Pqueña crítica a la actual forma de estudio

Pequeña critica a la actual forma del estudio de Torá:

 

En mi experiencia de conocer diferentes ieshivot, Baté-Knesiot, kolelim y sus diferentes líneas de estudio dentro del judaísmo, cuanto me duele y no comprendo como es que uno de lo más grandes cimientos de nuestra tradición, fundamento de nuestra emuná y creencias como los libros del Tanaj son en la actualidad los libros más dejados de lado en las ieshivot. Ya el Maharal de Praga nos dice: “El Tanaj es la raíz y el comienzo…” (Tifereth Israel cap. 56, y lo vuelve a comentar en varias ocaciones Derej Jaim, Gur Arié-Devarim 6:7). Hay quienes debido a su deseo de querer eludir la culpa y responsabilidad se apoyan con ceguera enfermiza  y sin fundamento en: así ordenan hacer los “Guedolé Israel”. Ante todo me gustaría saber que “gadol” que realmente sea gadol orienta a sus alumnos estudiar únicamente en la tierna niñez y en forma parcial ciertos fragmentos de la Torá y el Tanaj y quedar con esta pobre comprensión para toda la vida, agregando de vez en cuando en algún que otro Shabat algún “pilpul” de cierto versículo. (Ver por ejemplo la critica del Rab Dessler en Mijtav meEheliahu tomo 2)

Cabe preguntar quizás: ¿siempre ha sido así la forma de estudio? ¿así se ha recibido generación tras generación que debe ser la educación judía? Como puede ser que veo chicos que gracias a Dios vuelven en teshubá, comienzan a concurrir a una ieshivá y lo primero que se les enseña es un daf de Guemará sin un mínimo previo conocimiento del tema que se trata, la fuente en la Torá? Tanaj, masoret, Tefilá y demás bases fundamentales previos a saber los detalles de mitzvat ibum (ley de levirato), o edim zomemim (testigos conspiradores y sus castigos).

Veamos que nos dicen los sabios al respecto:

 

“… a los 5 años Mikrá, a los 10 Mishná, a los 13 mitzvot, a los 15 Talmud….” (Pirké Abot 5:21)

Vemos una Mishná explicíta que especifica el orden de como se debe de estudiar. Ante todo comenzar por: Mikrá. ¿Qué es Mikrá? Lo que se conoce como Tanaj. (Ver por ejemplo el Shaj, S. Aruj Ioré Deá 245:6, inciso 5 donde especifica que siempre que los sabios hablan de la palabra “mikrá” quieren referirse al Tanaj)

En el Talmud se dictamina con respecto a como la persona debe de dividir sus estudios día a día:

“Que siempre divida la persona sus años de estudio en 3 partes. Un tercio de Mikrá (Tanaj), un tercio Mishná y un tercio Talmud. Pero ¿acaso sabe la persona cuanto vivirá? No fue dicho sino para el día” (Kidushín 30a)

Es decir la división del tiempo se debe de hacer cada día y día, dividiendo el tiempo en 3 partes.(1)

Esto es Halajá! Así lo legisla el Rambam, Tur, Shulján Aruj y demás Ajaronim. Esto es Halajá para todo judío, tanto joven como anciano, tanto un “baal habait” o rosh ieshiva, tanto un Talmid jajam que está comenzando como uno avanzado, todo judío! Sólo aquel que conoce bien y en profundidad, es experto y puede explicar cualquier versículo del Tanaj que le señalen, sobre el está dicho que debe de abocarse sobre todo al Shas y poskim, y solo en ocaciones repasar el Tanaj, únicamente luego de haber estudiado bien bien los libros del Tanaj.

