la corona de la creación

Por mucho tiempo se han considerado ciertos aspectos que nos harían peculiares dentro de la creación, “superiores”, específicamente humanos, los amos de la creación, la cima de la cadena evolutiva.
Piensa en las cosas que nos distingan, podría ser caminar sobre dos pies, el uso de herramientas, el lenguaje, el pensar… vamos, déjate llevar, o tal vez recuerda alguna de esas cosas que te comentaron en otra oportunidad.
Vamos, es el momento de disfrutar de tu humanidad, de tu poder sobre las especies.

En una muy interesante lista, que encuentras aquí, se enumeran diez de esas facetas supuestamente humanas, en apariencia propias del género y no de los animales, pero que curiosamente también se encuentran entre nuestros hermanos de la naturaleza. E incluso, para sorpresa de alguno, ciertas cualidades son más destacadas en esos animales que en el hombre.
La lista menciona lo siguiente:

  1. Cultura
  2. Emociones
  3. Lenguaje
  4. Humor
  5. Uso de instrumentos
  6. Memoria
  7. Conciencia de sí mismo
  8. Inteligencia
  9. Agricultura, cría de ganado
  10. Edificación

Allí mismo ponen al pensamiento abstracto y lógico como baluarte de la humanidad, aunque honestamente, dudo que sea tan común de encontrar entre nuestros congéneres. Es mucho más frecuente el abuso del EGO, la emotividad disparada, el pensamiento mágico, el impulso salvaje, la satisfacción del deseo, en vez de adentrarse en ese mundo “humano” de lo abstracto y lógico. De paso, humildemente no puedo afirmar que entre algunos animales este pensamiento no se dé y con mayor vitalidad que entre nosotros. Probablemente un etólogo tenga más claro el asunto y tal vez pueda y quiera compartirlo.

Nosotros sabemos hace mucho que el hombre es multidimensional, formado por cinco planos: físico, emocional, social, mental y espiritual.
Los cuatro primero mencionados los compartimos con los animales, cada especie con sus características, cada persona con sus potencialidades, defectos y virtudes.
Pero sí, no es novedoso, tenemos mucho en común con nuestros hermanos, las criaturas del mundo.
Uno de estos planos es el específico del Hombre, el espiritual.
Este plano no existe en ninguna otra especia, ni siquiera en los que son más parecidos en infinidad de aspectos con nosotros.
De hecho, en otros tiempos existieron aquí en la tierra seres similares en casi todo a nosotros, hablaban, trabajaban, amaban, construían, odiaban, morían, etc., en casi todo humanos (benei Adam), hasta podríamos aparearnos y tener descendientes mixtos. Eran en casi todo similares, pero no eran benei Adam, humanos. ¿Por qué no? Pues, porque alcanzaban hasta la dimensión mental, no más allá de ella. A ellos el Eterno no les confirió la dimensión espiritual.
Para que no quepan dudas, esto no es un bizarro invento de mi parte, sino que está plasmado en midrashim –estudios de los Sabios- muy antiguos. En algunos de ellos se menciona a estos primos como antecesores del hombre, sí, como si la narración evolutiva fuera cierta… ¿por qué no? En otros son ramas que se desarrollaron a partir de los benei Adam. Como sea, eran nuestros primos, eran casi nuestros reflejos, pero no eran exactamente igual a nosotros.

La dimensión espiritual que es particular del hombre es la que nos mantiene en conexión con el Eterno, es también la que nos permite conectarnos a un nivel profundo y especial con el prójimo. Nos da "alas” para establecer nexo atemporal y sin lugar concreto. Pero no tenemos cómo describirlo concretamente, porque es espiritual, por fuera de lo que está limitado por el tiempo y espacio, absolutamente otra cosa a lo que conocemos por los sentidos.
Es esta dimensión espiritual también el asiento del libre albedrío, que es la capacidad para escoger entre lo que es bueno y lo que no lo es (siendo bueno y malo definidos por Dios, no por el hombre, ni la sociedad, ni la naturaleza.)
Un animal puede ser sumamente perspicaz, memorioso, astuto, hábil, ingenioso, pero finalmente no deja de ser un animal, imposibilitado de escoger, realmente elegir, entre algo que es bueno y algo que es malo.
El animal, ninguno de ellos, ni siquiera el primate más inteligente, ni el delfín más ingenioso, tomará la decisión de hacer algo porque es bueno, y solamente por ello.
Cuando un animal hace una “buena acción” (en la lista se menciona alguna), no es que haya tomado la decisión meditada, sopesando el valor ético, sino que será su instinto el que lo moverá a tal acción que nosotros llamamos buena, o tal vez algún cálculo de costo-beneficio (que realmente no sé si puede hacer un animal). Pero sin dudas, al menos desde la perspectiva que nosotros conocemos, la de la Tradición Sacra, nunca escogerá porque es bueno hacerlo, sin esperar nada a cambio, sin haber sido obligado por su instinto de supervivencia, o de protección al débil del rebaño. o similar.

Sí querido amigo, es tu decisión moral (recuerda, en la moral divina, no la dictada por la sociedad) la que te permite expresar tu humanidad.
Es tu anhelo por vincularte con Dios.
Es tu acción en sintonía con lo que Dios te ha mandado a ti hacer (los Siete Mandamientos Fundamentales, si eres gentil; los mandamientos que te correspondan de los 613, si eres judío).
Es unificar tu multidimensionalidad para que estés armonioso, vibrando de acuerdo a la melodía espiritual.
Es elevando las otras cuatro dimensiones con tu forma de ser, para que sean canales de expresión de la espiritualidad.

Eres persona, pero puedes vivir como borrego, como simio, como perro, como roca, como vegetal, como laucha, o realmente como persona.
De ti depende.
Si quieres ser corona de la Creación, encuentra tu ser, conócete realmente, vive espiritualmente. LA verdadera espiritualidad, que no es esa que se arropa de religión, ni la que te demanda una vida alienada.
De ti depende.
De ti depende.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
2 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
Albita20

¿En qué se diferencia la dimensión mental de la espiritual?
Y eso de «corona de la creación» no lo veo. Sólo somos una parte más, en una misma rama evolutiva que el resto de mamíferos. Ni más adelantada ni más atrasada, sólo diferente.

Luis Diego Perez Chacon

Esa frase reduccionista que utiliza «solo somos una parte más..» para decir que el hombre solo es un resultado del proceso biológico evolutivo, es el nihilismo moderno; y comete el terrible error de no querer ver «lo demás» que es un Hombre. ¿Como explica la consciencia, entonces, si el hombre no es nada más que un resultado biológico? La cualidad de la conciencia es que es irreductible. Cualquier explicación ontica o psicodinamica resulta vana. Algo conecta al humano con lo trascendente y eso lo separa de lo natural; pero no del plano biológico, sino del ser. Que otro ser biológico… Read more »

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x
A %d blogueros les gusta esto: