¿Eres señor de tus decisiones,
o esclavo de tus miedos y pasiones?
Como señor, podrás equivocarte, pero estarás viviendo.
Como esclavo quizás no te des cuenta de tus errores, pero tan solo pasas por la vida.
¿Eres señor de tus decisiones,
o esclavo de tus miedos y pasiones?
Como señor, podrás equivocarte, pero estarás viviendo.
Como esclavo quizás no te des cuenta de tus errores, pero tan solo pasas por la vida.
Día 25 del Omer, correspondiente a 3 semanas y 4 días del Omer (10 Iyar).
Trabajamos sobre Netzaj en Netzaj.
Netzaj, es la cualidad emocional de la perseverancia y determinación.
Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la obstinación que se manifiesta de modo perseverante y con determinación.
Respóndete, si quieres y puedes: ¿eres perseverante en tus conductas, tanto para alcanzar tus objetivos como para criticar (analizar) lo que estás haciendo?
¿Eres consciente de tus acciones, o te encegueces por oponerte a despojarte del disfraz de la obcecación?
¿Te sientes prisionero de tus metas?
¿Te sientes falto de fuerzas como para ser firme cuando hay que serlo?
¿Dudas por demás, cuando no hay razón para ello?
El que en verdad es armonioso en su determinación, controla sus actos, y no deja que éstos lo controlen.
Es el señor de su vida, y no el esclavo de sus pasiones.
Acciona asertivamente, y no reacciona ante las dificultades.
Es firme en sus decisiones, pero no teme reconocer sus errores y fracasos.
Apoya al más débil, porque reconoce en el otro a un prójimo, y porque sabe que quizás algún día sea él el que esté en estado de debilidad.
Durante este día, examina tus hábitos de perseverancia y obstinación.
Si notas que ésta te provoca más pesar que placer; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

El que en verdad es armonioso en su determinación, en su insistencia, en su perseverancia,
sabe que su tarea consiste en descubrir y poner de manifiesto sus mejores cualidades
y, en la medida de lo posible, también las del prójimo.
Reconoce que la tarea probablemente será larga y dura,
que la recompensa percibida y públicamente valorada quizás será pobre,
pero que vale la pena construir sentido a la vida,
porque el éxito no se mide en la cantidad y fuerza de los aplausos externos,
ni en los bienes materiales cosechados,
sino en construir sentido a la vida,
y mucho más si es SHALOM.
Día 24 del Omer, correspondiente a 3 semanas y 3 días del Omer (9 Iyar).
Trabajamos sobre Tiferet en Netzaj, armonía, compasión, belleza y verdad en perseverancia y determinación.
Tiferet es el atributo de la armonía, compasión, belleza y verdad.
Netzaj, de la perseverancia y determinación.
Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la armonía que se manifiesta de modo perseverante y con determinación.
Respóndete, si quieres y puedes: Cuando tienes una meta, ¿te interesa que tus medios para alcanzarla sean ética y moralmente correctos?
Si tu perseverancia te lleva al éxito, ¿sientes orgullo y auto-complacencia; o decepción; o el sentido de haber realizado lo correcto?
¿Sientes que el fracasado no tiene razón de ser?
El que en verdad es armonioso en su determinación, sabe que su tarea consiste en descubrir, en manifestar, sus mejores cualidades y las del prójimo. Reconoce que la tarea es larga y dura, que la recompensa quizás es pobre, pero que vale la pena construir sentido a la vida.
No se descorazona frente a las adversidades, y comparte sus experiencias por el bien de los más.
Durante este día, examina tus hábitos de perseverancia en relación al equilibrio emocional y la compasión.
Si notas que al actuar compasivamente niegas la independencia del prójimo, o percibes que la sed por inflamar tu ego es el que gobierna tus actos; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.
Cuando se presiona abusivamente con el afán de dominar,
para controlar férreamente los deseos, propios o ajenos,
sin estar orientado por la LUZ de la NESHAMÁ,
estamos ante una prueba de debilidad interior y su agresivo, intoxicante y esclavizante mecanismo de defensa.
El control así como el placer, tienen límites saludables que deben ser conocidos y respetados.
Desconocerlos, ignorarlos o quebrantarlos no lleva a la felicidad ni al bienestar,
sino solamente al dolor, la insatisfacción y una vida de falsedad.
Día 23 del Omer, correspondiente a 3 semanas y dos días del Omer (8 Iyar).
Trabajamos sobre Guevurá en Netzaj, disciplina, control, limitación, juicio en perseverancia y determinación.
