El líder de la manada

En cuentos, películas y anécdotas a empresarios “exitosos”, jefes ascendentes, comerciantes hábiles y otros por el estilo los pintan como gente verdaderamente sedienta de triunfos, desesperados y atormentados por alcanzar aquello que sienten como éxito.
Ponen como figura representativa a lobos hambrientos, astutos, experimentados, agresivos, decididos, eficientes, despiadados que están dispuestos a todo para llevarse la presa y consumirla con voracidad y excitación.
En solitario o comandando una manada, acorralando a la víctima hasta desarmarla y someterla.
Solamente importa alcanzar el objetivo, sin considerar los daños y percances.
Es el instinto depredador que no razona y solamente usa el intelecto (astucia, aprendizajes) para mejorar su performance.
Muchas veces saltando las barreras saludables de la ética, otras usando atajos morales a su antojo.
Quizás esos modelos en la ficción sean un reflejo de la realidad, de gente de carne y hueso y su comportamiento corporativo, empresarial, laboral, profesional… ¿conoces alguien así?
¿Será una imagen de la imaginación de los escritores solamente?
¿Tú qué puedes comentar al respecto?, con bases sería mejor.

Lo cierto es que los débiles difícilmente encuentren placer en el liderazgo de ese estilo, y más en el reñido campo de la empresa, laboral (aunque es extensible a casi todos las áreas de la vida).
Porque en ese ambiente se está compitiendo abiertamente por los recursos, tal como animales peleando por un pedazo de venado muerto (al que llamamos dinero).
Recursos que nutren, habilitan nuevas conquistas, extienden el poder.

Entonces, ¿los valores noájidas y judíos (es decir, espirituales) podrían ser un estorbo para ser un gran empresario o una persona de éxito material?

El líder tiene que tener su dosis de agresividad y desplegarla.
Atendamos que agresividad no significa automáticamente violencia ni malos modos, sino estar dispuesto a acometer, a salir adelante, a dar la lucha necesaria para lograr resultados.
Lo terrible es cuando se pierde el foco y por tanto se pasa a acciones que no deberían realizase.

La agresividad a veces está basada en aspectos fuertes reales de sí mismo, como por ejemplo una adecuada autoestima, capacidad de mando, control emocional, entrenamiento, carácter, decisión, resiliencia, etc.
Pero otras veces la agresividad es realmente violencia, porque se apoya en esos falsos poderes que surgen del EGO, como por ejemplo, mentir, amenazar, castigar injustamente, generar discordia, poner metas imposibles, humillar, gritar, insultar, rivalizar, etc.

El fuerte actuará desde la ética, no traspasando las reglas para obtener beneficios materiales impropios.
El que manifiesta la fuerza aparente del EGO, será como la representación del lobo feroz y hambriento con la que comenzamos esta presentación.

En el fondo, el éxito material o social ganado con los trucos del EGO no da alegría, paz, etc.
Se podrá tener rangos, posesiones, trofeos, pero allí donde el EGO comanda falta aquello que realmente hace exitoso al “éxito”.

Entonces, allí donde el EGO es rey, la persona carece de poder aunque abunde en el falso poder externo.

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Opiniones y respuestas

  1. aliciak (197) ‍‍17/05/17 - 22 Iyar 5777 {Link}
    La cuestión es que el cine vende una idea de exitosos
    Sin valores que corrompen y no se diga en la política. Y si penosamente si conozco personas así,que yo no los veo exitosos al final obtienen aparente reconocimiento pero bueno.
    En la realidad ya hablando de mortales como nosotros ,conociendo nuestras leyes ,derechos ,si nos topamos con alguna que otra herramienta con la que no contamos cómo es el soborno, pero tiene su contra parte que es la lealtad, la legalidad y esa
    termina dándonos un plus en los negocios Moré, así que si se puede ser exitoso y muy bien.
    1

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