Puntos destacados de la parashá:
- Tras mucho tiempo y desencuentros, finalmente la matriarca Rivcá/Rebeca queda encinta de gemelos, Esav/Esaú y Iaacov/Jacobo (Bereshit/Génesis 25:19-26).
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Los hermanos crecen y van separando de a poco sus caminos, pues Esav es un hombre de acción, astucia y poco compromiso; en tanto que Iaacov es responsable, servicial, estudioso y hogareño. En una oportunidad Esav se atrevió a cambiar la invalorable primogenitura a cambio de un plato de guiso que le entregó Iaacov. ¿La excusa para tal disparate? ¡SentÃa que se morÃa de hambre, porque hacÃa pocas horas que no comÃa carne! (25:27-34).
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El rey Abimelec, de la tierra de los Plishtim, pretende tomar como esposa a Rivcá, al creer que era la hermana de Itzjac y no su esposa. Por intervención divina no ocurrió nada y en poco tiempo se resolvió amigablemente el conflicto generado por el error y la moral caótica de los pobladores de Canaán (26:1-16).
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Itzjac siente que ha llegado el momento para bendecir con los derechos materiales y espirituales del primogénito a Esav, el gemelo que nació primero, pero que habÃa vendido su primogenitura a Iaacov (como ya contamos). Alertada de este hecho equÃvoco, Rivcá le dice a Iaacov que se haga pasar por Esav para que su invidente padre confundido le bendiga. Asà sucedió, lo cual nos genera varias dudas y comentarios, por ejemplo: ¿no hubiera sido mejor plantear de manera directa y clara que el derecho a los privilegios en la herencia le correspondÃa por adquisición legal a Iaacov, en vez de armar una escenificación y obtener con picardÃa la bendición? (27:1-29).
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Al enterarse de la bendición a su hermano, Esav se violenta y amenaza con matarlo, por lo cual Iaacov huye a Harán, la patria de su madre y familia original (27:30-45).
Es una parashá muy triste, a pesar de que casi al inicio nacen los nietos de Avraham y Sará, hijos de Itzjac y Rivcá; porque encontramos muchos conflictos interpersonales y familiares, rencillas, rencores, confusiones que podrÃan evitarse con el manejo de la Comunicación Auténtica, violencia, engaños, distanciamiento, conflicto, no resolución de problemas y muchas cosas más que van sumando a ese pesado sentimiento que genera.
Como enseña la Tradición, la Torá NO ES un libro de historia pero tampoco es una narración fantástica que viene a describir personalidades maravillosas e irreales.
La Torá es un conjunto de instrucciones, algunas en forma de mandamiento, otras en forma de narrativa, que buscan dos finalidades:
- darnos a conocer al Creador y Su participación activa (directa o indirecta) en Su creación;
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que obtengamos sabidurÃa (teórica, moral y práctica) para perfeccionar nuestra vida, la del prójimo, la de la sociedad, la del entorno.
Es por ello sumamente importante tener bien en claro todas las peripecias de los personajes del TANAJ, ver sus frustraciones, conocer sus luchas, contemplar sus derrotas, acompañarlos en sus victorias, disfrutar junto a ellos sus logros, sentir sus dudas; en resumen, que en nuestro estudio vivan aquellas personas tan antiguas (pero tan cercanas a nosotros), para que podamos aprender y desaprender, y asà crecer en varios aspectos.
Para que no sea solamente un cuentito, o una repetición sin sentido de las historias que contaban las abuelas; sino que sea un alimento para la mente y las emociones, nos llene de confianza y podamos actuar para mejorar nuestro mundo.
Las tristes historias de esta parashá reflejan situaciones cotidianas para muchas personas; aprendamos para aportar nuestro granito de arena en transformar este mundo en un nuevo paraÃso terrenal.
Entonces la propuesta es estudiar y aprender para que nos eduquemos en las múltiples inteligencias, como por ejemplo la emocional, la social y la espiritual.
¡SHABAT SHALOM!