Fiesta de las preguntas

Desde hace milenios Pesaj recibe también el apelativo de “tiempo de nuestra libertad”.
Presta mucha atención que es el “tiempo” y no la “fiesta”. Date cuenta que es “de NUESTRA libertad”, no la de los antepasados, o la de la libertad como un concepto teórico despegado de lo cotidiano.
Es “tiempo de nuestra libertad”.

La sabiduría escogió que así fuera llamado este período. En buena medida, supongo que porque rememora pero además revive y actualiza cada año el proceso de la liberación del pueblo judío a su salida de Egipto. Es un tiempo que vuelve, año tras año, no solamente con tradiciones y relatos antiguos, sino con un ajuste a la realidad actual, una inserción para nuestra vida, una práctica más que una teoría. Es tiempo de libertad para nosotros, no solamente para los antepasados judíos que fueron tomados de Egipto y trasportados a la redención.
Tiempo para que te des cuenta de lo esclavo que eres y así puedas hacer lo que está en tu dominio para ser libre.
Porque… eres esclavo, ¿no?

También se pregona desde antaño que cada judío debiera verse a sí mismo como redimido de Egipto, como forma de valorar la libertad, la vida y las bondades que a diario hace el Eterno para con nosotros.
Incluso en situaciones terribles y extremas, como en campos de concentración y exterminio para los judíos era su tiempo de la libertad. Sí, estaban prisioneros, eran martirizados espantosamente hasta la muerte cruel, imposibilitados incluso de hasta poseer nombre propio, pero igualmente debían agradecer por ser libres… ¿o no?

Escuché que se le llama también fiesta de las preguntas. Algunos, con la inocencia pira de niños, explican que es porque existen las cuatro preguntas, aquellas compiladas en el “má nishtaná” de la hagadá a su vez expresadas por los sabios del Talmud. Preguntas que nos remontan a unos 1800 años atrás, a una época en la cual los judíos estaban en estado lamentable, Judea bajo el oprobio del imperio romano, la libertad extremadamente limitada y sin embargo el judaísmo mutaba para seguir existiendo. Mutaba para seguir siendo el mismo. Cambiaba sin perder la identidad. Porque así como el individuo es Yo Esencial, Yo Auténtico y Yo Vivido, también el colectivo tiene ciertos rasgos similares (no precisamente iguales, similares). La esencia se mantiene invariable, la autenticidad varía de acuerdo a parámetros delimitados en tanto que lo vivido son los ropajes y máscaras que se asumen.
Como sea, fiesta de las preguntas… porque, tú también sabes preguntar, ¿no?

Si hilamos un poquito más fino nos damos cuenta que por ser “el tiempo de nuestra libertad” necesariamente debe ser la “fiesta de las preguntas”.
¿Por qué?
Se supone que la persona libre pregunta.
El esclavo está sometido, obedece, acata, se calla, se impone el silencio so pena de sufrir o morir.
Pero la persona libre puede preguntar, cuestionar, dudar, argumentar, para de esa forma aprender, conocer, saber y escoger con propiedad.
Algunos esclavos-emisarios del EGO te dirán, te exigirán, te inculcarán que el “fiel de Dios” (del dios que sea, laico o religioso, o hasta incluso los que dicen hablar en nombre del Uno y Único) no pregunta, aborrece las preguntas, se aparta de “la duda”, que la duda es “Amalec” el enemigo (y lo dejan así, sin explicación racional y coherente), que no consultes más allá de cuestiones rituales, que solamente indagues para ajustar más el lazo entorno a tu cuello. Cállate o te irás al infierno. Pero aprende de memoria y repite sin parar los lemas que ellos consideran sagrados, te obligan a que seas un androide replicante, no de los que replican (argumentan o critican con altura) sino de los que viven una vida de falsedad, siendo copias (replicas) de otros, cáscaras, ovejas de pastores, atados a sus líderes y dogmas religiosos, disfrazados de santos pero en desconexión con su esencia sagrada.
Porque el esclavo no pregunta, solo tiene fe y por ello sabe… ¿o no?

Al EGO no le gustan las preguntas verdaderas, que pueden liberar.
El EGO medra en la impotencia, por tanto, nada que te haga sentir tu poder está en sus planes (a no ser que el sentimiento de poder sea un tobogán hacia el fracaso y la impotencia).
El EGO exige sumisión, silencio, negación de dudas, pensamiento ausente, pasión, fe, ceguera, dogmas, proclama de lemas, aburrir, repetir, expulsar la crítica, sepultar la oposición.
El EGO trabaja con y desde la  impotencia.
La ignorancia es una manifestación más del no-poder.
El EGO se divierte con afirmaciones entre signos de interrogación, distrae con preguntas superficiales, decreta, homogeniza, destierra. Aplaude las agresiones y supuestas críticas que se expresan como falsas preguntas.

