Parashat Vaishlaj 5764

El temor de Iaacov

(Esta semana corresponde leer la parashá llamada Vaishlaj ("Envió") que es la octava del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit , conocido en español como "Génesis").

Iaacov eleva su angustiosa plegaria al Eterno:

"Rescátame, Te lo ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esav [Esaú], porque le temo. No sea que venga y me mate, madre junto con hijos."
(Bereshit / Génesis 32:12)

¿Cómo podemos entender correctamente este pedido, y el temor que aparenta estar en su base?
¿Acaso Iaacov no era el que supo vencer a las triquiñuelas y maldades de su tío/suegro Labán?
¿Acaso Iaacov no fue el que prosperó en tierra aramea, a pesar de tener todos los aspectos materiales en su contra?
¿Acaso Iaacov no es el que luchaba contra enviados celestiales y contra personas, y vencía?
Y especialmente, ¿acaso Iaacov no era aquel que había recibido en varias oportunidades la bendición de parte de Dios, en la cual se le prometía abundancia, vida, trascendencia?
¿Cómo este Iaacov, que es un luchador y vencedor, de pronto parece ser una aterrorizada criatura trémula ante la idea de su encuentro con su feroz hermano?

Si comprendemos lo que está pasando en la mente, y en la vida, del patriarca, reconoceremos en Iaacov dos temores bien fundados.
Él no está temeroso por lo que materialmente le pueda hacer su hermano.
En todo caso, ¡teme lo que él pueda hacerle a Esav!
Iaacov sabe, sin dudas, que él está en condiciones de acabar con su hermano, pero, no quiere llegar al extremo de tener que hacerlo.
Prefiere que la situación se resuelva de manera pacífica, pues, si Esav lo instiga y ataca, Iaacov se defenderá y terminará prevaleciendo.
Iaacov es paciente y poderoso, no desea la lucha, aborrece la contienda, detesta el derramamiento de sangre.
Pero, tiene los recursos como para acabar con su enemigo, si es que éste lo obliga a defenderse con todo.
Así que, Iaacov ruega a Dios para poder resolver las cosas por la vía del entendimiento, y no a través de demostraciones de su poder.
Y, Iaacov teme otra cosa.
Teme por la espiritualidad de sus descendientes.
Iaacov confía lo suficiente en sí mismo, y más todavía en las promesas de Dios.
Por lo cual, él sabe que ninguna herida no mortandad le causará Esav a él o a sus descendientes.
Pero, también sabe que Esav (así como sus descendientes) son maestros del engaño.
Se disfrazan como piadosos, pero su corazón es infernal.
Hablan con dulces palabras, y cargan pensamientos y sentimientos de aniquilación.
Se hacen pasar por puros, y son acérrimos enemigos de la verdad, la justicia y la vida.
Se denominan "santos", y aborrecen al Santo.
Hacen creer que son judíos o gentiles fieles a Dios, y son portadores de la palabra inmunda de la idolatría.
Así que Iaacov teme por sus hijos.
Teme que Esav los engatuse.
Pues, el daño espiritual es muchísimo más grave y difícil de restañar que el daño material.

Por esto ora Iaacov, para encontrar una salida que no le obligue a liquidar a su hermano, y para que no se apeguen sus hijos a las doctrinas ajenas de perdición eterna.

Hoy, nosotros, los que seguimos siendo Iaacov/Israel, debemos orar para:
1- que nuestro enemigos no actúen con afán de erradicarnos, para que no tengamos que defendernos y destrozarlos (tal como ocurre con los terroristas que asesinan inocentes en Israel, y que luego, los mismos terroristas sedientos de sangre lloran y protestan porque son devueltas sus arteras maldades con justa retribución).
2- que los que se dicen nuestros amigos, y son nuestros más acérrimos enemigos, dejen de tratar de asimilarnos a los sucios credos y prácticas de Esav (tal como ocurre, por ejemplo, con todos los que son misioneros y propaladores de la religión del falso mesías/dios).

¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

Moré Yehuda Ribco


Notas:

Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

Relato

Iankev estaba al borde de un viaje crucial para su vida, sin embargo, en su corazón tenía dos temores que le consumían horas y horas de desvelos.
El primero de los temores era a que el barco naufragara.
el segundo, a que los cambios que se avecinaban terminaran siendo demasiado trabajosos, y que sufriera mucho para conseguirlos.
Tanto devanaba sus sesos con estos pensamientos, que finalmente una noche tuvo un agitado sueño.
A la mañana siguiente, mal dormido y consternado quiso conocer el significado de ese sueño.
Él presumía que debía ser una especie de sueño premonitorio, una pequeña profecía a su favor.
No sabiendo a quien recurrir, recordó el anuncio visto al pasar en el periódico: ‘Clarividencia, Tarot, Cartas angélicas, Sueños proféticos. Comunicarse con el sacerdote tal y cual en tal dirección‘.
Iankev sabía que consultar con esta clase de personas es un pecado, y que suele llevar a conductas muy dañinas, pero, era tanta su desesperación, su desconsuelo, que sin mediar mucho se encontró frente a frente con el estrafalario brujo.
Al rato de confesarle sus temores referidos al viaje, le cuenta el sueño en cuestión: ‘Soñé que iba en un barco, que más bien parecía una lancha agujereada. El día soleado de pronto se hizo tormentoso. Una ola inmensa arrancó partes del barco. Me sentía desnudo, tal como desnudo estaba quedando el barco. Al rato, el agua me rodea. Brota a borbotones no sé de dónde, creo que debajo de mis pies. Finalmente me ahogo. Fue horrible….’
El brujo interpretó el sueño del hombre con una ominosa predicción: ‘No viaje en el barco, pues morirá en la travesía’.
El ingenuo hombre aceptó la tal supuesta interpretación, y canceló su viaje, perdiendo así una posibilidad única de progresar en la vida.

A los dos días se entera de que el barco en el cual iba a viajar, tuvo un fatal accidente, se fue a pique en mitad del océano y se duda de que haya sobrevivientes.
Impactado por la noticia, y en parte feliz también, corre el hombre a la sinagoga, ya que quiere hacer la bendición para aquellos que se salvan de una fatalidad.
Antes de proceder a la bendición, el rabino le pregunta: ‘Iankev, ¿por qué dirás hagoimel si  no has tenido accidentes, ni operaciones, ni viajes, ni nada parecido?’
Y el hombre cuenta al rabino acerca de su sueño profético, de la revelación de parte del brujo, y de su ánimo agradecido para con Dios que le envió ese mensaje salvador.
El rabino lo mira detenidamente, y entonces le dice: ‘Iankev, Iankev. Si hubieras estado en el barco, y no hubiera pasado nada, ¿qué explicación te hubiera dado el malvado brujo?’
Iankev le responde: ‘No sé… quizás que me salvé porque ya conocía acerca de lo que estaba en mi destino…’
El rabino dice: ‘Ah, entonces hubiera acertado el brujo en su interpretación, aunque no te hubieras ahogado… que interesante… ¿y si hubieras estado allí y se hundía, qué hubiera dicho?’
Iankev responde: ‘Pues, que había acertado exactamente en la interpretación, ¿no?’
Rabino: ‘Claro que esa hubiera sido su afirmación. Como verás, sea cual hubiera sido tu destino, si abordabas ese barco siempre el brujo podía decir que había acertado.’
Iankev: ‘¡Oh, es cierto! ¡Qué buen timador este brujo! Ya que, diga lo diga, siempre tiene la razón’.
Rabino: ‘Sí, él te hace parecer que tiene la razón. Pero, mira: él predijo que te hundirías con el barco y morirías. El barco se hundió pero tú ni siquiera lo abordaste. Lo que significa que se equivocó.’
Iankev: ‘¡Es cierto! ¿Cómo pude ser tan tonto como para confiar en un mentiroso y estafador tan grande?’
Rabino: ‘Porque tú querías ser engañado, mi bien, tú querías ser engañado…’

Preguntas y datos para meditar y profundizar:

  • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

  • ¿Qué quiso decir el rabino con que Iankev quería ser engañado?

  • El Talmud establece algo bastante extraño: "El cumplimiento de un sueño depende del modo en que fue interpretado" (Berajot 55b).
    ¿Qué gran verdad se esconde detrás de esta frase?
    ¿Puede dar algún ejemplo personal de cómo la interpretación de un sueño ha dado lugar a una conducta determinada?
    ¿Cuál hubiera sido la conducta si exactamente al revés hubiera sido la interpretación?

  • En la misma página talmúdica se expresa: "La persona sueña con aquello que está rondando su pensamiento/sentimiento".
    A la luz del relato que hemos brindado, ¿cómo se puede interpretar este versículo?
    ¿Recuerda algún sueño y el pensamiento/sentimiento que lo motivó?
    ¿Le ha servido para algo interpretar sus sueños?

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