Blog

  • Quiero o no quiero

    Hay gente que tiene más claro qué es lo que no quiere a aquello que quiere.
    ¿Tú de cual tipo de persona eres?
    Vamos a verificarlo , ¿qué te parece si te sientas un rato a pensar y escribir cuáles son las cosas que no quieres, y luego aquellas que quieres?
    Por supuesto que serás honesto contigo mismo, no te engañarás ni incluirás o quitarás adrede ítems de tu lista para que cuadre con tus creencias previas.

    Ahora, cuando ya has visto tus dos listas, ¿podrías enfocarte por un ratito en la lista de los “sí”?
    De todo ello, ¿qué es lo que verdaderamente deseas y cuáles son meramente entretenimientos, cosas pasajeras que se pueden descartar?

    ¿Cuál de los ítems deseados te resulta apasionante, al punto que es un motor que te impulsa a alcanzar tu meta?

    ¿Cuál de ellos es solamente una ilusión, porque aunque es lícito y permitido para ti, te crees que es inalcanzable?

    ¿Con cuál de ellos alcanzarás un nivel de satisfacción y felicidad que te dará paz y estabilidad?

    ¿Cuál de ellos te ayudará a manifestar el sentido verdadero/trascendente de tu vida?

    ¿Cuál es una herramienta para potenciar tus mejores aspectos?

    ¿Cuál desbloquea las cáscaras que perturban el pasaje de la LUZ de tu NESHAMÁ?

    ¿Cuál suma máscaras y oscurece aún más tu vida por no gozar de la LUZ?

    ¿Cuál es el que te reportará bendición y bienestar, los cuales querrás compartir con la gente de tu alrededor?

    Si te animas y te parece relevante, ¿qué te parece si nos compartes tus respuestas aquí mismo, como comentario?

    Y antes de terminar este encuentro de hoy, permíteme una interrogante más por favor, ¿cómo te sirve este ejercicio para ser feliz y construir shalom?

  • El consejo diario 587

    Aquel que disfruta estudiando, es quien aprende.
    Quien se enfoca en memorizar para no equivocarse y para obtener calificación,
    es difícil que le quede energía para disfrutar y aprender.

  • Tres que se alejaban del campamento

    En la perashá Nasó encontramos la siguiente orden:

    «El Eterno habló a Moshé [Moisés] diciendo:
    ’Manda a los Hijos de Israel que alejen del campamento a todo el que padece tzaraat, que padece de flujo y que se impurificó por un cadáver.
    Alejaréis del campamento tanto a hombres como a mujeres; los alejaréis para que no impurifiquen el campamento de aquellos entre los cuales Yo habito.’»
    (Bemidbar / Números 5:3)

    Por tres motivos diferentes se produce este alejamiento del campamento de Israel:

    • quien padece tzaraat: enfermedad de origen ético/espiritual que ya hemos explicado en numerosas oportunidades;
    • quien padece de una enfermedad que le hace fluir líquido seminal de manera constante;
    • quien ha estado en contacto con un cadáver.

    El metzorá se encuentra en su estado de impureza a causa de acciones voluntarias, él ha actuado de manera contraria a la Ley, afectando con su accionar al prójimo, llevando la corrupción y la desconexión con la vida adrede entre los hermanos del campamento.

    El zav, quien padece de flujo, está enfermo físicamente y llegó a esa condición por no haber tenido la prevención adecuada, por no cuidar su salud ni esmerarse en evitar aquellas cuestiones que le provocaran la afección. No está así por haber fallado en su plano ético/espiritual, pero ciertamente tiene algo de responsabilidad en su condición. Está desconectado de la vida al perder de manera constante semen, y también por estar en desequilibrio a causa de su enfermedad.

    El impuro por contacto con cadáver, puede que esté en ese estado voluntariamente, pero no se le puede achacar ninguna cuestión negativa; por el contrario, probablemente esté impuro porque su contacto con el cadáver haya sido para encargarse del sepelio, velatorio o entierro. Es decir, su desconexión con la vida no se debe a una acción negativa, lo que lo diferencia de los dos anteriores.

    Debido a la gravedad de cada uno de estos es su alejamiento:

    • el metzorá es apartado por completo del campamento;
    • el zav no puede estar en Ierushalaim, o en las inmediaciones del Santuario cuando todavía no se había erigido el Templo en Ierushalaim;
    • el impuro a causa de cadáver no puede ingresar al monte del Templo.

    Así vemos que aquel que por su conducta impropia, de confrontación a lo ético/espiritual, no tiene cabida entre sus hermanos, apartado al máximo del centro de santidad; en tanto y en cuanto no proceda a una TESHUVÁ íntegra, que le restituya a su estado original saludable, y reciba el perdón divino.

    Quien no supo cuidar de su salud y por ello fue alejado de la zona de la santidad, también debe hacer TESHUVÁ, pero ya no enfocado en una provocación ética/espiritual, sino en mejorar su conducta cotidiana, no dejarse llevar por la indolencia, la pereza, la comodidad, la apatía sino que debiera admitir sus puntos oscuros, dejar de dar excusas por ellos y entonces dedicarse a trabajar para crecer como persona integral.

    El tercer caso, realmente no tiene en principio nada por lo cual ser reprobado, y sin embargo debe tomar conciencia de que todos estamos a merced de la muerte pero no tenemos que estar enfocados en ella, sino en hacer lo que es bueno y justo, llenar de vida el mundo, hacer que cada instante sea valioso para que entonces cuando nos llegue el tiempo de partir, nuestra vida sea nuestra herencia que dejamos tras de nosotros.

  • Abandono

    El miedo al abandono es uno de los miedos básicos que acompañan al ser humano de forma natural.
    Puede estar más o menos encubierto, peor o mejor trabajado para que no afecte negativamente nuestra vida cotidiana, pero ciertamente es un compañero constante.
    Por ello, resulta muy importante tener en claro qué implica, porque podría no ser tan obvio.

    Es miedo a no poder retener a las personas que uno quiere que estén a nuestro lado. Porque, a los hijos pequeños uno puede dominarlos, ellos (aparentemente) no tienen recursos para rechazar nuestra presencia. Pero, los chicos crecen y normalmente se van separando, incluso llegan a dejar el nido y no regresar, a veces ni siquiera para una corta visita. Y las otras personas que nos resultan importantes, padres, hermanos, pareja, amigos, no están a nuestra disposición, ni controlamos sus vidas, aunque nos cueste darnos cuenta y admitirlo. Ellos podrían un día ya no estar, de hecho, si no nos morimos nosotros antes, seguramente que eso pasará: ellos ya no estarán, aunque lloremos, gritemos, pateemos, reclamemos de la vida, hagamos pactos con dioses, neguemos las evidencias, como sea, la verdad es que seremos abandonados tarde o temprano, o nosotros seremos quienes abandonemos. Porque, la muerte no ha sido borrada,  e incluso si la vida continúa en una vida posterior a ésta, físicamente no estará esa persona querida (u odiada) que pretendemos permanezca a nuestro lado.
    Claro que sí, que sentir el miedo al abandono, en definitiva es confrontar la máxima impotencia, la cual es la muerte.

    Pero, no se queda en ello este miedo, sino que también se expresa como que esas personas relevantes de nuestra vida no estén de manera cariñosa con nosotros. Sí, están acá, los vemos, los escuchamos respirar, ocupan un lugar en el espacio, podemos hasta conversar y compartir algunas experiencias juntos. Pero, nos sentimos o estamos abandonados, porque no hay afecto, no hay amor, las emociones podrían ser las negativas porque de las positivas no hay noticia.
    Está el cuerpo presente (quizás) pero la persona en sí misma está ausente.
    Podemos tratar de conquistar la atención, el aprecio, el reconocimiento amoroso; pero es difícil que se consiga.
    Podemos seguir juntos hasta que la muerte nos separe, dentro de muchas décadas, y sin embargo estar afectivamente secos, marchitos, carentes de toda vitalidad. Sí, tal vez hay respeto mutuo, cumplimiento de las responsabilidades, compromiso lealmente sostenido en muchos o todos los aspectos de la relación, y sin embargo estar muertos por dentro. Como ser un poema fantástico, o una canción maravillosa, pero sin que nadie jamás lo lea o la escuche y disfrute.

    Una variante del anterior es el miedo a no tener quien te responda cuando digas «ay, preciso ayuda», “¿habrá alguien que me atienda?”; porque el otro puede estar a tu lado, pero tú no ser relevante para él. No hay vínculo, sino solamente una relación. No somos un tú en comunión con un tú, sino dos meros ellos que comparten alguna cuestión superficial o práctica. Quizás seguir con la persona por no tener para pagar la renta por separado, o miedo a no encontrar otro cuerpo que esté a nuestro lado, o para tener a quien echar culpas y castigar por nuestras frustraciones. ¡Vaya uno a saber!
    Lo cierto es que cuando esto ocurre, puede ser que hayamos convivido en completa soledad por tener miedo al abandono. ¡Es tan frecuente que suceda!

    Y también está el miedo a no poder controlar lo que el otro decide, incapaces de obligar a que escoja lo que nosotros queremos, a que sienta como sentimos, a que piense como pensamos, o que se oponga a nuestros deseos.
    Tal vez cueste un poco más identificar esto con el miedo al abandono, pero también lo es. Porque, estamos esclavizados por el EGO y tenemos la urgente pretensión de ser el centro de la vida del otro, porque sentimos que si no contamos con su atención y acción de acuerdo a nuestro interés, no valemos, estamos en peligro, somos inútiles y desechables. En cualquier momento el mundo se nos viene abajo al faltarnos esa persona que con su presencia “mágica” lo sostiene. Entonces, desde nuestra debilidad pretendemos dominarlo, y manipulamos como un títere a quien consideramos poderoso y necesario para poder sostenernos con vida e integridad. Es una paradoja, porque con nuestra vulnerabilidad encontramos el mecanismo para doblegar la voluntad del otro. Pero, estamos dependiendo del otro y desesperados porque no salga de nuestra área de influencia. El menor atisbo de su libertad representa una avalancha de emociones catastróficas, que deseamos evitar al máximo posible.

    Por estar bajo la presión del miedo, la persona puede llegar a extremos increíbles, tales como continuar con la persona que más odia, mantenerse en soledad sufriendo por ella, saltar de una relación fallida a otra, hacer daño a la persona que se quiere, padecer por la constante presencia del miedo, llenarse de relaciones tóxicas, buscar la fantasía de una persona o relación perfecta, entre otras.

    Uno de los pasos iniciales para superar las limitaciones impropias, es reconocerlas y admitirlas.
    Cuando entendemos el miedo y lo observamos, estamos mejor capacitados para llevar una vida plena y saludable.

  • Preguntas del 22/5/15 en el Shiur de Cabalaterapia

    1. ¿Cómo se puede ser conscientes de ése conocimiento que según mencionas (min. 0:36) el Eterno nos habilita de casi todos los tiempos pasado, presente y futuro?

    RESPUESTA: Luego de la vida en este mundo, cuando ya no somos más pentadimensionales sino solamente espíritu.
    También, cuando el canal de la profecía estaba abierto, los profetas recibían información de esa fuente de conocimiento, cada uno de acuerdo a su nivel de profecía.
    Es posible, en ocasiones, tener sueños que reciben retazos de información de ese origen, pero que si nos llegan a la conciencia será de forma muy confusa, velada, realmente no aplicaría el decirle “consciente”.

    2. ¿Qué incluye ese conocimiento?

    RESPUESTA: El conocimiento teórico de todo.

    3. ¿Podría considerarse la astrología en el caso del Noajida como una herramienta dada por el Eterno para aprender sobre nosotros mismos y a su vez tener idea de qué trabajar en cada una de nuestras dimensiones?

    RESPUESTA: La astrología es una superchería, algo que no debiera ser tomado en cuenta ni siquiera como pasatiempo.

    4. Mencionas que «cuando perdemos una oportunidad en vida» (de experimentar algo que en lo material nos llevaría a alcanzar un aprendizaje) «debemos aprender de otra forma» (min 2:54); ¿De qué otra forma aprendemos?

    RESPUESTA: De cualquier forma posible.

    De otro lado quiero agradecerte more, porque gracias a las enseñanzas en fulvida y serjudio.com he ampliado o cambiado mi concepto en relación a lo que realmente nos hace espirituales, en mi comprensión entiendo que «Somos espirituales en la medida en que nos permitimos disfrutar del aquí y del ahora, en lo cotidiano, en ése día a día que me recuerda que tengo vida, y que la vida es una oportunidad para disfrutar cada instante mientras hago eso que me es permitido, desde comer un helado, ver una película, visitar un amigo, hacer algo por otro, descansar, reconocer mis emociones, trabajar en mi ego,agradecer, compartir lo que puedo, estar con la familia,… en fin, tengo presente que cada momento será como una impronta para mi alma,y ese será parte del conocimiento adquirido en vida tras la experiencia en el plano físico, que de forma Etérea, mi Alma no podría experimentar, aunque tenga el conocimiento en frío».

    RESPUESTA: Muchas gracias. Yo también aprendo con ustedes.

    Una conclusión a la idea del shiur podría ser que «Resulta fundamental que como Noajidas aprendamos sobre nuestra esencia, transitemos por el camino que nos ha sido otorgado, siguiendo esos límites saludables que el Eterno nos ha dado, para que viviendo de acuerdo a ésta guía podamos alcanzar ese aprendizaje que no violenta nuestra pentadimensionalidad, y que nos lleva a elevarnos espiritualmente».

    RESPUESTA: Correcto.

    Shabat Shalom para el moré y nuestros hermanos judíos, Feliz séptimo para los Noajidas… y desde ya feliz fiesta de Shavuot!

    RESPUESTA: Gracias. Shabat Shalom. Feliz Séptimo. Feliz Shavuot.

  • El consejo diario 586

    El que realmente es una persona trabajada, sabe su lugar y el del prójimo.
    No invade, ni permite ser invadido.
    Comparte, y se alegra sinceramente con la victoria del que es merecedor de tal.
    Hace del servicio a Dios, y al prójimo, un motivo de gozo; y no un fastidio que soportar.

    http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/sefirat-haomer-49

  • Sefirat HaOmer 49

    Día 49 del Omer, correspondiente a 7 semanas del Omer (5 Siván).
    Trabajamos sobre Maljut en Maljut.

    Maljut, es la cualidad emocional de la nobleza, el dominio y el mando.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen el dominio ejercido con nobleza.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Cuál es el origen de tu autoridad? ¿Surge de un real aprovechamiento de cualidades de mando, ejercidas con equidad y con vistas al provecho compartido; o por coacción y agresividad?
    ¿Sientes que tu fuerza es utilizada para obras positivas, o que sólo son derrochadas, o destinadas a agradar a tu ego?
    ¿Reconoces que actúas siendo fiel a tu esencia íntima, y al Deseo de Dios; o movido por intereses pasajeros e intrascendentes?
    ¿Te aprovechas de la desventaja del prójimo, o eres canal para bendición de otros?
    ¿Al concluir la jornada y apoyar tu cabeza sobre la almohada, tu corazón está en paz contigo mismo, y descansas plácidamente; o te atormentas por lo que fue, o por lo que no fue?

    El que realmente es una persona trabajada en nobleza, sabe su lugar y el del prójimo.
    No invade, ni permite ser invadido.
    Comparte, y se alegra sinceramente con la victoria del que es merecedor de tal.
    Hace del servicio a Dios, y al prójimo, un motivo de gozo; y no un fastidio que soportar.

    Durante este día, examina tu vida, si reconoces que eres un tirano en lugar de un líder; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    Y si has trabajado durante estos 49 días, mañana estarás en condiciones de acceder a la Entrega de la Torá.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer049.htm)

  • El consejo diario 585

    El racismo, el extremismo, el fanatismo, la ceguera fundamentalista, el eliminar al diferente, son varios nombres para lo mismo:
    un inmenso vacío personal, y un espantoso terror a reconocerlo;
    por lo cual, se enceguece ante la realidad, y destruye todo aquello que puede señalarlo en su falta.

    Amar no es fundirse en el otro, borrar los límites, olvidar la propia identidad,
    amar es respetar a cada uno en su esencia y su estar en el mundo.

    Por favor, no uses la excusa de amar para destruir.

    http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/sefirat-haomer-48

  • Sefirat HaOmer 48

    Sefirat HaOmer 48

    Día 48 del Omer, correspondiente a 6 semanas y seis días del Omer (4 Siván).
    Trabajamos sobre Iesod en Maljut.

    Iesod, es la cualidad emocional de la unidad y proximidad.
    Maljut, es de la nobleza, el dominio y el mando.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la unidad noble.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Las divergencias te sirven para aproximarte o para rechazar al prójimo?
    ¿Reconoces la unidad en la diversidad?
    ¿Buscas lo que te sirve para conectarte al otro, o lo que te distancia?
    ¿Soportas que otro tenga la razón y tú no?

    El que realmente es una persona noble en busca de la unidad con el prójimo (y con su esencia personal), no teme lo diferente, no anhela emparejar a todo y todos, acepta el error, estimula a cada cual a crecer en sus capacidades propias sin atentar contra el beneficio del ajeno.
    Reconoce las diferencias, las acepta, y las preserva (en tanto sean positivas), pues sabe que los límites y las distancias en ocasiones son sinónimo de mayor proximidad. En tanto que emplastarse en una masa indiferencia, en verdad es contrario al desarrollo de la persona humana como tal.
    El racismo, el extremismo, el fanatismo, la ceguera fundamentalista, el eliminar al diferente, son varios nombres para lo mismo: un inmenso vacío personal, y un espantoso terror a reconocerlo; por lo cual, se enceguece ante la realidad, y destruye todo aquello que puede señalarlo en su falta.

    Durante este día, examina tu vida, si notas que apartas lo que temes, en lugar de afrontarlo con entereza y dignidad; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer048.htm)

  • El consejo diario 584

    No lo sé,
    y por eso mismo,
    no supongo,
    y si supongo no actúo a partir de mi creencia,
    sino que trato de verificarla o desmentirla,
    analizando, preguntando, avanzando con respeto y cuidado.
    Quizás llegue a saberlo,
    quizás no,
    pero seguramente estaré haciendo lo mejor posible las cosas.

  • El consejo diario 583

    Cuando nos manejamos con los preconceptos,
    con suposiciones,
    no estamos entrando en contacto con el otro
    sino con nuestras fantasías.

  • El consejo diario 582

    Si quiere conectarse con alguien,
    no debe hacerlo desde sus prejuicios sino sobre la comunicación auténtica,
    una en la cual se deja de lado al máximo posible las suposiciones, se aparte de actuar en base a lo que cree que es o que debe ser,
    para preguntar y decir con sinceridad,
    respetuosamente,
    sin pasar el límite saludable en la exposición.