones que son parciales, y por tanto, nada solucionan.
    Y así mantienen las cadenas y dolores de Egipto en sus vidas, y en la de sus allegados.

    Gracias al Eterno hay maneras de andar por el sendero de la Luz, y así desatarse de los Faraones y sus capataces sanguinarios.
    El sistema que con honestidad consideramos más útil (por el momento) para cualquier persona (más allá de su filiación religiosa o compromiso con el servicio a Dios), es el de nuestra Cabalaterapia (que es el sistema que amalgama lo tradicional con lo científico, con el objetivo de conocer y ayudar a crecer armoniosamente a la persona).
    En Cabalaterapia no perdemos de vista la necesidad de desarrollar a la persona por medio de liberarse en estos cinco planos de su vida.

    Nunca es tarde para comenzar a ser libre… ¿por qué no prueba con Cabalaterapia online?

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    1- Algunos ven el quinto verbo en Shemot / Éxodo 6:8, en relación a la venida y toma en posesión de la Tierra Prometida. No contradice el uso de este verbo, en lugar del que nosotros empleamos, las enseñanzas que se extraen en el presente estudio. Por el contrario, las refuerzan.

    2- Realmente, la construcción del sentido trascendente es dificultoso si el deseo de la persona no es coherente con su esencia espiritual. Pongamos un ejemplo para clarificar el concepto. Si una persona es ambiciosa, y su vista e interés están puestos en someter a los demás, enriquecerse y obtener poder, ¿puede compatibilizar este deseo y metas en la vida, con un sentido trascendente?

    3- Solamente podemos estar en armonía con nosotros mismos,
    si prestamos atención a la Palabra del Eterno, estudiando profundamente Torá,
    y cumpliendo con cabalidad con sus preceptos.
    Ya que la Torá es heredad eterna de la nación judía,
    patrimonio exclusivo y no compartible,
    los gentiles pueden aprender acerca de la Voluntad del Eterno NO por medio de indagar ilegalmente en la Torá,
    sino sorbiendo con diligencia las enseñanzas que les imparten los maestros judíos de la Verdad.

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relato

    Cuentan (a modo de elogio del filósofo griego) que Diógenes estaba un día en la esquina de la calle riendo como loco.
    Se acercó un transeúnte que le preguntó el motivo de tanta algarabía.
    A lo que el intelectualoide respondió: "Me río de la naturaleza humana. Desde que llegado esta mañana he visto como diez personas tropezaban con esa piedra en la calle, y ninguno se tomó la molestia de retirarla para que no tropezaran otros".

    Lo que no cuentan es que el transeúnte era un judío, que mientras se tomaba la fatigosa tarea de apartar la piedra del camino preguntaba al gran genio del pensamiento griego: "Y por qué en lugar de burlarte y juzgar a tu prójimo, ¿tú no moviste la piedra de lugar?".

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • Entre el transeúnte y el filósofo, ¿quién resultó ser más sabio y más espiritual?

    • El inspirado proverbista declaró: "Hijo mío, si tu corazón es sabio, también a mí se me alegrará el corazón." (Mishlei / Proverbios 23:15).
      ¿Cómo puede la sabiduría del hijo alegrar el corazón del padre?
      ¿Por qué el padre dice "también a mí se me alegrará el corazón", si del hijo se dice que su "corazón es sabio" y no que esté alegre?
      A partir de lo que estudiamos en nuestro comentario a la parashá, ¿cual es el real vínculo entre la sabiduría buena y la alegría verdadera?

    • El salmista enseña que: "El hacer Tu voluntad, oh Elokim mío, me ha agradado; y Tu Torá está en medio de mi corazón.‘" (Tehilim / Salmos 40:9).
      ¿Es la fe vacía o el cumplir los mandamientos lo que lleva placer verdadero al espíritu de la persona?
      ¿Qué es lo que debe estar en medio del corazón, y por qué?