Es decir la persona debe de dividir cada día sus estudios en 3 partes, en forma pareja y con completitud y equilibrio. Y un tercio de sus estudios deben de ser al Tanaj. Esto quiere decir que si una persona supongamos estudia 9 horas diarias, debe de estudiar 3 horas diarias de Tanaj. Así lo establece el Rambam (Hiljot Talmud Torá 1:11-12) y esto especialmente para aquellas personas que comienzan con sus estudios de Torá. Si bien otros legisladores (2) sostienen que la división se debe de hacer de forma más proporcional de acuerdo al material a estudiar. Por cuanto que bastante más del Talmud para estudiar se le debe de dedicar un poco más de tiempo. Es decir se debe de consagrar una hora, hora y media aproximadamente para mikrá, lo mismo para mishná y el resto Talmud. Sin embargo no existe ninguna opinión de anular o no tener en cuenta el estudio de Tanaj.

Rabí Habraham Horvitz, el hermano del Shelá escribe: “Como nos pararemos delante del Juez el día del juicio que nosotros abandonamos Su santa Torá, palabras que salieron de Su boca, y de hecho nos ordenó Hakadosh Baruj Hu ‘Y su voz escucharás’- esto son los profetas…” según lo que allí escribe y su continuación el Rab hace hincapié que escuchar la palabra de los profetas es una mitzvá de la Torá: “Y su voz escucharán” (Devarim 13:5), y si no se estudian sus palabras como cumpliremos?

Y esto es lo que nos han inculcado nuestros sabios y autoridades con amor y ahínco, generación tras generación, y así figura en los libros de halajá para todo aquel que quiera abrir y fijarse por si mismo.

El Shelá Hakadosh mismo escribe que de seguro se debe de todo el Tanaj en su completitud: “Se debe de enseñarle al joven todo el Tanaj según su orden y no saltear ni omitir ni una parte, entendiendo cada versículo y versículo…” (principio del Tratado de Shebuot).

Rabí Shahaptel (el hijo del Shelá) quien era Ab Bet-Din en Frankfurt escribió que los niños deben de estudiar toda la Torá desde “Bereshit/en un principio” hasta “Leeiné kol Israel-a los ojos de todo Israel” y luego de eso estudiar todos los demás libros del Tanaj. Y así el escribe: “y yo lloro por esto, a lo que hacen y no hacen en nuestras tierras…” (figura al final del libro “Amud Hatorá” del Shelá).

El Perí Megadim escribe: “Y los jóvenes que dicen que es vergüenza para ellos en la ieshibá estudiar un capitulo de la Torá con Rashí, los Neviim/Profetas y Ketuvim/Escritos, no con sabiduría proceden ni entendidos serán, deberían de estudiar esto ante todo…y yo alabo a los judíos sefaradim que su estudio (en forma equilibrada) y sus estudios ascenderán con belleza….” (introducción al Horaj Jaim) (3)

El Baal Hatania escribe que desde que el niño comienza a hablar el padre debe de empezar a enseñarle pesukim de la Torá y luego las diferentes perashiot, y luego todo el Tanaj, y lo debe de repasar una y otra y otra vez hasta saberlos bien. Y en caso de que el padre no le enseño, y comienza a estudiar a una edad avanzada, no debe de estudiar como el niño al principio solo Jumash y Naj por cuanto que no se sabe cuanto tiempo vivirá, sino que debe de dividir su tiempo en 3 y estudiar como más arriba escribimos.(Shuljan Aruj Harav hiljot talmud torá cap. 2)

Y el Ramjal– Rab Jaim Moshe Lutzato, escribe: “y he aquí que debe todo aquel que desea ser sabio de la Torá saber ante todo los 24 libros del Tanaj con sus exlicaciones” (Derej Jojmá cap.5).

Esto es halajáj explicita e indiscutida en el Shuljan Aruj (máxima autoridad halájica) Ioré Deá cap. 246, inciso 4.

Ver también por ejemplo las palabras de Marán Hajidá en su libro “Moré veeztba” cap3, inciso 118. Y para los que les gusta un poco de luces ver también Zohar, perashat “Ki tetze” pag. 282b, y perashat “Terumá” pag. 139b. y así mismo esribe el Iaabetz al principio del libro “Migdal Hoz” y en su Sidur en la parte de explicación de Hiljot Talmud Torá.

Y con el estudio de Tanaj también viene arraigado el estudio de los olvidados y menospreciados midrashim, Mejiltá, Torat Cohanim, sifrí, Sifrá, midrash rabá, midrash tanjumá, midrash lekaj tov, midrash ilkut shimoní, Pirké deRabí Eliezer, Midrash HagadoL, Midrash Hagadá, Tana debe Eliahu,  etc. Que son la fuentes mas prístinas y puras de nuestra emuna y ruaj Israel. No pilpulim en el aire que no llevan a ningun resultado y no son más que una pérdida de tiempo. Que lastima ver chicos en los primeros años de estudio con grandes huecos en los estudios más básicos verlos “ahondando” en libros tales como “Ketzot Hajosehn”- “Shab Shematetá” “Abné miluhim”, libros de Rabí Akiva Iguer o el Rogochover, tratando de descifrar rashe tebot, y pequeños y filosos detalles sin conclusiones claras y coherentes. Jóvenes que quizás no han estudiado más que 100 o 200 páginas de Guemará se vuelcan a estudiar como si han terminado el talmud 3 veces, dándose el lujo de estudiar media carilla en una semana. A ese paso se debe de llegar a los años de Metushelaj para poseer aunque sea un trozo de Talmud entendido. Es justamente en los años de la juventud que se debe de terminar tratado tras tratado abarcar varias masejtot sino el shas completo, repasando con bekiut, con buen entendimiento por supuesto, y luego de abarcar un buena porción se puede empezar a ahondar.

Y ya han salido gigantes y gigantes en contra de esta forma enfermiza, que desalienta a la juventud a profundizar y sentir la dulzura del estudio de Torá. Vean por ejemplo lo que escribe en el libro “Kerem Ieoshua” del Gaón Rabi Ieoshua Levi Hacohen (no puedo citar nada ya que en este momento no lo tengo a mano lo preste a un amigo), y así mismo el Rab Ovadia Yosef en el libro “Higeret leben Torá”. Y ya dijo el Jazón Hish que quien no sabe por lo menos la mayoría del Talmud no puede decir una idea “lógica” para comentar en el Talmud. Y me hace acordar a la historia que leí hace unas semanas atrás que menciona el libro Abir Roim del rab Iaakov Sasón que contó en una ocasión el Rab Ovadia Yosef sobre el Rebe de Kotzk y el Gaón de Vilna. En una ocasión fueron y le comentaron a Rabí Habraham, el hijo del Gaón de de Vilna, acerca de que el Rebe de Kotzk era más grande que su padre. Al escuchar esto dijo, esto lo debo de comprobar. Por lo que se presentó ante el Rebe y le preguntó lo siguiente: en cierta cita en el Talmud se usa X expresión y termina con cierto lenguaje. Y en otra parte se utiliza la misma expresión pero no termina con aquel lenguaje. ¿Qué diferencia hay entre las dos citas? El Rebe en lo inmediato contestó una respuesta fabulosa. Rabí Habraham le dijo: es muy bueno! Pero mi padre ha dicho mejor. A lo que contestó el Rebe dame unos momentos para pensar… y luego dio una respuesta que rompe el cielo. Y Rabí Habraham dijo: Huah!! Estupenda respuesta, pero aún así mi padre ha contestado mejor. El Rebe contestó sorprendido: y que contestó el Gaón? Rabí Habraham dijo: ni aquí ni aquí figura ese lenguaje.