Guevurá es el atributo de la disciplina, control, limitación, juicio.
Netzaj es de la perseverancia y determinación.
Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen el control que se manifiesta de modo perseverante y con determinación.
Respóndete, si quieres y puedes: ¿Tu resistencia ante las adversidades, tienen un objetivo productivo y trascendente? ¿O son meros actos de obstinada necedad?
¿Tu determinación por alcanzar tus metas, te llevan a enceguecerte a la realidad, o por el contrario, te alientan a abrirte en la búsqueda de mejores perspectivas?
¿Tu estricto control cuando se ejerce, es debido al temor, o por ser apropiado?
¿Qué tanto se duele tu ego cuando fracasas en tus deseos, por lo que debes perseverar tozudamente a pesar de que todo te indica que vas por el camino equivocado?
El verdaderamente disciplinado, sabe que debe limitar sus instintos elementales, para hacer resaltar lo más precioso que ellos posibilitan, pero no como medio de dominación sado-masoquista.
Cuando se presiona indiscriminadamente y con férreo control sobre los propios deseos, o los ajenos, sin buscar con esta actitud la trascendencia y la armonía, estamos ante una prueba de una debilidad interior, y su agresivo, intoxicante y esclavizante mecanismo de defensa.
La disciplina (auto o hetero) es apropiada cuando es usada como modo de crecer, y no de coartar las potencialidades positivas.
Los límites y limitaciones son una bendición, cuando están al servicio de lo bueno; pero son una maldición cuando se convierten en máquinas de tortura.
Durante este día, examina tus hábitos de perseverancia en relación al control y la disciplina.
Si notas que al actuar con control estricto le niegas a otro (o a ti mismo) su posibilidad de trascender, de ser libre, de equivocarse, de reconocer y aprender del error, de flaquear a veces; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.
La NESHAMÁ no se afecta negativamente por los pecados (en cualquiera de sus cuatro niveles de gravedad, de acuerdo a su motivo), ni suma luz a su LUZ por tus acciones sintonizadas con el Eterno (cumplimiento de mitzvot, u otras buenas acciones).
Su LUZ permanece invariable, provista y sostenida constantemente por la Bondad del Eterno.
Las manchas que provocan nuestros pecados no apagan su LUZ, sino que van formando alrededor de ella como cáscaras que obstaculizan el pasaje de la LUZ a las otras dimensiones de nuestro ser. Así, el efecto espiritual nocivo del pecado no corroe la NESHAMÁ sino a una o varias de nuestras otras dimensiones: física, emocional, social o mental.
Con algunas faltas es más o menos evidente.
Por ejemplo, hagamos de cuenta que le hemos mentido a una persona querida, que es pecado en el marco del judaísmo y puede ser tomado también así por los noájidas. La mentira forma su correspondiente mancha entorno a la LUZ de la NESHAMÁ, obstaculizándola en alguna forma. Nuevamente te lo digo, ni la NESHAMÁ ni la LUZ se perjudican en nada, sin embargo, esa mancha está ocultando algún gradito de LUZ, lo que podría afectar en el plano emocional, por surgirnos sentimientos amargos y de culpa, que nos podría generar pensamientos de auto-reproche, que a su vez podría hacer que evitáramos el contacto con esa persona a la que engañamos, e incluso quizás alguna úlcera estomacal. Entonces, en este tipo de pecado, puede reconocerse con bastante sencillez el efecto negativo del pecado afectando una o varias de las dimensiones.
¿Puedes hacer una lista de otros pecados (desvíos del camino correcto indicado por Dios) que afectan las dimensiones de nuestro ser?
Por lo general, en los preceptos que son entre la persona y otra persona es más fácil de identificar los perjuicios que son ocasiones por el pecado.
Pero, en otros casos podría costarnos más entender el daño resultante del pecado, puesto que en apariencia y tras un breve análisis no hay nada negativo para destacar.
Permíteme que te brinde un ejemplo.
La persona judía come no kasher y no siente el más mínimo tapujo o contrariedad emocional por ello, ya que no cree que sea un pecado, o sabe que no es permitido pero tiene una excelente excusa que le deja tranquilo. Además, en su habitual marco social (judío, gentil o mixto) nadie le incomoda con juicios o preguntas molestas al respecto, o hasta puede que le incentiven su conducta. Mentalmente ha racionalizado su proceder, sin que le genere el mínimo conflicto o molestia. De hecho, ya ni siquiera se lo cuestiona un instante puesto que es un hecho corriente y que a ojos vistas no provoca ningún malestar físico o de cualquier otra especie. Es más, el no cuidar la dieta kasher le facilita en su vida social integrada a la sociedad gentil o judía laica, es mucho más económica y no tiene tantos requisitos y limitaciones. Así que, muy por el contrario, este pecado no le genera prurito alguno, ni dificultades.
Igualmente, las manchas alrededor de su LUZ de la NESHAMÁ se van formando, porque éstas no dependen de si uno cree o no en la Torá, ni en la existencia de Dios, ni en el valor del marco legal judío, ni en ninguna otra cuestión individual. Las manchas provocadas por el pecado dependen de un sistema objetivo, que existe superando la voluntad personal, pero que dependen de la acción personal para ser formadas y plantarse como obstáculo a la LUZ.
Entonces, está el pecado, aunque uno no crea que lo es; está la mancha, aunque uno no crea en esto, ni sienta ninguna dolencia directamente relacionada con la falta de ese punto de LUZ.
Pero, ¿qué se aflige como consecuencia de esa carencia de ese punto de LUZ?
Obviamente la respuesta no es evidente, ni fácilmente demostrable, pero existe.
La voz de la NESHAMÁ, aunque apenas audible, aunque apagada por los gritos del EGO, aunque ignorada adrede, esa voz no deja de hablarnos y de orientarnos hacia lo que es Bueno y Justo (ambas con mayúsculas adrede).
Podremos inventar geniales justificaciones y sinceramente creernos nuestros cuentos para ocultar la verdad, pero la Verdad no deja de reclamarnos y de exhortarnos a volver a la senda correcta.
Sentimos un malestar difuso, impreciso, que no podemos determinar de dónde viene, pero indudablemente nos acompaña.
Por más que hacemos mil terapias (de las nobles y saludables, y de las enfermizas y agobiantes), y buscamos en religiones, sectas, drogas o lo que sea, ese malestar está ahí.
Nos lleva a las cosas que mencionamos anteriormente y a otras más, en una alocada carrera sin sentido, con la cual queremos escapar de un algo que no sabemos identificar qué es, y que nada de lo que hacemos nos libera de su presencia. Porque, esa presencia somos nosotros mismos, en nuestra identidad eterna, la del Yo Esencial o NESHAMÁ. Allí en donde nos ocultemos, estaremos para denunciarnos. Con lo que queramos tapar la vocecita chiquita y débil de la conciencia, ésta no dejará de sonar.
Entonces, podremos correr al centro comercial a llenarnos de cosas, en un afán consumista, pero la mancha no se borrará con ello.
Podremos decir diez mil padrenuestros y hacer doscientas volteretas religiosas, pero la mancha seguirá presente, o hasta crecerá.
Podremos llevarnos a la inconsciencia por otros mecanismos, hasta incluso el suicidio o a punto de cometerlo, pero nada de ello dejará muda la voz ni limpiará la mancha.
Y podremos decir que es otro el motivo del malestar y achacar culpas a los medios de comunicación, el narcotraficante, el vecino molesto, Dios que no nos rescata mágicamente, el judaísmo que aburre, el noajismo que no incentiva, los padres que nos hicieron traumas infantiles, la esposa que fue infiel, el marido celoso, ¡cualquier cosa! Pero, allí seguirá la mancha, que espera a ser borrada cuando hagas TESHUVÁ.
Pero, TESHUVÁ precisa ser honestos y claros en todos sus puntos.
Entonces, quizás ese afán consumista que te está corroyendo no se deba al marketing efectivo, ni a las modas sociales actuales, ni a un trauma de la infancia, ni a una personalidad infantil solamente, sino que tal vez esté escondiendo una gran cantidad de manchas en torno a tu LUZ que se han provocado por los pecados que fuiste cometiendo y de los cuales no has hecho TESHUVÁ.
Y quizás, que la sociedad de consumo en la que vivimos esté como esté, no se deba simplemente a variables económicas, necesidades de mercado, poderes políticos ocultos, o vaya uno a saber que interesante teoría sociológica, sino que en la base tal vez se encuentre una angustia imposible de identificar su origen, puesto que brota como consecuencia de manchas que ocultan la LUZ de individuos y colectivos.
¿Cómo saberlo?
Ahora que tenemos mayor conciencia de cómo estamos formados, tal vez sea tiempo para dedicarnos a investigar nuestras manchas y emprender un camino de retorno a nuestra esencia, para que la LUZ de la NESHAMÁ nos alumbre, nos llene de Bienestar, nos conduzca en los valles de sombra de muerte sin temer mal alguno.
¿Te equivocaste?
Reconócelo, admítelo, pide perdón sinceramente, propón un cambio positivo, paga lo que debes, cumple con tu compromiso de no caer nuevamente.
Perdónate y perdona, no te atores con el hueso puntiagudo del pasado doloroso.
Día 22 del Omer, correspondiente a 3 semanas y un día del Omer (7 Iyar).
Trabajamos sobre Jesed en Netzaj, amplia generosidad en perseverancia y determinación.
Jesed es el atributo de la amplia generosidad y amor irrestricto.
Netzaj, de la perseverancia y determinación.
Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la entrega al prójimo que se manifiesta de modo perseverante y con determinación.
Respóndete, si quieres y puedes: ¿Tus actos de generosidad son persistentes, o ante la mínima dificultad cesan?
¿Tu generosidad está positivamente orientada?
¿Tienes un método, una meta, medios posibles como para concretar tus deseos generosos?
Cuando perseveras con la vista puesta en tus objetivos generosos, ¿es en procura de beneficiar al otro, o para hallar autocomplacencia?
Cuando perseveras tozudamente en tus acciones/pensamientos/sentimientos, diciendo que es por/para amar a otro, ¿a quién estás amando realmente?
¿Tienes en cuenta que el fin NO justicia los medios negativos?
El verdaderamente generoso, se propone metas y persevera por alcanzarlas, si esto no implica resultados negativos. No es intolerante, ni agresivo, ni perjudica adrede. Si cae en algún error, lo reconoce, y modifica su conducta, o sus objetivos, pues al bien no se llega por el camino del mal.
La generosidad hace de la perseverancia un modo libre de actuar, y no férreas cadenas que atrapan como esclavistas al perseverante.
El que es amorosamente determinado, cuando fracasa en sus intentos, reconoce sus errores, y con paciencia, ternura, esfuerzo, trabaja por superarse y avanzar.
Y cuando sale exitoso, comprende que ha cumplido su parte, y que sus cualidades positivas han afectado positivamente a otros.
Durante este día, examina tus hábitos de perseverancia y amor al prójimo.
Si notas que al actuar con (lo que tú crees) amor le niegas a otro (o a ti mismo) su posibilidad de trascender, de ser libre, de equivocarse, de aprender del error, de flaquear a veces; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.
El fracaso es una posibilidad, porque como humanos estamos limitados y controlamos solo una mínima porción de la realidad.
Cuando fracasas en tus intentos, es importante reconocer tu limitación pero también encontrar cuales son tus opciones para levantarte y continuar.
A veces de la caída se puede construir un éxito mayor.
Día 21 del Omer, correspondiente a 3 semanas del Omer (6 Iyar).
Trabajamos sobre Maljut en Tiferet, soberanía y nobleza en armonía.
Maljut es el atributo de la soberanía y nobleza .
Tiferet, de la armonía, belleza, compasión y verdad.
Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la nobleza que se manifiesta a través de la armonía, la compasión y la verdad.
Respóndete, si quieres y puedes: ¿Tus actos de compasión te hacen más noble y ennoblecen al destinatario de los mismos?
¿Tu manera de ser compasivo, hace ascender la dignidad de tu prójimo o la escatima?
¿Aprecian tú y aquel con que eres compasivo la solemnidad del acto en el cual se hallan unidos?
¿Usas de tu cualidad compasiva para entronizarte como un déspota, o para liderar en procura de la liberación real?
El verdaderamente compasivo jamás actúa para rebajar la dignidad del otro, o la propia.
Hace resaltar la particularidad única e irrepetible de cada persona, dándole así un real gobierno sobre su vida, pues, estimula la humildad que es honesta y reflexiva, en tanto que espanta a la depresión y la vanidad que no son ni honestas ni sinceras.
El que es compasivamente noble, cuando fracasa en sus intentos, reconoce que como humano puede fallar, pero también tiene la opción de levantarse y continuar.
Y cuando sale exitoso, no se llena de aire banal, pues sabe que el orgullo vacío conduce al extravío.
Durante este día, examina tus hábitos de armonía, compasión y búsqueda de la unidad.
Si notas que al actuar compasivamente le niegas a otro (o a ti mismo) su posibilidad de trascender, de hallar sus propios medios para el suceso y sentido, de controlar su existencia; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.