El EGO

  • grita,
  • insulta,
  • se hace el ofendido,
  • pide perdón pero vuelve a lo mismo,
  • difama,
  • miente,
  • ensucia,
  • golpea,
  • se impone como santo y salvador,
  • amenaza,
  • presiona,
  • agrede,
  • enturbia,
  • confunde,
  • destruye sin fin constructivo,
  • rompe,
  • desliga,
  • desconecta,
  • se victimiza,
  • se queja,
  • reclama,
  • demanda,
  • exige,
  • juzga sin juicio,
  • desprecia,
  • se apasiona,
  • se burla,
  • roba,
  • asesina,
  • es infiel,
  • lastima,
  • obstaculiza el bien,
  • distribuye maldición,
  • murmura,
  • intoxica,
  • obliga,
  • es religioso,
  • es seductor,
  • es tirano,
  • justifica,
  • declara la guerra,
  • atenta,
  • hostiga,
  • usurpa,
  • manipula,
  • es indiferente,
  • hace sentir culpas,
  • enoja,
  • angustia,
  • desespera,
  • da huecas esperanzas,
  • demanda fe,
  • enceguece,
  • desea,
  • se aferra,
  • teme la duda válida y genuina,
  • inventa mitos,
  • habla de Dios,
  • habla en lugar de Dios y no vive de acuerdo a Su Ley,
  • ofende,
  • ahoga en ira,
  • elabora ritos,
  • añade prohibiciones cargosas,
  • esclaviza al amo y al siervo por igual.

Con este panorama, ¡difícil que al EGO le agraden las preguntas verdaderas!
Las preguntas sinceras y con sentido llevan a pensar, a manejarse con un alcance de multidimensionalidad, a romper lazos que enferman.
Es claro, al EGO no le agradan las preguntas y las trata de evitar por medio de cualquier subterfugio.

Por ello, el libre pregunta en verdad y espera obtener respuestas verdaderas, o que se acercan a ella.
Los debates son para que aflore la Luz, no para demostrar quien tiene la razón.
La crítica es para limar los escollos y fluya el conocimiento y el bienestar, no para demoler o alzarse como triunfador.
El libre, si no obtiene respuestas, igualmente está satisfecho porque el ejercicio de su libertad está en el preguntar.

Sí, también los que estaban esclavos en campos de muerte nazis, también ellos podían ser relativamente libres. Si no dejaban doblegar sus almas, si no se dirigían a la muerte en silencio y sin desafiar a Dios, al orden, al mundo, a sus asesinos con sus preguntas valiosas. En su desafío, en su mirada reclamante al cielo, en su oración dolorosa, en su rebelión silenciosa, allí estaba su libertad.

Para terminar este encuentro te dejo un ejercicio, si quieres hacerlo, ¡qué bueno! Si quieres compartir lo que opinas, ¡mucho mejor!
Te cito un pasaje de la Torá, tiempo después de la salida de Egipto y de la posterior entrega de la Torá.
El pueblo judío, acompañado por el populacho gentil que huyó junto con ellos, estaban en el desierto, conducidos directamente por el Eterno. Eran sostenidos y alimentados. Cuidados, como una madre cuida a su hijo.
Entonces:

"…el populacho que había entre ellos se dejó llevar por la gula.
Y también los Hijos de Israel volvieron a llorar diciendo: -¡Quién nos diera de comer carne!
Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos.
Pero ahora nuestro apetito se reseca, ya que no hay ante nuestros ojos más que el Man [Maná]."
(Bemidbar / Números 11:4-6)

  1. Identifica por favor la actividad del EGO.
  2. ¿Cuáles herramientas usa?
  3. ¿Qué busca?
  4. ¿Qué genera?
  5. ¿Son libres?
  6. Si son esclavos, ¿de qué están esclavos?
  7. ¿Cómo podrían liberarse?
  8. ¿Cómo es posible que sea Dios el que se encarga de su liberación, con milagros y hechos maravillosos incluidos, pero igual ellos siguen sometidos a esclavitud?
  9. Aplica lo que ves en este ejercicio a tu propia condición actual de vida.
  10. Comenta, si quieres.

Hasta luego, que seas bendito y de bendición… y feliz fiesta de Pesaj, feliz tiempo de tu libertad.

7
Leave a Reply

Please Login to comment
7 Comment threads
0 Thread replies
0 Followers
 
Most reacted comment
Hottest comment thread
2 Comment authors
Yehuda RibcoNetanel Hansani Recent comment authors
  Subscribe  
newest oldest most voted
Notify of
Netanel Hansani
Member

Bueno Morenu aquí toca varios temas… Al principio con respecto a la libertad. Como bien sabemos el estudio de Torá se divide en dos grandes partes, lo denominado Halajá y la Hagadá. El ámbito de la Halajá es la que nos dice que hacer o que no hacer, en su contraste la Hagadá se refiere al pensamiento e ideas. Rabí Shmuel Hanaguid escribe que justamente la verdadera ocupación en el estudio de la Hagadá se puede lograr únicamente con el libre pensamiento, es decir cuanto más se cuestiona más profundamente se llegará a la verdad, cuando más se indague se… Read more »

Netanel Hansani
Member

Depende si dentro o fuera del judaísmo, dentro por supuesto que hay peores, quién realmente se considera apikorós, kofer, mín según la halajá. Por supuesto aún dentro es bastante peligrosa. el Rab Kook escribe que el Ishtaavdut, el “esclavizamiento” a ya sea ideas incorrecta o personas mientras más cerca de la kedushá se encuentre más daniña y destrozos en la persona hará.

y por supuesto fuera del judaísmo mientras más disfrazado está de santidad es lo más daniño, si bien puede llegar a tener sus lados positivos quizás involuntarios, pero los hay, por supuesto que una cosa no quita la otra.

Netanel Hansani
Member

interesante! pero a que viene con exactitud?

A %d blogueros les gusta esto: