Esto también es para bien

Este Shabat corresponde que leamos la parashá Ekev, en la cual Moshé continúa su discurso de despedida dirigido al pueblo de Israel, el presente y el eterno. Es por ello que sus enseñanzas tienen vigencia también para nosotros y es importante que las recibamos, interpretemos y las tengamos en cuenta.
Reitera que si Israel guarda las mitzvot  que el Creador les ordenó, se les otorgará felicidad, salud y triunfos ante las adversidades. No dice que no habrá obstáculos, enemigos y potenciales fracasos, porque todos ellos probablemente seguirán apareciendo, sin embargo, al fortalecer la vida personal y colectiva por medio del aprecio por la dimensión espiritual, entonces se aprende a ser un triunfador incluso cuando materialmente parece que hemos fracasado.
Pero si los israelitas no lo hacen, no tendrán el factor especial de la protección Divina y terminarán confundidos, con muchas creencias que se les mezclarán y provocarán discordias, separaciones y exilio. Tal es la dura visión que presenta Moshé a los israelitas, pero les da también un mensaje de aliento y esperanza, porque les afirma que donde se encuentren, cualquiera sea su condición, en todo momento tienen abiertas las puertas de la TESHUVÁ, que es el retorno a la buena senda.

Esta porción también describe las virtudes de la tierra de Israel, así como nos da a conocer las siete especies vegetales con las cuales es especialmente bendecida la Tierra de Promisión. Es en este punto que se menciona el famoso dicho: «No solo de pan vive el hombre, sino que todo lo que sale de la boca del Señor vive el hombre«.

Nuestro sustento, prosperidad y beneficio dependen en buena medida de nuestras acciones, de que hagamos lo que está a nuestro alcance de hacer, porque según enseñan los Sabios en nuestra Tradición: “La persona no debe vivir dependiendo de milagros” (Talmud, Pesajim 64b). Sin embargo, nunca debemos perder de vista a nuestro mayor Socio, el Eterno. Porque, debemos entender que todas las bendiciones se originan por la Fuerza de Luz del Creador. Por tanto, hagamos todo lo que podemos hacer y estemos en buenos términos con la Fuente de la bendición, el Mekor haBerajá, porque de esa forma realmente estaremos siendo exitosos en todos nuestros emprendimientos.

De esta manera, estamos inspirados para conectarnos aún más con la fuente de todas las cosas buenas: el Creador.

Es así que con su discurso Moshé está llamando a la puerta de nuestros corazones, inspirándonos a confiar en el Creador, tomar Su mano y permitir que nos guíe a todo lo que es bueno. Con el Creador a nuestro lado, nuestras vidas serán bendecidas, prósperas y llenas de cosas buenas.
Y, cuando nos ocurran las que no son tan buenas, tendremos la profunda convicción de que “esto también es para bien”, como decía el Tana Najum, allá por el primer siglo de esta Era. O sea, tal vez no percibamos lo bueno ahora, pero tenemos que saber que eventualmente brotará de allí lo bueno.

Finalmente en la parashá, se ordena a las personas judías para que enseñen estas cosas a sus hijos, que las escriban en sus manos y entre sus ojos [los tefilín], y que pongan estas palabras de la Torá en la mezuzá [marco] de sus puertas.
Será para que no olvidemos y recordemos y así nos vaya realmente bien.

¡Shabbat Shalom umboraj para ustedes y familias!

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