Resp. 3752 – El espacio para el amor

Hola
Usted sabe de mis asuntos familiares.
Ahora esta todo mucho mejor.
Donde habia odio ahora hay tranquilidad.
¿A dónde va el odio?
Un saludo
Felipe Sadariano
Sefarad

Shalom,
«¡Bendito el que viene en el nombre del Eterno!» (Tehilim / Salmos 118:26).
Bienvenido y gracias por enviarnos su interesante misiva.

El precepto de la Torá (en Vaikrá/Levítico) que le exige amar al prójimo como a sí mismo, está precedido por otros dos mandamientos: no guardar en el corazón rencor ni ánimo vengativo hacia el hermano.
¿Por qué?

Pues, porque el espacio y tiempo dedicados a los malos sentimientos/pensamientos son restados a los sentimientos/pensamientos edificantes.

Allí donde hay rencor o resentimiento, no puede caber el amor.

Allí en donde los pensamientos están dedicados a la violencia, difícilmente brotan frutos de tranquilidad y gracia.

Como los recursos están destinados a lo negativo, necesariamente revierten en contra de quien los posee.
Es decir, quien está resentido o desea vengarse, no solamente guarda una enfermiza relación con otra persona, sino que además se está lacerando a sí misma.
Como un tonto y malvado terrorista suicida, que asesina en tanto se mata a sí mismo, aquel que no quita el mal de su corazón está dañando su interioridad, hiriendo sus posibilidades de crecimiento y superación.

Por tanto, un requisito previo para verdaderamente poder amarse a sí mismo y de esa manera estar habilitado para amar al prójimo, es quitar el mal pensamiento/sentimiento del corazón.

Cuando se canaliza la energía hacia metas constructivas, a pesar de que no es lo que se quisiera hacer, entonces se está limpiando el corazón de «malas vibraciones» Esto deja un espacio hueco que prontamente será llenado por concordia y respeto, lo que finalmente puede derivar en amor.

Así pues, ¿cuando se va el odio, el rencor, el resentimiento, la malicia?
Solamente se va cuando se actúa de manera positiva, cuando se hacen cosas favorables hacia el prójimo, aunque no se tenga el sentimiento como para hacerlo.
De tanto actuar positivamente, el mal sentimiento/pensamiento se evapora, pues es consumido en la acción positiva.
Por supuesto que ayuda que se establezca la justicia, se repare lo dañado, se ofrezca y otorgue el perdón sinceramente.

¿Comprende la idea?
Espero oír sus comentarios para continuar con nuestro diálogo.

Si le quedan dudas pertinentes, hágalas llegar.

Iebarejejá H’ – Dios te bendiga, y que sepamos construir Shalom.

Moré Yehuda Ribco

 

Su apoyo constante nos permite seguir trabajando

Para enviarnos sus consultas, preste atención a las reglas de nuestro sitio,
léalas haciendo clic aquí.

Technorati Tags:

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
2 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
Eduardo Castillo

Al comprender el origen de su odio, se integró positivamente al resto de su ser, volviéndose así en una fuerza creativa que le está contribuyendo a su tranquilidad. No se fue a ningún lado y nunca se irá. Estará ahí cumpliendo la función que en cada momento de su vida le corresponda. Es bueno que eventualmente se sienta así, utilícelo en actos de justicia, deje que viva en Usted cuando así Usted lo necesite, pero no sea Usted quien se vaya a vivir al mundo del odio y del rencor. Reciba bendiciones siempre.

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x
A %d blogueros les gusta esto: