(Esta semana corresponde leer la parashá llamada Shoftim ("Jueces") que es la quinta del quinto tomo de la Torá, el sefer Devarim, conocido en español como "Deuteronomio").
Maimónides y la doble finalidad de la Torá
En su "GuÃa de los descarriados" (tercer libro, capÃtulo 27), Maimónides explica que la Torá tiene una finalidad básica doble:
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el gozo espiritual y
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el bienestar material.
El maestro entiende que el judaÃsmo enseña que:
el bienestar espiritual es la recompensa más noble y grande a que puede aspirar la persona, sin embargo, solamente por intermedio del bienestar corporal se puede obtener el mayor grado de bienestar espiritual.
Torá o filosofÃas humanas
Este postulado descalifica dos doctrinas muy comunes; ya que el ideal de la Torá:
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niega valor al ascetismo (que es la idea que sostiene que solamente por medio de la privación del gozo corporal se alcanza la superación espiritual);
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y rechaza el hedonismo (que es la opinión que proclama que el placer del cuerpo es el fin supremo de la vida).
Ni la negación del cuerpo, ni su adoración son los caminos para alcanzar la superación y felicidad real.
Para alcanzar el máximo posible
Según Maimónides, para que se alcance un verdadero bienestar corporal es imprescindible la salud tanto en el plano individual (preservando la integridad del individuo en todos sus aspectos), asà como en el social (en una sociedad que viva de acuerdo a los principios de justicia, verdad y compasión).
Si falta alguno de éstos, no hay bienestar corporal.
Y si no hay éste, tampoco se puede alcanzar el mayor grado de bienestar espiritual.
Por lo tanto, el maestro enseña que el motivo general de los preceptos de la Torá es perfeccionar al individuo asà como a la sociedad, para que ambos pulan sus imperfecciones y se desarrollen a su máximo potencial.
Asà a Dios como al prójimo
Precisamente sobre esta perfección es que nos habla la Torá en nuestra parashá, cuando explÃcitamente ordena:
"Serás Ãntegro para con el Eterno tu Elokim."
(Devarim / Deuteronomio 18:13)
Integridad implica un indiviso compromiso, en este caso, con Dios.
Sin distraerse con cosas ajenas, tentaciones pasajeras, promesas falsas.
Cuando la Torá nos habla de ser Ãntegros, es que Dios nos está reclamando que todo nuestro ser esté adherido a Él, sin retaceos, sin faltas, sin medias tintas.
Asà en el aspecto de las relaciones que mantenemos con nuestros semejantes, como con las que tenemos exclusivamente con Él.
El que seamos Ãntegros en nuestras acciones es un inquebrantable llamado a que nos comportemos con idéntica lealtad y confianza, tanto al cumplir los mandamientos sociales, como los considerados rituales.
(Desgraciadamente, en todas las épocas surgen falsos profetas y maestros del error que dicen que está bien dejar de lado alguno de estos aspectos, que está bien escoger entre los mandamientos entre aquellos que conviene hacer y los que son desechables.
Están los que exponen que lo importante es el correcto trato con nuestro prójimo, las mitzvot bein adam lajaveró, siendo las bein adam lamakom una especie de resabio del pasado, algo que se puede desechar sin consideración.
Y en el otro extremo, están los que son fanáticos del supuestamente perfecto cumplimiento de los mandamientos destinados a fortalecer el vÃnculo con Dios, pero que rápidamente olvidan las necesidades y el respeto que se le debe al prójimo).
Perfección en y de la Torá
Al respecto, Rabà Itzjac Eljanán de Kovno nos hace notar que en otra parte del Tanaj se emplea la voz "Ãntegro" (tamim o temima), cuando el salmista describe a la Torá como la cumbre de la perfección:
"La Torá del Eterno es perfecta; restaura el alma."
(Tehilim / Salmos 19:8)
Rabà Itzjac enseña que: asà como un sefer Torá es perfecto cuando incluye todas y cada una de las letra que debe tener, sin faltar ninguna, y con su forma exacta, asà de perfecta es la persona que no deja de cumplir aquellos preceptos que está a su alcance realizar.
Y esto es asà porque, siguiendo con precisión las órdenes de la Torá, a la persona se le restaura el alma, es decir, crece en dirección a la eternidad.
Igualmente, continúa enseñando, una comunidad está en camino de ser Ãntegra cuando no excluye incorrectamente a ninguno de sus miembros, sino que posibilita que todos ellos tengan su lugar y su dignidad que les son correspondientes. Sociedades que se cimientan en el reclamo y promesa de la Torá:
"Justicia, justicia perseguirás, para que vivas y poseas la tierra que el Eterno tu Elokim te da."
(Devarim / Deuteronomio 16:20)
En resumen
En resumen, para lograr el mayor bienestar fÃsico, y a la vez alcanzar el máximo espiritual, es preciso atender precisamente a estas palabras:
"El Eterno nos mandó (a los judÃos) que pusiéramos por obra todas estas leyes (de la Torá) y que temiésemos al Eterno nuestro Elokim, para que nos fuera bien todos los dÃas (en Este Mundo) y para conservarnos la vida (en el Más Allá), como en el dÃa de hoy."
(Devarim / Deuteronomio 6:24)
Te recomiendo que leas también: http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/maimnides-acerca-de-una-visin-de-salud-integrada
¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!
Moré Yehuda Ribco
Relato
Dos hombres se presentan ante el rabino, que también era juez, reclamando la posesión de un billete de mil pesos.
Uno de ellos decÃa que lo habÃa encontrado en la calle.
El otro argumentaba que era suyo, y que recién se le habÃa caÃdo del bolsillo cuando ya lo habÃa recogido aquel.
El rabino pidió disculpas y se fue a la habitación contigua, con el billete en cuestión en sus manos.
Con voz suficientemente audible por los litigantes, el rabino comentó a su esposa: ‘Es extraño, porque cuando uno tiene un billete quemado en una de sus puntas, no deja de señalarlo como prueba de propiedad’.
Acto seguido, retornó a la habitación y les preguntó a los hombres: ‘¿Alguno me puede indicar alguna particularidad en el billete, como para que yo pueda reconocer a quién le corresponde?’.
Y el que habÃa dicho que lo perdió, rápidamente gritó: ‘¡Pues, está quemado en una de sus puntas!’
Entonces el rabino respondió: ‘Si es asÃ, el billete de mil pesos que usted está reclamando no es éste, pues sus cuatro puntas están en perfecto estado’. Y el rabino procedió a dárselo al que con justicia lo habÃa hallado tirado en la calle.
Preguntas para meditar y profundizar:
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¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?
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¿Se podrÃa denominar al juicio efectuado por el rabino del relato como "salomónico" (1 Melajim / I Reyes 3:16-28)?
¿Qué es realmente un juicio salomónico? -
Está escrito que: "Noaj [Noé] era un hombre justo y cabal en su generación; Noaj [Noé] caminaba con Elokim." (Bereshit / Génesis 6:9).
Noaj/Noé era justo, Ãntegro y respetuoso de Dios, un ejemplo de persona en su época.
¿Cómo podÃa ser asà si vivió siglos antes de la entrega de la Torá, y siendo que la Torá es exclusiva para los judÃos?
¿Cómo pueden ser Ãntegros ante Dios los gentiles? -
El proverbista dice: "El justo es librado de la desgracia, pero el inmoral llega al lugar que le corresponde." (Mishlei / Proverbios 11:8).
¿Cuál es la enseñanza de este proverbio?