וַיִּקְרָ֖א 5777

Vaikrá el Moshé” – «El Eterno llamó a Moshé [Moisés]» (Vaikrá/Levítico 1:1); con estas palabras comienza Vaikrá/Levítico, que es el tercer libro de la Torá.
De acuerdo a la Tradición, también se le denomina “Torat Kohanim”- “La instrucción para los Sacerdotes”; ¿por qué?
Porque su contenido refiere principalmente al Mikdash/Santuario, lugar central de tareas de los cohanim en funciones. Por tanto encontraremos temas de santidad, pureza, uso de los objetos consagrados, ofrendas, servicios sacerdotales, reglas relativas a ellos y por el estilo.
Aunque también se expresan mitzvot/preceptos para el pueblo en general, igualmente predomina en este libro lo que concierne al Mikdash y su entorno.
Todo ello pudiera parecer muy lejano para nuestra práctica y mentalidad actuales, porque desde hace casi dos mil años no tenemos Templo de Hashem, ni se realizan los rituales concernientes al mismo. Quedan costumbres relacionadas, así no perdemos la conexión definitivamente, o porque sin Templo igualmente se pueden cumplir; pero esa porción judaica que fue esencial para nuestros antepasados ya no es un hecho presente.
Igualmente, el judaísmo, como un organismo vivo ha sabido adaptarse, por lo cual, preservando su esencia y respetando sus fundamentos consigue mantener vigente el mensaje celestial, aunque las condiciones materiales no lo habiliten.
Para algunos sabios se retornará algún día a las prácticas de antaño, restituyéndose el Templo y los servicios del mismo. Para otros pensadores, hemos pasado a una etapa en la cual ya aprendimos a vincularnos desde otra perspectiva con el mundo material así como con lo espiritual, sin los rituales y reverencia del Mikdash.
¿Qué pasará en el fututo realmente?
Es una pregunta que solamente el mañana responderá.
Al día de hoy, en lo que no se puede practicar igualmente nos queda aprender, profundizar, preservar, difundir, compartir, etc., porque es parte de nuestra Tradición y cultura.

Acerca del versículo: «Ésta es la Torá que Moshé puso ante los Hijos de Israel(Devarim/Deuteronomio 4:44), el famoso Maharal explicaba que la Torá ha sido puesta ante todos y cualquiera que quiera puede alcanzarla. Cada judío es el responsable de su desarrollo espiritual, habiendo cohanim y Mikdash, maestros y comunidades, o no.
Cada uno está recibiendo el llamado de Hashem personalmente, tal como le sucediera a Moshé al comienzo de nuestra parashá.
Depende de cada quien cómo lo atiende.

¿Qué enseñanzas prácticas te deja la lectura de este texto?

¡Shabbat Shalom umvoraj!
Todo lo bueno para ti y tu familia.

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Opiniones y respuestas

  1. Luis Diego Perez Chacon (677) ‍‍26/03/17 - 29 Adar II 5777 {Link}
    Me identifico con las ideas de que en un principio se requirió el ritual para materializar lo ético; y que hoy, no se necesita tanto para esa vinculación, encontrándose un sentido mucho mayor, o una finalidad mayor, a las tradiciones.

    Un ejemplo paralelo en nosotros los no judios es las tradiciones de diciembre. Empezaron como actos religiosos, pero hoy su sentido es la unificación familiar. Claro que tienen sus elementos inapropiados, pero la mayoría de personas no tienen conciencia de idolatrar, pero si la tienen de estar con sus seres amados.

    Esa evolución de consciencia ha hecho encontrar un sentido mayor a lo que nos transmitieron; vinculando con acciones la ética
    1

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