Es en especial en los años de juventud que el joven ante todo debe de poder su mayor ahínco en abarcar y abarcar material y luego empezar a profundizar. Y esta es justamente la línea del Rab Kook, ver por ejemplo el libro del Majón Halaja Brurá que edito al respecto. Y así lo estipula la Guemará “debe la persona ante todo estudiar (abarcar) y luego profundizar” ver Berajot 64a, y también algo parecido se menciona en Shabat pero no recuerdo la página. Y yo en lo personal no me avergüenzo de decir que mi “iun” (el estudio en profundidad) es en especial bastante ligero, tratando de hacer no menos de una carilla diaria únicamente con G-R-T y 2 rishonim fijos, si bien completo un poco los jueves en la noche y en Shabat con ajaronim no me avergüenzo en lo más mínimo de reconocer que no veo lo que escribe el libro “Kos Ieshuot” o “Jidushé Rabí Najum” sobre cada sugiá y sugiá. Prefiero terminar al final del invierno 50 o 60 hojas iun y no ver todo lo que se halla escrito al respecto, que ver todo y haber hecho unas 5 o 6 hojas en 6 meses. Sobre un estudio como este está dicho que es “bitul Torá” y así siempre lo enseño el Gaón Harab Habraham Shapira, quien fuese Rab Harashí de Israel, y antiguo Rosh Ieshivá de Ieshivat Merkaz Harav. Lo que importa no es la cantidad de libros que se vea y material sino la “tzurá”-forma. Se puede estudiar Guemará solo con Rashí iún. Depende del enfoque y la forma. Y Ni que hablar de la falta de conexión entre el Talmud y la Halajá, que entre las dos cosas a nuestro pesar se ve como la gente crea un abismo, y es que justamente debe de ser al contrario. Luego de estudiar la sugiá ver las halajot que salen, ya sea con Tur-Bet Yosef, el libro Birur Halajá-Halajá Berurá, o Ein Mishpat  o algún otro sikum. Pero no es aquí ni ahora el momento de tocar el tema. Volvamos al Tanaj…

Tal como el Rav Kook escribe acerca de la forma de estudio del Gaón HaNetziv rosh ieshivat Volozhin, la madre de las ieshivot. Allí el rosh ieshiva a diario daba clases de jumash, perashat hashabua, y después se transformaron esas clases en un libro que conocemos como “Emek Hadavar”. Estamos hablando de una de las mas grandes ieshivot de la historia, ejemplo y madre de todas las ieshivot litaiot actuales.

Y así le comentó el gigante del Netziv a Marán HaRav Kook: “El Rab de Kubna (Rabí Itzjak Eljanán) se ocupa mucho en el libro Ketzot Hajoshen, pero yo no puedo hacer así ya que debo de estudiar Divré Haiamim con la explicación de Rashí, y si el tiempo no alcanza para ambos, el Divré Haiamim tiene precedencia….” (Netivot Israel, tomo 2, pag. 9)

El Gaón de Vilna en las misivas a sus hijos les encomendaba que ante todo estudiaran todo el Tanaj hasta que lo supiesen casi de memoria (Higeret Hagrá), y sus hijos cuentan que su padre los educó y les inculcó que debían de ser expertos en los 24 libros del Tanaj con sus puntuaciones y signos de entonación (introducción a la explicación del Hagrá al S. Aruj-Horaj Jaim, heben shelomó tomo 8, 1-2.)

Y ya que estamos ahondando un poco en el tema, vamos a comentar que hay entre los “estudiados” y “sabios” que se apoyan en Rabenu Tam. ¿Qué quiere decir esto? Rabenu Tam (nieto de Rashí, el hijo de su hija) es uno de los autores del Tosfot, y escriben en el fragmento de la Guemará antes mencionado (Kidushin 30a), que nuestro Talmud babilónico, llamado “Babli” se debe a que está “balul” (mezclado) con todo, Mikrá, mishná y Guemará (ver Sanhedrin 24a). Es por esto que se cumple con la obligación de dividir el estudio y estudiar las 3 cosas estudiando únicamente el Talmud, ya que al estudiar la persona estudia un poco de todo. Pero se debe de reconocer que esta línea encuentra muchos contrapuntos.

