Lluvia en su tiempo

«…os mandaré la lluvia a su tiempo. La tierra dará sus productos, y el árbol del campo dará su fruto.»
(Vaikrá/Levítico 26:4)

En la tierra de Israel hay un momento natural para la lluvia, la cual es esencial para la vida como ya sabemos. Especialmente allí, que depende (no sé con seguridad en la actualidad, gracias a los milagros de la tecnología) casi por completo de la provisión hídrica pluvial. Escasean los ríos, no se encuentran abundantes aguas subterráneas, estando anhelantes a la espera de la bendición que cae de arriba para hacer florecer lo de abajo. Fuera de la temporada lluviosa es casi imposible encontrar un aguacero.
Por tanto, el que Dios prometa lluvia en su tiempo es una indudable y tremenda bendición.

Pero, ¿qué ocurre cuando la persona está fuera de foco y con ansiedad reclama la lluvia cuando no es su tiempo?
¿Acaso se abrirán secretos canales acuosos atmosféricos para llenar de agua el terreno del nervioso y desesperado?
¿Dios provocará cambios en el delicado equilibrio ambiental para satisfacer el anhelo del suplicante?
¿Está el milagro a la orden del solicitante?

Si leemos el versículo dentro de su contexto (como hay que hacer siempre) encontramos que Dios no promete milagros, más bien está asegurando que la buena conducta del hombre tiene como consecuencia la estabilidad del ecosistema.
En tanto que quebrar el equilibrio produce una cadena insospechada de reacciones, que vaya uno a saber en qué terminan.

Así pues, varias enseñanzas de este pequeño pasaje:

  • No esperemos milagros.
  • No dependemos de milagros para vivir.
  • Hagamos nuestra parte.
  • Permitamos que los otros hagan su parte.
  • Seamos pacientes.
  • Aprendamos para conocer.
  • Las buenas intenciones sin conocimiento adecuado, suelen llevar a acciones que no tienen buenas conclusiones.
  • No nos dejemos llevar por impulsos.
  • Es bueno darse cuenta de las emociones, propias y de otros, porque son valiosas; sin embargo, no son ni el capitán ni el timonel de nuestra existencia.
  • Tomemos conciencia de nosotros y del entorno.
  • Pidamos con confianza al Eterno, pero seamos medidos en nuestra solicitud.
  • Hay tiempos indicados y otros que no lo son.
  • Somos parte de un complejo y vastísimo sistema, del cual desconocemos la mayor parte.
  • Nunca podemos estar seguros del resultado final de nuestras acciones/omisiones.

Quizás tú encuentres otras enseñanzas en este breve versículo que quieras compartir.
Con placer lo leeré en la zona de comentarios, aquí debajo de este texto que con amor y respeto comparto contigo.

Antes de despedirnos por ahora, otra enseñanza que también encuentro en el texto citado.

Suele pasar que nos hacemos expectativas, por lo general tremendistas y alarmistas, de encuentros, situaciones, citas, diagnósticos, pronósticos, lo que sea que habrá de ocurrir en un futuro.
Luego, llegado el momento, difícilmente se conviertan en realidad.
A veces podemos atinar, o acercarnos; pero la más de las ocasiones erramos en nuestra predicción.
Aquellos espantos que predecimos se diluyen y empalidecen, no tomando contacto con la realidad.
Fueron pesadillas que nos atormentaron, terrores que nos apocaron la alegría, y que no existieron más allá de nuestra imaginación.

Esto suele pasar, aunque no sea siempre ya lo dije, tanto en asuntos pequeños, que agrandamos, como en las cosas trascendentes, a las cuales les damos aun mayor peso y envergadura de las que tienen.
Entonces, si el jefe te llama a su oficina, ya te llenas de angustias, tratas de recordar tu última metida de pata, descubres alguna cosa mal hecha que excusar, empiezas a buscar trabajo online en otro lugar por si acaso, etc.
Llegado a la reunión, el jefe solamente quería preguntarte si en tu sección estaban a gusto con el nuevo papel higiénico que había comprado la empresa para el baño.
¿Te pasó?
Ahora, lleva este ejemplo a cualquier área de la existencia, sea en relación familiar, de pareja, estudios, salud, política, militar, deportes… todo.

Lo más saludable es ser precavido, tomar nota, y dejarse llevar para vivir el momento.
Gozar de lo permitido, apartarse de lo prohibido y saber bien limitar entre una cosa y la otra.
Para que cuando llegue el tiempo de la lluvia hagamos lo que sea pertinente a esa estación, en tanto que en la seca lo que sea para ella.
Sin angustiarnos, sin hundirnos en emociones mal dirigidas, sin convertir el vaso en un océano de muerte en vida.

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Opiniones y respuestas

  1. Luis Diego Perez Chacon (622) ‍‍17/05/17 - 22 Iyar 5777 {Link}
    Recordé algunas frases leídas, que me han quedado en la memoria, de artículos que a lo largo de los años se han publicado acá.

    Especialmente las de un artículo que se llama "el miedo que te consume hoy"; donde el mensaje es claro: identificar esa sensación de falta de poder para dejarla fluir hacia afuera; no seguirla atesorando.

    Y si bien es cierto que el trabajo es personal, he de admitir que a veces somos víctima de la impotencia de otros; y bienvenida la desesperanza, la ansiedad y las equivocadas acciones.
    1
  2. Delallel (180) ‍‍20/05/17 - 25 Iyar 5777 {Link}
    O sea que las danzas para la lluvia, sólo tiene un sentido fantástico.
    Cuando menciona que acaso Dios intervendrá en el clima o las leyes naturales, para satisfacer algún deseo humano, recuerdo que en alguna ocasiones lo he conversado con cercanos. Por ejemplo, popularmente se cree en fantasmas o semidioses, salvadores o ángeles y demonios (como seres celestiales alados con aureolas, cuernitos, colas, cabezas o cuerpos de animales y batas de sacerdotes, tal como los cuentos de Tolkien) y me pregunto si acaso estos seres, son conscientes de la las leyes físicas o de una forma, no son compatibles con nuestra biología y elementos químicos. O son invisibles y/o tienen un "permiso especial", de parte de Quien manda y bueno, no sé si me expreso bien. Quizá me desvío del tema principal.

    ¿Para qué significados aplica el término "árboles del campo" en su idioma original? ¿Es un término que va unido o cada palabra tiene sus significado por separado?
    Si me pregunta a mí, en resumen podría asociarlo con aquellas bondades o virtudes que la vida misma permite que florezcan y en las cuales no tengo poder. Pero es sólo un comentario personal y si nada tiene que ver, me pueden corregir por favor.


    Gracias Moré. Por la primera leída que le dí, también hay mucho más para aprender. Saludos y que sepamos de buenas noticias.
    4
      1. Delallel (180) ‍‍21/05/17 - 26 Iyar 5777 {Link}
        Cierto. Nada de Magia, eso para las pelis y cartas mitológicas.
        Aclaro nuevamente q mi comentario sobre lo seres sobrenaturales, es con algo de ironía ya que hace muchos años que ya no creo en nada de eso. Al releer mi propio comentario, quedo con la sensación de que hablo como si creyera en esos seres. Tampoco creo que cerré bien el tema, para luego hacerlas preguntas que sí consideré importante. Lamento la confusión.
        Por favor, si puede leer nuevamente, tomando en cuenta lo que acabo de comentar.
        Gracias
        6
      2. Delallel (180) ‍‍21/05/17 - 26 Iyar 5777 {Link}
        Si ud puede compartir algún o algunos significados para el concepto "árboles del campo'. Yo compartí mi idea en el comentario, a sabiendas q puedo estar equivocado.
        8

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