1) si es que se cumple la obligación con el estudio de Talmud ¿por qué la Guemará misma recomienda dividir? Por qué no dice explícitamente que se cumple la obligación de dividir el estudio solo con estudiar el Talmud, por cuanto que está “compuesto” y mezclado un poco de todo?

Hay quien explica que la intención del Rabenu Tam fue para aquellos que estudiaron todo el Tanaj varias veces y en profundidad y lo conocen vienen, pueden estudiar únicamente Talmud y al encontrarse un versículo recordaran por si mismos todo el capitulo. Pero según esta interpretación antes de apoyarse en las palabras de Rabenu Tam se debe de conocer bien en profundidad todo el Tanaj.

Quien quiera profundizar recomiendo mucho ver las palabras del Meharshá como él explica la palabra “balul”-mezclado, con una fuerte y rotunda critica a la forma en que se estudiaba en Babilonia, y no coincide en lo más mínimo con la afirmación de Rabenu Tam.

2) Hay varios tratados en el Talmud donde hay páginas y páginas que no se mencionan versículos algunos. ¿Cómo se cumple con la obligación en estos casos?

3) Cuantos versículos no son mencionados en todo el Talmud?

4) En muchas ocasiones los versículos son explicados en el Talmud no en forma “Pshat”-simple, literal sino según hagadá y derash. ¿Acaso está es la forma de estudiar desde un principio?

Vemos por consiguiente que hay varias duras preguntas a las palabras de Rabenu Tam. El Baj afirma que quien se apoya en esto no procede correctamente. (Tur, Ioré Deá 245) (4)

Rabí Habraham Horvitz escribe que las palabras de Rabenu Tam son traídas no es forma halájica, y la gente se apoya lo hace sin entenderlas. Esto fue dicho para aquel que está “lleno” de Tanaj por lo que no debe de consagrar un tercio de su tiempo, y le alcanza con repasarlo en ocasiones y puede de dedicar más tiempo a otros rubros de estudios. “así como la novia se viste con 24 adornos el Talmid Jajam debe de estar vestido con los 24 libros del Tanaj” (Shemot Rabá 41, y lo cita Rashí en Shemot 31:18). Ver también como explica las aparentes fuertes palabras en B. Metziá 33a. y en conclusión explica que en especial aquel que toda su ocupación en la vida es el estudio de Torá debe de saber del primer al último libro del Tanaj. (final de “Nojalim” en el tema de Talmud Torá, figura al final del libro del Shelá).

Así mismo el libro “Netivot Hamishpat” indica: “y establezcan una clase fija y diaria de Mikrá y mishná, y lo que los sabios han dicho de que el Talmud Babli está compuesto de todo, ellos ya se llenaron previamente por completo de Mishná y Mikrá….” (Ver Shut Zerá Emet, Ioré Deá cap. 107)

Ver También Aruj Hashulján Ioré Deá 246:14 lo que escribe a las palabras del Rambam al respecto.

Y el autor del Mishná Berurá en Bihur Halajá cap. 155:3. Y Rab Shlmo Zalman en el libro “Toldot Hadam” acerca del tema, y el Meharshá y Maharal a Sanhedrín 24a.

En conclusión no existe motivo alguno para anular o dejar de lado el estudio de nuestro libro más puro y sagrado, que llena de santidad el cuerpo y la vida de la persona, y llena de luz divina el mundo (ver Nefesh Hajaim 4:6) fortalece el alma y espíritu de la nación y alumbran al mundo entero de brillo y esplendor, se nutre de pureza espiritual en especial en pronunciar las palabras que salieron de “boca” de Hakadosh Baruj, a través de sus profetas.

Y quiero recalcar que todo lo dicho, dicho fue con la mayor humildad, pues quien soy yo para hablar de respetables rashé ieshivot, pero los  sabios y poskim hablan por sí mismos, y la verdad debe de ser dicha si será recibida y más aún si es para construir y mejorar. Gracias a Dios vemos que más que nada en las ieshivot sionistas en Israel se está encarando en la forma correcta los estudios y vemos cuantos gigantes y gigantes han salido, salen y seguirán saliendo, e incluso que no sean T. Jajamim, sino judíos simples pero con una fuerte estructura, bases sólidas de emuná y halajá, tradición, con ruaj Israel puro, alumbrando su alrededor y el pueblo entero cual antorchas en penumbras.

Y tampoco Jaz vejalilá se piense que quiero empequeñecer el estudio de Shas y Poskim. Se debe de estudiar desde Babli y ierushalmi, guehonim y rishonim, desde libros del Jatam Sofer, Rabí Akiva iguer, Rabí Shimon Shkop, sifre jasidut, shutim. Toda la Torá!! Pero… en forma ordenada y estructurada, lo que debe ir antes, antes. Lo primero y principal.

Y que no ocurra como la conocida broma de un Bajur-estudiante de ieshivá que le comenta a otro: “Oye! encontré un libro que recopila todos los versículos que menciona la Guemará y se llama Tanaj”

 

Notas:

(1) Ver por ejemplo Tosfot en el lugar. Sin embargo Rashí, Rí MiLunil y el Ramah discuten y explican dividir los días de la semana, es decir dos días de Mikrá, dos de Mishná y dos de Talmud. Ver también el Raaban que trae otro orden de estudiar el domingo Mikrá, lunes Mishná, martes Talmud, miércoles mikra, jueves mihsná y así sucesivamente. Y ver también el Maarit y el Sefer Hamakne que responden la pregunta de Tosfot a Rashí pero no es aquí el lygar para alargar sobe el tema.

(2)Así por ejemplo sostienen el Ran, Rashbam, Rashbá, Hagrá, Ramjal (Derej Jojmá), Baal Hatania.

(3)Y es sabido el dicho popular que los sefaradim son jajamim deoraita y los ashkenzaim son jajamim derabanan. Y sabemos que siempre fue así la educación de los judíos sefaraditas de leer a diario Jok LeIsrael, y como hacia la gente de Aram Tzoba (Suria) de dividir todo el Tanaj para terminarlo una vez por año. Y es también por esta razón yo creo que no hubo tanta oposición al sionismo por parte de los sefaradim sino más que nada ´por parte de ciertos judíos ashkenzaim, tal como escribe el Rav Sherki “si se hubieran acostumbrado a estudiar más el Tanaj como está escrito es posible que no se hubiera levantado tanta oposición al sionismo” (“Hatorá vehamitzvá” pag.8) y lo mismo escuche que fue dicho en nombre del Gaón HaRav Dob Lior. Y cabe aquí recalcar la critica que suele hacer el Rav sherki de estudiar Tora con rashi, y no rashi con torá. Entender bien los versículos mismos, el orden de las palabras ante todo. Tal como aprendí de un rab en mi ieshivá, “ante todo Roshí (mi cabeza) y luego Rashí”.

(4)Sin embargo el Shaj no opina de la misma forma y afirma que es una tradición de Israel. S. Aruj Ioré Deá 245, inciso 8.

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Yehuda Ribco

una critica necesaria y oportuna.
la base, es lo que sostiene el resto del edifico,
pero hay q tener la vision clara para darse cuenta de los probables motivos para q la situacion sea como la criticada.
un abrazo y gracias

Yehuda Ribco

en el caso que estamos tratando el motivo no justifica pero hace comprender mucho el que se deje de lado el tanaj.
una parte del motivo es el espiritu super critico y anti estblishment de muchos de los profetas. pero no me extiendo mas sobre el aspecto.
un abrazo

Shaul Ben Abraham

Moré no conocía este texto, excelente, muy necesario y bueno para que algunos sino muchos lo recuerden. Concuerdo totalmente con lo afirmado.

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